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Desafíos en la comprensión de la mente

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Universidad autónoma de Baja California

Facultad de ciencias administrativas, sociales e ingeniería.

Materia:
Filosofía y epistemología de la psicología
Maestro:
Orlando Encinas Vilches
Alumno:
Román Peralta Magaña
Trabajo Final:
Los desafíos en la comprensión de la mente humana en el siglo XXI.
Introducción:
La psicología es el estudio científico de la conducta y de los procesos mentales
subyacentes: emoción, percepción, memoria, atención, inteligencia, conciencia, etc.
Dicho concepto hace referencia en pocas palabras, tanto a su objeto de estudio como a
su metodología, lo que facilita su comprensión y difusión. No obstante, esta definición
general no refleja la amplitud y profundidad alcanzadas por esta disciplina en su
práctica, ya que la psicología como ciencia abarca múltiples campos, por lo que esta se
vuelve multifacética.
A finales del siglo pasado el campo de esta ciencia fue en aumento, el que surgiesen
nuevos grupos focales de investigación, así como la difusión de diversas teorías,
dieron lugar a nuevas especializaciones en la psicología, redefiniendo así
continuamente la metodología y estudio de dicha disciplina. Tanto la psicología que se
nos ofrece en contextos académicos como aquella que busca soluciones en ámbitos
sociales, solo son una parte del amplio campo de estudio que a su vez nos lleva a la
dificultad de establecer concretamente sus delimitaciones.
En si esta ciencia está estrechamente relacionada con cualquier ámbito que conlleve la
experiencia humana. La flexibilidad teórica es esencial en un campo tan dinámico
como la psicología. Las teorías deben adaptarse a nuevos descubrimientos y
revisiones constantes, reflejando la característica evolutiva y adaptativa de nuestra
comprensión. Esta adaptabilidad no sólo mejora la precisión de nuestras
interpretaciones, sino que también fomenta una actitud de apertura y curiosidad
constante. Sin embargo, es importante recordar que la psicología como cualquier otra
ciencia se enfoca en entender y predecir los fenómenos que se encuentran en torno al
individuo, esto centrándonos meramente en esta ciencia fática. Cuando hablamos de la
psicología como ciencia fática nos estamos refiriendo al método de estudio como lo
son los hechos de la naturaleza, de ahí es de donde proviene su particularidad, ya que
esto nos guía a la intervención en distintas ramas de la ciencia. El diálogo continuo
entre diferentes teorías y enfoques dentro de la psicología es esencial para avanzar
hacia una mayor unidad. Al estar abiertos a diversas perspectivas y estar dispuestos a
reevaluar nuestras suposiciones, podemos construir un conocimiento más
cohesionado y completo. Este camino hacia la unidad es tanto un viaje de
descubrimiento como de colaboración, donde cada aporte y cada perspectiva nos
ayuda a construir un conocimiento más amplio y sólido de la mente y el
comportamiento humano.
Si bien esta es una disciplina increíblemente amplia, en ocasiones surgen limitaciones
en esta área, que curiosamente se dan por su mismo objeto de estudio: la mente, ahí
donde parte la subjetividad, influenciando así diferentes investigaciones psicológicas
que pueden verse eclipsadas por los sesgos personales. Reflexionar sobre las
limitaciones de la psicología nos lleva a apreciar la complejidad del comportamiento
humano y la mente. Aunque la psicología ha hecho avances significativos en entender
aspectos de la conducta y los procesos mentales, también nos recuerda que somos
seres profundamente complejos y multifacéticos.
Comprender el comportamiento humano no puede lograrse desde una sola
perspectiva; requiere la integración de múltiples disciplinas y métodos, como la
psicología, la neurociencia, la sociología, y más. La naturaleza cambiante de la mente
humana nos habla de la adaptabilidad y la evolución. Nuestras teorías y modelos
deben estar flexibles y evolucionar con nuevos hallazgos y los cambios en la sociedad.
Esta adaptabilidad es también un reflejo de nuestra propia capacidad humana para
cambiar, crecer y adaptarnos. Aunque existen limitaciones, estas no son meramente
obstáculos, sino oportunidades para un entendimiento más profundo y una búsqueda
constante de conocimiento. Nos inspiran a preguntar más, investigar más y colaborar
más, recordándonos siempre que la mente humana, con toda su complejidad y
misterio, es uno de los campos de estudio más fascinantes y enriquecedores. Las
diversas teorías y postulados que la psicología nos ofrece ha llevado a los grandes
pensadores contemporáneos a la reflexión de la mente. Entre ellas podemos encontrar
algunas preguntas como: ¿Qué es la mente humana? ¿Es un fenómeno biológico, una
construcción psicológica, o una interacción entre ambas? La mente humana, en su
vastedad y complejidad, lejos de ofrecer respuestas definitivas, abren más
interrogantes y enriquecen nuestra comprensión.
Desde la biología, se percibe la mente como un producto del cerebro y sus procesos
físicos y químicos. La neurociencia ha demostrado cómo las neuronas, las sinapsis y
diversas áreas del cerebro están relacionadas con funciones mentales específicas. Esta
perspectiva ahoga el misterio de la mente. La experiencia de cada sujeto, la
experiencia subjetiva, el "yo" consciente, parece bifurcarse de la explicación biológica.
Por otro lado, la psicología ofrece otra perspectiva: la mente como una construcción
que surgue de las interacciones entre nuestro entorno, experiencias y desarrollo
personal. Las teorías psicológicas abordan cómo pensamos, sentimos y actuamos,
explorando los procesos mentales y la influencia de los factores externos. Sin
embargo, esta visión a menudo se ve limitada por la dificultad de entender los
mecanismos complicados al nivel más fundamental. La interacción entre ambas
perspectivas es quizás la aproximación más fascinante. Reconocer que la mente es
tanto biológica como psicológica nos permite una comprensión más detallada. La
biología proporciona la estructura necesaria, mientras que la psicología nos ayuda a
entender el contenido y el funcionamiento de la mente. Este enfoque convergente nos
enseña que el comportamiento humano y la mente no pueden ser comprendidos
plenamente desde una sola perspectiva. El modelo psicosocial reconoce que la mente
es un producto de interacciones complejas entre el cuerpo, la psique y el entorno,
ofreciendo una visión más completa y coherente. La idea de la mente como una
entidad cambiante, influida por la neuroplasticidad y las experiencias personales,
sugiere que estamos en constante evolución, adaptándonos a nuevas situaciones y
desafíos. Esta capacidad de cambio y crecimiento refleja tanto nuestros límites como
nuestra potencialidad.
Reflexiones en torno a los desafíos en la comprensión de la mente humana en el siglo
XXI.
La psicología como ciencia formó parte inicialmente de la filosofía y como ciencia
particular fue de las últimas ciencias en separase de la filosofía hacia finales del siglo
XIX. Los fundadores de la psicología en su mayoría fueron filósofos que trataban de
encontrar respuestas desde el plano filosófico a fenómenos existenciales como lo fue
el concepto de alma, que da su origen a la palabra psicología. La psicología se enfoca
en entender los procesos mentales y el comportamiento humano desde una
perspectiva integral, considerando factores biológicos, psicológicos y sociales. Utiliza
métodos como experimentos, observaciones, entrevistas u otros para investigar cómo
pensamos, sentimos y actuamos.
La neurobiología estudia el sistema nervioso y cómo sus estructuras y funciones
afectan el comportamiento y los procesos mentales. Emplea técnicas avanzadas como
la neuroimagen (resonancia magnética) y la observación de la actividad cerebral en
tiempo real. La teoría de la plasticidad cerebral es crucial en neurobiología, ya que
explica cómo el cerebro puede reorganizarse y adaptarse en respuesta a nuevas
experiencias y aprendizajes según los estímulos que el entorno le otorgue al
individuo.
La inteligencia artificial se centra en la creación de sistemas y algoritmos que pueden
realizar tareas que normalmente requieren de la inteligencia humana, como el
reconocimiento de patrones, la toma de decisiones y el aprendizaje. Utiliza técnicas de
aprendizaje, redes neuronales y lo más importante: procesamiento de datos. La teoría
de las redes neuronales artificiales, inspirada en la estructura del cerebro humano, es
fundamental en IA, esta permite a las máquinas aprender y mejorar a partir de la
experiencia. La sociología, por ejemplo, estudia el comportamiento humano en el
contexto de las estructuras sociales y las interacciones grupales, utilizando teorías
como la teoría funcionalista para explicar cómo las instituciones sociales influyen en
el comportamiento. La antropología examina el comportamiento humano a través de
la evolución y la cultura, utilizando teorías como el relativismo cultural para entender
cómo las prácticas y creencias pueden variar entre diferentes sociedades. La economía
conductual se enfoca en analizar cómo los factores psicológicos influyen en las
decisiones económicas, utilizando la teoría de la perspectiva para explicar cómo las
personas toman decisiones bajo incertidumbre. Entender los variados enfoques de la
psicología nos ayudara a comprender el desafío de la comprensión en la mente
humana
Steven Pinker y Daniel Coyle son autores contemporáneos que han explorado la
mente humana desde ángulos diferentes pero complementarios. Pinker, en su libro
"La tabla rasa: La negación moderna de la naturaleza humana", argumenta que no
nacemos como una pizarra en blanco. Según él, nuestra genética juega un papel
importante en cómo pensamos y nos comportamos. Cree que a través de la evolución
se han ido moldeando nuestras capacidades mentales y emocionales, y aunque el
entorno es importante, no puede cambiar completamente nuestras disposiciones
biológicas. Pinker argumenta que ciertos aspectos de nuestra naturaleza son innatos,
que ya vienen con nosotros desde antes de nacer y que la biología tiene un impacto en
nuestra conducta. Su enfoque está basado en la psicología evolutiva, esta estudia cómo
los mecanismos mentales han sido moldeados por lo natural para la resolución de
problemas adaptativos. Una de las complicaciones que enfrenta Pinker es la
integración de datos provenientes de diversas disciplinas. La neurociencia, la genética
y la psicología social ofrecen perspectivas diferentes y, a veces, contradictorias sobre
cómo funciona la mente.
Otra complicación es la resistencia a sus ideas. La noción de que ciertos aspectos de la
mente son innatos puede ser vista como determinista y, en algunos casos incorrecta.
Pinker sostiene que reconocer la influencia de la biología no implica aceptar el
determinismo, sino entender mejor las capacidades y limitaciones humanas. La mente
humana es un tema complejo y abstracto, el bajar de nivel los conceptos científicos en
un lenguaje coloquial para el público general es una habilidad en sí misma.
Por otro lado, Daniel Coyle, en "El código de la cultura", se enfoca en cómo la cultura y
las interacciones sociales influyen en nuestro comportamiento. Coyle sostiene que el
éxito de los grupos puede que dependa mucho de crear una cultura de seguridad,
vulnerabilidad compartida y un propósito en común. Según él, la mente humana es
muy adaptable y puede ser moldeada significativamente por el entorno social y
cultural. Coyle nos habla sobre como las dinámicas de grupo y la cultura
organizacional son fundamentales para el rendimiento social.
Si bien existe una gran cantidad de autores, cada sujeto tiene una percepción única del
mundo, influenciada por sus experiencias personales, emociones, cultura y contexto
social. Esta hace que por la subjetividad sea extremadamente difícil generalizar los
hallazgos y teorías sobre la mente humana. Además, la complejidad de la conciencia es
un desafío gigantesco. La conciencia, o el estado de estar consciente de uno mismo y
del entorno, es uno de los aspectos que más enigma generan a la hora de comprender
la mente humana. La principal dificultad radica en que la conciencia es una
experiencia personal y privada. Para la mayoría de los científicos, la conciencia se
ubica en el cerebro y es en términos de la actividad global de grandes conjuntos de
neuronas que están en constante interacción entre sí. Se asume que mecanismos
neuronales son susceptibles. La literatura sobre dicho tema y diversos autores han
llegado a la conclusión de que la conciencia es un proceso imposible de esclarecer. El
concepto de “estados alterados de conciencia” se refiere al fenómeno que existe en los
límites de la normalidad, como los que se generan en la meditación trascendental, el
trance y el éxtasis y en las experiencias de “revelación”, la hipnosis y la disociación.
Estos estados pueden estar basados en mecanismos neurofisiológicos comunes que
son modelados en su expresión por los contextos situacionales y culturales en que se
dan. En principio, podemos decir que una persona tiene un estado alterado de
conciencia cuando experimenta un cambio significativo en su experiencia. En la clínica
neurológica, son notables estas alteraciones de la autoconciencia que frecuentemente
viene de la mano de diversos trastornos mentales y algunas veces son intrínsecos. De
hecho, una gran parte de la psicopatología está regida por alteraciones de la
conciencia. Conocer la esencia de esta red neuronal, de estas variedades de
experiencia normales y patológicas, puede contribuir al entendimiento de la
conciencia y de nuestra convicción de ser los intermediarios de nuestros
pensamientos y acciones. La conciencia no podría escapar al proceso evolutivo,
porque la conciencia tiene la capacidad adaptativa que no es propiedad exclusiva del
humano, si bien tener conciencia de la conciencia es una propiedad única del sujeto.
Se nos arroja la pregunta de si la actividad cerebral humana difiere de la actividad
cerebral de los animales superiores más cercanos al hombre como los primates. Es
aparente que los animales superiores tienen conciencia, aunque no cuenten con la
capacidad de razonar acerca de la experiencia La interacción entre mente y cuerpo
también nos ofrece una capa de complejidad. La mente no funciona de manera aislada,
sino que profundamente interconectada con el cuerpo. Algunos factores como la salud
física, la nutrición y el ejercicio pueden influir en el estado mental y emocional de una
persona, lo que complica aún más el estudio de la mente.
Así mismo, la influencia de factores sociales y culturales no puede ser pasada por alto.
Las normas, valores y expectativas sociales varían enormemente entre diferentes
culturas y épocas, lo que significa que el comportamiento y los procesos mentales
pueden ser interpretados de manera diferente dependiendo del contexto cultural.
Estas complicaciones subrayan la necesidad de un enfoque interdisciplinario y
multifacético para estudiar y comprender la mente humana, integrando
conocimientos de la psicología, la neurociencia, la sociología, la antropología y otras
disciplinas. Un conjunto de hechos que han tenido resonancia en el estudio psicológico
de la conciencia, son los cambios que se dan en sujetos humanos a quienes se secciona
quirúrgicamente las comisuras que conectan entre sí a ambos hemisferios cerebrales
con el propósito de interrumpir crisis epilépticas generalizadas incoercibles. Estos
sujetos muestran después de la intervención cambios en la calidad y la distribución de
su advertencia consciente. Un estudio merecedor de un premio nobel elaborado por
Roger Sperry y Michael Gazzaniga sobre el cerebro dividido se centró en pacientes
que han sido sometidos a una cirugía llamada callosotomía, en la que se separa el
cuerpo calloso, la estructura que conecta los hemisferios del cerebro. Esta cirugía se
realiza para tratar casos muy severos de epilepsia que no responden a otros
tratamientos.
Después de la cirugía estos pacientes muestran cambios en su conciencia y
comportamiento. Aunque pueden llevar una vida cotidiana relativamente normal, las
pruebas neuropsicológicas nos hablan que un hemisferio del cerebro no tiene acceso a
las experiencias del otro. Para el hemisferio derecho, el izquierdo es prácticamente
inexistente. Un estudio, muestra que los sujetos con el cerebro dividido se manejan
bien en la vida cotidiana, pero en las pruebas neuropsicológicas es aparente que un
hemisferio no tiene advertencia de las experiencias del otro. Dichos estudios han sido
cruciales para entender las funciones de cada hemisferio cerebral y cómo trabajan
juntos para crear una experiencia consciente. Se ha demostrado que, aunque los
hemisferios pueden funcionar de manera independiente, sin duda la comunicación
entre ellos es esencial para la integración completa de la conciencia. Ahora bien, si
iniciamos con la comparativa entre el cerebro humano, con las computadoras
actuales, vemos que esta cuanta con una limitación en la velocidad a la que puede
formar conexiones neuronales. Esto debido a que las neuronas, las células que
componen el cerebro, actúan de manera relativamente lenta en comparación. Sin
embargo, el cerebro compensa esta lentitud al utilizar muchas neuronas al mismo
tiempo y organizando su funcionamiento de manera jerárquica. Aunque cada neurona
por individual sea lenta, el cerebro en su conjunto procesa información de manera
eficiente.
Ahora, si pensamos que las computadoras podrán ser como cerebros conscientes en el
futuro podríamos tomar en cuenta que actualmente se están diseñando máquinas que
pueden realizar algunas de las funciones que hacen las neuronas y el cerebro. Estas
máquinas pueden resolver problemas lógicos y realizar cálculos muy rápidamente. Sin
embargo, hay una diferencia fundamental, las computadoras no pueden replicar todas
las funciones que realiza el cerebro. Esto se debe a que el cerebro es un órgano
biológico con características únicas que no pueden ser replicadas completamente en
una máquina. La idea es que, si la conciencia sigue las mismas leyes biológicas que
otras funciones del cuerpo, entonces podría ser explicada por procesos cerebrales que
aún no conocemos por completo. La neurobiología, con sus avanzadas técnicas de
investigación, en el futuro logrará descubrir cómo se forma la conciencia en el
cerebro, reduciendo lo que se conoce como la brecha de explicación existente que es la
diferencia entre conocer los procesos físicos y el entender cómo estos se traducen a la
experiencia conscientes. Además, a medida que avanzamos en nuestro conocimiento
sobre el cerebro y la conciencia, podríamos empezar a cuestionar nuestra idea de
tener libre albedrío o autodeterminación. Ahora bien, si entendemos que nuestra
mente y nuestro “Yo” están basados en la red de neuronas y dependen de nuestra
biología, podría ser difícil aceptar la idea de que somos completamente libres en
nuestras decisiones, ya que estaríamos influenciados por nuestro determinismo
biológico.

Apenas se está comenzando a desentrañar los misterios de la conciencia gracias a los


avances en distintos campos de las ciencias sociales. A medida que estas
investigaciones persistan, es probable que revelemos cómo las complejas redes
neuronales se combinan para dar lugar a la experiencia consciente. Este conocimiento
no solo nos ayudará a comprender mejor nuestra propia mente, sino que también
planteará importantes preguntas sobre la naturaleza de la libertar del individuo y el
entendimiento pleno de nuestra conciencia.
No obstante, es crucial mantener un equilibrio entre el conocimiento y la reflexión
ética. La posibilidad de que nuestra mente y nuestro Yo estén profundamente
arraigados en nuestra biología no debe desvalorizar el sentido de identidad y
propósito que cada individuo siente. Al final del día, el entendimiento de la conciencia
no solo nos permitirá resolver uno de los mayores enigmas de la humanidad, sino que
también nos ayudará a apreciar la maravilla y la complejidad de nuestra propia
existencia. Al terminar este capítulo de nuestra exploración de la mente humana, es
importante tomar en cuenta que cada nuevo descubrimiento es un paso más hacia una
comprensión más profunda de lo que significa ser humano.
La basta literatura, los diversos campos de estudio, así como los enfoques tanto
deterministas como humanistas me han llevado a la fascinación constante por las
grandes interrogantes sobre la mente-conciencia. Sin duda, la delimitación de la
psicología es un tema extenso, uno que nos lleva a los enigmas más interesantes sobre
lo que significa ser humano, pensar y existir. Este pequeño ensayo nos muestra que,
aunque en pleno siglo XXI la tecnología ha avanzado significativamente, aún quedan
muchas preguntas por resolver. Como parte de este colectivo de seres humanos
pensantes, espero poder seguir fascinándome con los descubrimientos que día con día
salen a la luz. Que la fascinación que nos caracteriza, sea siempre un impulso hacia la
resolución de lo inescrutable.

Referencias
Una Nueva Teoría Neurobiológica de la Conciencia y sus Trastornos. Presentación en el Ciclo de
Conferencias “El Retorno de la Conciencia”, El Colegio Nacional, Instituto Nacional de
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James, W. (1890). Los principios de la psicología. Nueva York, NY: Henry Holt and Company.

Piaget, J. (1952). La formación del símbolo en el niño. México: Fondo de Cultura Económica.

Wittgenstein, L. (1953). Investigaciones filosóficas. México: Fondo de Cultura Económica.

Puente, A. E. (2007). La historia incompleta del descubrimiento de la división cerebral y Roger


W. Sperry. Suma Psicológica, 14(2), 225-232.

Infobae. (2024). Avances en neurociencias: cómo la tecnología está transformando los


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Tirapu Ustáriz, J. (2011). Neuropsicología - Neurociencia y las ciencias PSI. Cuadernos de


Neuropsicología / Panamerican Journal of Neuropsychology, 5(1), 11-24
Bermúdez Barbarán, E. A., & Castaño Ocampo, G. P. (2010). Delimitación de la psicología: ¿Hay
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