Trastornos de
tejidos blandos
Abigail Gualli
D a v i d b e n a l c a z a r
Richard Contreras
01. Definición
02. Clasificación según exposición al
medio ambiente, elemento que las
produce y gravedad.
03. Tratamiento inmediato
04. Tratamiento definitivo
05. Profilaxis
Índice
06. Tratamiento de la infección
07. Pie diabetico, absceso, úlcera
infectada y Sd Fournier.
Definición
Son afecciones que afectan los tejidos no óseos del cuerpo, como músculos, tendones,
ligamentos, fascias, piel y tejidos conectivos.
Pueden ser causados por lesiones traumáticas, inflamaciones, infecciones, trastornos
autoinmunes, sobrecarga mecánica o degeneración relacionada con la edad.
Estas lesiones a menudo ocurren durante las actividades deportivas y de ejercicio, pero a
veces las actividades cotidianas simples pueden causar una lesión.
Los esguinces, las distensiones y las contusiones, así como la tendinitis y la bursitis, son
lesiones frecuentes de los tejidos blandos. Incluso con el tratamiento adecuado, estas
lesiones pueden requerir un tiempo prolongado para sanar.
Clasificación según exposición al medio ambiente
Estas patologias se puedes clasificar en dos categorías
Trastornos abiertos o expuesto. Trastornos cerrados o no expuestos
Son aquellos que están en contacto directo Son aquellos que no estan expuestos al
con el medio ambiente. medio ambiente.
Contusiones
Heridas abiertas.
Desgarros musculares o tendinosos
Quemaduras
Bursitis o tendinitis
Infecciones superficiales
Trastornos degenerativos
Úlceras crónicas
Clasificación segun el elemento que las produce
Traumáticas: Producidas por impacto, presión, torsión o
estiramiento excesivo de los tejidos. Ejemplos incluyen
hematomas, esguinces, distensiones musculares.
Infecciosas: Causadas por la invasión de microorganismos
patógenos que afectan los tejidos blandos, tales como
abscesos o celulitis.
Metabólicas: Relacionadas con alteraciones metabólicas
que afectan los tejidos, como la gota, que involucra
depósitos de cristales de ácido úrico en los tejidos
blandos.
Autoinmunes: Afecciones en las que el sistema
inmunológico ataca los tejidos blandos del cuerpo, como
en el lupus eritematoso sistémico.
Degenerativas: Provocadas por el desgaste de los tejidos
con el tiempo, como la tendinopatía o la osteoartritis.
Clasificación según la gravedad
Leves
Lesiones o afecciones de menor importancia, que no afectan gravemente la función del tejido
o del organismo. Generalmente, son tratables con reposo o medicamentos antiinflamatorios.
Ejemplo: Distensión muscular leve o esguince de grado 1.
Moderadas
Lesiones que afectan la funcionalidad del tejido, requiriendo tratamiento especializado y
rehabilitación. El dolor y la inflamación son más significativos, y puede haber una
recuperación prolongada.
Ejemplo: Tendinitis o esguince de grado 2.
Graves
Lesiones severas que comprometen de forma importante la funcionalidad de los tejidos y
pueden requerir intervenciones quirúrgicas. En estos casos, el tratamiento y la recuperación
pueden ser largos.
Ejemplo: Rotura muscular grave o daño extensivo de ligamentos.
Tratamiento inmediato
Hemorragia:
Presión directa con gasas estériles. Si persiste, aplicar
torniquete proximal (máximo 2 horas).
Limpieza:
Irrigación con 500-1000 ml de solución salina estéril
usando una jeringa de 30 ml con aguja de calibre 18
para generar presión.
Inmovilización:
Uso de férulas rígidas. En esguinces graves,
inmovilización con yeso o férula plástica.
Manejo específico según tipo de lesión
Cerradas:
RICE (Reposo, hielo local 20 minutos cada 2-4 horas por
48 horas, compresión elástica moderada, elevación por
encima del nivel del corazón).
Analgesia inicial: Paracetamol 1 g VO cada 8 horas o
ibuprofeno 400 mg VO cada 6 horas.
Abiertas:
Retiro de cuerpos extraños bajo anestesia local (lidocaína
1%, 5-10 ml infiltración).
Cobertura con apósitos hidrocoloides o estériles.
Tratamiento definitivo
Reparación quirúrgica y no quirúrgica
Cerradas:
Rehabilitación temprana: Movilización pasiva seguida
de activa con fisioterapia.
Infiltración de corticosteroides (metilprednisolona 40
mg intraarticular) en casos crónicos o refractarios.
Abiertas:
Suturas: Uso de puntos simples o en colchonero
vertical con nylon 4-0.
Avulsiones extensas: Injertos cutáneos parciales o
colgajos locales.
Profilaxis
Prevención de infecciones en heridas abiertas
Limpieza quirúrgica: Desbridamiento meticuloso.
Antibioticoterapia profiláctica:
Heridas contaminadas: Amoxicilina/clavulanato 875/125 mg VO
cada 12 h por 5 días.
Lesiones sucias o expuestas: Cefazolina 2 g IV dosis única
prequirúrgica.
Inmunización
Vacunación antitetánica:
Heridas sucias o profundas: Dosis única de toxoide tetánico si la
última fue hace >5 años.
Inmunoglobulina antitetánica: 250 UI IM en pacientes no
inmunizados.
Tratamiento de la infección
Diagnóstico y manejo inicial
Evaluación clínica: Celulitis, abscesos,
drenaje purulento.
Cultivo de herida: Toma de muestra antes
de iniciar antibióticos.
Antibióticos empíricos iniciales:
Celulitis grave: Vancomicina 15 mg/kg
IV cada 12 h + piperacilina/tazobactam
4.5 g IV cada 6 h.
Manejo quirúrgico y seguimiento
Desbridamiento quirúrgico: Eliminación de
tejido necrótico bajo asepsia estricta.
Duración del tratamiento: 10-14 días,
ajustado según respuesta clínica.
Seguimiento: Evaluación diaria de
evolución clínica y signos de mejoría.
El cuidado del pie diabético es fundamental
para prevenir complicaciones como
Pie diabetico ulceraciones, infecciones y amputaciones.
Prevención y educación
Educación al paciente y cuidadores
Un adecuado control de la diabetes Autoinspección diaria
tratamiento del flujo arterial Control Glicemico estricto
desbordamiento y curetaje adecuado de la lesión Higiene y cuidado diario de los pies
Descartar infección Lavado diario
Verificar que el paciente no presente Celulitis, lanfanguitis, Hidratación
crepitaciones, afectación ósea, exudado purulento, fetidez, Corte adecuado de la uñas
profundidad, fístulas, gangrena. Elección del calzado
Atención de Lesiones
Ulceras leves
Signos de infecciones
Tratamiento multidisciplinario
Acudir donde médicos especialistas
Cambios en el estilo de vida
Abandonar el tabaco
Actividad fisica
Dieta equilibrada
Absceso
Acumulación de material purulento
localizada y rodeada por tejido
inflamatorio
Todos los abscesos deben ser
drenados y valorados
Sus signos clinicos son
Tumoración roja, caliente,
dolorosa.
Edema o induración.
Drenaje espontáneo de liquido
Se debe determinar sus causas y
posterior preparar los implementos
necesarios para el drenaje.
Posterior a ser valorado se procede a
anestesiar al paciente
Úlceras infectadas
1. Evaluación Inicial
Historial clínico: Revisar comorbilidades (diabetes, insuficiencia renal, etc.),
duración de la úlcera, síntomas asociados.
Evaluación física: Verificar el tamaño, la profundidad y la localización de la
úlcera, signos de infección (enrojecimiento, calor, secreción purulenta).
Evaluación microbiológica: Tomar cultivos de la úlcera para identificar los
patógenos (bacterias, hongos).
2. Manejo Antimicrobiano
Antibióticos de amplio espectro iniciales: Basados en las bacterias más
comunes (p. ej., Staphylococcus aureus, Streptococcus).
En infecciones graves, considerar antibióticos que cubran anaerobios y
bacilos gramnegativos.
Ajuste según los resultados del cultivo: Cambiar el tratamiento según la
susceptibilidad microbiana.
Antifúngicos: Considerar si hay sospecha de infección fúngica, especialmente
en inmunocomprometidos.
Úlceras infectadas
3. Desbridamiento Quirúrgico
Desbridamiento de tejidos no viables: Eliminar tejido necrótico y
necrosado para prevenir la propagación de la infección.
Terapias de cierre: En úlceras crónicas, emplear técnicas de cierre
como injertos de piel o terapia con presión negativa (VAC).
4. Manejo de Factores Subyacentes
Control de comorbilidades: Optimizar el control de la diabetes,
circulación, y otros trastornos.
Cuidado de la herida: Cambiar apósitos regularmente, utilizando
apósitos adecuados para mantener un ambiente húmedo y
prevenir infecciones.
5. Monitoreo
Monitorear la respuesta clínica al tratamiento antimicrobiano y la
cicatrización de la úlcera.
Realizar cultivos periódicos si la infección persiste.
Síndrome de
fournier
El síndrome de Fournier es una urgencia médica que requiere un tratamiento inmediato y agresivo para prevenir la sepsis y la
muerte. El protocolo actual incluye lo siguiente:
1. Evaluación Inicial
Historia clínica: Historia de enfermedades subyacentes (diabetes, inmunosupresión, etc.), síntomas (dolor genital, fiebre,
malestar general).
Evaluación física: Inspección de áreas genitales, perineales y abdominales, buscando signos de necrosis, piel moteada, o
crepitación (presencia de gas subcutáneo).
Estudios de laboratorio: Hemograma (leucocitosis), función renal, gases sanguíneos, lactato, cultivos de heridas y
hemocultivos.
2. Tratamiento Antimicrobiano Empírico
Antibióticos de amplio espectro: Iniciar inmediatamente tratamiento intravenoso con antibióticos que cubran una amplia
gama de bacterias, incluyendo anaerobias, grampositivos, gramnegativos y, si es necesario, hongos.
Ejemplo: Piperacilina-tazobactam, Imipenem-cilastatina, o una combinación de vancomicina con ceftazidima.
Ajustar según resultados de cultivo: Cambiar según el perfil de susceptibilidad de los patógenos.
3. Desbridamiento Quirúrgico
Desbridamiento inmediato y agresivo: El tratamiento quirúrgico es crucial; eliminar todo el tejido necrosado y no viable para
reducir la carga bacteriana y prevenir la propagación.
Repetir desbridamientos: Puede ser necesario realizar desbridamientos adicionales en función de la evolución de la necrosis.
Síndrome de fournier
4. Manejo de Soporte
Soporte hemodinámico: Controlar el shock séptico con líquidos intravenosos y
vasopresores si es necesario.
Manejo de la insuficiencia orgánica: Soporte en unidad de cuidados intensivos (UCI)
para pacientes con insuficiencia renal, respiratoria o cardiovascular.
Corrección de desequilibrios metabólicos: Manejar electrolitos y función renal.
5. Cuidado Postquirúrgico
Monitoreo intensivo: Continuar con antibióticos IV hasta que la infección esté
controlada, luego cambiar a antibióticos orales según lo indicado.
Control de la glucemia: Optimizar el control de la diabetes, si aplica.
Terapia de soporte: Terapia de presión negativa para el manejo de la herida y posibles
injertos de piel si la piel no se regenera adecuadamente.
6. Consideraciones de Reconstrucción
En casos donde hay pérdida extensa de tejido genital o perineal, se puede necesitar
cirugía reconstructiva, como injertos de piel o cirugía plástica para restaurar la función y
estética genital.
Muchas
Gracias