10. Derechos Humanos de las Mujeres.
Marco Normativo internacional: A) Convención
para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW):
Definición de discriminación. B) Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y
Erradicar la Violencia contra la Mujer “Convención Belem Do Pará”. C) Ley 26485, Dto
1011/10 y Modificatorias: definición de violencia, tipos, ámbitos y medidas de protección.
Género y perspectiva de género. (Normativa nacional e internacional - Texto Silvia B.
Palacio de Caeiro)
Derechos Humanos de las Mujeres. Marco Normativo internacional:
A) Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la
Mujer (CEDAW):
fue aprobada en diciembre de 1979 por la asamblea general de la ONU y entro en vigencia en
1981. A partir del año de 1994 adquirio jerarquía constitucional (con el art. 75 inc.22).
Este fue el primer documento internacional de caracter vinculante para los estados y establece
en su articulo 1, que a los efectos de la convención, la expresión DISCRIMINACION contra la
mujer denotará toda distinción, exclusión o restricción, basada en el sexo que tenga por objeto
o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer,
independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de
los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica,
social, cultural y civil o en cualquier otra esfera.
En su articulo 2 consagra deberes para los estados, al establecer que Los Estados partes
condenan la discriminación contra la mujer en todas sus formas, convienen en seguir, por todos
los medios apropiados y sin dilaciones, una política encaminada a eliminar la discriminación
contra la mujer..
Incluso prevé en su articulo 3 la obligación de los estados de tomar todas las medidas en las
esferas políticas, sociales, económicas, culturales, inclusive legislativas para asegurar el pleno
desarrollo y adelanto de la mujer con el objeto de garantizar el ejercicio de sus derechos.
El artículo 5 de la Convención prevé: Los Estados partes tomarán todas las medidas
apropiadas para: a. Modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres
con miras a alcanzar la eliminación de los prejuicios y las prácticas basados en la idea de la
inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos o en funciones estereotipadas de
hombres y mujeres.
Luego, el artículo 6 dispone: "El derecho de toda mujer a una vida libre de violencia incluye,
entre otros:
. el derecho a ser libre de toda forma de discriminación, y
el derecho a ser valorada y educada libre de patrones estereotipados de
comportamiento y prácticas sociales y culturales basadas en conceptos de inferioridad
o subordinación". En esa misma línea, el artículo 10 prescribe que "Los Estados partes
adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la
mujer, con el fin de asegurarle la igualdad de derechos con el hombre en la esfera de la
educación y en particular para asegurar en condiciones de igualdad entre hombres y
mujeres: …
La eliminación de todo concepto estereotipado de los papeles masculino y femenino en
todos los niveles y en todas las formas de enseñanza mediante el estímulo de la
educación mixta y de otros tipos de educación que contribuyan a lograr este objetivo y,
en particular, mediante la modificación de los libros y programas escolares y la
adaptación de los métodos de enseñanza".
Comite CEDAW: es el órgano de expertos independientes que supervisa la aplicación de la
convención sobre eliminación de todas formas de discriminacnion contra la mujer, posee su
propio reglamento y está compuesta por 23 expertos.
Está conformado por 23 expertos en derecho de la mujer de todo el mundo, de gran prestigio
moral y competencia y ejercen a título personal.
Duración en el cargo: 4 años.
Se reúnen todos los años en un periodo no mayor a dos semanas en la sede de la ONU para
examinar los informes que se le presenten, puede hacer sugerencias y recomendaciones de
carácter general basados en los informes que le hayan presentado los estados parte.
B) Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la
Mujer “Convención Belem Do Pará”.
esta convencion fue sancionada en el año 1994, es un instrumento de caracter regional y no
tiene jerarquia constitucional (pero si supralegal), desde su prólogo señala la preocupación
porque "la violencia contra la mujer es una ofensa a la dignidad humana y una manifestación
de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres".
Esta convención en su art. 1 entiende por violencia contra la mujer cualquier acción o
conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o
psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado.
En su articulo 2 especifica los tipos de violencia disponiendo que se entenderá que violencia
contra la mujer incluye la violencia física, sexual y psicológica:
a. que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra relación
interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio que la
mujer, y que comprende, entre otros, violación, maltrato y abuso sexual;
b. que tenga lugar en la comunidad y sea perpetrada por cualquier persona y que
comprende, entre otros, violación, abuso sexual, tortura, trata de personas, prostitución
forzada, secuestro y acoso sexual en el lugar de trabajo, así como en instituciones
educativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar, y
c. que sea perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, donde quiera que ocurra.
Más adelante, en su Artículo 6°, explicita que "el derecho de toda mujer a una vida libre de
violencia incluye, entre otros: el derecho de la mujer a ser valorada y educada libre de
patrones estereotipados de comportamiento y prácticas sociales y culturales basadas en
conceptos de inferioridad o subordinación".
En su articulo 7 establece que los Estados Partes condenan todas las formas de violencia
contra la mujer y convienen en adoptar, por todos los medios apropiados y sin dilaciones,
políticas orientadas a prevenir, sancionar y erradicar dicha violencia.
Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI).
El MESECVI es una metodología de evaluación multilateral sistemática y permanente,
fundamentada en un foro de intercambio y cooperación técnica entre los Estados Parte de la
Convención y un Comité de Expertas/os.
El MESECVI analiza los avances en la implementación de la Convención por sus Estados
Parte, así como los desafíos persistentes en las respuestas Estatales ante la violencia contra
las mujeres.
El MESECVI funciona por rondas de evaluacion multilateral, cada ronda incluye una fase de
evaluación y una de seguimiento.
Fases de evaluacion: el comite de expertas elabora y circula una serie de indicadores sobre
el derecho de las mujeres de vivir libres de violencia y las medidas adoptadas por los
estados para hacer frente a la violencia contra las mujeres.
Los estados partes llenan estos indicadores, que sirven como la base de los informes
nacionales y el informe hemisférico consolidado. el comite de expertas evalua las respuestas
de los estados y emite recomendaciones para fortalecer la implementacion de la convención,
para finalizar los informes nacionales.
El Informe Nacional consiste en i) un análisis por parte del Comité de Expertas de la
respuesta de los Estados a los indicadores; ii) una serie de recomendaciones elaborada por
el Comité de Expertas; y iii) los comentarios del Estado sobre el análisis y sus
recomendaciones. Los resultados y las recomendaciones de todos informes nacionales
luego son consolidados en un Informe Hemisférico.
Fase de seguimiento: El comité de expertas identifica y circula una serie de indicadores de
seguimiento a las recomendaciones que elaboraron durante la fase de evaluación. Los
estados parte informan sobre el cumplimiento de las recomendaciones.
Se elaboran informes nacionales de seguimiento y un informe de seguimiento consolidado a
nivel hemisferico.
C) Ley 26485, Dto 1011/10 y Modificatorias: definición de violencia, tipos, ámbitos y
medidas de protección. Género y perspectiva de género.
En el ámbito interno, la Ley 26.485 en su artículo 2° al determinar el objeto de la ley, incluye
"… promover y garantizar: la eliminacion de la discriminacion, el derecho de las mujeres a vivir
sin violencia, condiciones aptas para sensibilizar y prevenir, sancionar y erradicar la
discriminación y la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus manifestaciones y
ámbitos, la remoción de patrones socioculturales que promueven y sostienen la desigualdad de
género y las relaciones de poder sobre las mujeres".
Con relación al inciso e. de la ley, el decreto reglamentario diispone que: "Se consideran
patrones socioculturales que promueven y sostienen la desigualdad de género, las prácticas,
costumbres y modelos de conductas sociales y culturales, expresadas a través de normas,
mensajes, discursos, símbolos, imágenes, o cualquier otro medio de expresión que aliente la
violencia contra las mujeres o que tienda a:
1. Perpetuar la idea de inferioridad o superioridad de uno de los géneros;
2. Promover o mantener funciones estereotipadas asignadas a varones y mujeres, tanto en
lo relativo a tareas productivas como reproductivas;
3. Desvalorizar o sobrevalorar las tareas desarrolladas mayoritariamente por alguno de los
géneros;
4. Utilizar imágenes desvalorizadas de las mujeres, o con carácter vejatorio o
discriminatorio; 5. Referirse a las mujeres como objetos".
La ley en su articulo 4 define lo que debe entenderse por violencia contra las mujeres: "toda
conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como
en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad,
integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad
personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus agentes.
Se considera violencia indirecta, toda conducta, acción u omisión, disposición, criterio o
práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón".
Conforme los términos del decreto 1011/2010 que reglamentó la ley, debe entenderse por
relación desigual de poder, "la que se configura por prácticas socioculturales históricas
basadas en la idea de la inferioridad de las mujeres o la superioridad de los varones, o en
conductas estereotipadas de hombres y mujeres, que limitan total o parcialmente el
reconocimiento o goce de los derechos de éstas, en cualquier ámbito en que desarrollen sus
relaciones interpersonales".
También cuando la ley en el artículo 5° se ocupa de describir los diferentes tipos de
violencia:
Física: La que se emplea contra el cuerpo de la mujer produciendo dolor, daño o
riesgo de producirlo y cualquier otra forma de maltrato agresión que afecte su
integridad física.
Psicológica: La que causa daño emocional y disminución de la autoestima o
perjudica y perturba el pleno desarrollo personal o que busca degradar o
controlar sus acciones, comportamientos, creencias y decisiones, mediante
amenaza, acoso, hostigamiento, restricción, humillación, deshonra, descrédito,
manipulación aislamiento. Incluye también la culpabilización, vigilancia
constante, exigencia de obediencia sumisión, coerción verbal, persecución,
insulto, indiferencia, abandono, celos excesivos, chantaje, ridiculización,
explotación y limitación del derecho de circulación o cualquier otro medio que
cause perjuicio a su salud psicológica y a la autodeterminación.
Sexual: Cualquier acción que implique la vulneración en todas sus formas, con o
sin acceso genital, del derecho de la mujer de decidir voluntariamente acerca de
su vida sexual o reproductiva a través de amenazas, coerción, uso de la fuerza o
intimidación, incluyendo la violación dentro del matrimonio o de otras relaciones
vinculares o de parentesco, exista o no convivencia, así como la prostitución
forzada, explotación, esclavitud, acoso, abuso sexual y trata de mujeres.
Económica y patrimonial: La que se dirige a ocasionar un menoscabo en los
recursos económicos o patrimoniales de la mujer, a través de:
a) La perturbación de la posesión, tenencia o propiedad de sus bienes;
b) La pérdida, sustracción, destrucción, retención o distracción indebida de
objetos, instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, valores y
derechos patrimoniales;
c) La limitación de los recursos económicos destinados a satisfacer sus
necesidades o privación de los medios indispensables para vivir una vida digna;
d) La limitación o control de sus ingresos, así como la percepción de un salario
menor por igual tarea, dentro de un mismo lugar de trabajo.
Simbólica: La que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores,
íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y
discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la
mujer en la sociedad.
El articulo 6 se refiere a las modalidades, entendiendose a estas como formas en que se
manifiestan los distintos tipos de violencia contra las mujeres en los diferentes ámbitos,
quedando especialmente comprendidas las siguientes:
a) Violencia doméstica contra las mujeres: aquella ejercida contra las mujeres
por un integrante del grupo familiar, independientemente del espacio físico donde
ésta ocurra, que dañe la dignidad, el bienestar, la integridad física, psicológica,
sexual, económica o patrimonial, la libertad, comprendiendo la libertad
reproductiva y el derecho al pleno desarrollo de las mujeres. Se entiende por
grupo familiar el originado en el parentesco sea por consanguinidad o por
afinidad, el matrimonio, las uniones de hecho y las parejas o noviazgos. Incluye
las relaciones vigentes o finalizadas, no siendo requisito la convivencia;
b) Violencia institucional contra las mujeres: aquella realizada por las/los
funcionarias/os, profesionales, personal y agentes pertenecientes a cualquier
órgano, ente o institución pública, que tenga como fin retardar, obstaculizar o
impedir que las mujeres tengan acceso a las políticas públicas y ejerzan los
derechos previstos en esta ley. Quedan comprendidas las que se ejercen en los
partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, deportivas y de la
sociedad civil;
c) Violencia laboral contra las mujeres: aquella que discrimina a las mujeres en
los ámbitos de trabajo públicos o privados y que obstaculiza su acceso al empleo,
contratación, ascenso, estabilidad o permanencia en el mismo, exigiendo
requisitos sobre estado civil, maternidad, edad, apariencia física o la realización
de test de embarazo. Constituye también violencia contra las mujeres en el
ámbito laboral quebrantar el derecho de igual remuneración por igual tarea o
función. Asimismo, incluye el hostigamiento psicológico en forma sistemática
sobre una determinada trabajadora con el fin de lograr su exclusión laboral;
d) Violencia contra la libertad reproductiva: aquella que vulnere el derecho de
las mujeres a decidir libre y responsablemente el número de embarazos o el
intervalo entre los nacimientos, de conformidad con la Ley 25.673 de Creación del
Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable;
e) Violencia obstétrica: aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y
los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato
deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos
naturales, de conformidad con la Ley 25.929.
f) Violencia mediática contra las mujeres: aquella publicación o difusión de
mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de
comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de
mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente
contra la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de mujeres,
adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la
desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la
desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres.
El procedimiento será gratuito y sumarísimo, la presentación de la denuncia
por violencia contra las mujeres podrá efectuarse ante cualquier juez/jueza de
cualquier fuero e instancia o ante el Ministerio Público, en forma oral o escrita y se
guardará reserva de identidad de la persona denunciante.
El art. 22 dispone que sera competente en la causa el/la juez/a que resulte
competente en razón de la materia según los tipos y modalidades de violencia de
que se trate.
Aún en caso de incompetencia, el/la juez/a interviniente podrá disponer las
medidas preventivas que estime pertinente.
En el supuesto que al concurrir a un servicio policial sólo se labrase exposición y
de ella surgiere la posible existencia de violencia contra la mujer, corresponderá
remitirla a la autoridad judicial competente dentro de las VEINTICUATRO (24)
horas.
ARTICULO 24. — Las denuncias podrán ser efectuadas:
a) Por la mujer que se considere afectada o su representante legal sin restricción
alguna;
b) La niña o la adolescente directamente o través de sus representantes legales
de acuerdo lo establecido en la Ley 26.061 de Protección Integral de los
Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes;
c) Cualquier persona cuando la afectada tenga discapacidad, o que por su
condición física o psíquica no pudiese formularla;
d) En los casos de violencia sexual, la mujer que la haya padecido es la única
legitimada para hacer la denuncia. Cuando la misma fuere efectuada por un
tercero, se citará a la mujer para que la ratifique o rectifique en VEINTICUATRO
(24) horas.
e) La denuncia penal será obligatoria para toda persona que se desempeñe
laboralmente en servicios asistenciales, sociales, educativos y de salud, en el
ámbito público o privado, que con motivo o en ocasión de sus tareas tomaren
conocimiento de que una mujer padece violencia siempre que los hechos
pudieran constituir un delito.
Se advierte así como la ley avanza fuertemente en la condena a todo tipo de comportamiento
que bajo la justificación de patrones de género que justifican la desigualdad de derechos entre
hombres y mujeres, implique la afectación de los derechos fundamentales de las mujeres, en el
caso el derecho básico a vivir en condiciones de igualdad y libres de violencia.
Genero y Perspectiva de genero
Estereotipo: es comprensivo de creencias, comportamientos, conductas, prácticas
encorsetadas que deben ser asumidas sin discusión por hombres y mujeres.
Género: Es una categoría de análisis de ciencias sociales, acuñada en los años setenta por
Ann Oakley y otras pensadoras para describir las características de los hombres y las mujeres
que son determinadas y construidas socialmente; en contraste con las que son determinadas
biológicamente. Género está estrictamente relacionado con aquellos atributos, características,
roles, actitudes, valores y estereotipos adjudicados a lo femenino y a lo masculino, que
cambian con el tiempo, las culturas y las sociedades, y que además establecen una relación
entre sí. El género es una categoría relacional entre lo femenino y lo masculino, lo que quiere
decir que una no existe sin el otro"
El Comité CEDAW en la recomendación 25 expresa: "El género se define como los
significados sociales que se confieren a las diferencias biológicas entre los sexos. Es un
producto ideológico y cultural aunque también se reproduce en el ámbito de las prácticas
físicas; a su vez, influye en los resultados de tales prácticas. Afecta a la distribución de los
recursos, la riqueza, el trabajo, la adopción de decisiones y el poder político, y el disfrute de los
derechos dentro de la familia y en la vida pública.
En la recomendación 28, el señalado Comité asevera: "El término 'sexo' se refiere aquí a las
diferencias biológicas entre el hombre y la mujer.
El término 'género' se refiere a las identidades, las funciones y los atributos construidos
socialmente de la mujer y el hombre y al significado social y cultural que la sociedad atribuye a
esas diferencias biológicas, lo que da lugar a relaciones jerárquicas entre hombres y mujeres y
a la distribución de facultades y derechos en favor del hombre y en detrimento de la mujer.
La Corte IDH, en el caso "González y otras ('Campo Algodonero') c. México", expresó: "...El
estereotipo de género se refiere a una pre-concepción de atributos o características poseídas
o papeles que son o deberían ser ejecutados por hombres y mujeres respectivamente.
Teniendo en cuenta las manifestaciones efectuadas por el Estado, es posible asociar la
subordinación de la mujer a prácticas basadas en estereotipos de género socialmente
dominantes y socialmente persistentes, condiciones que se agravan cuando los estereotipos se
reflejan, implícita o explícitamente, en políticas y prácticas, particularmente en el razonamiento
y el lenguaje de las autoridades de policía judicial, como ocurrió en el presente caso. La
creación y uso de estereotipos se convierten en una de las causas y consecuencias de la
violencia de género en contra de la mujer.
La perspectiva de género es un instrumento de análisis de las relaciones sociales que
refuerza la idea de la igualdad y no discriminación. Es un concepto relacional que obedece, no
a la diferencia sexual, sino a las atribuciones, ideas, representaciones y prescripciones sociales
que se construyen a partir de esa diferencia sexual.
La perspectiva de género es una mirada analítica que sostiene el empoderamiento de la mujer
exigiendo prevenciones de mayor efectividad y eficiencia, logradas a partir de políticas de
Estado y cambios culturales en la sociedad, consiste en un "enfoque teórico de análisis que
facilita repensar las construcciones sociales y culturales de la distribución del poder entre
mujeres y hombres y que afectan de manera directa e indirecta las formas de relacionarse de
las personas en todos los ámbitos, que han derivado en discriminación, falta de equidad, poco
acceso a oportunidades y al desarrollo, así como poco conocimiento de sus derechos.
Implica por un lado, una crítica a la visión exclusiva del mundo en clave masculina y por otro,
una relectura y resignificación de la historia, de la sociedad, la cultura, la economía y la
política.
La perspectiva de género es una práctica destinada a "lograr que los intereses y las
experiencias de las mujeres y de los hombres se conviertan en un aspecto integral de la
elaboración, la aplicación, el seguimiento y la evaluación de las estrategias y los programas en
todas las esferas políticas, económicas y sociales, de modo que beneficien por igual a mujeres
y hombres y no se perpetúe la desigualdad. El objetivo final es lograr la igualdad entre hombres
y mujeres.
La integración de la perspectiva de género no supone en teoría, hacer hincapié en las
experiencias de las mujeres. Sin embargo, debido a las diferencias y relaciones entre hombres
y mujeres, socialmente establecidas, en la práctica suele dar lugar a una atención específica,
por recaer en aquéllas, los efectos generalmente adversos de las desigualdades de género"
La perspectiva de género es una contribución que admite la diversidad o multiplicidad de
identidades, e instala una relación equitativa entre ambos sexos sobre el respeto de las
diferencias. Exige eliminar estereotipos removiendo patrones socioculturales que promueven y
sostienen la desigualdad de la mujer, y considerar las relaciones de poder a las que se halla
sometida.
En Beijing se afirmó que deben integrarse y dictarse con perspectivas de género legislaciones,
políticas, programas económicos, proyectos estatales, reformas jurídicas, capacitaciones,
asesoramiento de derechos humanos, investigaciones.
Errores comunes en la utilización y la aplicación de la perspectiva de género:
la palabra género, explícita o implícitamente, a menudo se utiliza como sinónimo de
mujer.
La perspectiva de género se ha entendido como 'la problemática de la mujer' y no
como la relación entre mujeres y hombres.
La perspectiva de género, con frecuencia, se ha entendido como una 'variable' y no
como una perspectiva de análisis. Ello ha conducido a 'agregar' simplemente a las
mujeres sin que se produzcan reconceptualizaciones, ni relecturas de la realidad.
Transversalidad
La noción de transversalidad en la perspectiva de género es un concepto empleado en las
conferencias internacionales sobre mujeres, especialmente de Nairobi de 1985 y Beijing de
1995, para distinguir la trascendencia del género y sus efectos diferenciales en la vida de la
mujer y sus actividades.
El enfoque transversal de género complementa mecanismos y políticas específicas y requiere
exteriorización de voluntad política firme, legislación sobre igualdad de género, instituciones
para protección y defensa, estadísticas desagregadas, entre otras medidas.
La noción de transversalidad es conocida en la expresión mainstreaming de género que,
según la definición del Consejo de Europa, consiste en la estructura y la formación de las
agendas políticas de todos los estamentos gubernamentales y sociales con una perspectiva
igualitaria.
El mainstreaming de género: es la organización, la mejora, el desarrollo y la evaluación de
los procesos políticos, de modo que una perspectiva de igualdad de género se incorpore en
todas las políticas, a todos los niveles y en todas las etapas, por los actores normalmente
involucrados en la adopción de medidas políticas".
La transversalidad de género: es una estrategia eficaz para el avance en la consecución de
la igualdad entre mujeres y hombres en las políticas públicas y supone contribuir a eliminar
desigualdades de género, corregir procedimientos y métodos de trabajo e impulsar tendencias
de cambio social. No se trata de una aplicación esporádica de medidas puntuales sino de la
aplicación de políticas transversales de género que supongan un cambio estructural y social.
En 1997 el Ecosoc de la ONU definió el concepto de "transversalización" de la perspectiva
de género como el proceso de valorar las implicaciones que tiene para los hombres y para las
mujeres cualquier acción que se planifique, ya se trate de legislación, políticas o programas, en
todas las áreas y en todos los niveles.
Interseccionalidad
La interseccionalidad se entiende como un "modo complejo y acumulativo en que los efectos
de distintas formas de discriminación (como la raza, la clase o el género) se combinan,
superponen o interrelacionan". Cuando las desigualdades se combinan o se superponen, las
mujeres en esas intersecciones experimentan marcadas desventajas.
El Comité CEDAW 1979 expresa: "Las mujeres pertenecientes a algunos grupos, además de
sufrir discriminación por el hecho de ser mujeres, también pueden ser objeto de múltiples
formas de discriminación por otras razones, como la raza, el origen étnico, la religión, la
incapacidad, la edad, la clase, la casta u otros factores. Esa discriminación puede afectar a
estos grupos de mujeres principalmente, o en diferente medida o en distinta forma que a los
hombres.
Sexismo
La recomendación CM/Rec del Comité de Ministros a los Estados miembros del Consejo de
Europa para prevenir y combatir el sexismo, adoptada en 2019, lo define como "cualquier acto,
gesto, representación visual, manifestación oral o escrita, práctica o comportamiento, basado
en la idea de que una persona o grupo de personas es inferior por razón de su sexo, que tenga
lugar en el ámbito público o privado, en línea o fuera de ella, cuyo propósito o efecto sea:
i. Vulnerar la dignidad intrínseca o los derechos de una persona o grupo de personas;
ii. Provocar daño o sufrimiento físico, sexual, psicológico o socioeconómico a una persona o
grupo de personas;
iii. Crear un entorno intimidatorio, hostil, degradante, humillante u ofensivo;
iv. Constituir un obstáculo a la autonomía y la plena realización de los derechos humanos de
una persona o grupo de personas;
v. Preservar y reforzar los estereotipos de género".
"El sexismo y los comportamientos sexistas se producen en todos los aspectos de la actividad
humana, incluido el ciberespacio. Una persona o grupo de personas puede experimentarlo
individual o colectivamente, incluso si no son objeto directo de tales comportamientos, por
ejemplo, por medio de la publicidad sexista, o la exhibición de fotografías de mujeres desnudas
en el lugar de trabajo.
Los tres niveles de perpetuación y experimentación del sexismo son: individual, institucional
(por ejemplo, en el ámbito familiar, laboral o educativo) y estructural (por ejemplo, por medio de
desigualdades sociales de género, y normas y comportamientos sociales).
El sexismo también provoca que se silencie a individuos o grupos, cuando estos se abstienen
de denunciar o quejarse de comportamientos sexistas por miedo a no ser tomados en serio, ser
condenados al ostracismo, o incluso ser culpados de ello.
El vocablo sexismo ha sido empleado en la Argentina por la ley 26.485 en el art. 11 , que
impone al Estado nacional, obligaciones para promover y fortalecer interinstitucionalmente a las
distintas jurisdicciones, la creación e implementación de servicios integrales de asistencia a las
mujeres que padecen violencia y a las personas que la ejercen.
El dec. reglamentario 1011/2010 define que se entiende por "sexismo" a toda expresión, oral,
escrita, gráfica o audiovisual, que naturalice las diferencias construidas social e históricamente
entre los sexos, justificando situaciones de desventaja y discriminación de las mujeres,
fundadas en su condición biológica (art. 8°).