Bullying.
El problema del acoso p
ESCUELA: Escuela Normal Superior N° 10 Anexo San Antonio
CÁTEDRA: Psicología Del Adolescente PSICOLOGIA DEL ADOLESCENTE
PROFESORA: Rocío Paris
ALUMNOS: Selene cabaña, Suárez Brisa, Manuel Rodríguez,
Leonhardt Carla Johana – 2° “A”
AÑO: 2024
1 Contenido
1...................................................................................................Introducción
2
2...............................................................................¿Qué es el bullying?
3
Introducción
El bullying y el acoso escolar han cobrado una relevancia alarmante
en la sociedad actual, afectando a jóvenes en todo el mundo. Este tipo de
violencia puede tener consecuencias devastadoras para las víctimas tanto a
nivel emocional como físico. Con la expansión de internet, el acoso ha
encontrado nuevas formas de manifestarse, dando lugar a un fenómeno
conocido como ciberacoso, que permite que los agresores hostiguen a sus
víctimas de manera anónima y constante.
Las redes sociales, plataformas omnipresentes en la vida de los
adolescentes juega un papel crucial en este contexto. Si bien ofrecen
oportunidades de conexión y expresión, también facilitan la difusión de
comportamientos negativos y la creación de entornos tóxicos. La presión
social y la búsqueda de aprobación pueden llevar a situaciones de acoso y
a la propagación de estereotipos dañinos.
Asimismo, la violencia en los medios de comunicación ha sido objeto
de un intenso debate. La representación de la violencia en la televisión, el
cine y los videojuegos pueden influir en la percepción que los jóvenes
tienen del mundo, normalizando comportamientos agresivos de
desensibilizándolos ante el sufrimiento ajeno. La relación entre estas
temáticas se entrelaza de manera compleja, afectando el desarrollo
emociona y social, de las nuevas generaciones y subrayando la necesidad
de abordar estos problemas con un enfoque integral.
1. ¿Qué es el bullying?
El acoso escolar o bullying es la exposición que sufre un niño a
daños físicos y psicológicos de forma intencionada y reiterada por parte de
otro, o de un grupo de ellos, cuando acude al colegio. El acosador
aprovecha un desequilibrio de poder que existe entre él y su víctima para
conseguir un beneficio (material o no), mientras que el acosado se siente
indefenso y puede desarrollar una serie de trastornos psicológicos que
afectan directamente a su salud o incluso, en situaciones extremas,
conductas autodestructivas.
El bullying escolar se suele producir durante el recreo, en la fila para
entrar a clase, en los baños, los pasillos, los cambios de clase, al entrar y
salir del centro, en el transporte escolar o en el comedor. También puede
ocurrir en el aula, cuando el profesor está escribiendo en la pizarra o
mientras está atendiendo a otros alumnos.
Posibles causas del Bullying
Las causas que originan el bullying dependen de cada caso concreto,
aunque suelen tener unas características comunes: el acosador
escolar no tiene empatía y, por tanto, es incapaz de ponerse en el lugar
del acosado y ser sensible a su sufrimiento
El origen de la violencia del acosador puede venir causado por
problemas sociales o familiares, que pueden provocar que el niño
desarrolle una actitud agresiva y que en la adolescencia sea
violento. "En muchas ocasiones, los acosadores son personas que
también han sido acosadas", precisa Díaz-Caneja.
2. Otros factores que pueden incidir son una situación
socioeconómica desfavorable en casa, poca organización en el hogar o
tensiones entre los padres.
Tipos de acoso
Acoso físico: El acosador golpea, empuja o utiliza algún instrumento para
hacer daño físico a su víctima. También puede esconder sus cosas.
Acoso verbal: Consiste en insultar, poner motes, hacer amenazas o
provocar a otro niño.
Acoso social: Este tipo de bullying se produce cuando el acosador
decide aislar a su víctima difunde rumores, convence a otros niños para que no hablen
con él o lo humillan en público para que el acosado se sienta aislado.
Acoso sexual: Son todas las acciones que tienen que ver con los actos
sexuales (como tocamientos no consentidos) o que se burlan de la orientación sexual
de la víctima.
Acoso por internet: Es un tipo de acoso escolar que ocurre a través de
móviles, tabletas, ordenadores, etc. En estos casos el acosador suele enviar mensajes
de texto o correos electrónicos desagradables; difundir rumores a través del email o en
las redes sociales, o imágenes y vídeos denigrantes, así como crear perfiles falsos que
pueden resultar embarazosos.
Consecuencias del bullying
Las consecuencias afectan principalmente a la víctima, que puede
tener fracaso escolar, niveles altos de ansiedad, fobia a ir al colegio,
insatisfacción y cambios de personalidad, pasando a convertirse en
una persona insegura, con baja autoestima. Si el acoso se intensifica, pueden
desarrollarse síntomas de histeria o depresión.
La imagen que puede llegar a tener las víctimas de sí mismos es muy
negativa y llegan a creer que no son competentes desde la perspectiva
académica y socialmente. Esto puede provocar que en algunos casos tengan
reacciones agresivas que terminen en intentos de suicidios.
El bullying no solo se desarrolla de manera personal, también se da por
medio del internet. En plataformas digitales que son muy usadas por los
adolescentes.
3. El problema del acoso por internet
El gran problema que enfrentan los adolescentes en las redes
sociales se llama ciberacoso.
¿Qué es el ciberacoso?
Ciberacoso es acoso o intimidación por medio de las tecnologías
digitales. Ocurre principalmente en las redes sociales, las plataformas de
mensajería, las plataformas de juegos y los teléfonos móviles. Es un
comportamiento que se repite y que busca atemorizar, enfadar o humillar a
otras personas. Por ejemplo:
Difundir mentiras o difundir fotografías o videos vergonzosos
de alguien en las redes sociales.
Enviar mensajes, imágenes o videos hirientes, abusivos o
amenazantes a través de plataformas de mensajería.
Hacerse pasar por otra persona y enviar mensajes agresivos
en nombre de dicha persona o a través de cuentas falsas.
El acoso cara a cara y el ciberacoso ocurren juntos a menudo. Pero
el ciberacoso deja una huella digital; es decir, un registro que puede servir
de prueba para ayudar a detener el abuso.
¿Qué consecuencias tiene el ciberacoso?
Cuando el acoso ocurre en línea, la víctima siente como si la
estuvieran atacando en todas partes, hasta en su propia casa. Puede
parecerle que no hay escapatoria posible. Las consecuencias pueden durar
largo tiempo y afectar a la víctima de muchas maneras:
Mentalmente: Se siente preocupada, avergonzada, estúpida y
hasta asustada o enfadada.
Emocionalmente: Se siente avergonzada y pierde interés en
lo que le gusta.
Físicamente: Se siente cansada (pierde el sueño) o sufre
dolores de estómago y de cabeza.
Sentirse objeto de burla o de acoso puede impedir que la víctima
hable con franqueza o trate de resolver el problema. En casos extremos, el
ciberacoso puede llevar a quitarse la vida.
¿Qué se puede hacer ante casos de ciberacoso?
Si piensas que te están acosando, lo primero que debes hacer es
buscar ayuda de alguien en quien confíes, por ejemplo, tu padre o tu
madre, un familiar cercano u otro adulto de confianza. Y si no te sientes
cómodo(a) hablando con alguien que conoces, comunícate con una línea
telefónica de ayuda para que puedas hablar con un profesional.
Si el acoso ocurre en una plataforma social, piensa en la posibilidad
de bloquear al acosador e informar sobre su comportamiento en la propia
plataforma. Las empresas de redes sociales tienen la obligación de velar
por la seguridad de sus usuarios.
Es conveniente reunir pruebas –mensajes de texto y capturas de
pantalla de las publicaciones en las redes sociales– para mostrar lo que
está ocurriendo.
Para que el acoso se detenga, no solo hay que detectarlo. Es
fundamental denunciarlo. También puede ser importante mostrar al
acosador que su comportamiento es inaceptable.
Si te encuentras en peligro inminente, debes comunicarte con la
Policía o con los servicios de emergencia en tu país.
¿Cómo tratar de evitar el ciberacoso sin dejar de usar internet?
Estar en línea tiene muchos beneficios. Pero como sucede con otras
cosas en la vida, también presenta riesgos contra los cuales debes
protegerte.
Si estás sufriendo a causa del ciberacoso, podrías eliminar algunas
aplicaciones o permanecer fuera de línea mientras te das un tiempo para
recuperarte. Sin embargo, salir de Internet no es una solución a largo plazo.
Si no hiciste nada malo, ¿por qué deberías quedar en desventaja? Esto
podría incluso dar a los hostigadores una señal equivocada, alentándolos a
seguir comportándose de manera inaceptable.
Todos deseamos que deje de haber ciberacoso y esta es una de las
razones por las que es tan importante denunciarlo. Para lograr que Internet
sea como queremos no podemos limitarnos a denunciar el acoso. Debemos
ser cuidadosos y no compartir o decir cosas que puedan herir a otras
personas. Tenemos que ser amables unos con otros en línea y en la vida
real. Todos, sin excepción.
Facebook/Instagram
En Facebook e Instagram trabajamos de forma permanente para
desarrollar nuevas tecnologías que fomenten las interacciones positivas,
actuar contra los contenidos nocivos y lanzar nuevas herramientas que
permitan a los usuarios tener un mayor control de sus experiencias en
línea. Estos son algunos ejemplos de las herramientas que tienes a tu
disposición:
1.1 Advertencias sobre comentarios: Cuando alguien escriba un pie de foto
o un comentario que nuestra inteligencia artificial detecte como
potencialmente ofensivo o intimidatorio recibirá un aviso en el que se le
invitará a pararse a reconsiderar si quiere revisar el texto antes de
publicarlo.
1.2 Control de comentarios y mensajes: Los comentarios que incluyan
palabras, frases o emojis ofensivos y los mensajes abusivos o de
personas desconocidas pueden ocultarse o filtrarse automáticamente
con la función “Ocultar comentarios”, que está activada por defecto
para todos los usuarios. Si quieres una experiencia aún más
personalizada, puedes crear tu propia lista de emojis, palabras o frases
que no quieres ver: los comentarios que contengan esos términos no
aparecerán en tus publicaciones y los mensajes se enviarán a una
bandeja de entrada filtrada. Todas las cuentas de Instagram disponen
de la opción de desactivar los mensajes directos de las personas a las
que no se sigue. Messenger también te da la opción de ignorar
conversaciones y sacarlas automáticamente de tu bandeja de entrada
sin tener que bloquear al remitente.
Bloquear y silenciar: Siempre puedes bloquear o silenciar la cuenta
de alguien que te esté acosando sin que esa persona reciba una
notificación. Cuando bloqueas a alguien en Instagram, tienes también la
opción de bloquear otras cuentas que esa
1.3 persona tenga o pueda crear, con el fin de impedir en lo posible que
pueda interactuar contigo.
1.4 Restringir: Con la opción “Restringir”, puedes proteger tu cuenta de
interacciones no deseadas de una forma más inadvertida o discreta.
Una vez activada la función “Restringir”, los comentarios que haga una
persona a la que restringiste en tus publicaciones solo estarán visibles
para esa persona. Podrás elegir entre ver el comentario pulsando en
“Ver comentario”, aprobar el comentario para que lo vea todo el mundo,
eliminarlo o ignorarlo. No recibirás notificaciones de comentarios de
cuentas restringidas.
1.5 Limitaciones: Con esta opción puedes ocultar automáticamente
comentarios y solicitudes de mensajes directos de personas que no te
siguen o que te siguen desde hace muy poco. Si recibes un gran
volumen de comentarios o mensajes no deseados, o crees que podrías
recibirlos, activa la opción “Limitaciones” para evitarlo.
Ley simple Ciberacoso en Argentina
El ciberacoso es grave y puede denunciarse, la ley lo castiga y el
Estado pone a disposición servicios para prevenirlo.
Es un delito que fue incorporado en el código penal en el Artículo 131
y tiene un castigo/pena de prisión de 6 a meses 4 años.
¿Qué hacer en caso de ciberacoso?
Si conozco un caso de ciberacoso ¿Dónde puedo asesorarme?
Llamando a la línea 137, que funciona para todo el país, las 24 horas
los 365 días del año.
También podés comunicarte con la unidad fiscal especializada en
ciberdelincuencia al teléfono (+54 11) 5071-0044.
¿Tengo que denunciar en la comisaria?
Podes hacer la denuncia en una comisaria o en una fiscalía. Es
importante que denuncies, ya que con tu denuncia empieza la investigación
del caso.
¿Qué es lo primero que debo hacer conocer un caso de
ciberacoso?
1.5.1 No borrar los contenidos de la computadora o teléfono celular. Las
conversaciones, las imágenes y los videos que el acosador y la
víctima hayan enviado deben ser guardados como prueba. También
sirve hacer impresiones de pantalla y guardarlas.
1.5.2 No amenazar o enfrentar al abusador porque se alejará y será más
difícil encontrarlo.
1.5.3 Comunícate con el 137
Cómo ayudar a la victima
¿Cómo debemos actuar con los niños y niñas cuando son
víctimas del ciberacoso?
No retarlos por haberse contactado con desconocidos a través
de la Web y haberles dado información íntima. Recordá que los niños y
niñas siempre son víctimas y que los abusadores son especialistas en
conseguir lo que buscan.
No avergonzarlos o hacerles sentir culpa. Esos sentimientos
no ayudan y hacen más fuerte al abusador frente porque podrá
extorsionarlos. El abusador puede usar la vergüenza que siente el niño o
niña para decirle que no cuente nada de lo sucedido.
Dialogar: las personas adultas deben acompañar, contener y
orientar a los niños y niñas en estas situaciones. Es necesario acompañar
de la mejor manera en una situación que es angustiante.
Pedir asesoramiento en la línea 137
Denunciar.
Las redes sociales y sus influencias en los adolescentes
Las redes sociales son sitios de Internet y aplicaciones que puedes
usar para compartir contenidos que creaste. Estas redes también te
permiten responder a los contenidos que otros publican. Por ejemplo,
imágenes, texto, reacciones o comentarios a publicaciones de otras
personas y enlaces a información. Ver o participar en foros de chat
moderados que promueven el diálogo abierto de temas como la salud
mental. Pedir ayuda o buscar atención médica para los síntomas de
enfermedades mentales. Estos efectos saludables de las redes sociales
pueden ayudar a los adolescentes en general. También pueden ayudar a
los adolescentes con tendencia a la depresión a mantenerse en contacto
con los demás. Además, las redes sociales que son divertidas o son un
medio de distracción pueden ayudar a un adolescente con dificultades a
afrontar un día difícil. Redes sociales poco saludables El uso de las redes
sociales puede tener efectos negativos en algunos adolescentes.
Por ejemplo: 1. Desviar la atención de las tareas, el ejercicio y las
actividades familiares.
2. Interrumpir el sueño.
3. Derivar en información sesgada o incorrecta.
4. Convertirse en un medio para difundir rumores o compartir
demasiada información personal.
5. Hacer que algunos adolescentes adopten puntos de vista poco
realistas sobre la vida o los cuerpos de otras personas.
6. Exponer a algunos adolescentes a los acosadores en línea, que
podrían tratar de explotarlos o extorsionarlos.
7. Exponer a algunos adolescentes al acoso cibernético, que puede
aumentar el riesgo de enfermedades mentales, como la ansiedad y la
depresión. La manera en que los adolescentes utilizan las redes sociales
también podría determinar su impacto. Por ejemplo, ver ciertos tipos de
contenido puede aumentar los riesgos para la salud mental de algunos
adolescentes. Esto podría incluir contenidos que muestren:
1. Actos ilegales.
2. Autolesiones o daños a otras personas.
3. Fomento de hábitos relacionados con trastornos alimenticios,
como hacer una purga o comer de forma restrictiva. Estos tipos de
contenidos pueden ser aún más arriesgados para los adolescentes que ya
tienen una enfermedad mental. La exposición a la discriminación, el odio o
el acoso cibernético en las redes sociales también puede aumentar el
riesgo de ansiedad o depresión. Lo que los adolescentes comparten sobre
sí mismos en las redes sociales también es importante. En la adolescencia,
es frecuente tomar una decisión antes de reflexionar. De esta manera, los
adolescentes podrían publicar algo cuando están enojados o disgustados, y
arrepentirse después. Es lo que se conoce como publicación por estrés.
Los adolescentes que publican contenidos también corren el riesgo de
compartir fotos sexuales o historias muy personales. Esto puede llevar a
que los adolescentes sean víctimas de acoso, discriminación o hasta
chantajes.
Redes sociales saludables
Las redes sociales permiten que los adolescentes creen identidades
en línea, chateen con otros y construyan redes sociales. Estas redes
pueden proporcionar a los adolescentes el apoyo de otras personas que
tienen aficiones o experiencias en común. Este tipo de apoyo puede ayudar
especialmente a los adolescentes que se encuentran en las siguientes
situaciones:
1. Carecen de apoyo social fuera de Internet o se sienten solos.
2. Están atravesando un momento estresante.
3. Pertenecen a grupos que suelen ser marginados, como las
minorías raciales, la comunidad LGBTQ y las personas con capacidades
diferentes.
4. Tienen enfermedades a largo plazo.
A veces, las plataformas de redes sociales ayudan a los
adolescentes a que puedan hacer lo siguiente:
1. Expresarse.
2. Conectarse con otros adolescentes a nivel local y a larga
distancia.
3. Informarse sobre cómo otros adolescentes afrontan situaciones
difíciles y enfermedades mentales.
4. Ver o participar en foros de chat moderados que promueven el
diálogo abierto de temas como la salud mental.
5. Pedir ayuda o buscar atención médica para los síntomas de
enfermedades mentales.
Estos efectos saludables de las redes sociales pueden ayudar a los
adolescentes en general. También pueden ayudar a los adolescentes con
tendencia a la depresión a mantenerse en contacto con los demás.
Además, las redes sociales que son divertidas o son un medio de
distracción pueden ayudar a un adolescente con dificultades a afrontar un
día difícil.
La influencia de las redes sociales en la conducta del adolescente
La influencia de las redes sociales se puede volver negativa cuando
el joven tiene una dependencia elevada por diversos motivos:
1. Necesidad de estar constantemente conectado.
2. Necesidad de recibir un número elevado de likes, me gustas y
reacciones. Si no se logra, el chico puede caer en situaciones de ansiedad,
estrés, enfado, irascibilidad, etc.
3. Los jóvenes podrían recibir influencias negativas por parte de
desconocidos, o incluso ser víctimas de ciberbullying por medio de las
redes sociales.
¿Por qué pasan tanto tiempo con la tecnología?
No es posible entender a los adolescentes sin comprender su
entorno e identidad digitales. El deseo de pertenecer, de contar con la
aprobación y reconocimiento de pares (ya no de sus padres) es el mismo
dentro y fuera de la red. Lo que cambia es la plataforma: hoy el
reconocimiento se da en likes y las diversas formas de aprobación que
reciben en las redes sociales. Esto explica por qué les cuesta tanto manejar
sus tiempos de conexión y el miedo de estar perdiéndose “algo” si se
desconectan. Por medio de lo que comentan, lo que elige publicar y lo que
no, podrán aprender a gestionar su autonomía, a manejar sus niveles de
visibilidad, su popularidad y su ser social. Es importante acompañarlos en
ese proceso y educarlos en cómo manejarse en la red, cómo formar su
huella digital, y trasmitirles que cada elemento que publican o comentan irá
formando su identidad digital.
Uso de las redes sociales
Ventajas:
1. Usadas responsablemente, las redes sociales otorgan a nuestros
hijos herramientas de convivencia útiles para reforzar la relación con sus
amigos y compañeros.
2. Brindan información relevante para ellos y se mantienen al día en
cosas que les interesan.
3. Pueden llegar a conocer a más personas con los mismos intereses
que ellos y así mejorar sus habilidades sociales.
4. Se mantienen actualizados y garantizan su lugar en algunos
círculos sociales.
5. Facilita la comunicación inmediata con familiares o amigos.
6. Es más fácil compartir lo que les gusta con sus seres queridos.
7. Podemos saber qué está pasando en sus vidas y conocer mejor
sus intereses, y así mejorar el vínculo.
Desventajas
1. Se han presentado casos, en especial en adolescentes, en que
aparece el bullying a través de las redes sociales.
2. Muchas veces hay información falsa circulando en ellas.
3. Nuestros hijos pueden ser víctimas de conocer a personas que se
hacen pasar por otras. 4. Está comprobado que un uso excesivo de ellas
puede causar adicción. Hay adolescentes que pueden gastar hasta ocho
horas en ellas. Eso quiere decir que hay jóvenes que gastan hasta un tercio
del día en plataformas sociales.
5. Hay ocasiones en que, dentro del aula de clases, los jóvenes
prefieren chatear o navegar en sus Smartphone, en lugar de poner
atención.
6. A veces, la convivencia con tus hijos se ve afectada cuando
intentas conversar con ellos, pero no dejan de ver su celular.
Adicción a las redes sociales
Las redes sociales pueden ser una gran herramienta de aprendizaje
para las y los adolescentes. La facilidad con la que se puede encontrar
información en estos espacios, de forma muy rápida, puede ser útil no solo
para la vida académica, sino para adquirir otros saberes que sean
complementarios con los de la escuela. Existe una relación entre los altos
niveles de uso de las redes sociales y los síntomas de depresión y
ansiedad, al grado de que las y los adolescentes pueden llegar a sentir
molestias por el simple hecho no poder iniciar sesión en alguna red social o
porque se les retire el teléfono celular. A continuación, se dan algunos
consejos que pueden ayudar a las personas de entre 12 y 17 años a no
caer en una adicción en redes sociales o a salir de esta:
Limitar las notificaciones. Las empresas trasnacionales dueñas de
estas redes sociales buscan que los usuarios siempre estén al pendiente de
lo que se publica para crear adicción y así incrementar el consumo. Por eso
a veces lo mejor es limitar las notificaciones e incluso desactivarlas.
Establecer un horario para revisar las redes. De esta manera no
ocuparán un tiempo excesivo de la vida, ni momentos importantes como el
sueño, la comida o estar con la familia. Aprender sobre su
funcionamiento. Investigar cómo funcionan las redes sociales, quién las
controla, para qué sirven y para qué no, así como las limitaciones que
tienen. Este conocimiento ayuda a las personas adolescentes a dejar los
excesos y utilizar mejor este tipo de plataformas.
Acudir con especialistas. Como con cualquier adicción, si no se
puede controlar el uso de estas plataformas, lo mejor será buscar ayuda
con los profesionales de la salud mental.
Intervención desde nuestro rol de preceptor
Un preceptor puede intervenir en el uso excesivo del celular en
clases de manera educativa y preventiva, promoviendo un equilibrio entre el
uso de la tecnología y el enfoque en el aprendizaje. Aunque en las aulas
depende de los profesores implementar la tecnología o no. Establecer
normas claras: Definir reglas sobre el uso del celular en clase, explicando
cuándo es apropiado utilizarlo y cuándo no. Estas normas deben ser
comunicadas de manera clara y coherente para que los estudiantes
entiendan los límites.
Fomentar el diálogo: Hablar con los estudiantes sobre los efectos
del uso excesivo del celular, como la distracción, la disminución del
rendimiento académico y el impacto en la concentración. Involucrar a los
alumnos en la reflexión sobre el uso responsable de la tecnología.
Ofrecer alternativas: Implementar actividades que fomenten la
interacción sin dispositivos, como debates o trabajos en grupo, para que los
estudiantes experimenten el aprendizaje sin la distracción del celular.
Modelar el comportamiento adecuado: El preceptor debe ser un
ejemplo del uso responsable de la tecnología. Evitar el uso innecesario del
celular durante las clases y mostrar cómo se puede utilizar de manera
productiva.
Intervención individual: En casos de estudiantes que muestran una
dependencia elevada del celular, el preceptor puede intervenir de manera
personalizada, trabajando con el estudiante y, si es necesario, con la familia
para establecer estrategias de autocontrol.
Tecnología como recurso educativo: En lugar de prohibir
totalmente el uso de celulares, el preceptor puede integrarlos como
herramientas educativas, utilizando aplicaciones o actividades que
promuevan el aprendizaje activo.
La clave es que la intervención sea formativa, promoviendo el
autocontrol y la responsabilidad en el uso de los dispositivos.
Violencias y medios de comunicaciones
La exposición a programas de televisión, películas, videojuegos,
música o videoclips musicales y contenidos online violentos se señala, a
menudo, como la causante de la violencia en la que se ve involucrada la
juventud.
La infancia y la juventud, al ser dos momentos de especial desarrollo
intelectual, cultural y humano de la persona, están especialmente expuesta
a la recepción acrítica de influencias externas.
Las redes sociales son un aspecto importante de la vida diaria de
muchos adolescentes.
¿En qué medida? Una encuesta realizada en 2022 entre jóvenes de
13 a 17 años ofrece una pista. Según aproximadamente 1300 respuestas,
la encuesta reveló que el 35 % de los adolescentes usa al menos una de
las 5 plataformas de redes sociales más de varias veces al día. Las cinco
plataformas de las redes sociales son YouTube, TikTok, Facebook,
Instagram y Snapchat.
Las redes sociales no afectan a todos los adolescentes de la misma
manera. El uso de las redes sociales está relacionado con efectos
saludables y no saludables para la salud mental.
Los efectos de las redes sociales en la salud mental dependen de
factores como los siguientes:
Lo que un adolescente ve y hace en Internet.
La cantidad de tiempo que permanece en línea.
Los factores psicológicos, como el nivel de madurez y las
enfermedades mentales preexistentes.
Las circunstancias personales, como los factores culturales, sociales
y económicos.
¨Muchos niños pasan un promedio de 3-4 horas diarias viendo
televisión. La televisión puede ser una influencia muy poderosa en el
desarrollo del sistema de valores, en la formación del carácter y en la
conducta. Lamentablemente muchos de los programas de televisión
contienen un alto grado de violencia. Esto ocasiona que niños y
adolescentes puedan:
Imitar la violencia que observan en la televisión,
Identificarse con ciertos tipos, caracteres, víctimas y/o victimarios
Tornarse ¨inmunes¨ al horror de la violencia; y
Gradualmente aceptar la violencia como manera de resolver
problemas.
De manera que la exposición extensa a programas de televisión que
contengan violencia causa mayor agresividad en los niños. En ocasiones, el
ver tan sólo un programa violento puede aumentar la agresividad. Los niños
que ven espectáculos en los que la violencia es presentada de forma muy
realista, repetida, o sin ser castigada, tienen mayor probabilidad de imitar lo
que ven. El impacto de la violencia en la televisión puede reflejarse en la
conducta del niño inmediatamente o manifestarse más tarde en su
desarrollo.
Los padres pueden proteger a los niños del exceso de violencia en la
televisión:
Prestando mayor atención a los programas que ven los niños.
Estableciendo límites en el tiempo que pasan viendo televisión.
Evitando que vean aquellos programas conocidos como violentos.
Deben cambiar el canal, o apagar el televisor cuando aparecen escenas
ofensivas, y explicarle al niño aquello que consideran malo o inadecuado del
programa.
Señalar al niño que, aunque el actor no se lastimó, hirió o murió
durante el programa, la violencia puede producir dolor o muerte si sucede en la
vida real.
Desaprobando los episodios violentos que suceden frente a los
niños, enfatizando el hecho de que esa no es la mejor forma de resolver un
problema.
Para contrarrestar la presión que ejercen los pares, compañeros y
amigos, debe comunicarse con otros padres para poner en vigor reglas similares
sobre el tiempo y tipo de programa que deben ver los niños.
Para lograr el desarrollo positivo de nuestros adolescentes se hace
necesario que los padres brinden afecto a sus hijos, que mantengan un
diálogo abierto y receptivo, y al mismo tiempo establecer límites
conjuntamente con ellos.
Los resultados de los estudios sobre violencia televisiva se han
trasplantado a los estudios sobre videojuegos, con resultados semejantes.
Existe evidencia, tanto correlacional como experimental, que apoya la idea
de una conexión Juventud y violencia entre la exposición a videojuegos
violentos y el comportamiento agresivo. En esta línea, los adolescentes (10-
14 años) solo se vuelven más agresivos como resultado de la exposición a
juegos violentos y programas de televisión, cuando también están
expuestos a la agresión en su entorno social, como el conflicto en su familia
o el comportamiento agresivo entre las amistades.
La investigación actual acepta, que ningún factor de riesgo único
hace que un niño o adolescente actúe agresivamente, sino que es la
acumulación de riesgos la que conduce a un acto agresivo.
Más allá de los efectos: Los medios como vehículos de la violencia
juvenil.
Con la explosión de los medios interactivos surgen nuevas áreas de
investigación vinculadas con la agresión verbal interpersonal ejercida entre
los adolescentes a través de los medios online. El ciberbullying y el abuso
cibernético en las relaciones de noviazgo son dos tipos de acoso que se
ven favorecidos por la exposición de los adolescentes en Internet, con la
consiguiente posibilidad de publicar o poner a disposición de terceros
material sensible.
El ciberbullying constituye una forma de intimidación online entre
iguales, en el que un individuo o un grupo usan y difunde información
difamatoria intencionadamente y de manera repetida con la finalidad de
acosar o amenazar a otro individuo o grupo.
Lo más importante es que hoy más que nunca, las familias tienen
que implicarse en el ocio audiovisual de los jóvenes.
Lo que pueden hacer de diversas formas:
a) Alentando una cuidadosa selección de programas para ver.
b) Visualizando y discutiendo el contenido con niños y
adolescentes.
c) Enseñando habilidades críticas de visualización.
d) Limitando y enfocando el tiempo pasado con los medios.
e) Obligándose a ser buenos modelos de consumo de medios,
usando selectivamente los medios y limitando sus propias elecciones.
f) Enfatizando actividades alternativas.
g) Creando un entorno “sin medios electrónicos” en las
habitaciones de los niños.
h) Evitando el uso de los medios como “canguros electrónicos”.
i) Prestando atención a la sexualidad, con especial cuidado a que
la violación y el acoso sexual sean representados como crímenes de
violencia, no como actos de pasión.
j) Prestando igual atención a los casos de ciberbullying, con una
política de tolerancia cero y de denuncia.