Universidad Abierta Para Adultos
ESCUELA
Negocios
ASIGNATURA
Ética profesional
FACILITADOR
Gisela Alcántara Páez
PARTICIPANTE
Xiomeidy Cristal Henríquez García
MATRICULA
100073733
CARRERA
Contabilidad empresarial
CAMPUS
Sede Santiago
TEMA
Ética y filosofía
FECHA
20/11/2024
Introducción:
Desde los primeros esfuerzos de los humanos para entender su entorno, su
esencia y sus interacciones con los demás, emergió la necesidad de meditar
acerca del comportamiento y las elecciones que guían sus vidas. En este
marco, la filosofía se presenta como el campo que busca dar respuesta a las
interrogantes esenciales de la existencia. La ética es una disciplina filosófica
que aspira a entender y establecer los fundamentos del bien y del mal, de lo
equitativo y lo inequitativo.
La ética no solo se centra en la teoría de las leyes, sino que también busca
proporcionar un marco de referencia para la conducta en el mundo tangible, un
aspecto que la diferencia de otras áreas filosóficas.
En este trabajo estudiaremos la ética en su condición de disciplina filosófica y
su vínculo con los inicios de la filosofía, sugiriendo que la ética no es
meramente una contemplación teórica del bien y el mal, sino una búsqueda de
normas que orienten la conducta humana hacia una coexistencia armónica.
El Origen de la Ética
La Ética emergió como una rama filosófica a partir de las consideraciones de
los sofistas en los siglos V y VI antes de Cristo, en Grecia. Sin embargo, para
entender las circunstancias de su aparición, necesitamos retroceder al análisis
de las valoraciones de su importancia en épocas previas.
En este escenario, la ética surgió como una disciplina que buscaba entender la
noción de virtud y el sentido de la existencia humana. Los pensadores griegos,
en particular Sócrates, Platón y Aristóteles, establecieron el cuestionamiento
ético como uno de los fundamentos de su pensamiento.
Por ejemplo, Sócrates sostenía que la ética era esencial para la realización
personal y el bienestar comunitario, sosteniendo que "una vida sin pruebas no
es merecedora de ser llevada a cabo". Mediante sus discursos, Sócrates
exhortaba a sus adeptos a analizar sus propias existencias y poner en duda
sus principios, estableciendo de esta manera los fundamentos de la ética como
una búsqueda de autoconocimiento y virtud.
Por otro lado, Platón analizó la ética desde la perspectiva de la justicia y la
armonía, sugiriendo que el bien era una representación perfecta que residía en
el universo de las ideas y que debía orientar las acciones humanas. Su
percepción de la justicia como el balance entre los componentes del alma tuvo
un impacto significativo en la ética subsiguiente, relacionando la conducta ética
con el estado interno del individuo.
En su libro La República, Platón sostiene que la sociedad equitativa es aquella
donde cada persona se comporta de acuerdo a su función y potencial, dirigida
por el ideal del bien.
Aristóteles, alumno de Platón, formuló una ética fundamentada en el concepto
de la eudaimonía, o felicidad, que se consigue mediante la ejecución de las
virtudes. En contraposición a Platón, que defendía que las ideas eran entidades
inalterables, Aristóteles sostenía que la ética debería ser una práctica ajustada
a la realidad y a las circunstancias específicas de cada persona.
En su obra Ética a Nicómaco, Aristóteles describe la virtud como un punto
intermedio entre dos extremos, fomentando un estilo de vida balanceado y
lógico. Esta noción, denominada la "doctrina del medio justo", ha ejercido un
impacto perdurable en la ética y en la filosofía occidental en su totalidad.
La ética y su relación con la filosofía
La conexión entre la filosofía y la ética es esencial, dado que ambas disciplinas
están inherentemente vinculadas en su meta de entender la esencia de la vida
humana y los principios que deben orientarla. Desde sus comienzos, la filosofía
ha sido el ámbito de reflexión donde se plantean las cuestiones fundamentales
acerca del ser, el saber y la obligación; en este marco, la ética se presenta
como la disciplina filosófica dedicada a investigar los conceptos del bien, el
mal, la justicia y la moralidad, aspectos cruciales para la conducta humana y la
coexistencia social.
La filosofía ofrece los instrumentos conceptuales y metodológicos que
posibilitan a la ética no solo interrogar qué es moralmente adecuado o
inadecuado, sino también establecer una fundamentación racional y lógica para
estos preceptos. Aunque la ética se encarga de analizar los valores y reglas
que deberían guiar la conducta humana, la filosofía proporciona un contexto
más extenso que pone en duda, examina y sostiene estos valores, impidiendo
que se interpreten únicamente como reglas preestablecidas o subjetivas.
Por lo tanto, la filosofía proporciona a la ética una profunda teoría y un
fundamento para el análisis crítico.
Con el paso del tiempo, el vínculo entre filosofía y ética ha originado varias
tendencias éticas, tales como el utilitarismo, la ética deontológica de Kant y la
ética de la virtud. Cada una de estas teorías proporciona una perspectiva única
de la forma correcta de actuar en el mundo y se fundamenta en diversos
elementos filosóficos: el utilitarismo se fundamenta en la lógica de incrementar
el bienestar colectivo, la deontología de Kant en la obligación y la universalidad
de las reglas, y la ética de la virtud en la formación del carácter. Todas estas
muestran el intercambio incesante entre la ética y la filosofía, en el que la ética
se nutre de los principios filosóficos para proporcionar soluciones a las
complejidades de la vida ética.
El vínculo entre la filosofía y la ética se caracteriza por su interdependencia y
complementariedad. La ética emplea la filosofía para organizar y validar sus
fundamentos, mientras que la filosofía halla en la ética una aplicación
específica de sus teorías acerca del ser, el saber y la lógica. En conjunto,
filosofía y ética incitan a las personas y a las comunidades a poner en duda sus
propios valores y conductas, fomentando una vida reflexiva, consciente y en
concordancia con principios universales de justicia y moralidad.
La Ética como Disciplina Filosófica
Como rama filosófica, la ética no solo se cuestiona acerca de qué significa el
bien, sino también de qué manera el ser humano debería proceder para
conseguirlo. A diferencia de la moral, que generalmente se interpreta como el
conjunto de reglas y principios de una sociedad o cultura, la ética se encarga
de la justificación y base de dichos valores. Esta distinción entre la ética y la
moral ha jugado un papel crucial en la evolución de la filosofía, facilitando un
examen crítico de los sistemas de valores y una reflexión acerca de lo que
implica llevar una vida digna y equitativa.
Al estar enmarcada en la filosofía, la ética utiliza instrumentos y procedimientos
característicos de esta disciplina. Uno de los enfoques más sobresalientes es el
análisis lógico, que aspira a establecer los principios éticos basándose en la
lógica y el pensamiento.
Desde los griegos hasta los contemporáneos, los filósofos de la ética han
empleado el razonamiento deductivo e inductivo para examinar y respaldar sus
teorías. Este método posibilita un análisis crítico de las creencias y reglas
morales, con el objetivo de crear una base lógica que guíe la conducta
humana.
Otro rasgo esencial de la ética filosófica es su naturaleza prescriptiva, lo que
significa que no se restringe a describir la naturaleza de las cosas, sino que
busca definir reglas de cómo deberían ser.
Esto distingue a disciplinas como la antropología o la sociología, que tienen la
capacidad de analizar las reglas y principios de una sociedad sin realizar
juicios. Por otro lado, en la ética filosófica se plantea la cuestión de si una
acción o un sistema de valores es justo o adecuado, fomentando de esta
manera un modelo de vida ideal.
Principales Enfoques de la Ética Filosófica
La ética, en su calidad de disciplina filosófica, no es monótona; a través de los
siglos, ha evolucionado una diversidad de teorías y perspectivas. Cada uno de
estos métodos busca solucionar las cuestiones éticas de maneras distintas,
fundamentándose en diferentes principios y valores.
Ética Teleológica: El Bien como Fin Último: La ética teleológica,
también denominada consecuencia lista, argumenta que el valor moral
de una acción se determina por sus efectos. En este enfoque se incluye
el utilitarismo, que aspira a incrementar la felicidad o el bienestar para la
mayor cantidad de individuos. Filósofos como Jeremy Bentham y John
Stuart Mill fundaron el utilitarismo, sugiriendo que las acciones
adecuadas son las que generan el máximo beneficio para la mayor
cantidad de individuos.
Ética Deontológica: El Valor de la Acción en sí Misma: En
contraposición a la ética teleológica, la ética deontológica argumenta
que ciertas acciones son inherentemente adecuadas o inadecuadas, sin
importar sus repercusiones. El pensador alemán Immanuel Kant es el
precursor de esta tendencia, y su teoría ética se fundamenta en el
concepto del deber. De acuerdo con Kant, las acciones son moralmente
válidas únicamente si se llevan a cabo siguiendo una ley moral
universal, a la que él llamó "imperativo categórico".
Ética de la Virtud: La Búsqueda del Carácter: En última instancia, la
moral de la virtud, que tiene sus raíces en Aristóteles, se enfoca en el
crecimiento del carácter y las virtudes individuales. En vez de enfocarse
en las repercusiones de las acciones o en la realización de obligaciones,
la ética de la virtud sostiene que la conducta moral proviene de un
carácter virtuoso. El ejercicio de virtudes tales como la justicia, la
honestidad y el coraje facilita que la persona se aproxima a la
eudaimonía, o vida completa.
La Ética como Guía para la Sociedad y el Individuo
La relevancia de la ética no se restringe a la esfera filosófica; también se aplica
de manera práctica en la vida diaria y en el funcionamiento comunitario. En el
ámbito personal, la ética insta a cada individuo a meditar sobre sus principios y
a comportarse de acuerdo a estos, fomentando de esta manera una vida
consistente y gratificante.
La ética no es meramente una teoría, sino una acción que asiste a las
personas en la toma de decisiones que representen sus principios y anhelos.
En el contexto social, la ética juega un rol fundamental al ofrecer un marco de
referencia para la coexistencia y la equidad. Las reglas y leyes de una sociedad
generalmente se inspiran en principios éticos, y la ética facilita la valoración y
cuestionamiento de dichas normas cuando parecen injustas.
Mediante la ética, se puede edificar una sociedad más equitativa y justa, donde
se honren los derechos y la dignidad de cada persona.
Aportes pensadores filosóficos
Pensador Aportes a la ética
Sócrates - Implementación del diálogo como técnica para indagar en temas éticos.
- Sostuvo que la virtud es el saber, y el mal surge del desconocimiento.
- Pensaba que todos persiguen el bien y que entenderlo es fundamental para
actuar de manera adecuada.
Aristóteles - Creó la ética como una disciplina científica enfocada en la felicidad
(eudaimonía).
- Formuló la teoría de las virtudes, que están situadas entre dos extremos (el
medio).
- Pensaba que el objetivo supremo del ser humano es vivir en equilibrio consigo
mismo y con la comunidad.
Epicuro -Sugirió que el objetivo de la vida es lograr la paz y la serenidad a través de la
falta de sufrimiento (ataraxia).
- Propició la idea del "hedonismo racional", dando prioridad a los gozos estables y
a la moderación.
- Destacó la importancia de disminuir los temores irracionales para alcanzar una
vida ética y alegre.
Immanuel - Basó la ética en la obligación y en la aplicación de la lógica, sin tener en cuenta
Kant las emociones o las repercusiones.
- Estableció el imperativo categórico, que requiere comportarse de tal forma que
las acciones puedan transformarse en leyes universales.
- Salvaguardó la dignidad humana y el respeto a la independencia de los demás.
Conclusión
La ética, en su calidad de disciplina filosófica, es un análisis crucial para
entender y guiar la existencia humana. Desde sus comienzos en la antigua
Grecia, ha procurado dar respuesta a interrogantes esenciales acerca de la
virtud, el bien y la obligación. Mediante sus distintas perspectivas —teleológica,
deontológica y de la virtud—, la ética ha establecido un marco teórico para
orientar la conducta humana hacia una vida equitativa y completa. La ética no
es simplemente una teoría teórica, sino una orientación práctica que facilita a
las personas y a las comunidades coexistir en paz, fomentando la equidad y el
respeto recíproco.
Finalmente, la ética nos hace conscientes de la relevancia de la reflexión y la
consistencia en nuestras acciones, contribuyendo a edificar un mundo más
ético y lleno de significado.
Bibliografía:
Materiales de apoyo UAPA
Santiago, Q. G. J., & Levinton, P. M. J. (2018, 28 septiembre). Evolución
histórica de la ética hasta nuestros días.
[Link]
Gustavo, E. V., & Campos, J. A. (2017). Ética 1.
[Link]
lists/7cQpHv07326W7XpOFlEWHJ/
Breve historia de la ética. (sf). Monografías
[Link]