NOMADAS
NOMADAS
Nómadas, el documental
[Información visual: En una mesa, un entrevistado habla con la persona que hay detrás
de cámara.]
Chico 1:
De pronto, los problemas que tenemos nosotros ahora son los mismos que hemos tenido
toda la vida. Cambian cuatro cosas por el tema tecnológico y cuatro cosas más que son
lo característico de este periodo histórico, pero en verdad, la gente ya se comía la
cabeza con la incertidumbre en el 1.500 aC, en la Grecia antigua. Y si seguimos así, es
por un motivo.
Ingrid García:
¿Y cuál es?
Chico 1:
Pues que a lo mejor no hemos encontrado la respuesta definitiva.
Ingrid García:
Hola. ¿Qué tal estás? Yo estoy bastante contenta porque, no me lo esperaba, pero me
ha salido curro.
Hola. Me llamo Ingrid García Jonsson, soy actriz, ahora directora, me gusta cuando
llueve en verano y no me gusta la incertidumbre.
Me han llamado para que dirija un documental. No entiendo nada, pero estoy muy
contenta. Tenía muchas ganas de dirigir, así que esta oportunidad viene caída del cielo.
Ahora tengo que prepararlo todo en un mes y medio y hacer un... Es un retrato
generacional del nomadismo moderno. Lo llamamos así, y lo difícil va a ser meter en el
tiempo que tengo el máximo de testimonios y todos los personajes que pueda. Me va a
tener bastante entretenida el rompecabezas. El problema es que no tengo ni idea de
cómo hacerlo y yo soy una persona que se come mucho la cabeza y que de seguida me
veo con el agua al cuello. Pero, bueno, digo yo que saldremos de esta.
Héctor H. Lázaro:
Sí, vacaciones.
Ingrid García:
Ah, perdón, que se me olvida lo más importante. El documental se llama “Nómadas”.
¿Qué te parece?
Chica 1:
Hola.
Ingrid García:
¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Chica 1:
Bien.
Ingrid García:
Soy Ingrid, un placer. Hola, ¿qué tal? Bienvenida.
Chica 1:
Tengo que mirarte a ti, ¿no?
Ingrid García:
Sí.
Chica 1:
Vale.
Ingrid García:
Primero, ¿cómo te llamas?
Kike Arnaiz:
Hola, mi nombre es Kike Arnaiz.
Alba Gallego:
Yo me llamo Alba, tengo 29 años para 30.
Ingrid García:
Estamos ahora mismo haciendo casting, está siendo muy extenso. Quiero ver a mucha
gente. Hay algunos con los que me apetece hablar un montón, nómadas modernos. No
sé, son bastante guais.
Julen Gorosabel:
¿Por dónde empiezo?
Ingrid García:
Bueno, pues ya está. Yo creo que ya está, que hemos terminado. Así que nada, muchas
gracias.
Chica 1:
Gracias a vosotros.
Chica 1:
Sí.
Ingrid García:
Pues listo. Hablamos para lo que sea, si hay que repetir cosas o cualquier duda.
Chica 1:
Vale.
Ingrid García:
Muchas gracias, que vaya muy bien. Hasta luego.
¿Qué decís?
Equipo de producción:
(A la vez) Hombre, está bien. Es joven.
Héctor H. Lázaro:
¿Por qué se mueve esta gente? O sea, yo le tengo miedo a trabajar en una oficina,
sinceramente. Yo lo paso mal a veces…
Ingrid García:
¿No te gusta esta oficina?
Héctor H. Lázaro:
Esta gente… O sea, Sandra se quiere ir a vivir al campo.
Ingrid García:
Ya, sí.
Héctor H. Lázaro:
Odia la ciudad.
Ingrid García:
Ya.
Héctor H. Lázaro:
¿Sabes? Si es que se está mirando un piso ahora en los Pirineos. O sea, es una locura.
Ingrid García:
¡Sandra! Ay, por fin.
Sandra Delaporte:
Bueno, ¿qué? Por aquí.
Sandra Delaporte:
Ah, es verdad, la entrevista. Vale.
Ingrid García:
¿Qué tal?
Sandra Delaporte:
Bien.
Ingrid García:
Ha estado de puta madre, me ha encantado.
Sandra Delaporte:
Muchas gracias.
Ingrid García:
Bueno, el documental que estoy haciendo es para hablar de estilos de vida de gente
joven y me parece que tú tienes un estilo de vida muy particular.
Sandra Delaporte:
Vale, sí.
Ingrid García:
Porque no solo vives aquí. ¿Dónde vives también?
Sandra Delaporte:
Pues vivo un poco a medias de Kirguistán, que es un país que está en Asia Central,
porque mi actual pareja vive allí. Está entre Kazajistán, China, Tayikistán y Uzbekistán.
Tengo una relación a distancia y hay veces que me pongo muy triste porque le echo
mucho de menos.
Ingrid García:
Te comprendo bastante.
Sandra Delaporte:
Ya lo sabes. Ingrid sabe muy bien cómo me siento. Pero a mí me gusta mi vida un
montón y creo que es guay hacer lo que realmente te hace feliz, aunque dé miedo o sea
raro. Porque yo era camarera, era profesora, hacía bodas, bautizos y comuniones…
¡Yupi! Y en el momento que conseguí dejar eso y me tiré a la piscina, fue cuando la cosa
empezó a avanzar. Y tuve también mucho apoyo por parte de mi expareja, de mi familia
y de mis compañeros, y eso me impulsó un montón. No me arrepiento nada.
Ingrid García:
Bien, bien, va genial. Ayer estuve toda la tarde intentando convencerla, yo creo que la
tenemos, podrá hacer la música y todo.
Sandra Delaporte:
Se te va la olla. Hombre, ¿cómo voy a hacer yo ahora una banda sonora para un
documental? Si no piso el estudio, me voy a Albania ahora.
Ingrid García:
Ya, vale.
Me lo he currado mazo.
Ingrid García:
Sí, que no sale en el documental. Dice que no está cómoda, que no se ve y que no
quiere.
Ingrid García:
Ya, bueno, esto es normal en las producciones. Un problemita de último momento.
Ingrid García:
Bueno, lo solucionamos entre todos, ¿no? Ahora pensamos una cosa y ya está.
Ingrid García:
Sí…
[Información visual: Ingrid entrevista a gente por la calle. Nadie quiere hablar con ella y
acaba entrevistando a objetos de la vía pública.]
Churro de gomaespuma:
Sí, claro. Dime, dime.
Ingrid García:
¿Qué piensas de los jóvenes?
Caja de cartón:
Que son unos vagos.
Poste:
No hay quien los entienda.
Hoja de un árbol:
No tengo tiempo.
Héctor H. Lázaro:
Pero, joder, tengo miedo a trabajar siempre de lo mismo.
Ingrid García:
Ya.
Héctor H. Lázaro:
Ese es mi mayor miedo, te lo digo sinceramente. Mi mayor miedo es quedarme
trabajando siempre de lo mismo.
Héctor H. Lázaro:
Claro. Lo que era el deseo de mis padres es mi mayor miedo. Y no sé si esta gente
quiere lo mismo, ¿sabes?
Ingrid García:
Yo no veo nada aquí, ¿tú ves algo?
Gabriel Rodríguez:
Intuyo.
Ingrid García:
¿Tú tienes que currar hoy?
Gabriel Rodríguez:
Tendría, pero bueno, ya está. Me he pedido el día.
Ingrid García:
Bueno, te lo das tú, porque eres…
Ingrid García:
Vale, vale. Todos estamos igual. Yo tengo que rodar esto en seis días y luego montarlo
en tres semanas.
Gabriel Rodríguez:
Hola.
He vivido durante mucho tiempo en una gran mentira que dice que tienes que estudiar
algo a lo que te vas a dedicar el resto de tu vida. Me he dado cuenta de que es mentira,
o sea, que hay otras opciones, hay otras alternativas y hay muchas vidas. Y cuanto más
ves y más gente conoces, más te das cuenta de que no tiene nada que ver con el plan
establecido que tienes. Y basándote en eso, te vas moviendo y te vas desarrollando un
poco en diferentes aspectos de donde tú quieres estar.
He decidido estar aquí porque creo que te da la libertad de venir cuando quieras y
cuando no, te quedas en tu casa. No es una obligación para mí. Yo vengo aquí por gusto
y por placer.
Kike Arnaiz:
Puede ser algo tóxico porque te vuelves adicto al trabajo. Por ejemplo, yo estoy viajando,
estoy en un destino muy bonito y estoy grabándolo. ¿Estoy trabajando o no estoy
trabajando?
Gabriel Rodríguez:
Y luego, la gente que trabaja en un coworking es muy enriquecedora porque al final es
muy parecida a ti. Ahora, cuando vaya a Bali, lo primero que voy a hacer es meterme en
un coworking.
Ingrid García:
Yo lo primero que haría si me fuera a Bali, sería ir a la playa, pero cada uno tiene sus
prioridades.
Kike Arnaiz:
Trabajaba en Madrid de fotógrafo. Me iba bien, tenía mi trabajo, mis clientes y todo, pero
no me llenaba y lo dejé. Ahora tengo ingresos más pasivos y, por suerte, no tengo que
estar trabajando todos los días. Me van llegando de trabajos que he hecho antes, así
que, si un día no me apetece trabajar, no trabajo. Me puedes pagar lo que quieras por
hacer fotos que, si no me apetece el trabajo, no lo voy a hacer. Cosa que antes sí que
dependía de ello.
Ingrid García:
Tú realmente, ¿qué necesitas para trabajar?
Gabriel Rodríguez:
Esto: un ordenador y una conexión a internet.
Kike Arnaiz:
Aquí, colgados hoy en la pared, tengo mis títulos. Esto es un cuadro muy bonito; lo voy
cambiando, no me gusta poner siempre el mismo. Y esta es una mesa de mármol del
siglo diecinueve.
No, en verdad no tengo un sitio fijo para trabajar, hay días que es aquí en una mesa, a
veces me pongo en el coche, a veces en el suelo…
Ingrid García:
¿Esto podría ser una oficina?
Samah El Mernissi:
Perfectamente. Esta está muy bien.
Jaime Sabau:
Sí, de hecho, normalmente trabajo con la pierna cruzada así, ya que suelo estar en
reuniones todo el día.
Alguna vez hago alguna reunión tumbado desde el sofá si no me toca hablar mucho.
Gabriel Rodríguez:
Creo que la gran diferencia entre nosotros y nuestros padres es que el futuro a veces es
un poco más incierto porque tienes muchos más caminos. O sea, ¿cuánta gente ha
estudiado una carrera y se dedica a otra cosa totalmente distinta? Yo soy un bicho raro,
hago farmacia y, de repente, me he montado una empresa de comisiones bancarias.
¿Qué tiene que ver esto con farmacia? De hecho, en mi casa me decían: “¿Por qué
haces páginas web?”.
Ingrid García:
Kathe, ¿por qué elegiste este trabajo?
Ingrid García:
Perdona, pero es que tú me suenas de TikTok.
Kathe Castro:
Sí, sí, me da muchísima vergüenza. Es que en su momento me vino superbién para la
pandemia. Cuando los taxistas estaban sin trabajo, los vídeos de TikTok me estaban
dando mucho, y estaba bien. Pero claro, si te da un poco de vergüenza…
Gabriel Rodríguez:
Yo no soy farmacéutico, a mí la palabra farmacéutico no me define. Eso es lo que dice
este título de la Universidad de Santiago de Compostela: Gabriel Rodríguez Lozano,
farmacéutico.
Alba Gallego:
Campings.
Bruno Pujol:
Carpintero.
Alba Gallego:
Clases de zumba, que no tengo ni idea de zumba.
Bruno Pujol:
Profesor de esquí.
Bruno Pujol:
Electricista.
Bruno Pujol:
Camperizaciones que estoy haciendo por mi cuenta.
Alba Gallego:
Clases de aquagym.
Bruno Pujol:
Camarero, actor, etc.
Alba Gallego:
Sistema de riegos.
Bruno Pujol:
Sí, bueno. Sí.
Gabriel Rodríguez:
Yo, soy Gabriel Rodríguez Lorenzo, que ha tomado un camino en la vida para intentar
ser más feliz.
Tali Rodríguez:
Que puede ser que unos años vivas genial, supercalmado y estudiando algo que de
verdad te apasiona o que piensas que es eso. Y, de un momento a otro, te cambia todo y
decides cambiar tu vida. Y no por eso debemos frustrarnos o creer que hayamos
fracasado.
Chico 2:
El hecho de ser consciente de si estás haciendo algo porque de verdad lo quieres o
porque es lo que se esperaba de ti. Es decir, lo que en cierto modo se te ha hecho creer
que era lo mejor para ti.
Alba Gallego:
Es que esta sociedad te conduce hacia “vivir para trabajar”. Yo no quiero eso, yo quiero
vivir. Ojalá sin trabajar, o al menos, trabajar de algo que me guste y que me haga feliz.
Bruno Pujol:
Mi hermano trabaja en una empresa chula, por lo visto, y el premio es que el viernes
puede ir con vaqueros y con camiseta. “Mira, es viernes, puedo ir con vaqueros”. ¡Cómo
están las cabezas!
Gabriel Rodríguez:
¿Por qué estoy haciendo esto mismo? El documental. ¿Qué estoy haciendo aquí? Pero
oye, qué coño, que la vida es disfrute y lo que te viene. Que no eres una casillita, que
puedes cambiar. Igual dentro de diez años tengo otra vida y tengo otra cosa.
Ingrid García:
¿Cuántos años tienes?
Jaime Sabau:
Veintiséis.
Ingrid García:
¿Cuándo crees que te vas a independizar?
Jaime Sabau:
Pues espero que nunca, ¿no? Vamos a aprovechar que podemos vivir con ellos. No, no
lo sé. En el momento en el que me pueda permitir todos los gastos que pienso que
necesito para poder pagar el día a día, creo que me iré. Si no, estoy muy cómodo aquí.
Kathe Castro:
A lo mejor no te puedes independizar y a eso le llaman ser vagos. Y para tirarte a un
trabajo y hacer un porrón de horas por un sueldo miserable, mejor te quedas en tu casa.
Alba Gallego:
Yo quiero una casa.
Gabriel Rodríguez:
No veo forma humana de que una persona de a pie, con un salario de a pie, se pueda
comprar una casa en Madrid centro, por ejemplo. Es mucho dinero.
Ingrid García:
Viendo el precio de este piso, lo que tú pagarías por él y lo que te puedes permitir, te
corresponde este trocito de aquí. ¿Te metes dentro?
Ingrid García:
¿Esta es tu casa?
Chico 3:
Es mía y de mis padres. Yo vivía aquí en Leganés e iba a hacer un doctorado, pero al
final acabé trabajando. Yo estaba supercómodo compartiendo piso con mis amigos y con
el rollo de vida que teníamos aquí. Y al final, eché cuentas económicamente y decidí
comprarme una casa. No sé dónde voy a vivir en el futuro, pero al final esto es una
inversión porque tenemos la universidad cerca. Y la verdad es que ahora estoy
supercontento aquí, compartiendo piso y como casero de mis amigos, que es un papel
bastante gracioso.
Martí Miras:
Yo me cambio de piso cada dos años. Soy incapaz de estar dos años o más en un
mismo piso.
Chico 2:
Nos hemos ido por propia voluntad de todos.
Martí Miras:
Por el placer de hacer la mudanza.
Kike Arnaiz:
Desde que dejé la casa de Barcelona, no he tenido una base como tal, el coche es como
la base entre comillas. Estuve un año dedicándome a esto, a intentar vender fotos online,
y en cuanto me dio un poquito el sueldo, unos quinientos o seiscientos euros al mes…
Martí Miras:
Seiscientos. Cuando vi seiscientos dije: “Esto es un antes y un después”. Con
seiscientos euros se pueden hacer un montón de cosas.
Kike Arnaiz:
Dije: “Ya está”. Se juntaron muchas cosas también. Me dejó mi pareja con la que estaba
y pasé por una enfermedad un poco chunga. Fue un momento muy malo para mí y
necesitaba un cambio. Pensé: “Me voy a ir de viaje, y ya volveré”. Y no he vuelto. Y, en
ese momento, dije: “Voy a ir solo con una mochila, no me voy a llevar ni maquinilla de
afeitar y me afeito cuando vuelva a tener casa”.
Ingrid García:
Desde entonces no te has afeitado, entiendo.
Kike Arnaiz:
Desde entonces. Ya me voy cortando las puntas de vez en cuando, porque no…
Ingrid García:
¿Echas de menos un hogar?
Kike Arnaiz:
No, para nada.
Ingrid García:
¿Por qué decidiste este coche y no una furgoneta preparada que tuviera más
comodidad?
Kike Arnaiz:
Porque es un juguete muy divertido. Con esto llegas a cualquier parte. Si quieres subir a
la montaña, te subes; si quieres dormir en la mitad del desierto, llegas. Y con una
furgoneta no.
Kike Arnaiz:
Lo bueno es que también hacemos lo que queremos en el sentido de que, si un día
queremos ir a un hotel, vamos. No hay problema con eso.
Ingrid García:
¿Cuánto crees que dedicas a contemplar la naturaleza?
Kike Arnaiz:
No lo suficiente. Creo que uno de los motivos por los cuales cogimos este coche y
decidimos empezar a viajar por tierra fue para dedicarle más tiempo a disfrutar de cada
lugar.
Ingrid García:
¿Y no os abruma tanta libertad?
Samah El Mernissi:
A mí personalmente, sí. Yo tengo que decir que al principio tenía tanta libertad que no
sabía qué hacer con ella. Podía hacer tantas cosas, que no sabía qué hacer. Es como
que podía hacer lo que me diera la gana, ¡qué fuerte!
Kike Arnaiz:
Igual no es viajando. Igual es en una finca, es…
Jaime Sabau:
Pues es complicado, yo creo. Es el plato más complicado, ¿no? Primero, tendríamos que
coger una buena sartén, con un poquito o mucho de aceite si queremos que salga bien.
Al máximo, ¿no? Si queremos que nos salga con puntillita.
Huevos. Sería una pena desaprovecharlos. Bueno, se me ha roto. Se ha roto al final, que
conste.
Ingrid García:
¡Cómo tengo el pelo! Que está guay lo que llevamos ahora mismo del documental,
¿sabes? Pero tengo la sensación de que estamos hablando de una generación a quien
parece que todo le va bien, que no se tienen que esforzar y eso tampoco es verdad. Y
que, si estamos haciendo un retrato caleidoscópico —o como lo queramos llamar— de
esta gente, habría que plantear un conflicto, pero no sé realmente cómo hacerlo.
Ingrid García:
Sí.
Héctor H. Lázaro:
¿En la boda de mis padres?
Ingrid García:
No sé qué le pasa.
Héctor H. Lázaro:
Tengo veintinueve y lo normal con esta edad no es ver a tus padres casarse, sino
divorciarse.
Ingrid García:
Se leen los votos y se quieren igual que antes o incluso más. Me parece muy bonito. Dan
ganas de encontrar a alguien para hacer equipo para toda la vida. ¿Qué piensas tú?
Héctor H. Lázaro:
No.
Alba Gallego:
¿Intentar no besarnos? Ah, vale.
Jaime Sabau:
El amor para mí debería ser algo así.
[Información visual: Dibuja dos círculos en una pizarra que se unen en el medio.]
Son dos personas y el amor debería ser esto. Y yo creo que hoy en día lo que
buscamos, o lo que queremos, es que seamos los dos lo mismo.
Martí Miras:
Una cosa es la forma de consumir, lo que te gusta, y otra cosa es el amor, que es muy
distinto.
Ingrid García:
Ahora mismo, siento tener que preguntaros esto, pero las parejas no duran.
Chico 4:
Yo es que llevo ya unos cuantos años con mi chica. Entonces, les voy a dejar hablar a
ellos de este tema.
Chico 2:
Antes te casabas cuando tenías dieciocho años con tu primera pareja y estabas hasta
que te morías y tenías tus doce hijos. Ahora eso no existe, se llama Opus. No hay más.
Gabriel Rodríguez:
Es una pregunta complicada. Vengo de una casa donde mis padres están separados. He
visto romperse un estamento que yo creía para toda la vida. Cuando eres pequeño
dices: “Ostras, mis padres son adultos”, lo que comentábamos antes. Al verte en un
momento donde eso que tú creías irrompible, eso que creías como un estamento de
papá y mamá juntos, de repente los ves separarse y te afecta.
Martí Miras:
Yo ya no entiendo que una familia es un padre, una madre y los hijos. Mi familia somos
ahora mismo yo y mi perra.
Ingrid García:
Perdón, perdón, es que…
Ingrid García:
Ah, joder.
Bruno Pujol:
A mí me gustan.
Alba Gallego:
No me había dado ni cuenta.
Kathe Castro:
Tengo miedo de casarme. Me voy a casar y estoy cagada.
Chico 3:
Yo sí que me veo casándome con una persona y teniendo una pareja estable. Pero es
verdad que, al final, la vida te va llevando por donde quiere. No eliges tú tanto.
Bruno Pujol:
Café sin cafeína, leche sin lactosa, tabaco light y sexo sin amor. Yo digo que lo quiero
todo, y si tengo que sufrir porque no he sido capaz de gestionar mis emociones…
Ingrid García:
Tú has transformado la casa de tus padres en un lugar de actividad, ¿no?
Tali Rodríguez:
Sí, básicamente.
Ingrid García:
¿Allí es dónde vamos?
Tali Rodríguez:
¡Hola! ¡Hola, cariño! Vamos, vamos.
A los dieciséis años fue cuando di el clic. A ver, no fue de la noche a la mañana que dije:
“Voy a empezar a salvar animales”, ya que no tenía forma y además era una niña. Pero,
poco a poco, empiezas a no querer ver hacia otro lado y a ayudarlos de una forma o de
otra, entonces fue así como empecé a vincularme más con ellos.
En general, ya solo por tomar el paso de dar mi vida por los animales —tanto
emocionalmente, económicamente, de tiempo y absolutamente todo— ya dice mucho
que no sigo los patrones de la gente normal.
Y fui un bicho raro durante muchos años y me costó entenderlo. Mis amigos preferían
salir de fiesta o hacer un cumpleaños, y mis cumpleaños siempre fueron en la isla. Claro,
me veían y decían: “¿No eres un poco mayor ya para hacer esas cosas?”. Te hacen
pensar que igual debes cambiar, hasta que los años van pasando, tú vas madurando y
es cuando te paras a pensar si de verdad quieres ser así o no. Y por suerte, seguí a mis
valores y mi forma de pensar, y ahora soy así.
Ingrid García:
¿Eres feliz?
Tali Rodríguez:
Sí.
Kike Arnaiz:
Yo tuve una conversación con mi psicóloga a los dieciséis o diecisiete años. Estaba
pasando por una crisis de no saber qué hacer, ya que no me visualizaba estudiando
mucho, así que imagínate una carrera y todo lo que se venía después. Eso me agobiaba
mucho.
Bruno Pujol:
Vengo de padres muy exigentes y con buenas capacidades, y han querido lo mismo para
sus hijos. Siempre se han focalizado mucho en la cultura, en la educación y en el
deporte. Así que siempre han apostado muy fuerte por mí. Pero llegó un momento en el
que yo tenía quince años y mi padre ya me estaba diciendo que con veintidós me tenía
que ir a Boston. Ahí fue cuando me descolgué un poco.
Martí Miras:
Todos mis amigos estudiaron, pero yo desde los dieciséis o diecisiete ya ganaba un
dinero subiendo vídeos. Ahí ya dije: “Paso de estudiar”, ya que no se me daba bien. Y el
director de mi colegio me cogió y, como había repetido segundo de bachillerato, me dijo:
“Has suspendido cuatro o cinco, pero he visto los vídeos que haces. Tú haz eso, yo te
apruebo, pero no vuelvas a estudiar porque no es lo tuyo”.
Chico 2:
Yo sí, hice la carrera, luego el máster y empecé con el doctorado. Y, después de ocho
años con la ingeniería, yo qué sé... Es lo que decíamos antes, al final tienes que darte
cuenta de lo que te puede apasionar o lo que te puede mover más. Ser bombero es algo
que desde que acabé el máster me planteé, pero quería probar antes a trabajar. Coño,
después de tantos años, qué menos que hacer una prueba. Igual luego te flipa ser
ingeniero, pero no ha sido el caso. Si no saliera, tengo una carrera: me muevo y algo
habrá, no me voy a morir de hambre. Algo encontraré. Me tendré que adaptar a lo que
sea.
Samah El Mernissi:
Durante toda mi vida he tenido una lucha en contra de lo que estaba a mi alrededor. O
sea, siempre o casi siempre todo lo que yo hacía era diferente a lo que hacía el resto de
mi familia, de mis primos, etc. Llegó un momento en el que siempre estaba en contra e
intenté seguir una vida que no era la que quería. No tenía una doble vida, pero sí que me
costaba muchísimo congeniar esas dos realidades que yo vivía.
Chica 2:
Al final dices: “He desperdiciado tiempo de mi vida”.
Samah El Mernissi:
Con qué salgo mejor, ¿no? ¿Qué es lo que me hace más feliz?
Tali Rodríguez:
Si no te llena plenamente lo que estás estudiando o tu trabajo, siempre puedes darle un
vuelco a tu vida, independientemente de la edad que tengas.
Gabriel Rodríguez:
La estabilidad la vas a lograr en algún momento de tu vida. ¿Por qué debes tenerla con
veintidós años? La puedes tener con cuarenta, o con cincuenta o nunca. ¿Para qué
quieres estabilidad?
Tali Rodríguez:
Siempre hay posibilidad de hacer lo que de verdad te gusta.
Ingrid García:
¿Eso lo crees de verdad?
Tali Rodríguez:
Yo creo que sí.
Chico 2:
Estás hasta las narices, superestresado con ciertas cosas y te da la sensación de que
romper con todo sería la solución, pero al final esa otra vida también tiene otros
problemas.
Samah El Mernissi:
Yo entiendo que es muy difícil y que da mucho miedo.
Gabriel Rodríguez:
Y da miedo decir: “Ostras, pues igual, de repente, dentro de un año no tengo empresa”.
Martí Miras:
Igual mañana no me ve nadie ya y no hay trabajo.
Chico 4:
¿Qué haces si estás mucho tiempo sin trabajo? ¿O si estás con un alquiler con contrato
de un año?
Tali Rodríguez:
Cuando empecé en el mundo de los caballos, de las rutas y de las carreras, tenía otra
forma de pensar completamente diferente a todo, pero sobre todo a los animales. Me
relacionaba con un montón de gente que era igual que yo en ese momento. Y esa gente
son los que tienen los prejuicios hacia mí porque me ven como algo negativo, ya que he
cambiado. Y parece que me lo echen en cara. Por favor, respeta mi decisión también.
Samah El Mernissi:
Vale, voy a hacer lo que yo quiera, pero es que eso supone perder mucho: perder una
comunidad, perder un ritmo de vida, un camino y personas.
Bruno Pujol:
Sí o sí vas a tener un divorcio, o te van a despedir o un accidente familiar. Entonces, sí o
sí, en tu vida van a haber tres o cuatro hitos que te desplomen.
Alba Gallego:
Joder, y eso te hace fuerte.
Chico 2:
La verdad es que nos espera un futuro que parece… Apocalíptico.
Kathe Castro:
La generación que estamos entrando estamos intentando cambiar todo eso.
Ingrid García:
¿Crees que eres capaz de todo?
Samah El Mernissi:
No, en absoluto. Para nada. Pero sí que creo que soy lo suficientemente flexible como
para adaptarme a las cosas.
Julen Gorosabel:
Han pasado mil años.
Ingrid García:
Es lo que tiene la tecnología.
Héctor H. Lázaro:
¡Cuánto tiempo!
Julen Gorosabel:
Yo decía: “Estoy loca, no entiendo”. Soy una boomer de repente, me he vuelto boomer.
Yo soy guionista también porque quiero vaciar lo que tengo dentro de mí, quiero poder
vivir de aquello que me apasiona, que es el arte, y creo que mi identidad está como muy
ligada a eso también. Entonces, no les estoy demostrando a mi madre y a mi padre que
se equivocan —porque tampoco creo que lo hagan— pero sí que esos miedos que
tienen muchas veces son más infundados que reales. Y yo sí que estoy muy orgullosa
de haber construido no solamente mi identidad, sino mi futuro basándome en lo que a mí
me genera bienestar. Quizás yo ya parto de una base en la que ya todo me da igual,
porque ya he tenido que deconstruirme a tal nivel que igual no lo veo como tan grande.
Ingrid García:
¿Qué más nos queda por cubrir? ¡Ah, mira! Ya que aparte eres guionista, yo tengo
bastantes problemas de guion. Héctor, no te ofendas. Está Héctor por aquí también.
Teníamos un guion que estaba bastante bien, pero luego han empezado las entrevistas
y, por supuesto, ese guion ya no sirve porque se ha visto completamente modificado por
todos los personajes, y todo lo que imaginábamos no vale.
Julen Gorosabel:
¿No ha sucedido? No me jodáis.
Julen Gorosabel:
Los bloqueos creativos los supero saltando y corriendo en el jardín de mi casa. Yo soy
así.
Jaime Sabau:
Te pones a pensar mucho tiempo en tu habitación, mirando la pared.
Samah El Mernissi:
Escribir.
Chico 1:
Cambiar de aires.
Bruno Pujol:
Por ejemplo, para el campo —ya que he trabajado en la agricultura— tienes que romper
y airear la tierra y las raíces para que se oxigene y vuelva a crecer. Por lo tanto, estás
rompiendo algo para que crezca otra cosa.
Chica 2:
Hay que ir a por todas.
Tali Rodríguez:
Dicho así parece muy fácil, pero en realidad no lo es.
Héctor H. Lázaro:
¿Qué haces, Ingrid?
Ingrid García:
Que no quiero grabar más, que no puedo más.
Héctor H. Lázaro:
¿Por qué? ¿Por qué este bajón de golpe?
Ingrid García:
Porque no está saliendo nada bien. Los personajes dicen lo que quieren y hacen lo que
les da la gana. Porque es un documental sobre nómadas, por lo tanto, no hacen nada de
lo que yo me espero, o sea, no me vale para el documental. Sandra no me quiere hacer
la música, mi hermana me deja tirada el día de antes y yo tengo que hacer como que no
pasa nada y está todo bien. ¿Qué está saliendo bien? ¿Qué está saliendo bien?
Héctor H. Lázaro:
Pues yo creo que hay gente que te está apoyando y confía en lo que dices. Estamos
trabajando en esto, ahora no puedes para, tía.
Ingrid García:
Pues es que no quiero grabar más, no quiero grabar más. Es que no puedo más.
Sí, estoy muy bien. Bueno, te dejo, que voy a seguir divirtiéndome mucho por ahí, que
voy tan a tope que casi me olvido de ti. Un beso.
[Información visual: Ingrid va al baño y ve que hay agua por el suelo. Al rato, tocan el
timbre.]
Perdona, ¿te importaría que grabara con la cámara? Es que estoy grabando una cosa
para…
Chico 1:
Sí, sí, supongo que sí. No hay problema. Vale.
Hola, buenas, soy el fontanero, teníamos cita ahora para ver el baño.
Ingrid García:
Sí. Pasa, pasa.
Chico 1:
¿Por dónde es?
Ingrid García:
Al fondo a la derecha.
Chico 1:
Al fondo a la derecha. Ah vale, vale. Ya veo.
Ingrid García:
Está seco ya. Bueno, todavía… La he liado un poco.
Chico 1:
Vale. Claro, es que te fuga la llave de paso. No te lo debieron poner bien o no lo sé.
Ingrid García:
Es que es una putada porque ya estaba esta mañana y me he levantado con el ruido del
goteo.
Chico 1:
Ya, ya. Bueno, pero esto es más común de lo que piensas, no es una avería apocalíptica
que se diga. Simplemente, que el que vino antes o la que vino antes tendría que haberlo
remachado bien.
Chico 1:
Bueno, a ver… Sí y no. No es mi pasión, pero bueno, por lo menos es un trabajo que
dignifica mucho y es bastante necesario.
Ingrid García:
¿Y por qué decidiste ser fontanero?
Chico 1:
Bueno, yo decidí ser fontanero porque estudié otra cosa de la que no había tanto trabajo.
Tenía que meterme a hacer algo, más que nada para ganarme la vida.
Ingrid García:
¿Y crees que serás fontanero toda la vida?
Chico 1:
No me importaría serlo, la verdad.
Ingrid García:
¿Has tenido muchas profesiones?
Chico 1:
Antes de esto, he trabajado como regidor de luces en teatro, en ópera y zarzuela y he
tocado en una charanga también. Yo estudié ocho años de conservatorio.
Ingrid García:
¿Ah sí? ¿Qué estudiaste?
Chico 1:
Trompeta.
Ingrid García:
¡Ah, qué guay!
Chico 1:
Sí, sí.
Ingrid García:
¿Tú crees que tu abuela se imaginaba que el futuro iba a ser así?
Chico 1:
No, no. De hecho, esta conversación la tuve con ella en verano. Ella me decía: “Hay
cosas que nunca pensé que iban a pasar, pero para bien”. Como por ejemplo, que se
hiciese en Madrid el Día del Orgullo Gay. Y ella decía: “Y que salgan unos vestidos de
una manera, otros de otra, pero que se llegue a ver eso en el mismo Madrid en el que yo
pasaba y veía al mítico Guardia Civil de bigotillo, que te miraba y ya empezabas a sudar
en frío… ¡Es que es un placer, joder!”.
Esto ya está.
Héctor H. Lázaro:
A ver.
Ingrid García:
Escucha. Es Sandra.
Sandra Delaporte:
Hola, tía. ¿Cómo estás? Al final, entre bolo y bolo, me he podido ir a Kirguistán, a mis
montañas favoritas del mundo. Te mando esta nota de audio porque como no te he
podido ayudar con lo de la banda sonora y me da mucho palo, he hecho una melodía.
No sé si os servirá, pero allá va.
Jaime Sabau:
Esto va a valer mucho.
[Información visual: Jaime apunta a unos dibujos sencillos que ha hecho en la pizarra.
Los firma con fecha de 24/06/2022.]
Ingrid García:
Ayala, ¿estás bien?
Ayala:
Estoy bien.
Gabriel Rodríguez:
El cambio es bueno, y si no es bueno, el aprendizaje va a ser buenísimo.
Chico 3:
Yo estoy orgulloso de nuestro piso y de vivir como vivimos.
Chica 4:
Al final, ¿quién decide qué es lo bueno o qué es lo mejor?
Kathe Castro:
Tienes que decir siempre: “Todo me va a ir bien, todo me va a ir bien”.
Ingrid García:
Todo me va a ir bien.
Ingrid García:
Eres una señal, porque mi hermana me dijo un día antes de empezar el documental que
no salía. Y de pronto, apareció Greta por otro lado.
Ingrid García:
Ha quedado ñoño el final, ¿no?
Héctor H. Lázaro:
¿De verdad que no puedo jugar tranquilo a los bolos con mi colega?
Ingrid García:
Es que con la musiquita y eso no sé si queda un poco…
Martí Miras:
A mí me gusta. La gente está acostumbrada a eso. Ve un vídeo y lo comenta: muy bien,
muy mal, una mierda, una basura. Yo veo un vídeo y si me gusta bien, y si no, lo quito.
Ingrid García:
¿Y a ti qué te parece que el documental se llame “Nómadas”?
Martí Miras:
A mí me gusta mucho el nombre. Nómadas. Me mola. Y sí que es verdad. Nómadas,
nunca lo había pensado. Somos nómadas. Es chulo. Es vivir en todos lados y a la vez en
ninguno. Me mola mucho. Yo creo que sí. Y yo soy muy nómada. A mí me gusta estar en
todos lados y en ninguno, estoy ahí permanente. Me gusta mucho.
Yo he vivido siempre con internet. Pienso que igual en veinte años habrá realidades
virtuales y cosas así que me van a intentar explicar y que no me van a gustar. Y no tengo
por qué adaptarme a nada. A mi abuelo le enseño mis vídeos. ¿Le gustan? No, pues ya
está. Es que no tiene sentido cogerle y decirle: “No, no. Mírate mis vídeos. Prueba a ver
esto”. Que no le gusta, coño. Quita. Él que mire sus cosas y yo miraré las mías. Y mis
hijos mirarán las suyas y mis nietos las suyas.
Héctor H. Lázaro:
Oye, que quiero jugar.
Ingrid García:
Vale. Espera, la última. Sí, yo es que me como mucho la cabeza y es que no lo sé.
Martí Miras:
Tú sabrás lo que quieres contar.
Héctor H. Lázaro:
Te toca.
Julen Gorosabel:
Me gustaría que la gente que tiene esos prejuicios que tú me has preguntado ahora se
tomase el tiempo para ver el documental y para intentar empatizar. Porque pienso que
ahora mismo —odio tener que decir esto— estamos en una sociedad cada vez más
dividida. Y tenemos discursos muy construidos, pero que rara vez salen de nuestro
círculo.
Chico 1:
Me gustaría que se viera de nosotros, los jóvenes, las cosas a las que nos tenemos que
enfrentar.
Gabriel Rodríguez:
Que no estás solo, ¿sabes? No eres raro.
Samah El Mernissi:
A mí me gustaría poder vivir en un mundo en el que no hubiera —yo sé que es
imposible— límites para las personas.
Chico 2:
Abarcamos un espectro muy amplio de cosas, y creo que eso se tiene que valorar. Que
hemos aprendido y que estamos aprendiendo a vivir en un mundo que ha cambiado
mucho, y que tenemos nuestros mecanismos para afrontarlo.
Kike Arnaiz:
No tengo ningún sueño en concreto. Creo que he ido cumpliendo muchos, así que cada
vez intento aspirar a más.
Samah El Mernissi:
No me arrepiento de decir: “¿Y si hubiera…?”. No. ¿Qué es lo peor que puede pasar?
¿Que te quedes igual? Para mí, lo peor que me puede pasar es que se acabe lo que
estoy viviendo. Y lo que estoy viviendo me encanta.
Jaime Sabau:
Tenemos muchas ganas de hacer muchas cosas guais para todos nosotros, solo que
necesitamos que nos den pie a hacerlas, no que nos pongan trabas.
Martí Miras:
Que no todos somos como yo, que solo juego y poco más.
Julen Gorosabel:
Deja de amargar la vida a la gente. Me gustaría que este documental sirviera para eso.
Ingrid García:
No sé si va a servir para eso. No creo que vaya a servir para eso. Vale, bueno…
Julen Gorosabel:
Oye, si quieres que conteste otra cosa, me dices.
Ingrid García:
No, no. Tú has contestado, ya veré si lo monto o no lo monto. Yo te digo que, con que
entretenga, creo que ya me voy a dar con un canto en los dientes.
(Off) ¡Oye! Que no, no me he olvidado de ti. Perdona, es que había mucha gente a la
que meter en créditos antes de que tú y yo pudiéramos hablar. Muchas gracias por
acompañarme en este viaje. Ha sido increíble, la verdad, no me esperaba que se fuera a
Noi 1:
De sobte, els problemes que tenim ara nosaltres són els mateixos que hem tingut tota la
vida. Canvien quatre coses pel tema tecnològic i quatre coses més característiques
d’aquest període històric, però, en realitat, la gent ja s’escalfava el cap amb la incertesa
al 1.500 aC, a la Grècia antiga. I si continuem així, és per un motiu.
Ingrid García:
I quin és?
Noi 1:
Doncs que potser no hem trobat la resposta definitiva.
Ingrid García:
Hola. Com estàs? Jo estic bastant contenta perquè, no m’ho esperava, però m’ha sortit
feina.
Hola. Em dic Ingrid García, soc actriu, ara directora, m’agrada quan plou a l’estiu i no
m’agrada la incertesa.
M’han trucat perquè dirigís un documental. No entenc res, però estic molt contenta.
Tenia moltes ganes de dirigir, així que aquesta oportunitat m’ha caigut del cel. Ara haig
de preparar-ho tot en un mes i mig i fer un... És un retrat generacional del nomadisme
modern. En diem així, i el que és més difícil serà ficar en el temps que tinc el màxim de
testimonis i tots els personatges que pugui. Estaré bastant entretinguda amb aquest
trencaclosques. El problema és que no tinc ni idea de com fer-ho i jo soc una persona
que s’escalfa molt el cap i que de seguida es veu amb l’aigua al coll. Però, bé, jo crec
que ens en sortirem.
[Informació visual: Vídeo de l’Héctor en què se’l veu que surt d’una piscina.]
Héctor H. Lázaro:
Sí, vacances.
Ingrid García:
Ah, perdona, que m’oblido del més important. El documental es diu “Nòmades”. Què et
sembla?
Noia 1:
Hola.
Ingrid García:
Com estàs? Tot bé?
Noia 1:
Bé.
Ingrid García:
Soc la Ingrid, un plaer. Hola, com estàs? Benvinguda.
Noia 1:
T’haig de mirar a tu, oi?
Ingrid García:
Sí.
Noia 1:
D’acord.
Ingrid García:
En primer lloc, com et dius?
[Informació visual: Es van intercalant imatges dels diferents entrevistats del documental.]
Kike Arnaiz:
Hola, em dic Kike Arnaiz.
Alba Gallego:
Jo em dic Alba, tinc vint-i-nou anys i a punt de fer-ne trenta.
Ingrid García:
Ara mateix estem fent càsting, i està sent molt extens. Vull veure molta gent. Amb alguns
em ve molt de gust parlar-hi, són nòmades moderns. No ho sé, són força guais.
Julen Gorosabel:
Per on començo?
Ingrid García:
Bé, doncs ja està. Jo diria que ja està, que ja hem acabat. Així que moltes gràcies.
Noia 1:
Gràcies a vosaltres.
Noia 1:
Sí.
Ingrid García:
Perfecte. Parlem pel que calgui, si hem de repetir algunes coses o si tens qualsevol
dubte.
Noia 1:
D’acord.
Ingrid García:
Moltes gràcies, que vagi bé. Fins aviat.
Equip de producció:
(A la vegada) A veure, està bé. És jove.
Héctor H. Lázaro:
Per què es mou aquesta gent? Vull dir, jo li tinc por a treballar en una oficina,
sincerament. Jo ho passo malament a vegades...
Ingrid García:
No t’agrada aquesta oficina?
Héctor H. Lázaro:
Aquesta gent... Vull dir, la Sandra vol anar a viure al camp.
Ingrid García:
Ja, sí.
Héctor H. Lázaro:
Odia la ciutat.
Ingrid García:
Ja.
Héctor H. Lázaro:
Saps què? Ara s’està mirant un pis als Pirineus. O sigui, és una bogeria.
[Informació visual: Al backstage d’un concert, l’Ingrid truca a la porta d’un camerino.]
Ingrid García:
Sandra! Ai, per fi.
Sandra Delaporte:
Bé, què? Per aquí.
Ingrid García:
Sandra, Sandra, espera. Espera, tia! Si us plau, la d’això...
Sandra Delaporte:
Ah, és veritat. L’entrevista. D’acord.
Ingrid García:
Com estàs?
Sandra Delaporte:
Bé.
Ingrid García:
Ha estat de puta mare, m’ha encantat.
Sandra Delaporte:
Moltes gràcies.
Ingrid García:
Bé, el documental que estic fent és per parlar dels estils de vida de la gent jove i em
sembla que tu tens un estil de vida molt particular.
Sandra Delaporte:
D’acord, sí.
Ingrid García:
Perquè no només vius aquí. On vius també?
Sandra Delaporte:
Doncs visc a mitges entre el Kirguizstan, que és un país que està a l’Àsia Central, perquè
la meva actual parella viu allà. Està entre el Kazakhstan, la Xina, el Tadjikistan i
l’Uzbekistan. Tinc una relació a distància i a vegades em poso molt trista perquè el trobo
molt a faltar.
Ingrid García:
T’entenc bastant.
Sandra Delaporte:
Ja ho saps. L’Ingrid sap molt bé com em sento. Però a mi m’agrada molt la meva vida, i
crec que és guai fer allò que realment et fa feliç, encara que faci por o sigui estrany.
Perquè jo era cambrera, professora, feia bodes, batejos i comunions... Visca! I en el
moment que vaig aconseguir deixar això i em vaig llençar a la piscina, va ser quan la
Membre de l’equip:
Quines camises tan maques.
Ingrid García:
Gràcies.
Membre de l’equip:
A veure, com va el tema de la Sandra? Com va la música i tot això?
Ingrid García:
Bé, bé. Va genial. Ahir vaig estar tota la tarda intentant convèncer-la. Jo crec que la
tenim, podrà fer la música i tot.
Sandra Delaporte:
Te’n vas de l’olla. Home, com vols que faci jo ara una banda sonora per a un
documental? Si no trepitjo l’estudi, ara me’n vaig a Albània.
Ingrid García:
Ja, d’acord.
Membre de l’equip:
Has parlat amb la Greta? Has parlat amb la teva germana?
Ingrid García:
Sí, que no vol sortir al documental. Diu que no se sent còmoda, que no s’hi veu i que no
vol.
Membre de l’equip:
Però Ingrid, ho dius de veritat? Que comencem a rodar demà.
Ingrid García:
Ja, bé, això és normal a les produccions. Un problema d’última hora.
Membre de l’equip:
No, normal no és. Normal no és. Si rodem demà.
Membre de l’equip:
Però tu saps com vols enfocar el documental?
Ingrid García:
Sí…
[Informació visual: L’Ingrid entrevista gent pel carrer. Ningú no vol parlar amb ella i acaba
entrevistant objectes de la via pública.]
Ingrid García:
Podria respondre’ns unes preguntes?
Ingrid García:
Què penses dels joves?
Capsa de cartó:
Que són uns ganduls.
Pal:
No hi ha qui els entengui.
Héctor H. Lázaro:
Però, hòstia, tinc por a tenir sempre la mateixa feina.
Ingrid García:
Ja.
Héctor H. Lázaro:
Aquesta és la meva por més gran, t’ho dic sincerament. La meva por més gran és
quedar-me sempre amb la mateixa feina.
Membre de l’equip:
Bé, això és el que es desitjava abans.
Héctor H. Lázaro:
I tant. El desig que tenien els meus pares és la meva por més gran. I no sé si aquesta
gent vol el mateix, m’entens?
Ingrid García:
Jo no veig res aquí. Tu veus alguna cosa?
Gabriel Rodríguez:
Ho intueixo.
Ingrid García:
Tu has de treballar avui?
Gabriel Rodríguez:
Sí, hauria de treballar. Però, bé, ja està. M’he demanat el dia.
Ingrid García:
Bé, te’l dones tu perquè ets...
Gabriel Rodríguez:
Bé, sí, me’l dono a mi mateix. Ho vaig consultar amb el meu soci, ja que en som dos,
però sí. De fet, per això he arribat una mica just, perquè venia fins aquí. Tot està bé. És
divendres, tranquil·litat.
Ingrid García:
D’acord. Tots estem igual. Jo haig de rodar això en sis dies i després muntar-ho tot en
tres setmanes.
Gabriel Rodríguez:
Hola.
He viscut durant molt de temps en una mentida que diu que has d’estudiar alguna cosa a
què et dedicaràs la resta de la teva vida. M’he adonat que és mentida, és a dir, que hi ha
altres opcions, altres alternatives i que hi ha moltes vides. I com més veus i més gent
coneixes, més t’adones que no té res a veure amb el pla establert que tens. I basant-te
en això, et mous i et desenvolupes en diferents aspectes d’on tu vols ser.
He decidit estar aquí perquè crec que et dona la llibertat de venir quan vulguis i, quan no,
et quedes a casa. No és una obligació per a mi. Jo vinc aquí per gust i per plaer.
Kike Arnaiz:
Pot ser tòxic perquè et tornes addicte a la feina. Per exemple, jo estic viatjant, em trobo
en un destí molt bonic i l’estic gravant. Estic treballant o no estic treballant?
Gabriel Rodríguez:
Ingrid García:
Jo el primer que faria si me’n fos a Bali, seria anar a la platja, però cadascú té les seves
prioritats.
Kike Arnaiz:
Treballava a Madrid com a fotògraf. M’anava bé, tenia la meva feina, els meus clients i
tot, però no m’omplia i la vaig deixar. Ara tinc ingressos més passius i, per sort, no haig
de treballar cada dia. M’arriben de feines que he fet abans, així que si un dia no em ve
de gust treballar, no treballo. Em pots pagar el que vulguis per fer fotos que, si no em ve
de gust l’encàrrec, no te’l faré. I això és una cosa de què abans sí que depenia.
Ingrid García:
Tu, realment, què necessites per treballar?
Gabriel Rodríguez:
Això: un ordinador i connexió a internet.
[Informació visual: En Kike és al mig del bosc assegut en una cadira de càmping i té al
davant una taula plegable.]
Kike Arnaiz:
Aquí, penjats avui de la paret, tinc els meus títols. Això és un quadre molt bonic; el vaig
canviant, no m’agrada posar sempre el mateix. I aquesta és una taula de marbre del
segle dinou.
No, realment no tinc un lloc fix per treballar. Hi ha dies que és aquí en una taula, a
vegades em poso al cotxe, a vegades a terra, etc.
Ingrid García:
Això podria ser una oficina?
Samah El Mernissi:
Perfectament. Aquest està molt bé.
Jaime Sabau:
Sí, de fet, normalment treballo amb la cama creuada així, ja que faig reunions durant tot
el dia.
Gabriel Rodríguez:
Crec que la gran diferència entre nosaltres i els nostres pares és que el futur, a vegades,
és una mica més incert perquè tens molts més camins. És a dir, quanta gent ha estudiat
una carrera i es dedica a una altra cosa totalment diferent? Jo estic una mica tocat de
l’ala. Vaig fer farmàcia i, de sobte, m’he muntat una empresa de comissions bancàries.
Quina relació té això amb farmàcia? De fet, a casa meva em deien: “Per què fas pàgines
web?”.
Ingrid García:
Kathe, per què vas triar aquesta feina?
Kathe Castro:
Tia, perquè a banda que tens llibertat d’horari, coneixes gent superguai. No ho sé, tens
un tracte diferent. Jo he sigut cambrera també, i és un tracte totalment diferent. Fas com
de psicòleg o psicòloga i fins i tot arribes a fer amics en un trajecte.
Ingrid García:
Perdona, però és que tu em sones de TikTok.
Kathe Castro:
Sí, sí, em fa moltíssima vergonya. És que en el seu moment em va venir superbé per la
pandèmia. Quan els taxistes estaven sense feina, els vídeos de TikTok me’n van donar
molta, i estava bé. Però si et fa una mica de vergonya...
Gabriel Rodríguez:
Jo no soc farmacèutic, a mi la paraula “farmacèutic” no em defineix. Això és el que diu
aquest títol de la Universitat de Santiago de Compostela: Gabriel Rodríguez Lozano,
farmacèutic.
Alba Gallego:
Càmpings.
Bruno Pujol:
Fuster.
Alba Gallego:
Classes de zumba, tot i que no en tingui ni idea.
Bruno Pujol:
Electricista.
Bruno Pujol:
Camperitzacions que estic començant a fer pel meu compte.
Alba Gallego:
Al Marroc.
Alba Gallego:
Classes d’aquagym.
Bruno Pujol:
Cambrer, actor, etc.
Alba Gallego:
Sistema de regs.
Bruno Pujol:
Sí, bé. Sí.
Gabriel Rodríguez:
Jo soc en Gabriel Rodríguez Lorenzo, que ha pres un camí a la vida per intentar ser més
feliç.
Tali Rodríguez:
Que pot ser que visquis uns anys genials, supercalmats i estudiant alguna cosa que de
veritat t’apassiona o que pensis que és l’adequada. I, d’un moment a un altre, et canvia
Noi 2:
El fet de ser conscient de si estàs fent una cosa perquè de veritat la vols o perquè és el
que s’esperava de tu. És a dir, allò que se t’ha fet creure que era el millor per a tu.
Alba Gallego:
És que aquesta societat et condueix cap a “viure per treballar”. Jo no vull això, jo vull
viure. Tant de bo sense treballar o, almenys, treballar d’alguna cosa que m’agradi i que
em faci feliç.
Bruno Pujol:
El meu germà treballa en una empresa bona, pel que es diu, i el premi és que els
divendres pot anar amb texans i amb samarreta. “Mira, és divendres. Puc anar amb
texans”. Estem ben sonats!
Gabriel Rodríguez:
Per què estic fent això? El documental. Què estic fent aquí? Però escolta, hòstia, la vida
és gaudir i prendre el que t’arriba. Que no ets una caselleta, que pots canviar. Potser
dintre de deu anys tinc una altra vida i vull una altra cosa.
Héctor H. Lázaro:
No entenia com els meus col·legues volien viure al mateix barri. Deien: “Crec que em
compraré un pis”. I jo no crec que me’n pugui comprar un mai. Quan tinc una feina,
cremo els diners, en el sentit que vull viure’ls ara, m’entens? En el lloguer del pis i la
resta.
Ingrid García:
Quants anys tens?
Jaime Sabau:
Vint-i-sis.
Ingrid García:
Quan creus que t’independitzaràs?
Jaime Sabau:
Doncs espero que mai, no? Aprofitem que podem viure amb ells. No, no ho sé. En el
moment que em pugui permetre totes les despeses que penso que necessito per poder
pagar el dia a dia, crec que marxaré. Si no, estic molt còmode aquí.
Kathe Castro:
Potser no et pots independitzar i això li diuen ser un gandul. I per agafar una feina i fer un
munt d’hores per un sou miserable, millor et quedes a casa.
Alba Gallego:
Jo vull una casa.
Ingrid García:
Veient el preu d’aquest pis, el que tu pagaries per ell i el que et pots permetre, et
correspon aquest trosset d’aquí. T’hi fiques?
Ingrid García:
Aquesta és casa teva?
Noi 3:
És meva i dels meus pares. Jo vivia aquí a Leganés i volia fer un doctorat, però al final
vaig acabar treballant. Jo estava supercòmode compartint pis amb els meus amics i amb
l’estil de vida que teníem aquí. I al final vaig fer comptes i, econòmicament, vaig decidir
comprar-me una casa. No sé on viuré al futur, però al final això és una inversió perquè
tenim la universitat a prop. I la veritat és que ara estic supercontent aquí, compartint pis i
sent el propietari de la casa on viuen els meus amics, que és un paper força divertit.
Noi 2:
En cinc anys hem estat a quatre pisos.
Martí Miras:
Jo em canvio de pis cada dos anys. Soc incapaç d’estar-me dos anys o més en el
mateix.
Noi 2:
Hem marxat per voluntat de tots.
Martí Miras:
Pel plaer de fer la mudança.
Kike Arnaiz:
Des que vaig deixar la casa de Barcelona, no he tingut una base. El cotxe és com la
base, entre cometes. Vaig estar un any dedicant-me a això, a intentar vendre fotos
online, i quan el sou m’ho va permetre, uns cinc-cents o sis-cents euros al mes...
Martí Miras:
Sis-cents. Quan vaig veure sis-cents, vaig dir: “Això és un abans i un després”. Amb sis-
cents euros es poden fer un munt de coses.
Kike Arnaiz:
Ingrid García:
I des de llavors que no t’has afaitat, entenc.
Kike Arnaiz:
Des de llavors. Em vaig tallant les puntes de tant en tant perquè no...
Ingrid García:
Trobes a faltar una llar?
Kike Arnaiz:
No, gens.
Ingrid García:
Per què vas decidir aquest cotxe i no una furgoneta preparada que tingués més
comoditat?
Kike Arnaiz:
Perquè és una joguina molt divertida. Amb això arribes a qualsevol lloc. Si vols pujar a la
muntanya, pots pujar-hi; si vols dormir en meitat del desert, hi arribes. I amb una
furgoneta no.
Bruno Pujol:
Vaig comprar una furgoneta pensant que la llibertat era això: viure al marge. I està bé la
foto a la platja on es veuen les cortines i el vent, però després t’emportes la sorra a la
furgoneta.
Kike Arnaiz:
El que m’agrada és que també fem el que volem, en el sentit que, si un dia volem anar a
un hotel, hi anem. No hi ha problema amb això.
Ingrid García:
Quant de temps creus que dediques a contemplar la natura?
Kike Arnaiz:
No el temps suficient. Crec que un dels motius pels quals vam agafar aquest cotxe i vam
decidir començar a viatjar per terra va ser per dedicar més temps a gaudir de cada lloc.
Ingrid García:
I no us aclapara tanta llibertat?
Samah El Mernissi:
Kike Arnaiz:
Potser no és viatjant. Potser és a una finca, és...
Jaime Sabau:
Doncs és complicat, em penso. És el plat més complicat, oi? Primer hauríem d’agafar
una bona paella, amb una miqueta o molt d’oli si volem que surti bé. Al màxim, oi? Volem
que ens surti amb les vores cruixents.
Ous. Seria una llàstima desaprofitar-los. Bé, se m’ha trencat. S’ha trencat al final, que
consti.
Ingrid García:
Com tinc els cabells! Està guai el que hem fet fins ara del documental, saps? Però tinc la
sensació que parlem d’una generació a qui sembla que tot li va bé, que no s’han
d’esforçar i això tampoc és veritat. I que, si estem fent un retrat calidoscòpic —o com li
vulguem dir— d’aquesta gent, hauríem de plantejar un conflicte, però no sé realment
com fer-ho.
Héctor H. Lázaro:
M’ho estàs preguntant de debò?
Ingrid García:
Sí.
Héctor H. Lázaro:
A la boda dels meus pares?
Ingrid García:
No sé què li passa.
Héctor H. Lázaro:
Ingrid García:
Es llegien els vots i s’estimaven igual que abans o encara més. Em sembla molt maco.
T’entren ganes de trobar algú per fer equip per a tota la vida. Què en penses, tu?
Héctor H. Lázaro:
No.
Alba Gallego:
Intentar no fer-nos un petó? Ah, d’acord.
Jaime Sabau:
L’amor per a mi hauria de ser una cosa així.
[Informació visual: Dibuixa dos cercles en una pissarra que s’uneixen al mig.]
Són dues persones i l’amor hauria de ser això. I jo crec que avui en dia el que busquem,
o el que volem, és que siguem els dos el mateix.
Martí Miras:
Una cosa és la manera de consumir, allò que t’agrada, i una altra és l’amor, que és molt
diferent.
Ingrid García:
Ara mateix, sento haver de preguntar-vos això, però les parelles no duren.
Noi 4:
Jo és que ja fa uns quants anys que estic amb la meva parella. Llavors, els deixaré a ells
parlar d’aquest tema.
Alba Gallego:
Si el dia de demà en Bruno s’enamora d’una altra dona, què puc fer-hi jo? Retenir-lo?
Dir-li que no? No puc, és la seva llibertat. No puc fer-hi res. És que no puc. Ell tria i jo
trio, i ara ens estem triant junts.
Noi 2:
Abans et casaves quan tenies divuit anys amb la teva primera parella i t’hi estaves fins
que et mories i tenies els teus dotze fills. Ara això no existeix, se’n diu Opus. No n’hi ha
més.
Gabriel Rodríguez:
És una pregunta complicada. Vinc d’una casa on els meus pares estan separats. He vist
trencar-se un estament que jo creia que seria per tota la vida. Quan ets petit dius:
“Ostres, els meus pares són adults”, que és el que comentàvem abans. Quan et veus en
Martí Miras:
Jo ja no entenc que una família sigui un pare, una mare i els fills. La meva família ara
mateix som la meva gossa i jo.
Ingrid García:
Perdó, perdó, és que...
Ingrid García:
Ah, hòstia.
Bruno Pujol:
A mi m’agraden.
Alba Gallego:
No me n’havia ni adonat.
Kathe Castro:
Tinc por a casar-me. Em casaré ara i estic cagada.
Noi 3:
Jo sí que em veig casant-me amb una persona i tenint una parella estable. Però és
veritat que, al final, la vida et porta per on vol. No ho tries tu tant.
Bruno Pujol:
Cafè sense cafeïna, llet sense lactosa, tabac light i sexe sense amor. Jo dic que ho vull
tot, i si haig de patir perquè no he estat capaç de gestionar les meves emocions...
Estàs sonada.
Ingrid García:
Tu has transformat casa dels teus pares en un lloc d’activitats, oi?
Tali Rodríguez:
Sí, bàsicament.
Ingrid García:
Tali Rodríguez:
Hola! Hola, rei! Va, som-hi.
Als setze anys va ser quan vaig fer el clic. A veure, no va ser de cop i volta que digués:
“Començaré a salvar animals”, ja que no tenia forma i, a més, era una nena. Però, a poc
a poc, comences a no voler mirar cap a una altra banda, a ajudar-los d’una manera o
d’una altra, i així va ser com vaig començar a vincular-me més amb ells.
En general, ja només pel fet de prendre el pas de donar la meva vida pels animals —tant
emocionalment, com econòmicament, de temps i d’absolutament tot— ja diu molt que no
segueixo els patrons de la gent normal.
I vaig ser rara durant molts anys i em va costar entendre-ho. Els meus amics s’estimaven
més sortir de festa o fer un aniversari, i els meus aniversaris sempre van ser a l’illa. Ells
em veien i deien: “No ets una mica gran ja per fer aquestes coses?”. Et fan pensar que
potser hauries de canviar, fins que els anys van passant, tu vas madurant i és quan
t’atures a pensar si de veritat vols ser així o no. I, per sort, vaig seguir els meus valors i la
meva forma de pensar, i ara soc així.
Ingrid García:
Ets feliç?
Tali Rodríguez:
Sí.
Kike Arnaiz:
Jo vaig tenir una conversa amb la meva psicòloga quan tenia setze o disset anys. Estava
passant per una crisi de no saber que fer, ja que no em visualitzava estudiant molt, així
que imagina’t una carrera i tot el que venia després. Això m’angoixava molt.
Bruno Pujol:
Vinc de pares molt exigents i amb bones capacitats, i han volgut el mateix pels seus fills.
Sempre s’han focalitzat molt en la cultura, en l’educació i en l’esport. Així que sempre
han apostat molt fort per mi, però va arribar un moment en què jo tenia quinze anys i el
meu pare ja em deia que amb vint-i-dos havia d’anar-me’n a Boston. Aquí va ser on em
vaig despenjar una mica.
Kike Arnaiz:
Després de dir-los que volia ser filòsof, quan els vaig dir que em volia dedicar a la
fotografia no estava tan malament.
Martí Miras:
Noi 2:
Jo sí, vaig fer la carrera, després el màster i vaig començar el doctorat. I, després de vuit
anys amb l’enginyeria, jo què sé... És el que dèiem abans. Al final has d’adonar-te de
què et pot apassionar o moure més. Ser bomber és una cosa que des que vaig acabar el
màster me la vaig plantejar, però volia provar abans de treballar. Hòstia, després de tants
anys, que mínim que fer una prova. Potser després t’encanta ser enginyer, però no ha
estat el cas. Si no m’anés bé, tinc una carrera: em moc. I alguna cosa hi haurà, no em
moriré de gana. Alguna cosa trobaré. M’hauré d’adaptar al que sigui.
Samah El Mernissi:
Durant tota la meva vida he tingut una lluita en contra del que tenia al meu voltant. És a
dir, sempre o gairebé sempre tot el que jo feia era diferent del que feia la resta de la
meva família, dels meus cosins, etc. Va arribar un moment on sempre estava en contra i
vaig intentar seguir una vida que no era la que volia. No tenia una doble vida, però sí que
em costava moltíssim congeniar aquestes dues realitats que vivia.
Noia 2:
Al final dius: “He malgastat temps de la meva vida”.
Samah El Mernissi:
Amb què surto més ben parada, no? Què és el que em fa més feliç?
Tali Rodríguez:
Si no t’omple plenament allò que estàs estudiant o la teva feina, sempre pots fer una
volta a la teva vida, independentment de l’edat que tinguis.
Gabriel Rodríguez:
L’estabilitat l’assoliràs en algun moment de la teva vida. Per què l’has de tenir amb vint-i-
dos anys? La pots tenir amb quaranta, amb cinquanta o mai. Per què vols estabilitat?
Tali Rodríguez:
Sempre hi ha la possibilitat de fer el que realment t’agrada.
Ingrid García:
Ho penses de veritat?
Tali Rodríguez:
Jo crec que sí.
Alba Gallego:
A mi m’han arribat missatges de la gent que m’ha vist tocar al metro i m’han dit: “He
deixat la perruqueria on estava treballant”. “He deixat la feina que estava fent”.
Samah El Mernissi:
Jo entenc que és molt difícil i que fa molta por.
Gabriel Rodríguez:
I fa por dir: “Ostres, doncs igual, de sobte, en un any no tinc empresa”.
Martí Miras:
Potser demà ningú ja no em veu i no hi ha feina.
Noi 4:
Què fas si t’estàs molt de temps sense feina? O si estàs amb un lloguer amb contracte
d’un any?
Tali Rodríguez:
Quan vaig començar en el món dels cavalls, de les rutes i de les carreres, tenia una altra
manera de pensar completament diferent de tot, però sobretot respecte als animals. Em
relacionava amb un munt de gent que era igual que jo en aquell moment. I aquesta gent
són els que tenen els prejudicis cap a mi perquè em veuen com algú negatiu, perquè he
canviat. I sembla que m’ho tirin en cara. Si us plau, respecta la meva decisió també.
Samah El Mernissi:
Sí, faré el que jo vulgui, però és que això suposa perdre molt: perdre una comunitat,
perdre un ritme de vida, un camí i persones.
Bruno Pujol:
Tant sí com no tindràs un divorci, o t’acomiadaran o un accident familiar. Llavors, tant sí
com no a la teva vida hi haurà tres o quatre moments que et desplomin.
Alba Gallego:
Hòstia, i això sí que et fa fort.
Noi 2:
La veritat és que ens espera un futur que sembla... Apocalíptic.
Kathe Castro:
La generació que estem entrant estem intentant canviar tot això.
Julen Gorosabel:
Estem fartes de reproduir un sistema que no porta enlloc i que fa aigües per tot arreu.
Ingrid García:
Samah El Mernissi:
No, en absolut. No ho crec. Però sí que penso que soc prou flexible per adaptar-me a les
coses.
Julen Gorosabel:
Ja fa mil anys.
Ingrid García:
Així és la tecnologia.
Héctor H. Lázaro:
Quant de temps!
Julen Gorosabel:
Jo deia: “Estic boja, no ho entenc”. Soc una boomer de sobte, m’he tornat boomer.
Jo soc guionista també perquè vull buidar el que tinc dins meu, vull poder viure d’allò que
m’apassiona, que és l’art, i crec que la meva identitat està molt lligada a això també.
Doncs, no estic demostrant a la meva mare i al meu pare que s’equivoquen —perquè
tampoc crec que sigui així— però sí que aquestes pors que tenen molts cops són més
infundades que no pas reals. I jo sí que estic molt orgullosa d’haver construït no
solament la meva identitat, sinó que el meu futur basant-me en allò que a mi em genera
benestar. Potser jo ja parteixo d’una base en què tot m’és igual perquè ja m’he hagut de
deconstruir a tal nivell que ja no ho veig per a tant.
Ingrid García:
Què més ens queda per cobrir? Ah, mira! Ja que també ets guionista, jo tinc bastants
problemes de guió. Héctor, no t’ofenguis. L’Héctor també està per aquí. Teníem un guió
que estava força bé, però després han començat les entrevistes i, per descomptat,
aquest guió ja no serveix perquè s’ha vist completament modificat per tots els
personatges i tots allò que ens havíem imaginat ja no ens serveix.
Julen Gorosabel:
No ha funcionat? No foteu.
Ingrid García:
No. Llavors, què ens recomanes tu per superar aquest bloqueig creatiu i, fins i tot diria,
vital?
Jaime Sabau:
Et poses a pensar durant molt de temps a la teva habitació, mirant la paret.
Samah El Mernissi:
Escriure.
Noi 1:
Canviar d’aires.
Bruno Pujol:
Per exemple, pel camp —ja que he treballat a l’agricultura— has de trencar i airejar la
terra i les arrels perquè s’oxigeni i torni a créixer. Per tant, estàs trencant una cosa
perquè en creixi una altra.
Noia 2:
S’ha d’anar a totes.
Tali Rodríguez:
Dit així sembla molt fàcil, però en realitat no ho és.
Héctor H. Lázaro:
Què fas, Ingrid?
Ingrid García:
Que no vull gravar més, que no puc més.
Héctor H. Lázaro:
Per què? Per què aquesta baixada de sobte?
Ingrid García:
Perquè res no està sortint bé. Els personatges diuen el que volen i fan el que els rota.
Perquè és un documental sobre nòmades, per tant, no fan res del que jo m’espero, o
sigui, no em serveix per al documental. La Sandra no em vol fer la música, la meva
germana m’ha deixat tirada el dia d’abans i jo haig de fer com si no passés res i com si
tot estigués bé. Què està sortint bé? Què està sortint bé?
Héctor H. Lázaro:
Doncs jo crec que hi ha gent que t’està recolzant i que confia en allò que dius. Estem
treballant en això, ara no pots parar, tia.
Ingrid García:
Doncs és que no vull gravar més, no vull gravar més. És que no puc més.
Sí, estic molt bé. Bé, et deixo que continuaré divertint-me molt per aquí, que vaig tan
ocupada que gairebé m’oblido de tu. Un petó.
[Informació visual: L’Ingrid va al lavabo i veu que hi ha aigua a terra. Al cap d’una estona,
toquen el timbre.]
Perdona, t’importaria que et gravés amb la càmera? És que estic gravant una cosa per...
Noi 1:
Sí, sí, suposo que sí. No hi ha problema. D'acord.
Ingrid García:
Sí. Passa, passa.
Noi 1:
Per on és?
Ingrid García:
Al fons a la dreta.
Noi 1:
Al fons a la dreta. D’acord, ja ho veig.
Ingrid García:
És sec ja. Bé, encara... He fet una mica un merder.
Noi 1:
D’acord. Sí, és que et fuig la clau de pas. No te la posarien bé, o no ho sé.
Ingrid García:
És que és una putada perquè ja hi era aquest matí i m’he llevat amb el soroll del
degoteig.
Noi 1:
Ingrid García:
T’agrada ser fontaner?
Noi 1:
Bé, a veure... Sí i no. No és la meva passió, però bé, almenys és una feina que dignifica
molt i és bastant necessària.
Ingrid García:
I per què vas decidir ser fontaner?
Noi 1:
Bé, jo vaig decidir ser fontaner perquè vaig estudiar una altra cosa, i d’allò que havia
estudiat no hi havia feina. Havia de posar-me a fer alguna cosa més, sobretot per
guanyar-me la vida.
Ingrid García:
I creus que seràs fontaner tota la teva vida?
Noi 1:
No m'importaria ser-ho, la veritat.
Ingrid García:
Has tingut moltes professions?
Noi 1:
Abans d’això, he treballat com a regidor de llums al teatre, a l’òpera i a la sarsuela, i
també he tocat a una xaranga. Jo vaig estudiar vuit anys de conservatori.
Ingrid García:
Ah, sí? Què vas estudiar?
Noi 1:
Trompeta.
Ingrid García:
Ah, que guai!
Noi 1:
Sí, sí.
Ingrid García:
Tu creus que la teva àvia s’imaginava que el futur seria així?
Noi 1:
Això ja està.
Ingrid García:
Héctor, bones notícies.
Héctor H. Lázaro:
A veure.
Ingrid García:
Escolta. És la Sandra.
Sandra Delaporte:
Hola, tia. Com estàs? Al final, entre bolo i bolo he pogut anar al Kirguizstan, a les meves
muntanyes preferides del món. T'envio aquesta nota d’àudio perquè com que no t’he
pogut ajudar amb la banda sonora i em sap greu, he fet una melodia. No sé si us servirà,
però aquí la teniu.
Jaime Sabau:
Això valdrà molt.
[Informació visual: En Jaime apunta a uns dibuixos senzills que ha fet a la pissarra. Els
signa amb data del 24/06/2022.]
Ingrid García:
Ayala, estàs bé?
Ayala:
Estic bé.
Gabriel Rodríguez:
Els canvis són bons, i si no ho són, l’aprenentatge serà boníssim.
Noi 3:
Jo estic orgullós del nostre pis i de viure com vivim.
Noia 4:
Al final, qui decideix què és bo o què és millor?
Ingrid García:
Tot m’anirà bé.
Ingrid García:
Ets un senyal, perquè la meva germana em va dir un dia abans de començar el
documental que no hi sortiria. I, de sobte, va aparèixer la Greta d’una altra banda.
Ingrid García:
Ha quedat cursi el final, oi?
Martí Miras:
No, a mi m’agrada.
Héctor H. Lázaro:
De veritat que no puc jugar tranquil a les bitlles amb el meu amic?
Ingrid García:
És que jo, amb la musiqueta i tot això, no sé si queda una mica...
Martí Miras:
A mi m’agrada. La gent està acostumada a això. Veuen un vídeo i el comenten: molt bé,
molt malament, una merda, una porqueria. Jo veig un vídeo i si m’agrada, bé, i si no, el
trec.
Ingrid García:
I a tu que et sembla que el documental es digui “Nòmades”?
Martí Miras:
A mi m’agrada molt el nom. Nòmades. Em mola. I sí que és veritat. Nòmades, mai no ho
havia pensat. Som nòmades. És maco. És viure a tot arreu i alhora enlloc. M'agrada
molt. Jo crec que sí. I jo soc molt nòmada. A mi m’agrada estar a tot arreu i enlloc, estic
allà permanent. M'agrada molt.
Jo he viscut sempre amb internet. Sempre penso que potser en vint anys hi haurà
realitats virtuals i coses així que m’intentaran explicar i que no m’agradaran. I no haig
d’adaptar-me a res. Al meu avi li ensenyo els meus vídeos. Li agraden? No. Doncs ja
està. És que no té sentit agafar-lo i dir-li: “No, no. Mira’t els meus vídeos. Prova de veure
això”. Que no li agrada, hòstia. Fora. Ell que miri les seves coses i jo miraré les meves. I
els meus fills miraran les seves i els meus nets les seves.
Héctor H. Lázaro:
Ei, que vull jugar.
Ingrid García:
Martí Miras:
Tu sabràs què vols explicar.
Héctor H. Lázaro:
Et toca.
Julen Gorosabel:
M’agradaria que la gent que té aquests prejudicis que tu m’has preguntat ara es
prengués el temps per veure el documental i per intentar empatitzar. Perquè penso que
ara mateix —odio haver de dir això— estem en una societat cada cop més dividida. I
tenim discursos molt construïts, però que pocs cops surten del nostre cercle.
Noi 1:
M’agradaria que es veiés de nosaltres, els joves, les coses a què ens hem d’enfrontar.
Alba Gallego:
Que aquest documental serveixi perquè la gent que no està fent allò que realment vol fer
ho intenti, o almenys s’aturi a rumiar-ho i que digui: “Jo realment soc feliç fent això?”
Gabriel Rodríguez:
Que no estàs sol, saps? No ets estrany.
Samah El Mernissi:
A mi m’agradaria poder viure en un món on no hi hagués —jo sé que és impossible—
límits per a les persones.
Noi 2:
Abastem un espectre molt ampli de coses i crec que això s’ha de valorar. Que hem après
i que estem aprenent a viure en un món que ha canviat molt, i que tenim els nostres
mecanismes per afrontar-ho.
Kike Arnaiz:
No tinc cap somni en concret. Crec que he anat complint-ne molts, així que cada cop
intento aspirar a més.
Samah El Mernissi:
No em penedeixo de dir: “I si hagués...?” No. Què és el pitjor que pot passar? Que et
quedis igual? Per mi, el pitjor que em pot passar és que s’acabi el que estic vivint. I el
que estic vivint m’encanta.
Jaime Sabau:
Tenim moltes ganes de fer moltes coses guais per a tots nosaltres, però necessitem que
ens donin l’oportunitat de fer-les, que no ens posin traves.
Julen Gorosabel:
Deixa d’amargar la vida a la gent. M'agradaria que aquest documental servís per a això.
Ingrid García:
No sé si servirà per a això. No crec que serveixi per a això. D’acord, bé...
Julen Gorosabel:
Escolta, si vols que et contesti una altra cosa, digues-m'ho.
Ingrid García:
No, no. Tu has contestat, ja veuré si ho munto o no ho munto. Jo et dic que, si entreté, ja
em dono per satisfeta.
(Off) Ei! Que no, que no m’he oblidat de tu. Perdona, és que hi havia molta gent per ficar
als crèdits abans que tu i jo poguéssim parlar. Moltes gràcies per acompanyar-me en
aquest viatge. Ha sigut increïble, la veritat és que no m’esperava que s’acabés. Ha estat
una odissea, però ja està. Jo no puc extreure’n moltes conclusions. La veritat és que
tampoc ho vull perquè em sembla que els personatges parlen per si mateixos. M'estimo
més que tu decideixis, està a les teves mans aquest documental. Moltes gràcies per
estar aquí. Fins a una altra?