Análisis de corrupcion en Colombia y su posible solución
Alumnos
Alf. Laiton Fajardo Mario Esteban
Alf. Rodríguez Álvarez Tania
Alf. Tafur Bonilla Esteban
Docente
CT. Pablo Emilio Jimenez Diaz
Asignatura
Análisis de la Amenaza
Relaciones Internacionales
Escuela Militar de Cadetes General José Maria Cordova
Bogota D.C
2024
La corrupción se define como el uso indebido de posiciones de poder o
confianza para obtener beneficios personales, ya sea por parte de actores legales,
ilegales o mediante la colaboración entre ambos, en perjuicio del interés general.
Este fenómeno suele llevarse a cabo mediante la oferta o demanda, entrega o
recepción de bienes, dinero, servicios, beneficios o favores, a cambio de acciones
o influencias en decisiones y omisiones (Transparencia por Colombia, 2021a). Así,
la corrupción es un fenómeno sistemático y estructural cuyo origen y perpetuación
están vinculados a diversas condiciones económicas, sociales, políticas,
institucionales y culturales.
La corrupción tiene una predominancia en el abuso de poder confiado en
diversas áreas, como es el sector público, privado, político o judicial.
Sector público: uso indebido de la autoridad o posición de un actor público
con el propósito de obtener beneficios personales en favor de terceros. Esto lleva
a un perjuicio a la adecuada provisión de bienes y servicios destinados al beneficio
general de la sociedad.
Política: implica el uso indebido de poder mediante la manipulación de
políticas, instituciones y reglas de procedimiento en la asignación de recursos y
financiamiento.
Privada: abuso de poder por parte de actores del sector privado,
ocasionando un perjuicio en el interés general público o privado.
Judicial: hace referencia al abuso de poder dentro de la rama judicial con el
propósito de obtener beneficios personales o para terceros, interfiriendo en la
independencia e imparcialidad del proceso judicial y afectando la adecuada
impartición de justicia.
Personas afectadas:
Las personas afectadas son aquellos grupos o sectores de la población que
sufren directamente las repercusiones de un acto de corrupción. En el desarrollo
del análisis sobre este fenómeno, se resalta la identificación del daño ocasionado,
enfocándose especialmente en las comunidades más vulnerables, según lo
indicado por "Transparencia Internacional". Se reconocen trece grupos
poblacionales, aplicando un enfoque interseccional que toma en cuenta diversas
condiciones de vulnerabilidad que pueden coexistir.
Un Estado existe para que las personas puedan vivir en un territorio, organizadas
de la mejor manera posible. Se les encarga a unos pocos la misión de poner
reglas, administrar la plata y castigar a los que se desvían, pero aparece la
corrupción en escena. Y es que algunos de esos encargados del bien común
aprovechan su posición para beneficio propio. “¿por qué ocurre esto?”. Muchos se
apresuran a señalar de una manera critica del pueblo diciendo: “es que los
colombianos son corruptos”. El problema de esta respuesta es que, por ser
apresurada, no se detiene en los detalles. Pero si se verifica la historia del país es
en lo que va enfoca en el Fedesarrollo, un centro independiente de investigación
económica, analiza que la corrupción funciona como un sistema con múltiples
actores que se alimenta de sí mismo. Un breve ejemplo, es cómo llega la gente al
poder, el caso más visible es el de los votos. Se ha determinado que, para ser
elegido, primero hay que ser conocidos, lo cual cuesta una cifra grande de dinero;
una campaña al Congreso puede costar varios miles de millones de pesos. Y eso
supone conseguir quién la financie. Ahí viene uno de los hallazgos de
Fedesarrollo: los candidatos dependen mucho de los privados para financiar sus
campañas, esto es, empresarios o aportantes muy adinerados que creen en sus
propuestas. ¿Por amor a la patria? Puede que sí, puede que no, pero eso no es
lo relevante. Obviamente nadie va a poner tanta plata en un programa político si
no cree que va a salir beneficiado. El problema es cuando esos beneficios se
dirigen directamente a personas particulares: contratos para obras públicas,
empleos en las organizaciones del Estado o normas amañadas.
Ahora enfocándolo en el territorio colombiano, en Colombia, esto se facilita porque
no hay mecanismos suficientes para controlar la plata de las campañas: no se da
la información completa, se violan los topes, compran líderes políticos locales,
usan efectivo y estrategias para aumentar los beneficios, está la posibilidad de
hacer cosas bajo cuerda para alcanzar a más votantes y esto termina en enormes
deudas de favores. Frente a esto, se supone que el Consejo Nacional Electoral
investiga y controla que los candidatos, las campañas y las elecciones sean
transparentes, pero ¿quién propone y elige a los magistrados del Consejo?
Personas nominadas por los partidos políticos. De manera que no hay autonomía
política suficiente para investigar y, además, el Consejo tampoco tiene la
capacidad administrativa, ni de personal, ni de presupuesto.
Desde la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno Nacional y las FARC-
EP, la corrupción ha emergido como la principal preocupación de los colombianos.
Esto no es sorprendente, considerando los numerosos escándalos de corrupción
que han llevado a la ciudadanía a pasar de la indignación a la acción, organizando
constantes movilizaciones en contra de este problema.
Una ciudadana detectó irregularidades en la implementación de proyectos
financiados por el Sistema General de Regalías (SGR) entre 2019 y 2023 en el
Oriente Antioqueño. Para profundizar en esta situación, se destacó un caso que
mostró cómo estas irregularidades impactaron negativamente el desarrollo
agrícola de familias campesinas en la región. Esto pone de manifiesto que,
además de los efectos del conflicto armado, la corrupción socava los derechos
fundamentales de estas comunidades, como la dignidad humana, el buen nombre
y la seguridad alimentaria. Por lo tanto, en este caso, la reparación no solo busca
castigar a los responsables, sino también fortalecer el control social y establecer
buenas prácticas en la contratación pública para que las entidades competentes
puedan atender adecuadamente las verdaderas necesidades de la población y
prevenir futuros actos de corrupción.
“La corrupción le cuesta al país una enorme cantidad de recurso que
podrían ser utilizados para mejorar la educación, la salid, la infraestructura y otros
servicios públicos esenciales; el sector defensa y seguridad se destaca como el
más impactado por la corrupción” (Radiografía de la corrupción 2016-2022).
“137,65 Billones estuvieron comprometidos en hechos de corrupción
asociados a contratos, obras o servicios. 21,28 Billones se perdieron por hechos
de corrupción, terminando en manos de actores corruptos. 9,08 Billones fueron
recuperados por las autoridades competentes mediante la imposición de multas,
sanciones o acciones como la exigencia de la devolución de esos recursos”
(Transparencia por Colombia, 2024).
Estrategias de Prevención, Disuasión y Contención en Colombia
Prevención
Colombia ha implementado marcos legales y administrativos para fortalecer
la transparencia y prevenir la corrupción. El Plan Anticorrupción y de Atención al
Ciudadano establece directrices claras para que las instituciones públicas adopten
políticas de transparencia y participación ciudadana, como la publicación de
declaraciones de bienes y rentas (Ley 2013 de 2019) y la simplificación de
trámites para evitar espacios de corrupción (Decreto 2106 de 2019). Además,
Colombia promueve la gestión del riesgo mediante herramientas del
Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP), diseñadas para
identificar vulnerabilidades en los procesos administrativos.
Disuasión
La implementación de mecanismos como la contratación pública abierta y
las políticas de Gobierno Digital buscan disuadir actos corruptos al facilitar la
vigilancia pública. La publicación de información financiera y de presupuestos en
plataformas abiertas permite a la ciudadanía y a los órganos de control supervisar
la gestión estatal. Estas acciones se complementan con campañas para fomentar
la integridad en la función pública y el uso ético de datos, como parte de la
colaboración con la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP)
Contención
Colombia ha desarrollado alianzas estratégicas con organizaciones
internacionales como la ONU y la OGP para contener la corrupción mediante
cooperación técnica y vigilancia internacional. El nuevo Marco de Cooperación
para el Desarrollo Sostenible 2024-2027 firmado con la ONU refuerza el
compromiso de Colombia en áreas clave como la transparencia en la gestión
pública y el desarrollo de capacidades para combatir la corrupción, especialmente
en sectores vulnerables
Marco Legal y Regulaciones Anticorrupción:
Reformas Legislativas: Colombia ha introducido leyes especializadas para
atacar la corrupción, como la Ley 1474 de 2011, conocida como el Estatuto
Anticorrupción, que fortalece los mecanismos de control y sanciona severamente a
los infractores.
Implementación de Marcos de Compliance: Se ha impulsado la adopción de
políticas de compliance en el sector público, privado y en ramas sensibles que
puedan ser un objetivo de valor para la corrupción para asegurar el cumplimiento
normativo y ético.
Institucionalidad y Fortalecimiento de Entidades:
Control Interno: Las entidades públicas han reforzado sus sistemas de control
interno para detectar y prevenir irregularidades.
Auditorías y Contralorías: La Contraloría General de la República y la Procuraduría
General han mejorado sus capacidades de auditoría y sanción administrativa.
Educación y Conciencia Pública:
Programas Educativos: Iniciativas para educar a la ciudadanía, desde etapas
tempranas, sobre los valores de la transparencia y la ética.
Campañas Públicas: Campañas de sensibilización acerca del impacto de la
corrupción y promoción de la denuncia ciudadana.
Tecnología y Datos Abiertos:
Plataformas de Transparencia: Iniciativas como el Portal de Datos Abiertos de
Colombia permiten un acceso fácil y transparente a la información gubernamental,
facilitando la vigilancia ciudadana, como lo es; Portal de Datos Abiertos de
Colombia, la cual tiene como principal objetivo es ofrecer el acceso libre a
conjuntos de datos del gobierno, permitiendo que ciudadanos, periodistas e
investigadores accedan a información sobre salud, educación, finanzas públicas,
entre otros temas. La plataforma promueve la transparencia y la participación
ciudadana al facilitar el uso y análisis de la información.
Inteligencia Artificial y Big Data: Uso emergente de tecnologías avanzadas para
detectar patrones de corrupción y fraudes.
Alianzas Internacionales de Colombia
Naciones Unidas:
Colombia es signataria de la Convención de las Naciones Unidas contra la
Corrupción (UNCAC), lo que implica compromisos en cooperación internacional,
asistencia técnica y el intercambio de información para reforzar la lucha contra la
corrupción.
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE):
La membresía de Colombia en la OCDE ha sido un impulso para alinear sus
políticas con estándares internacionales de transparencia, gobernanza y buenas
prácticas, beneficiándose de la revisión por pares y el intercambio de experiencias.
Transparencia Internacional y Otros ONGs:
A través de colaboraciones con organizaciones como Transparencia por Colombia,
se desarrollan evaluaciones de políticas y recomendaciones para mejorar la
integridad en el sector público.
Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional (FMI):
Ambos organismos han trabajado con Colombia para fortalecer sus capacidades
institucionales, proporcionando tanto financiamiento como asistencia técnica en
áreas claves como la gestión fiscal responsable y la gobernabilidad.
Organización de Estados Americanos (OEA):
Participación activa en la OEA involucra la promoción de la Carta Democrática
Interamericana, que incluye la transparencia y la rendición de cuentas como
principios fundamentales.
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Transparencia por Colombia.