Las Capacidades como Objetivos de la Educación
3.1 Concepto:
Según Sternberg (1986), las capacidades humanas son aptitudes cognitivas que
permiten y potencian el aprendizaje. Estas se desarrollan mediante la educación,
que ajusta la enseñanza a las capacidades del alumnado para alcanzar sus
capacidades ideales. Su desarrollo depende de condiciones internas (prerrequisitos
cognitivos) y externas (estrategias didácticas).
3.2 Clasificación:
Los decretos educativos definen las capacidades como el potencial de cada
individuo para adquirir nuevos conocimientos y habilidades. Según Gagné, las
capacidades se relacionan con tipos de aprendizajes que requieren condiciones
específicas, facilitando un aprendizaje significativo y promoviendo el “aprender a
aprender”.
3.3 Sentido e Interrelación:
Las capacidades, planteadas como metas educativas generales, se interrelacionan
entre sí y con los contenidos curriculares. Actúan como punto de partida para
planificar la enseñanza y punto de llegada para evaluar el desarrollo educativo.
3.4 Secuenciación y Evaluación:
La secuenciación de los objetivos se realiza mediante análisis de tareas y
contenidos, siguiendo fases como las descritas por Gagné (identificación de tarea
final, análisis de componentes y establecimiento de secuencias). Esto influye en la
evaluación, que debe valorar indirectamente el desarrollo de las capacidades,
adaptándose a un enfoque formativo.
4. Valores de las Capacidades:
1. Valor Intrínseco: Las capacidades reflejan el desarrollo humano y las metas
alcanzables al finalizar un proceso educativo.
2. Valor Propedéutico: Las capacidades son base para logros futuros, facilitando
la atención a la diversidad y el progreso a lo largo de las etapas educativas.
3. Carácter Funcional: Las capacidades son útiles para la vida diaria,
fomentando aprendizajes significativos, actitudes, y saberes instrumentales
aplicables en el contexto social.
5. Conclusión:
Los objetivos educativos reflejan el modelo de sociedad deseado. Es crucial la
planificación docente para centrarse en las capacidades y aprendizajes de los
alumnos. La revisión curricular, impulsada por nuevas leyes educativas, debe
priorizar estos elementos para orientar eficazmente la educación hacia el desarrollo
integral del alumnado.