FODA
Artículo: ¿Qué es y cómo puedo aplicarlo en mi negocio?
Es el método más sencillo para diseñar estrategias. Se debe aplicar durante la vida de
las organizaciones en la toma de decisiones.
Si tenés un negocio o estás trabajando en algún proyecto, en el lanzamiento de un nuevo producto, en
generar cambios en la estructura o en los procesos de tu compañía, te va a resultar muy provechoso
realizar un análisis FODA. Te contamos qué es, para qué sirve y qué deberías tener en cuenta para
empezar a aplicarlo con éxito.
Proceso clave
El Análisis FODA “es un proceso que busca identificar las fortalezas, oportunidades, debilidades y
amenazas de una organización para alcanzar objetivos, modificarlos o estudiar los posibles desvíos
respecto a los planes estratégicos que se habían implementado anteriormente”, define Reynaldo
Rivera, PhD, profesor de Marketing de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral.
El profesional explica, además, que “es importante realizarlo porque sin un análisis de este tipo la
organización no puede definir claramente cuál es su estrategia o, si la define, no sabe por qué la
realiza, y no puede evaluar la eficacia o eficiencia de esa estrategia. Pero, sobre todas las cosas, es
como ir a ciegas o ir por una ruta sin una dirección clara”. Por si quedara alguna duda, Rivera indica
que sin este tipo de análisis, “no conocés tus límites, no podés identificar a la competencia, no
comprendés a tus clientes… Es un procedimiento sencillo pero clave para todo el diseño estratégico de
tu organización”, advierte.
Cuatro áreas
Para poner en práctica el Análisis FODA es importante que sepas que hay cuatro macro áreas -
fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas- con dos ejes -uno interno y otro externo-.
Las fortalezas y debilidades forman parte de la estructura interna, es decir, de la dimensión interna del
análisis; mientras que las oportunidades y amenazas, de la dimensión externa.
Los aspectos para tener en cuenta en cada área variarán en función “de la industria y del análisis que
estás haciendo”. Sin embargo, podrías considerar que:
Fortalezas: estás hablando de tu ventaja competitiva, del producto que tenés, de la tecnología
que utilizás, del talento humano con el que contás. Son aspectos por los cuales considerás que
tu empresa puede lograr una ventaja sobre la competencia.
Oportunidades: son situaciones, hechos o cambios que se producen en tu contexto, en el
mercado en el que estás operando. Puede implicar el desarrollo de una nueva tecnología, la
sanción de una ley que te beneficia para la importación de un producto o un cambio cultural a
partir de la introducción de una nueva generación de personas en el mercado, entre otros
ejemplos citados por el especialista.
Debilidades: son aspectos que la empresa no logra hacer bien, resultados que debe mejorar
ante imprevistos y gastos que se producen sin ser necesarios. En definitiva, aspectos negativos
de los procesos pueden estar ligados a la estructura de la organización o al talento humano.
Otras debilidades pueden relacionarse con los liderazgos o a las comunicaciones internas que se
producen, pero que no se gestionan bien.
Amenazas: son opuestas a las oportunidades. Son hechos o circunstancias que suceden y
pueden afectar alguno de los procesos; también resistencias al cambio o eventos que frenan el
desarrollo de la organización o que pueden hacerle perder posiciones en el mercado.
“El impacto de las fortalezas y oportunidades es contrarrestado con las debilidades y amenazas,
pero no todas ellas tienen opuestos. Es decir, hay fortalezas a las que no le corresponden
debilidades y que son independientes entre sí. Pero otras no, por ejemplo, una oportunidad
puede venir contrarrestada con la aparición de otro competidor: sancionan una nueva ley para
importar productos que necesitás pero, a partir de esa posibilidad, va a surgir un competidor que
también se ve potenciado.
Este análisis, exhaustivo pero esclarecedor, es necesario para adelantarse a posibles escenarios
y tomar las medidas necesarias para que no afecten o lo hagan en la menor medida posible, el
desarrollo de las actividades de la organización, ni interfieran en su crecimiento.
Dos para triunfar
Para poder hacer una Análisis FODA efectivo es importante que:
1. Tengas un conocimiento adecuado del contexto, de la industria y de la organización. En especial,
la ventaja competitiva de sus productos y servicios.
2. Sepas que si bien como emprendedor podés hacerlo por tu cuenta, si tenés los conocimientos
que mencionamos en el punto anterior, se recomienda realizar un análisis estratégico de la mano
de un equipo o con algún tercero (socio, colaborador…) con el cual podrías intercambiar ideas,
formular comparaciones y tener en cuenta algunos aspectos que se te podrían escapar si
hicieras solo el análisis.
Diseñá y reformulá tu estrategia de negocio a partir de esta herramienta sencilla pero fundamental
favoreciendo el desarrollo de tu empresa y de tus proyectos. Incluso podés someterte vos mismo a un
Análisis FODA para identificar tus propias fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas, y hacer
de tu estilo de liderazgo uno más eficiente.