Op Ud 32
Op Ud 32
LOS ENFRENTAMIENTOS
POLÍTICO-RELIGIOSOS DEL SIGLO XVI.
INTRODUCCIÓN.
1. EL RENACIMIENTO.
CONCEPTO.
CRONOLOGÍA.
LOS ESTADOS MODERNOS.
LA POBLACIÓN.
LA ECONOMÍA.
LA SOCIEDAD.
2. LA CULTURA RENACENTISTA.
EL HUMANISMO.
EL RETORNO A LA MEDIDA HUMANA.
ARTE Y HUMANISMO.
LAS EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS.
¿CÓMO ERA UN HUMANISTA?
EL MODELO HUMANO DEL RENACIMIENTO.
El humanista: sabio, caballero, cortesano.
La dama.
LAS UNIVERSIDADES.
LA DIVULGACIÓN DEL HUMANISMO: LA IMPRENTA.
LA LITERATURA.
LA FILOSOFÍA.
LA NUEVA CIENCIA.
LA MEDICINA.
LA ASTRONOMÍA.
LAS CIENCIAS NATURALES, LAS MATEMÁTICAS, LA FÍSICA.
LA HISTORIA Y LA POLÍTICA.
3. LA REFORMA Y LA CONTRARREFORMA.
INTRODUCCIÓN.
3.1. LA REFORMA.
Los antecedentes.
EL LUTERANISMO.
Lutero.
La doctrina luterana.
La expansión del luteranismo.
EL CALVINISMO.
Zuinglio.
Calvino y su doctrina.
La expansión del calvinismo.
EL ANGLICANISMO.
Enrique VIII.
3.2. LA CONTRARREFORMA.
Concepto.
El Concilio de Trento y la doctrina contrarreformista.
Las órdenes religiosas: los jesuitas.
La Contrarreforma en España.
La expansión mundial del catolicismo.
INTRODUCCION.
No se debe ligar de un modo determinista la cultura del Renacimiento con la
Reforma y la Contrarreforma y sus conflictos. Hubo una interrelación, pues
los fenómenos históricos están relacionados entre sí, pero el enunciado
de la UD es sobre todo un cajón de sastre para estudiar los dos fenómenos
espirituales más importantes del principio de la Edad Moderna, el
Renacimiento y la Reforma.
Divido la UD en cuatro partes. Estudiamos primero el Renacimiento en su
contexto histórico-social (concepto, población, política, economía, socie-
dad...) y la cultura renacentista (el Humanismo y las manifestaciones cultu-
rales), pero no el arte, cuya gran importancia exige una UD propia para el
Renacimiento y otra para el Barroco. A continuación avanzo los movimientos
religiosos de la Reforma y la Contrarreforma y los conflictos entre ambos
bloques. No incluyo los conflictos entre el cristianismo y el Islam en esta
época.
Un resumen.
Desde c. 1450 comienza en Europa una época de renovación en todos los
sentidos: política (los Estados nacionales se organizan como monarquías
absolutas, se independizan de la tutela del Imperio y el Papado, dominan a
los señores feudales), económica (desarrollo del comercio), social (ascenso
de la burguesía), cultural (difusión del Humanismo, y del saber mediante la
imprenta), artística (gótico tardío y, sobre todo, expansión del Renacimiento
como un arte italiano), religiosa (inicios doctrinales de la Reforma, que surge
ya en el siglo XVI y, más tarde, Contrarreforma). La velocidad histórica se
incrementa, de modo que se rompe con la estabilidad de la época medieval:
el cambio se hace constante, exponencial, sobre todo con la expansión
ultramarina a América, África y Asia. El siglo XVI conoce un recrudecimiento
de la competencia entre los Estados por la hegemonía europea.
1. EL RENACIMIENTO.
CONCEPTO.
El concepto de Renacimiento ha variado notablemente. Se había
considerado como un movimiento opuesto a la Edad Media, pero hoy se
reconoce que brotó del seno de la Baja Edad Media sin una ruptura,
desarrollando las semillas presentes en la sociedad gótica. Fue un resurgi-
miento de la cultura griega y romana y de su arte, junto a un fuerte impulso
de la creación artística.
Pero hubo más, pues a lo largo de los siglos XV y XVI Europa vivió una trans-
formación profunda en todos los órdenes: el cambio social y económico,
político y religioso, ideológico y científico, que en lo cultural se expresa en el
humanismo, una nueva visión del mundo y del hombre, una apertura de los
horizontes de la Humanidad.
El Renacimiento, por lo tanto, es un movimiento cultural, pero cuyo término
ha sido utilizado para bautizar su época.
CRONOLOGÍA.
Su cronología es distinta para cada país e incluso para cada región y los
autores difieren mucho, pues tienden a confundir el Renacimiento italiano
con el europeo.
A nuestro juicio, el Renacimiento italiano, como tal movimiento cultural,
nace h. 1300, pero como estilo artístico sólo aparece h. 1400.
En cuanto al europeo, también se avanza la cultura respecto al arte, pues la
cultura renacentista se difunde en Europa desde finales del siglo XV pero el
arte -salvo alguna excepción como Durero- sólo lo hace realmente a partir
aprox. de 1520-1525 y continúa en el siglo XVI, pero ya transformado en un
nuevo estilo, el Manierismo, que en Italia se ha impuesto h. 1525.
Los historiadores tampoco están de acuerdo sobre su final, pues proponen
un abanico tan amplio para el fin del Renacimiento cultural como entre 1550
y 1620, atendiendo a que la Contrarreforma se asocia al inicio del Barroco
(también el arte barroco aparece más tarde que la cultura barroca). La ma-
yoría pone el límite en 1600 sólo por usar el criterio del siglo.
LA POBLACIÓN.
La población europea aumentó notablemente, hasta doblarse entre 1460 y
1560, al pasar de 45 a 90 millones de habitantes, gracias a la disminución
relativa de las epidemias respecto al calamitoso periodo 1348-1450, el fin
de la Guerra de los Cien Años y de las luchas civiles en los Estados y a la
mejora de la alimentación. La población de las ciudades aumentó
significativamente: Venecia, Florencia, Milán, Nápoles, París, Londres,
Amberes, Núremberg, Augsburgo, Sevilla, sobrepasan los 50.000 y en algu-
nos casos los 100.000 habitantes. En ellas vivían comerciantes y banqueros,
escritores y artistas…
LA ECONOMÍA.
La mayor demanda de la creciente población explica el aumento de la
producción alimentaria, lograda mediante la roturación de tierras incultas y
algunos nuevos cultivos.
Las técnicas productivas apenas mejoraron, ni en el campo ni en la
artesanía, aunque se difundió el sistema de producción doméstico, por el
que el comerciante empleaba a artesanos en sus domicilios y
comercializaba su producción.
El comercio se desarrolló porque los centros urbanos necesitaban ser
abastecidos de productos cada vez más variados. Por Europa circulaban las
sedas italianas, los paños de lana de los Países Bajos e Inglaterra, los
metales alemanes, los vinos franceses. Con los descubrimientos geográficos
comenzaron a llegar a Europa productos asiáticos: canela de China, nuez
moscada de las Molucas, pimienta negra de Ceylán... las especias, que
permitían condimentar y, sobre todo, conservar la carne.
Pero la gran novedad fue la llegada de los metales preciosos (oro y plata) de
América, que desencadenó un crecimiento de la masa monetaria y una
expansión de la demanda y de la producción, del comercio y de las finanzas.
El desarrollo de la banca y del gran comercio favoreció la difusión del crédito
(letras de cambio). Los banqueros aumentaron su influencia: los Fugger y
Welser en Ausgburgo, los Médicis de Florencia, los Bonvisi de Luca, los
Grimaldi de Génova, los Ruiz de Medina del Campo, los Maluenda de Burgos.
LA SOCIEDAD.
Al final de la Edad Media se consolida la burguesía mercantil e industrial.
Protagonista de la actividad comercial fue el comerciante con dinero. Era el
hombre de negocios, que acometía sus empresas con el mismo sentido de
riesgo con que los nobles se exhibían en las guerras. Prestaba dinero a los
reyes y su influencia era grande. Algunos de estos negociantes fueron famo-
sos. De entre ellos destacaron los Fugger de Augsburgo, los Médicis de
Florencia, etc., que poseían palacios y castillos, colecciones de tapices y pin-
turas de artistas a los que protegían... La sociedad había cambiado. Tras los
austeros siglos medievales los hombres del Renacimiento admiraban el lujo
y la belleza.
Las restantes clases sociales, la nobleza, el clero, el campesinado, el
artesanado urbano, se mantuvieron empero básicamente inalteradas res-
pecto al Medievo.
2. LA CULTURA RENACENTISTA.
EL HUMANISMO.
El Humanismo es la ideología renacentista que se extiende por Europa en
los siglos XIV-XVI, cuando el desarrollo de las universidades, de los estudios
de latín y griego, de la teología crítica, de la imprenta y de la brújula, etc.,
marcan una época de descubrimientos y divulgación.
El Humanismo se caracteriza por:
- La fe en el hombre individual, en el triunfo del hombre moderno que
abarca la totalidad del mundo y del saber. El hombre acrecienta su autono-
mía, respecto de Dios y la Iglesia.
- Una nueva concepción del mundo, basada en la crítica de la razón.
- Admira el mundo clásico grecorromano, como modelo cultural de refe-
rencia, con su concepción pagana del hombre.
- En filosofía reúne todas la corrientes antiguas (platonismo, aristotelismo,
estoicismo, epicureísmo, escepticismo, neoplatonismo).
- En religión es paganizante, pero un humanismo cristiano (Petrarca, Pico
della Mirandola, Marsilio Ficino, Erasmo, Moro, Vives) afirma la continuidad
entre el mundo clásico y el cristiano.
- Socialmente los humanistas son escritores, filósofos, médicos, eclesiásti-
cos, profesores, que a menudo se reúnen para dialogar en el palacio de un
príncipe o en el taller de un impresor.
- Las universidades difunden el pensamiento racional y crítico, en
detrimento de los ideales de la Iglesia. El incipiente humanismo emotivo del
siglo XIII es sustituido por un humanismo racional en el siglo XV.
ARTE Y HUMANISMO.
Todo cambio ideológico exige un cambio en el lenguaje artístico. En el
Renacimiento se produjo una superación del lenguaje gótico nórdico, atento
a las formas pero no a los hombres. En el caso único de Italia el mayor de-
sarrollo comercial e industrial convive con la pervivencia de las formas del
clasicismo antiguo, con la gestación del nuevo lenguaje del Renacimiento
desde finales del siglo XIII, y su eclosión en el XV.
El hombre se siente centro del Universo y exige un lenguaje artístico a su
medida: el hombre domina al edificio, que se adapta a las proporciones
humanas, con un equilibrio de verticalidad y horizontalidad, a favor de ésta,
con una geometría comprensible, sin necesidad de la técnica gótica de
elevación constructiva, con unos elementos más clásicos. Las pinturas y las
esculturas representan al hombre, sea príncipe, burgués o campesino, en su
vida cotidiana.
Mejora la condición social del artista, lo que tendrá extraordinarios efectos
en el futuro del arte, al permitir la libertad creativa. La competencia de los
príncipes por atraer a los mejores artistas e intelectuales los encumbra a la
gloria ya en vida. Se venera la individualidad y el genio: es un tiempo de in-
dividuos geniales, que rompen con el anonimato de los gremios y de los
talleres de arte. El artista genial comienza a independizarse del mecenas
respecto a la concepción de la obra: Miguel Ángel pinta los temas que
quiere, no los que le mandan.
LAS UNIVERSIDADES.
Las universidades de Europa, como las italianas de Florencia, Roma,
Venecia, Bolonia y Padua, las españolas de Salamanca y Alcalá de Henares,
la portuguesa de Coimbra, la francesa de París, las inglesas de Oxford y
Cambridge, se convirtieron en activos centros educativos y del saber,
dominados por los profesores humanistas, que iban por todo el continente,
de universidad en universidad, disputados por todas, para enseñar a es-
tudiantes también itinerantes.
LA LITERATURA.
La novela, la poesía, el teatro se enriquecen con las grandes plumas de la
época, sobre todo con Ariosto y Castiglione en Italia, Garcilaso y Fernando
Rojas en España, y Ronsard y Rabelais en Francia.
LA FILOSOFÍA.
El Humanismo en filosofía reúne todas la corrientes antiguas (platonismo,
aristotelismo, estoicismo, epicureísmo, escepticismo, neoplatonismo). La
filosofía neoplatónica y la tomista dominan en Europa, hasta el
advenimiento de la Reforma y la Contrarreforma.
LA NUEVA CIENCIA.
Siguiendo el camino iniciado por el filósofo inglés Roger Bacon en la
segunda mitad del siglo XIII, que defendió la necesidad del modelo de
conocimiento experimental, se produjeron importantes descubrimientos
científicos que, si bien limitados, prepararon el camino para las decisivas
aportaciones del siglo XVII. Los principales avances se dieron en la
medicina, astronomía, las ciencias naturales, las matemáticas... La
curiosidad por saber era general, como lo demuestra el enciclopedismo y la
universalidad de intereses de Leonardo da Vinci. Pero subsistieron las
creencias supersticiosas, a menudo bajo aspectos seudocientíficos, como la
astrología (el francés Nostradamus).
LA MEDICINA.
La medicina mejoró en las ciudades y las campañas militares, con más y
mejores médicos, formados en universidades, con más conocimientos de
anatomía, pero las condiciones de los hospitales siguieron siendo muy
deficientes. Destacaron los estudios anatómicos de Leonardo Da Vinci,
Vesalio y Servet.
El flamenco Andreas Vesalio (1514-64), fue un médico eminente. Estudió en
Lovaina y París y fue profesor en Padua. Basándose en la práctica de
disecciones y exploraciones anatómicas, Vesalio sentó las bases de la
anatomía moderna. Profundo conocedor de las teorías de Galeno, no dudó
en rechazar los errores que en ella había y que se habían perpetuado a lo
largo de la Edad Media.
2. LA REFORMA Y LA CONTRARREFORMA.
INTRODUCCIÓN.
A lo largo del siglo XVI, Europa sufrió una profunda crisis religiosa que
motivó una auténtica revolución en la sociedad occidental. La unidad de la
Iglesia católica se resquebrajó cuando, en Alemania, Martín Lutero y sus
seguidores, disconformes con Roma, rechazaron la autoridad del papa, con
lo que se inició la Reforma protestante. Su ejemplo fue seguido por otros
personajes como Calvino y Zwinglio.
A la vez, se promovió una Reforma católica desde dentro de la propia
Iglesia. Quienes tomaron esa iniciativa no se proponían abandonar la
obediencia al Pontífice; antes bien, haciendo gala de una honda y sentida
espiritualidad, propugnaron una completa revisión institucional y doctrinal.
Esta Reforma católica se conoce como Contrarreforma y sus instrumentos
fundamentales fueron la Compañía de Jesús y el Concilio de Trento.
A pesar de todos los esfuerzos de concordia, no pudieron evitarse las
guerras de religión ni la intolerancia por parte de ambos bandos religiosos.
2.1. LA REFORMA.
Los antecedentes.
Pese al progreso general respecto a la crisis del siglo XIV, el Renacimiento
era también una época de angustia e inseguridad para muchos: pobreza,
hambre, peste, guerra, cambios en la visión del mundo. La conciencia del
pecado individual y colectivo implicaba la tesis de un castigo divino al
pecado. Los teólogos y predicadores (Huss, Savonarola y muchos otros, orto-
doxos u heterodoxos), provocaban horror al pecado, un endurecimiento de
la justicia contra los herejes y pecadores, un miedo atroz a la muerte en pe-
cado que llevaría al infierno (las reliquias y las indulgencias pagadas con
dinero eran las respuestas). Las autoridades eclesiásticas combatían la
superstición y la brujería, fomentadas por la creencia en el fin del mundo y
en las brujas.
En este ambiente ideológico, la Iglesia no respondía a las necesidades
populares, debido a su materialismo y corrupción. El Papado se implica en
guerras por el dominio de Italia, vende los cargos, apoya a sus familiares,
está degradado moralmente, como gran parte del clero, poco educado,
demasiado materialista. La vivencia religiosa era demasiado externa y
formal.
Por todo ello surgirán nuevos movimientos espirituales, como los que siguie-
ron las teorías del teólogo inglés John Wycliff (s. XIV) y el checo Jan Huss (s.
XV), el dominico florentino Savonarola (a finales del siglo XV), el erasmismo
reformista y las numerosas congregaciones alemanas, todos imbuidos de
misticismo y que pedían una mejor conducta cristiana y la recuperación de
la pureza del mensaje evangélico. La alternativa llegará por dos vías: la
Reforma protestante (en sus múltiples formas, de las que destacan el lutera-
nismo, el calvinismo y el anglicanismo) y la Contrarreforma católica.
EL LUTERANISMO.
Lutero.
Concilio de Trento.
Entre 1562 y 1598 hay una larga guerra civil en Francia, por las disputas
político-religiosas entre católicos y hugonotes (calvinistas). Se forman
partidos político-religiosos: el protestante (1560) y la Liga Católica (1576).
Proliferan las batallas y matanzas (Noche de San Bartolomé en 1572). La
lucha se complica con una disputa dinástica por la sucesión entre el
protestante Enrique de Borbón y los pretendientes católicos, y por la in-
tervención de España y las otras potencias europeas.
La crisis se resuelve con la llegada al trono de Enrique IV, que se convierte
al catolicismo en 1593, es ampliamente aceptado por el país en 1594 y fir-
ma en 1598 el Edicto de Nantes, que reconoce la libertad de culto (que
durará hasta Luis XIV), y el Tratado de Vervins, que pone fin a la guerra con
España.
OP UD 32. BIBLIOGRAFÍA.
Libros.
Burke, Peter. El Renacimiento italiano. Cultura y sociedad en Italia. Alianza.
Madrid. 1993 (1986). 273 pp.
Chastel, André; Klein. Robert. El Humanismo. Salvat. Barcelona. 1971. 340
pp.
Delumeau, Jean. La Reforma. Nueva Clío 30. Labor. Barcelona. 1977. 330 pp.
Elliot, John. H. La Europa dividida 1559-1598. Siglo XXI. Madrid. 1976. 444
pp.
Elton, Geoffrey R. Historia de Europa. La Europa de la Reforma, 1517-1559.
Siglo XXI. 1974 (1963 inglés). 418 pp.
Kamen, Henry. Nacimiento y desarrollo de la tolerancia en la
Europa moderna. Alianza. Madrid. 1987 (1967 inglés). 253 pp.
Kamen, Henry. La sociedad europea (1500-1700). Alianza. Madrid. 1986
(1984 inglés). 352 pp.
Lapeyre, Henri. Las monarquías europeas del siglo XVI. Las relaciones
internacionales. Nueva Clío 31. Labor. Barcelona. 1969. 369 pp.
Mousnier, Roland. Los siglos XVI y XVII. Col. Historia General de las
Civilizaciones. Destino. Barcelona. 1964. 674 pp.
Romano, Ruggiero.; Tenenti, Alberto. Los fundamentos del mundo moderno.
Edad Media tardía. Reforma y Renacimiento. Col. Historia Universal nº 12.
Siglo XXI. Madrid. 1989. 327 pp.
PROGRAMACIÓN.
OP UD 32. LA CULTURA RENACENTISTA. LOS ENFRENTAMIENTOS POLÍTICO-
RELIGIOSOS DEL SIGLO XVI.
UBICACIÓN Y SECUENCIACIÓN.
ESO, 2º ciclo.
Eje 3. Sociedades históricas y cambio en el tiempo. Bloque 1. Sociedades
históricas. Núcleo 4. Las sociedades de la época moderna.
- Las sociedades del Antiguo Régimen en Europa; crisis político-religiosas;
arte Renacentista y Barroco, el Racionalismo y la Ilustración.
RELACIÓN CON TEMAS TRANSVERSALES.
Relación con temas de Educación para la Paz y de Educación Moral y Cívica.
TEMPORALIZACIÓN.
Cuatro sesiones de una hora.
1ª Lectura de texto. Diálogo de evaluación previa. Exposición del profesor.
Cuestiones.
2ª Exposición del profesor. Cuestiones.
3ª Exposición del profesor, de refuerzo y repaso; esquemas, mapas y
comentarios de textos.
4ª Comentarios de textos; contestar cuestiones; debate y síntesis.
OBJETIVOS.
Sintetizar la época del Renacimiento.
Conocer la cultura del Renacimiento.
Comprender la Reforma y la Contrarreforma.
Relacionar la Reforma y la Contrarreforma.
Sintetizar los conflictos político-religiosos del siglo XVI.
CONTENIDOS.
A) CONCEPTUALES.
- El Renacimiento.
- La cultura del Renacimiento.
- La Reforma y la Contrarreforma.
- Los conflictos político-religiosos del siglo XVI.
B) PROCEDIMENTALES.
Tratamiento de la información: realización de esquemas del tema.
Explicación multicausal de los hechos históricos: en comentario de textos.
Indagación e investigación: recogida y análisis de datos en enciclopedias,
manuales, monografías, artículos...
C) ACTITUDINALES.
Rigor crítico y curiosidad científica.
Tolerancia y solidaridad.
Valorar la solución pacífica de los conflictos nacionales.
METODOLOGÍA.
Metodología expositiva y participativa activa.
MOTIVACIÓN.
Una lectura de un texto sobre la Reforma.
ACTIVIDADES.
A) CON EL GRAN GRUPO.
Exposición por el profesor del tema.
B) EN EQUIPOS DE TRABAJO.
Realización de una línea de tiempo sobre el proceso.
Realización de esquemas sobre el tema.
Comentarios de textos sobre humanismo, ciencia renacentista (Copérnico),
la reforma de Lutero y Calvino, el Concilio de Trento, la Noche de San
Bartolomé...
Un breve debate sobre la legitimidad de los conflictos por motivos religiosos,
con una síntesis de conclusiones.
C) INDIVIDUALES.
Realización de apuntes esquemáticos sobre la UD.
Participación en las actividades grupales.
Búsqueda individual de datos en la bibliografía, en deberes fuera de clase.
Contestar cuestiones sobre la UD, con diálogo previo en grupo.
RECURSOS.
Transparencias, diapositivas, mapas.
Libros de texto, manuales.
Fotocopias de textos para comentarios.
Cuadernos de apuntes, esquemas...
EVALUACIÓN.
Evaluación continua. Se hará especial hincapié en que se comprenda la
relación entre los procesos de España y europeo y en la influencia de este
proceso sobre la historia de España en los ss. XVI-XVII.
Examen incluido en el de otras UD, con breves cuestiones y un comentario
de texto.
RECUPERACIÓN.
Entrevista con los alumnos con inadecuado progreso.
Realización de actividades de refuerzo: esquemas, comentario de textos...
Examen de recuperación (junto a las otras UD).