0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas16 páginas

Brasil - 2do Amarillo

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • impacto económico,
  • cultivos agrícolas,
  • cambio en uso de tierras,
  • cambio climático,
  • programas de bienestar social,
  • conservación,
  • Agenda 2030,
  • políticas de conservación,
  • inseguridad alimentaria,
  • proyectos de infraestructura
0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas16 páginas

Brasil - 2do Amarillo

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • impacto económico,
  • cultivos agrícolas,
  • cambio en uso de tierras,
  • cambio climático,
  • programas de bienestar social,
  • conservación,
  • Agenda 2030,
  • políticas de conservación,
  • inseguridad alimentaria,
  • proyectos de infraestructura

Integrantes:

Yahir Palacios
Alberto Sifuentes
Valentina Cruz
Diego Pérez.

TEMA: Brasil: Agricultura y Deforestación en la Amazonía

ÍNDICE

Introducción (extensión, población, clima, etc)


1. Ubicación y biodiversidad de la Amazonía brasileña
1.1 Geografía de la Amazonía
1.2 Ecosistemas y hábitats
1.3 Conservación de biodiversidad
2. Principales cultivos agrícolas en la Amazonía
2.1 Café
2.2 Cacao
2.3 Palma aceitera
3. Impactos de la deforestación en el ambiente:
4. Políticas de conservación y sostenibilidad
5. Perspectiva de las comunidades indígenas

Introducción:

Brasil, oficialmente la República Federativa de Brasil, es el país más grande de América del Sur y el
quinto más extenso del mundo, con 8.511.965 km² y una población de aproximadamente 203,1
millones de habitantes. Su clima oscila entre 20°C y 27°C según la región. Limita al norte con varios
países, incluyendo Venezuela y Colombia; al oeste con Perú y Bolivia; al sur con Paraguay, Argentina
y Uruguay; y al este con el océano Atlántico, que abarca 7.408 km de costa.

1. Ubicación y biodiversidad de la Amazonía brasileña

1.1 Geografía de la Amazonía

La Amazonía es la selva tropical más extensa de la tierra. Se extiende a lo largo de alrededor de 5.5
millones de kilómetros cuadrados, de los cuales alrededor del 60% están en Brasil. Esta enorme
región está cruzada por varios ríos, el más importante es el Amazonas, que es el río con más caudal
en el planeta. Su cuenca, que abarca más de un estado, es crucial para el clima global y el equilibrio
ecológico. Según el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciáis, la mayor parte de esta región está en
territorio brasileño y por lo tanto representa un punto crítico para la biodiversidad global. La
Amazonía no es únicamente un recurso natural, sino también un hogar para comunidades indígenas
y una fuente de vida para millones de personas.
1.2 Ecosistemas y hábitats

La Amazonía alberga diversos ecosistemas esenciales para mantener la biodiversidad. Las selvas
húmedas son uno de los principales, con una vegetación densa que sirve de hogar a miles de
especies de animales y plantas. En las selvas habitan insectos, aves como tucanes y guacamayas,
mamíferos como jaguares y monos, y reptiles como caimanes. Cada uno de estos animales depende
de este ecosistema para sobrevivir. Los pantanos, por otro lado, son fundamentales para regular el
ciclo del agua, actuando como esponjas que absorben el agua de las lluvias y protegen las especies
acuáticas. También ayudan a mantener el equilibrio del clima, ya que la Amazonía es conocida como
"el pulmón del mundo", absorbiendo dióxido de carbono y produciendo oxígeno. Estos ecosistemas
son esenciales para la salud del planeta y la vida en la Tierra.

1.3 Conservación de la biodiversidad

La conservación de la biodiversidad en Brasil es crucial debido a su rica variedad de especies en la


Amazonía, el Cerrado y el Pantanal, que representan el 20% de las especies del mundo. Sin embargo,
enfrenta amenazas como la deforestación, impulsada por la expansión de la agricultura y la
ganadería, la tala ilegal y los incendios forestales. Para contrarrestar esto, Brasil ha implementado
proyectos importantes, como la creación de áreas protegidas y territorios indígenas para preservar
ecosistemas. El Programa REDD+ incentiva la conservación de los bosques mediante pagos por la
captura de carbono. También se apoyan proyectos de restauración ecológica y financiamiento
internacional de ONGs como WWF y Conservation International. A pesar de estos esfuerzos, la falta
de políticas efectivas y la presión sobre los recursos naturales siguen amenazando la biodiversidad.
[Link]

[Link]

[Link]

[Link]

[Link]

[Link]

2. Principales cultivos amazónicos


Como muchos saben, Brasil ocupa aproximadamente el 75% de la selva amazónica. Esto representa o
es equivalente a la superficie de países como Francia o Bélgica lo que le permite a Brasil tener un
vasto espacio agrícola en el cual se puede plantar y cosechar diferentes tipos de cultivos que
promuevan la economía en gran manera gracias a la agricultura.
Gracias a el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), una de las
principales autoridades en investigación sobre agricultura y sistemas alimentarios, podemos saber con
mayor certeza los principales cultivos amazónicos en este maravilloso país.
Esto se logró gracias a la última versión de su innovador producto de seguimiento de cultivos, el
Modelo Espacial de Asignación de la Producción (SPAM, por sus siglas en inglés). Estos datos están
mapeados con una resolución de 10 kilómetros en toda la Amazonía y actualizados hasta 2020. Como
podemos observar en la imagen, Brasil se destaca por sus cultivos amazónicos de café, cacao, caña
de azúcar, soya, maíz, yuca, palma aceitera, arroz, entre otros.

[Link]
[Link]
clave-de-cultivos-y-pastos/#:~:text=Otros%20cultivos%20importantes%20en%20la,%2C8%20millones
%20de%20hect%C3%A1reas).
2.1. Café

Brasil ha consolidado su posición como el mayor productor de café del mundo, con una impresionante
cifra de 2,68 millones de toneladas métricas anuales. Durante más de 150 años, Brasil ha liderado la
industria cafetera global, gracias a condiciones climáticas ideales para el cultivo del grano. Su clima
cálido, con abundante luz solar, lluvias frecuentes y temperaturas constantes, favorece el crecimiento
de las variedades más demandadas a nivel mundial: Arábica y Robusta.

El café brasileño es reconocido por su sabor suave, con una textura cremosa y una acidez baja, lo que
lo convierte en un ingrediente clave en muchas mezclas de café. Además, sus notas de chocolate,
caramelo y frutos secos le otorgan un perfil único que es muy apreciado por los amantes del café en
todo el mundo. Esta combinación de factores no solo afianza a Brasil como líder mundial en
producción, sino que también le permite marcar tendencias en el mercado internacional del café.

A continuación, se presenta un gráfico de barras que muestra los principales países exportadores de
café a nivel global, clasificados según el valor de sus exportaciones en millones de dólares durante el
año 2023.

2.2 Cacao

El cacao producido en Brasil es reconocido mundialmente por su rica diversidad de sabores y aromas,
capaces de satisfacer a diferentes personas. La calidad del cacao brasileño ha sido una prioridad
constante durante varias décadas, con esfuerzos enfocados en mejorar la productividad y resistencia
de las variedades, así como en la adopción de innovaciones tecnológicas en los sistemas de
producción. Además, el desarrollo de técnicas avanzadas de postcosecha y un riguroso
acompañamiento a los productores han elevado la calidad de las almendras de cacao de Brasil,
posicionándolas entre las mejores del mundo.

De acuerdo con diversos estudios, Brasil ocupa el cuarto lugar como consumidor de chocolate a nivel
global y es el sexto mayor productor de cacao. En 2023, el país produjo aproximadamente 290.000
toneladas de cacao, lo que representó un incremento del 6 % respecto a las 273.873 toneladas de
2022. Este crecimiento ha generado grandes expectativas, y se prevé que este año la producción
supere las 300.000 toneladas.

En cuanto a la exportación, Brasil ha logrado exportar exitosamente 6.600 toneladas de cacao, lo que
se traduce en un valor de aproximadamente 3,9 millones de dólares. Este éxito en los mercados
internacionales ha dado un renovado impulso económico a los productores, especialmente en las
principales regiones cacaoteras del país. Según el Comité Ejecutivo del Plan de Cultivo de Cacao
(Ceplac), estos logros demuestran que la industria cacaotera brasileña está en el camino correcto para
consolidar su posición como un jugador clave en el mercado global del cacao.

2.3 Palma aceitera

Brasil es uno de los principales productores de aceite de palma en el mundo, con una producción
cercana a las 370.000 toneladas anuales. La mayor parte de esta producción se concentra en el
estado de Pará, en la región norte del país. Sin embargo, la producción nacional aún no es suficiente
para satisfacer la demanda interna, que alcanza aproximadamente las 500.000 toneladas por año.
Como resultado, Brasil se ve obligado a importar aceite de palma, a pesar de que existen áreas
degradadas en la región amazónica que podrían ser aprovechadas para su cultivo. De hecho,
promover el cultivo de palma en estas áreas podría tener beneficios ambientales, sociales y
económicos significativos que explicaremos a continuación:

Primero, hay que destacar que la producción de palma aceitera en Brasil está orientada de manera
responsable, ya que sigue tanto los estrictos criterios sociales y ambientales establecidos por la
legislación nacional como los modernos estándares internacionales de sostenibilidad. Esto garantiza
que la expansión de este cultivo se realice de manera responsable, con un enfoque en minimizar los
impactos negativos en el medio ambiente y las comunidades locales. De hecho, se puede afirmar que
la industria del aceite de palma tiene el potencial de desempeñar un papel significativo en la reducción
de la pobreza en las regiones productoras, ya que genera empleo y desarrollo económico en áreas
rurales.

En términos de sostenibilidad ambiental, la producción de palma aceitera en Brasil se enfoca en la


utilización de áreas degradadas para su cultivo, lo que contribuye a la protección de los bosques y
evita la deforestación. Esta medida es fundamental para preservar los ecosistemas naturales,
especialmente en la región amazónica. Además, el cultivo de palma puede contribuir al secuestro de
carbono, lo que ayuda a mitigar los efectos del cambio climático al reducir las emisiones de gases de
efecto invernadero.

En cuanto a la producción, la palma aceitera se destaca por su excepcional productividad, superando


con creces a otras plantas oleaginosas. Esta es, sin duda, una de sus principales ventajas. De hecho,
el rendimiento promedio de la palma aceitera es de aproximadamente 4 toneladas de aceite por
hectárea al año, lo cual es diez veces más que lo que produce, por ejemplo, la soja, que es otro cultivo
oleaginoso ampliamente cultivado. Esta alta productividad no solo hace que la palma sea más
competitiva en el mercado global, sino que también permite aprovechar de manera más eficiente las
tierras agrícolas disponibles.
A continuación, se presenta una tabla que muestra los países con mayor producción de palma aceitera
en todo el mundo. Cabe resaltar que Brasil ocupa el noveno lugar en la producción global de este
cultivo.

[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
CACAO-DIC-01-15-15NOT
[Link]
[Link]

[Link] de la deforestación en el ambiente


[Link] de biodiversidad
La pérdida de biodiversidad en Brasil está estrechamente relacionada con el cambio climático
y la intensificación de fenómenos extremos.
El cambio climático en Brasil está provocando temperaturas más altas, lluvias impredecibles,
sequías, incendios e inundaciones. Estos fenómenos destruyen hábitats, obligando a especies
a migrar, y llevan a muchas a la extinción. Así, el cambio climático y la pérdida de
biodiversidad se agravan mutuamente, creando un ciclo que amenaza los ecosistemas del
país.

La Amazonía alberga alrededor del 10% de las especies conocidas en el mundo. La


deforestación destruye el hábitat de miles de especies animales y vegetales.

Los bosques regulan el ciclo del agua, manteniendo la humedad y controlando las lluvias. La
deforestación interrumpe este proceso, lo que puede resultar en sequías, menos agua potable
y un aumento en la frecuencia de inundaciones.

3.2 Erosion del suelo


La erosión del suelo en Brasil es un problema grave, impulsado principalmente por la
deforestación, la expansión agrícola y el sobrepastoreo. Estos factores eliminan la vegetación
natural que protege el suelo, dejándolo expuesto a la erosión causada por la lluvia y el viento.
La fragmentación del hábitat, causada principalmente por la deforestación y la construcción de
infraestructura como carreteras y represas, aumenta la vulerabilidad de muchas especies a la
extinción, como el jaguar, el tapir, los monos y una gran variedad de aves y reptiles. Esta
pérdida de hábitats naturales afecta la biodiversidad, debilitando la estabilidad de los
ecosistemas amazónicos. Además, la construcción de estas infraestructuras puede fragmentar
los paisajes, alterar los flujos de agua y aumentar el riesgo de erosión, exacerbando la
degradación ambiental.

La erosión arrastra la capa superior del suelo, que es la más rica en nutrientes necesarios para
las plantas. Esto hace que el suelo pierda su capacidad de sostener cultivos y vegetación
natural, obligando a los agricultores a usar fertilizantes.
La erosión del suelo no solo impacta la productividad agrícola, sino que también afecta los
recursos hídricos, los ecosistemas naturales y las comunidades locales. La pérdida de suelo
fértil es difícil y costosa de revertir, por lo que se considera un problema ambiental y
económico crítico.

[Link] en las comunidades humanas


Muchas comunidades indígenas y rurales en Brasil viven en bosques tropicales y otras áreas
naturales. Estas comunidades dependen de los recursos del bosque para su alimentación,
medicina, construcción de viviendas y la preservación de su cultura. La deforestación, al
destruir estos ecosistemas, las obliga a abandonar sus tierras y buscar nuevas formas de
subsistencia. Esto puede llevar a conflictos territoriales, violaciones de derechos humanos y la
pérdida de sus modos de vida tradicionales.
la deforestación no solo tiene consecuencias ambientales, sino que también genera una serie
de impactos sociales y económicos graves, especialmente para las comunidades que
dependen de los ecosistemas naturales para sobrevivir. La destrucción de sus tierras y
recursos no solo amenaza su bienestar material, sino que también pone en peligro su
identidad cultural y su derecho a un futuro sostenible.

[Link]
[Link]
niveles-historicos-debido-consumo-carne

4. Políticas de conservación y sostenibilidad


4.1 Instrumentos de Política Ambiental Brasil
Brasil contará, además, con un Consejo Nacional de Cambio Climático, que será dirigido por el
propio presidente de la República y en el que participarán varios ministerios, la sociedad civil,
los estados y municipios. El Consejo será el eslabón central en la concertación de las
políticas brasileñas sobre cambio climático, más allá del ámbito federal.

De esta forma, nuestro país demuestra su compromiso con el medio ambiente y el desarrollo
sostenible al fomentar una estructura institucional sólida, que facilitará el diseño e
implementación de políticas integradas para la generación de rentra, gestión de los recursos
naturales, el desarrollo sostenible y el apoyo a las comunidades tradicionales.

Consideramos fundamental que la política ambiental sea tratada de manera transversal dentro
del gobierno. Con ese espíritu revisamos y retomamos el Plan de Acción para la Prevención y
Control de la Deforestación en la Amazonía Legal (PPCDAm), lanzado en 2004 y que, hasta
2012 fue fundamental para la reducción del 83% de la deforestación en la región. Esa
reducción se considera una de las mayores contribuciones ya realizadas por un país para
enfrentar el cambio climático. Ampliado y fortalecido, el PPCDAm servirá como modelo para
planes de prevención y control de la deforestación adaptados a las especificidades de cada
uno de los biomas del país.
Brasil desea liderar a través del ejemplo, demostrando un fuerte compromiso para alcanzar la
deforestación cero hasta 2030, a partir de acciones coordinadas entre diferentes ministerios,
con base en cuatro ejes centrales: 1) seguimiento y control; 2) organización territorial; 3)
promoción de actividades productivas sostenibles; y 4) fortalecimiento de los instrumentos
regulatorios y económicos.

Asimismo, el Fondo Amazonía está de vuelta, con la liberación de más de 3.000 millones
de reales (alrededor de 550 millones de dólares) que estaban retenidos desde 2019. La
primera reunión del Fondo estableció como prioridad el apoyo urgente a las poblaciones
indígenas y la lucha contra los delitos ambientales. Además del Fondo Amazonía, serán
necesarios más procesos de cooperación e inversiones de diferentes fuentes, públicas y
privadas, para apoyar la ambiciosa acción forestal y climática de Brasil.

[Link]

4.2 Rol de las comunidades indígenas en Brasil


Aunque las tasas de deforestación en la Amazonía brasileña se han reducido a la mitad,
todavía se pierden más de 5.000 km² cada año.

Al combinar imágenes satelitales de toda la región amazónica con datos del censo nacional
brasileño2024, nuestro nuevo estudio encontró que la deforestación en las áreas protegidas
por las comunidades indígenas fue hasta un 83% menor en comparación con las áreas no
protegidas. Estos resultados muestran que las comunidades indígenas pueden desempeñar
un importante papel en la gestión ambiental al ayudar a prevenir la deforestación por parte
de las personas que invaden sus tierras.

Sin embargo, nuestros resultados también muestran que las comunidades indígenas tuvieron
los niveles más bajos de desarrollo socioeconómico. Los ingresos en los territorios
indígenas eran hasta un 36% más bajos en comparación con otros usos de la tierra.

Los pueblos indígenas se encuentran entre los grupos de población más desfavorecidos del
mundo. Aunque las comunidades indígenas en Brasil han fortalecido su representación
política en los últimos años, el 33% de las personas que viven por debajo del umbral de la
pobreza son indígenas.
El 33% de las personas que viven bajo el umbral de pobreza en Brasil son indígenas, lo que
muestra su alta vulnerabilidad socioeconómica (REUTERS/Ueslei Marcelino)

Mejorar el bienestar económico de los pueblos indígenas no solo es lo socialmente justo,


sino que también puede ser eficaz desde el punto de vista ambiental. Las investigaciones
realizadas en Nepal mostraron que las comunidades con niveles más altos de desarrollo
socioeconómico son menos propensas a sacrificar el desarrollo con la deforestación.
Proporcionar a las comunidades la capacidad de proteger y conservar sus bosques locales y
desarrollarse económicamente puede ser beneficioso tanto para las personas como para el
medio ambiente.

En 2022, los gobiernos de todo el mundo acordaron proteger el 30% de la superficie del
planeta para 2030. Para cumplir con los compromisos de esta agenda 30x30, muchos países
necesitan aumentar drásticamente sus esfuerzos de conservación para revertir la
deforestación en la Amazonía y más allá.
En la cumbre climática COP26 de 2021 celebrada en Glasgow, los gobiernos y las
organizaciones filantrópicas prometieron un apoyo político y financiero sin precedentes para
los bosques, los pueblos indígenas y las comunidades locales. Estas promesas han ayudado a
elevar las voces de los pueblos indígenas y han marcado el comienzo de una nueva era de
compromisos para devolver las tierras ancestrales.
Devolver tierras a comunidades indígenas reduce la deforestación y aumenta la biodiversidad,
lo que ayuda a mitigar el cambio climático (REUTERS/Ueslei Marcelino)

Sin embargo, los bosques y sus recursos en todo el mundo siguen siendo codiciados por
muchos grupos de interés diferentes, como la minería y la gran agroindustria. La Corte
Suprema de Brasil está debatiendo actualmente la validez constitucional del controvertido
“Marco Temporal” o marco de límite de tiempo, que podría limitar sustancialmente la
capacidad de los pueblos indígenas de todo el país para reclamar tierras. Esta teoría legal
establece que los pueblos indígenas solo tienen derecho a reclamar tierras si pueden
demostrar que estaban en posesión de ellas el 5 de octubre de 1988 o antes, cuando la
constitución brasileña entró en vigor.

Tal vez sorprendentemente, nuestros resultados muestran que es poco probable que el
desarrollo de negocios agrícolas en la Amazonía brasileña proporcione mayores beneficios
socioeconómicos para las comunidades locales no indígenas que las alternativas centradas en
la protección que preservan la cubierta forestal pero permiten el uso sostenible de los
recursos por parte de las comunidades rurales. Pero el lobby de la agroindustria en Brasil,
que suelen estar en conflicto directo con los pueblos indígenas, a menudo argumenta que la
expansión agrícola proporcionará desarrollo económico a la región.

Nuestros resultados demuestran que devolver las tierras a las comunidades indígenas puede
ser extremadamente eficaz para reducir la deforestación y aumentar la biodiversidad para
ayudar a abordar el cambio climático. Sin embargo, la conservación de los bosques no debe
tener un costo económico para las personas que viven en tierras administradas por indígenas.
Acceso a la tierra y a las oportunidades

El "Marco Temporal" podría limitar la capacidad de los pueblos indígenas para reclamar tierras,
según debates en la Corte Suprema de Brasil (AP Foto/Eraldo Peres)

Las comunidades indígenas necesitan recuperar el acceso a sus tierras ancestrales y, al


mismo tiempo, acceder a oportunidades de desarrollo. Los pueblos indígenas de Brasil
tienen derecho a recibir apoyo de programas de bienestar social, como el plan de subsidios
familiares (o bolsa familia en portugués), al que se le atribuye haber sacado a millones de
brasileños de la pobreza y reducido la desigualdad.

Sin embargo, muchas comunidades rurales y aisladas se enfrentan a dificultades


considerables para acceder a la ayuda. Por ejemplo, los costos del combustible para
realizar largos viajes en barco desde comunidades remotas a centros urbanos para cobrar los
pagos son altos y muchas comunidades carecen de acceso a la tecnología para solicitar
siquiera esos esquemas.

El gobierno del presidente Lula Da Silva está considerando desarrollar un programa de


subsidios familiares indígenas para abordar los problemas de acceso que enfrentan las
comunidades indígenas en Brasil. A medida que se intensifican los esfuerzos para devolver los
derechos a la tierra a raíz de la agenda 30x30, más gobiernos y organizaciones no
gubernamentales deben apoyar los muchos otros derechos que tienen los pueblos indígenas y
reducir las barreras estructurales que impiden que las comunidades rurales los reclamen.

[Link]
la-deforestacion-de-la-amazonia/
4.3 Desarrollo sostenible y cooperación internacional en Brasil
El debate sobre el desarrollo sostenible llevado a cabo en foros multilaterales tiene gran
relevancia para la formación de políticas nacionales y cuenta con el compromiso de la
sociedad civil. Brasil desempeña un papel de creciente importancia en el asunto, tanto por los
recientes avances en los aspectos ambiental, social y económico en el ámbito nacional como
por su consistente actuación en los diversos foros internacionales.

Brasil fue sede de las dos conferencias internacionales sobre sostenibilidad más importantes
de la historia: la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
(Rio 92) y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Rio+20).

La Rio 92 consolidó el concepto de desarrollo sostenible como la promoción simultánea y


equilibrada de la protección ambiental, de la inclusión social y del crecimiento económico. En
esa conferencia, Brasil asumió una postura ambiciosa en los debates y tuvo un papel
determinante en la aprobación de documentos clave, como la Agenda 21, la Declaración de
Rio sobre el Ambiente y el Desarrollo, la Declaración de Principios relativos a los Bosques y
las Convenciones sobre Biodiversidad, sobre Cambio Climático y sobre Desertificación.

La Conferencia Rio + 20 contribuyó a definir la agenda del desarrollo sostenible para las
próximas décadas. El objetivo de la Conferencia fue la renovación del compromiso político con
el desarrollo sostenible a través de la evaluación del progreso y las lagunas en la
implementación de las decisiones adoptadas por las principales cumbres sobre el tema y del
tratamiento de temas nuevos y emergentes. La Conferencia tuvo como tema principal la
discusión de la estructura institucional para el desarrollo sostenible y consolidó, de forma
integrada e indisociable, las tres dimensiones del desarrollo sostenible: la económica, la social
y la ambiental.

La Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en septiembre


de 2015, representó el momento político internacional de mayor relevancia para el desarrollo
sostenible desde la Rio + 20. La Cumbre, al margen de la 70ª sesión de la Asamblea General
de las Naciones Unidas, adoptó el documento "Transformando Nuestro Mundo: la Agenda
2030 para el Desarrollo Sostenible", que concluyó un proceso negociador lanzado en Rio de
Janeiro para definir la estrategia global para el desarrollo sostenible en los próximos quince
años, en áreas de importancia central para la humanidad y el planeta. Brasil participó
activamente en el proceso negociador que llevó a la adopción de la nueva agenda, actuando
decisivamente en la defensa del legado de la Rio + 20, que tiene como prioridad la
erradicación de la pobreza y el hambre.

[Link]
brasil-y-el-desarollo-sostenible

5. Perspectiva de las comunidades indígenas

En Brasil, viven 896.917 indígenas pertenecientes a poco más de 300 grupos étnicos. El grupo más
grande es el Tikúna, que representa el 6,8% de la población indígena. Hay aproximadamente 274
lenguas indígenas, pero solo el 37,4% de las personas mayores de cinco años las habla, mientras que
el 76,9% habla portugués.

De la población indígena, 502.783 residen en áreas rurales y 315.180 en zonas urbanas. El país
cuenta con 713 territorios indígenas, que abarcan 117.387.341 hectáreas, lo que equivale a casi el
14% del territorio nacional. La mayoría de estos territorios están ubicados en la región amazónica.

A partir de esta información, podemos asegurar, como dijo mi compañero Alberto, que, aunque la
población indígena representa solo una pequeña fracción del total, su presencia es muy significativa
desde el punto de vista cultural, histórico y ambiental, dado su rol crucial en la conservación de la
biodiversidad y la protección de los territorios naturales.

Cabe resaltar que, a pesar de este importante papel, tanto el gobierno como la sociedad civil,
históricamente, no valoraron adecuadamente el desempeño de estas comunidades en áreas tan
cruciales como las mencionadas. Esto contribuye a que los indígenas brasileños tengan una
perspectiva negativa sobre algunos temas, ya que sienten que sus derechos y su contribución no son
reconocidos totalmente aún. A continuación, hablaremos sobre el punto de vista de esta población en
los siguientes sectores:

5.1 Perspectiva ambiental:


La comunidad indígena está agradecida que el estado les haya reconocido sus derechos ya que a
partir de los eventos climáticos extremos sin precedentes que Brasil está experimentando, como
sequías severas e incendios forestales, el gobierno federal está revisando su Plan Nacional de
Adaptación, en una oportunidad para incluir las perspectivas indígenas en las políticas públicas y
cambiar el escenario futuro. Esto es de vital importancia para los indígenas debido que, a pesar de ser
un grupo crucial para frenar la crisis climática, están más expuestos a sus impactos debido a su
interdependencia con los recursos naturales. Un ejemplo es el posible cambio en el patrón de lluvias,
que aumentaría el riesgo de perder sus cosechas, lo que resultaría en inseguridad alimentaria. En
años anteriores, comunidades enteras quedaron aisladas debido a la grave sequía en la Amazonía, lo
que limitó su acceso a bienes y recursos esenciales.

5.2 Perspectiva social


Con respecto al sector social, La Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB) presentó una
denuncia internacional por las propuestas legislativas que están en trámite en el Congreso Nacional, y
el peligro que representa su aprobación para los pueblos indígenas por lo que dicha población no está
contenta ni favorecida de alguna manera en este ámbito lo que provoca que su perspectiva acerca del
congreso brasileño sea negativa.
Algunos de las leyes propuestas son las siguientes: El Proyecto de Ley 191/2020 que pretende
autorizar la explotación de tierras indígenas para grandes proyectos de infraestructura y minería, a
cambio de una compensación por la restricción del usufructo de esas tierras, los Proyectos de Ley
2.633/2020 y 510/2021 que buscan legalizar grandes extensiones de tierras públicas ocupadas
ilegalmente en la Amazonía, regulando solo el Registro Ambiental Rural sin exigir restauración de la
vegetación nativa, y finalmente, el Proyecto de Ley 5.544/2020 que permite la caza deportiva de
cualquier animal silvestre en el país, sin una regulación adecuada sobre el monitoreo de especies
cazadas.
5.3 Perspectiva económica

El Congreso Nacional de Brasil no solo ha propuesto leyes que potencialmente pueden afectar
socialmente a las poblaciones indígenas sino también económicamente como lo son el proyecto de
Ley 3.729/2004 que propone eliminar el licenciamiento ambiental obligatorio para la mayoría de las
obras, permitiendo que las empresas se auto licencien y descentralizando las decisiones. Esta ley
también afecta ambientalmente ya que es una grave amenaza para sus territorios y modos de vida.
Las comunidades indígenas dependen de la protección de sus tierras para preservar no solo sus
recursos naturales, sino también sus formas de vida tradicionales. La falta de control sobre las
actividades industriales o de infraestructura dentro de sus territorios podría resultar en la invasión de
sus tierras y la destrucción de ecosistemas clave lo que conlleva a perjudicar actividades económicas
como la agricultura y la ganadería.

El otro proyecto de Ley 6.299/2002, conocido como “paquete veneno”, haría que, al intentar mejorar el
sector económico, se verían afectadas la salud de los indígenas y el medio ambiente ya que esto
incluiría el uso de plaguicidas, lo que es visto por la comunidad como una amenaza directa a su estilo
de vida sano y eco amigable. Muchas comunidades indígenas en Brasil viven en zonas rurales y en la
Amazonía, donde está de más decir que el uso de pesticidas pueden tener consecuencias
devastadoras. Cabe resaltar que esto también provocaría que las comunidades indígenas no quieran
usar en absoluto algún tipo de pesticida ya que esto dañaría enormemente su ecosistema e integridad
física, lo que provocará el efecto opuesto a lo esperado: la agricultura no se industrializará tanto como
el gobierno demanda.

[Link]

[Link]
en-brasil-la-brecha-entre-el-plan-nacional-de-adaptacion-y-las-estrategias-autonomas/

[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
la-deforestacion-de-la-amazonia/
[Link]
el-desarollo-sostenible

Common questions

Con tecnología de IA

Brasil ha avanzado significativamente en desarrollo sostenible, participando proactivamente en foros internacionales clave como Rio 92 y Rio+20, donde desempeñó un papel crucial en la promoción de la protección ambiental, la inclusión social y el crecimiento económico. Estas conferencias consolidaron la agenda internacional para el desarrollo sostenible, con énfasis en la erradicación de la pobreza y el hambre, un compromiso reflejado en su participación en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible .

Aunque Brasil reconoce la importancia ecológica de los territorios indígenas para la conservación, existe una contradicción en las políticas que limitan sus derechos territoriales reivindicando el "Marco Temporal". Esto debilita su capacidad para reclamar tierras y acceder a oportunidades de desarrollo, lo cual, junto con la falta de reconocimiento adecuado de sus aportes a la biodiversidad, refleja una desarmonía entre políticas de conservación y derechos indígenas .

Brasil es el mayor productor de café en el mundo, produciendo 2,68 millones de toneladas métricas anuales. Las condiciones climáticas favorables permiten cultivar las variedades Arábica y Robusta, conocidas por su sabor suave y textura cremosa. Los perfiles de sabor, con notas de chocolate, caramelo y frutos secos, hacen al café brasileño muy apreciado globalmente, consolidando su tendencia en el mercado internacional .

Brasil puede maximizar el potencial económico de la palma aceitera enfocándose en la rehabilitación de áreas degradadas para su cultivo, garantizando que las prácticas de expansión sigan criterios estrictos de sostenibilidad social y ambiental. Promover la certificación de sostenibilidad internacional puede aumentar la competitividad del producto en el mercado global, mientras que adoptar tecnologías innovadoras para mejorar los factores productivos reduciría el impacto ambiental .

Las comunidades indígenas son cruciales en la conservación del medio ambiente en Brasil debido a su administración de territorios que preservan la biodiversidad. Sin embargo, enfrentan desafíos significativos, tales como el acceso limitado a sus tierras ancestrales y a oportunidades de desarrollo, debido a estructuras legales y socioeconómicas restrictivas. Los altos costos de movilidad y la falta de acceso a tecnología para recibir subsidios sociales agravan su situación .

La deforestación en Brasil impacta severamente los ecosistemas al destruir hábitats y obligar a especies a migrar, lo que a menudo lleva a su extinción. El cambio climático intensifica este impacto, provocando fenómenos extremos como temperaturas más altas, lluvias impredecibles y sequías, que exacerban la pérdida de biodiversidad y crean un ciclo perpetuo de degradación ambiental .

Los cultivos amazónicos son fundamentales para la economía brasileña, destacándose el café, cacao, caña de azúcar, soya, maíz, yuca, palma aceitera y arroz. Su producción se mapea con una resolución de 10 kilómetros gracias al Modelo Espacial de Asignación de la Producción (SPAM), permitiendo una monitorización detallada de los patrones de cultivo. Este mapeo es crucial para comprender cómo se distribuyen geográficamente los cultivos y para identificar áreas estratégicas de producción .

La producción de palma aceitera en Brasil se orienta hacia la sostenibilidad mediante la utilización de áreas degradadas, evitando la deforestación y contribuyendo al secuestro de carbono. Esta industria genera empleo y desarrollo económico, reduciendo la pobreza en regiones productoras. Además, la alta productividad de la palma, alcanzando 4 toneladas de aceite por hectárea, la hace competitiva globalmente y eficiente en el uso de tierras agrícolas .

La biodiversidad en Brasil enfrenta amenazas significativas como la deforestación, la expansión agrícola y ganadera, la tala ilegal, y los incendios forestales. Para mitigar estas amenazas, Brasil ha implementado la creación de áreas protegidas y territorios indígenas, el Programa REDD+ que incentiva la conservación mediante pagos por captura de carbono, y ha fomentado proyectos de restauración ecológica apoyados por financiamiento internacional de ONGs. Sin embargo, la falta de políticas efectivas y la presión sobre los recursos naturales siguen siendo desafíos importantes .

Los fenómenos climáticos extremos, exacerbados por el cambio climático, como sequías e inundaciones, contribuyen significativamente a la erosión del suelo en Brasil. Prácticas agrarias como la deforestación para la expansión agrícola y el sobrepastoreo eliminan la vegetación que protege el suelo, haciéndolo vulnerable a la erosión por lluvia y viento. Estas prácticas desestabilizan los ecosistemas y reducen la fertilidad del suelo .

También podría gustarte