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TEMA 661
INTERDEPENDENCIAS Y DESEQUILIBRIOS EN EL MUNDO ACTUAL
DESARROLLO Y SUBDESARROLLO
DESARROLLO SOSTENIBLE

INTRODUCCIÓN
La actual situación económica mundial responde a una evolución histórica, y su
resultado es una situación marcada por un sistema de estrechas interdependencias y
desequilibrios entre las distintas zonas del mundo. La brecha entre los países ricos y los
países pobres es cada vez más amplia, y eso tiene una serie de consecuencias, como la
inestabilidad en muchos países subdesarrollados, que se traduce, entre otras cosas, en
flujos migratorios hacia otros territorios.
Por su relevancia, determinados aspectos de este tema pueden tratarse tanto en
materias de Geografía como en materias de Historia, como se verá a continuación. En
este tema y de acuerdo a la normativa vigente, los contenidos que vamos a trabajar
serán, en primer lugar, las interdependencias y desequilibrios que se detectan en el
mundo actual y las relaciones económicas a las que dan lugar, apartado en el que nos
fijaremos en la globalización, la revolución tecnológica, la regionalización del mundo y
la brecha entre países ricos y países pobres. Después hablaremos de los conceptos de
desarrollo y subdesarrollo, fijándonos en qué consisten, cómo surge el subdesarrollo y
qué dimensiones económicas y sociales tiene. Finalmente, hablaremos de otros modelos
de desarrollo, que son el desarrollo sostenible y el modelo autocentrado.

I. INTERDEPENDENCIAS Y DESEQUILIBRIOS EN EL MUNDO


ACTUAL. LAS RELACIONES ECONÓMICAS MUNDIALES
Las relaciones económicas mundiales están hoy marcadas por cuatro fenómenos,
que son la globalización, la revolución tecnológica, la regionalización del mundo y el
aumento de la brecha entre países ricos y países pobres.
A. LA GLOBALIZACIÓN
Según STIGLITZ, la globalización sería la “integración más estrecha de los
países y pueblos del mundo, producida por la enorme reducción de los costes de
transporte y comunicación, y el desmantelamiento de las barreras artificiales a los flujos

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Tema reelaborado en 2023.

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de bienes, servicios, capitales, conocimientos y (en menor grado) personas a través de


las fronteras”.
La globalización de la economía es un proceso reciente. En los últimos años, se
ha producido un crecimiento continuado del comercio internacional, de las inversiones
extranjeras y de los movimientos financieros internacionales en general. El capital
necesita hoy todo el espacio mundial para reproducirse, lo que ha producido un aumento
de las relaciones económicas internacionales y el incremento de la importancia de las
empresas multinacionales. Todo esto ha dado lugar a una enorme interdependencia,
unida a un aumento de la competencia internacional. Pero la interdependencia es
muchas veces un fenómeno de dependencia, ya que un país puede intervenir en otro que
está incapacitado para intervenir en el primero. Por eso, la globalización no es solo la
mundialización2 de la economía, sino también la interdependencia que de ella se deriva.
En definitiva, la globalización es el proceso por el que los poderes políticos ceden sin
previo acuerdo el poder social a sus economías y estructuras de carácter transnacional,
lo que supone libertad absoluta para los movimientos de capital, libertad relativa para
los movimientos de mercancías y servicios, y limitaciones para el libre movimiento de
personas. La globalización supone además la aceleración de la interdependencia de las
economías nacionales, llevando a que los países pobres cada vez dependan más de la
economía de los países ricos.
En definitiva, la globalización es un proceso irreversible que supone la libertad
absoluta para los movimientos centro-periferia, apoyados en un mercado de finanzas y
especulaciones virtuales, limitaciones a los países de la periferia, y a las mercancías y
servicios que pudieran ser más baratos que en el centro, y limitaciones al movimiento de
personas. El resultado es una aceleración de los intercambios, pero en una única
dirección.

B. LA REVOLUCIÓN TECNOLOGICA
La revolución tecnológica está estrechamente ligada a la globalización de la
economía. La microelectrónica, la robótica, la biotecnología, o la informática han
influido enormemente en las economías mundiales, e incluso en nuestros estilos de vida.
Este nuevo mundo implica oportunidades, porque puede servir para una mejor
comunicación, pero también riesgos, porque quedar fuera de este entramado puede

2
La mundialización es la tendencia aperturista de los mercados, que se aceleró en el siglo XX.

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aislar a muchos países, además del riesgo de que se produzca un proceso de


deshumanización.

C. LA REGIONALIZACIÓN DEL MUNDO


Algunos teóricos aseguran que la globalización sería aparente, y que en realidad
el mundo tiende a regionalizarse. Sí es verdad que se están formando bloques, uno en
torno a Europa, otro en torno a los Estados Unidos y otro más en torno a Japón, y esto
se ha traducido en la creación de áreas de libre comercio, uniones económicas y zonas
de influencia. Los países ricos se alían entre ellos, formando una “barrera” hacia otros
países. Esta regionalización es sobre todo económica, regionalizándose el comercio
internacional. Ante esto, los países que no son miembros de uno de los bloques pueden
o bien intentar formar un bloque propio o bien intentar entrar uno de los ya existentes.

D. AUMENTO DE LA BRECHA ENTRE PAÍSES POBRES Y PAÍSES


RICOS
La globalización no siempre supone interdependencia, sino, sobre todo, una
dependencia que puede ser financiera, industrial, económica y tecnológica. La
persistencia de la dependencia, unida a la regionalización y a factores estructurales,
provoca que las diferencias entre países ricos y países pobres sean cada vez más
grandes.

II. DESARROLLO Y SUBDESARROLLO


A. CONCEPTOS DE DESARROLLO Y SUBDESARROLLO
El concepto de desarrollo se difunde tras la Segunda Guerra Mundial. Antes se
utilizaban otros como el de “crecimiento económico”, entendido este como el aumento
de la producción total de bienes y servicios a lo largo de un período de tiempo, es decir,
el aumento del Producto Interior Bruto (PIB) de un país, y se mide por la renta per
cápita. Pero el crecimiento económico no siempre va a suponer una mejora del bienestar
social. Por eso, el desarrollo económico sería un proceso de cambio social que hace
referencia a una evolución deliberada que persigue como fin último la igualación de las
oportunidades sociales, políticas y económicas en el plano social y en relación a las
sociedades con patrones más elevados de bienestar.
Otro concepto de desarrollo sería el defendido por la ONU, el “desarrollo
humano global y sostenible”. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

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(PNUD) definió en 1990 el desarrollo humano como “el proceso mediante el cual se
ofrecen a las personas más oportunidades”, estando entre ellas una vida prolongada y
saludable, una educación, un digno nivel de vida, garantía de que se respetarán sus
derechos… El desarrollo además debe ser sostenible, debe satisfacer las necesidades
presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las
suyas.
Por último, debemos mencionar un concepto de desarrollo que lo relacionaría
con la “seguridad humana”. Este sería un concepto y una forma de calibrar el nivel de
desarrollo que se presenta por el PNUD y por la Sociedad Internacional para el
Desarrollo (SID), de modo que el concepto de seguridad abarcaría tanto la seguridad
económica como la alimentaria, medioambiental, la personal, la comunitaria o la
política.
Ahora bien, ¿cómo podemos medir el nivel de desarrollo? Suelen usarse
indicadores como la renta per cápita y el índice de desarrollo humano.
La renta per cápita es el indicador más utilizado, aunque también es el más
criticado. Mide la cantidad media de renta que tiene cada persona de un país, y se
calcula dividiendo el PIB por el número de habitantes. La crítica viene de que es un
indicador imperfecto del índice de bienestar, ya que no refleja temas como la salud, la
esperanza de vida, la desigualdad social, el desempleo…
El Índice de Desarrollo Humano (IDH) por su parte ya se acerca más a la
medición real del desarrollo, porque el PNUD ha considerado para construirlo tres
componentes: la esperanza de vida, la educación y tasa de alfabetización y la renta
nacional per cápita según el poder adquisitivo.
Sin embargo, independientemente del indicador en el que nos fijemos, en
general, se considera que están inmersas en el subdesarrollo las sociedades que, con
respecto al modelo occidental, presentan sendos “retrasos” en la transición económica
hacia la sociedad industrial y el crecimiento autosostenido, en la transición demográfica
hacia el crecimiento lento de la población, y en la transición política hacia la formación
de un Estado nacional.

B. TEORÍAS EXPLICATIVAS DEL SUBDESARROLLO


Al margen de los indicadores o de la terminología de la que nos sirvamos, el
subdesarrollo existe, y debemos intentar explicarlo, y para ello se han elaborado
diferentes teorías que explican su surgimiento. Dos de ellas, la teoría etapista y la teoría

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de los modelos de cambio estructural, contemplan la ausencia de desarrollo como una


consecuencia de factores sociales internos. La tercera, la de los modelos de dependencia
internacional, vincula el subdesarrollo a factores externos.
1- Teoría de las etapas
En los años cincuenta y sesenta se concibió el proceso de desarrollo como una
serie de etapas sucesivas que todo país debía atravesar, de manera que era un proceso
unidimensional al que estaban sujetas todas las sociedades. Desde este punto de vista,
todos los países habrían sido subdesarrollados en algún momento de su Historia, y
precisamente por eso, los países subdesarrollados solo tendrían que seguir una serie de
reglas de desarrollo para iniciar su despegue hacia el crecimiento económico. Esas
reglas supondrían una combinación de ahorro, inversión y ayuda exterior, de manera
que el “secreto” estaría en el incremento de la proporción de la renta que se ahorra y se
invierte. Sin embargo, este modelo fue criticado porque lo que hacía era aplicar el
proceso seguido por Gran Bretaña a todas las sociedades, y, además, porque su “receta”
no siempre funcionaba al faltar otros factores (mano de obra cualificada, dirección
empresarial competente…) que no siempre estaban presentes.
2- Modelos neoclásicos de cambio estructural
La hipótesis fundamental de los modelos de cambio estructural consiste en que
el desarrollo es un proceso de crecimiento y cambio cuyas características son similares
en todos los países. La teoría pretende definir el mecanismo por el cual los países
subdesarrollados, con una economía basada en la agricultura de subsistencia,
transforman su estructura económica para convertirse en economías modernas. Para
LEWIS, en la economía de un país subdesarrollado hay dos sectores diferenciados, el
moderno y el tradicional, y entonces, el mecanismo de transformación estructural sería
el proceso gradual de transferencia de la mano de obra excedentaria del sector
tradicional al moderno, lo que trasladaría el peso de la economía a ese sector moderno
Por su parte, CHENERY dice que, para que se produzca el desarrollo, no basta
con la acumulación de capital humano o monetario. Además, hacen falta
transformaciones estructurales que estén interrelacionadas y afecten a todas las
funciones económicas. Serían los cambios en la producción, en la demanda, en el peso
del comercio internacional en la economía del país, en la distribución de la renta…
Identificadas estas pautas, hay que tener en cuenta que pueden verse afectadas
por factores como la política internacional, el comercio internacional, la ayuda de los
países desarrollados…

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3- Modelos de dependencia internacional


El modelo de dependencia internacional podría ser subdividido a su vez en
varios modelos diferentes. Una primera modalidad explicativa, de inspiración marxista,
sería la teoría de la dependencia neocolonial, y articula el análisis del subdesarrollo
sobre dos claves: en primer lugar, la existencia y persistencia del subdesarrollo se
debería a la evolución del sistema capitalista a nivel internacional, que genera relaciones
de intercambio muy desiguales entre los países ricos y los países pobres, de manera que
tras la independencia, la dependencia directa fue sustituida por una dependencia
económica indirecta.
Una segunda clave explicativa se centra en las alianzas entre los países del
centro y las minorías privilegiadas de la periferia. De esta manera, la perpetuación del
sistema capitalista internacional de desigualdad es favorecida, a nivel nacional, por la
existencia de una pequeña elite dirigente que disfruta del poder político y de elevado
nivel de renta, y que está al servicio del capital internacional.
Una variante de este modelo es el llamado “paradigma falso” o “modelo
alternativo”, según el cual, el subdesarrollo se debería a la aplicación de programas y
formulaciones económicas occidentales, que resultan incorrectas o inapropiadas. La
llegada de occidentales al mundo subdesarrollado frenó su desarrollo histórico y rompió
su equilibrio. Su inserción en el mercado mundial no puede sino conducir al
subdesarrollo. Por eso, esta corriente valora la revitalización de las culturas
tradicionales, la restauración de su autonomía y el nacimiento de una economía, una
sociedad y una cultura alternativas.

C. LA DIMENSIÓN SOCIAL DEL SUBDESARROLLO


El subdesarrollo tiene una serie de dimensiones que afectan a las personas que
viven insertas en él, y dentro de esas dimensiones, las de carácter social son de mucha
relevancia.
Así, una de las características esenciales de los países subdesarrollados es su
elevado crecimiento demográfico. La teoría de la transición demográfica sostiene que
toda población, bajo el efecto de profundas transformaciones sociales y económicas,
atraviesa una evolución, atravesando varias etapas, que conduce desde un equilibrio,
con altas tasas de natalidad y mortalidad, hasta otro equilibrio con bajas tasas de
natalidad y de mortalidad. Sin embargo, hacia los años sesenta y setenta llegó a pensarse
que, dado su ritmo de evolución, tal teoría no era aplicable a los países en desarrollo, y

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solo en los últimos años se han apuntado los síntomas de que ese esquema se empieza a
manifestar en los países menos desarrollados. Se empieza a ver un aumento de la
esperanza de vida, y un descenso de las tasas de fecundidad (muchas veces debido a
políticas antinatalistas), y, sobre todo, un descenso de la mortalidad infantil.
Otra característica esencial es la existencia de insuficiencias alimentarias. El
crecimiento desmesurado de la población y las desigualdades económicas y sociales han
convertido la alimentación en la mayor necesidad de los países subdesarrollados. La
subalimentación condiciona el presente y el futuro de estos países, y en su base está una
agricultura de baja productividad y un escaso desarrollo tecnológico. La autosuficiencia
alimentaria no se ha conseguido, y eso aumenta la dependencia.
Además, hay carencias sanitarias, porque a pesar de los progresos
experimentados, la atención todavía es muy deficiente, como se ve en el insuficiente
gasto público en sanidad, el reducido número de médicos y camas hospitalarias por cada
100.000 habitantes, la elevada mortalidad infantil, la baja esperanza de vida y el
desigual suministro de agua potable. A todo esto hay que añadir el impacto que en estos
países está teniendo el SIDA.
La educación ha sido un objetivo prioritario de los gobiernos de los países
subdesarrollados, lo que ha dado lugar a relativos logros educativos. Hay un notorio
crecimiento en el gasto público en educación, lo que explica el avance de la
escolarización y la alfabetización. Sin embargo, estas todavía son insuficientes.
Las tasas de desempleo y subempleo son altas y crecientes, ya que una gran
masa de población carece de trabajo y de cualificación. Por ello, aproximadamente el
30% de la mano de obra de estos países está inutilizada, aunque existen grandes
desigualdades espaciales, siendo África la zona más castigada y Latinoamérica la
menos.
Las formas políticas de los países subdesarrollados presentan una extraordinaria
diversidad, no pudiendo hablarse de un paradigma de organización política. Sin
embargo, en general hay una gran ausencia de libertades, tratándose de países con
regímenes dictatoriales enormemente duros para sus habitantes.

D. LA DIMENSIÓN ECONÓMICA DEL SUBDESARROLLO


Aparte de su dimensión social, el subdesarrollo tiene también una dimensión
económica, que se caracteriza por una serie de importantes aspectos estructurales.

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En primer lugar, la extraversión, porque el grueso de la actividad productiva se


orienta hacia los mercados exteriores, y surge así una especialización de la que se deriva
un desarrollo dependiente y limitado.
Aunque pueda parecer extraño, en los países subdesarrollados se da también una
importante hipertrofia del sector terciario que se debe a que la distribución sectorial
de la población activa presenta una alta ocupación en el sector agrícola, una débil
presencia en la industria, y un sector terciario inflado, debido a la importación de bienes
industriales y una gran inversión de capitales en el sector servicios ante la ausencia de
expectativas en la industria.
En relación con la alta ocupación de la mano de obra en el sector primario, hay
un importante predominio del capitalismo agrario. Eso se debe a que la clase
dominante está formada por grandes propietarios en cuyas plantaciones producen para
la exportación. La tierra es la principal fuente de ingresos, pero no se evitan las crisis de
subsistencia ni la necesidad de importar productos alimenticios.
Además, se ve también una enorme polarización de la industria productiva,
ya que estos países se caracterizan por la orientación hacia actividades económicas de
menor contenido tecnológico. Tienen un bajo grado de industrialización y muchos están
apartados del moderno proceso de industrialización. El peso de la industria en el PIB es
escaso, y, en todo caso, predominan ramas “ligeras” de la industria (textil, calzado…).
Todo esto se relaciona con la gran polarización de los ingresos que hay. Hay
una extrema desigualdad en la distribución de la renta, ya que un porcentaje muy
pequeño de la población concentra la mayor parte de los ingresos, que orientan hacia el
consumo de productos de lujo.
También se relaciona con la desarticulación económica, que se debe a que la
economía está dividida en compartimentos estancos, habiendo una mayor conexión con
el exterior que entre los sectores económicos interiores. De este modo, coexisten dos
sectores económicos contrastados, uno moderno orientado al exterior y uno tradicional
que le proporciona mano de obra barata. Además, esto provoca la fragmentación del
mercado interno y la desarticulación social.
Pero además, hay una enorme dependencia del capital extranjero. En el terreno
de la producción, la participación del capital extranjero, sobre todo de empresas
multinacionales, es muy elevada. En la vertiente comercial, hay un predominio de los
productos básicos en la exportación y, sobre todo, la mayor parte del comercio exterior
se realiza con los países desarrollados, de modo que las economías en desarrollo

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dependen más de los mercados de los países ricos de lo que estos dependen de la
demanda de los países pobres. Esto ha llevado a la reivindicación del “comercio justo”.
En lo que se refiere a la dependencia financiera, los países subdesarrollados
requieren del capital extranjero a través de la ayuda oficial al desarrollo (ayuda exterior)
o a través de la inversión extranjera de las empresas multinacionales o de los bancos
privados internacionales. Sin embargo, en las últimas décadas este flujo de recursos ha
sufrido ciertas modificaciones, como el cambio en las fuentes de financiación (cada vez
es mayor el peso del capital privado), en las fórmulas de financiación (cada vez menos
donaciones y más préstamos), en la concesión de préstamos (que cada vez son más
duros, lo que supone que a partir de los años setenta la deuda externa haya crecido de
forma alarmante).

E. LA HETEROGENEIDAD DE LOS PAÍSES SUBDESARROLLADOS


La uniformidad de los problemas de los países subdesarrollados no excluye la
existencia de enormes contrastes internos entre ellos. Normalmente, se suele utilizar una
medición económica, basada en el crecimiento del PIB. Sin embargo, el PNUD
estableció el Índice de Desarrollo Humano. No obstante, ciertos autores plantearon la
siguiente clasificación:
Países pobres, cuyo empobrecimiento aumenta por el aumento de la población.
Carecen de recursos naturales y se sostienen con la asistencia económica internacional.
Están por debajo del umbral absoluto de la pobreza.
Países primario-exportadores, que se hallan en un proceso de
empobrecimiento relativo. Cuentan con recursos naturales, y exportan uno o dos
productos a los países desarrollados. Tienen una escasa o nula industrialización.
Países con crecimiento industrial o nuevos países industriales: Han conocido
un notable proceso de industrialización y de modernización agraria, un crecimiento
económico muy rápido y se han convertido en exportadores de manufacturas. Son
ciertos países latinoamericanos (modelo de industrialización por sustitución de
importaciones, para un mercado interior), y los llamados “Dragones Asiáticos” (que
producen para la exportación). Su crecimiento es tan rápido que saldrán del grupo de los
desfavorecidos.
Países exportadores de petróleo: Su riqueza petrolífera les confiere grandes
recursos financieros, pero pese a ello, muchos se hallan endeudados y han entrado en

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crisis al pulverizar los ingresos del petróleo, por la huida de capitales o por aventuras
militares fracasadas.

III. HACIA NUEVOS MODELOS DE DESARROLLO


Una vez que hemos visto las diferentes causas y consecuencias del
subdesarrollo, vamos a referirnos a los nuevos modelos de desarrollo que se proponen
para superar esas situaciones, y que son el desarrollo sostenible y el modelo
autocentrado.
A. DESARROLLO SOSTENIBLE
Un desarrollo que fuera realmente sostenible debería optimizar el
aprovechamiento de los recursos, fundamentalmente la mano de obra y los recursos
naturales. En el modelo actual se tiende una sobreutilización de los recursos naturales y
a una utilización insuficiente del factor trabajo. Lo ideal en este caso sería fomentar un
crecimiento que contribuya a elevar el empleo y que reduzca el consumo de energía y
de recursos naturales. O lo que es lo mismo y siguiendo la definición de las Naciones
Unidas, que satisfaga las necesidades presentes sin comprometer la satisfacción de las
necesidades futuras. De este modo, el desarrollo sostenible sería un proceso de cambio
en el cual la explotación de los recursos, la orientación de la evolución tecnológica y la
modificación de las instituciones están acordes y acrecientan el potencial actual y futuro
para satisfacer las necesidades y aspiraciones humanas.
La utilización inadecuada de los recursos, tanto humanos como naturales, cada
vez genera un mayor rechazo social. La sociedad espera para sí y para sus descendientes
puestos de trabajo, ingresos estables y una mayor calidad de vida, de manera que
cualquier política debe tener en cuenta estas aspiraciones sociales.
La fase de transición hacia un modelo más eficiente sería posible si varios países
actuaran conjuntamente, para minimizar los costes y optimizar los resultados, y por eso
la Unión Europea se ha propuesto como un objetivo, al menos teórico, la implantación
de un modelo de desarrollo sostenible con el incremento del uso de tecnologías limpias,
lo que, además, reduciría la dependencia comunitaria de la importación de energía y
materias primas.

B. EL MODELO AUTOCENTRADO
A medida que se comprueba que es imposible superar unas relaciones basadas
en la desigualdad y la dependencia, comienza a plantearse la cuestión de si no será una

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cuestión irreversible. El modelo de crecimiento responsable del subdesarrollo se ha


consolidado en beneficio de los países industriales, lastrando el desarrollo de los países
dependientes. De esta manera, lo que habría que hacer es fomentar los factores de
desarrollo endógenos en los países subdesarrollados. Entonces sería necesario elaborar
una estrategia orientada a racionalizar los flujos comerciales y financieros con el
exterior, y, a la vez, poner en práctica sistemas de aprovechamiento específicos
orientados a privilegiar la autosuficiencia nacional como vehículo para financiar el
desarrollo.
Los defensores de este modelo consideran que la ayuda exterior ocupa un lugar
secundario, insistiendo en cambio en la urgente necesidad de una organización más
justa de los flujos comerciales a través de acuerdos por productos o con la fijación de
códigos de conducta que doten de mayor honestidad la acción de las empresas y poderes
públicos. Abogan por la movilización y el desarrollo de los recursos autóctonos. Su
objetivo es la utilización óptima e integral del potencial ecológico, para satisfacer
adecuadamente las necesidades de la población. Además, creen que es preciso
racionalizar la industria, evitando despilfarrar los recursos y priorizando la actividad
local. Pero esto implica también cambios en las pautas de comportamiento de la
población y en la administración.

CONCLUSIONES
En este tema hemos visto algunas cuestiones de mucha importancia para
entender el mundo actual, tanto desde el punto de vista geográfico como histórico, por
todas las implicaciones que tiene en la sociedad y cómo puede ser útil para entender una
gran cantidad de procesos y situaciones que tienen lugar en el mundo actual. Nuestro
alumnado se acercará a estas cuestiones tanto en materias como la Geografía de 3º de
Educación Secundaria como en la de Historia de 4º de Educación Secundaria o la
Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato. En todas ellas podremos
servirnos de tablas de desarrollo económico, o mapas de flujos de población o productos
para entender la relevancia de estas cuestiones. Sin embargo, una actividad que puede
ser muy interesante para trabajar por ejemplo el proceso de globalización podría ser
analizar una cartelera de cine, para reflexionar sobre la cantidad de películas que hay
que proceden de Hollywood y cómo eso sería un ejemplo de globalización cultural.
También se pueden plantear actividades basadas en el libro La vuelta al mundo de un
forro polar rojo, de Wolfgang Korn, para entender la interrelación entre países del

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[Link]

desarrollados y subdesarrollados. Todo ello ayudará a trabajar los Objetivos de


Desarrollo Sostenible 1 y 2, que son los correspondientes a Fin de la Pobreza y Hambre
Cero respectivamente.

BIBLIOGRAFÍA
Para elaborar este tema nos servimos de diferentes libros en los que encontramos
información para profundizar en las diferentes cuestiones, como la Historia del Mundo
Actual de Díez Espinosa y otros, la Geografía Económica, de Alban D’Entremont, y,
para las cuestiones relativas a la globalización, de El malestar en la globalización, de
Stiglitz. Para trabajar el conocimiento del concepto del mundo subdesarrollado, lo que
antes se conocían como Tercer Mundo, nos servimos del clásico artículo de Sauvy
“Trois mondes, une planète”, fácilmente accesible por internet.

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