UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
CUNorte
MATERIA:
Derecho Civil IV
TEMA:
ACTIVIDAD SEIS
NOMBRE DEL MAESTRO(A):
Mireya del Rayito Magallanes de Luna
NOMBRE DEL ALUMNO(A):
Mayra Alejandra Miramontes Gutiérrez
Mónica Jessel Del Real Martínez
Carmela Sánchez Rodríguez
Diana Valeria Flores Gámez
5 SEMESTRE
FECHA: 29/10/2024
INTRODUCCION
La tramitación de la sucesión es un proceso fundamental que se inicia tras el
fallecimiento de una persona, asegurando que sus bienes se distribuyan de
acuerdo con la ley y las disposiciones testamentarias. Este proceso abarca varias
etapas clave, incluyendo la denuncia de la sucesión, donde se identifican a los
herederos; la radicación, que formaliza el procedimiento ante un juez; y la
publicación de edictos para notificar a posibles herederos. La declaración de
herederos establece quiénes tienen derecho a la herencia, mientras que la junta
de herederos permite discutir la gestión de los bienes y la designación del albacea.
Además, se realizan un inventario y avalúo de los bienes, seguido de la rendición
de cuentas del albacea, garantizando una administración transparente.
Finalmente, el proyecto de partición y adjudicación distribuye los bienes, cerrando
el ciclo sucesorio de manera ordenada y justa.
La tramitación de la sucesión es un proceso jurídico que se activa tras el
fallecimiento de una persona, y su correcta realización es crucial para la
distribución equitativa de los bienes y la protección de los derechos de los
herederos. Este proceso involucra una serie de etapas y procedimientos legales
que aseguran que los deseos del fallecido se respeten y que las disputas entre
herederos se minimicen.
Por un lado, está la denuncia de la sucesión que es el primer paso formal que
deben realizar los interesados tras el fallecimiento. Este acto consiste en notificar
al juez competente sobre el deceso y la existencia de bienes que conforman la
herencia. Es fundamental para iniciar el procedimiento sucesorio y debe incluir
documentos como el acta de defunción y prueba de la relación familiar con el
fallecido. Este paso garantiza que se reconozca oficialmente la existencia de la
sucesión y se establezcan los derechos de los herederos.
Por otro lado está la radicación que se refiere al lugar donde se llevará a cabo el
procedimiento sucesorio. Generalmente, este es el domicilio del fallecido al
momento de su muerte. La elección del lugar de radicación es importante, ya que
afecta la competencia del juez que supervisará el proceso. La radicación
adecuada asegura que el proceso se realice conforme a las leyes locales, lo que
contribuye a la correcta administración de la herencia.
Los edictos son anuncios públicos que se publican en medios oficiales para
informar a posibles herederos y acreedores sobre el inicio de la sucesión. Su
objetivo es asegurar que todas las personas con interés en la herencia tengan la
oportunidad de presentarse y reclamar sus derechos. La publicación de edictos es
una forma de garantizar la transparencia del proceso y prevenir futuras
reclamaciones que puedan surgir por falta de notificación.
La declaración de herederos es un procedimiento esencial que determina quiénes
son los legítimos herederos en ausencia de un testamento. Esta declaración
puede ser realizada por un notario o un juez, y se basa en la legislación vigente
que regula la sucesión. Es crucial, ya que establece el derecho de cada heredero
a recibir una parte de la herencia, y asegura que se cumplan las disposiciones
legales pertinentes.
Una vez que se han identificado a los herederos, se convoca a una junta de
herederos, donde se discuten aspectos fundamentales como la administración de
la herencia y la designación de un albacea. El albacea es la persona encargada de
ejecutar las disposiciones testamentarias y administrar los bienes del difunto. Su
designación debe ser consensuada entre los herederos, y su papel es crucial para
garantizar que el proceso se realice de manera ordenada y conforme a la ley.
El inventario y avalúo de los bienes es un paso vital para conocer el valor total de
la herencia. Este proceso implica la recopilación de todos los bienes, derechos y
obligaciones del fallecido, y su valoración. La correcta elaboración del inventario
asegura que no se omitan activos y que la partición de la herencia sea justa. Este
inventario debe ser aprobado por los herederos y puede ser objeto de revisión
judicial si hay desacuerdos.
La rendición de cuentas es una obligación del albacea, quien debe informar a los
herederos sobre la administración de los bienes y cómo se han manejado las
finanzas de la herencia. Esta rendición es fundamental para garantizar la
transparencia en la gestión de los bienes y permitir que los herederos evalúen la
actuación del albacea. En caso de irregularidades, los herederos pueden solicitar
la intervención judicial.
El proyecto de partición y adjudicación es el último paso en el proceso sucesorio.
En esta etapa, se propone cómo se distribuirán los bienes entre los herederos, de
acuerdo con las disposiciones testamentarias o la ley en caso de ausencia de
testamento. La propuesta debe ser consensuada y aprobada por todos los
herederos, y en caso de desacuerdo, puede ser necesaria la intervención de un
juez para resolver las disputas.
1. Tramitación de la Sucesión
Código civil del estado de jalisco
CAPÍTULO IV
De la apertura y transmisión de la herencia
Artículo 2990.- La sucesión se abre en el momento en que muere el autor de la
herencia y cuando se declara la presunción de muerte de un ausente.
Artículo 2991.- No habiendo albacea nombrado, cada uno de los herederos puede,
si no ha sido instituido heredero de bienes determinados, reclamar la totalidad de
la herencia que le corresponde conjuntamente con otros, sin que el demandado
pueda oponer la excepción de que la herencia no le pertenece por entero.
Artículo 2992.- Habiendo albacea nombrado, él deberá promover la reclamación a
que se refiere el artículo precedente; y siendo moroso en hacerlo, los herederos
tienen derecho de pedir su remoción.
Artículo 2993.- El derecho a reclamar la herencia prescribe en diez años contados
a partir del discernimiento del cargo de albacea de la sucesión. Este derecho es
transmisible a los herederos y legatarios.
Código de procedimientos civiles del estado de jalisco
De las Sucesiones
Sección Primera
Disposiciones Generales
Artículo 817.- Inmediatamente que el Juez tenga conocimiento de la muerte del
autor de una herencia, sin perjuicio de que muerto uno de los cónyuges continuar·
el que sobreviva en la posesión y administración del fondo social, con intervención
del representante de la sucesión, mientras no se verifique la partición y mientras
se presentan los interesados, proceder· con intervención del Agente de la
Procuraduría Social a asegurar los bienes:
I. Si el difunto no era conocido o estaba de transeúnte en el lugar;
II. Cuando haya niñas, niños y adolescentes interesadas; y
III. Cuando haya peligro de que se oculten o dilapiden los bienes.
En su caso, llamar· a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y
Adolescentes para los efectos de la representación coadyuvante o en suplencia,
según corresponda.
Artículo 817 bis.- En los juicios sucesorios el Juez pedir· informe al Procurador
Social del Estado, al Director del Archivo de Instrumentos Públicos y al Director del
Registro Nacional de Avisos de Testamentos, acerca de si en su oficina se ha
depositado o registrado algún testamento del autor de la sucesión, para que en
caso de que así sea, se le remita copia autorizada del mismo.
La petición que se realice al Registro Nacional de Avisos de Testamentos, se
efectuar· vía fax o electrónica.
Artículo 818.- Como medidas urgentes, en los casos del artículo anterior, el Juez
deber·:
I. Reunir los papeles del difunto, los que cerrados y sellados se depositarán en el
secreto del Juzgado;
II. Ordenar a la Administración de Correos que le remitan la correspondencia que
venga para el autor de la sucesión, con la cual hará lo mismo que con los demás
papeles; y
III. Mandar depositar el dinero y alhajas en la Tesorería General del Estado.
Artículo 819.- Si pasados diez días de la muerte del autor de la sucesión no se
presenta el testamento; si en éste no está nombrado el albacea o si no se
denuncia el intestado, el Juez nombrar un interventor que reúna los requisitos
siguientes:
I. Ser mayor de edad;
II. De notoria buena conducta;
III. Estar domiciliado en el lugar del juicio; y
IV. Otorgar fianza judicial para responder de su manejo.
La fianza deber· otorgarse en un plazo de diez días contados desde la aceptación
del cargo, bajo pena de remoción.
2. Denuncia de la sucesión
La denuncia de la sucesión intestamentaria es un proceso legal que sirve para
acreditar que los interesados son familiares legítimos del propietario de los
bienes. Este proceso también incluye el nombramiento de un albacea e inventarios
y avalúos de la herencia.
En el artículo 817 del Código de Procedimientos Civiles del Estado de Jalisco
menciona lo siguiente:
Artículo 817.- Inmediatamente que el Juez tenga conocimiento de la muerte del
autor de una herencia, sin perjuicio de que muerto uno de los cónyuges continuará
el que sobreviva en la posesión y administración del fondo social, con intervención
del representante de la sucesión, mientras no se verifique la partición y mientras
se presentan los interesados, procederá con intervención del Agente de la
Procuraduría Social a asegurar los bienes:
I. Si el difunto no era conocido o estaba de transeúnte en el lugar;
II. Cuando haya niñas, niños y adolescentes interesadas; y
III. Cuando haya peligro de que se oculten o dilapiden los bienes.
En su caso, llamará a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y
Adolescentes para los efectos de la representación coadyuvante o en suplencia,
según corresponda.
La denuncia de la sucesión es una investigación legal que se realiza para acreditar
a los interesados como familiares legítimos del propietario de los bienes. Algunas
de sus características son:
1) Contiene datos como el nombre, fecha, hora y lugar de la muerte del autor de
la herencia, así como su último domicilio.
2) También incluye los nombres y domicilios de los presuntos herederos
legítimos.
3) Si el denunciante omite de mala fe mencionar los nombres y domicilios de los
presuntos herederos, todo lo actuado con posterioridad a la denuncia será
nulo.
4) Para realizar la denuncia se necesitan algunos documentos del fallecido, como
el acta de defunción, el acta de matrimonio y el acta de nacimiento de los hijos.
3. Radicación de la sucesión
La radicación de la sucesión es un proceso legal que se inicia una vez que se ha
producido el fallecimiento de una persona y se busca formalizar la transmisión de
sus bienes y derechos a los herederos. Este proceso se lleva a cabo ante un
tribunal o juzgado competente y es fundamental para garantizar que la herencia se
administre y distribuya conforme a la ley y a las disposiciones del testamento
Definición: La radicación de la sucesión consiste en el registro oficial del
procedimiento sucesorio, donde se declara la apertura de la sucesión y se
reconoce a los herederos o legatarios, así como la administración de los bienes
del difunto.
Proceso de Radicación: Para iniciar la radicación, los interesados (herederos,
albaceas o legatarios) deben presentar ciertos documentos ante el juzgado. Esto
incluye el certificado de defunción del fallecido, el testamento (si existe),
documentos que acrediten la identidad y relación de los herederos con el difunto, y
un inventario de bienes. Una vez presentados los documentos, el juez abre el
proceso sucesorio y da inicio al trámite. Este proceso puede ser judicial (en caso
de que haya controversias o no haya testamento) o notarial (si es un testamento
público y no hay disputas). El juez generalmente notifica a todos los herederos y
posibles interesados en la sucesión sobre la apertura del proceso para que
puedan participar.
Importancia de la Radicación:
- Reconocimiento Legal: La radicación otorga reconocimiento legal a los
herederos y su derecho a recibir los bienes del difunto.
- Ordenación del Patrimonio: A través de este proceso, se ordena cómo se
repartirán los bienes, evitando conflictos entre herederos.
- Protección de Derechos: Permite proteger los derechos de todos los
interesados en la herencia, asegurando que se sigan las disposiciones legales y
testamentarias.
4. Edictos
Artículo 839.- Si hubiere herederos cuyo domicilio se ignora, se les citar· por
medio de edictos que se mandarán publicar por diez días en el lugar del juicio, en
los sitios de costumbre, en el último domicilio del finado o en el de nacimiento.
Además, se mandar· publicar por tres veces, de diez en diez días, en el Boletín
Judicial o en el Periódico Oficial del Estado, así como en un diario de los de mayor
circulación, a juicio del Juez.
Artículo 980.- Cuando expire el término de los edictos sin que se presente algún
pariente del incapaz, se proceder· al nombramiento de tutor dativo. Se hará· lo
mismo en casos de suma urgencia, aun cuando no haya concluido dicho término.
5. Declaración de herederos
La declaración de los herederos es un procedimiento legal que se lleva a cabo
cuando una persona fallece sin haber dejado un testamento, conocido como
sucesión intestamentaria.
Este proceso tiene como objetivo determinar quienes tienen derecho a heredar los
bienes, derechos y obligaciones del fallecido. La declaración de los herederos
puede ser necesaria para gestionar la distribución de la herencia y asegurar que
los bienes del de cujus se asignen de manera justa y legal.
Procedimiento de declaración de herederos
1. Identificación de los herederos: este primer paso es
para identificar a las personas que tienen derecho a
heredar.
2. Solicitud de declaración de herederos: esta solicitud
pude realizarse de dos maneras, ante un notario público y
por vía judicial.
Documentación necesaria:
Acta de defunción del de cujus
Actas de nacimiento de los herederos
Acta de matrimonio, en su caso.
Documentos que acrediten la relación familiar con el difunto.
Identificación oficial de los herederos.
Emisión de la declaración de los herederos:
Una vez presentada la solicitud y revisada la documentación, el notario o juez
emitirá la declaración de herederos, en la cual se especifica quiénes son los
herederos y qué porcentaje de la herencia le corresponde a cada uno.
6. Junta de herederos y designación del albacea
La junta de herederos es un momento clave en el proceso de sucesión, donde se
reúnen todos los herederos para discutir y acordar cómo se distribuirán los bienes
del difunto. Durante esta reunión, también se puede designar a un albacea, que es
la persona encargada de gestionar la herencia y asegurarse de que se cumplan
las voluntades del fallecido
Según el código civil de Jalisco
Artículo 3024.- Cuando el testador no hubiere designado albacea o el nombrado
no desempeñare el cargo, los herederos elegirán albacea por mayoría de votos.
Por los herederos menores votarán sus legítimos representantes. El heredero que
hubiera sido removido del cargo de albacea, no tendrá derecho de votar en la
elección del nuevo albacea. Cuando se hayan removido a dos o más albaceas, sin
que éstos hubieran cumplido las obligaciones inherentes a su cargo y se cause
daño o perjuicio a heredero alguno, a petición del perjudicado el juez procederá al
nombramiento de albacea.
Artículo 3025.- La mayoría, en todos los casos de que habla este capítulo, se
calculará por el importe de las porciones y no por el número de las personas.
Cuando quienes voten por una misma persona, excedan en número de las dos
terceras partes del total de votantes, deberán prevalecer aun cuando sus intereses
sumados no constituyan mayoría. Si habiendo tres o más proposiciones, no se
estuviere en el caso a que se refiere el párrafo anterior y la mayoría de intereses
se encuentra formada por personas que no constituyan a la vez mayoría en
número, ni sean, por lo menos, una cuarta parte del total de votantes, el juez hará
el nombramiento.
Artículo 3026.- Si no hubiere mayoría, el albacea será nombrado por el juez de
entre los propuestos.
Artículo 3027.- Lo dispuesto en los dos artículos que preceden se observará
también en los casos de intestado y cuando el albacea nombrado falte, sea por la
causa que fuere.
7. Inventario y avalúo
Después de la declaración de los herederos, se procede a la elaboración de un
inventario y avalúo de los bienes del fallecido. Este paso es crucial para conocer el
valor total de la herencia y distribuirla adecuadamente entre los herederos.
En el Código de Procedimientos Civiles del Estado de Jalisco en su artículo 854
sección cuarta del Inventario y Avalúo, nos menciona lo siguiente;
Artículo 854.- Dentro de los diez días siguientes a la aceptación de su cargo, el
albacea deberá proceder simultáneamente a la formación del inventario y del
avalúo de los bienes de la sucesión. Para el efecto, dará aviso al Juzgado, a fin de
que éste prevenga a los interesados se pongan de acuerdo con el nombramiento
de un perito valuador que asesore en sus labores al albacea y los aperciba de
que, si no hacen saber su acuerdo al Juzgado dentro del término de seis días o el
propuesto no acepta el cargo, el Juez hará la designación.
Si cuando menos la mayoría de los interesados manifiesta su conformidad con
que el avalúo sea hecho bajo la responsabilidad del albacea, no se hará
designación de perito y el albacea fijará a los bienes el valor que estima justo,
pudiendo consultar con peritos de su confianza, quienes en su caso firmarán
también el avalúo.
Al hacerse el nombramiento de perito en el caso previsto en el párrafo primero, el
Juez hará también la designación de un tercero para el caso de que hubiere
oposición entre el albacea y su asesor nombrado.
Y para los efectos del artículo anterior, en el mismo Código menciona lo siguiente:
Artículo 855.- Para los efectos del artículo anterior, se reputan interesados:
I. El cónyuge que sobreviva;
II. Los demás herederos; y
III. Los Legatarios.
Artículo 857.- El inventario será solemne:
I. Si la mayoría de herederos y legatarios así lo solicitan;
II. Cuando los establecimientos de beneficencia tuvieren interés en la
sucesión como herederos o legatarios;
III. Cuando habiendo niñas, niños y adolescentes interesadas, la
Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes lo solicite; y
IV. En los demás casos que expresamente lo prevenga este Código.
El albacea de la sucesión está obligado a proporcionar al Notario Público ante
quien se formule un inventario solemne, todos los documentos y demás elementos
necesarios para ello y el Notario tendrá facultad de hacer investigaciones y
gestiones que se requieren para el mismo fin.
Artículo 860.- En el inventario y avalúo se incluirán los bienes señalados con toda
precisión y claridad, en el orden siguiente:
I. Dinero efectivo;
II. Alhajas;
III. Efectos de comercio o de industria;
IV. Semovientes;
V. Frutos;
VI. Muebles;
VII. Bienes inmuebles, determinando su ubicación, extensión superficial,
medidas y colindancias, antecedentes de propiedad y del Registro Público
de la Propiedad o en su defecto en el Catastro correspondiente,
puntualizando todas las características identificatorias existentes de modo
que no puedan ser confundidos con otros, agregando un plano o croquis
de los mismos, así como certificado expedido por el Registro Público de la
Propiedad, de cada inmueble, o certificado catastral en caso de no estar
inscritos en el mismo que corresponda, con una fecha expedición mínima
de diez días naturales a su presentación;
VIII. Créditos; y
IX. Los documentos, escrituras y papeles de importancia que se encuentren.
Cuando se refiera a títulos accionarios o títulos valor, certificado expedido
por el Registro Público del Comercio.
Artículo 869.- Presentados el inventario y avalúo, se correrá traslado de ellos por
cinco días a cada uno de los interesados que no lo hubieren suscrito y transcurrido
este término, si manifiestan su conformidad o no se evacuaron los traslados, el
Juez sin más trámite los aprobará o reprobará, con la reserva, en el primer caso,
de que si aparecieren nuevos bienes se listarán en el lugar respectivo.
8. Rendición de cuentas del albacea (administración)
La rendición de cuentas del albacea es un proceso fundamental en la
administración de la herencia. Este informe permite a los herederos conocer cómo
se han gestionado los bienes y recursos del difunto.
Según el código civil de Jalisco
Artículo 3066.- El albacea está obligado a rendir cuentas de su administración
cada seis meses o antes si por cualquier motivo deja de ser albacea; debiendo
además rendir la cuenta general de albaceazgo dentro de los quince días
siguientes a la fecha en que concluya su gestión.
Artículo 3067.- La cuenta de albaceazgo, a más de lo relativo a la mera
administración del caudal hereditario, deberá referirse a los pagos que se hubieren
hecho por concepto de créditos o legados y cuanto se refiera a la gestión del
albacea y afecte los bienes o derechos correspondientes a la sucesión.
Artículo 3068.- La obligación que de dar cuentas tiene el albacea, pasa a sus
herederos.
Artículo 3069.- Son nulas de pleno derecho las disposiciones por las que el
testador dispensa al albacea de la obligación de hacer inventario o de rendir
cuentas.
Artículo 3070.- Las cuentas deben ser aprobadas por todos los herederos; el que
disienta podrá seguir, a su costa, el incidente o el juicio respectivo, según se trate
de cuentas de mera administración o de cuenta general de albaceazgo.
9. Proyecto de partición y adjudicación
CAPÍTULO VIII
De la partición
Artículo 3109.- Aprobados el inventario y las cuentas de albaceazgo, el albacea
debe hacer enseguida la partición de la herencia.
Artículo 3110.- A ningún coheredero puede obligarse a permanecer en la indivisión
de los bienes, ni aún por prevención expresa del testador.
Artículo 3111.- Puede suspenderse la partición en virtud de convenio expreso de
los interesados. Habiendo niñas, niños y adolescentes entre ellos, deberá oírse al
representante legal y al Agente de la Procuraduría Social; y el auto en que se
apruebe el convenio determinará el tiempo que debe durar la indivisión.
Artículo 3112.- Si el autor de la herencia dispone en su testamento que a algún
heredero o legatario se le entreguen determinados bienes, el albacea, aprobado el
inventario, les entregará esos bienes, siempre que garanticen suficientemente
responder por los gastos y cargas generales de la herencia, en la proporción que
les corresponda.
Artículo 3113.- Si el autor de la herencia hiciere la partición de los bienes en su
testamento, a ella deberá estarse, salvo derecho de tercero.
Artículo 3114.- Si el autor de la sucesión no dispuso cómo debieran repartirse sus
bienes y se trata de una negociación que forme una unidad agrícola, industrial o
comercial, habiendo entre los herederos agricultores, industriales o comerciantes,
a ellos se aplicará la negociación, siempre que puedan entregar en dinero a los
otros coherederos la parte que les corresponda. El precio de la negociación se
fijará por peritos.
Lo dispuesto en este artículo, no impide que los coherederos celebren los
convenios que estimen pertinentes.
Artículo 3115.- Los coherederos deben abonarse recíprocamente las rentas y
frutos que cada uno haya recibido de los bienes hereditarios, los gastos útiles y
necesarios y los daños ocasionados por malicia o negligencia.
Artículo 3116.- Si el testador hubiere legado alguna pensión o renta vitalicia, sin
gravar con ella en particular a algún heredero o legatario, se capitalizará al tipo de
interés y a plazos convenientes según los cambios que se presenten en los
mercados de dinero y se separará un capital o fundo de igual valor, que se
entregará a la persona que deba percibir la pensión o renta, quien tendrá todas las
obligaciones de mero usufructuario. Lo mismo se observará cuando se trate de las
pensiones alimenticias a que se refiere este libro.
Artículo 3117.- En el proyecto de partición se expresará la parte que, del capital o
fundo afecto a la pensión, corresponderá a cada uno de los herederos luego que
aquélla se extinga.
Artículo 3118. Cuando todos los herederos sean mayores de edad, no existan
herederos incapaces, exista testamento público abierto, o se trate de sucesión
legitima, podrán los interesados tramitar, desde su inicio, el negocio sucesorio
ante notario público que tenga su jurisdicción en el domicilio donde correspondería
conocer a la autoridad judicial del mismo, en los términos del Código de
Procedimientos Civiles. También en los casos de sucesión legítima, iniciada ante
la autoridad judicial, o cuando exista testamento público cerrado u ológrafo, una
vez que hubieren sido reconocidos los herederos, y designado el albacea, podrán
los interesados separarse del trámite judicial y concurrir a notaría para la
prosecución del negocio.
Cuando haya niñas, niños o adolescentes, podrán separarse, si están
debidamente representados y el Agente de la Procuraduría Social da su
conformidad. En este caso, los acuerdos que se tomen se denunciarán al Juez, y
éste, oyendo a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes,
dará su aprobación si no se lesiona derechos y el interés superior de la niñez.
Ante el notario podrán adoptar todos los acuerdos que se estimen convenientes
para el arreglo y terminación del trámite sucesorio.
El notario expedirá el título de propiedad respectivo.
Artículo 3119.- Cuando se tramite la sucesión ante la autoridad judicial y se
hubieren formulado las operaciones de inventario en forma solemne, servirá como
título de propiedad a los herederos copia certificada que se expida por el Tribunal
en la que se contengan las siguientes actuaciones: el auto de radicación; en su
caso el de la lectura de testamento o de reconocimiento de herederos y
designación de albacea, de las operaciones solemnes de inventarios y del
proyecto de adjudicación y de la resolución que la decreta.
Estas constancias serán inscritas en el Registro Público de la Propiedad que
corresponde.
Artículo 3120.- Los gastos de la partición se rebajarán del fondo común; los que se
hagan por el interés particular de alguno de los herederos o legatarios, se
imputarán a su haber.
Artículo 3121.- Puede el albacea entregar a los herederos parcialmente los bienes
que constituyan su haber hereditario si no existiese causa suficiente que lo
impidiere.
Artículo 3122.- Si hecha la partición aparecieren algunos bienes omitidos en ella,
se hará una división suplementaria, en la cual se observarán las disposiciones
contenidas en este título.
Artículo 3123.- La partición legalmente hecha, fija la porción de bienes hereditarios
que corresponde a cada uno de los herederos y concreta en ella el derecho de
propiedad que de manera indirecta tenía antes el adjudicatario en toda la masa de
la herencia.
Artículo 3124.- Cuando por causas anteriores a la partición, alguno de los
coherederos fuese privado de todo o de parte de su haber, los otros coherederos
están obligados a indemnizarle de esta pérdida, en proporción a sus derechos
hereditarios.
Artículo 3125.- La porción que deberá pagarse al que pierda su parte, no será la
que represente su haber primitivo, sino la que le corresponda, deduciendo del total
de la herencia la parte perdida.
Artículo 3126.- Si alguno de los coherederos estuviere insolvente, la cuota con que
debía contribuir se repartirá entre los demás, incluso el que perdió su parte.
Artículo 3127.- Los que pagaren por el insolvente, conservarán su acción contra él
para cuando mejore de fortuna.
Artículo 3128.- La obligación de contribuir al pago de la evicción por el coheredero,
sólo cesará en los casos siguientes:
I. Cuando se hubieren dejado al heredero bienes individualmente determinados,
de los cuales es privado;
II. Cuando al hacerse la partición, los coherederos renuncien expresamente el
derecho a ser indemnizados; y
III. Cuando la pérdida fuere ocasionada por culpa del heredero que la sufre.
Artículo 3129.- Si se adjudica como cobrable un crédito, los coherederos no
responden de la insolvencia posterior del deudor hereditario y sólo son
responsables de su solvencia al tiempo de hacerse la partición.
CONCLUSION
La tramitación de la sucesión es un proceso complejo que juega un papel crucial
en la transferencia de bienes y derechos tras el fallecimiento de una persona.
Desde la denuncia de la sucesión hasta la partición final, cada etapa está
diseñada para garantizar que se respeten los derechos de los herederos y se
cumplan las disposiciones legales y testamentarias. Este procedimiento no solo se
trata de la simple transferencia de patrimonio, sino que también involucra aspectos
emocionales y sociales, ya que los bienes representan recuerdos, legado y, en
muchos casos, la estabilidad financiera de los sobrevivientes.
La denuncia de la sucesión inicia este proceso, donde se identifican a los
herederos legítimos y se establece el marco legal para continuar. La radicación de
la sucesión ante un juez asegura que el procedimiento se desarrolle de forma
ordenada y justa. La publicación de edictos es fundamental para dar aviso a todos
los posibles interesados, evitando así que algún heredero legítimo quede excluido.
La declaración de herederos es un momento clave, ya que establece quién tiene
derecho a los bienes, mientras que la junta de herederos permite la colaboración y
el diálogo entre los familiares para tomar decisiones importantes, como la
designación del albacea. Este último desempeña un papel fundamental en la
administración de la herencia, asegurándose de que se sigan las instrucciones del
fallecido y que los bienes se gestionen adecuadamente.
El inventario y avalúo de los bienes son esenciales para conocer el patrimonio
total y facilitar una distribución equitativa. La rendición de cuentas del albacea
garantiza transparencia y responsabilidad en la gestión de los bienes, creando un
ambiente de confianza entre los herederos. Finalmente, el proyecto de partición y
adjudicación cierra el proceso, asegurando que cada heredero reciba lo que le
corresponde, de acuerdo con la ley y las decisiones tomadas en conjunto.
Al seguir cada paso con rigor y atención, se minimizan los conflictos y se honra la
memoria del fallecido, asegurando que su legado continúe de manera ordenada y
pacífica. La comprensión de este proceso es vital para todos los involucrados,
pues cada etapa tiene implicaciones que van más allá de lo económico, tocando
aspectos de relaciones familiares y la preservación del legado personal y
emocional.
La tramitación de la sucesión es un proceso fundamental en el ámbito del derecho,
ya que permite la correcta transferencia de bienes y derechos tras el fallecimiento
de una persona. Cada una de las etapas que hemos analizado, desde la denuncia
de la sucesión hasta el proyecto de partición y adjudicación, desempeña un papel
crucial para garantizar que este proceso se desarrolle de manera justa y
ordenada.
REFERENCIAS
Código Civil Para El Estado Libre y Soberano De Jalisco
Código de Procedimientos Civiles del Estado de Jalisco
[Link]. (2024b, julio 30). Declaración de herederos en México:
Regulación y procedimiento. Conceptos Jurídicos.
[Link]