RHEMA COLOMBIA
SEGUNDO AÑO VIRTUAL
DESARROLLO Y PRESENTACION DE UN SERMON
MAESTRO DAVID BAYUELO ESPITIA
MILTON JAVIER GARCIA CARRANZA
VIVIENDO EL CARÁCTER
Introducción
Uno de los desafíos más común en esta época por la que atravesamos como
Iglesia, es vivir conforme al carácter de Cristo. No cabe duda que cada día el
mundo atrae y arrastra más Cristianos hacia él, vemos desde miembros de la
Iglesia que asistían regularmente a Iglesia hasta Ministros de renombre, pasando
por lideres de alabanza, lideres de ministerio y obviamente Ministros de Pulpito,
los cuales fueron seducidos por los ofrecimientos de este mundo, fama, dinero,
relaciones sexuales ilícitas, hasta que algún día tomaron la decisión de acceder
ante dichos ofrecimientos. Y nos preguntamos entonces: ¿que paso? ¿Que fallo?
Que falto en la vida de estos hombres y mujeres (no hay distinción de genero) que
los veíamos tan entregados, tan comprometidos y tan seguros de lo que estaban
haciendo y sobre todo de lo que estaban creyendo.
Para empezar, vamos a leer Juan [Link] Estas cosas os he hablado para que en
mi tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al
mundo.
Acá vemos en primera medida que Jesús les dice de una manera muy sincera y
poco sutil, que en este mundo donde habitamos tendremos aflicciones, es decir
tendremos situaciones difíciles, episodios dolorosos, ausencia de amor tal vez,
rechazo, confusión, persecución y por que no, hasta maltratos físicos o verbales
por confesar nuestra fe. Jesús es muy claro, tendremos aflicciones, situaciones
que tal vez nos pueden llegar a pensar en negar la fe, a echar para atrás como
decimos en el vocabulario Cristiano, es decir tomar la decisión de interrumpir
nuestra vida Espiritual y volver al mundo, bajo la creencia falsa que tan pronto
llegamos a los caminos de Dios inicia nuestro verdadero “calvario”. Vemos que
Jesús es muy sincero, y nos quedamos ahí, no vemos esta advertencia que
podemos interpretar también como casi una promesa, el tema acá para comenzar
en esta mañana es que precisamente Jesús quiere que sepamos que la vida
Cristiana, la vida como seguidores suyos en este mundo gobernado por las
tinieblas va a tener obstáculos, va a resultar una prueba de obstáculos.
Observamos como en este mismo versículo Jesús seguidamente nos da también
una palabra de confianza cuando dice “pero confiad, yo he vencido al mundo”, no
cabe duda que nuestra fe, nuestra seguridad esta en sus palabras y en las
promesas que están registradas a lo largo y ancho de la Biblia. Tal vez esta es de
esas promesas que nosotros deseamos que no se cumpla jamás.
Hoy nuestro tema es otro, el carácter, pero como iniciar hablando de este tema
clave, vital y fundamental en nuestra vida espiritual, sin observar además la
advertencia que Jesús les hace a sus discípulos, discípulos dentro de los cuales
nos encontramos en este momento.
Pero qué relación tienen las pruebas, los momentos difíciles, los momentos de
dolor con el Carácter? Pareciera que ninguna, pareciera que fueran dos temas
que deben manejarse por separado, parece que aflicción y carácter no caminan de
la mano, pero es aquí donde quiero que fijemos nuestra atención.
Hemos reconocido a Jesús como el Señor de nuestra vida, hemos reconocido que
nuestra vida sin El no tiene sentido, que carece de validez, de sentido y de razón,
entonces aquí cabe una pregunta: Por que entonces nos cuesta tener ese carácter
con que Jesús también asumió cada situación en su vida? Por que nos dejamos
derrumbar ante diferentes situaciones que ocurren en nuestra vida, pero con lo
cual Dios permite que observemos por nosotros mismos, cual es nuestra reacción,
si dudamos o si, por el contrario, vamos entendiendo que se trata de ir creciendo y
madurando espiritualmente hasta llegar a la estatura del varón perfecto, llegando a
tomar las decisiones y viendo cada circunstancia en nuestra vida tal y como ve
Jesús.
En esta oportunidad quiero que veamos precisamente que seguramente depende
y ha dependido de nuestro carácter a la hora de tomar decisiones, a la hora de
asumir la vida desde todos los aspectos que se atraviesan y se presentan en ella.
No podemos continuar con este tema sin antes tratar de entender cual es
precisamente la definición de la palabra carácter. El carácter esta definido como
el conjunto de rasgos, cualidades o circunstancias que indican la naturaleza propia
de una cosa o la manera de pensar y actuar de una persona o una colectividad y
por los que se distingue de las demás.
Podemos entonces observar que en este caso el carácter que debe haber en
nosotros precisamente es la naturaleza de Dios que hay en nosotros, esa
naturaleza que nos define de las personas del mundo, esa naturaleza que hace la
diferencia con las personas que nos rodean y que no conocen a Dios pero que, si
nos están observando, nos están revisando, como asumimos una enfermedad, un
hurto, el fallecimiento de un familiar y por que no, hasta una discusión con una
persona en común.
Generalmente equivocadamente hemos confundido esta definición del carácter,
con la forma en que una persona responde, maneja su volumen de voz o con la
forma en que trata a las demás personas. Vemos que esto esta equivocado ya
que el verdadero carácter consiste en poder reaccionar, tomar decisiones, asumir
circunstancias propias de la vida así nos puedan llegar a perjudicar y no con la
forma en que le contesto la llamada o un mensaje a una persona ante cualquier
circunstancia.
En este momento quiero que analicemos y precisamente nos quede claro que
cuando entonces alguien define el carácter de una persona como fuerte, por el
hecho que grita los demás, vemos entonces que se trata simplemente de una
persona con un carácter débil, es decir con una personalidad frágil que se deja
llevar por un momento emocional y no alguien que pone en practica sus principios
espirituales, no alguien que trata de preguntarse como respondería Jesús ante
esta situación? Sino que por el contrario cree tener la respuesta para cada
circunstancia.
Para terminar, quiero que veamos un ejemplo en la Palabra: leamos Romanos [Link]
“Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que
la tribulación produce paciencia”. Acá vemos un ejemplo de lo que debemos traer
dentro de nuestro carácter, esa respuesta Bíblica con la que asumimos una
situación. En este caso por ejemplo vemos que, ante una situación difícil, antes
que expresar palabras fuertes, tratar de culpar a alguien, incluso al mismo Dios,
debemos traer desde lo profundo de nuestro ser esta actitud: ahhhh esta aflicción
voy a aprovecharla para madurar mi paciencia, seguramente debo ser mas
paciente, mas calmado y menos reaccionario, menos iracundo, menos carnal y
empezar a dejar salir esa espiritualidad, sabiendo que hace parte y debe hacer
parte de nuestro carácter.
Muchas gracias. Hagamos una oración para finalizar pidiendo a Dios que llene
nuestro carácter de su Palabra y de su Espíritu para que seamos esos obreros
útiles que Dios necesita en su obra.