MISA MARTES 19 DE NOVIEMBRE DEL 2024
MONICION DE ENTRADA
Buenos días, queridos niños, maestros y todos los que hoy nos
acompañan. Nos encontramos reunidos como una gran familia de
fe para celebrar la Eucaristía, este regalo tan especial que Jesús
nos dejó. Hoy, martes 19 de noviembre, venimos con el corazón
lleno de alegría y gratitud, dispuestos a escuchar la Palabra de
Dios y a acercarnos más a Él. Pidamos al Señor que nos ayude a
ser mejores cada día: en nuestras acciones, en el colegio, en
nuestras casas y con nuestros amigos. Que esta misa nos llene de
su amor y paz para compartirlo con los demás. Nos ponemos de
pie y con mucha alegría recibimos al sacerdote, mientras
cantamos juntos el canto de entrada.
MONICION A LA LECTURA
Hermanos, en esta lectura del Apocalipsis, Dios dirige un mensaje
a las comunidades de Sardes y Laodicea. A la primera, le advierte
sobre la necesidad de despertar y fortalecer su fe, que parece
adormecida. A la segunda, le recuerda que su tibieza espiritual la
ha alejado de Dios y la invita a renovarse y a abrir su corazón a
Cristo, que llama a la [Link] este llamado a la
conversión y a la autenticidad en nuestra fe. Que estas palabras
nos impulsen a vivir con mayor entrega, buscando siempre
mantener encendida nuestra relación con el Señor.
Lectura del libro del Apocalipsis.
Yo, Juan, oí al Señor que me decía: Escribe al Ángel de la Iglesia de
Sardes: " El que posee los siete Espíritus de Dios y las siete
estrellas afirma: "Conozco tus obras: aparentemente vives, pero
en realidad estás muerto. Permanece alerta y reanima lo que
todavía puedes rescatar de la muerte, porque veo que tu conducta
no es perfecta delante de mi Dios. Recuerda cómo has recibido y
escuchado la Palabra: consérvala fielmente y arrepiéntete.
Porque si no vigilas, llegaré como un ladrón, y no sabrás a qué
hora te sorprenderé. Sin embargo, tienes todavía en Sardes al-
gunas personas que no han manchado su ropa: ellas me
acompañarán vestidas de blanco, porque lo han merecido. El
vencedor recibirá una vestidura blanca, nunca borraré su nombre
del Libro de la Vida y confesaré su nombre delante de mi Padre y
de sus Ángeles". El que pueda entender, que entienda lo que el
Espíritu dice a las Iglesias». Escribe al Ángel de la Iglesia de
Laodicea: ce El que es el Amén, el Testigo fiel y verídico, el
Principio de las obras de Dios, afirma: "Conozco tus obras: no eres
frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Por eso, porque eres
tibio, te vomitaré de mi boca. Tú andas diciendo: Soy rico, estoy
lleno de bienes y no me falta nada. Y no sabes que eres
desdichado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo. Por eso,
te aconsejo: cómprame oro purificado en el fuego para
enriquecerte, vestidos blancos para revestirte y cubrir tu
vergonzosa desnudez, y un colirio para ungir tus ojos y recobrar
la vista. Yo corrijo y reprendo a los que amo. ¡Reanima tu fervor y
arrepiéntete! Yo estoy junto a la puerta y llamo: si alguien oye mi
voz y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos. Al vencedor
lo haré sentar conmigo en mi trono, así como Yo he vencido y me
he sentado con mi Padre en su trono". El que pueda entender, que
entienda lo que el Espíritu dice a las Iglesias». Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
R. Al vencedor, lo haré sentar conmigo en mi trono.
El que procede rectamente y practica la justicia, el que dice la
verdad de corazón y no calumnia con su lengua. R.
El que no hace mal a su prójimo ni agravia a su vecino, el que no
estima a quien Dios reprueba y honra a los que temen al Señor. R.
El que no se retracta de lo que juró, aunque salga perjudicado, el
que no presta su dinero a usura ni acepta soborno contra el
inocente. El que procede así nunca vacilará. R.
MONICION AL RVANGELIO
Hermanos, en este pasaje del Evangelio de Lucas, vemos el
encuentro de Jesús con Zaqueo, un recaudador de impuestos que,
a pesar de su riqueza y su mala fama, busca ver a Jesús y
conocerlo. Su sincero deseo de encontrarse con el Señor
transforma su vida por completo, llevándolo a la conversión y al
arrepentimiento. Escuchemos con atención este relato que nos
muestra cómo la misericordia de Jesús es capaz de alcanzar y
renovar a quienes lo buscan de corazón. Que, al igual que Zaqueo,
estemos dispuestos a dejarnos encontrar por Cristo y a recibir la
gracia de su amor transformador.
PETICIONES
1.- Por la Iglesia y por el Papa Francisco, para que sigan guiando a
los cristianos con amor y sabiduría, acercándonos más a Jesús.
Roguemos al Señor.
2.- Por nuestras maestras , para que con su enseñanza y ejemplo
nos ayuden a crecer en el conocimiento y en los valores de
bondad y respeto. Roguemos al Señor.
3.- Por todos los niños del mundo, especialmente aquellos que no
tienen familia, comida o educación, para que encuentren ayuda y
amor en su vida. Roguemos al Señor.
4.- Por nuestras familias, para que siempre reine el amor, la paz y
el respeto entre nosotros y podamos vivir unidos con alegría.
Roguemos al Señor.
5.- Por nuestros compañeros de colegio, para que aprendamos a
ser buenos amigos, a ayudarnos mutuamente y a convivir en
armonía. Roguemos al Señor.
6.- Por los enfermos y los que sufren, para que el Señor los
acompañe en su dolor y les dé consuelo y fortaleza. Roguemos al
Señor.
7.- Por todos nosotros, para que cada día seamos más generosos,
amables y solidarios con los demás, siguiendo el ejemplo de Jesús.
Roguemos al Señor.
PRESENTACIÓN DE OFRENDAS
Llevamos hacia el altar los dones para la eucaristía. Con ellos
ofrecemos al Señor la alegría y el compromiso de ser hijos suyos,
disfrutando y compartiendo con gozo de su presencia amorosa
entre nosotros.
Pan:
Te ofrecemos Señor, el Pan, fruto del esfuerzo del trabajo del
hombre, que se convierte en alimento para darnos vida.
Uvas:
Te ofrecemos Señor, el fruto de la vid, estas uvas que son
seleccionadas para ser puestas en oblación a ti, queremos
ser como ellas, todo lo mejor para ti.
Vino:
Te ofrecemos Señor, el vino, que con esfuerzos, cuidados y
esmeros se ha alcanzado la madurez para ser consumido, hemos
de llegar a ser como él, con tu compañía y con tu amistad, para
alcanzar la estatura de verdaderos cristianos.
Flores:
Te ofrecemos Señor, estas flores, signo de que en nosotros ha
florecido tu amor y alegría, queremos compartir todo lo que Tú
nos has dado con nuestros seres queridos.