0% encontró este documento útil (0 votos)
74 vistas19 páginas

Amor Propio 1

Cargado por

ruthvega927
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
74 vistas19 páginas

Amor Propio 1

Cargado por

ruthvega927
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

RECUPERANDO

TU PODER A
TRAVÉS DEL
AMOR PROPIO
RECORDÓ QUIÉN ERA Y EL JUEGO
CAMBIÓ.
Para tener confianza en uno mismo,
primero hay que aprender a amarse
a uno mismo. El amor propio no es
solo una idea de moda, es la base de
tu poder como mujer. Sin amor
propio, ningún maquillaje, ninguna
ropa ni validación externa te hará
sentir completa. Una verdadera
femme fatale no solo parece segura
de sí misma, sino que lo siente en lo
más profundo de su ser porque
tiene un amor sólido e
inquebrantable por sí misma.

El amor propio consiste en verte a ti


mismo como alguien valioso, sin importar
lo que digan o hagan los demás. Se trata
de tratarte a ti mismo con la misma
amabilidad y cuidado que le brindas a las
personas que más quieres. Cuando te
amas a ti mismo, dejas de depender de
los demás para sentirte bien. En cambio,
irradias confianza porque sabes lo que
vales, y eso es lo más magnético que
tienes.

Piensa en las mujeres que admiras,


aquellas que parecen iluminar cada
habitación en la que entran. ¿Qué las
hace tan cautivadoras? No es su
apariencia, su dinero o su estatus social.
Es su energía. Se comportan como si
supieran que son especiales, y eso viene
de adentro. El amor propio es el secreto
detrás de esa energía.
Cuando te amas a ti misma, dejas de perseguir a la gente o de
intentar demostrar tu valía. Empiezas a atraer a las personas y
oportunidades adecuadas sin esfuerzo. ¿Por qué? Porque las
personas se sienten atraídas por la confianza y la independencia. El
amor propio te hace sentir completa, y cuando te sientes completa,
no actúas por desesperación. En cambio, encarnas la fuerza, la
gracia y el magnetismo: los verdaderos rasgos de una femme fatale.

El amor propio también transforma la forma en que enfrentas los


desafíos. Cuando enfrentas el rechazo o el fracaso, no te aplastas.
No lo ves como una prueba de que no eres suficiente. En cambio, lo
ves como una oportunidad para crecer, porque en el fondo sabes
que tu valor no está ligado a la opinión de una persona o a un
momento en el tiempo.
La verdad es la siguiente: no puedes dar ni recibir amor verdadero si
no te amas a ti mismo primero. Si intentas generar confianza sin
amor propio, siempre te parecerá falsa, como una máscara que te
pones para impresionar a los demás. Pero cuando te amas a ti
mismo, tu confianza se vuelve real. Es el tipo de confianza que surge
de saber que ya eres suficiente, tal como eres.

Amarte a ti mismo no significa ser perfecto. Significa aceptarte por


completo: tus fortalezas, tus defectos, tu pasado y tu potencial.
Significa reconocer que eres digno de amor y éxito simplemente
porque existes.

Cuando abrazas el amor propio, todo en ti se vuelve magnético. La


forma en que sonríes, la forma en que te mueves, la forma en que
hablas... todo se vuelve irresistible porque surge de un lugar de
autenticidad y paz interior. Por eso el amor propio es la base de la
confianza de una mujer fatal. Es el primer paso y el más importante
para liberar a la mujer poderosa y cautivadora que hay en ti.

Así que, a medida que avanzas, recuerda: el amor propio no es


egoísta, es esencial. Es lo que te hace imparable. Es lo que te hace
inolvidable. Y lo más importante, es lo que te hace ser tú.
EL PRINCIPIO DEL ESPEJO: ENAMORARSE
DE SU REFLEJO
Amarse a uno mismo empieza por la aceptación: verte y aceptarte
verdaderamente tal como eres, por dentro y por fuera. Pero seamos
honestos: enfrentarse a uno mismo, tanto física como emocionalmente,
no siempre es fácil. A veces, resulta incómodo. Puede resultar
vulnerable mirarse tan de cerca, sobre todo si has pasado años siendo
tu peor crítico. Pero es precisamente por eso que este paso es tan
poderoso.

La verdad es que muchos de nosotros evitamos mirarnos a nosotros


mismos. Nos miramos al espejo para comprobar nuestro maquillaje o
nuestra ropa, pero no nos tomamos el tiempo de mirarnos de verdad.
En cambio, pasamos corriendo frente al espejo o nos centramos solo en
lo que no nos gusta. Este hábito de evasión nos impide abrazar a la
mujer increíble que nos devuelve la mirada.

La autoaceptación comienza cuando te enfrentas a ti mismo, no solo a


tu reflejo, sino también a tus pensamientos, sentimientos y creencias
sobre quién eres. Enfrentarte emocionalmente significa ser honesto
acerca de tus sentimientos y de dónde vienen. Se trata de reconocer las
cosas por las que has pasado, las partes de ti mismo que has estado
evitando e incluso las inseguridades que desearías no tener.
Cómo afrontarte emocionalmente

He aquí una forma sencilla de empezar:

1. Encuentra un lugar tranquilo donde puedas estar solo con tus


pensamientos.
2. Siéntate con un cuaderno o una hoja de papel y escribe cómo te
sientes hoy contigo mismo. Sé completamente sincero, sin juzgar ni
filtrar tus pensamientos. Escribe tanto lo positivo como lo negativo.
Por ejemplo, puedes escribir: “Me siento orgulloso de mi bondad” o
“Me siento inseguro por mi peso”.
3. Una vez que hayas terminado, lee lo que escribiste y reflexiona
sobre ello. Pregúntate: ¿de dónde surgieron esos sentimientos?
¿Son esas creencias realmente ciertas o se basan en las opiniones
de otras personas?

Este ejercicio puede resultar incómodo al principio, pero es un paso


importante hacia la autoaceptación. Al reconocer tus pensamientos y
emociones, recuperas el control y dejas de permitir que viejas heridas u
opiniones externas definan cómo te ves a ti mismo.
El ritual del espejo

Ahora, hablemos de enfrentarnos físicamente a nosotros mismos.


Una de las formas más poderosas de enamorarnos de nuestro
reflejo es a través del Ritual del Espejo. Este ejercicio es simple pero
puede cambiarnos la vida.
Así es como funciona:

1. Encuentra un espejo de cuerpo entero en un espacio privado


donde te sientas seguro.
2. Desnúdate por completo y colócate frente al espejo. Sí,
desnudo. Puede que al principio te resulte incómodo, pero es
parte del proceso. El crecimiento se produce cuando sales de tu
zona de confort.
3. Programa un cronómetro durante dos minutos. Durante ese
tiempo, observa tu cuerpo, no para criticarlo, sino para verte a ti
mismo de verdad. Observa tus rasgos únicos, tus curvas, tus
cicatrices, tus estrías... todo lo que te hace ser tú.
4. Mientras te miras a ti mismo, repite estas tres afirmaciones en
voz alta:
Soy hermosa
Mi cuerpo es hermoso.
Estoy orgulloso de cómo me veo.
5. Después de repetir las afirmaciones unas cuantas veces, tómate
un momento para expresar gratitud por tu cuerpo.

Este ritual solo te llevará dos minutos al día, pero puede transformar
por completo la forma en que te ves a ti mismo. Repítelo durante 45
días seguidos. Si lo haces de manera constante, reacondicionarás tu
mente para que vea tu belleza y tus fortalezas, en lugar de centrarte
en tus defectos.
Por qué funciona

Al principio, este ejercicio puede resultar extraño o incluso


tonto, pero no dejes de hacerlo. El poder de este ritual reside en
la repetición. Cada vez que te miras a ti mismo y repites
afirmaciones positivas, estás reprogramando tu cerebro. Estás
reemplazando años de diálogo interno negativo por palabras de
amor y aceptación. Con el tiempo, notarás un cambio.

Comenzarás a sentirte más segura de ti misma. Dejarás de


compararte con los demás porque verás tu propia belleza con
más claridad. Y lo más importante, comenzarás a creer en las
palabras que dices.

Recuerda que el amor propio no se trata de perfección, sino de


conexión. Se trata de mirarte a ti misma con amabilidad y
apreciar la mujer única que eres. El ritual del espejo es una
forma poderosa de construir esa conexión. Al mostrarte a ti
misma todos los días, estás enviando un mensaje a tu mente,
cuerpo y alma: Soy digna de amor.

Así que, da el primer paso. Ponte frente al espejo, di tus


afirmaciones y observa cómo tu confianza aumenta día a día. Al
final de los 45 días, verás a una mujer diferente mirándote: una
mujer que conoce su valor, es dueña de su poder y se ama
incondicionalmente.
REESCRIBIENDO EL GUIÓN INTERIOR
La forma en que te hablas a ti mismo determina cómo te sientes contigo
mismo. Tu voz interior (los pensamientos que recorren tu mente
constantemente) tiene el poder de fortalecerte o derribarte. Si tu voz
interior está llena de diálogos internos negativos, puede hacerte sentir
indigno, inseguro o pequeño. Pero si aprendes a reescribir tu guión
interno, puedes reemplazar esos pensamientos dañinos por otros que te
fortalezcan y te eleven.

El diálogo interno negativo y las creencias limitantes no aparecen de la


nada. A menudo surgen de experiencias de tu pasado. Tal vez alguien
hizo un comentario hiriente sobre tu apariencia, inteligencia o
habilidades, y tú lo creíste. Tal vez creciste en un entorno donde se
esperaba la perfección, y ahora eres duro contigo mismo cuando
cometes errores. O tal vez te has comparado con los demás tan a
menudo que has comenzado a creer que no eres suficiente.

Con el tiempo, estas experiencias moldean tu guión interior: las


creencias y los pensamientos que te repites a diario. Por ejemplo, si
alguien te dijo de niño que no eras bueno en algo, es posible que sigas
teniendo esa creencia cuando seas adulto. Estos pensamientos se
vuelven automáticos y se reproducen en tu mente como un disco
rayado.

Pero aquí está la buena noticia: el hecho de que estas creencias se


hayan formado no significa que sean ciertas. Y no significa que tengas
que aferrarte a ellas para siempre. Tienes el poder de identificarlas y
reescribirlas.
Cómo darle la vuelta a la situación

El primer paso para reescribir tu guión interno es tomar


conciencia. No puedes cambiar algo si no sabes que está ahí.
Presta atención a tus pensamientos a lo largo del día,
especialmente cuando te sientes deprimido o inseguro. ¿Qué te
estás diciendo a ti mismo? ¿Estás siendo amable y comprensivo
o te estás desanimando?
Una vez que hayas identificado tu diálogo interno negativo, es
hora de cuestionarlo. Pregúntate lo siguiente:

¿Es este pensamiento realmente cierto?


¿De dónde viene esta creencia?
¿Qué le diría a una amiga si pensara esto de sí misma?

A menudo, te darás cuenta de que tus pensamientos negativos


se basan en el miedo, en experiencias pasadas o en
comparaciones, no en la realidad.

Después de cuestionar el pensamiento, reemplácelo con una


creencia que lo empodere. Por ejemplo:

Si tu pensamiento negativo es: “No soy lo suficientemente


bueno”, reemplázalo con: “Soy digno de amor y éxito tal
como soy”.
Si tu pensamiento es: “Siempre fallo”, reemplázalo por: “Cada
error es una lección que me ayuda a hacerme más fuerte”.

Cuanto más practiques la sustitución de pensamientos negativos


por positivos, más natural te resultará. Con el tiempo, tus nuevas
creencias se convertirán en tu guión predeterminado.
El poder de llevar un diario

Llevar un diario es una de las mejores herramientas para identificar


y reescribir tu guión interior. Escribir las cosas te ayuda a ver tus
pensamientos con más claridad y te da espacio para reflexionar
sobre ellos.
A continuación, se muestra un ejercicio de diario sencillo que
puede probar:

Escribe tus creencias limitantes


Piensa en un área de tu vida en la que tengas dificultades para
confiar en ti mismo o amarte a ti mismo. Escribe los pensamientos
o creencias que surjan. Por ejemplo:
“No soy lo suficientemente atractivo para que me noten”.
“Soy demasiado tímido para tener éxito”.
“No merezco que me pasen cosas buenas”
Para cada creencia, pregúntese:
¿De dónde viene esta creencia?
¿Está basado en hechos o es solo mi percepción?
¿Qué evidencia tengo de que esta creencia no es cierta?
Escribe tus respuestas al lado de cada creencia.
Reemplace cada creencia limitante con una afirmación positiva.
Por ejemplo:
Creencia limitante: “No soy lo suficientemente atractivo para
que me noten”.
Nueva creencia: “Soy singularmente bella y la gente se siente
atraída por mi energía”.
Creencia limitante: “Soy demasiado tímido para tener éxito”.
Nueva creencia: “Mi tranquila confianza es mi fuerza y ​puedo
lograr cualquier cosa que me proponga”.
Escribe tus nuevas afirmaciones en negrita, como si las estuvieras
declarando al mundo.
Lee tus afirmaciones en voz alta todas las mañanas o escríbelas
todos los días. Deja que se asienten en tu mente y reemplacen el
viejo guión negativo.
Transformando las afirmaciones en acciones

Las afirmaciones son poderosas porque ayudan a reprogramar


tu mente, pero también es importante tomar acción. Combina
tus nuevas creencias con pequeños pasos que las refuercen.
Por ejemplo:

Si tu afirmación es: “Soy digno de ser visto”, practica


mantenerte erguido, hacer contacto visual y hablar en las
conversaciones.
Si tu afirmación es “Merezco cosas buenas”, date un
capricho con algo pequeño que te traiga alegría, como una
buena comida o un paseo relajante.

Cada vez que actúas en consonancia con tus nuevas creencias,


las fortaleces.

Convirtiéndose en la mujer fatal segura de sí misma

Reescribir tu guion interior es un proceso, no una solución


única. Pero cada paso que das te acerca a la mujer segura y
magnética que estás destinada a ser. Cuando eliges reemplazar
la negatividad con empoderamiento, estás recuperando tu
poder.

Recuerda que los pensamientos que piensas todos los días


moldean tu realidad. Al cambiar tu guión interior, no solo estás
cambiando tu mente, sino que estás transformando tu vida. Y
cuando combinas una voz interior positiva con la energía de
una mujer fatal, te vuelves imparable.

Da el primer paso hoy. Toma tu pluma, escribe tus creencias


limitantes y comienza a reescribir la historia de quién eres. Eres
poderoso. Eres digno. Y tienes todo lo que necesitas para crear
REESCRIBIENDO EL GUIÓN INTERIOR
Una verdadera femme fatale no espera que alguien más la haga
sentir amada, apreciada o deseada. Ella se da a sí misma todo lo
que necesita primero. No depende de los demás para llenar los
vacíos de su vida porque ella sabe cómo llenarlos por sí misma.
Esta es una de las razones por las que es tan magnética: las
personas se sienten naturalmente atraídas por alguien que se
siente completo y realizado.

Cuando te conviertes en tu propio amante, dejas de depender de


los demás para ser feliz. Dejas de buscar atención o validación
porque ya tienes todo lo que necesitas dentro de ti. Esto es lo que
hace que una femme fatale sea tan poderosa. No busca
aprobación, ya se aprueba a sí misma. No ruega por amor, se da a sí
misma más que suficiente amor.
Por qué es esencial priorizarse a uno mismo

A muchas mujeres se les enseña a poner las necesidades de los


demás primero. Se les dice que ser “desinteresadas” las convierte
en buenas compañeras, madres o amigas. Pero cuando priorizas
constantemente a los demás, pierdes el contacto con tus propias
necesidades y deseos. Con el tiempo, esto puede hacer que te
sientas agotada, insatisfecha e incluso resentida.

Convertirse en su propio amante significa cambiar esa mentalidad.


No se trata de ser egoísta, sino de priorizarse a sí mismo para tener
la energía y el amor que necesita para dar a los demás. Cuando se
trata a sí mismo con amor y cuidado, establece el tono de cómo los
demás también deben tratarlo.

Mereces sentirte amado todos los días, no solo cuando alguien más
decide dártelo. Al priorizarte, le estás diciendo al mundo que eres
digno de amor, placer y felicidad. Esta creencia irradia desde tu
interior y te hace absolutamente irresistible.
Cómo ser tu propio amante Escucha tus deseos

Empieza por preguntarte: ¿Qué quiero? ¿Qué me hace sentir bien?


Pueden ser cosas sencillas, como tomar un baño largo, leer un libro
o comer tu comida favorita. O pueden ser sueños más grandes,
como comenzar un nuevo pasatiempo, viajar o perseguir una
pasión. Escribe estos deseos y haz un plan para cumplirlos.
Date un capricho con amor
Imagina cómo tratarías a alguien a quien amas profundamente: tu
pareja, tu hijo o tu mejor amigo. Probablemente los colmarías de
amabilidad, paciencia y cariño. Ahora, dirige esa misma energía
hacia ti. Háblate con amabilidad. Perdónate cuando cometas
errores. Date el gusto de hacer cosas que te traigan alegría, incluso
si parecen pequeñas.
Celebra tu cuerpo
Ser tu propio amante también significa conectar con tu cuerpo de
una manera positiva. Aprecia tu cuerpo por todo lo que hace por ti.
Muévelo, cuídalo y hónralo como el hermoso recipiente que es. Ya
sea bailando, estirándote o simplemente tomándote un momento
para tocar tu piel y decir “gracias”, encuentra formas de conectarte
con tu cuerpo y celebrarlo.
Crea un ritual de amor propio
Dedica tiempo todos los días a mimarte, aunque sean solo unos
minutos. Enciende velas, pon tu música favorita y crea un ambiente
romántico y lujoso. Esto puede ser durante tu rutina matutina,
antes de acostarte o en cualquier momento que te resulte cómodo.
La clave es convertirlo en un hábito: un recordatorio diario de que
eres digno de amor y cuidado.
Satisface tus propias necesidades
Si hay algo que anhelas emocionalmente, dáselo a ti misma.
¿Quieres sentirte apreciada? Escríbete una carta de amor. ¿Quieres
sentirte deseada? Vístete para ti misma y admira tu belleza.
¿Quieres sentirte reconfortada? Envuélvete en una manta,
prepárate tu té favorito y reserva espacio para tus emociones. Al
satisfacer tus propias necesidades, te demuestras a ti misma que
eres suficiente.
Por qué esto te hace irresistible Las personas se sienten
naturalmente atraídas por aquellas personas que irradian
confianza y satisfacción. Cuando te conviertes en tu propio
amante, irradias una sensación de independencia y autoestima
que resulta increíblemente atractiva. Los demás verán que no
necesitas su validación o amor para sentirte completo, y eso hace
que quieran estar a tu lado aún más.

Una femme fatale sabe que su poder viene de dentro. No espera


que alguien más le compre flores, sino que se las compra a sí
misma. No espera que alguien la felicite, sino que se dice a sí
misma lo deslumbrante que se ve. Esta energía es lo que la
distingue. No intenta impresionar a nadie, simplemente vive su
vida con alegría, confianza y amor por sí misma.

Enamorarse de uno mismo todos los días Convertirse en su propio


amante no es algo que se hace una sola vez, es una relación que
dura toda la vida. Como cualquier relación, lleva tiempo, esfuerzo
y compromiso. Algunos días serán más fáciles que otros, pero
cuanto más se muestre a sí mismo, más fuerte será ese amor.

Cuando priorizas tus propias necesidades, deseos y placeres, te


recuerdas todos los días que vales la pena. Y cuando llevas esa
creencia contigo, te vuelves imparable. Te conviertes en la mujer
que entra a una habitación y llama la atención, no por su
apariencia, sino por su energía.

Así que empieza hoy. Mímate con el amor y el cuidado que


mereces. Conviértete en la mujer que cumple sus propios sueños,
nutre su propia alma y se ama tan profundamente que el mundo
no puede evitar notarlo. Porque cuando te amas a ti misma
primero, liberas un poder que es verdaderamente irresistible.
ESTABLECER NORMAS Y LÍMITES CON
AMOR
Amarte a ti misma significa proteger tu energía, tu tiempo y tu
paz. Ahí es donde entran en juego los límites. Una mujer que se
ama profundamente sabe que no tiene que decir que sí a todo ni
permitir que cualquiera entre en su vida. Establece estándares
que reflejan su valor y límites que protegen su bienestar.

Los límites no se tratan de ser grosero o alejar a la gente, sino de


respeto propio. Son un acto de amor propio que dice: me valoro
lo suficiente como para rodearme solo de lo que me sirve.
Cuando estableces límites, les enseñas a los demás cómo
tratarte. Y cuando vives según estándares elevados, le
demuestras al mundo que sabes lo que vales.

Por qué los límites son esenciales Cuando no tienes límites, es


fácil que la gente se aproveche de tu amabilidad o de tu tiempo.
Puedes decir que sí a cosas que no quieres hacer, tolerar la falta
de respeto o esforzarte demasiado solo para hacer felices a los
demás. Con el tiempo, esto te deja sintiéndote agotado y poco
apreciado.

Los límites son una forma de proteger tu energía y tu dignidad. Te


recuerdan a ti y a los demás que tus necesidades importan. Una
mujer fatal no se siente culpable por decir que no porque sabe
que cuidar de sí misma es lo primero. Entiende que los límites no
son muros, sino líneas que garantizan que su vida esté llena de
respeto, amor y positividad.
Cómo establecer límites con amor Establecer límites puede
resultar intimidante al principio, especialmente si estás
acostumbrado a poner las necesidades de los demás por encima
de las tuyas. Pero los límites no tienen por qué ser duros ni
conflictivos. Puedes establecerlos con gracia y amabilidad. A
continuación, te ofrecemos algunos consejos prácticos que te
ayudarán a empezar:

Ten claro lo que quieres Antes de poder establecer límites, debes


saber qué te hace sentir bien y qué no. Tómate un tiempo para
pensar en lo siguiente:
¿Qué comportamientos o situaciones te hacen sentir
incómodo o irrespetado?
¿Qué necesitas más en tu vida (paz, tiempo, respeto)?
Escríbalos para que tengas una idea clara de dónde trazar el
límite.

Aprende a decir no con elegancia Decir no no tiene por qué ser


duro. Puedes rechazar una propuesta con amabilidad y
confianza. Por ejemplo:
En lugar de decir “No puedo hacer eso”, di: “Gracias por
pensar en mí, pero no estoy disponible en este momento”.
En lugar de decir “No quiero”, di: “Me encantaría ayudar, pero
necesito concentrarme en mí mismo en este momento”.
Practica decir no de una manera que te resulte natural.
Cuanto más lo hagas, más fácil te resultará.

Mantente firme sin disculparte Muchas mujeres sienten la


necesidad de disculparse cuando establecen límites, pero no le
debes una disculpa a nadie por cuidarte. Por ejemplo, en lugar de
decir: “Lo siento, pero no puedo”, simplemente di: “No puedo”.
Tus necesidades son válidas y no necesitas explicarlas ni
justificarlas.
Crea estándares que reflejen tu valor Tus estándares son las
reglas por las que vives. Determinan el tipo de personas,
oportunidades y energía que permites en tu vida. Pregúntate:
¿Qué tipo de trato espero de los demás?
¿Qué tipo de comportamiento ya no toleraré?
Escribe tus puntos no negociables y comprométete con ellos.
Por ejemplo, puedes decidir: “Solo tendré relaciones en las
que me sienta respetado y valorado” o “No permitiré que
nadie me hable en un tono irrespetuoso”.

Ejercicio de visualización: Apropiándose de su valor


La visualización es una herramienta poderosa para conectar con
tu yo seguro y amoroso. Probemos este sencillo ejercicio:
1. Cierra los ojos y respira profundamente. Inhala confianza y
exhala dudas.
2. Imagínate entrando en una hermosa sala llena de gente. Estás
vestido de una manera que te hace sentir impresionante y
poderoso. Mantienes la cabeza en alto y tu postura es firme
pero elegante.
3. Al entrar en la sala, todos se giran para mirarte, no por lo que
llevas puesto, sino por la energía que irradias. Te sientes
tranquilo, confiado y en completa paz contigo mismo.
4. Imagina que estás hablando con alguien en una sala. Te piden
que hagas algo que no se ajusta a tus límites. Sonríes con
calidez y dices: “Gracias por preguntar, pero eso no funciona
para mí”. No sientes culpa, solo orgullo por honrarte a ti
mismo.
5. Termine la visualización imaginándose saliendo de la
habitación, sabiendo que impuso respeto y se mantuvo fiel a
sus estándares.
6. Cada vez que te sientas insegura sobre cómo establecer un
límite o decir que no, vuelve a visualizar esta visualización.
Recuerda la mujer poderosa que eres.
Por qué las normas y los límites atraen respeto

Cuando tienes límites claros y estándares altos, la gente te


respeta más. Ven que te valoras y se esforzarán por cumplir tus
expectativas, o se alejarán, lo que también es un regalo. Una
femme fatale no pierde el tiempo con personas o situaciones que
no se alinean con su valor. Sabe que su energía es valiosa y que
merece estar rodeada de amor, respeto y positividad.

Al establecer límites con amor, le demuestras al mundo que no


tienes miedo de ponerte a ti misma en primer lugar. Y cuando
priorizas tu energía y dignidad, atraes naturalmente a personas
que te valoran por la increíble mujer que eres.
Tu viaje de Femme Fatale

El amor propio es la base de tu transformación. Es el primer paso


para convertirte en la mujer fatal magnética, segura y radiante
que siempre quisiste ser. Al aprender a amarte y honrarte, has
comenzado a liberar el increíble poder que hay en tu interior.
Este poder es lo que te hace irresistible, es lo que atrae a las
personas y las deja cautivadas sin que tengas que mover un
dedo.

Pero el amor propio es solo el comienzo. El camino hacia la


personificación de tu energía de mujer fatal requiere dominar el
arte de la confianza, el magnetismo y la seducción. Imagínate
entrar en cualquier habitación y llamar la atención sin esfuerzo.
Imagínate que tienes las herramientas para influir, inspirar y
atraer todo lo que deseas, todo ello sin perder la autenticidad de
tu yo.

HAZ CLIC AQUÍ SI ESTÁS LISTO PARA EL SIGUIENTE NIVEL

También podría gustarte