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ALBERTO Tano
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GEilMAN ROORIGl(EI
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LA VISION COSMICA
DE LOS ANDES
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ALBERTO TATZO
GERMAN RODRIGUEZ
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INDICE
Pg.
I N"l'HC>I >UC(:tON , , . • . • , , , . , . , . , . , . , . . . 11
C.apítulo l'rilncro:
CI IAlJPI PUN(:I IAPI 'l'U'fA YAHKJ\
ANU<;J IBL'JO lfN LA MJ1'AD DEI. V/A . . . . . . • . , . , . , . , . , . , . . . 23
í>c los orígenes , . . , , , , , . , . , . . . 31
Kuzko: el ombligo del inundo . , . . . . . . . . . • . . . . . , . . . . . 33
EILiaulo . . . , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . 31
La expansión de los hijos del Sol . . . , . . , , , . , . , . , , , . , , , 36
llrbanismo y tccuologfa inkaikas . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . .!12
•
La Medicina , . , . , . , . , . , . 45
Los Ray,nis , . . . • • , . , .. , . 48
El ñn del ·rawn-N-lntin-Suyu • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • 49
Capítulo Segundo:
IMASIIINA QUIMSA l'ACIIAKUNA WIÑAHI SI IKJ\MANTA
C(JMO Al'AREC:IEllON LOS 'fllES MUNDOS
Jatun , , , 55
Pachakamnk • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • 55
Pachanlinna ..............•....................... :;,;
lnti . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ' . . . . 57
Quilla . . . . . . . . . . . . . . . • . • . . . . . . • . • . • . • . • . . . • . • . . . . . 5h
Allpa1nan1n , . , . , . , . • . . . 61
Los tres mundos , . ,.•. , . , .•. , . 63
Los tres mundos en el hombre . . . . . . . . . . . . • . , . . . • . . . 65
.
l.os tres mundos en In tierra , , . 70
El agua: hilo de la vida en Allpamama .. , .. , • , . . • . . . . . 71
l n l Pamba
i pacha y los lres 1nundos . 12.
Los 1nistcrios del rnagncnsrno . 73
M.\s allá de lnti Pamba Pacha . 75
Lit dualidad luz-oscuridad en los tres n1undos . 76
l)c la similitud . 78
,1
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AGRADECIMIENTO
NUES"l'ltO PltOFUNIJO AGRADECIMIENTO A CAltLOS
AIJIElrro ltODRIGUEZ ronnns, EGREGIO ARTISTA, QUIEN
•
AL FINAL DE SU VIDA AMAUTIKA l)EJO 1.AS IL!JSTRACIONES
QUE ACOMPAÑAN A IA PRESENl"E OBRA, SELLANDO CON
El.LAS su PECULIAR AMOI! A NUESTHA cu1:ru1tA .
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13
que vivían pueblos con formas de vida, lenguas y exprestcncs
culturales diversas.
Aquellos hombres blancos y barbados traían a la mente
de los yachags el recuerdo de 'l'unupa, el Cristo Andino, cuyo
mcnsu¡c de vida superior irradió desde 'l'iawanaku hasta los
couflncs del Continente. !.a leyenda lo describía corno un
hombre de tez blanca, alto y con una barba peculiar. Por sus
características humanas ele singular bondad, los collas lo lla
mabun Tuuupa Wirakocha, porque aducían que en la voz de
Tunupa habló la voz de la (iran Vida de los lJnivcrsos .
. . . Pero la psiquis de los hombres que llegarían desde el
otro lado del Océano -tan parecidos físicarnentc a 'J'unupa Wi
'
rukocha- se distanciaría abismalmente de la de aquel hombre
sabio. No hnblarfan arnur y solidaridad sino serían los portado
res del destino ineluctable: la desintegración de A, nérica.
F. stos fa s l os wirakochas traerían concepciones distintas y
una Ionuu de vida ena al
aj s entido de annonta q ue rocuraba
p
el hombre de l A nli, el Hun a. 'l'raertan e ilnp ondrían otra Iorma
de vida y otras concepciones; derribarían los temples, derrui
í n las ciudades,
r a p erseguirían a los abios, esclavizarían
s a los
hombres y lns sujetarían a vida y labor inhumanas.
En g randes nágcncs todo esto fue visto y descrito con
il
mucha p recisión: los hombres que vendrían, su tipo físico y su
tipo de alma: la caída del lnkario y el sueño en que se sumiría
n uestro p ueblo; las tinieblas q ue lo rodearían e11 la Edad L unar
luego de eclipsarse su cultu ra y civilización; y, ... finalmente.
su despertar al cabo de cinco siglos a una E dad de L uz y esur
r
gir tot al.
El uñe e n que se reunió este úlümc 'l'a ndanakui fue el año
de 1490 ele la Er.1 Cristiana y el prlmcrc del IX Pa chakutik en la
Crnnutnctrfa A ndina.
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C.:01110 un prieto nubarrón que oscurece repentinamente
el flnuamento y oculta las estrellas, las luces espirituales de la
tierra de Amaru empezaron a extinguirse en el siglo XVI. Los
pocos sabios {jUC quedaron y no fueron muertos siguieron ha
ciendo vida de cumunidad como campesinos: cerraron su en
señanza a un reducido grupo de vifiachishkas y as{, en el mls
tcrio, se eslabonó una cadena <le yachags. l.os conocimientos
quedaron salvaguardados de la persecución y la sabiduría fue
nuusmiüda de un yachag a otro a través de los siglos. Ni aún
los miembros de la mlsma comunidad sabían con exactitud lo
que sabían y hacían sus ancianos.
Esta secular defensa de la sabiduría en inedia de la super
•
vivencia ha sido el carácter més notable del pueblo andino.
Con10 fuego íncxtiuguible, aquella se ha perpetuado en el can
dil silente de los sabios.
Co11 los destellos aurorales del Décimo Pachakutik empe
zó a descongelarse la vida de las sociedades del Ande. Aúnan
tes de 1990, las manífestacinnes artísticas y culturales popula
res rebrotaron cuantiosamente: proliferaron grupos de müsl
ca, danza, teatro, al igual que aquellos cuya actividad son las
expresiones artesanalcs. l'eriodistas, sociólogos, antropólogos,
políticos y todos los medios de ccmunícacién se interesaron
cada vez más vivamente por el tema indfgenn. Una nueva si
tuación de fermente social se hacía ostensible.
Las dirigencias indígenas de todos los países de América,
bajo el lema de "500 años de llesistcncia lndfgena", esbozaron
planes de acción como parte de una respuesta continental al
pretendido "Descubrlmlcnto de Antérica y Encuentro de Dos
Mundos" que, el gobierno cspai\ol y el Alto Patronato para la
Conmemoración de los 500 años del Descubrimiento de Am é
ricn, se empeñaban en celebrar, invirtiendo ingentes sumas de
dinero.
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CAPITULO PRIMERO
''CHAUPI PUNCHAPI
TUTAVARKA''
ANOCHEC/0 EN LA
MITAD DEL DIA
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Plnalmente, cuando el Sol en su periódico viaje por el fir
mamentc se hundía por el poniente y los rilthnos rayos rever
veraban entre las montañas del Kunti Suyu, la naciente noche
invitaba al recoglmlento.
Los reilantcs luceros y el globo plateado de Mama Quilla
veían congregarse en cada casa, lenta y paulatlnamcntc, gru
pos de personas alrededor de las hogueras . . .
. . . La noche invita al descanso, la quietud y el relajamien
to; los niños se juntan alrededor de los padres y abuelos. Vie
nen los cuentos y relatos que recrean paisajes, vicisitudes y cir
cunstancias extrañas. Del repertorio sale el kcndor en vuelo ra
sante con las nubes; reviven los antepasados a realizar las ac
ciones heroicas que perduran en la memorln de los pueblos; se
levanta Tunupa a luchar y vencer a Makuri; reaparecen en to
da su gloria las ciudades perdidas del Amazonas: y, utientrns
los relatos desbordan la ímaginaclén de los pequeños, Mama
killa recorre el firmamento en su sidéreo trayecto entre las es
•
trellas .
La noche se vuelve fría; el ambiente se conmueve solo por
el canto rítmico de las ranas; la corteza candente del chaguar
kcro y las ramas secas consumen sus últlmns flamas; los rela
tos terminan y los niños se recuestan para continuar en sus
sueñ.os el inundo de la fantasía. Entonces, el abuelo empieza a
entonar una canción gutural mientras quema semillas ele mo
lle y entre la rítmica ,nelodía y el humo evanescente, cierra los
ojos para atravesar el espacio y reunirse con sus ancestros.
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La función social y la jerarquía de una persona se cono·
cían por los colores de la ropa, las insignias y las plum as.
Los comnnduutes de las fuerzas guerreras del lnka 1lcva
ban yelmos sobre la cabeza en los que se levantaban iridiscen
tes y encendidos conjuntos de plumas amarillas y rojas. l'orta
ban lanzas y escudos con shnholos del Tuwa-Nclntln Suyu.
Sendas capas anaranjadas llegaban hasta las rodillas.
Cuando un sabio, un yachag, atravesaba las calles, la gen
te solfa inclinarse respetuosa a su paso. Su vestimenta era
blanca y llevaba en la frente una pluma sujeta por un cintillo
del mismo color.
Las koris, mujeres de la familia del lnka , portaban am
plias capas de diversos colores; los trazados gcométrlcos de
sus túnicas se localizaban sobre el abdomen. Dos grandes y
bruñidos discos de plata, pendiendo de ligeras cadenas, des
cendían a los lados del pecho. Tanto las capas como las túni
cas estaban ribeteadas por filos dorados.
La vestimenta andina compuesta de elementos de color,
forma y geomerrra. era rica y variada. Cada elemento cobraba
sentido y significado dentro del conjunto. Desde el lnka hasta
el labrador daban sello personal a sus atuendosa.
ELLLAUTO
En la jerarquía nusüco espiritual del Tnwn-Nc-lntin Suyu,
el lnka era no,nbrado por sus merecimientos. Ser Inka no era
privilegio hereditario, sino una función que dch{a asumir el in
dividuo preparado para ella.
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Pero, ¿có1no nuestros antcpasndos representaron a Pa
chamama que está en todos los tiempos y espacios, y a Pacha
kamak, de cuya luz la luz del Sol es apenas un rayo?
La cerámica precolomblua es rica en alusiones a los prin
cipios cosmogónicos: Pachamama está silnbolizacla por flgu
ras de mujeres, esferas de arcilla e imágenes que entra ñan con
tenidos de fecundidad; Pachakamak por estructuras esferoida
les que representan el Orden del Mundo.
Por las cuatro regiones del Tawn-Nc-lntin Suyu discurrió
una vida espiritual nmplin y variada que se comunlcabu a tra
vés de símbolos, ritos, festividades, etc.
Bn cada parcíalidnd existían las potencias telúricas con·
las que convivían las poblaciottcs; las guakas o puntos geo
ntagnéticos en los que se encuentran las energías de la Tierra
con las del Ciclo: los templos de lnti y Ki\la custodiados por los
sacerdotes del Sol y de la Luna .
En la medida que la geografía de los Andes escalaba pisos
cnmaucos superiores predomíuabnn los yachags de la luz y los
temples dedicados a Inti. Por el contrario, mlentrns 111ás se
descendía a las tierras tropicales y a las espesas selvas amuzé
nicas aumentaban los cultores de las tendencias lunares.
El Tawa-Nclntin Suyu era una geografía completa que te·
nía un Norte y un Sur, un l·lanan y un Urin , una cabeza y unos
pies, un brazo derecho y uno izquierdo.
En las altas zonas de losAntis se construyeron los templos
superiores del lnkario: el Templu ele Pachaknmak dedicado al
Creador del Universo (alrededores de Lima) y el Korikancha
(en el Kuzko), centros místicos en donde reposaban los vcrda
deros tesoros de los lnkas.
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42
relata Brothcr Philip,s un Panteón en el que estaban represen
tadas todas las parcialidades del ·rawa-N-lntin Suyu junto a
sus fuerzas tutelares; irnágenes de lnti y Killa construidas en
oro y plata y un calendario con los doce astros del Slstcmn
Solar.
El lnka Garcilazo de la Vega, con rica y variada descrip
ción, relata la riqueza de orfebrería que adornaba los interiores
y exteriores del Korikancha: pequeñ as y grandes imágenes de
oro, al tamaño natural, brillaban en los jardines entre la ¡101i
cromfa de Ilores y rosas.
Por el conjunto grandioso de elementos arquitectónicos,
orfebres, artesanales y simbéllcos se llamaba a este Templo "El
Jardín Sublime".
Antes que el Korikancha fuera destruido, todos los Leso ros
habían siclo retirados. Sobre su planta fue edificada la Iglesia
de Santo Domingo, la cual yace en la ciudad del Kuzko.
URBANISMO Y TECNOLOGIA INKAIKAS
El µensarnicnto altamente abstracto del hornbrc andino
halló su mejor expreslén en el lenguaje hierático <le la geontc
tría y la armonta de los cielos y la tierra viose reflejada e11 la
construcción de sus ciudades.
Cuando rcnlízamos un trazado geodésico de los prtmltl
vos asentamientos urbanos de los Andes, descubrimos que es
taban conectados dentro de un plancnmieutn territorial que se
extendía por una extensa región continental; el eje principal ha
sido llamado Ruta de Wirakocha (aquella que recorrió 'l'unupa
en su peregrinaclén), a Jo largo de la cual se encuentra: Ko
chask(, Kajatnarka, el Kuzko, Potosí, Oruro y 'I'inwanaku.
En el centro de la capital del lnkario hnllríbase una cruz
construida en jaspe, de grandes proporciones, In cual fue ob-
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46
de discos eran tttilizados por nuestros ancestros con finalida
des tnuy distintas y que, en realidad, eran objetos de uso m é
dico Instrumentados por los terapeutas chibchas hace nuls ele
cinco siglos.
Le corresponde al Dr. Vicente Bcnavidcs, médico natura
lista, investigador y amante de nuestras rafees indígenas, el
mérito de haber descubierto el verdadero valor y uso que estos
discos tuvieron en la antigüedad.
Bcnavides observó que la ranura central presentaba des
gaste por uno de sus lados, en tanto que el otro estaba relativa
mente indemne. Intuyó, entonces, que no se trataba de pecto
ralcs y que la clave de su función se encontraba en estos orifi
cios. Con el asentimiento de los encargados de este recinto
museográflco los estudió uno a uno. Torné un disco, luego otro
y atravesó las ranuras con cordeles, renllzando nudos por el la·
do que mostraba desgaste; luego, los fue haciendo girar rcpcti
das veces. Descubrió, entonces, que los grabados adquirían
una nueva dimensión de rltmo y rnovirniento que producía un
estado sugestivo en quien los observaba. Entusiasmado con·
cluyó el informe mencionando que se trataba de objetos utili
zados con fines médicos que inducían cada uno un nivel y una
forma diferente en la sugestión terapéutica.
llenavicles había descubierto no solamente que el uso de
los discos era muy diferente al que se había supuesto, sino que
los médicos chíbchas manejaban niveles curativos 111ás am
plios y profundos de los que entonces se conocían en Europa.
AGUA: Cuando el agua desciende desde la cabeza bañan
do la espina dorsal actúa corno elemento estimulador de los
centros nerviosos; de similar manera, el contacto de la piel con
el agua fría produce una imnedlnta estlmulaclón tic la circula
ción sanguínea. Estos principios fueron conocidos por los lera-
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Como los granos son sepurudos por fuerza de la mazorca, el
'l'awa-N-lntin Suyu se dividió en multitud de fragtucutos étni
cos y culturales.
Durante este ominoso episodio de la historia que conoce
mos corno "Conquista" los yachags, nmautas, apus y los hom
brcs rclicvantes del lnknrio fueron perseguidos y muertos: los
objetos de oro y plata, fundidos y transformados en lingotes;
los centros mfsticos, derribados; los objetos rituales y cultura
les, destruidos; las prácticas médicas aborígenes tildadas de
diabólicas y paganas.
El Pachakutik de la Oscuridad cubrió este enorme caudal
de conocímlentos.
En los meandros de cinco siglos de opresión le fueron a
nuestro pueblo arrancadas sus lenguas y dialectos, sus indu
mentarias y costumbres y se lo subsumid en una condición in
frahumana.
En la medida que el proceloso descnvolvhniento de las
centurias ha transcurrido, 111ás y rnás los rasgos de la vida tra
dicional indígena se han desdibujado.
Los aspectos sttpcriores que requerían el cmnino de pre·
paración e iniciación de los yachags se extinguieron sin sus
tento hurnano o se perpetuaron en el silencioso hennetlsmo
de pocos sabios. Mas, el scntirniento biolático de nuestra raza,
profundamente enraizado en la Madre Tierra. ha pervivido en
el seno Intime de la familia y la comunidnd.
Con10 un puño que aprisiona lo poco que le que da , en és
tas se han reproducido prácticas y costumbres ancestrales, las
más de las veces corno aprendizaje tradicional sujeto a la dls
torsión; al lí estéu como tcsthnonio presente de lu 'l'mdícíóu de
un Pueblo.
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PI\C.'HAMAMA, el aspecto ícmenino ele Jatun Pachaka
mak, recibe la shniente del Dador de Vida y la desenvuelve en
infinitas Iormas ... En el cosmos de cosmos, todas las maulles
taciones son sus manifestaciones. De El proviene todo vórtice
de presión creativa y a Ella retorna todo vórtice de absorción
amorosa.
En el descenso de la Gran vida, Pachamanta va haciendo
aparecer galaxias, estrellas y sistemas planetarios .
•
Gracias a su capacidad engendradora dá uaclmiento a to
das las creaciones que también son creaciones de Pachaka
mak.
Para dar lugar a la Creación, siendo dos tuvieron que con
vertirse en muchos:
PACIV.kAMAK
TIIII.O(ilA CllHAllOllA
l'AC!li\MAMA IN'l1
La fuerza creadora de Pachakamak en unión a la capaci
dad cocreadora de Pachamamu se hacen presentes en el Uni
verso tangible en la formatión de galaxias y sistemas estelares.
Las estrellas vibran en una condición ele tal sutilidad que
se manifiesta como luz y radiación.
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átomos quínticos hasta las manifestaciones de nutrición, desa
rrollo y procreación de los seres. '!'odas las acciones de este la
boratorio dependen de la actuación de lnti 'faita, Manta Killa y
Allpamama.
En su aspecto positivo, Killa es el agua, la humedad y to
dos los procesos plásticos y flufdicos en los que se terrcnaliza
la energía espiritual y dluámlcn del Sol. Es el progreso que ex
perimentan las plantas durante los catorce días de Luna cre
ciente; la época de celo y el instinto protector en las especies;
las aguas de vida que circundan a todo ser viviente durante la
existencia prenatal. Killa es, en el ser humano, la receptividad,
sensibilidad y contemplaclén. Dentro de los géneros es el gé
nero femenino.
El aspecto negativo de Killa se expresa, sobre todo en las
fases de reducción de su silueta. En la medida que deja de re
flejar la luz solar, se manifiestan, en mayor grado, las fuerzas
de su lado oscuro. Las energías de crecirniento y regeneración
son colapsadas y predomina la obturación y disolución putre
factiva (111ás ostensibles en las fases de luna negra y cuarto
menguante).
Oc tal manera, la vicia 110 puede comprenderse si no es
bajo este doble aspecto. ¿Cótno podrfumns entender la trans
formación de la semilla y el nacitnicnto clcl brote, si no es por
el hlnchamlcnto, ruptura y descomposlcíén de aquella? La vi
da, a nivel material, resulta del equilibrio entre los procesos de
formacírin y disolución.
l)ice un hermoso 1>oe111a kichua que de la unión de lnti y
Killa brotan las lágrirnas que fecundan la Tierra.
Matna Killa es la artífice de la vida en /\lipa; es la tejedora
que hilvana con los hilos luminosos del Sol la trama de vida en
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El Cosmos en su infinitud abarca muchos cosmos y el
Principio Creador y Organizador de los mundos se extiende
omulpresente en el Universo. Como infinitas esferas relncío
nadas unas a otras se desenvuelven las organizaciones de los
mundos, repitiendo cada esfera, denuc ele sus Hmltes, a la i11-
mediata superior.
El orden de la Creación es reconocible en todas sus manl
festacioncs: Hanan (superior, directriz, excelso, luminoso, su
blirne); Urin (bajo, dirigido, lo que sustenta sobre sí); Kari
ünascullno, dinárni co, activo, permanenterneute fccundantc);
wannt Ifemenlnc, receptivo, pasivo, permanentemente fecun
dado); Rupaj (cálido, expansivo, claro); Chiri (frío, contractivo,
oscuro).
Asf cerno el dos da lugar al tres, de 1-lanan y Urin surgen;
los tres aspectos ,nanifiestos:
1-lanan superior, directriz y sublime
• Kai -
- tangible y externo
Uku -
- inferior, interno
H A N A N
KA I
UKU
TODO
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TEKSEMUYUK:
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KAI
PACHA
UKU
PACHA
De este modo, el agua en Allpamama. al igual que la savia
en los vegetales y la sangre en los animales, es su Uquido vital.
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INTI PAMBA PACHA Y LOS TRES MUNDOS
Hemos descrito los Tres Mundos a nivel del Ituna y Allpa
mama: ahora nos remontaremos hasta ver como se da la tri
partición en nuestro Sistema Solar.
1-lanan Pacha es no solo el aspecto visible del Ilrmamen
to, sino, tambi én la constelación de seres que lo gobiernan
dentro de la Armunfa Césmica . . . La esencia espiritual de lnli
tras su radiación. La Vida que acompaña a cada esfera plane
taria.
En nuestra lengua vernácula, nuestro sistema solar es dc
nomínado luti Pamba Pacha, lo cual, traducido al Castellano
.
o p n 1
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LA DUALIDAD 1.UZ - OSCURIDAD
EN LOS 1'RES MUNUOS
PACl-lAKAMAK y SUPAI: La inseparable cxlstencla en el
inundo manlflesto de la dualidad: aspectos positivos y negati
vos, superiores e inferiores, luminosos y oscuros, es una cons
tantc que se expresa en infinitas rnancras. Jatun Pachakamak,
el Creador Sublhne, la luz invisible en el interior de los hom
bres, la vida oculta en cada partícula del Universo, tiene corno
contraparte la fuerza disolutoria y cenagosa de SlJPAI.
En nuestro interior existen, tambi én, aspectos superiores
e inferiores, luminosos y oscuros, angelicales y ferinos; por los
primeros nos acercamos al Mundo Superior, a la inacabable
Luz y concíencla de Jatun Pachakantak; por los segundos nos
introducimos en las tendencias amorfas y disgregadoras del
Mundo Inferior.
l)el mismo modo que PACl·IAKU1'/K (la mayor enti<lnd
del Uku Pacha en nuestra esfera de vida) disuelve una época
cuando finaliza un período histórico, a veces de forma torren
cial y abrupta; Supai, a nivel del individuo, es el que crea las tri
bulaciones, las pruebas que lo colapsan y las tentaciones <JUC
Jo llevan a las caídas.
Difiere del diablo cristiano c11 que no es malo por sí, pues
siendo contraparte del Creador, nenia e11 sentido opuesto y
complementario, buscando el equilibrio de los seres en dese
quillbno.
Desaparece así su primera apariencia de maldad parn
mostrarse como una potencia del Mundo lufcrior que Iavorc
cc la evolución: la sernilla que logra sobrepasar la crudeza del
invierno es la que mejor planta y Iruto dará y el hombro que
luego de golpearse en los bajos y c11 los bancos de In vida recn-
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/:'l. St\MI su /JJ.fllC.'JJJl:· 1:·N I.OS Sl:'IrJ:S 1-lllMANOS, aún des·
de su tierna infancia, como un cnmpo envolvente de energía y
luz con vórtices que canalizan energías desde el medio cósml
en-universal hacia los plexos nerviosos y glrtndulas de sccrc
ción interna. Siendo la 1natriz ultrañslca del cuerpo, es la raíz
invisible de la vida orgánica desde que el hombre inicia su vi·
da en la Tierra.
LA VIDA IIUMANA ENTRE EL NACIMIENTO
Y I.A MUERTE
De entre los astros que inciden sobre la vida e11 la 'fierra,
Mnma Killa, es, en el plan o de la vida humana, la puerta a Ira·
vés de la cuul desc iende n las almas.
La ex iste ncia en el 11n1nd11 físico comienza cuando el sn-
111i del individuo entra en contacto con la célula germinal de la
madre en el 1110111ento de la fecundación. Previamente, aquél
se ha encontrndo en estrecha relación con los futuros padres.
Las características físicas y psicológicas de éstos constituyen el
torrente genético a través del cual se expresaré el individuo
que retorna a este plano de existencia.
El sami del in d iv i d u o se contrae hasta el tamaño de un
átomo, el cual es itnplantado por las entidades que actúa n ba
jo la influencia de Marte en el espermatozoide que fecundará
al óvulo {de influencia lunar). ·
lncgo de la fccundacicín comienza el desarrollo del cucr
po del futuro ser en el vienlrc de la madrct.
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lil guagua debe ver en sus padres que su palabra y s11 ac
cionar son siempre veraces (AMI\ Sil!\), que la reciprocidad es
un principio de vida comunitario (1\A1/I\ KILI./\) y que el traba
jo lleva al progreso y unnunfu del individuo y la comuuidud
(AA11\ I.LUI.IA).
Es en el primcr scxtenlo de la vida cuando mas en conmc
to se cncucnnn con las fuerzas sutiles que obran en su derre
dor. Entonces, debe dcj:írsclc amar a las plantas, ,1 los anima
les y a todos los seres de la Naturaleza.
En esta edad, el saml del niño depende del de Allpumumn.
Las cnti<lades que modelaron su cuerpo mi cnuns crecía en el
vientre de la madre, lo acompa üuu y custodian hasta que deja
de ser 1111 infante. Eso sucede c uand o cruza el prirncr septenio
y la e n vo ltur a de Allpamamu se desvanece dejando en autono
rufa las fuerzas del pequeño. lo cual tiene como correlato la
caída de los prhncros dientes y el nncímientn de los segundos.
Así como el parto es el morneuto de separación del gua
gua de su runa mamn, el cambio de d i e nt e s indica su paulati
na separación ele Allpamama. Podríamos hablar en usrc senti
do de un primero y un segundo nucimicntns.
J.os pedagogos que retomen la 1aíz de la cullur a Andina,
deberán comprender la Importuncia que tie ne el dejar en Ji.
bennd el mun do uuuginativo del pcq ucño: de respetar su indi
vidualidad, gustos, intereses, vocaciones, actitudes y juegos. El
n ifio no es una tabla rasa, si no una persona qu e va sembrando
las semillas y re cogie ndo los frutos en el l n t i fi a n .
!.a caída de los d i e n le s de leche murcu la etapa ele separa
ción de las fuerzas prtmlgculns de vida en el planeta: las fuer
zas lunares.
.op ri 11
•
•
•
•
•
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'
93
Durante el suciio, el ser humane transpone los lünitcs del
mundo tangihlc y se adcnuu cu los rnundos invisibles. El 111un
do de los sueños es tan real comn el inundo físico, aunque sus
relaciones tic espacio y ríctupo son diferentes: los seres se en
cuentran por su grado de afinidad interior. En instantes, al
guien puede hallarse en lugares lejanos. El tlernpo pierde las li
mitacinncs que itnponc la tridimenslonalidad del Universo Fí
sico y corno un libro nhicrto pueden desencerrarse los aconte
ceres del pasado, así como aparecen escenas del futuro. 'Inm
bíén es el inundo en el que se establecen los nexos untes que
ocurran rnateriahncntc entre las personas y es el mundo en
que la presencia de entidades de esferas superiores (a las que
llamamos dioses) se rnanifiestan en fortuus y apariencias dis
tintns.
Cuando despertamos, las experiencias vividas en el inun
do tic los sueños se desvanecen, o hicn, las recordamos vnga
tnentc, en Ionua onírica. l.a conciencia cerebral y la vigilia
tienden un velo al inundo de los sueños, del mismo modo que
el nacimiemn oculta lo vivido en pasadas existencias. Se re·
'
quiere de un largo proceso de vicia para que los yachags re
cuerden sus experiencias; proceso que cornienza con In nutrt
ción natural y se extiende en prácticas de vida snnns y ejerci
cios tanto ni inicio del tifa co1110 previos al dormir. De este mo
du, el cerebro modifica gradualmente sus funciones y, en fer
ma natural, se abren los cana les internos que comuntcnn con
t lanan Pacha. Se puede. entonces, abandonar con conciencia
el cuerpo físico ni momento de reposar y expcrimcutnr cottcla
ridad esta otra dimcnsíóu de In existencia.
El mundo de los sueños con sus enigmas e interrogantes
es parte de nuestro modo tradicional de vida. Entre los mayo
res que han mantenido lns costumbres ancestrales tiene grnn
ilnportancia la interpretación de los sueños, la cual hacen con
regularidad en tcmprnnas horas de la mañana. Los ancianos
,1
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•
97
una película pasada desde el final hastn el principio. Estas vi·
vencins son muy importantes, pues de su asitnilac ión depende
su estancia futura en los niveles superiores de l·lanan Pacha,
donde el ser mndurnnt sus cxpcncnclas y las metamorfoseara
en nuevas cualidades y disposiciones, las que a su vez, deter
minnráu las condiciones de existencia, cuando retorne (si tie
ne que hacerlo) a un nuevo ciclo de expresión en la Tierra.
l'nsado los tres dfas, se desliga en Ionna dcílnitiva de la
estructura energética que lo unía al cuerpo físico y esta matriz
invisible retorna a la sepultura para desintegrarse en forma
ccncumltaute con el cudñvcr.
Suspender en forma tomporul el proceso de descomposl
ción, por diferentes medios, significa, tumblén, detener la di
solución de este plexo de fuerzas sutiles que accionan en vida.
Esto lo hacían con conciencia nuestros ancestros, al em
balsamar y momificar a los I latun Hunas del pasado (ingas, ya
chags, etc.) y conservar en 1111 dctcnntnado lugar (tolas y 111011-
t(culos), algo de su sami resplandeciente, como punto energ é
•
lico-vitalizador d u l a N n t ura l c z n + .
•
/\s{, podemos comprender el stnnumcro de prácticas fu·
nerarias precolombinas, las cuales fueron desapareciendo en
el transcurso de los siglos por efecto de la presión aculturiza
dora.
Las prácticas funerarias precolombinas tomaban en
cuenta los aspectos físicos (envolturas, Icnna de la tumba, po
sición del cadáver) para producir determinados efectos en los
planos mctaffsicos a los que el muerto pasaba luego de su tran·
siciún.
La ciencia funcrnria de los antiguos conocía y manejaba
los aspectos suprascusihlcs come la técnica de C>ccidcntc mn
ncja, nctuulmento, las fuerzas mccéulcas del Mundo Físico.
•
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102
cultural ele los muyas. Su civilizncíon se fue expandiendo por
las regiones bajas hasta el Occidente de I Jonduras, El Salvador
y los estados de Tabasco y Chiapas en el sur de México.
Los Mayas edifi caron las ciudades de Chichcn ltza, 'l'oni
ná, Piedras Negras, Yaxchilán, Palenque, Naachtlin, Quírlguá y
E tzn á . Ilstns eran las más huportantcs dentro de los ciento se
senta emplazamientos urbanos que han sido descubiertos.
El estudio meticuloso de las acrópolis pirumldnlcs y su
función ritual; el análisis de lns grabados y estelas, bajo relie
ves, jeroglíficos, inscripciones. artcfnetos cerámicos y pin! u ras,
junto a la invcstig:nción de las tradiciones muyas, ha develado
el grandioso pasado de este pueblo y la alta sabiduría que dis
curría en las azoteas ele sus ciudades.
Cuando la civilización Maya alcanzó su expresión cimera,
las nuueméttcas llegaron a un nivel de abstracción nunca nu
tcs alcanzado. Mancjahan dos calendarios: un calendario ri
tual de 260 días y otro de 365 días dividido en JO meses de 20
días cada uno. El calendario solar les pcrnlitía anticipar eclip
ses y lunaciones. En cadn comarca la labor agrícola era capaz
de abastecer las necesidades de la ciudad y ele la región circun
vecina. Se había dcsarrollndo una cultura ulimcntlciu basada
en productos come el mafz y la ,nicl de aLeja.
No obstante, en el ccnlt de su civilización, por razones
dcscnnocidas, lo s mayas ab andonaron l as ciudades de as
l tie
rras bajas en la que ha bían vivido y se dirigieron a las mesetas
altiplánicas y a la península de Yukauíu. sin que inscripción,
grabado o pintura dejara alusi6n alguna.
Así s e inició lo que los histo riadores han llamado Nuevo
ímperío, el cual no es otra cosa que el descenso paulatino de 1'..U
nivel cultural. La declinación se vio ucompañadn del sucesivo
•
•
•
•
•
•
106
Oulcltua 361\ dias
'
Cas/0Ua110:
365 dios
El ai\o, cnncchido cnum la secuencia de 1:1 meses lunares
(28 dfas) que hacen un total de :ICi1I díus, 111ñs 1111 dfa adicional de
nominado jnurn pun cha (gruu díu, día rnayur), se inicia en un
pumu interior y termina en uno exterior. El iaum puncha rcprc
scnm el día final del ciclo nnunt o un hecho lusrortco conmemora
tivo. En cesrcílano, por su pa1 te, se encuentra la carucrcrtsrlca de
linealidad cun ténninus horizonmícs cun uua dtstrtbucíon dist¡n
ta del ucmpo. Esta cotnparación nos pcnnitc graflcar las dos con
cepciones (como Jo demuestra el dibujo anterior).
Al relacionar el ncmpo culcndarin con el lic,n pn espacio vi
tal (cíclico o conuuuadot la gralicacitín hidimunsionnl se trunsfnr
ma r.n 11 ldlmcnsional. representable con el sflnlioto del ch uro (ca·
rncol) u espita! en el que 1u1111.:a se sobreponen los lüultcs del 1ic111·
pu dado.
Otro ejemplo concreto que se e11c11c111rn en el ciclo a¡.;rícola
compuesto de cuntro períodos (p1cparaci1\n del sucio, sfumhm y
cosecha) en el que catla período que se repite anualmente, consu
tuyc una rcmumoracíón del pasado o tic los pasados, más un pro
greso correspondiente al aiio vcnide¡o, de acuerdo con el mismn
'
107
PílEPAílllCION--¡--....__,
El SUELO'
COSECHA,....___ _A?PORQUE
esquema antcriur. l.a cosecha de 19113, por ejemplo. reproduce la
de los tlns af\os anteriores. la ele 1984, concspoudcrú ni conjunto
de las pasadas con el consiguiente pro�rcso por estar en un grado
cspaclo-tcmporal mmcdtatamcntc superior. (Ver vectores del di
bujo anterior).
Visto desde una óptica lineal, todo desarrollo sigue una
secuencia que puede ser diagramada del slguíeute modo:
' .
�
...• - ---·-----
. .. ··-
.
1
...
• •
'
• '
1
'
•
• !
- -·-··---1_. ,._ _
>--- PASADO
--- PílESENTE ---· FUTURO
--->
•
108
Desde una perspectiva espiral. la nusma secuencia se
presenta así:
' '
1 ' '
1 , 1
•
1 , 1
1 • 1
' ' '
' ' '
' •····-- •• 1
1 ·-· 1
1
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---- - - - · - \ • . . .)
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. .. . - · · · '
1 - .. ------ .. - • •
1 1 ::{
' ..-�,
1 ' - • 1
-- .
--
'
1 '
'
1 ' '
'
' '
'
'
'
Los dlagrnmas presentados evidencian cómo en la Natu
raleza nada es coincidente y cerrado: 1 1 at un P1111cha ubru el de
scnvolvituiento periódico natural a un nivel superior.
El ciclo agrícola es el período de Pacha mris conocido y
manejado, pero Pacha tiene otros pe, iodos de recur rcncla mu
cho mayores que inciden sobre las gene rac iones y la J·listoria.
En la crcnometrfn andina tiene gr,111 ímportancla el movímt cn -
to cíclico de renovación de la 'l'ícnu que da lugar al retorno de
las Edades (J>ACIIAKlJ'fJK�11.
En cada Edad, la fuerza de genninucldn y renovación pla
netana se expresa en forma alternativa en un hemisferio y otro
de la esfera terrestre generando valores y formas de vida que
dominan el inundo durante quinientos ,111os. El registro histo
rico de los J\ndes, desde que la Yachagkuna se instituyó i.:01110
.o ,r ,.
e o
1 1O
Los movimientos del eje de nuestro globo, los cuales de·
tcnninan los fenómenos de "nutación o precesión de los oqní
noccios" e "inversión de los polos", son los que in arcan dentro
del Tiempc-Bspacio (P/\CI IA), el curso periódico de los pacha
kutiks, soles, eras y grandes eras de la cvoluciún íuunana. así
come las trnnsfurmaciones geológicas; magnitudes de ttcmpn
que, la 1nayor parte de veces exceden, en 11111cho, los cálculos
convencionales de la llistoria.
No obstante las aparentes diferencias, la relación compu
tacional del tlcmpc que guiabn a los diferentes pueblos amuri
canos concuerda perfectamente y se anuda al devenir témpo
ro-espacial del Mundo.
Antes que los inkas, los toltekas dejaron elaborado un ca
lendario en el qu e se computaba el desarrollo de los tiempos
en períodos de 1 . 1 '1'1 años que abarcaban 1 :1 ciclos de 52 años,
y 9 infiernos de la misma duración, tiempo en el cual, ta civili
zación, Juego de elevarse a su mejer expresión, decaía graclual
mente hasta ser una sombra de lo anterior. El período total de
1 . 1 '1'1 años era llamado Gran Afio.
Según esta cronología, el úlüruo día del Décimo tercer
ciclo (22 de abril de 1 5 1 9 en el calendario gregoriano}, Ketza
koatl abandonó el Mundo y empezó el ciclo tenebroso de 'l'cz
catlipoka. E11 aquell a fecha, Hernñu Cortez desembarcó en Vc
racruz.
Aún antes que los toltekas, los muyas -quienes llegaron al
111isn10 nivel que egipcios y sumcríos en su dominio astronó
mico y mctans trcnómico de los ciclos del tiempo- elaboraron
un calendario que ha sorprendido a los investigadores por su
· precisión, el cual finaliza en el año 2012, tiempo en el cual, se
supone, los últimos remanentes de la actual civilización ha
brán de desaparecer.
•
•
1 1 1
Estn característica de trazar la historia hacia adelante, ola
horando calendarios prospectivos, es un rasgo propio de los
pueblos americanos.
Nacida de su propia concepción de 'l'iempn y Espacio
{PAC:r1t1J, los sabios de la antigüedad profutizaion y sus profe
cías ahora son hechos . . .
• • •
Por su alto couochulcuto del deve nir periódico del rnun
do, los mayas advirtieron el comienzo de su civilización, feste
jaron su apogeo y supieron reconocer el inicio de su ocaso. No
esperaron que las guerras y las cat.ístrofcs naturales termina
ran de un modo violento lo que sería un proceso gradual de de
cadencia. Su sabiduría les llevó a ahandonar el tcrrufio y las
ciudades que amaban a fin de que éstas quedaran lndcmues
en medio ele la selva, como tesümcníos íntegros de su pasado.
Más tarde, cuando los fermentos de los períodos Tolteka y Az·
tcka cambiaron la Ionnn de vida y los valores del pueblo me
soamcrlcnno. los sabios habían dejado la conducción de sus
pueblos . . . l.a invasión sangrienta de Hemau Cortez en el siglo
XVI fue el golpe que terminó con las dinastías guerreras pero
menos sabias de los aztckas.
Algo semejante ocun i
l l con los in kas:
F.l fin del lnkario hahfa sido aviscrado. En el año de 1533,
/\tau Allpa (el que marulcnc el equilihrio en la 'l'icrra), rcprc
sentuut c de la Tcccruc¡u lnkaika, con el ascuümlonto del Con
sejo de Ancianos tuvo a su cargo cerrar el ciclo de lnti. A trnvés
de los apus, Atau Allpa impartid indicaciones a todas las regio
nes del ·rawa-N-lntin Suyu ordenando que en lodos los recin
tos se proporcionara a los extranjeros alojo, vcsttmcutu y co
midn. Pesen que estos hombres venían a cumplir el sino de los
tiempos, dchorfan ser recibidos como hermanos.
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1 14
El calendar io mexika hablaba que luego del retorno de
Kctz.akoall liabría cinco afios ele purificación; esto se cumplió
m at cm ú t icumeute e11 ol lustro (111c sig11ió a la fecha menciona
da ; los hombres presencia ron atrinítos cambios vertiginosos
que hubieran sido inconcebibles en las décadas anteriores.
l)cnt ro de la concatcnacilltt de las fechas calcudúricns sc
ñaladas, la primera (agosto de 1987) coi respondió el descenso
de la energía celeste de l lutu n Pacha kamak y la segunda (junio
de 1990), a la emergencia de la fuerza terrestre ele Pachnkutik
que, entonces, se encontraron para iniciar un nuevo ciclo his
tórico.
La Fuerza d e l latun l'achakamak Pachakutik esta obran
do y la sentimos de muy diversas mauerus, ya sea en los brus
cos cambios de los estamentos htnnanos y sociales como en
las alteraciones geológicas.
La conjunción de estas dos fuerzas fue lo qu e inició el pe
ríodo de ascenso q uc se cxlcndcrá pnr los proxlmos e¡ uinicnt os
años y cuyo centro será, esta vez, la regitln ucuutoriul de Am é
rica del Sur. Pero, en t re t a n t o , el Munclu deberá sufrir grandes
•
unnsfcnnacíoncs para quo el viejo sistema inte r n ac io na l dé,
paulatinamente, lugar al Nue110 Mundo.
IJcsde el punto de vi sta de los períodos históricos, lo que
aparece como trnnsformacién es, en r e alid a d, el asp ec t o <le lo
que nace y lo que mucre: muere la actual civilización con sus
concepciones y su forma de vida; renace la Cu l tur a Cósmica de
Amérlcu.
Los efectos del inconsciente desarrollisn10 de la civiliza
ción que ha basado su tecnología en el uso de una substancíu
-desccho del metabolismo planetario (pt:trúleo) al ruurgcn de
la Narurnlcxa como un todo viviente , empieznu a sentirse en
'
.o ,r ,.
e o
1 16
c a n e s ;las zonas 111.ís polucionadas se habrán sumergido para
ser Hmpiudas por los océanos; una serie de cambios se darán y
cn medio de esto, el centro de la fuerza renovadora que ya pal
pita en el corazón de A r u é ríc u Andina hattí que nuestras sanas
y verdes tierras se levanten corno el hogar apto para todos los
seres que han retornado, retornan y están retornando al punto
de rccucucntro de la l lumanidnd.
NO.l'AS AJ. CJ\l'J'J'IJ 1.0 < :tJA uro
1) Pachnkutik es la fuc11.,1 renovadora que c1nc 1¡.;c desde los niveles
internos (Uktt Pacha) de la Madre ·1 icrra, para dctcrtninur el
aparecimiento de nuevas cxprcslunes, sc¡.;ando lo i1nítil y cnve
jccido de las aurcuores. En la vida vegetal es la fuerza que brota
en el comienzo de los ciclos agrh:olas; en la llistoria es el
councnzc de las Edades.
2) Interesantes y extensos estudios snhre el significado 1ue1.u1s110·
uárnico de las mcnclonadas posiciones estelares y sobre todo lo
que sucedió en el Mapa de los Cielus en los días y semanas si
gulumcs al 1rán silo del l!i al 1 7 de agosto, han sidn realizados
por sabios cmtncutcs como el l)r. José Aragucllcs, José loch
mans y l)nnli11¡:o l)f,17_ l'onu.
]) Al fluul de esta epoca coiucideu la upaucren de nuevas y extraiias
enfcnncdadcs y las propias tendencias irredentas de los hn111 -
l11 es estallan en fon na de guerras y confrnntacioncs; nn ohstan
re. en los círculos superiores de :uHJanos se nacen �rautlcs es
fucrzos poi lra11s1n111a1 las condiciones que al momento gravi-
1:111 sobre el dc�ti no del planeta. a Iln de que de todu cstn resul
te el 1nayu1 b1c11 para la I hununldnd.
,,
:op 1r1
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•
CAPITULO QUINTO
INTI YAYAPAK CHURIKUNA
TIKRAMU IMANTA
EL REGRESO DE LOS
HIJOS DEL SOL
'
,1
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I compás de los tiempos y de la feérica
vibración que ahora reverbera invisible en los
andes ecuatoriales, hemos iniciado una labor
de divulgación de la Sabiduría, verdades
ocultas y aspectos místico-filosóficos
de Amérika, particularmente de la subregión
donde hace 500 años se asentó una de las
más espléndidas civilizaciones de su tiempo:
el TAWA NINTIN SUYU.
Esto es necesario dentro de la corriente actual
de aconteceres, • uyo desideratum dentro de la
vida histórica de NUESTRO PUEBLO será su
cambio colectivo hacia un nuevo tiempo, una
nueva Edad, llamada por la historigrafía
andina X PACHAKUTIK . . . Y es necesario
porque en la m, rea ascendente del Nuevo
Ciclo, este minuto jistórico corresponde
al DESPERTAR.
ISBN: 9978-04-209-1
ABYA
YALA
,1