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TRABAJO PRÁCTICO - Politicas Económicas

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24/10/24

TRABAJO PRÁCTICO: “Políticas Económicas”

OBJETIVO: Estabilidad de precios

- CONCEPTOS CLAVES:
El debate sobre la intervención del Estado en la economía es uno de los más frecuentes en la
economía normativa. En un extremo hay quienes proponen que el Estado intervenga lo menos
posible, que se limite a proteger los derechos de propiedad (lo que se llamó “capitalismo salvaje”)
y, en el otro, quienes proponen que todas las empresas sean estatales (comunismo “puro”). La
realidad cotidiana en la gran mayoría de las sociedades no está ni en un extremo ni en el otro; las
economías “mixtas” tienen a la iniciativa privada como motor principal de la economía, pero el
Estado establece reglas, orienta, corrige y complementa al mercado. Entre los tipos de
intervención del Estado en la economía podemos destacar las políticas fiscales, las políticas
monetarias y, las regulaciones económicas y políticas cambiarias.

Comencemos conceptualizando la política fiscal, la cual es la forma en que el Gobierno gestiona


sus ingresos y gastos para influir en la economía del país. Básicamente, el Gobierno usa esta
herramienta para recaudar dinero, principalmente a través de impuestos. Y luego decide en qué
gastarlo, como en salud, educación o infraestructuras. Este gasto es conocido como gasto
público. El objetivo de estas medidas es que la economía crezca de manera estable y se cubran
ciertas necesidades básicas. El objetivo de la política fiscal es influir en la economía para
conseguir metas como reducir el desempleo o controlar la inflación. Lo consigue utilizando dos
herramientas: Gasto público e Impuestos. Al ajustar los niveles de gasto e ingresos, el Gobierno
puede impulsar o frenar la actividad económica. Por ejemplo, si hay una crisis, el Gobierno puede
gastar más para que las empresas y la gente tengan más dinero para consumir.
Al llevar a cabo estas políticas fiscales, el Estado provoca efectos directos sobre:

 La asignación de recursos: El Estado sustrae recursos a la actividad privada -a través de


los impuestos- y los utiliza para proveer servicios que, en muchos casos, no hubieran sido
provistos por el sector privado. De esta forma, la política fiscal intenta normalmente que la
asignación de recursos sea más eficiente, al proveer servicios que la sociedad necesita,
pero que el mercado no está en condiciones de proveer.
 La distribución del ingreso: Los beneficios de los gastos públicos no se distribuyen en
proporción a los impuestos que pagó cada persona. La política fiscal, al cobrar impuestos,
disminuye la capacidad de consumir bienes y servicios de algunos habitantes, mientras
proporciona beneficios (en forma de servicios públicos y subsidios). Generalmente la
política fiscal intenta que no sea tan desigual la capacidad de consumir bienes y servicios,
beneficiando a los sectores más pobres de la sociedad.
 El nivel de demanda agregada: Los impuestos disminuyen el ingreso disponible de las
familias y, por lo tanto, el consumo privado, que es el principal componente de la demanda
global. En tanto, el consumo del gobierno y la inversión pública agregan demanda. Si el
gobierno percibe que la demanda agregada es insuficiente, puede recurrir a aumentar su
gasto o a disminuir impuestos.

Dependiendo de las diferentes decisiones tomadas a la hora de dirigir la política fiscal, puede
clasificarse como expansiva, contractiva o neutral. Sin embargo, lo que más determina a corto
plazo la aplicación de una política fiscal expansiva o contractiva es la situación del ciclo
económico en que se encuentre.

Cuando la economía está en recesión y hay mucho desempleo, el Gobierno puede aumentar el
gasto público o reducir los impuestos para estimular la economía, estas medidas son de política
fiscal expansiva. Esto puede aumentar la demanda agregada, mejorar el empleo y reactivar el
crecimiento económico. Puede ser de cinco tipos principales, o vías de aplicación: Reduciendo
impuestos para que la gente tenga más dinero disponible; Aumentando el gasto público en
proyectos como carreteras, hospitales o escuelas; Ofreciendo incentivos fiscales para que las
empresas inviertan más; Estimulando las exportaciones mediante beneficios fiscales;
Utilizando medidas extremas como el “dinero helicóptero”, que implica dar dinero directamente
a los ciudadanos para que lo gasten.

Si la economía está sobrecalentada y hay mucha inflación, el Gobierno puede hacer lo contrario:
reducir el gasto y aumentar los impuestos. Esto disminuye la demanda agregada y ayuda a
controlar los precios, por eso se llama política fiscal contractiva. Estas son algunas de las
medidas: Aumento de impuestos, Reducción del gasto público, Medidas para desalentar las
inversiones privadas y las exportaciones netas (menores exportaciones netas). En el caso de la
política fiscal neutral, la política fiscal se basa en el equilibrio, al equiparar el nivel de gasto
público con el de ingresos totales. No se busca ni estimular ni enfriar la economía.

Imagina que un país está atravesando una crisis económica y el desempleo está muy alto. En
este caso, el Gobierno decide aplicar una política fiscal expansiva. Las medidas que toma son
bajar los impuestos y aumentar el gasto público en proyectos como la construcción de
infraestructuras. El objetivo es generar empleo y aumentar la demanda en la economía.

Ahora supongamos que la economía está creciendo demasiado rápido y los precios están
subiendo (inflación) de forma descontrolada. El Gobierno decide aplicar una política fiscal
contractiva. Para reducir la inflación, decide los impuestos y reducir el gasto público, buscando
enfriar la economía y controlar los precios.
La política monetaria es parte de la política económica que se encarga de controlar los factores
monetarios, como la cantidad de dinero en circulación y los tipos de interés. Su objetivo principal
es garantizar que los precios se mantengan estables y que la economía crezca de forma
sostenible. Este tipo de política económica influye en la economía, manejando la cantidad de
dinero que hay en circulación (base monetaria) y cuánto cuesta pedir prestado ese dinero (los
tipos de interés). Con estas herramientas, buscan regular la economía y mantener una
estabilidad financiera.

Con la política monetaria, los países intentan influir en sus economías para alcanzar ciertos
objetivos macroeconómicos clave:

 Controlar la inflación: Mantener los precios estables. Si suben mucho, aplican políticas
restrictivas. Si bajan demasiado (deflación), aplican políticas expansivas. La inflación
objetivo de los países es el 2%.
 Reducir el desempleo: Incentivar a las empresas a invertir y contratar más personas. Esto
se consigue con políticas expansivas.
 Alcanzar el crecimiento económico: Aumentar la actividad económica para mejorar el
bienestar. Aquí también entran en juego las políticas expansivas.
 Mejorar la balanza de pagos: Asegurarse de que no importan mucho más de lo que
exportan, porque esto podría aumentar la deuda y ralentizar la economía.

Existen dos tipos principales de políticas monetarias, según el objetivo que se quiera alcanzar: La
política monetaria expansiva consiste en aumentar la cantidad de dinero en circulación para
fomentar la inversión, reducir el desempleo y conseguir crecimiento económico. El riesgo es que
esto provoque inflación. Por otro lado, la política monetaria restrictiva radica en reducir la
cantidad de dinero disponible para controlar la inflación. El riesgo es que puede frenar el
crecimiento económico y aumentar el desempleo. Incluso puede provocar una recesión.

A su vez, un aumento en la cantidad de dinero tiene efecto en la demanda agregada: De forma


directa, ya que, al haber más dinero en manos de los particulares, estos tenderán a gastarlo, ya
sea en consumo o inversión. O de forma indirecta, a través de la tasa de interés, ya que cuanto
más baja es esta, más barato resulta endeudarse, y por ello, se estimula la inversión.
La política monetaria es ejecutada por el Banco Central que,
en teoría, no está sujeto a órdenes del Poder
Ejecutivo Nacional. Sin embargo, en
Argentina ha sido una práctica habitual que
el Banco Central recibiera instrucciones
por parte del Presidente o del Ministro de
Economía de la Nación. En cambio, en gran
parte de los sistemas monetarios (como en
Estados Unidos o la Unión Europea) el Banco Central
tiene independencia en el manejo de la política monetaria. Esta
independencia se ha justificado en la creencia de que la “llave” del control de la inflación está en
la política monetaria; y que debe evitarse que el gobierno utilice la emisión de dinero para
financiar su déficit. Si eso ocurre, en la medida en que el déficit público esté fuera de control,
también lo estará la cantidad de dinero y la inflación. De hecho, esto es lo que ha pasado en la
Argentina en varios períodos de nuestra historia.

La política cambiaria es el conjunto de acciones que llevan a cabo los Gobiernos en relación con
el tipo de cambio. Es una parte de la política monetaria. La política cambiaria, trata de influir sobre
el valor de la moneda nacional. Es decir, son un conjunto de decisiones que se llevan a cabo para
controlar el valor de la moneda, siempre en relación con el resto de las divisas extranjeras. De
esta forma, el Gobierno controla el valor de su moneda mediante la aplicación de las distintas
políticas cambiarias que se lleven a cabo. Así, el objetivo de esta es dotar de estabilidad al valor
de una moneda determinada, en relación a otra extranjera. Acciones como la devaluación
monetaria, así como la impresión de moneda, son acciones de la política cambiaria. El principal
objetivo de la política cambiaria suele centrarse en la estabilidad del valor de la moneda
nacional, en relación con las divisas extranjeras. Así, alcanzar el equilibrio exterior del país
mediante la elección de un sistema de tipos de cambio es uno de los grandes objetivos de esta.

A su vez, debemos destacar el poder adquisitivo, el cual es la capacidad de compra de bienes y


servicios en unidades físicas. El poder adquisitivo disminuye al aumentar la inflación, por lo que
está directamente relacionado con el índice de precios de consumo (IPC). Es un buen medidor de
la riqueza de los ciudadanos durante un tiempo determinado.

Otro concepto importante es la estabilidad económica, la cual en economía refiere a toda


situación identificada por la ausencia de grandes variaciones en el nivel de producción, renta y
empleo, sea con poca o nula inflación (variación de precios). Las crisis económicas son un
ejemplo de inestabilidad económica general, donde se producen descensos más o menos
pronunciados de la producción total y aumentos rápidos del desempleo. El objetivo principal de la
estabilización económica es evitar las fluctuaciones extremas en los indicadores económicos,
como el crecimiento del PIB, la inflación, el desempleo y el déficit fiscal. Busca promover un
crecimiento sostenible y equilibrado, evitando tanto las crisis económicas como el crecimiento
desmedido que pueda llevar a burbujas especulativas y desequilibrios. Para lograr esto, se usan
distintas herramientas y políticas fiscales y monetarias.

- ¿QUÉ ES LA ESTABILIDAD DE PRECIOS?:


La estabilidad de precios es aquella situación en la que los precios se mantienen o crecen a un
determinado nivel considerado como adecuado durante cierto tiempo. La estabilidad de precios
permite relajar las políticas monetarias de control de la inflación y la expansión del crédito, con la
finalidad de que exista más dinero en circulación y la economía pueda funcionar mejor y se cree
empleo a un ritmo más elevado. El control de la inflación se hace necesario para los Bancos
Centrales ya que puede provocar una subida de los tipos de interés nominales aumentado el
coste de oportunidad de tener dinero.

La estabilidad de precios es muy importante, siendo clave en los siguientes puntos:

 Preserva el valor del dinero: La estabilidad de precios ayuda a preservar el valor del
dinero a lo largo del tiempo. Cuando los precios son estables, las personas pueden
planificar sus gastos y ahorros con mayor certidumbre. Por otro lado, cuando la inflación es
alta, el valor de la moneda disminuye, lo que puede reducir la capacidad de compra de los
consumidores y erosionar los ahorros de las personas.
 Fomenta la inversión y el crecimiento económico: La estabilidad de precios también
puede fomentar la inversión y el crecimiento económico a largo plazo. Si los precios son
estables, las empresas pueden planificar y presupuestar mejor sus inversiones, lo que
puede fomentar la innovación y el crecimiento económico.
 Reduce la incertidumbre: La estabilidad de precios también puede reducir la
incertidumbre en la economía, lo que puede mejorar la confianza de los consumidores y las
empresas. Esto puede llevar a un aumento de la inversión, el consumo y el empleo.
 Facilita la toma de decisiones: Cuando los precios son estables, los individuos y las
empresas pueden tomar decisiones más informadas y planificar sus presupuestos a largo
plazo. Esto puede ayudar a reducir la incertidumbre y mejorar la estabilidad financiera de
las personas y las empresas.

Entre los beneficios de la estabilidad económica encontramos la preservación del poder


adquisitivo del dinero, eficiencia económica, estimulación de la inversión, reducción del costo de
financiamiento, mayor confianza en la economía, Menor desigualdad económica y, la reducción
del riesgo de burbujas y crisis financieras.
Los Bancos Centrales pueden lograr la estabilidad de precios mediante las siguientes
herramientas:

 Política monetaria: La política monetaria es una herramienta clave utilizada por los
bancos centrales para lograr la estabilidad de precios. Por lo general, los bancos centrales
intentan controlar la oferta de dinero y las tasas de interés para mantener la inflación
dentro de ciertos límites. Si la inflación se acerca a niveles indeseables, los bancos
centrales pueden aumentar las tasas de interés para reducir la demanda y enfriar la
economía. Por otro lado, si la inflación es demasiado baja, los bancos centrales pueden
reducir las tasas de interés para estimular la demanda y calentar la economía.
 Control de la oferta monetaria: Los bancos centrales también pueden controlar la oferta
monetaria para ayudar a mantener la estabilidad de precios. Si los bancos centrales
imprimen demasiado dinero, pueden crear una inflación excesiva. Para evitar esto, los
bancos centrales suelen tener objetivos de crecimiento de la oferta monetaria.
 Comunicación: La comunicación es una herramienta importante para los bancos
centrales, ya que sus acciones pueden afectar las expectativas de inflación y el
comportamiento de los agentes económicos. Los bancos centrales suelen publicar
informes y comunicados que explican su estrategia y sus objetivos de inflación. Esto puede
ayudar a reducir la incertidumbre y mejorar la confianza en la economía.
 Regulación financiera: Los bancos centrales también pueden regular y supervisar las
instituciones financieras para ayudar a prevenir crisis financieras y mantener la estabilidad
de precios. Por ejemplo, los bancos centrales pueden requerir que los bancos mantengan
ciertos niveles de reservas y capital para reducir el riesgo de quiebra y mejorar la
estabilidad financiera.

- ¿QUÉ ES LA INFLACIÓN?:
La inflación es el aumento generalizado de los precios de los bienes y servicios de una
economía durante un periodo de tiempo, lo que reduce el poder adquisitivo. También se puede
entender como la pérdida de valor de una moneda. Es decir, no es que los precios suban, es
que el valor de la moneda baja. Y por eso, los precios de los bienes expresados en esa moneda
suben. La inflación ocurre cuando (de media) aumentan los precios de todo. Es un fenómeno que
hace que tu dinero cada vez valga menos. O dicho de otra manera, hace que pierdas poder
adquisitivo. Por tanto, el día de mañana, podrás comprar menos cosas que hoy con el mismo
dinero. Aunque a corto plazo a veces puede no notarse, su efecto a largo plazo puede ser
devastador. Por ejemplo, una inflación de un 3% anual, en 20 años provoca una caída del 50% en
el valor del dinero. Es un fenómeno que ocurre en casi todos los países, de hecho, los bancos
centrales siempre tratan de que en su país haya algo de inflación, normalmente entre el dos y el
tres por ciento. Una de las funciones de los precios es permitir a los compradores indicar la
cantidad de producto que desean comprar según el precio del mercado y a los empresarios
determinar la cantidad de producto que desean vender a cada precio. Los precios garantizan que
los recursos se repartan de manera eficiente para alcanzar un equilibrio de mercado y así, los
recursos se pueden asignar de manera eficiente. No obstante, lo más común es que los precios
aumenten, provocando lo que se llama inflación.

Para obtener la tasa de inflación, es necesario conocer el Índice de Precios al Consumidor


(IPC), que realiza el Instituto Nacional de Estadística. Este valor representa la evolución de los
precios de los bienes y servicios en un año. Teniendo estos datos, podés calcular la tasa inflación
con la siguiente fórmula, basada en la canasta de productos y servicios:

Tasa de inflación= [(IPC año a calcular – IPC año base)/IPC año base] x 100

De esta manera, al restar el IPC del año base al IPC del año que querés calcular, dividido entre el
IPC del año base y todo multiplicado por 100, tenés la tasa de inflación. Dicho índice tiene
una repercusión directa sobre la subida de salarios, pensiones, alquileres, etc. La inflación acaba
siendo el cambio en el nivel de precios de los bienes incluidos en la cesta. En Argentina, el
relevamiento de los precios de los bienes y servicios que componen el Índice de Precios al
Consumidor (IPC) se realiza de manera mensual y en 39 ciudades de todas las provincias del
país, por el INDEC. Sus resultados se publican para el total del país como índice nacional y
también como seis índices regionales. Otra manera de calcular la inflación es mediante el
deflactor del PIB, que tiene en cuenta la variación de precios de todos los bienes y servicios
producidos en un país.

La inflación según la magnitud del aumento suele clasificarse en distintas categorías:

 Moderada: Se refiere al incremento de forma lenta de los precios. Cuando los precios son
relativamente estables, las personas se fían de este, colocando su dinero en cuentas de
banco. Ya sea en cuentas corrientes o en depósitos de ahorro de poco rendimiento porque
esto les permitirá que su dinero valga tanto como en un mes o dentro de un año. En sí, las
personas están dispuestas a comprometerse con su dinero en contratos a largo plazo,
porque piensan que el nivel de precios no se alejará lo suficiente del valor de un bien que
puedan vender o comprar. El aumento no suele ser de más del 10 % anual.
 Galopante: La inflación galopante sucede cuando los precios incrementan las tasas de
dos o tres dígitos de 30, 120 o 240% en un plazo promedio de un año. Cuando se llega a
establecer la inflación galopante surgen grandes cambios económicos. Dado que el dinero
pierde su valor de una manera muy rápida, las personas tratan de no tener más de lo
necesario; es decir, que mantienen la cantidad suficiente para vivir con lo indispensable
para el sustento de los integrantes familiares. Es decir, las personas pierden poder
adquisitivo y esto, a su vez, afecta a la economía del país, ya que el consumo disminuye
porque se puede comprar menos con el mismo dinero.
 Hiperinflación: Es una inflación anormal en la cual el índice de precios aumenta en un
50% mensual, esto es, una inflación anualizada de casi 13 000%. Este tipo de inflación
anuncia que un país está viviendo una severa crisis económica; debido a que el dinero
pierde su valor, el poder adquisitivo (la capacidad de comprar bienes y servicios con el
dinero) disminuye rápidamente y la población busca gastar el dinero antes de que pierda
totalmente su valor; cuando una hiperinflación ocurre, se torna imprescindible el
incremento salarial en cuestión de días o inclusive diariamente. Este tipo de inflación suele
deberse a que los gobiernos financian sus gastos con emisión de dinero inorgánico sin
ningún tipo de control, o bien porque no existe un buen sistema que regule los ingresos y
egresos del Estado.

Además, al hablar de alza los precios se suele usar una cierta terminología para describir las
diferentes formas de aumento en los precios. Otros términos relacionados con la inflación son:

 Estanflación: La estanflación es un concepto acuñado a partir de los términos


“estancamiento” e “inflación”. Se utiliza para designar una situación económica en la que
se da una alta inflación y un estancamiento de la economía, con tasas de crecimiento del
PIB bajas o negativas. Tradicionalmente se consideraba que recesión (tasas de
crecimiento negativo e incremento del desempleo) e inflación (alza de los precios) eran dos
problemas incompatibles en una economía; si se daba uno no podía producirse el otro. Sin
embargo, con el tiempo se vio que en ocasiones ambos problemas pueden coexistir,
siendo una de las situaciones más difíciles de atajar.
 Deflación: es el fenómeno contrario a la Inflación y consiste en la caída generalizada y
prolongada (como mínimo, dos semestres según el FMI) del nivel de los precios de bienes
y servicios.
 Reflación: La reflación ocurre en momentos en los que los precios al consumidor
aumentan cuando la economía está por debajo del pleno empleo y crecimiento. El pleno
empleo es el nivel de empleo que la economía produce en su máxima producción
potencial, y ningún trabajador está involuntariamente desempleado. Una economía está
por debajo del pleno empleo durante una recesión o una recesión cíclica en la economía.
 Inflación subyacente: La variación en el precio de los productos y servicios que
consumimos forma parte del desarrollo normal de la economía. Sin embargo, cuando estos
precios aumentan drásticamente es necesario identificar los factores que influyen en el
comportamiento de los precios, por si hace falta tomar medidas para mantener la buena
salud financiera en los países. Es allí donde la inflación subyacente juega un papel clave.
La inflación subyacente sirve a los países para conocer cuál es la evolución de los precios
con independencia de los eventos coyunturales o transitorios, muchas veces externos, y,
de ese modo, implementar y medir con mayor rapidez los resultados de sus políticas
económicas internas.

-ANÁLISIS DE LA INFLACIÓN EN LAS ÚLTIMAS DÉCADAS:


A lo largo de su historia, Argentina ha padecido numerosos ciclos inflacionarios, cuatro
hiperinflaciones y sólo algunos períodos cortos de estabilidad de precios. En términos
estadísticos, los últimos 210 años registran una tasa de inflación promedio de 51,0% anual,
siendo el máximo histórico de 3.079,5% en el año 1989. Aun sacando del cálculo los años
hiperinflacionarios, el promedio anual de inflación en Argentina entre 1810 y 2022 se ubica en
8,8%.

[Gráfico 1]:
Variaciones anuales del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Argentina.

[Fuente: INDEC]

El [Gráfico 1] brinda una primera aproximación del proceso inflacionario en Argentina a largo
plazo. Durante la primera mitad del siglo XIX, la evolución de los precios domésticos estaba
estrechamente vinculada al mercado internacional y a las variaciones del tipo de cambio. Este
período se caracterizó por fluctuaciones de precios tanto a la baja incluso años de deflación a
excepción de algunos años particulares (25,3% en 1818, 34,3% en 1830, 19,9% en 1835), y un
extraordinario ciclo inflacionario entre 1837 y 1840, registrándose un pico del 84,6% para fines de
1838. Cabe mencionar que en estos años tuvo lugar el bloqueo francés al Río de la Plata,
implicando un cierre efectivo al comercio de la ciudad de Buenos Aires y a los puertos fluviales en
aquel entonces, de la Confederación Argentina. Tras la finalización del bloqueo, el nivel de precios
se redujo a una tasa anual del 40,0% hacia 1841.

Por lo tanto, desde mediados del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial la economía
argentina creció en forma sostenida a un ritmo que se aceleró a partir de la década de 1880.
Argentina se incorporó económicamente en el mercado mundial a mediados del siglo XIX como
un país productor de bienes agrícolas y ganaderos. Dentro de la División Internacional del
Trabajo, Argentina obtenía ingresos por sus exportaciones de lana, carnes y cereales y los
utilizaba para incorporar bienes manufacturados de los países industrializados.

Durante los años 1848-1852 la economía argentina enfrenta un período recesivo acompañado
con una disminución de la variación anual del IPC en torno al 9,1% (promedio). Esta situación se
revierte hacia finales de 1853. Entre 1855 y 1857, Argentina se encontraba emergida en un nuevo
brote inflacionario, alcanzando un pico del 42,7% en 1856.

En el periodo comprendido entre 1861 y 1867 se pueden destacar dos subperíodos: los primeros
tres años estuvieron marcados por expectativas inflacionarias a la suba (con una tasa de inflación
anual del 9,0%), mientras que durante los años subsiguientes se registraron variaciones anuales
negativas del 15,0% (deflación) en un marco caracterizado por una apreciación del papel moneda
junto a un incremento de las tasas de intereses nominales y reales de referencia.

Entre 1868 y 1875 Argentina se integra a la economía internacional con la implementación de


las reglas del patrón oro. Dicha política fue abandonada en mayo de 1876. Los precios que
durante este período se habían mantenido prácticamente estables, se incrementaron y se
registraron tasas de inflación del 10,0% a partir de dicho año y durante los dos siguientes.

Desde 1879 a 1883, la economía argentina enfrenta una nueva deflación en los precios; período
en el cual se adoptaron políticas fiscales y monetarias contractivas sumado a que se evidenció
una apreciación del tipo de cambio a niveles previos al régimen de patrón oro. A partir del año
1884, Argentina enfrenta un nuevo ciclo inflacionario que se prolongó 13 años, con una tasa de
inflación anual promedio del 5,2%.

Por su parte, en 1899, tras la creación de la Caja de Conversión se establece un tipo de cambio
fijo (2,27 pesos papel por un peso oro), paridad que se mantendría hasta el estallido de la Primera
Guerra Mundial en 1914. En este lapso temporal, oscilaron años de inflación baja (en promedio,
un 4,0% anual) y a su vez, años de deflación; finalizando el periodo con una tasa prácticamente
nula. Los cuatro años subsiguientes (1914-1918) se caracterizaron por una moderada aceleración
inflacionaria, cerrando 1918 con una variación anual del IPC en torno al 26,2%.
Entre 1919 y 1929, periodo donde la economía argentina retoma una senda positiva de
crecimiento tras la recuperación por el estallido de la guerra, se registraron (a excepción de 3
años) tasas de inflación negativas, que en promedio alcanzaron un -2,0% anual. La década del
30, en sus comienzos estuvo marcada por años deflacionarios (variación anual promedio del -
3,8%) de manera concomitante a la caída registrada de los precios mundiales; mientras que en la
segunda parte (los últimos 5 años) se registraron tasas anuales positivas, en torno al 3,6%.

Desde 1940 hacia finales de la década de los 60, tras la aceleración de la tendencia alcista de
los precios, Argentina ingresa en un nuevo ciclo inflacionario con una tasa promedio del 23,7%.
En este periodo cabe mencionar que la tasa de inflación alcanzaría su máximo histórico (hasta
ese momento) en 1959, año que podría considerarse hiperinflacionario tras evidenciarse un
incremento de precios del 113,7% anual.

[Gráfico 2]:
Variaciones anuales del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

[Fuente: INDEC]

La inflación continuó su ritmo creciente en los primeros años de la década del 70 (en promedio,
una tasa del 44,4% anual) y tuvo su estallido en 1975 (tras el “Rodrigazo”), registrando una
variación anual del IPC en un 182,8%. A partir de entonces, se inicia un ciclo hiperinflacionario
que se extendió por 17 años, el cual puede subdividirse en tres etapas. Desde 1975 a 1982, la
tasa de inflación anual promedio rondaba en un 188,5%; acelerándose de manera inédita hacia
finales de 1983. Durante los dos años subsiguientes, la variación del IPC sobrepasó el 600,0%
anual.

La implementación del Plan Austral (junio de 1985) permitió una notable reducción de la tasa de
inflación, ubicándose en un 90,1% hacia fines de dicho año. Sin embargo, la crisis económica de
1989 vuelve a desatar el crecimiento abrupto de los precios, aunque en este caso, a niveles
nunca antes registrados en el periodo bajo análisis. En este año, el incremento del IPC alcanzó
un máximo histórico del 3.079,5%.

El quiebre en esta tendencia se evidencia desde la puesta en vigencia de


la Convertibilidad en 1991. A excepción de los dos primeros años
(1992 y 1993) en los que aún se registraba tasas anuales de
inflación elevadas (24,9% y 10,6% respectivamente), la relativa
estabilidad de precios (tasa de inflación promedio del 0,7%)
caracterizó la evolución de la economía argentina hasta el año
2001. En el año 2002 se deja atrás el tipo de cambio fijo
establecido por la Convertibilidad y se devalúa la moneda. La
depreciación cambiaria se traslada parcialmente a precios y dicho año
la tasa de inflación cerró en 25,9%.

De esta forma, durante el resto del siglo XX, el neoliberalismo dejó de ver la dependencia
económica como un aspecto nacional y pasó a verlo regionalmente (por ejemplo, con la creación
del MERCOSUR en 1991). Sin embargo, las políticas económicas neoliberales hicieron poco por
intentar solucionar el problema de la dependencia económica de los bienes primarios hasta la
crisis del 2001. Por ejemplo, en la década de los ’90, el Estado Nacional complementó dichos
ingresos con la privatización de empresas y préstamos extranjeros para sostener la ley de
convertibilidad.

[Gráfico 3]:
Variaciones anuales del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

[Fuente: INDEC]
Los cuatro años subsiguientes, se observaron tasas de inflación relativamente bajas, siempre por
debajo del 15,0%, concluyendo con un promedio entre 2002 y 2006 del 13,3%. Sin embargo, en
2007 la variación del IPC vuelve a superar el 20,0% anual, situación que se vuelve una nueva
normalidad hasta el 2013 inclusive, llevando al promedio del periodo 2007-2013 al 23,5%.

En el 2014 se produce un nuevo salto inflacionario, estimándose una tasa del 38,5% en el año. A
partir de allí, con las excepciones de 2015 y 2017, la inflación anual superó siempre el 35,0%, con
un pico del 54,0% durante 2019. Así, el promedio de inflación desde 2014 se ubicó en torno al
39,9% anual.

- INTERPRETACIONES SOBRE LAS CAUSAS DE LA


INFLACIÓN:
La inflación (el aumento a nivel general del precio en bienes y servicios durante un espacio
determinado de tiempo) puede provocarse por diferentes causas. Los precios se encuentran
constantemente afectados por múltiples variables, por lo que es difícil determinar con exactitud
cuáles de ellas han sido las causantes de un periodo de inflación. Sin embargo, podemos
determinar varias situaciones que suelen producirse de manera habitual cuando hay aumentos en
los precios.

Por un lado, si la demanda de productos empieza a superar a la oferta, los consumidores querrán
comprar una mayor cantidad de la que pueden producir y ofrecer las empresas, por lo que los
precios de los bienes empezarán a subir. Un ejemplo de este fenómeno se ve habitualmente en el
sector agrícola, si en un determinado periodo de tiempo disminuye la cosecha de tomates, por
ejemplo, en un 50%, la demanda habrá superado a la oferta habitual y el precio del cultivo
aumentará, ya que los clientes lo necesitan y están dispuestos a pagar un costo más elevado con
tal de mantener su abastecimiento. Si llevamos este ejemplo al mercado en conjunto de bienes y
servicios, se produce una situación de inflación en la economía.

A su vez, las empresas deben mantener sus beneficios en todo momento, por lo que un aumento
del precio de cualquier factor que influya en sus costes de producción provocará una inmediata
subida en el precio del bien o servicio final. Para que un fenómeno así derive en una inflación,
algún factor clave para la producción de cualquier empresa debe sufrir algún tipo de impacto,
como puede ser una subida radical del precio por causas políticas. Por ejemplo, si se establece
una ley general que aumente el precio del petróleo en un elevado porcentaje, las empresas que
utilizan este recurso en su proceso productivo se verán obligadas a subir drásticamente el precio
de sus bienes para compensar los costes. Casos como este en los que ocurren aumentos de
precio a gran escala por parte de muchas empresas pueden ser una causa de inflación.

Como también, si las empresas especulan una subida del precio de un factor importante en su
proceso productivo y deciden subir paulatinamente sus precios, se produce una inflación
denominada autoconstruida. En principio, este fenómeno tiene como principal objetivo evitar que
se produzca una subida de precios de manera brusca e inesperada, pero normalmente trae
consigo consecuencias contraproducentes, ya que los consumidores pueden comprar menos o
dejar de hacerlo, por lo que las ventas de las empresas caen.

La base monetaria aumenta cuando el Estado decide aplicar una política fiscal expansiva, es
decir, aumentar la cantidad de dinero en circulación en la economía. Este efecto provoca un
incremento en la demanda de los consumidores, superando esta a la velocidad en la que las
empresas pueden suministrar los bienes y servicios, por lo que los precios generales aumentan.
Las políticas fiscales expansivas se pueden aplicar por los bancos centrales a través de bajadas
en los tipos de interés en créditos y depósitos, reduciendo el coeficiente legal de caja o realizando
operaciones de mercado abierto.

Otra posible causa de la inflación ocurre cuando un gobierno tiene déficit fiscal, puede optar por
financiarlo a través del endeudamiento (puede hacerlo con una reducción de las reservas
internacionales o imprimiendo moneda). Al imprimir moneda se produce un aumento de la oferta
de dinero mientras la demanda del mismo se mantiene estable, lo cual implica un exceso en la
oferta. Esto genera un problema grave que, de no ser solucionado por el gobierno, provocará que
el Banco Central devalúe la moneda, derivando a una inflación en la economía.

Por otro lado, los costos de producción influyen directamente en el proceso inflacionario.
Cuando una empresa afronta constantes incrementos en materias primas, gastos laborales y
gastos en impuestos y servicios, los precios de sus productos tienden a subir para garantizar la
rentabilidad. El impacto por el incremento de los costos en la inflación puede variar dependiendo
de la situación financiera del país. Por ejemplo, en economías sólidas, las empresas pueden
asumir los costos sacrificando un poco la rentabilidad para mantenerse a la par de la
competencia.

A su vez, factores extremos como guerras, depresiones económicas y crisis políticas o


sociales pueden ser los causantes de la inflación.

Tal como se expresa en la noticia “Inflación argentina: Las causas de un problema


macroeconómico” de la Universidad Nacional de San Martín, la inflación argentina es un
fenómeno multicausal, por este motivo, investigadores de esta universidad destacan las
siguientes posibles causas de la inflación argentina:
 Economía bimonetaria: Es la situación que provoca que en nuestra economía se utilicen
activamente dos tipos de monedas. Los sueldos y los precios de los bienes domésticos son
en pesos, pero ahorramos y pensamos en dólares. ¿Por qué se da esta situación tan
particular? Cuestiones de nuestra historia reciente como el Corralito, los defaults, la
incertidumbre, las crisis de deuda y las tasas de interés reales negativas generan una
desconfianza social sobre nuestra moneda y desincentivan el ahorro en pesos. La
economía bimonetaria impacta en el proceso inflacionario con una caída en la demanda de
pesos y una suba en la demanda de dólares. Entonces, la circulación de dinero se mueve
más rápido y suben los precios de los bienes.
 Depreciación del peso / tipo de cambio: El peso argentino perdió 41 % de su valor frente
al dólar en 2022, según datos de la consultora privada “Bloomberg línea”. A diferencia de
otros países de la región, nuestro esquema inflacionario está muy atado al aumento del
dólar o la depreciación del peso. Esa constante fluctuación del dólar genera expectativas a
la suba por parte del sector empresario que aumenta los precios de los bienes de consumo
para no perder margen de ganancia.
 Puja distributiva: La inflación también es el resultado del conflicto distributivo entre
empresas y trabajadores. Según Olivier Blanchiard, economista francés exjefe del FMI, en
el mercado laboral los trabajadores pueden estar en una posición más fuerte para negociar
salarios más altos por los precios que se manejan en el mercado. Pero en el mercado de
bienes, las empresas están en una posición más fuerte para aumentar los precios respecto
a los salarios.
 Déficit fiscal / emisión monetaria: Las economías con inflación crónica, como la
argentina, viven escenarios de déficit fiscal. Es decir, un alto gasto público para financiar la
inversión en obras y beneficios fundamentalmente para la población más postergada. Ese
gasto público se financia con la compra de bonos de deuda en pesos por parte de agentes
financieros (mercados) y, en su defecto, por emisión monetaria desde el Banco Central. En
consecuencia, el Estado Nacional contrae deuda en pesos con el Banco Central. Cuando
se produce un aumento de la expansión de la base monetaria durante un periodo
determinado (por ejemplo, un año) y ese proceso no está acompañado con un crecimiento
de la economía real, se genera inflación. A su vez, las escasas reservas del Banco Central
agregan leña al fuego inflacionario.
 Sequía: La producción agrícola argentina está sufriendo una de las peores sequías de su
historia. La situación tendrá un impacto en el PBI, que podría sufrir una caída del 2,1 % y
dejarían de ingresar al país cerca de 18.000 millones de dólares.
 Factor externo: Las condiciones externas que impactan en el incremento de la inflación
argentina son diversos. En primer lugar, hay que aclarar que las principales economías del
mundo sufrieron inflación durante la recuperación pospandémica. Según el informe
Perspectivas de la economía mundial del Fondo Monetario Internacional, el crecimiento de
las potencias económicas “caerá desde 3,4 % en 2022 a 2,8 % en 2023” y la inflación
disminuirá “de 8,7 % en 2022 a 7 % en 2023”.
 Precios relativos: Cuando se menciona “precios relativos” se habla de la diferencia
existente entre los precios de distintos bienes. Según la consultora PxQ los precios
relativos en la Argentina están desequilibrados con respecto a los otros países de la región.
Esta dispersión en los precios de los bienes y servicios es una variable que suma
complejidad a la dificultad del Gobierno nacional de bajar la inflación.
 Poder adquisitivo: En este contexto de aceleración inflacionaria, los ingresos de los
trabajadores no logran recuperar el 20 % de pérdida de poder adquisitivo que atravesaron
entre 2017 y 2019. En septiembre de 2022 los salarios se situaron en un nivel muy similar
al que tenían en diciembre de 2019, pero en los últimos dos años algunos datos muestran
una caída de 5 % más del poder de compra de los salarios.

- INFLACIÓN DURANTE ESTOS ÚLTIMOS 4 AÑOS:


Estos últimos 4 años, nuestro Gobierno estuvo bajo el mandato Alberto Fernández, cuya gestión
acumuló entre diciembre de 2019 y noviembre de 2023 una inflación del 893%. Fernández llegó al
Gobierno el 10 de diciembre de 2019. Heredó una inflación acumulada de 271% del mandato de
Mauricio Macri y una inflación anual acumulada de 48,3% en los primeros 11 meses del año. En
diciembre, el IPC del Indec marcó 3,7%.

En 2020 la inflación acumulada fue de 36,1%, con un pico apenas empezada la pandemia (3,3%
mensual en marzo) y una aceleración sobre fin de año (3,8% en octubre y 4% en diciembre), con
el inicio de la reactivación de la mayoría de las actividades productivas.

El IPC de 2021 fue de 50,9%. El año empezó con inflaciones mensuales superiores al 4% que
cayeron entre mayo y noviembre a valores de entre el 2,5% y el 3,5%, en un contexto marcado
por las elecciones de medio término y la salida de la pandemia. En diciembre los precios volvieron
a acelerarse y el año cerró con un 3,8%.

En 2022 el país experimentó una disparada del índice inflacionario, que se colocó en el 94,8%
interanual, el registro más alto hasta el momento desde la Convertibilidad de 1991. En un
contexto de crisis política en el oficialismo y de escasez de divisas, los mayores registros
mensuales se dieron en julio (7,4%) y agosto (7%), período en el que se produjo la salida del
ministro de Economía Martín Guzmán y la llegada al Palacio de Hacienda de Sergio Massa tras
una breve gestión de Silvina Batakis. Para fin de año, los precios subían a un ritmo cercano al
5%.
El 2023 empezó con un ritmo inflacionario mensual del 6%
que comenzó a crecer al calor de los efectos de la
sequía hasta llegar al 8,4% en abril. Después
de 3 meses de estabilidad (7,8% en mayo,
6% en junio y 6,3% en julio), el IPC se
disparó en agosto (12,4%) y septiembre
(12,7%). Luego, disminuyó a 8,3% en
octubre, pero se volvió a impulsar
en noviembre con un 12,8%, la más alta
en los últimos 32 años. En los primeros
11 meses del año, la suba promedio de
precios acumuló un 148,2%. En comparación
con noviembre 2022, registró una suba del
160,9%.

Según los números oficiales, la inflación acumulada desde


diciembre de 2019 hasta noviembre de 2023 fue del 893%, lo que significa un aumento promedio
mensual de alrededor del 4%. Este número es malo si lo comparamos con otros periodos más
recientes. En 2023, la inflación alcanzó un 211% anual, lo que pone al gobierno de Alberto
Fernández como el segundo más alto desde que volvió la democracia, solo detrás de la
hiperinflación de Raúl Alfonsín en los años 80. Esta subida de los precios se debe a varios
factores, como la emisión de dinero, la crisis económica global, la falta de reservas en el Banco
Central y los efectos de la pandemia, que trajeron mucha inestabilidad económica.

Tal como expresa la nota periodística “Alberto Fernández se fue con la inflación más alta desde
1990: 211,4%” del medio “La Voz”, En diciembre, el IPC nacional marcó 25,5%, llevando el dato
anual arriba del 200%. El índice de precios al consumidor (IPC) que mide el Indec para los 31
aglomerados urbanos más grandes del país trepó a 25,5%, el doble de lo que había marcado un
mes antes (12,8%) y el mensual más elevado en 32 años.

Como se esperaba, el primer dato de inflación de la “era Milei” es alto. Muy alto. El índice de
precios al consumidor (IPC) que mide el Indec para los 31 aglomerados urbanos más
grandes del país trepó a 25,5%, el doble de lo que había marcado un mes antes (12,8%) y el
mensual más elevado en 32 años. El notable aumento intermensual es producto de una
confluencia de incontables factores, algunos atribuibles al gobierno anterior y, otros, al actual.

Por un lado, en el último tramo del gobierno del expresidente Alberto Fernández se gestó una
inercia inflacionaria imparable: entre agosto y noviembre se produjeron tres mediciones
superiores al 12%. En ese marco, una fenomenal emisión monetaria a la que apeló el exministro
de Economía y candidato presidencial, Sergio Massa, para inyectar pesos a la economía y tratar
de evitar (sin éxito) la derrota en el balotaje. A todo esto se suma una prácticamente nula
credibilidad en la política económica de una administración en retirada. Por otro lado, el dato de
diciembre no sorprende porque la primera medida del gobierno de Javier Milei fue devaluar un
50% el peso respecto del dólar oficial, generando un traslado a precios inmediato que impactó de
lleno en los precios del mes pasado, muy especialmente en los alimentos. Con el 25,5% de
diciembre, el aumento del nivel general del IPC nacional del año pasado completo fue del 211,4%,

[Gráfico 4]:
Variaciones mensuales del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en 2024.

un porcentaje interanual superior al 200%, algo que no se registraba en Argentina desde junio de
1991, en la salida de la hiperinflación.

Tal como se explica en la noticia “Cómo logró Milei que empiece a bajar la inflación en Argentina y
estabilizar el dólar (y por qué no todos lo celebran)” del medio BBC Mundo, la inflación durante el
2024 tuvo una deceleración, este cambio en el proceso inflacionario puede apreciarse en el
[Gráfico 4]. Cuando Javier Milei asumió la presidencia de Argentina en diciembre de 2023, la
inflación, que ya alcanzaba casi el 13% mensual, se duplicó. Por este motivo, algunos
[Fuente: INDEC]
economistas advertían que se venía una nueva hiperinflación, como la de 1989, cuando los
precios llegaron a aumentar un 5.000% anual. Sin embargo, a diez meses de la asunción de Milei
-el primer economista en llegar a la presidencia de Argentina y el primer político libertario en
conducir una nación- ninguno de esos escenarios pesimistas se ha cumplido. Por el contrario: la
inflación se ha reducido al 3,5% mensual, su cifra más baja en casi tres años.

Pese a ello, no hay dudas de que Argentina está pasando por un momento durísimo: según las
últimas cifras oficiales, en el primer semestre registró su peor salto de la pobreza en dos
décadas, con más de la mitad de la población pobre (casi el 53%), incluyendo a casi 7 de cada
10 niños. Además, el consumo se desplomó y el Producto Interno Bruto (PIB), el índice que
mide la actividad económica cayó 3,4% en comparación con el primer semestre del año anterior.
Tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional coinciden en que Argentina
será la economía latinoamericana con mayor contracción económica este año.

Muchos medios señalan que la inflación en nuestro país sigue siendo un gran desafío, señalando
que somos un país en donde 1 de cada 2 personas es pobre, teniendo grandes dificultades para
atraer inversiones.

- INFLACIÓN MUNDIAL:
El mundo parece estar transitando hacia una etapa de aceleración de la inflación no vista en los
últimos 40 años. La inflación en los Estados Unidos llegó en diciembre al 7% interanual, récord
desde 1982. En la zona euro la inflación alcanzó el 5,1% en enero, máximo desde que existen
estadísticas armonizadas, en 1997.

En Latinoamérica la historia inflacionista es diferente, pero igualmente hemos asistido a un perfil


acelerado desde comienzos de 2021, pues partiendo de tasas que estaban en un rango del 3-4%
en Brasil, México y Chile, nos hemos desplazado hacia el entorno del 10% en el primero y del 7%
en los otros dos países.

Al observar en detalle qué ha impulsado la inflación en las diferentes regiones se encuentran


indicios claros de la presencia de la denominada “inflación de oferta”, derivada de incrementos en
los precios de la energía y cuellos de botella en la cadena de suministros globales, relacionado en
gran medida con los cierres de actividades durante los períodos de confinamiento en muchos
países y, posteriormente, con la recuperación de la economía.

El hecho de que la inflación global tenga en esta ocasión un componente de oferta es, podría
decirse, una buena noticia. Pero, paradójicamente, también una mala. Vayamos por partes.

¿Por qué es buena noticia? Porque como ocurrió en la famosa Crisis del Precio del Petróleo de
mediados de los años 70 (tal vez el principal evento mundial de inflación de oferta, que permitió a
los economistas conocer el fenómeno de la denominada “estanflación”), en cuanto los eventos
que dan lugar a esa disrupción de la oferta se regularizan, los precios tienden a volver a sus
valores previos.

La mala noticia es que es incierto cuánto durarán estas disrupciones de las cadenas globales de
suministro en el comercio, porque en definitiva depende de muchos factores, por ejemplo, si
habrá nuevos rebrotes de la pandemia de covid-19.

La economía mundial tendrá un crecimiento estimado del 3% en 2023 y de un 2,9% en 2024,


según las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) de octubre de 2023,
debido principalmente a una desaceleración de los mercados y al dramático episodio inflacionario
que ha conducido a una subida general de los tipos de interés en gran parte del mundo.
Lógicamente, no todas las regiones están sufriendo el problema de la inflación en igual medida.
Así, el FMI estima que mientras que la inflación global media para 2024 se situará en torno al
5,8% en las economías más potentes, ésta podría rondar el 7,8% en áreas emergentes y en
desarrollo.

- BIBLIOGRAFÍA:
- “Política fiscal: Qué es, objetivos y tipos” de Economipedia.
(“https://economipedia.com/definiciones/politica-fiscal.html”).

- Material de Classroom.

- “Política monetaria: Qué es, tipos y ejemplos” de Economipedia.


(“https://economipedia.com/definiciones/politica-monetaria.html”).

- “Inflación: ¿Qué es y cómo controlarla? Causas y ejemplos ” de Economipedia.


(“https://economipedia.com/definicion/inflacion”).

- “Inflación e índices de precios mundial - Datos estadísticos ” de Statista.


(“https://es.statista.com/temas/9028/inflacion-e-indices-de-precios-en-el-mundo/#topicOverview”).

- “¿Qué está pasando con la inflación mundial?” de Banco Santander


(“https://www.santander.com/es/sala-de-comunicacion/notas-de-prensa/2022/02/que-esta-
pasando-con-la-inflacion-mundial”).

- “El proceso inflacionario argentino en el largo plazo ” de Bolsa de Comercio de Santa Fe


(“https://www.bcsf.com.ar/doc_news/2InformeespecialsobreelprocesoinflacionarioenlaArgentina.p
df”).

- “Poder adquisitivo” de Expansion. (“https://www.expansion.com/diccionario-economico/poder-


adquisitivo.html#:~:text=1.,precios%20de%20consumo%20(IPC)”).

- “Estabilidad de Precios” de Rankia España.


(“https://www.rankia.com/diccionario/economia/estabilidad-precios”).

- “La inflación en la Era Milei” de Página 12 (“https://www.pagina12.com.ar/768234-la-inflacion-


en-la-era-milei”).

- “La inflación del Gobierno de Alberto Fernández, en detalle ” de Corta


(“https://corta.com/economia/la-inflacion-gobierno-alberto-fernandez-detalle-n21173”).
- “Cómo logró Milei que empiece a bajar la inflación en Argentina y estabilizar el dólar (y
por qué no todos lo celebran)” de BBC Mundo
(“https://www.bbc.com/mundo/articles/cvg3gn343z4o”).

- “Inflación argentina: Las causas de un problema macroeconómico” de UNSAM


(“https://noticias.unsam.edu.ar/2023/09/26/inflacion-argentina-las-causas-de-un-problema-
macroeconomico/”).

- “Causas de la inflación” de Team System (“https://www.sdelsol.com/glosario/causas-de-la-


inflacion/?srsltid=AfmBOootTp9MiKYS0biffI6p2M_N_97tncsxrodCZsA7WRJ7es0p993r”).

- “Inflación” de elEconomista.es
(“https://www.eleconomista.es/diccionario-de-economia/inflacion”).

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