Plantando semillas.
La calidad de la presencia del maestro en el aula constituye el llamado currículo
no escrito.
La atención plena desarrolla la atención, la comprensión cognitiva y emocional, la
coordinación y la conciencia corporal, mejora las habilidades y la conciencia
interpersonal, reduce el estrés, la ansiedad y la hostilidad, así mismo alienta la
paz, la confianza, la alegría y el bienestar.