CAPITULO III
PREPARACION DE LA INSTRUCCION
SECCION I
GENERALIDADES
3.001. Concepto. La preparación será la tarea previa a la realización de la
instrucción. Incluirá la programación de lo que se va a realizar, así como la
previsión y preparación de todos los elementos que se necesitarán.
La programación requerirá por parte del instructor, la determinación,
organización y distribución en el tiempo de los objetivos que se deberán
alcanzar, de los temas a desarrollar, de las técnicas y ayudas que se van a
emplear y de las actividades que los soldados van a realizar durante la
instrucción.
Se concretará en la elaboración de la libreta de instrucción.
Además, durante la preparación, el instructor deberá organizar la sesión,
reconocer los lugares de instrucción, buscar los materiales y equipos, coordi-
nar las tareas de los subinstructores y ensayar la sesión, si lo considera
necesario.
La programación de la instrucción en sus distintos niveles (Plan de materia,
PEU, PES) ha sido analizada en el MAFP-51-01-II - Cap II.
3.002. Importancia de la preparación. Una preparación minuciosa y
adecuada posibilita la eficacia de la instrucción. El instructor que, apoyándose
en sus conocimientos y hasta experiencia pedagógica, se presenta ante los
educandos para tratar cualquier tema sin preparación previa, corre el riesgo de
fracasar.
Una adecuada preparación evita pérdidas de tiempo, ya que permite
concentrar el esfuerzo en lo que se considera indispensable, importante y útil.
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La intervención del instructor en la preparación es fundamental, aunque los
niveles superiores hayan hecho programaciones y directivas detalladas.
El instructor, durante la preparación, se planteará preguntas, como, por
ejemplo: ¿cómo despertar el interés?, ¿cómo mantener la atención? ¿cuáles
serán las principales dificultades?, ¿cómo explicar claramente un tema?,
¿cómo comprobar que han aprendido?. Una preparación adecuada permitirá
responder a estas preguntas, lograr una sesión amena y favorecer el
aprendizaje.
SECCION II
TAREAS A REALIZAR EN LA PREPARACION DE LA INSTRUCCION
3.003. Actividades a realizar en la preparación. La preparación implica la
realización de una serie de actividades:
a. Apreciación de la situación.
b. Programación de los objetivos, temas, técnicas y actividades a realizar
durante la instrucción.
c. Preparación de los materiales.
d. Verificación final y ensayo de la sesión, si se lo considera necesario.
3.004. Apreciación de la situación. La apreciación de situación como
parte de la preparación de la instrucción, implicará un procedimiento de
reflexión por el que el instructor compara distintas soluciones para resolver los
problemas de la instrucción. Aunque esta apreciación significará un primer
paso lógico en la preparación, será también un proceso continuo que muchas
veces durará hasta la ejecución de la instrucción.
Como consecuencia de esta apreciación, el instructor tomará decisiones
que se concretarán en la elaboración de un plan de instrucción.
Algunos de los factores que merecerán consideración en la apreciación de
la situación podrán ser:
a. Programas emitidos por los niveles jerárquicos superiores.
Normalmente, los programas de instrucción ordenados por los esca-
lones superiores establecerán los objetivos y temas de la instrucción. El
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instructor deberá conocer exactamente cuál es el objetivo impuesto, que
será lo que se espera que el educando haga o conozca al final de la sesión.
b. Temas a exponer.
En relación con los temas, se podrán presentar distintas situaciones:
1) Que el tema esté determinado previamente y desarrollado en todos sus
detalles, en la ficha de instrucción.
2) Que el tema esté enunciado y se mencionen los puntos principales a
desarrollar.
3) Que en los planes elaborados por niveles superiores sólo se enuncie el
tema.
Aunque el primer caso, es de mayor facilidad para el instructor, siempre
su trabajo de preparación será importante, porque la instrucción deberá
desarrollarla de acuerdo con su propio método, con sus palabras con su
personalidad, y experiencia.
En todos los casos, el instructor estudiará la materia y adquirirá una
información amplia del tema a tratar. Se familiarizará no sólo con lo que
deberá presentar en la instrucción, sino también con el material relaciona-
do con la misma.
c. Características de los soldados.
El instructor deberá analizar el nivel de conocimientos, capacidades y
experiencias previas de los soldados, respecto del tema a desarrollar.
d. Tiempo disponible.
Será necesario examinar el tiempo real disponible para desarrollar la
instrucción. Si el tiempo es corto, la materia deberá limitarse a los puntos
fundamentales para alcanzar los objetivos de la instrucción. Si hay más
tiempo disponible, se puede incluir más material. La falta de tiempo no
justificará una mala instrucción; el instructor deberá considerar el tiempo
disponible, ajustarse al mismo y emplearlo eficazmente.
e. Medios auxiliares para instrucción.
El instructor deberá considerar la disponiblidad de medios auxiliares, y
la posibilidad de instrumentar otros nuevos. En general, los medios
necesarios estarán determinados en las Fichas de Instrucción, muchas
veces los instructores improvisarán y esto, frecuentemente, hará perder
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tiempo. Toda sesión implicará un mínimo de medios auxiliares. El instruc-
tor deberá seleccionar los más adecuados.
En tal sentido, es conveniente que se cuente con un depósito para la
guarda de MAPE, que anualmente serán incrementados.
f. Factores que podrán incidir en la instrucción.
Existirán otros aspectos que afectarán positiva o negativamente la
instrucción, los cuales deberán ser considerados para disminuir las
limitaciones y seleccionar las mejores posibilidades.
El lugar para la instrucción deberá escogerse adecuadamente e
incluso, efectuar arreglos para su mejor empleo.
El clima será otro aspecto a considerar, para que su influencia no sea
negativa.
En algunos casos, se deberá realizar la instrucción en un horario
especial, aunque el instructor deberá tener en cuenta que el combate
moderno no tiene horario ni condiciones meteorológicas adversas.
La instrucción deberá ser lo suficientemente flexible como para resultar
eficaz, aun cuando surjan obstáculos.
g. Personal necesario para la instrucción.
Se deberá considerar la cantidad de subinstructores con que contará y
su relación con la cantidad de educandos.
En algunos casos se podrá plantear la necesidad de proporcionar a los
subinstructores una preparación previa más profunda.
h. Anticipación de problemas.
El instructor deberá prever los problemas que pudieran surgir durante la
instrucción, y planear el modo de solucionar dichos imprevistos.
3.005. Programación de objetivos, temas, técnicas y actividades.
Una vez realizada la apreciación de situación, el instructor, estará en
condiciones de decidir cuál será la mejor manera de realizar la instrucción,
para lograr los objetivos fijados, con los recursos y tiempos disponibles.
Esta programación requerirá la especificación de objetivos, la determi-
nación y ordenamiento de los temas y la selección de las técnicas y
actividades que se realizarán durante la instrucción y la distribución en el
tiempo de las distintas actividades.
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a. Objetivos.
El instructor deberá escribir los objetivos impuestos, de manera que la
misión quede claramente definida. Asimismo, sobre la base de dichos
objetivos, deberá especificar qué es lo que el soldado deberá saber o
hacer una vez que finalice la instrucción.
Se evitarán objetivos poco definidos o difusos, por ejemplo “aprender a
apreciar distancias”. Este objetivo es ambiguo o excesivamente ambicioso,
se puede interpretar de distintas maneras, se puede esperar que el
soldado aprecie distancias a ojo, a pasos, que utilice medios de medición,
etc.
El objetivo deberá expresarse en forma más concreta, por ejemplo: “al
finalizar la instrucción el soldado deberá ser capáz de medir distancias a
pasos y apreciar si un objetivo está a menos de 300 m en un terreno llano”.
Más adelante, de modo progresivo y práctico, podrá haber otra sesión para
apreciar distancias usando prismáticos, y así sucesivamente hasta llegar al
telémetro.
El o los objetivos de cada sesión de instrucción, figurarán en las
fichas de instrucción; en el caso de que no hubiere fichas, el
instructor los escribirá en la libreta de instrucción.
b. Temas a desarrollar.
En los casos en que el instructor no disponga de fichas con los temas
desarrollados, deberá decidir cuáles incluirá y en qué orden. La selección
de los temas se realizará tomando como base los objetivos establecidos.
Es necesario que el instructor reflexione cuidadosamente y distinga
aquellos temas que los educandos “deben saber”, de aquellos que es
“conveniente que conozcan”. De este modo, se evitará perder tiempo
enseñando conocimientos de poca importancia o carentes de aplicación
práctica. Una vez hecha esta selección, deberán decidir los temas a incluir,
en función del tiempo disponible.
Es importante determinar los puntos principales que los educandos
deben saber, no dando por supuesto que los conocen. Hay una tendencia
generalizada a omitir puntos o temas principales que por ser básicos se los
dá por conocidos, situación ésta que normalmente no es real.
Se considerará luego el orden de presentación u organización. Este
orden será lógico y progresivo, desde el punto de vista del educando.
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Una manera muy eficaz de organizar un tema consistirá es escoger
un problema, un caso hipotético o un ejemplo histórico que sirva como
“vehículo” de presentación a los puntos de enseñanza. Por ejemplo: una
instrucción sobre patrulla, podrá enseñarse discutiendo una acción
hipotética de ésta, empleando cartas y otros medios auxiliares para
instrucción y, luego pidiendo a los educandos que indiquen los principios
tácticos aplicados o no considerados.
Este método, que se llama “método de casos”, hace importante e
interesante los puntos de enseñanza; con énfasis en la aplicación del
material que se utiliza y presenta el conocimiento desde el punto de vista
de su empleo.
c. Técnicas a emplear.
El instructor deberá determinar que técnicas o combinación utilizará
durante la instrucción.
La selección dependerá fundamentalmente del objetivo a alcanzar, por
ejemplo, si los soldados deben lograr el conocimiento de un objeto, de un
procedimiento, lo más conveniente podrá ser una explicación del instructor,
y a continuación un interrogatorio para aclarar dudas y comprobar el
aprendizaje. En cambio si el objetivo es que los soldados aprendan a
ejecutar un movimiento, lo más adecuado será que el instructor efectúe
una demostración del movimiento a ejecutar y que los educandos lo
practiquen hasta realizarlo con facilidad, exactitud y precisión.
En la segunda parte del presente Manual se presentan las distintas
técnicas que el instructor podrá emplear durante la instrucción.
d. Actividades a realizar.
El instructor deberá prever que actividades realizarán los educandos
durante la instrucción. Estas dependerán en gran medida de la Técnica
seleccionada, por ejemplo, si se utiliza exposición, el instructor explica y
los educandos escuchan; si se cumple el interrogatorio, el instructor
formula preguntas y los educandos responden; la práctica requiere
participación activa de los educandos en forma individual o de conjunto.
Asimismo, en toda instrucción, hay distintos tipos de actividades que
corresponden con los diferentes pasos de la sesión y que tienen una
finalidad específica. El instructor deberá prever actividades iniciales, para
comenzar la instrucción, actividades de desarrollo y actividades para
finalizarla (MFP-51-01-II, Art 2019 c. y Cap II, Sec II).
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3.006. Preparación de los materiales. (MFP-51-01-I a. 3.003.) Una vez
efectuada la programación de la instrucción, que podríamos llamar
“preparación intelectual” debe asegurarse que todo se realizará de acuerdo
con lo previsto. Por ello, es importante la preparación material de la sesión,
para evitar fracasos. Cuanto más numerosos sean los medios que hay que
emplear más minuciosa deberá ser la preparacion
Esta preparación requiere el reconocimiento de los lugares de instrucción;
la reunión, colocación y ensayo de los medios y las consignas a los
subinstructores.
a. Reconocimiento de los lugares de instrucción.
El reconocimiento del terreno, sobre todo si la instrucción es de
combate, será indispensable. Esto permitirá elegir el lugar más conve-
niente, determinar como se podrán emplear mejor el terreno y los medios
previstos.
Si la sesión se desarrollara en un aula también deberá efectuar el
reconocimiento, para ver las posibilidades que ofrecen las instalaciones y
equipos.
b. Reunión de materiales para la instrucción.
El instructor debera reunir los medios materiales con suficiente antela-
cion para poder probar su correcto funcionamiento y disponer su mejor
ubicación.
c. Consignas a los subinstructores.
La intervención de los subinstructores deberá prepararse con detalle y
deberá definirse con precisión, para evitar olvidos o errores.
Por ejemplo, si los subinstructores, deben realizar una demostración en
el terreno previamente será necesario determinar que actividad va a
realizar cada uno, señal para el comienzo de la demostración, acciones
individuales durante la demostración, señal de final de demostración, etc.
En el mismo lugar en que se va a realizar la instrucción, el instructor
repetirá las consignas, hará las señales establecidas, les mostrará a cada
uno su puesto, etc.
3.007. Verificación final y ensayo de la sesión. Poco antes de efectuar la
instrucción, el instructor con sus subinstructores, deberá controlar que todo
esté listo para la instrucción. Convendrá verificar, entre otros, los siguientes
detalles:
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a. Disponibilidad del equipo necesario.
b. Arreglo del local, mesas. sillas, bancos, ventilación, iluminación, etc o del
terreno si fuera necesario.
c. Disponibilidad de los materiales de instrucción para el uso de los educan-
dos (reglamentos, manuales, elementos de consulta, copias, etc).
d. Presencia y ubicación de los subinstructores en sus respectivos puestos.
e. Disponibilidad de todos los elementos auxiliares y ayudas de instrucción
para ser presentados oportunamente.
f. Determinar si la distribución del tiempo real disponible es ecertada.
g. La libreta de instrucción para su empleo durante el desarrollo de la
instrucción.
Siempre que la sesión lo requiera por su complejidad, por el gran número
de medios a utilizar, por la intervención de subinstructores, etc, deberá
efectuarse un ensayo en el que la disposición se parezca lo más posible a la
situación real.
Este ensayo permitirá efectuar una crítica valiosa y constructiva sobre los
materiales, el lenguaje empleado, tono de voz, calidad de las preguntas y
demostraciones.
Si no se puede efectuar un ensayo completo, por lo menos, el instructor
deberá hacer una revisión mental u oral, de los puntos principales de la sesión.
SECCION III
LIBRETAS Y FICHAS DE INSTRUCCION
3.008. Libreta de Instrucción. Es un documento elaborado por el
instructor y el subinstructor, en el cual se integran todos los aspectos
relacionados con la organización de la instrucción. Podrá incluir aspectos
logísticos, órdenes previas, preparación de Subinstructores etc.
3.009. Preparación de la libreta de instrucción. Los instructores y
subinstructores elaborarán la libreta de instrucción teniendo en cuenta el
formato establecido en el ANEXO Nro 2, con algunas aclaraciones. Este
documento será una guía, no tendrá formato rígido y su elaboración será de
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carácter obligatorio. Sólo deberá contener aquellos aspectos tales como
indicaciones del Jefe de Subunidad o del instructor, todo otro aspecto que no
se encuentre en las fichas, y las observaciones recogidas durante el desarrollo
de la instrucción.
Las buenas libretas de instrucción serán evidentemente el resultado de un
detallado planeamiento, debiendo tener presente el instructor que sus planes,
llegado el caso, tendrán que ser utilizados por otros; por lo tanto, deberá
procurar que los mismos resulten claros, completos y aplicables en cualquier
lugar y circunstancia. Su confección no deberá constituir una sobrecarga a la
preparación de la instrucción, sino una ayuda.
3.010. Fichas de Instrucción. Las fichas de instrucción constituirán las
guías para el desarrollo de las distintas clases o instrucciones.
Contienen objetivos a lograr, temas o contenidos, actividades, técnicas,
recursos auxiliares, instrumentos de evaluación que el instructor o subinstruc-
tores deberán emplear.
Cuando no se disponga de las fichas, deberán ser elaboradas por el
instructor de acuerdo con lo determinado en el ANEXO Nro 3 y agregarla a la
libreta de instrucción de éste y del subinstructor.
3.011. Utilidad de la libreta y fichas de instrucción. La libreta y las fichas
permitirán:
a. Asegurar una selección inteligente del material de consulta y un desarrollo
completo del tema.
b. Ayudar al instructor a presentar el material en el orden de sucesión
apropiada para una instrucción eficaz.
c. Hacer que se consideren especialmente los puntos fundamentales sin
descuidar los secundarios.
d. Prever el control del tiempo.
e. Prever una delineación de los métodos y procedimientos que se emplearán
en la instrucción.
f. Ayudar en el empleo apropiado de los medios auxiliares de instrucción.
g. Servir como base para la preparación de exámenes y establecer proced-
imientos de evaluación tendientes a determinar el nivel de instrucción
alcanzado.
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