Op Ud 35
Op Ud 35
INTRODUCCIÓN.
1. EL SIGLO XVI.
El contexto histórico: el absolutismo y los conflictos político-
religiosos.
Las ideologías: Humanismo, Reforma y Contrarreforma.
1.1. EL HUMANISMO.
El concepto de Humanismo.
Dos corrientes del Humanismo político: laico y cristiano.
LOS TEÓRICOS FLORENTINOS.
Maquiavelo y la razón de Estado.
Guicciardini.
LOS TEÓRICOS VENECIANOS.
Contarini.
Paruta.
EL HUMANISMO NÓRDICO.
Erasmo y la paz cristiana.
Moro y la utopía.
1.2. LA REFORMA.
EL LUTERANISMO.
Lutero.
Melanchton.
EL ANABAPTISMO.
La herejía de Münzer: el comunismo.
EL CALVINISMO.
Zwinglio.
Calvino.
LOS MONARCÓMACOS HUGONOTES.
Hotman.
Bèze.
Plessis-Mornay.
1.3. LA CONTRARREFORMA.
LOS TEÓRICOS ESPAÑOLES.
Los libros de consejos.
Los dominicos:
Vitoria.
Los jesuitas:
Mariana y el tiranicidio.
Suárez.
CAMPANELLA.
Campanella y la utopía.
1.4. LA TEORÍA DEL ESTADO ENTRE EL XVI Y EL XVII.
Bodin y la soberanía.
Bacon y La Nueva Atlántida.
Altusio y el federalismo.
Grocio y el derecho natural y de gentes.
2. EL SIGLO XVII.
El contexto histórico: el auge del absolutismo y el nacimiento del
liberalismo.
Las dos Revoluciones Inglesas y la Fronda.
2.1. EL ABSOLUTISMO.
Hobbes y el pacto social.
Bossuet.
2.2. EL LIBERALISMO.
El parlamentarismo.
Locke y el contrato social.
3. EL SIGLO XVIII.
El contexto histórico: la revolución del Siglo de las Luces.
La Ilustración.
Las corrientes de la Ilustración.
3.1. EL DESPOTISMO ILUSTRADO.
Los objetivos.
Los medios.
Los derechos de los ciudadanos.
LAS TEORÍAS REFORMISTAS.
Montesquieu y el espíritu de las leyes.
Voltaire y la libertad civil.
Diderot y la Enciclopedia.
3.2. EL LIBERALISMO REVOLUCIONARIO.
Rousseau: el contrato social y la voluntad general.
3.3. EL LIBERALISMO BRITÁNICO.
Hume.
INTRODUCCIÓN.
Esta UD selecciona solo los autores más significativos por su influencia
posterior.
Enlaza con las UD 32, dedicada a la cultura renacentista y los
enfrentamientos político-religiosos del siglo XVI, y a la UD 43, sobre el
pensamiento político y económico de la Edad Contemporánea, el estudio de
varios autores importantes que vivieron sobre todo a finales del siglo XVIII
pero cuya reflexión política es coetánea o posterior a la Revolución
Francesa, como Condorcet, Kant, Burke y Paine; y asimismo los economistas
mercantilistas, fisiócratas (Quesnay) y liberales clásicos (Adam Smith),
cuyas ideas influyen decisivamente en la teoría política, pero cuya teoría
económica es ajena al título de esta UD.
Un resumen.
En la Edad Moderna los Estados requieren una legitimación racional, no ya
mítica como en la Edad Media. Los hombres deben ser convencidos con
razones para que acepten la soberanía del Estado y las opciones absolutista
o democrática del poder. Por ello, la importancia de estas teorías es notable
en la vida política.
Las ideas políticas evolucionan notablemente, entre dos polos: el
absolutismo que defiende la sociedad estamental del Antiguo Régimen, y el
liberalismo ilustrado que promueve la nueva sociedad capitalista.
1. EL SIGLO XVI.
El contexto histórico: el absolutismo y los conflictos político-
religiosos.
1.1. EL HUMANISMO.
El concepto de Humanismo.
El Humanismo aparece en la Italia renacentista, con sus poderosas e
independientes ciudades-repúblicas, ducados y el reino de Nápoles, que
desde 1494 sufrían la presión conquistadora de los reinos absolutistas de
Francia y España, mientras que en los propios Estados italianos aumentaban
los príncipes despóticos, lo que concitó un debate entre los teóricos de la
“libertad republicana” y de la “tiranía”.
El Humanismo renacentista supone la fe en el hombre individual, en el
triunfo del hombre moderno, que abarca la totalidad del mundo y del saber.
Admira el mundo clásico grecorromano y en la filosofía reúne todas la
corrientes antiguas (platonismo, aristotelismo, estoicismo, epicureísmo,
escepticismo, neoplatonismo) y en religión es paganizante, aunque un
humanismo cristiano (Petrarca, Pico della Mirandola, Marsilio Ficino, Erasmo,
Moro, Vives) afirma la continuidad entre el mundo clásico y el cristiano.
Guicciardini.
Francesco Guicciardini (1483-1540) fue un aristócrata humanista, historiador
y diplomático al servicio de Florencia y el papa, que estudió racionalmente
los sistemas políticos de Italia y España. Sus obras principales son El
discurso de Logroño, escrito en su embajada en España (1512), el Diálogo
sobre el gobierno florentino, las Máximas y reflexiones y la gran Historia de
Italia. Defiende una Italia dividida en pequeños Estados y le repugna la
democracia popular. Sus ideas son:
- El Estado ideal es la República gobernada por los mejores (su modelo es la
república veneciana), pero puede convertirse en una monarquía dominada
por un príncipe, cuyo poder, una vez establecido, es ilimitado.
- Los gobernantes deben tener un poder absoluto y utilizarlo para el bien del
Estado y del pueblo.
- Defiende la libertad política de los ciudadanos (los notables), pero con
prevenciones hacia los excesos.
Contarini.
Gasparo Contarini (1483-1542) en La república y el gobierno de
Venecia (1543) explica el éxito político de Venecia en su equilibrio de
poderes.
Paruta.
Paolo Paruta (1554-1598) en los Discursos políticos (1599) compara las
repúblicas de la antigua Roma y la moderna Venecia, de la que destaca la
unión de grandeza y libertad, en un equilibrio de poderes.
EL HUMANISMO NÓRDICO.
El humanismo nórdico se caracteriza por ser más racionalista y crítico, más
reformista respecto a la Iglesia, y plantearse más profundamente la relación
Estado-Iglesia.
Moro y la utopía.
Tomás Moro (o Thomas More, 1478-1535), fue un alto funcionario inglés que
llegó a ser gran canciller (1529-1532) de Enrique VIII. Amigo personal de
Erasmo, aceptó la necesidad de reformas en la Iglesia, aunque siempre se
mantuvo fiel al catolicismo ortodoxo, por lo que fue ejecutado por negarse a
reconocer el divorcio del rey y la supremacía religiosa de este sobre la
Iglesia.
En Utopía (1516), un viajero, Rafael Hitlodeo, a su vuelta de la isla de
Utopía, hace una crítica de la sociedad inglesa y propone una sociedad ideal
comunista, en una isla en la que no existan los conflictos y egoísmos.
Las ideas básicas de Moro son:
- El Estado debe regirse por la razón natural. Su Utopía no es religiosa, sino
que se basa en el derecho natural.
- La política exterior se basa en una liga republicana de ciudades-estado,
para evitar la guerra (que Moro condena, salvo si es justa, lo que le
distingue de Erasmo y Vives).
- Rechaza la sociedad jerárquica, en el poder o la riqueza, porque la
jerarquía social (el “grado”) es enemiga de la virtud, por lo que Moro
defiende a los pobres contra la opresión de los ricos, mediante la abolición
del dinero y la propiedad privada, repartida entre todos los ciudadanos, en
una ideal comunidad de bienes.
- Establece una división en castas sociales, basadas en la familia patriarcal.
- Preconiza una cultura humanista: educación clásica, tolerancia, tiempo
libre para cultivar el espíritu.
1.2. LA REFORMA.
La Reforma supuso un cambio político, religioso e ideológico fundamental.
La libertad de conciencia y la rebelión contra los poderes más emblemáticos
del pasado (el Imperio y el Papado), subvirtieron el pensamiento político,
planteando las cuestiones de la naturaleza del poder, los límites de este y el
derecho de resistencia al poder injusto.
La Reforma al principio es antihumanista y, por lo tanto, anticlásica. Lutero y
Calvino quieren volver al espíritu del primer cristianismo, desconfían de la
razón y la filosofía (tomista) y rechazan el derecho de resistencia al
gobernante, cuyo poder es absoluto. Melanchton y Zwinglio, mucho más
inclinados hacia el humanismo (ellos mismos eran excelentes humanistas)
intentarán superar esta enemistad, se inspirarán en los autores clásicos y
aceptarán el derecho de resistencia, aunque muy limitado. Por su parte, el
anabaptista Münzer predica el comunismo radical.
EL LUTERANISMO.
En el protestantismo luterano destacan los teólogos Lutero y, en menor
grado, Melanchton.
Lutero.
Martín Lutero (1483-1546) era un monje agustino, profesor de teología en la
universidad de Wittenberg, que asentó las bases doctrinales del
protestantismo religioso e inició la Reforma con sus 95 Tesis de Wittenberg
(1517), en las que condena los abusos de la Iglesia. Su tesis básica es la
“interiorización” de la religión, por lo que desaparece la organización
eclesiástica (todos los fieles son sacerdotes) y, por lo tanto, el Estado,
encarnado en los príncipes, asume su papel y tiene el derecho de
resistencia al papa. En suma:
- El carácter divino de toda autoridad establecida.
- La separación radical entre le Fe y la Ley.
En política apoyó a los príncipes (Felipe de Hesse, Mauricio de Sajonia) y
nobles alemanes en su doble lucha contra el campesinado rebelde y la
tutela del Emperador y la Iglesia. Con su legitimación teórica los príncipes
alemanes y los reyes de Dinamarca y Suecia secularizaron los bienes de la
Iglesia católica y se vieron implicados definitivamente en la causa
protestante, imponiendo su doctrina a sus súbditos.
Sus ideas políticas las explica en De la autoridad temporal (1526) y muchas
otras obras de un pensamiento absolutista:
- El príncipe tiene un poder absoluto, por ser un poder de origen divino (es
Dios quien le concede el poder). Sólo responde de ese poder ante su
conciencia: el castigo del príncipe es reservado a Dios.
- El poder político (la “superioridad”) sólo es querido por Dios para reprimir
la maldad humana. Por su filosofía agustiniana Lutero es pesimista y
quietista (pasividad del individuo ante el príncipe) ante el poder político, que
debe ser usado para reprimir a los pecadores y no es válido para defender a
los débiles contra los poderosos.
- Los súbditos deben su obediencia pasiva al príncipe.
- El príncipe no puede imponer a sus súbditos la religión, pues el alma es
potestad de cada individuo. Pero en la práctica los príncipes luteranos sí
impusieron la religión a sus subditos, en la Paz de Augsburgo (1555).
- No hay derecho pleno de resistencia del individuo a las decisiones del
príncipe (lo que explica su horror a la rebelión de los campesinos alemanes
contra sus señores), por lo que la resistencia del subdito sólo puede
ejercerse en su conciencia íntima.
- Pero había una grave contradicción en su teoría. ¿Cómo oponerse
legítimamente al poder del emperador, soberano natural del Imperio y
partidario del Papado? Lutero era reacio al principio a aceptar la rebelión
contra el emperador —quería pactar y tal vez convencerle—, pero
finalmente, bajo la influencia de Melanchton y de los príncipes alemanes, lo
resuelve con la tesis de que los príncipes tienen el derecho de resistencia
ante el emperador y el Papa, ya que estos incumplen la constitución de
Alemania y no siguen los sagrados designios de Dios.
- Socialmente es conservador: la sociedad estamental de la Edad
Media tiene un carácter sagrado e inmutable. Es contrario al comercio y la
usura.
Melanchton.
Felipe Melanchton (1497-1560) es el teólogo protestante de mejor formación
humanista y filosófica de su tiempo. Intenta una síntesis entre Humanismo y
Reforma. Muy influyente, será quien organice la Iglesia luterana y mejor
legitime el derecho de resistencia contra el emperador.
- Acepta el principio del poder absoluto del príncipe.
- Niega el derecho de resistencia, pero comprende que la doctrina luterana
puede conducir al abuso de poder.
- Limita (moralmente) el poder con una organización eclesiástica (obispos y
pastores luteranos) que, junto a los magistrados y príncipes, instaure una
convivencia moral. Pero en los descuerdos predomina el poder político.
EL ANABAPTISMO.
La herejía de Münzer: el comunismo.
Thomas Münzer (1490-1525) es el gran predicador alemán del anabaptismo,
la mayor disidencia revolucionaria de la Reforma. Inspiró la “guerra de los
campesinos”, por lo que fue ejecutado, como sus seguidores violentos. Sus
ideas son radicales y prefiguran el comunismo:
- La abolición del Estado y la Iglesia.
- La comunidad evangélica de bienes y mujeres.
EL CALVINISMO.
Será el calvinismo el movimiento que fundamentará el derecho de
resistencia, pese a que Calvino era contrario a este. Lo hace a través del
pensamiento de John Knox en Escocia y los monarcómacos hugonotes en
Francia, ya que debían luchar contra unos gobernantes católicos que no iban
a convertirse. Destacan Zwinglio y sobre todo Calvino.
Zwinglio.
Ulrico Zwinglio (1484-1531) sintetiza Humanismo y Reforma, como
Melanchton. Impuso su doctrina en la ciudad de Zúrich, y perdió su vida en
una batalla contra los católicos. Sus ideas básicas son:
- El poder político se subordina a la Iglesia reformada.
- El poder político sirve tanto para castigar a los pecadores (Lutero) como
para defender a los débiles contra los abusos de los poderosos.
- El modelo político es la ciudad-estado (Iglesia-Ciudad), gobernada por la
Iglesia reformada, identificando comunidad religiosa y comunidad civil.
- Hay derecho de resistencia contra el gobernante injusto, si este incumple
la ley de Dios, que es superior a la ley de los hombres.
Calvino.
Juan Calvino (1509-1565), teólogo protestante francés, seguidor de
Zwinglio, afirma la doctrina calvinista (la predestinación absoluta, el
activismo político y social basado en una ética de acción, la búsqueda del
éxito económico como prueba de ser buen cristiano). Aplica su modelo en la
ciudad suiza de Ginebra, que adoptó la Reforma calvinista en 1533 y una
Constitución teocrática en 1541, en una alianza antidemocrática del clero
calvinista y la burguesía.
Calvino escribe Institutio christianae religionis (1536), en la que sostiene
que:
- La autoridad reside en la comunidad política, que nombra a sus
representantes para ejercer el poder.
- Los gobernantes deben seguir los mandatos de Dios y son elegidos entre
los fieles “escogidos por Dios”, una elección manifestada en pruebas de
piedad y éxito económico.
- La ciudad-estado se organiza como dictadura religiosa, en la que el
gobierno eclesiástico domina al civil, pero sin mezclar ambos (lo que le
diferencia de Zwinglio).
Hotman.
François Hotman (1524-1590), en La Franco-Gallia (1573), condena el
absolutismo: defiende la tesis de que los reyes franceses al principio fueron
elegidos y limitados por las asambleas (los Estados generales), por lo que la
francesa nunca fue una monarquía absoluta. Pero era una afirmación falsa
históricamente y no tuvo influencia.
Bèze.
Théodore de Bêze (1519-1605), sucesor de Calvino en Ginebra, en Du Droit
des magistrats sur leurs sujets (1574) expone:
- La teoría del contrato: la idea medieval de que "los magistrados han sido
creados para el pueblo, y no el pueblo para los magistrados".
- La teoría del consentimiento popular: el gobernante debe servir a la
comunidad.
- La teoría de la resistencia a la tiranía: en caso de tiranía los magistrados
(no el pueblo) tienen el derecho de resistencia contra el gobernante.
Plessis-Mornay.
Philippe du Plessis-Mornay (1549-1623) es el mas conocido, por su Vindiciae
contra tyrannos (La condena de los tiranos, 1579). Ideólogo del pactismo,
influirá sobre el pensamiento político y en todos los movimientos
revolucionarios que pretendan un pacto entre el pueblo y la Corona, y
defiendan el derecho de resistencia contra el tirano.
- La comunidad política se crea a partir de un doble pacto: el pacto de Dios
con el pueblo y el rey, y el pacto del pueblo con el rey.
- El primer pacto, religioso, establece la Iglesia y es prioritario sobre el
político.
- El segundo pacto, político, establece el Estado y regula las condiciones de
la obediencia de los súbditos al rey.
- Es el pueblo quien establece los reyes y el derecho.
- El gobernante no tiene un poder absoluto.
- El pueblo tiene derecho a la resistencia religiosa y civil en el caso de que el
gobernante actúe contra el pueblo. Pero sólo puede resistir a través de los
magistrados inferiores. Es más una democracia aristocrática que popular.
1.3. LA CONTRARREFORMA.
La Contrarreforma, nacida sobre la construcción de la Compañía de Jesús
(1534-1540) y la celebración del Concilio de Trento (1545-1563), es una
exitosa Reforma católica que plantea la renovación de la Iglesia y la “vuelta
a Santo Tomás. Los jesuitas Mariana y Suárez serán sus principales teóricos,
aunque también haya dominicos (Vitoria), o autores utópicos como el
sacerdote Campanella.
Los dominicos:
Los dominicos siguen la doctrina escolástica de Vitoria. Hay que destacar
a la Escuela de Salamanca, con los dominicos Domingo de Soto (1494-
1560), con su teoría del derecho como poder y su repulsa de la guerra y de
la colonización, y Bartolomé de las Casas (1474-1566), que defiende la
soberanía del rey sobre las Indias, pero basada en el consentimiento (una
forma de protectorado, no de conquista), y consiguió que el emperador
Carlos V regulase la explotación de los indios según normas morales en las
Nuevas Leyes de Indias (1542).
Vitoria
Francisco de Vitoria (nacido entre 1480 y 1492-1546), padre dominico,
profesor en Salamanca. En las Relecciones teológicas (1557), inspirada en la
escolástica de Aquino, expone:
- La comunidad política es una institución de derecho natural.
- El poder reside en la comunidad y lo delega en el gobernante, que debe
regirse por el derecho divino y natural (invariables), así como por el derecho
positivo (variable).
- La mejor forma de gobierno es la monarquía hereditaria.
- Hay una comunidad de pueblos de toda la tierra, por lo que niega la
jurisdicción universal del emperador y defiende el respeto a los derechos de
los pueblos indígenas cuya tutela (colonización o protectorado) sólo debe
ser temporal.
- La guerra es justa si defiende el derecho natural.
Los jesuitas:
A fines del siglo XVI los autores más influyentes son los jesuitas,
generalmente teólogos y juristas, destacando Luis de Molina (1535-1600),
Gabriel Vázquez (1549-1604), Mariana y, sobre todo, Suárez, que sostienen
la teoría del populismo (el italiano Belarmino será su primer autor), una
doctrina crítica del poder absoluto del monarca —lo que les acerca a los
monarcómacos—, que defiende una Iglesia universal, hegemónica sobre el
poder temporal de los reyes.
Mariana y el tiranicidio.
El padre Juan de Mariana (1536-1642) escribe el tratado De Rege (Del rey y
la institución real, 1599), en el que legitima el poder absoluto del rey en el
consentimiento de los súbditos y justifica el regicidio, en los casos en que el
monarca incurra en tiranía y enemistad hacia el catolicismo (su obra influyó
en Ravaillac, el asesino católico de Enrique IV de Francia).
Suárez.
Francisco Suárez en De legibus (Tratado de las leyes y de Dios legislador,
1612) desarrolla sus ideas del poder indirecto, que han sido utilizadas para
atacar el absolutismo:
- Reconoce la dualidad de autoridad religiosa y la civil.
- La autoridad está subordinada al orden divino eterno.
- La soberanía dimana de Dios pero reside en la comunidad, que la otorga al
rey mediante un pacto declarativo (de sentido declarativo de aceptación de
la sujeción, no en el sentido contractualista de las teorías posteriores).
- El fin del Estado es obtener la felicidad: la consecución del bien común, la
perfección individual, la salvación ultraterrena.
- El Estado no puede ser despótico.
- El derecho del pueblo a la rebeldía y al tiranicidio.
CAMPANELLA.
Campanella y la utopía.
Tomasso Campanella (1568-1639), sacerdote napolitano, desarrolla el
pensamiento utópico de Moro, en contra de Maquiavelo. Opuesto al dominio
español en Italia, fue encarcelado (1599-1626). En La monarquía
española (1620) analiza el modelo hispánico de monarquía autoritaria y
supranacional, de ambición “universal” (y por lo tanto peligrosa para las
otras naciones). En La Ciudad del Sol (1623) imagina una sociedad utópica,
que vive en una ciudad organizada en círculos concéntricos.
- El gobierno corresponde a príncipes-sacerdotes.
- Se rige por la ley de Dios.
- Es una sociedad comunista, con comunidad de bienes y mujeres (lo que le
distingue de Moro).
- Los ciudadanos se dedican al conocimiento y la religión.
Altusio y el federalismo.
Johannes Altusio (1557-1638), un calvinista alemán, profesor de Derecho y
gobernante religioso-civil de la ciudad de Emden, en Política ordenada
metódicamente (1603) propugna un sistema antimonárquico, fundado en el
aristotelismo y el calvinismo:
- El hombre es un ser político.
- La política se basa en el “contrato” entre gobernantes y gobernados, y la
sociedad en el contrato de individuos/grupos.
- La sociedad se estructura en asociaciones voluntarias: familia, corporación
voluntaria (collegium), comunidad local, provincia, Estado.
- El Estado es soberano y se basa en un sistema federalista a partir de la
“comunidad orgánica”.
- La soberanía reside en el pueblo, que lo delega en los gobernantes
elegidos.
- El gobernante tiene todo el poder, pero debe cumplir las leyes, y lo pierde
si las incumple.
- El derecho de resistencia sólo lo tienen unos funcionarios especiales (los
“éforos”), designados para mantener los derechos de la comunidad.
2. EL SIGLO XVII.
El contexto histórico: el auge del absolutismo y el nacimiento del
liberalismo.
En el siglo XVII las ideologías políticas justificaron doctrinalmente el
absolutismo, el poder absoluto del monarca, derivado directamente de Dios,
sin intervención del pueblo, aunque en el plan divino estuviera que el poder
se ejerciera en beneficio del pueblo.
Pero el siglo XVII fue un “siglo de hierro” (Stanley Kamen) en lo político-
religioso. Los conflictos políticos y religiosos implicaron una crítica de estos
principios absolutistas por parte de amplios grupos nacionales o sociales:
los holandeses, catalanes y portugueses rebeldes contra la monarquía
española; los hugonotes franceses, los protestantes y católicos alemanes,
que sufrían la opresión de sus príncipes de religión contraria; los
revolucionarios ingleses que se oponían al poder absoluto del rey, etc.
2.1. EL ABSOLUTISMO.
Las monarquías absolutas.
El absolutismo fue la forma de gobierno de la mayoría de las monarquías de
Europa Occidental en los siglos XVII y XVIII. El rey hacía las leyes,
administraba justicia, los impuestos se recaudaban en su nombre, mantenía
un ejército permanente y nombraba a los funcionarios. La monarquía
absoluta representó un progreso histórico porque desarrolló la centralización
y contribuyó a la unificación territorial.
En teoría la monarquía absoluta estaba sólo “subordinada a la ley divina, a
la justicia y a las reglas fundamentales del Estado”; pero en la práctica
estaba limitada por el pequeño número de los funcionarios reales y por las
dificultades de comunicación.
Bossuet.
Jacques Bossuet (1627-1704) vive en el reinado de Luis XIV, el “Rey Sol” que
proclamaba que “El Estado soy yo”. En La política según las Sagradas
Escrituras (1709), basada en la Biblia, el Derecho Romano y Hobbes,
legitima el absolutismo monárquico de derecho divino. “El trono regio no es
el trono de un hombre, sino el del mismo Dios”.
Es un autor menor, de escasa influencia entonces, pero su doctrina sirve
como resumen del pensamiento de Luis XIV y de la mayoría de los reyes
absolutos de su tiempo. El fracaso del absolutismo de Luis XIV al final de su
reinado (guerras, hambre, miseria, decadencia) supuso que su modelo fuera
criticado y rechazado, lo que explicará en gran parte el auge del despotismo
ilustrado y del liberalismo.
- La monarquía es sagrada y paternal, y su autoridad real es la más justa.
- El rey recibe su poder de Dios, del que es transmisor de sus órdenes, y
sólo es responsable ante Dios por sus actos y disposiciones.
- Los ministros son los lugartenientes de Dios en la Tierra, como corresponde
a quienes son escogidos por un monarca de origen divino.
- Los súbditos deben obediencia absoluta.
2.2. EL LIBERALISMO.
El liberalismo (o parlamentarismo) inglés comienza con la Revolución
Inglesa de 1688 y Locke escribió a finales del siglo XVII, pero ambos
también pueden incluirse en el siglo XVIII. Es el precedente necesario de la
Ilustración política.
Rasgos del pensamiento liberal son:
- El laicismo.
- El racionalismo.
- El optimismo sobre la naturaleza del hombre.
El parlamentarismo.
El parlamentarismo es la forma política que asume el liberalismo en Gran
Bretaña desde la Revolución Inglesa de 1688, cuando el Parlamento inglés y
los nuevos reyes, María y su esposo Guillermo III, aceptaron compartir el
poder político.
- El rey ostenta el poder ejecutivo y judicial, pero lo delega parcialmente
(más y más en lo sucesivo) en los ministros y los jueces, y se compromete a
cumplir las leyes.
- El Parlamento ostenta el poder legislativo: hace las leyes, vota los
impuestos, y comparte el poder ejecutivo, al exigir al rey que nombre sus
ministros dentro del partido que haya obtenido la mayoría en la Cámara de
los Comunes.
- El sistema se completa con la aceptación por el rey de una Declaración de
Derechos, que garantiza tanto los derechos del Parlamento como de los
ciudadanos.
Los teóricos del liberalismo estudiaron este modelo pactista, comenzando
por Locke.
3. EL SIGLO XVIII.
El contexto histórico: la revolución del Siglo de las Luces.
Los acontecimientos políticos de este siglo en el continente europeo y
América son claramente revolucionarios por cuanto representan la crisis y
comienzo de la caída del Antiguo Régimen: Despotismo Ilustrado,
Revolución Francesa y Guerra de Independencia de EE UU, difusión de las
ideas mediante Academias, Universidades, Enciclopedia, preponderancia
intelectual de Francia, etc. En cambio, en Gran Bretaña el parlamentarismo
reformista será un modelo exitoso y se evitarán las revoluciones
continentales.
Las Revoluciones políticas de finales del siglo XVIII derribaron el absolutismo
en favor de nuevas formas de gobierno basadas en la libertad individual, la
igualdad ante la ley, la voluntad de la mayoría, un derecho natural
racionalista, pero el nuevo sistema político defendía a los propietarios en
contra de los no propietarios, a los burgueses en contra de los proletarios;
sus derechos se ligaban a la riqueza y no a la naturaleza humana, pese a las
ideas escritas.
La Ilustración.
La Ilustración fue la ideología dominante del siglo XVIII. Es un movimiento
intelectual, no organizado, que dominó la vida cultural de la mayor parte de
Europa, y que se extendió por las colonias europeas, contribuyendo
decisivamente a los movimientos independentistas americanos. La fuerza
de su doctrina transformó las ideas y la realidad de Europa, asentando
ideológicamente los principios más favorables para el ascenso político y
social de la burguesía.
El pensamiento filosófico de los ilustrados se caracteriza por tres principios:
el criticismo racional, el utilitarismo y el mito del progreso. Estos principios
se apoyan en la filosofía de Descartes (pensamiento lógico y crítica de los
principios tradicionales, “es verdad lo que es lógico”) y el método científico
de Newton (observación empírica de la realidad para deducir leyes), que son
dos métodos racionales de análisis de la realidad que se aplicarán a la
sociedad, la política, la economía, la religión...
- El criticismo racional somete a una crítica implacable todos los conceptos y
valores tradicionales. La “autoridad de la tradición” (tan importante en la
Edad Media) ya no es aceptada y todas las ideologías sociales y políticas
son consideradas científicamente y rechazadas si no resultan “lógicas”.
- El utilitarismo preconiza un nuevo concepto del hombre: el hombre, guiado
por la razón, busca su felicidad, que consiste en el bienestar material, y
puede ser medida por la cantidad de riqueza que posee (propiedad).
- El mito del progreso se funda en lo anterior, pues la sociedad humana
puede entrar en un camino de progreso indefinido si logra potenciar en el
hombre el uso correcto de la razón (mediante la educación) y aumentar la
riqueza (mediante las reformas que posibiliten una actividad económica
adecuada). Sus mejores teóricos son Turgot y Condorcet.
Los medios.
La transformación social que propugnaban los ilustrados debía hacerse
mediante:
- La propaganda: los libros, folletos, periódicos, asociaciones culturales...
Uno de los instrumentos de difusión fue La Enciclopedia, publicada en
Francia desde 1751 hasta 1772, una suma de los saberes de la época, en la
que se atacaban todas las ideas no basadas en la razón.
- La educación, para inculcar sus ideas a los jóvenes los ilustrados
pretendieron controlar los sistemas educativos, lo que explica en parte la
supresión de los jesuitas.
- La acción política, que tiene un papel preponderante, influyendo en los
poderes públicos, los reyes en especial. Creían necesario que los reyes
retuviesen el poder absoluto, lo que explica el apoyo de tantos reyes a esta
ideología, y que el pueblo, entendido como la gente pobre e inculta, no
participase en la vida política.
Diderot y la Enciclopedia.
Jacques Diderot (1713-1784) es un utilitarista moderado, famoso por ser el
director de La Enciclopedia. Polemizó duramente con Rousseau. En su
artículo del Contrato social y en sus Colaboraciones políticas expone sus
ideas:
- El hombre es racional.
- El criterio para juzgar la moral y el gobierno es la voluntad general de la
especie, encarnada en el derecho y las prácticas de los pueblos civilizados.
- La subordinación utilitarista de la política a la economía: el bien mayor es
la riqueza.
- El Estado ideal es la monarquía moderada, que se rige por la razón y tiene
como fines la estabilidad y la seguridad.
- La crítica al sistema colonial, porque no promueve la razón sino que
oprime a los pueblos dominados.
BIBLIOGRAFÍA.
Libros.
Abendroth, Wolfgang; Lenk, Kurt. Introducción a la ciencia política.
Anagrama. Barcelona. 373 pp.
Anderson, Perry. El Estado absolutista. Siglo XXI. Madrid. 1979 (1974 inglés).
592 pp.
Barudio, Günter. La época del Absolutismo y la Ilustración, 1648-1779. Col.
Historia Universal, nº 25. Siglo XXI. 1983 (1981). 468 pp.
Cerdà, Paco. Cuando ruge la tormenta, Maquiavelo vuelve a escena. “El
País” (14-VIII-2023). Dos libros sobre el florentino, el ensayo de
Boucheron Un verano con Maquiavelo (Libros del Zorzal) y la reedición de la
novela de William Somerset Maughan Hoy como ayer (Navona Editorial).
Díez del Corral, Luis. El pensamiento político europeo y la Monarquía de
España. De Maquiavelo a Humboldt. Alianza. Madrid. 1983 (1975). 562 pp.
Dülmen, R. van. Los inicios de la Europa Moderna, 1550-1648. Col. Historia
Universal. Siglo XXI. Vol. 24. Madrid. 1984. 335 pp.
García Cotarelo, Ramón (comp.). Introducción a la teoría del Estado. Teide.
Barcelona. 1983 (1981). 250 pp.
Hazard, Paul. La crisis de la conciencia europea 1680-1715. Pegaso. Madrid.
1975. 420 pp.
Kristeller, Paul Oscar. El pensamiento renacentista y sus fuentes. FCE.
México. 1982. 336 pp.
Lilti, Antoine. La herencia de la Ilustración. Trad. de Christopher Morales
Bonilla. Gedisa. 2023. 480 pp. Reseña de Galán, Lola. Los claroscuros del
Siglo de las Luces. “El País” Babelia 1.671 (2-XII-2023).
Maquiavelo, Nicolás. El Príncipe. Folio. Barcelona. 2007. 121 pp.
Meinecke, Friedrich. La idea de la razón de Estado en la Edad
Moderna. Centro de Estudios Constitucionales. Madrid. 1983. 465 pp.
Menéndez Pelayo, Marcelino. Historia de los Heterodoxos españoles. BAC.
Madrid. 1987 (1ª ed. 1880-1882). vol. II. 1064 pp.
Miller, David (dir.). Enciclopedia del pensamiento político. Alianza. Madrid.
1989 (1987 inglés). 704 pp.
Rawls, John; Nozick, Robert; Buchanan, James. Nuevas Teorías del Contrato
Social. Alianza. Madrid. 1985. 226 pp.
Sabine, George. Historia de la teoría política. FCE. Madrid. 1976 (1937
inglés). 677 pp.
Skinner, Quentin. Los fundamentos del pensamiento político moderno. vol.
I. El Renacimiento. FCE. México. 1985 (1978). 334 pp.
Touchard, Jean. Historia de las Ideas Políticas. Tecnos. Madrid. 1987 (1961).
657 pp.
Truyol y Serra, Antonio. Historia de la Filosofía del Derecho y del Estado.
Alianza. Madrid. 1970. 2 vols. I. De los orígenes a la baja Edad Media. 429
pp. II. Del Renacimiento a Kant. 357 pp.
PROGRAMACIÓN.
35. EL PENSAMIENTO POLÍTICO MODERNO: DEL HUMANISMO A LA
ILUSTRACIÓN.
UBICACIÓN Y SECUENCIACIÓN.
ESO, 2º ciclo.
Eje 3. Sociedades históricas y cambio en el tiempo. Bloque 1. Sociedades
históricas. Núcleo 4. Las sociedades de la época moderna.
- Las sociedades del Antiguo Régimen en Europa; crisis político-religiosas;
arte Renacentista y Barroco, el Racionalismo y la Ilustración.
RELACIÓN CON TEMAS TRANSVERSALES.
Relación los temas de la Educación para la Paz y de Educación Moral y
Cívica.
TEMPORALIZACIÓN.
Cuatro sesiones de una hora.
1ª Lectura de motivación. Diálogo con evaluación previa. Exposición del
profesor. Cuestiones.
2ª Exposición del profesor. Cuestiones.
3ª Exposición del profesor, de refuerzo y repaso; esquemas y comentarios
de textos.
4ª Exposición del profesor, de refuerzo y repaso; Comentarios de textos;
debate y síntesis.
OBJETIVOS.
Sintetizar la evolución del pensamiento político en la Edad Moderna, desde
el Humanismo a la Ilustración.
Comprender las principales teorías políticas del Humanismo, el Absolutismo
y la Ilustración.
CONTENIDOS.
A) CONCEPTUALES.
El pensamiento político en la Edad Moderna, desde el Humanismo a la
Ilustración.
B) PROCEDIMENTALES.
Tratamiento de la información: realización de esquemas del tema.
Explicación multicausal de los hechos históricos: en comentario de textos.
Indagación e investigación: recogida y análisis de datos en enciclopedias,
manuales, monografías, artículos...
C) ACTITUDINALES.
Rigor crítico y curiosidad científica.
Tolerancia y solidaridad.
METODOLOGÍA.
Metodología expositiva y participativa activa.
MOTIVACIÓN.
Una lectura de un texto sobre la democracia de Montesquieu.
ACTIVIDADES.
A) CON EL GRAN GRUPO.
Exposición por el profesor del tema.
B) EN EQUIPOS DE TRABAJO.
Realización de una línea de tiempo sobre el proceso.
Realización de esquemas sobre la UD.
Comentarios de textos sobre los principales pensadores y sobre las
Constituciones de EE UU, Francia y la española de 1812 para conocer la
influencia del pensamiento político en estas.
C) INDIVIDUALES.
Realización de apuntes esquemáticos sobre la UD.
Participación en las actividades grupales.
Búsqueda individual de datos en la bibliografía, en deberes fuera de clase.
Debatir y contestar cuestiones. Las respuestas se redactarán
individualmente.
RECURSOS.
Presentación digital.
Libros de texto, manuales.
Fotocopias de textos para comentarios.
Cuadernos de apuntes, esquemas...
EVALUACIÓN.
Evaluación continua. Se hará especial hincapié en que se sinteticen y
comprendan las doctrinas más que en su memorización exhaustiva.
Examen incluido en el de otras UD, con breves cuestiones y un comentario
de texto.
RECUPERACIÓN.
Entrevista con los alumnos con inadecuado progreso.
Realización de actividades de refuerzo: esquemas, comentario de textos...
Examen de recuperación (junto a las otras UD).