Capítulo 2: Diagnóstico participativo
2.1. Definición y contexto del diagnóstico participativo: ¿Qué es el diagnóstico
participativo? ¿Cuáles son sus características distintivas?
El Diagnóstico Participativo es un método para determinar, desde el
punto de vista de los miembros de la comunidad, qué actividades son
necesarias y pueden apoyarse; si los miembros de la comunidad
aceptan las actividades propuestas por el personal externo y si tales
actividades son razonables y prácticas.
Los miembros de la comunidad, ayudados por el personal externo,
pasan por un proceso en el cual identifican las condiciones que son
necesarias para la realización exitosa de las actividades y acopian
información para determinar si la comunidad reúne estas condiciones o
si puede crearlas. El «marco referencial del diagnóstico» examina cada
actividad en relación con las condiciones necesarias y elimina aquellas
actividades para las que no se dan estas condiciones. (D'Arcy Davis
Case, 1992,93)
El diagnóstico comunitario participativo se caracteriza por tener las
siguientes características:
Analítico: hace posible el análisis de las necesidades específicas y
particulares de cualquier sector de la comunidad; permite revalorizar los
elementos positivos que existen en la misma.
Sencillo: sirve para obtener información útil de una manera fácil, siempre
y cuando la comunidad disponga de datos ordenados y sistematizados.
Participativo: procura la participación de todas las personas involucradas
en la solución de los problemas que afectan a la comunidad.
Compromiso: al realizar los trabajos del diagnóstico se van tomando
acuerdos, mismos que emanan del sentir comunitario, lo cual conlleva a
comprometer a los miembros de la comunidad y las dependencias que
participan a cumplirlos.
Incluyente: se promueve la participación de todos los usuarios de los
recursos naturales, tengan o no derechos agrarios sobre ellos; se
impulsa la participación de organizaciones de la sociedad civil,
funcionarios públicos y asesores que inciden en la comunidad y faciliten
el proceso de discusión, reflexión y consenso entre todos los actores
involucrados.
Útil: aprovecha toda la información disponible para conocer parte de la
realidad de la comunidad y sus problemas.
La función dinámica busca ser un instrumento para la acción y una forma
de acción en si misma. Su dinámica consiste en desarrollar técnicas y
conocimientos que involucren a los pobladores de manera activa y que
contribuya en el desarrollo de sus participantes y de su propia realidad.
Importancia de la participación ciudadana
Es indudable que si queremos saber o tener noción de cuál es la situación o
cuales son los problemas de una realidad social determinada, cual es la
evaluación de las circunstancias en que se producen y, naturalmente, cuales son
las posibles soluciones aceptables, no podemos obtener información desde fuera
de ese entorno, por agentes externos y mucho menos lograr que las soluciones
externas movilicen las acciones conscientes de la población implicada.
Únicamente con la participación de la población involucrada en las problemáticas,
se puede proveer de elementos útiles para su explicación y dirección idónea para
su solución.
El diagnostico participativo busca formar lo que se conoce como “Comunidad
Consciente”. Conocer críticamente los problemas y los factores que los originan,
es el punto de partida hacia el desarrollo de una “Inteligencia Social” que es la
capacidad de razonar en colectivo sobre su realidad y, haciendo uso de dicho
raciocinio la comunidad puede identificar los problemas y al mismo tiempo
desarrollar posibles soluciones aplicando sus habilidades con otro concepto
llamado “Creatividad Colectiva”.
De ahí la importancia de la participación ciudadana, para hacer uso eficiente de
las herramientas de conocimientos y habilidades físicas que contribuyen al
desarrollo de nuevas estrategias y redes de apoyo dentro de las mismas
comunidades.
2.3. Herramientas de diagnóstico
El uso adecuado de las herramientas de participación y una política horizontal de
poder delegado son imprescindibles para el desarrollo de la participación.
Herramientas como sondeos, sociogramas, flujogramas, mapeos de activos para
la salud, presupuestos participativos o matrices de evaluación participativa son
algunas de las que pueden elegirse, en función del tipo de materias abordadas, el
tiempo y los recursos disponibles, las características de la población participante y
del territorio, así como del uso que se va a hacer de la información generada para
la siguiente fase. Las herramientas de participación son útiles para que las
ciudadanías profesionales analicen, comprendan, debatan y decidan
colectivamente con el fin de mejorar las condiciones de vida y los entornos.
2.3.1. Método LABIC
Los Laboratorios Ciudadanos son espacios de producción de conocimiento
caracterizados por su hospitalidad hacia actores muy heterogéneos. Son espacios
abiertos, colaborativos e híbridos que operan como una infraestructura versátil,
escalable y de bajo costo. Son lugares donde abordar los problemas que tratan de
hacer visibles los colectivos ciudadanos, las comunidades de afectados o los
movimientos sociales, son espacios donde aprendemos a vivir juntos y donde las
minorías son tratadas como sensores de alerta temprana de los problemas por
venir, como grupos de vanguardia que anticipan en pequeña escala un mundo
común (Antonio Lafuente).
Es más que hacer amable el espacio, es construir un ecosistema donde escuchar
es posible, donde todavía le vamos a dar una oportunidad a la diversidad, a la
diferencia, donde nadie se va a sorprender de que no tengamos aún las palabras
con qué construir el relato, donde no tener el relato no es un defecto sino es un
proceso, y el experimento tiene que ver con la idea de escuchar, la capacidad de
escuchar, no con la de manejar máquinas (Lafuente, 2016).
Un LABIC trabaja desde la perspectiva de quienes participan en él. Esto significa
que prioriza el diseño de las actividades en función de cómo los y las
participantes, y las comunidades experimentan el proceso, de cuáles son sus
necesidades y atendiendo a su diversidad.
Fase 1: Ideación y Prototipado
Paso 1: Definición de lugar, temática y socios
Recepción de solicitudes de instituciones Publicas
Elegir temática basada en problemáticas públicas, por ejemplo: autonomía
y accesibilidad para personas con discapacidad. La definición debe ser
concreta y respondiendo a la realidad lo mas cercana posible a la
ciudadanía, quien aportará las posibles soluciones.
Definir plazos de las etapas, Criterios de selección para convocatorias,
conformación de equipos de mentoría, definición de lugar de encuentros
sociales, grupos de trabajo para el desarrollo de proyectos.
Paso 2: Conformación de equipos
El primer equipo en conformarse es el del organizador y el principal socio
institucional
El segundo en conformarse es el de mentoría, compuesto por 3 o 4
personas expertas en la temática del laboratorio, metodología de
experimentación y escalado de proyectos. Los perfiles de mentores o
mentoras se seleccionan específicamente para cada laboratorio.
Paso 3: Convocatorias
La primera, invita a la postulación de proyectos que tengan vinculación con
la temática establecida.
La segunda va después de elegir los proyectos, para encontrar los perfiles
de las personas que posibiliten el desarrollo de cada prototipo.
Las convocatorias van dirigidas para personas mayores de edad, creativos
y con ganas de trabajar por el bien común.
Las bases y los términos, van adaptados al lenguaje, cultura y temática de
cada país, lo que convierte cada convocatoria en única.
Los proyectos pueden ser individuales o colectivos.
Paso 4: Comunicación
Desde el minuto cero se trabajan tres tipos de comunicación: interna, entre
las personas que forman parte de la organización; externa, para que más
personas conozcan el proceso y sus etapas; y colaborativa, aquella en la
que todos aportan al diálogo, motivando la creación de nuevos canales,
herramientas y formas de comunicar según las necesidades.
Momento 1: Laboratorio de ideación
Ideación es el proceso de producir y desarrollar ideas que pueden generar desde
pequeñas transformaciones en el pensamiento hasta revoluciones y cambios de
paradigma.
Se realizan en un formato online que dura entre tres y cinco días (dependiendo del
número de proyectos seleccionados) y cuyos objetivos son:
Lograr la consolidación del grupo de trabajo con roles y responsabilidades.
Crear un plan de acción y un presupuesto para la implementación del
proyecto.
Hacer un listado de los materiales necesarios para el desarrollo del
prototipo.
Momento 2: Laboratorio de producción
En este contexto, la producción es entendida como el proceso de desarrollo de las
soluciones. Se realiza en formato presencial, durante diez días y sus objetivos
son:
Diseñar, desarrollar y producir los prototipos.
Comunicar las soluciones generadas.
Trabajo de prototipado
Una vez que se reúnen de forma presencial quienes participan del laboratorio
comienzan a trabajar en función del proyecto. El objetivo central es pasar de la
idea a la realidad. Para lograrlo es preciso concentrarse en el desarrollo de un
prototipo, es decir, en un modelo a pequeña escala.
Iteración con las comunidades y personas usuarias
El proceso de experimentación, que implica diseño y rediseño (correcciones,
ajustes, etc.) de las soluciones, incluye la retroalimentación de los usuarios finales
y toma en consideración su ecosistema. A esta acción, que se realiza repetidas
veces, se le llama iteración.
Entrenamiento en comunicación (Pitch)
Realizar sesiones para brindar herramientas
Crear estrategias comunicativas haciéndose valer de herramientas actuales
Desarrollar una presentación de 5 min. Usando un pitch dejando de lado
tecnicismos y enfocado en los beneficios, usos, bajos costos y utilidad.
Sesiones de mentoría
Es habitual que, durante el proceso, los grupos de trabajo pasen por momentos de
frustración, desorientación, conflictos internos o dificultad para priorizar líneas de
trabajo. En estos casos, las sesiones de mentorías son útiles para destrabar estas
situaciones y que el proyecto retome su cauce o, inclusive, mejore.
Momento 3: Compartir el conocimiento
El objetivo es socializar la experiencia, de manera presencial y se desarrolla en
dos instancias.
Para ello, la organización busca un espacio significativo y se hace una
convocatoria pública para que la ciudadanía en general, así como grupos de
interés (posibles inversores, autoridades de gobierno, ciudadanía, representantes
de la cooperación internacional, entre otros), conozcan los proyectos
desarrollados.
Fase 2: Maduración
Lograr un impacto duradero no es sencillo y, aunque los laboratorios ciudadanos
han dado un paso hacia la creación conjunta de soluciones, estos terminan
cuando un grupo de trabajo logra producir un prototipo deseable para los usuarios
y su entorno.
En la Fase 2, los LABIC se proponen llevar los proyectos a un estado de
maduración más avanzado que, idealmente, puedan quedar listos para escalar.
Este proceso suele durar entre seis y diez meses.
El proceso de maduración dará continuidad a la solución hasta lograr una hoja de
ruta del producto, es decir, tener una clara dirección, una visión de sus prioridades
para lograr un progreso a largo plazo. Y en términos del equipo, esta fase
procurará fortalecer las competencias organizacionales del grupo a través de
diversos mecanismos.
Financiamiento
La organización aporta un capital semilla a cada uno de los equipos para invertir
en el proceso de maduración de sus proyectos.
El objetivo de este financiamiento es que los equipos puedan escalar el prototipo
en un mediano plazo y no tanto financiar réplicas.
Paso 1: Conformación de equipos
Los mismos procesos de la fase 1.
Paso 2: Selección de proyectos madurables
La organización convoca proyectos que hayan pasado por la Fase 1, que
muestran un potencial de escalado y que estén compuestos por, al menos, uno de
los participantes del grupo de trabajo que asistió al laboratorio, al que luego se le
podrán sumar más miembros.
Los criterios de selección son:
Potencial de escalado por avance
Mostrar entusiasmo por continuar mas allá del Labic
Perfiles idóneos
Propuesta inicial de maduración, plan de acción, presupuesto y visión del
proyecto.
Paso 3: Formación en línea
Esta formación consolida una base de conocimientos que serán necesarios para
las sesiones de mentorías a las que asistan, optimizando el trabajo en las mismas.
Ejemplos:
> Villa-Recicla Verde. Promoción de la recogida selectiva, integral y remunerada
de residuos domésticos como mecanismo de inserción sociolaboral.
> Locus convivii. Atelier de prototipado de lugares seguros para jóvenes
vallekanos/as que conviven con sufrimientos relacionados con la salud mental.
> Generador eléctrico mediante bicicletas para actividades comunitarias. Mediante
la instalación de varios generadores con dinamos instaladas en bicicletas
recicladas y ancladas a un soporte, se propone reducir la energía eléctrica para
llevar a cabo acciones comunitarias en actividades barriales.
> San Cristóbal Street Workout Skbars. Un colectivo de jóvenes deportistas,
aficionados al deporte callejero street workout, propuso equipar un espacio público
abierto con barras para que las y los vecinos se sumen a la práctica del deporte.
> OpenWifi, red de telecomunicaciones abierta y ciudadana. Se propuso un
proyecto que busca dar solución a problemáticas encontradas en el distrito de
Villaverde referentes al acceso a internet y el desarrollo redes de comunicación
entre vecinos/as.
2.3.2. Técnicas de placemaking
Técnicas de placemaking
Placemaking es un enfoque multifacético para la planificación, diseño y gestión de
los espacios públicos. Se trata de mirar, escuchar y hacer preguntas a las
personas que viven, trabajan y juegan en un espacio determinado, para descubrir
sus necesidades y aspiraciones. Toda esta información se utiliza entonces para
crear una visión común para ese lugar. La visión puede convertirse rápidamente
en una estrategia de implementación. Estas podrían ser buenas soluciones a corto
plazo y, además, puede traer beneficios a los espacios públicos y las personas
que los utilizan. Placemaking saca provecho de los activos de una comunidad
local, la inspiración, y su potencial, en última instancia. Así como de la creación de
buenos espacios públicos que promuevan la salud de las personas, la felicidad y
el bienestar.
Placemaking es un proceso colaborativo para recuperar el espacio público y
maximizar su valor compartido es tanto un concepto como una herramienta
práctica, que busca la mejora de un barrio, ciudad o región. Placemaking es
hacer urbanismo desde las personas - Fundación Place Making México
2.3.3 Mapa cognitivo
Mapa cognitivo
Los mapas participativos comunitarios, también llamados mapas de la localidad,
son una herramienta de representación visual de información en un contexto
geográfico determinado. Este se basa en la percepción de los actores sobre un
tema de interés específico (MSP 2009). Los temas a tratarse pueden ser de toda
clase, desde el análisis de los recursos disponibles y sus usos según las
condiciones geográficas y físicas, hasta los peligros y amenazas potenciales
generados por estos usos (IFAD 2009). Los mapas de la localidad son
herramientas participativas que se usan para ayudar a los miembros de una
comunidad a presentar gráficamente como perciben su entorno socio-ambiental,
particularmente la situación de los sistemas de agua y saneamiento en su
comunidad. “Los mapas participativos comunitarios son un recurso metodológico
que se usa para ayudar a los miembros de una comunidad a graficar visualmente
como perciben su territorio y entorno socio-ambiental” (RODRIGUEZ MARTINEZ
2011).
Referencias
Bordignon, F. (2022). Laboratorios Ciudadanos: potenciales espacios de
Innovación Social. Buenos Aires: Agencia I+D+i.
Case, D. D. (1992). FAO. Obtenido de HERRAMIENTAS PARA LA COMUNIDAD:
[Link]
Gual, R. M. (s.f.). Diagnóstico Participativo. San josé, Costa Rica: Universidad
Estatal a Distancia San José.
pascale, P. (2022). Soluciones ciudadanas que funcionan. El metodo de los
laboratorios de innovacion ciudadana. España: Cooperacion Española.
SEMARNAT. (s.f.). CONAFOR. Obtenido de Diagnostico participativo:
[Link]
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