Herencia Aceptacion
Herencia Aceptacion
Enero, 2023
RESUMEN
En este trabajo fin de máster se analizará la responsabilidad que conlleva para el llamado
a suceder la aceptación de la herencia. Se analizará también el concepto de aceptación, y
los diferentes tipos que se reconocen en nuestro ordenamiento jurídico, así como el papel
que adopta el heredero frente a este acto. Se tendrá especialmente en cuenta la aceptación
tácita de la herencia y los actos de los cuales se deduce ésta a través de un análisis
jurisprudencial.
Además, se estudiarán los diferentes conflictos que pueden surgir a raíz de la aceptación
tácita y los mecanismos de protección de los que disponen los herederos para limitar su
responsabilidad ante las deudas y cargas de la herencia.
ABSTRACT
This master's thesis will analyze the responsibility that the acceptance of the inheritance
entails for the person called to inherit. The concept of acceptance, and the different types
that are recognized in our legal system, as well as the role of the heir will be examined.
Special attention will be paid to the tacit acceptance of the inheritance and the acts from
which it is deduced through the study of the relevant case law.
In addition, the different conflicts that may arise as a result of the tacit acceptance and the
protection mechanisms available to the heirs to limit their liability for the debts and
burdens of the inheritance will be studied.
Finally, the conclusions drawn will be presented, in order to assess whether a reform of
our inheritance system would be advisable.
1
ÍNDICE DE ABREVIATURAS
CC Código Civil
Cfr. compárese
lib. libro
p.(pp.) página(s)
S (SS) Sentencia(s)
tít. título
TS Tribunal Supremo
vid. véase
vol. Volumen
2
CONTENIDO
1. INTRODUCCIÓN .................................................................................................... 4
5. CONCLUSIONES .................................................................................................. 29
6. BIBLIOGRAFIA ..................................................................................................... 32
3
1. INTRODUCCIÓN
El problema que generan las deudas hereditarias es una de las constantes que todo
ordenamiento jurídico debe afrontar, en especial, desde la posición de los sucesores del
causante. El presente proyecto de investigación pone el acento en la problemática que
puede suponer para un heredero aceptar una herencia pasiva, y cuáles son las opciones
que tiene a su disposición actualmente en nuestro ordenamiento para intentar solventarlo.
La muerte de una persona plantea, desde el punto de vista jurídico, una multitud de
cuestiones problemáticas, entre las que cabe destacar la difícil situación en la que se van
a encontrar los herederos del causante, y por ello, desde esta perspectiva se analizarán en
este trabajo los mecanismos que aquel tiene a su disposición para no llegar a responder
con sus bienes de las propias deudas o provocarle el menor perjuicio posible a su
patrimonio.
Al ocupar el heredero el puesto del difunto se convierte en titular de sus derechos, sujeto
activo o pasivo de sus relaciones jurídicas y deudor de las obligaciones que aquel tenía.
Ello encuentra su reflejo en la responsabilidad patrimonial universal del artículo 1911 del
Código Civil, en sede de obligaciones. Por tanto, será el heredero quien tendrá que hacer
frente a las cargas de la herencia. Esto obliga a estudiar los distintos sistemas de
responsabilidad mortis causa y los regímenes de responsabilidad de cada sucesor.
Tras el fallecimiento de una persona se abre un amplio proceso destinado a que los
herederos del causante le sustituyan en sus derechos y obligaciones. El derecho sucesorio
comienza con la apertura de la sucesión, momento en que se produce el fallecimiento del
causante. Si bien en dicho momento se desconoce quiénes son los herederos del causante,
pues resulta necesario que ejerciten el ius delationis, es decir, su derecho a aceptar o a
repudiar la herencia a través de un acto enteramente libre y voluntario (art. 988CC). El
ejercicio el ius delationis es probablemente el evento más importante del procedimiento
sucesorio, pues con ella finaliza toda clase de incertidumbres al poder conocerse quiénes
serán los herederos del causante.
Ello significa que serán herederos del causante las personas designadas
voluntariamente por el testador o legalmente que han aceptado la herencia, es decir, que
han manifestado su voluntad de asumir la condición de herederos y de adquirir un derecho
sobre la herencia. Es en este momento cuando la persona llamada a la herencia, tras
prestar su aceptación, adquiere la condición de heredero, entrando a formar parte del
patrimonio hereditario y por tanto, de las deudas, derechos y bienes del causante1.
1
Art. 661 CC.:” Los herederos suceden al difunto por el hecho solo de su muerte en todos sus derechos
y obligaciones.”.
5
Podemos observar que el acto de aceptación, el cual encontramos regulado en el
artículo 998 del Código Civil 2, puede tener distinto alcance, especialmente en cuanto a
la responsabilidad del heredero, según se realice pura y simplemente (art. 999 CC) o a
beneficio de inventario (art. 1010 CC). En unas primeras pinceladas, podríamos decir que
la principal diferencia entre las dos variantes reside en la responsabilidad que adquiere el
heredero frente a las deudas que pueda llevar aparejadas la herencia del causante -tema
importante en este trabajo- ya que, si la persona acepta de manera pura y simple, ésta va
a ser responsable de las deudas y las cargas de la herencia no sólo con los bienes
hereditarios sino también con los suyos propios3. Ello significa que el heredero que aceptó
pura y simplemente deberá hacer frente a las deudas del causante con su propio
patrimonio, tal y como refiere el artículo 1003 del Código Civil 4 y, además con todo su
patrimonio presente o futuro ex artículo 1911 que recoge el principio de responsabilidad
patrimonial universal. En cambio, si el heredero acepta la herencia a beneficio de
inventario, responderá de las deudas y obligaciones del causante sólo hasta donde
alcancen los bienes de la herencia, sin extender su responsabilidad a su patrimonio
personal5.
2
Art. 998CC. “La herencia podrá ser aceptada pura y simplemente o a beneficio de inventario.”.
3
PEÑA BERALDO DE QUIRÓS, M. “La responsabilidad limitada como consecuencia natural de la
sucesión. Significado de las clases de aceptación”, Miguel Ángel del Arco Torres (director), La herencia y
las deudas del causante, Editorial Comares, Granada, 2006, p.121.
4
Art. 1.003 CC. “Por la aceptación pura y simple, o sin beneficio de inventario, quedará el heredero
responsable de todas las cargas de la herencia, no sólo con los bienes de ésta, sino también con los suyos
propios.”.
5
Art 1.023 CC. Párrafo 1º:” El beneficio de inventario produce en favor del heredero los efectos
siguientes: 1.º El heredero no queda obligado a pagar las deudas y demás cargas de la herencia sino hasta
donde alcancen los bienes de la misma.”.
6
SERRANO ALONSO E. Y SERRANO GÓMEZ E. “Adquisición de la herencia y aceptación a
beneficio de inventario. La Renuncia y la Herencia”, VVAA. Eduardo Serrano Alonso y Eduardo Serrano
6
1003 del Código Civil, en el que se contempla que por este tipo de aceptación el heredero
queda responsable de todas las cargas de la herencia, no sólo con los bienes de ésta, sino
con los suyos propios si fuera necesario7. Ello significa que la responsabilidad del
heredero que acepta pura y simplemente es ultra vires.
De acuerdo con el artículo 999 del Código Civil, el heredero puede aceptar la
herencia pura y simplemente de forma expresa o tácitamente: «expresa es la que se hace
en documento público o privado. Tácita es la que se hace por actos que suponen
necesariamente la voluntad de aceptar, o que no habría derecho a ejecutar sino con la
cualidad de heredero».
Gómez (directores), Manual de Derecho Civil Curso V- Plan Bolonia. Derecho de Sucesiones 6ª Edición,
Edisofer, Madrid, 2015, P.57.
7
MARÍN GARCÍA DE LEONARDO, Mª T. “Aceptación y repudiación de la herencia”, Manuel Alonso
Olea (director), La responsabilidad de los herederos por las deudas del causante anterior a la partición de
la herencia, Editorial Civitas, Madrid, 1991, p. 79.
8
Entendemos pues, que es requisito realizar esta aceptación de forma escrita mediante documento público
o privado, PEÑA BERALDO DE QUIRÓS, M., op. cit. p. 121.
9
Conforme expresa ALBALADEJO: «la herencia se adquiere: o por decir por escrito que se quiere ser
heredero, o por hacer de heredero, pero no se adquiere por solo decir de palabra que se quiere heredar»,
ALBALADEJO GARCÍA, M. "La responsabilidad de los herederos por deudas del causante antes de la
partición." Anuario de Derecho Civil, núm. 3, 1967, p. 481.
10
GARCÍA GOLDAR, M. “Los sucesores”, Antonio Manuel Morales Moreno (director), La liquidación
de la herencia en el Código Civil español. Especial referencia a las deudas sucesorias desconocidas o
sobrevenidas, Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado, Madrid, 2019, p. 215.
7
estuviese contenida en un documento ad hoc con el exclusivo fin de adir la herencia, sino
que ésta puede ser contenida en un acto cualquiera, en la parte enunciativa o expositiva
de otro negocio, pero debe constar en todo caso la voluntad explícita del firmante de
aceptar la herencia con las consecuencias jurídicas que de ello se deriva. Por otro lado, la
doctrina expone que «la validez de la aceptación es independiente de la del acto que la
contiene. Si dicho acto es declarado nulo, podrá subsistir la manifestación de voluntad de
aceptar, la cual sólo podrá ser atacada por sus propias causas de nulidad»11.
Se considera que el heredero acepta de forma expresa cuando éste lo realiza mediante
una declaración de voluntad directamente dirigida a ese fin y por escrito. Así lo deja claro
la STS de 7 de diciembre de 2011 al indicar que «no consta una aceptación expresa de la
herencia del arrendatario ni tampoco cabe entender que el mero hecho de continuar
ocupando la finca pueda suponer una aceptación tácita de la misma»12. En el asunto de
autos, el instituido heredero defendía que había aceptado la herencia de forma expresa;
pero en cambio esto fue rebatido por el Alto Tribunal al no encontrarse ninguna escritura
o documento acreditativo que demostrara haberse llevado a cabo dicha aceptación.
11
Como expone LACRUZ, «la validez de la aceptación es independiente de la del acto que la contiene.
Si dicho acto es declarado nulo, podrá subsistir la manifestación de voluntad de aceptar, la cual solo podrá
ser atacada por sus propias causas de nulidad», LACRUZ BERDEJO, J.L., “La Delación”, Joaquín Rams
Albesa (director), Elementos de Derecho Civil Tomo V Sucesiones, Dykinson, Madrid, 2009, pp. 251-402.
12
STS de 7 diciembre de 2011. (JUR 2012\132902).
8
del pago de la renta, los demandados carecen de legitimación pasiva, podrían llegarse a
verdaderos supuestos de abuso de derecho».
Esta aceptación aparece regulada en el artículo 999.3º del Código Civil, el cual
dispone que: «Tácita es la que se hace por actos que suponen necesariamente la voluntad
de aceptar, o que no habría derecho a ejecutar sino con la cualidad de heredero. Los actos
de mera conservación o administración provisional no implican la aceptación de la
herencia, si con ellos no se ha tomado el título o la cualidad de heredero». Así, vemos que
el Código Civil nos indica que se considera aceptación tácita todo acto concluyente de
los que se deriva la voluntad clara e inequívoca del instituido heredero de aceptar la
herencia del causante, relevándole en su posición jurídica14.
En la práctica surgen a raíz de la aceptación tácita por parte de los herederos gran
multitud de conflictos y situaciones sobrevenidas producidas por éstos al intentar
solventar las cuestiones que plantea sustituir jurídicamente al causante, así como el
reparto de los bienes y patrimonio de la herencia. Por ello, el principal problema que se
analizará en las siguientes líneas será el efecto de la aceptación pura y simple a raíz de la
conducta del heredero al realizar determinados actos.
13
SAN SEGUNDO MANUEL, T. “La aceptación tácita de la herencia. Requisitos para su existencia.
Actos inequívocos, claros y precisos que revelen la voluntad de aceptar”, Revista Crítica de Derecho
Inmobiliario, núm. 706, 2008, p. 931.
14
Resulta importante precisar la diferencia entre el término “heredero” y el “instituido heredero”, ya que
en ocasiones al ser usados indistintamente dichos conceptos pueden llevar a error. El término heredero se
refiere a aquella persona que adquiere a título universal los derechos y obligaciones del causante tras haber
aceptado la herencia. Pasan a sucederle a título universal, causando que se conviertan en titulares de los
derechos, obligaciones y bienes del causante, los cuales no se extinguen con la muerte. Por otro lado, el
término instituido heredero, o sucesor, es aquel que ya sea por testamento o por ley, ostenta el derecho a la
herencia del causante. Es decir, se trata de las personas llamadas a ser herederas, aunque aún no hayan
aceptado la herencia.
9
3. EL COMPORTAMIENTO DEL SUCESOR Y SUS
CONSECUENCIAS JURÍDICAS EN LA ACEPTACIÓN
De acuerdo con el artículo 999.3 del Código Civil, se entenderá aceptada tácitamente
la herencia cuando el llamado realice «actos que suponen necesariamente la voluntad de
aceptar, o que no habría derecho a ejecutar sino con la cualidad de heredero». Este
precepto expresa la idea de que acepta tácitamente aquél que realiza actos de señor; o lo
que es lo mismo, y conviene destacarlo, la realización de actos concluyentes de los que
se deriva la voluntad clara e inequívoca de aceptar. A este respecto, la STS de 24 de
noviembre de 199215 considera que «la aceptación tácita se realiza por actos concluyentes
que revelen de forma inequívoca la intención de aceptar la herencia, o sea, aquellos actos
que por sí mismos o mero actuar, indiquen la intención de querer ser o manifestarse como
herederos; de actos que revelen la idea de hacer propia la herencia o, en otro sentido, que
el acto revele sin duda alguna que el agente quería aceptar la herencia». En este mismo
sentido, la STS de 20 de enero de 199816 reitera la idea de que se entiende aceptada
tácitamente la herencia cuando el llamado realiza actos de señor «o lo que es lo mismo,
y conviene destacarlo, la realización de actos concluyentes de los que se deriva la
voluntad inequívoca de aceptar, en el sentido de que revelan la intención de hacer la
herencia como propia», todo ello conforme con el artículo 999.3 del Código Civil17.
Con base en la idea de que los actos de señor o actos dispositivos sólo pueden ser
hechos por un heredero, el artículo 1000 del mencionado Código recoge tres supuestos
en los que se entiende legalmente aceptada la herencia de forma tácita, es decir, contempla
tres supuestos en los que se considera que el instituido heredero ha realizado actos en los
que existe una manifestación clara e inequívoca de aceptar la herencia. Así, se entiende
aceptada tácitamente la herencia, cuando el heredero vende, dona o cede su derecho a un
extraño, a todos sus coherederos o a alguno de ellos; asimismo, cuando el heredero
15
STS de 24 de noviembre de 1992 (RJ 1992\9367).
16
STS de 20 de enero de 1998 (RJ 1998\57).
MARIÑO PARDO, F.: “Forma de la aceptación de herencia”, Blog Jurídico de Derecho Privado
17
10
renuncia a la herencia a beneficio de uno o más de sus coherederos; o, por último cuando
se produce la renuncia por precio a favor de todos los coherederos.
En este artículo quedan recogidos los supuestos que el legislador considera que
conforman la aceptación tácita por parte del instituido heredero. Este precepto viene a
completar la regla general mantenida en el artículo 999 del Código Civil, que manifiesta
que conllevan aceptación tácita todos aquellos actos que supongan necesariamente la
voluntad de aceptar, o que no habría derecho a ejecutar sino con la cualidad de heredero.
En el artículo 1000 del Código Civil los actos que conllevan una aceptación tácita son
aquellos actos de disposición, a título oneroso o gratuito realizados por el llamado a favor
de coherederos o extraños.
Esto se observa en el artículo 1000.1 del Código Civil, en el cual se recoge como
supuesto de aceptación tácita la venta, donación o cesión de su derecho por parte del
heredero. Son actos de disposición del heredero como dueño, sin importar a favor de
quien se hagan; además este artículo utiliza el término heredero en sentido estricto, no
debiéndose confundir con el término llamado, ya que el precepto no se refiere a la
transmisión de bienes concretos del caudal relicto, sino de la transmisión del derecho
hereditario.18
18
ESPEJO-LERDO DE TEJADA, M. “La aceptación tácita”, Andrés Domínguez Luelmo (director),
Comentarios al Código Civil, Lex Nova, Valladolid, 2010, p. 1088.
19
COSTAS RODAL, L. “Artículo 1.014”, Comentarios al Código Civil, Tomo V, Rodrigo Bercovitz
Rodríguez Cano (director), Tirant Lo Blanch, Valencia, 2013, pp. 7215-7223.
11
Para todos estos casos20 es de aplicación la teoría de que el llamado acepta tácitamente la
herencia al asumir la cualidad de heredero mediante sus acciones.
Además, de acuerdo con el artículo 1000 del Código Civil, lo relevante a efectos de
considerar aceptada la herencia tácitamente es que el llamado realice un acto de
disposición a título gratuito u oneroso, lo que lleva implícito la voluntad clara e
inequívoca de convertirse en heredero y, por tanto, de aceptar. Por este motivo, el artículo
1000.3º in fine contempla la excepción de la excepción, rechazando como supuesto de
aceptación tácita la renuncia gratuita del llamado a favor de todos los coherederos con
derecho de acrecer. En dicho caso la renuncia es sinónimo de repudiación, pues la
consecuencia de la repudiación en documento público y la renuncia gratuita a favor de
todos aquellos llamados por la ley a la porción vacante sería la misma; dicha renuncia no
significa un acto de disposición, por lo que en ningún caso se consideraría aceptación
tácita.
20
No obstante, debemos mencionar un supuesto especial recogido en el art. 1002 CC. Que, aunque no
establece un caso de aceptación tácita como tal, sí produce los efectos de la misma. Así, se trata de una
regla de carácter sancionador respecto al llamado a la herencia, ya que establece que los herederos que
sustraigan bienes de la herencia del causante o los oculten, no tendrán luego la oportunidad de renunciar a
la misma, por lo que se entendería aceptada pura y simplemente. De este modo el Art. 1002 CC. Dispone
que: «Los herederos que hayan sustraído u ocultado algunos efectos de la herencia pierden la facultad de
renunciarla y quedan con el carácter de herederos puros y simples, sin perjuicio de las penas en que hayan
podido incurrir».
12
3.2. ACTOS DE ACEPTACIÓN TÁCITA ADMITIDOS JURISPRUDENCIALMENTE
Asimismo, se entiende por aceptación tácita del caudal hereditario realizar el pago de la
cuota comunitaria o realizar actos como propietario de una vivienda del causante. Así, la
SAP de Madrid (Sección 14ª) de 24 de mayo de 2000 23, refiere que a pesar de no haber
aceptado aún la herencia de sus fallecidos padres, se infiere la aceptación tácita de la
herencia por parte del demandado al realizar oposición de fondo a la reclamación
efectuada, pues no realizó actos «de mera conservación o administración provisional»
(art. 999 CC «in fine») sino de mantenimiento y pretensión de integridad del patrimonio
hereditario, la vivienda del causante. De este supuesto se derivan dos motivos a destacar,
por un lado, qué ocurre con la entrega del legado al que se refiere el litigio y por otra
parte, los actos que realiza el demandado en relación a la vivienda del causante, como
21
STS de 24 de noviembre de 1992 (RJ 1992\9367).
22
STS de 15 de junio de 1982 (RJ 1982\3428).
23
SAP de Madrid (Sección 14ª) de 24 de mayo de 2000, (JUR 2000\216461).
13
pagar la cuota comunitaria. En primer lugar, en cuanto al legado, el demandado realizó
declaraciones que sólo pueden hacerse en cuanto se es el heredero aceptante de la
herencia, al sostener que la legataria en la herencia había aceptado tácitamente el legado.
Esto es muy importante, ya que se extrae del pronunciamiento del Tribunal que sólo cabe
la entrega del legado por el heredero, lo que implica el reconocimiento por parte del
demandado al entregar el legado a la legataria, aunque no se haya formalizado el acto de
entrega, que aceptó la herencia. Además, en este supuesto debemos tener muy en cuenta
el estado yacente de la herencia, ya que la aceptación de ésta va a depender de los tipos
de actos que los herederos realicen sobre esta herencia yacente. Esto está muy relacionado
también con la segunda cuestión que podemos extraer de este caso. Esto es, como
introducíamos arriba, la cuestión de qué actos realizados por el heredero sobre la vivienda
del causante dan lugar a la aceptación tácita o no. Pues bien, como ya hemos visto, los
tribunales se pronuncian y admiten que el pago de cuotas comunitarias daría lugar a una
aceptación tácita por parte del heredero, pero cabe cuestionarnos si hay más acciones,
como por ejemplo acudir a una junta de propietarios, que debería considerarse también
como supuesto de aceptación. En caso de tratarse de un acto de mera conservación o
administración, según la jurisprudencia no se entendería que se ha aceptado en concepto
de dueño la herencia. Los tribunales mantienen que quien acude a la junta como
representante de una herencia yacente solamente podrá votar asuntos ordinarios o de mera
administración, pero no asuntos extraordinarios, que revelaría su intención de actuar
como propietario. Por tanto, si el heredero no pretende aceptar, deberá manifestar
expresamente que no participa en la votación de estos acuerdos. Es fundamental que los
sucesores de la herencia yacente no realicen actos de disposición24 del patrimonio
24
Actos dispositivos son por ejemplo, los descritos en la SAP de Málaga (Sección 4ª) de 16 de noviembre
de 2017, (JUR 2018\196426) «Efectivamente, la conducta desplegada por el apelante, tras el fallecimiento
de su madre, manteniéndose en la posesión de la vivienda, abonando los gastos inherentes a la misma y
realizando actos integrados en el ámbito del derecho de propiedad del inmueble, cual la detentación del
cargo de presidente de la comunidad de propietarios del edificio donde se ubica la vivienda, no cesando en
el uso de la misma más que ante la actitud evidenciada por los demás coherederos, no pueden por menos
de ser calificados como actos claros e inequívocos de aceptación tácita de la herencia, excediendo de lo que
pudiera ser mera administración o conservación del caudal hereditario, determinando la falta de virtualidad
de la renuncia expresamente manifestada tras un dilatado período de tiempo; ello en los términos
establecidos en la sentencia apelada.».
14
hereditario, que van más allá de su mera administración o conservación si no pretenden
aceptar la herencia del causante25.
Se incluye también dentro de las acciones que dan lugar a la aceptación tácita la
dirección del negocio que había sido del causante por parte del heredero, al pagar deudas
contra el caudal hereditario y al producirse la cesación y cierre de la empresa del causante.
La STS de 12 de julio de 199626, así lo considera manifestando que éstos son actos de
indudable significación patrimonial y de carácter definitivo. Pero que se trate de un acto
de “significación patrimonial” no lleva aparejado necesariamente que sea un acto que
entraña voluntad de aceptar, puesto que todos los actos de administración conservativa
25
Si hablamos de la vivienda del causante, encontramos variedad de jurisprudencia que ha reconocido
la aceptación tácita de los herederos al llevar a cabo operaciones relacionadas con dicha vivienda. Así es,
por ejemplo, en la SAP de Asturias (Sección 4ª) de 25 de julio de 2016, (JUR 2016\202211), en la que el
condenado se refieren cartas a él y a sus hermanos como herederos, personas que han aceptado la herencia
y que están manteniendo conversaciones y negociaciones con miras tanto a formalizar documentalmente
esa aceptación, en concreto la sentencia dice: «En la carta de 26 de noviembre de 2.011, está aludiendo a
la posibilidad de vender la vivienda, bien porque se la queda algún hermano o bien enajenarla a terceras
personas. Se refiere a la ejecución de obras en la misma, considerándolas procedentes porque así "la
dejaremos más apetitosa para el comprador", también decía que de decidir venderla como está habría que
nombrar un perito y apunta la necesidad de abrir una cuenta a nombre de los "herederos". […] Ya en la
carta de 1 de marzo de 2.011 estaba requiriendo para que se le entregase las llaves de determinados
inmuebles y aportase las facturas de las obras ejecutadas en la propiedad, reconociendo el derecho a
reintegrarle en ellas. También preveía como podía dividirse la casa, encontrar un tercero interesado en la
adquisición e incluso la posibilidad de ser él quien fuera a vivir a ella, apartado nueve. Actuaciones todas
ellas que sólo se justifican en base a su condición de heredero, lo que como dijimos admite expresamente
en una de las cartas». En relación a este tema, también encontramos la SAP de Málaga (Sección 4ª) de 16
de noviembre de 2017, (JUR 2018\196426) en la que la conducta desplegada por el heredero, tras el
fallecimiento de su madre, es asimismo un claro ejemplo de aceptación tácita: «manteniéndose en la
posesión de la vivienda, abonando los gastos inherentes a la misma y realizando actos integrados en el
ámbito del derecho de propiedad del inmueble, cual la detentación del cargo de presidente de la comunidad
de propietarios del edificio donde se ubica la vivienda, no cesando en el uso de la misma más que ante la
actitud evidenciada por los demás coherederos, no pueden por menos de ser calificados como actos claros
e inequívocos de aceptación tácita de la herencia, excediendo de lo que pudiera ser mera administración o
conservación del caudal hereditario».
26
STS de 12 de julio de 1996 (RJ 4321\1996).
15
siempre tienen transcendencia en el patrimonio27. Esto mismo parece mencionar el
Tribunal Supremo cuando expone que las acciones llevadas a cabo por el heredero han
tenido transcendencia patrimonial en el caudal hereditario y no son pues de mera
administración o conservación. En relación a esta última, un supuesto de negocio o
sociedad que pertenecía al causante, observamos cómo la STS de 10 de noviembre de
198128, añade en este caso que la delación de la herencia se vio completada al producirse
la disolución de la Sociedad con asistencia a la Junta General de todos los accionistas,
presuponiendo según el Tribunal una aceptación tácita que viene corroborada por la falta
de toda prueba «de la repudiación de la herencia».
27
ARROYO I AMAYUELAS, E.; “12 de julio de 1996. Aceptación tácita de la herencia. Actos de
trascendencia patrimonial: pago de deudas contra el caudal hereditario y cesación y cierre de la empresa
del causante.”, Cuadernos Civitas de jurisprudencia civil, núm. 43, 1997, p. 95.
28
STS de 10 de noviembre de 1981 (RJ 1981\4471).
29
STS de 20 de noviembre de 1991 (RJ 1991\8415).
30
STS de 2 de julio de 2014 (RJ 2014\4251). En esta sentencia el Tribunal resuelve de la siguiente
manera para probar la aceptación tácita: «Cuando doña Concepción , madre de la recurrente, vende su
derecho a un extraño (tal como dice el número 1º del artículo 1000) acepta tácitamente la herencia y su
acto de disposición no es del ius delationis sino de la parte de herencia que acepta por este mismo acto y,
por ende, ha adquirido ya el bien o parte del mismo objeto de la herencia: a este acto se refirió a
la sentencia de 15 abril 2011 (RJ 2011/3445) . En todo caso la aceptación tácita exige "actos claros y
precisos que revelen la voluntad inequívoca de aceptar la herencia". En consecuencia, se habrían
infringido los artículos citados si doña Concepción hubiera vendido "toda" la casa, pero vendió su tercio,
aceptando así la herencia y disponiendo de lo que le correspondía, conforme contempla el artículo 1000.1º
del Código civil, acto lícito que da lugar a la validez de los sucesivos contratos que, a través de un
sucesivo tracto, llegan a los demandantes.».
16
venta de bienes hereditarios. Así, en este pronunciamiento se manifiesta la aceptación
tácita de la herencia al llevarse a cabo el negocio jurídico de la venta de una finca.
Otro motivo de aceptación tácita es el pago con bienes hereditarios de una deuda de
la herencia. Así lo recoge la STS de 16 de junio de 196131, al entender el Tribunal que el
heredero aceptó tácitamente la herencia al pagar deudas de la misma por un elevado
importe y no devolver posteriormente el dinero que administraba del causante, ni rendir
cuentas de la misma administración, teniendo pleno conocimiento de su cualidad de
heredero, tanto en anteriores como en el último testamento de su causante. Por ello según
el Tribunal, debe entenderse que conforme a los artículos 999 y 997 del Código Civil, fue
aceptada tácitamente la herencia y por su carácter irrevocable, debe el heredero hacerse
cargo de las obligaciones y cargas que presenta dicha herencia.
También del ejercicio de acciones relativas a los bienes relictos se deduce por parte
del Tribunal Supremo una aceptación tácita de la herencia. Así lo muestra en su
pronunciamiento la STS de 14 de marzo de 197832, al llevar a cabo el heredero acciones
relativas a los bienes relictos, realizando operaciones particionales, como se observa en
el presente caso, por lo que el Alto Tribunal considera la existencia de aceptación tácita
a la vista de las acciones relativas a los bienes relictos, pues la simple demanda comporta
la asunción de la cualidad de heredero en cuanto que es «acto de titularidad o señorío» y
la consiguiente adquisición de la posesión real a efectos del desahucio que acontecían en
el litigio. Lo mismo ocurre en la STS de 13 de marzo de 195233, en la que se recoge que
al dar tales señales semejantes el heredero se aprueba el deseo y la voluntad de serlo34.
31
STS de 16 de junio de 1961 (RJ 1961\2367) en la cual el Tribunal Supremo se pronuncia de la
siguiente manera: «a raíz del fallecimiento del señor G. el demandado aceptó tácitamente la herencia al
pagar deudas de la misma por un importe de 15.000 pesetas y al no devolver el dinero que de su causante
administraba, ni rendir cuentas de la misma administración, teniendo pleno conocimiento de su cualidad
de heredero, tanto en anteriores como en el último testamento de su causante; aparece evidente que, al no
combatirse tales apreciaciones de hecho por el único cauce adecuado, debe entenderse que, como
estatuyen los artículos 999 y 997 de dicho Código, fue aceptada tácitamente la herencia y por su carácter
irrevocable, fue tardía y sin efecto la repudiación verificada cuatro días antes de contestar a la demanda
y no puede prosperar su pretensión».
32
STS de 14 de marzo de 1978 (RJ 1978\957).
33
STS de 13 de marzo de 1952 (TOL 4.453.288).
34
Otro caso de aceptación tácita lo encontramos en la SAP de Pontevedra (Sección 6ª) de 17 de octubre
de 2018 (JUR 2019\14083), la cual entiende que ha habido aceptación tácita de la herencia. Así se
considera al haber hecho entrega al heredero de unas joyas de la causante y haber sido recibidas por él.
17
También a través de la STS de 24 de noviembre de 199235, debe considerarse
calificación de aceptación tácita, a la conducta de una persona que impugne la validez del
testamento del causante36. En este caso, la única disposición testamentaria se limitaba
únicamente a excluir al actor de participar en su herencia, y éste mediante el proceso
impugnatorio al manifestar su voluntad de proclamarse heredero aceptó tácitamente la
herencia de la causante.37
Por otro lado, la STS de 10 de octubre de 199638, mantiene que existe aceptación
tácita de la herencia aun cuando se produzca la renuncia de esta. Aunque pueda resultar
confuso, esto ocurre al producirse por parte del heredero la renuncia del patrimonio
hereditario, debido a que ya lleva implícita una auténtica aceptación tácita, pues el mismo
hecho de renunciar a su derecho hereditario, supone que tácitamente ha aceptado la
herencia.
Tal y como podemos deducir de las líneas anteriores, en todas las sentencias
enumeradas encontramos un punto de partida común para el concepto de aceptación
En opinión de la Sala, «la conducta del demandado es claramente constitutiva de una aceptación tácita;
dicho de otro modo, solo porque se acepta la herencia se explica que el Sr. Manuel haya recibido
precisamente las joyas que su madre le deja en testamento y sobre las que imponía una prohibición
temporal de disponer».
35
STS de 24 de noviembre de 1992 (RJ 1992\9367).
36
Según la SAP de Madrid (Sección 25ª) de 2 de junio de 2015 (JUR 2015\175077), también se
aprecia la existencia de aceptación tácita de la herencia por los herederos que se personen en el
procedimiento penal tras el fallecimiento del causante, en este caso, para mantener la acusación particular.
La sentencia considera que los actos llevados a cabo «expresan una voluntad inequívoca de suceder al
causante en el ejercicio de acciones, sucesión procesal posible por quienes suceden al fallecido, art.
16 LEC ( RCL 2000, 34 , 962 y RCL 2001, 1892), hechos que permiten inferir la aceptación tácita de
la herencia, art. 999 CC ( LEG 1889, 27 ), por ser tan solo posible su realización por la cualidad de
herederos, aceptación tácita que excluye su posible revocación posterior (art. 998 CC)».
37
Además de impugnar el testamento del causante, también se considera aceptación tácita según la
SAP de Baleares (Sección 3ª) de 7 de abril de 2020, (JUR 2020\157488), instar la declaración de
herederos ab instestato «Considerando, asimismo, el Juzgado "a quo" que, el hecho de solicitar o instar
la declaración de herederos ab intestato implicaba aceptación tácita de la herencia al haber realizado el
heredero actos que suponen necesariamente la voluntad de aceptar o que no habría derecho a ejecutar
sino con la cualidad de heredero" y precisamente la acción declarativa y en defensa de la propiedad
conlleva la aceptación tácita de la herencia y por tanto la legitimación activa del actor.».
38
STS de 10 de octubre de 1996 (RJ 1996\7551).
18
tácita: aquellas acciones o actos que por sí mismos o por el mero actuar indiquen la
intención de querer ser o manifestarse como herederos. Es decir, de actos que muestren
claramente la idea de hacer propia la herencia, mirándola como tal y no con la intención
de cuidar el interés de otro o eventualmente el propio para decidirse después de aceptar,
o, en otro sentido, que el acto revele sin duda alguna que la persona quería aceptar la
herencia.
Tras este breve análisis, deducimos que todos los pronunciamientos por parte de los
tribunales llegan a la misma conclusión, por lo que habría lugar a plantearnos si todos
estos supuestos deberían aceptarse como actos tácitos de aceptación de la herencia. El
hecho de que no encajen perfectamente en la definición que nos proporciona el Código
Civil es síntoma de la necesidad de reforma del mismo, y cesar de esta manera la continua
la labor realizada por el Tribunal Supremo para tratar de dar respuesta a través de sus
pronunciamientos a casos determinados de aceptación de la herencia que escapan o no
resultan no parecen encajar en los preceptos legales.
Existen muchos actos que, a simple vista, parece que podrían encajar dentro del
concepto de aceptación tácita, pero que el Tribunal Supremo ha excluido. Es el caso por
ejemplo del pago de impuestos de sucesiones. En este sentido, lo reflejan así la SAP de
La Rioja (Sección Única) de 24 de enero de 200339 y la SAP de Alicante (Sección 8ª ) de
7 de diciembre de 200940. También se pronuncia el Alto Tribunal en la Sentencia de 20
39
SAP de La Rioja (Sección Única) de 24 de enero de 2003, (AC 2003\562). El Tribunal se pronuncia
sobre este aspecto negando que el heredero hubiese aceptado la herencia al pagar el impuesto de sucesiones:
«La petición de liquidación y pago del impuesto no significa aceptación tácita de la herencia y, por tanto,
de la partición de la misma, sino va acompañada de otros actos decisivos, significativos de una aceptación
tácita, pues como se desprende de la sentencia de 20 de enero de 1998 (RJ 1998\57), la aceptación tácita
ha de derivarse de hechos inequívocos, reveladores de la voluntad de asumir la herencia, significado del
que carece la liquidación y pago del impuesto sucesorio. Por lo tanto, también se rechaza este motivo de
impugnación planteado contra la sentencia de instancia».
40
SAP de Alicante (Sección 8ª ) de 7 de diciembre de 2009, (JUR 2010\117833).
19
de enero de 199841 , en la cual dispuso que la petición de liquidación y el pago del
impuesto sucesorio no significa aceptación tácita de la herencia, ya que el pago del
impuesto es un deber jurídico, mientras que la aceptación de la herencia es un negocio
jurídico unilateral y voluntario. El pago del impuesto es un deber que impone una ley
fiscal y no puede entenderse que sea un acto libre, sino, por definición, un acto debido.
Por otra parte, la aceptación es, según el artículo 988 del Código Civil, un acto voluntario,
con naturaleza de negocio jurídico unilateral no recepticio, al disponer que la aceptación
y repudiación de la herencia son actos enteramente voluntarios y libres.
El pago de los gastos funerarios del causante por el heredero es otro caso análogo,
tal y como podemos deducir a raíz de la SAP de Madrid (Sección 21ª) de 5 de abril de
201142. Esta sentencia manifiesta que los gastos funerarios, concepto que incluye los
gastos derivados de incineración y funeral, constituyen una carga de la herencia, tal y
como se desprende de los artículos 902 1º y 903 párrafo primero del Código Civil, a los
que se otorga una preferencia general para su cobro respecto de los bienes de la herencia.
Así, el Tribunal comenta que el deudor no es el fallecido ni su heredero, sino que resulta
una carga de la propia herencia por lo que no conlleva una aceptación tácita sufragar estos
gastos.
41
STS de 20 de enero de 1998 (RJ 1998\57).
42
SAP de Madrid (Sección 21ª) de 5 de abril de 2011, (AC 2011\1180).
43
STS de 26 de julio de 2002 (RJ 2002\7485). En este supuesto se rechaza la aceptación tácita de la
herencia con la siguiente explicación por parte del Alto Tribunal: «el reintegro lo obtuvo la señora A. S.,
en su condición de cotitular de la cuenta, en su propio nombre y derecho de acuerdo con el contrato de
cuenta corriente, por lo que el actuación tenida por probada en las sentencias de instancia del reintegro de
una cantidad importante de dinero del banco en que estaba depositado, no está comprendido dentro del
supuesto del párrafo tercero del art. 999 del Código Civil, ya que ese reintegro pudo realizarlo la madre,
sin invocar la representación legal de sus hijas menores, es más si invoca la misma, el banco no da lugar al
mismo sin que le acredite la calidad de herederas de las hijas a que representa, lo que no podía hacer hasta
fechas posteriores en que se obtuvo la declaración de herederos abintestato, por lo que como ya se dijo más
arriba, si la señora A. obtuvo el reintegro de esa cantidad, lo fue por ser titular de la cuenta, por lo que esa
actuación, consiguiente no implica un acto realizado por los llamados a heredar el patrimonio del señor B.
20
actuación de reintegro de una cantidad importante de dinero del banco donde estaba
depositado no está comprendido dentro del supuesto del párrafo tercero del artículo
999 del Código Civil, que implicaría aceptar pura y simplemente la herencia. El reintegro
de cualquier cantidad, que se produzca por ser titular de la cuenta, no implica un acto
realizado por los llamados a heredar el patrimonio del causante, aunque lo haya efectuado
su representante legal, y en su virtud no implican de forma alguna la aceptación tácita.
A modo de conclusión, podemos decir que lo que tienen en común estos supuestos
para entenderse todos ellos excluidos de ser actos de aceptación tácita es, por un lado, que
las conductas descritas no demuestran ser actos concluyentes que revelen de forma
inequívoca la intención de adquirir la herencia del causante, no puede deducirse de ellos
la intención por parte de los herederos de querer declararse como tales. No se trata de
actos que revelen la idea de hacer propia la herencia y todos ellos dejan lugar a dudas
sobre si el llamado tenía la intención verdaderamente de aceptar la herencia. Por otro lado,
los supuestos mencionados no resultan actos concluyentes de aceptación tácita dado que
algunos de ellos simplemente son actos de conservación o administración de los bienes
del causante. Así, tal y como manifiesta el artículo 999 del Código Civil, quedan
excluidos de considerarse casos de aceptación tácita, salvo que con ellos se haya tomado
el título o la cualidad de heredero, lo cual no podemos inferir de los mencionados
supuestos.
padre de las demandadas, aunque lo haya efectuado su representante legal, y en su virtud no implican de
forma alguna la aceptación tácita del art. 999 del Código Civil».
21
heredero deba responder de las deudas y cargas de la herencia no sólo con el patrimonio
hereditario, sino también con su propio patrimonio (presente y futuro).
Así pues, una vez llevada a cabo la aceptación de manera tácita, el heredero adquiere
una responsabilidad ultra vires,44 En este modo de responsabilidad ultra vires, el sucesor
responde tanto como por las deudas del causante como por las cargas hereditarias y las
obligaciones testamentarias no sólo con los bienes que adquiera de la herencia, sino
también con los suyos propios45.
44
En todo caso, la cuestión de la responsabilidad ultra vires del heredero que acepta pura y
simplemente, incluido el que la acepta tácitamente y no está ya en plazo para la práctica del inventario
con los efectos propios de una aceptación a beneficio de inventario, bien puede considerarse
hoy socialmente polémica, como lo demuestra el que en diversas legislaciones forales se esté optando
por cambiar el tradicional sistema del derecho común por otro de responsabilidad intra vires o con los
bienes de la herencia (responsabilidad intra vires que, a su vez, puede ser cum viribus o pro viribus, esto
es, con los bienes de la herencia o hasta donde alcance su valor).
45
En el tipo de responsabilidad intra vires, el sucesor sólo responde con los bienes que reciba del
causante. En este caso, cabe que la limitación de la responsabilidad sea por el valor de los bienes
recibidos, aunque respondiendo de dicho valor con los bienes propios (pro viribus); o bien el sucesor se
limita a responder con los bienes recibidos o con la valía que por ellos reciba, quedando excluidos los
suyos propios (cum viribus). Por último, el tercer sistema, que podríamos catalogar como intermedio
entre los dos anteriores, la responsabilidad es ultra vires para las deudas e intra vires para las cargas, que
se consideran como mermas de la herencia.
22
advierten que en nuestro sistema la responsabilidad del heredero por los legados, al igual
que por las deudas del causante, es ilimitada a la luz de los artículos 1003 y 1023 del
Código Civil. Estos no permiten hacer distinción alguna, y, así mismo, cuando el artículo
858 limita la responsabilidad46 de los legatarios gravados con legados, al afirmar que «no
estarán obligados a responder del gravamen sino hasta donde alcance el valor del legado»,
parece querer dar un tratamiento diferenciado al legatario respecto del heredero que
respondería ilimitadamente. En realidad, solo los herederos legitimarios que acepten pura
y simplemente responderán de forma distinta de las deudas de la herencia que de los
legados. La razón no es otra que la ineficacia de los legados en la medida en que afecten
a la legítima, de modo que, si el legitimario es heredero, no responde del pago de los
legados aunque acepte la herencia sin beneficio de inventario, pero responde de las deudas
del causante personal e ilimitadamente como cualquier otro heredero.
Por todo ello, concluimos que la responsabilidad del heredero por deudas de la
herencia es ultra vires. Así, el Código Civil dispone claramente la responsabilidad ultra
vires del heredero en garantía de los acreedores hereditarios, en su artículo 1003,
sirviéndole el beneficio de inventario como instrumento potestativo para limitar su
46
GINOT LLOBATERAS, F. “La responsabilidad del heredero simple por deudas y legados en
derecho común y foral”, Anuario de derecho civil 3, núm. 4, 1950, p. 1058.
47
SAINZ-CANTERO CAPARRÓS, B., «Reseña de La liquidación de la herencia en el Código Civil
español: especial referencia a las deudas sucesorias desconocidas o sobrevenidas, Mónica García
Goldar», Anuario de Derecho Civil, núm. 2, 2020, pp. 796-802.
23
responsabilidad, porque asume el compromiso de llevar a cabo todas las operaciones que
requiere y sin las cuales responderá ultra vires a pesar de haber aceptado en principio
bajo el supuesto de beneficio de inventario. Por eso, a pesar de haber aceptado a beneficio
de inventario, el heredero o sucesor responderá ultra vires: «si por culpa o negligencia
del heredero no se principiare o no se concluyere el inventario en los plazos y con las
solemnidades prescritas en los artículos anteriores, se entenderá que acepta la herencia
pura y simplemente» (art. 1028 CC). «Si a sabiendas dejare de incluir en el inventario
alguno de los bienes, derechos o acciones de la herencia» (1024.1 CC); y «si antes de
completar el pago de las deudas y legados enajenase bienes de la herencia sin autorización
judicial o la de todos los interesados, o no diese al precio de lo vendido la aplicación
determinada al concederle la autorización» (1024.2 CC). Estos preceptos demuestran que
no es suficiente la aceptación a beneficio de inventario para responder intra vires, sino
que se requiere la práctica del inventario y las formalidades liquidatorias prescritas y la
responsabilidad ultra vires deviene si la omisión de las mismos es por «culpa o
negligencia del heredero» (art. 1018 del Código civil), o «a sabiendas» (art. 1024 CC).
48
Vid. cómo en este sentido el heredero responde de las deudas actuales como las sobrevenidas, a este
respecto la STS de 15 de marzo de 2021 (RJ 2021\1186). En este caso concreto, tras la aceptación tácita de
la herencia por el heredero universal, se halló un documento privado de fecha anterior al testamento,
otorgado por la causante en el que reconocía el derecho de sus sobrinos a cobrar tras su fallecimiento, el
valor de unas fincas que ella misma había heredado en calidad de usufructuaria con facultad de disposición
y que había vendido. En tal sentido, el Alto Tribunal estima el recurso de casación presentado por el
heredero universal. El recurso se fundamenta en los siguientes motivos, siendo todos ellos estimados: los
dos primeros motivos denuncian la infracción del artículo 1301 CC e impugnan que el plazo establecido en
la sentencia recurrida para el ejercicio de la acción comience a contar desde el día que se produjo el
emplazamiento para contestar a la demanda de reclamación de cantidad. El tercer motivo denuncia la
infracción de los artículos 1311 y 1313 CC. Por último, el cuarto motivo acusa la infracción del artículo
1265 CC porque la sentencia recurrida considera que el error padecido por el recurrente no tiene carácter
sustancial. En su pronunciamiento, la Sala de lo Civil de este Tribunal, hace una matización a la sentencia
previa para aclarar las posibles dudas que pudieran surgir, considerando que la nulidad de la aceptación de
la herencia determina que, al no ser el recurrente heredero, éste deba reintegrar a la herencia yacente los
bienes de los que dispuso (o, en su caso, su valor, para no perjudicar a los terceros que los hayan adquirido).
Asimismo, la nulidad de la aceptación de la herencia determina que los recurridos debieron reembolsar al
recurrente el importe que hubieran percibido por la ejecución de los bienes del actor, siendo necesario que
se llevara a cabo la liquidación de derechos y deberes de cada una de las partes.
24
demostrando que una vez aceptado, no hay manera de revocar o cambiar esa aceptación49.
En concreto, la sentencia plantea la impugnación por error en la aceptación de la herencia
después de la aparición de una obligación de un importe superior a los bienes que
componen la herencia. Se analizan todos los motivos en conjunto y la Sala de lo Civil
parte de que la demanda de nulidad ejercitada se basa en el artículo 998, sobre la
aceptación de la herencia; y el artículo 1265 del Código Civil, en relación a la nulidad en
el consentimiento. Considera probado que el recurrente desconocía la deuda y magnitud
del importe, y en consecuencia, la suma reclamada, y por ello, concluye que de haber
conocido el recurrente esa modificación sustancial del caudal, y al deber responder con
sus propios bienes de la deuda, no habría aceptado la herencia de la causante.
49
ALABART DÍAZ, S. "El error en la aceptación o repudiación de la herencia: la STS 142/2021, de 15
de marzo. La responsabilidad del heredero por las deudas del causante: The error in the acceptance or
repudiation of the inheritance: STS of March 15, 2021. Responsibility of the heir for the debts of the
deceased." Cuadernos de Derecho Privado 1, núm. 1, 2021, pp. 47-78.
50
STS de 28 de marzo de 2003 (RJ 2003\3040, dispone que: “el acto de renuncia o aceptación de una
herencia es irrevocable y no puede ser modificado en documentos posteriores”.
25
la aceptación tácita51. Quien acepta la herencia no puede después pretender su
repudiación, ni siquiera cuando aprecie después deudas mayores que el patrimonio
hereditario. Por lo que concluimos que no cabe la repudiación de la herencia una vez
aceptada, salvo que se impugne, como reza el artículo, bien porque concurra un vicio del
consentimiento o porque aparezca un testamento desconocido.
51
Vid. COSTAS RODAL, L., op. cit. p. 7190.
26
del Código Civil52, por lo que observamos que se exige una relación con los bienes
hereditarios que se produce desde el momento de la muerte del causante, en el caso de
que llegue a adirse la herencia, es decir, en el caso que tenga lugar la aceptación y
adquisición de la misma53. Este artículo persigue la conservación de los bienes de la
herencia del causante evitado cualquier actuación del heredero que se acoge al beneficio
de inventario que puede causar que disminuya el caudal relicto.
Otro matiz a tener en cuenta es que la detentación material de los bienes del caudal
relicto puede dar lugar a considerar que el heredero ha aceptado pura y simplemente,
mediante aceptación tácita. Por eso, se señalan unos plazos breves para que el heredero
pueda acogerse al beneficio de inventario. Estos plazos, tal y como dispone el precepto
son de diez o treinta días, si el heredero reside o no en el lugar donde hubiese fallecido el
causante respectivamente.
52
Este art. 440 CC dispone que: «La posesión de los bienes hereditarios se entiende transmitida al
heredero sin interrupción y desde el momento de la muerte del causante, en el caso de que llegue a adirse
la herencia. El que válidamente repudia una herencia se entiende que no la ha poseído en ningún
momento».
53
COSTAS RODAL, L. “Artículo 1.014”, Rodrigo Bercovitz Rodríguez Cano (director), Comentarios
al Código Civil, Tomo V, Tirant Lo Blanch, Valencia, 2013, p. 7317.
27
ella», lo cual resulta positivo y beneficioso para el propio interesado, ya que no se trata
de poseer sin más los bienes de la herencia, sino de poseerlos por título de heredero. Para
aplicar dicho artículo es necesario, en nuestra interpretación, que el heredero ostente una
posesión civil de todos o algunos de los bienes hereditarios, en el sentido del artículo 430
del Código Civil de tener la cosa o disfrutar un derecho con la intención de tener la cosa
o el disfrute como propios, es decir como heredero.
En relación a lo que sucede con la figura del beneficio de inventario podemos afirmar
que llegados a este punto nos encontramos con dos clases de aceptación, las cuales no son
excluyentes, dado que en el momento en el que el heredero acepta tácitamente, las normas
recogidas en el Código Civil no le privan de la aceptación a beneficio de inventario.
Por todo ello cabe razonar si no sería más conveniente plantearse una reforma en
sucesiones respecto a la aceptación de la herencia55, de manera que la tendencia natural
sea aceptar la herencia bajo una responsabilidad intra vires, y reformar la figura de la
aceptación tácita, de manera que se mantenga para situaciones excepcionales.
54
STS de 28 de marzo de 2003 (RJA 2003\3040), en la que el Tribunal se pronuncia defendiendo que
el acto de renuncia o aceptación de una herencia es irrevocable y no puede ser modificado por documentos
posteriores.
55
Vid. El Código Civil de Cataluña; donde puede inferirse que la legislación catalana tiende por defecto
al beneficio de inventario siempre que sea posible, mientras no haya transcurrido el plazo y no concurran
circunstancias que lo imposibiliten. Además, en la actualidad, el beneficio de inventario en este derecho
foral se ha flexibilizado considerablemente: la ampliación del plazo hasta los seis meses según el primer
párrafo del art. 461-15 CCCat.; la no exigencia de una declaración expresa.
28
5. CONCLUSIONES
II. La aceptación de la herencia de forma tácita hace que el heredero pase a tener una
responsabilidad ultra vires ante las obligaciones del causante, debiendo responder
con todo su patrimonio y no sólo hasta donde alcancen los bienes de la herencia,
Por ello, a raíz del estudio, se nos plantea la duda de si la responsabilidad ultra
vires debería de ser tan amplia. Si entendemos que la responsabilidad ultra vires
debería considerarse como una figura excepcional, no debería entonces existir una
aceptación tácita, por lo que sólo el heredero que manifieste expresamente que
desea aceptar pura y simplemente, sea el que tenga que asumir la herencia bajo
esas condiciones ultra vires. Por lo dicho, podríamos dejar la puerta abierta a una
reforma hacia un sistema de responsabilidad limitada sólo con el patrimonio
hereditario, de responsabilidad intra vires, que no solo debería aplicarse para los
casos de beneficio de inventario. Otro problema expuesto, es que el concepto de
aceptación tácita parece no ser tan claro y ni si quiera el Tribunal Supremo puede
resolver la cuestión con claridad, de ahí la gran cantidad de jurisprudencia
existente sobre la que el Tribunal debe pronunciarse para tratar de dar solución a
actos concretos para intentar solventar los conflictos que surgen en la actualidad
29
a raíz de los actos que implican la aceptación tácita de la herencia. No existe un
hilo del que inferir qué actos sí implican la aceptación y cuáles no. Se trata de un
concepto tan amplio y es tan difícil delimitarlo, que ni el Alto Tribunal parece ser
capaz de aclarar la cuestión. Por tanto, quizás la solución no debería seguir
creando jurisprudencia sino apostar por una reforma de nuestro sistema de
aceptación tácita, ya que en mi opinión abarca demasiado sin solucionar todos los
casos concretos que surgen. Si necesitamos que el Tribunal Supremo se pronuncie
sobre acciones determinadas por parte del heredero que puedan implicar su
consentimiento tácito, por qué no se puede deducir de lo regulado en la ley la
solución.
III. En vista a lo tratado en este trabajo, considero que la aceptación tácita es una
figura que debería estar excluida o muy restringida debido a la responsabilidad
que conlleva para el heredero, al deber responder éste de forma ultra vires con
todo su patrimonio. No obstante, en la actualidad, la doctrina mayoritaria entiende
también que la responsabilidad ultra vires, a pesar de ser la más común (en parte
por la falta de información de los herederos que provoca las “inintencionadas”
aceptaciones tácitas), no es una consecuencia necesaria de la aceptación pura y
simple, ya que el Código Civil contempla supuestos de aceptación simple con
responsabilidad limitada para el heredero como el previsto artículo 1014 del
Código Civil. Según el Tribunal Supremo, dicho artículo aporta una solución que
representa una vía de escape o una solución para los herederos que cometan actos
tácitos y por tanto impliquen la aceptación, pero que al manifestar posteriormente
su voluntad revocan la primera aceptación. El análisis de este artículo nos muestra
como a pesar de la irrevocabilidad de la herencia, aún existe un posible camino
para intentar subsanar el error en el que podrían haber incurrido muchos herederos
al aceptar una herencia pasiva.
30
del beneficio de inventario supone sin duda en nuestro ordenamiento un
mecanismo de protección hacia al heredero y hacia su propio patrimonio. Es muy
poco frecuente en la práctica, pero a mi juicio esto debería cambiar ya que en los
tiempos actuales sería beneficioso el uso de la misma ante la crisis económica que
presenciamos, y la problemática o incertidumbre a nivel económico en la que
pueden estar sumidos multitud de patrimonios hereditarios. También influye, en
mi opinión, el cambio que viene marcando la sociedad, apareciendo nuevos
modelos de familia, o la aparición de deudas sobrevenidas que hacen que el
llamado a heredar se sitúe en el centro de una situación de gran complejidad,
donde habría que proporcionarle una protección jurídica. Por lo expuesto,
considero que resulta necesario el desarrollo y estudio de esta figura, así como
promover su utilización.
31
6. BIBLIOGRAFIA
LACRUZ BERDEJO, J.L., “La Delación”, Joaquín Rams Albesa (director), Elementos
de Derecho Civil Tomo V Sucesiones, Dykinson, Madrid, 2009, pp. 251-402.
32
PEÑA BERALDO DE QUIRÓS, M. “La responsabilidad limitada como consecuencia
natural de la sucesión. Significado de las clases de aceptación”, Miguel Ángel del
Arco Torres (director), La herencia y las deudas del causante, Editorial Comares,
Granada, 2006, pp. 119-142.
33
7. ÍNDICE JURISPRUDENCIAL
-TRIBUNAL SUPREMO
STS, Sala de lo Civil, de 14 de marzo de 1978 (RJ 1978\957). Ponente: Jaime De Castro
García.
STS, Sala de lo Civil, de 15 de junio de 1982 (RJ 1982\3428). Ponente: José Beltrán de
Heredia y Castaño.
STS, Sala de lo Civil, núm. 1918/1989, de 20 de noviembre de 1991 (RJ 1991\8415).
Ponente: Sr. Alfonso Villagómez Rodil.
STS, Sala de lo Civil, núm. 632/1996, de 12 de julio de 1996 (RJ 4321\1996). Ponente:
Román García Varela.
STS, Sala de lo Civil, núm. 797/1996, de 10 de octubre de 1996 (RJ 1996\7551). Ponente:
Gumersindo Burgos Pérez de Andrade.
STS, Sala de lo Civil, núm. 3/1998, de 20 de enero de 1998 (RJ 1998\57). Ponente: Xavier
O'Callaghan Muñoz.
STS, Sala de lo Civil, núm. 801/2002, de 26 de julio de 2002 (RJ 2002\7485). Ponente:
José de Asís Garrote.
STS, Sala de lo Civil, núm. 295/2003, de 28 de marzo de 2003 (RJ 2003\3040). Ponente:
Pedro González Poveda.
STS, Sala de lo Civil, núm. 375/2014, de 2 de julio de 2014 (RJ 2014\4251). Ponente:
Xavier O'Callaghan Muñoz.
34
STS, Sala de lo Civil, núm. 142/2021, de 15 de marzo de 2021 (RJ 2021\1186). Ponente:
Mª de los Ángeles Parra Lucán.
-AUDIENCIAS PROVINCIALES
SAP de Madrid (Sección 14ª), núm. 65/1999, de 24 de mayo de 2000 (JUR 2000\216461).
Ponente: Amparo Camazón Linacero.
SAP de La Rioja (Sección Única), núm. 11/2003, de 24 de enero de 2003, (AC 2003\562).
Ponente: Alfonso Santisteban Ruiz.
SAP de Alicante (Sección 8ª), núm. 457/2009, de 7 de diciembre de 2009 (JUR
2010\117833). Ponente: Luis Antonio Soler Pascual.
SAP de Madrid (Sección 21ª), núm. 168/2011, de 5 de abril de 2011 (AC 2011\1180).
Ponente: Ramón Belo González.
SAP de Madrid (Sección 25ª), núm. 220/2015, de 2 de junio de 2015 (JUR 2015\175077).
Ponente: Francisco Moya Hurtado.
SAP de Asturias (Sección 4ª), núm. 267/2016, de 25 de julio de 2016 (JUR 2016\202211).
Ponente: María Nuria Zamora Pérez.
SAP de Baleares (Sección 3ª), núm. 137/2020, de 7 de abril de 2020 (JUR 2020\157488).
Ponente: Miguel Álvaro Artola Fernández.
35