BLOQUE 3: LA FORMACIÓN DE LA MONARQUÍA HISPÁNICA Y
SU EXPANSIÓN MUNDIAL (1474-1700)
INTRODUCCIÓN
El reinado de los Reyes Católicos supone el paso de la Edad Media a la Edad
Moderna. Bajo su mandato se inició un proceso de unificación y una amplia expansión
territorial que dio lugar a la Monarquía Hispánica y al inicio del primer imperio de los
tiempos modernos.
Este reinado estuvo marcado por el fin de la Reconquista, el descubrimiento de
América, el establecimiento de nuevas relaciones entre el poder real y la nobleza, con
la progresiva consolidación de una monarquía autoritaria, dentro del marco del Antiguo
Régimen; la limitación del poder de la Iglesia, aun persistiendo un fuerte protagonismo;
y un mayor intervencionismo en los asuntos económicos (mercantilismo).
Se denomina Antiguo Régimen al modo de organización política, social y económica
que imperó en Europa durante la Edad Moderna entre los siglos XVI y XVIII En ellos,
la forma de gobierno más difundida será la Monarquía Absoluta y el sistema
socioeconómico dominante será el Feudalismo. El sistema se caracterizaba por la
desigualdad jurídica entre los diversos estamentos (Nobleza, Clero y Pueblo Llano).
En España, el Antiguo Régimen se caracteriza por coincidir con la formación de la
Monarquía Hispánica que unificó los distintos reinos existentes durante la Edad Media
en la Península Ibérica y por la construcción del Imperio Español. El siglo XVI fue el
siglo de la hegemonía política y militar española en Europa y de la conquista de
América.
1. EL REINADO DE LOS REYES CATÓLICOS (1479-1516).
1. 1. UNIÓN DINÁSTICA: INTEGRACIÓN DE LAS CORONAS DE CASTILLA
Y ARAGÓN
La unión dinástica de la Corona de Aragón y de Castilla se produce por el matrimonio
de Isabel I de Castilla y Fernando
II de Aragón.
CASTILLA. El reinado de
Enrique IV (1454-1474) está
marcado por los continuos
levantamientos de la nobleza,
destacando el episodio de la
“Farsa de Ávila”. A la muerte de
Enrique IV, estalla una guerra civil
entre los partidarios de Isabel I
(su hermana) y los partidarios de
Juana La Beltraneja (su hija).
Según lo acordado en el Pacto
de los Toros de Guisando
(1468), Isabel I debía ser
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heredera del trono, lo cual no aceptó la hija del difunto rey. A Isabel le apoyarán las
ciudades, parte de la nobleza y la Corona de Aragón; Juana aglutinará en su bando a
la alta nobleza, Portugal y Francia. En 1479 se pone fin a la guerra mediante la firma
del tratado de Alcaçovas, donde se reconoce a Isabel como reina.
ARAGÓN. Fernando II de Aragón hereda los dominios de su padre, Juan II de
Aragón, en 1479.
El matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón en 1469 supuso la unión
dinástica, aunque no política, de ambas coronas. Se trató de un vínculo personal
entre los monarcas, conservando cada reino su organización institucional, sus
antiguas leyes, sus impuestos y sus monedas. Además, cada reinó continuó teniendo
su particular estructura económica y social, dentro del ordenamiento feudal.
En la Corona de Aragón continuaron vigentes las Cortes de cada reino y sus
instituciones. Surgieron dos instituciones nuevas: el virrey, verdadero delegado real
con poderes ejecutivos y judiciales, y el Consejo de Aragón, que tenía funciones de
carácter consultivo. Por su parte, en Castila, también continuaron las Cortes,
constituidas por los nobles, los eclesiásticos y los representantes de las principales
ciudades castellanas, cada vez con menos poder.
1.2. LA CONQUISTA DE GRANADA Y LA INCORPORACIÓN DE NAVARRA.
Lograda la unidad de los dos principales reinos, los monarcas abordaron con prioridad
el tema de la unidad política de la Península con el intento de incorporar Granada,
Navarra y Portugal.
La conquista de Granda se inició en 1482, finalizando con el Tratado de Granda, en
diciembre de 1491, tras una larga guerra. El 2 de enero de 1492, se produjo la
entrega de las llaves de la ciudad por parte de Boabdil a los Reyes Católicos. Se
garantizó a los musulmanes granadinos el derecho a usar su lengua, vestidos y
costumbres, a practicar su propio culto y a ser juzgados por sus propios jueces.
Finalizaba así la conquista cristiana peninsular. Sin embargo, años más tarde, en
1501, los musulmanes serían obligados a convertirse al cristianismo o exiliarse.
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Navarra. La incorporación a Castilla se produjo en 1513 a manos de Fernando,
regente de Castilla tras la muerte de Isabel en 1504.
1.3. POLÍTICA INTERNACIONAL DE LOS REYES CATÓLICOS.
● Respecto a Portugal, los Reyes Católicos trataron de conseguir la unión por
vía matrimonial, lo cual fracasó a l fallar los enlaces matrimoniales que los
monarcas habían concertado para sus hijas con los herederos de la corona
portuguesa.
● En el resto de Europa prevalecieron los intereses aragoneses:
o Aislamiento de Francia. Para ello siguió una complicada política
matrimonial que buscó la alianza con el Imperio alemán e Inglaterra.
o Italia. La expansión por territorio italiano supuso enfrentamientos
bélicos con Francia. Se incorporaron a la Corona de Aragón: Nápoles,
Sicilia y Cerdeña, lo que supuso el dominio Mediterráneo.
o Expansión por el litoral norteafricano. Respondía a los intereses de
Castilla, que siempre había pretendido la conquista de Marruecos. Se
tomó Melilla, Orán y Trípoli.
● Otro foco de expansión castellano fue el Océano Atlántico, conquistando las
Islas Canarias y el posterior descubrimiento de América.
1.4. ORGANIZACIÓN DEL ESTADO: INSTITUCIONES DE GOBIERNO.
Los Reyes Católicos colocaron las bases del estado moderno y de la monarquía
absoluta, imponiendo su gobierno a la nobleza, al Clero y a las ciudades. Para ello:
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● Crearon el Consejo Real, como órgano de gobierno, formado por consejeros
nombrados directamente por ellos, y relegaron a las Cortes, institución en la
que estaban representados los estamentos. Además de ese consejo real,
crearon un sistema polisinodial de Consejos compuestos por nobles,
eclesiásticos y letrados que asesoraban a los reyes (Consejo de Italia,
Hacienda, Órdenes Militares, Inquisición, Indias,…).
● Crearon la Santa Hermandad, como cuerpo policial que debía vigilar los
caminos del reino, garantizando así su control sobre todo el territorio.
● Nombraron Corregidores, funcionarios encargados de gobernar las ciudades
por encima de los concejos municipales.
● Crearon las Chancillerias, órganos de administración de justicia.
● Controlaron a la Iglesia mediante el nombramiento de obispos.
● Practicaron una política de uniformidad religiosa, expulsando a los judíos de
la Península en 1492 y persiguiendo a los Mudéjares en los años siguientes.
Para vigilar la correcta conversión y los delitos de herejía se fundó el Tribunal
de la Santa Inquisición. Los Reyes Católicos decretarán finalmente la
expulsión de los judíos en 1492 y de los musulmanes en 1501.
● A cambio de su obediencia, concedieron diversos privilegios a la Nobleza.
Entre estos destaca el apoyo a la Mesta, asociación de ganaderos laneros,
pertenecientes a la nobleza y las Leyes de Toro (1505) que favorecieron la
multiplicación de los Mayorazgos.
1.5. ECONOMÍA Y SOCIEDAD.
La población
Las estimaciones sobre el número de habitantes nos permiten señalar una evidente
diferencia demográfica en favor de Castilla (5 millones de habitantes), frente a la
Corona de Aragón (cerca del millón), Granada (800.000) y Navarra (10.000). Por otra
parte la población continuaba siendo eminentemente rural.
Se imponía así mismo el ordenamiento social clásico del Antiguo Régimen:
● Alta nobleza
● Alto clero
● Estado llano, compuesto por los habitantes de las ciudades y el campesinado.
En este sector, se irá poco a poco destacando un patriciado urbano enriquecido
con la artesanía y el comercio, los cuales accedían a cargos políticos a través
de la compra de títulos dentro de la burocracia y la diplomacia.
Economía
● La agricultura extensiva, principalmente de cereales, con unos medios técnicos
de producción rudimentarios, se mantuvo como la principal actividad de la
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economía, regulando precios y salarios, y siendo el elemento indispensable
para la alimentación de las clases bajas. Destaca también la ganadería y los
privilegios concedidos a la Mesta.
● La escasez impedía el desarrollo pleno de las actividades artesanales, que
seguían regidas por los gremios. Desarrollo de la industria pesquera y naviera
y la minería del norte.
● Impulso del comercio, debido al nuevo e inmenso mercado colonial que
proporcionó el descubrimiento de América. Destaca sobre todo el comercio de
la lana castellana.
● Los Reyes Católicos emprendieron una política de saneamiento monetario.
2. EXPANSIÓN ULTRAMARINA Y CREACIÓN DEL IMPERIO COLONIAL (ss.
XVI-XVII).
INTRODUCCIÓN
En el transcurso del siglo XV, Portugal y Castill protagonizaron una formidable
expansión ultramarina por la costa atlántica, de África y las islas vecinas. Los
progresos experimentados en la cartografía, así como los instrumentos de navegación
y la construcción de navíos permitieron surcar el Atlántico. Se iba en busca de azúcar,
especias marfil, oro y esclavos, pero también interesaban las ricas pesquerías que
poseían.
La navegación por el Atlántico perseguía asimismo otro objetivo: la búsqueda de una
nueva ruta para llegar a las Indias, pues la tradicional, a través del Mediterráneo,
tropezaba con el obstáculo del imperio turco. Portugal, convertida en gran potencia
marinera, bajo los impulsos de Enrique el Navegante, proyectó alcanzar las Indias
navegando en torno al continente africano. En 1498, tras doblas el Cabo de Buena
Esperanza (sur de África), Vasco de Gama llegó a la India (circunnavegación africana).
2.1. DESCUBRIMIENTO. COLÓN Y LAS INDIAS OCCIDENTALES.
Cristóbal Colón, un marino comerciante genovés, abrió la posibilidad de llegar a las
Indias a través del océano Atlántico, convencido de la redondez de la Tierra. Primero,
ofreció su proyecto a los reyes de Portugal, pero al no encontrar apoyo, se trasladó en
1486 a Castilla. Aunque en un primer momento el proyecto no fue tampoco respaldado
por la mayoría de la corte de los Reyes Católicos, tras la conquista de Granada en
1492, tuvo lugar en abril la firma de las Capitulaciones de Santa Fe, dando luz verde
a la aventura del genovés. Éste recibiría el título de almirante de las tierras que
descubriera y obtendría un 10% de las posibles ganancias.
La expedición, compuesta por tres embarcaciones, las carabelas La Pinta y La Niña, y
la nao Santa María, salió del puerto onubense de Palos a principios del mes de
agosto. El 12 de octubre de 1492, el sevillano Rodrigo de Triana, por fin avistó tierra
llegando a una isla que denominaron Guanahaní. De octubre a diciembre recorrieron
un buen número de islas, actuales Cuba o Santo Domingo por ejemplo, convencidos
de que habían alcanzado las Indias.
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Colón realizó tres viajes más, pero no fue hasta después de su muerte cuando otro
navegante, Américo Vespuccio, llegó a la conclusión de que el nuevo territorio no se
trataba de las Indias, sino de un nuevo continente, las Indias Occidentales, recibiendo
posteriormente el nombre de América.
Años más tarde, en 1519, el marino luso Magallanes, al servicio de Castilla, inició un
viaje con la pretensión de dar la vuelta al mundo. Tras recorrer el océano Atlántico y
atravesar el estrecho de Sudamérica (que recibirá su propio nombre) llegó al océano
Pacífico. Su inesperada muerte hizo que Juan Sebastián Elcano tomará el mando de
la expedición, bordeara el sureste asiático, la India y el Cabo de Buena Esperanza, al
sur de África, para llegar de nuevo a territorio español en 1522. Fue la primera vuelta
al mundo y Castilla y Portugal debían repartirse las áreas de influencia.
2.2. LA POLÉMICA DE LOS JUSTOS TÍTULOS
La primera vez que Castilla y Portugal se partieron la influencia del Atlántico fue en
1479 cuando firmaron el Tratado de Alcaçovas, que ponía fin a la guerra por la
Corona de Castilla. Este tratado estableció la exclusividad portuguesa sobre la costa
africana y las Islas Azores y se dejaba en poder de Castilla las islas Canarias.
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Tras el descubrimiento de América, los Reyes Católicos se apresuraron a solicitar al
Papa la posesión de los nuevos territorios descubiertos. Por otro lado, el rey Juan II de
Portugal, reclamaba suyos esos territorios por ser la proyección al oeste de la costa
africana. El derecho a descubrir, conquistar y colonizar el territorio de las Indias a favor
de Castilla fue una cuestión legal que suscitó un problema jurídico, por el hecho que
las tierras descubiertas no se encontraban deshabitadas.
Dos de los problemas más importantes que surgieron con motivo del descubrimiento
de las Indias Occidentales por Colón son los llamados problemas de los Justos
Títulos.
- ¿Cuál era el derecho de la monarquía castellana a hacerse con el dominio y
propiedad de las nuevas tierras? (Justos títulos territoriales)
- ¿Cuál era la condición jurídica de los naturales de las Indias? (Justos
títulos personales)
En el primer caso, Portugal y Castilla acudieron al arbitraje del Papa Alejandro VI. Éste
concedió a los Reyes Católicos el dominio de las Indias Occidentales mediante las
llamadas Bulas Alejandrinas o Inter Caeteras (1493), donde se fijaba una línea de
demarcación norte-sur a 100 leguas al oeste de las Azores y Cabo Verde; las tierras al
occidente serían para Castilla y las tierras al oriente serían para Portugal. Ante la
disconformidad portuguesa se firmó en 1494 el Tratado de Tordesillas,
estableciéndose la línea divisoria a 370 leguas al oeste de Cabo Verde lo que permitió
a Portugal poseer parte de la soberanía de Brasil.
La segunda cuestión, referente a la condición jurídica de los naturales de las
Indias occidentales, trataba de esclarecer las justificaciones morales para llevar a
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cabo el domino sobre esas gentes. Desde un principio la reina Isabel reconoció a los
indígenas como súbditos de la Corona de Castilla, lo que impedía su esclavización.
Además, las Bulas Alejandrinas establecían la obligación de evangelizar a los indios
en los preceptos del catolicismo.
A pesar de las buenas intenciones, no faltaron los abusos y explotación de aquellas
gentes, elevando las protestas de algunas personalidades como Fray Antonio de
Montesinos. Ello hizo que se aprobaran las Leyes de Burgos (1512) donde se
prohibía la esclavitud y las Leyes Nuevas (1542) donde se abolía la encomienda
(sujeción de los indígenas a la tierra). Sin embargo, estas leyes tampoco fueron muy
efectivas, además de reconocer la explotación económica de los indios.
2.3. DESCUBRIMIENTOS Y CONQUISTAS
El imperio de ultramar, la conquista y colonización de América, se abrió como un
apasionante reto para hombres de toda clase y distinción. Castilla aportó mayores
medios materiales y también la que recibió los beneficios e inconvenientes que se
derivaron de la explotación de los nuevos territorios. Mucho más modesta fue la
participación de la Corona de Aragón por la propia debilidad que atravesaba en esos
momentos y su vocación natural mediterránea.
Los primeros españoles se encontraron con pueblos muy diversos en su expansión
por el nuevo continente. Algunas de estas culturas indígenas habían alcanzado un
nivel de organización sociopolítica muy elevad, con un importante desarrollo urbano
donde se centralizaba el poder político, económico y religioso. A grandes rasgos se
distinguen los aztecas y los mayas en Mesoamérica y los incas a lo largo de la
cordillera de los Andes.
En 1519, después de algunos tímidos intentos,
Diego de Velázquez, gobernador de Cuaba,
encargó a Hernán Cortés la conquista del
Imperio Azteca. Para lograr su objetivo, Cortés
se alió con las tribus indígenas enfrentadas al
dominio azteca, conquistando la capital,
Tenochtitlán. En 1522 había dominado ya todo el
Imperio Azteca y asentado las bases
administrativas del futuro virreinato de Nueva
España.
El éxito animó a otros como Francisco Pizarro
que se lanzó a la conquista del Imperio Inca,
venciendo al emperador Atahualpa en 1532 y
apoderándose de su capital, Cuzco.
Ante ello se multiplicaron las expediciones (Almagro en Chile, Pedro de Mendoza
fundó Buenos Aires, Orellana exploró el Amazonas, Alvar Núñez Cabeza de Vaca llegó
a Florida,…). En resumen, a mediados del siglo XVI, la América española estaba ya
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configurada. Este proceso, donde primero se conquistaban las costas y después se
realizaban expediciones y conquistas interiores, fue rápido debido a:
● La superioridad material y armamentística de los españoles.
● Las alianzas de los conquistadores con pueblos enfrentados.
● La mentalidad de los indígenas que veían en los conquistadores una especie
de dioses.
Es importante que si bien en un primer momento la Corona cargaba con los gastos de
la conquista después se pasó a un sistema donde un particular (adelantado) era el
encargado de descubrir, conquistar y organizar un territorio obteniendo la Corona un
quinto de los beneficios de esa conquista (quinto real). Ello supuso un respiro para las
arcas de Castilla, muy por debajo de poder asumir la total empresa americana.
2.4. LA COLONIZACIÓN DE AMÉRICA: ECONOMÍA Y SOCIEDAD.
2.4.1. La explotación económica
La propiedad de la tierra, en manos de colonos, tuvo en la encomienda el método de
explotación agraria. Los primeros descubridores realizaron los repartimientos de
indios, asignando un número de indios a una determinada zona y su sujeción a la
tierra. La encomienda consistía en la asignación de esos indios a los colones
españoles a cambio de pagar un impuesto anual a la Corona. El encomendero debía
instruirlos en la religión cristiana a cambio de un impuesto en dinero, especie o trabajo
que el indio libre debía pagar a la Corona. Así se salvaba el escollo legal de esclavizar
indios, quedando éstos sujetos al colono y a la tierra. Además, se estableció la mita un
turno de trabajo dedicado a la explotación de minas.
2.4.2. La sociedad
Una de las consecuencias de la conquista fue el descenso de la población indígena.
Los indios se vieron indefensos ante el tipo de enfermedades que los europeos
trasladaron al continente americano. Además, la explotación económica ejercida sobre
ellos en los campos y minas, el desposeimiento de tierras o la presión tributaria
afectaron negativamente a la población. Ante el alarmante descenso de población, la
Corona introdujo esclavos africanos.
Personalidades como fray Antonio de Montesinos o el padre Bartolomé de las Casas
denunciaron el trato a los indígenas, defendiendo sus derechos y su libertad, asunto
siempre cuestionado en el episodio americano.
La diversidad étnica dio lugar a una sociedad de blancos, indios y negros donde
pronto se dio el mestizaje. Jerárquicamente, los blancos se situaban en un escalafón
social superior mientras indios y negros ocupaban los puestos bajos.
La cultura de las civilizaciones fue poco respetada, imponiéndose el castellano como
idioma culto y oficial. La labor de cristianizar indios fue otro de los elementos más
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distinguidos de la conquista, erradicando los cultos autóctonos de los indígenas,
extendiéndose así una profunda evangelización.
2.5. GOBIERNO Y ADMINISTRACIÓN
El estatuto jurídico de los Reinos de Indias era idéntico al de los demás Estados de la
Monarquía Hispánica. El gobierno de las Indias se ejercía mediante dos tipos de
instituciones, las situadas en la Península Ibérica y las situadas en América:
a) Órganos de gobiernos metropolitanos
a. La Casa de Contratación (1503). Constituía el elemento fundamental
del monopolio que ejercía la Corona sobre el comercio con América.
Este organismo se localizaba en Sevilla y tenía carácter económico.
Sus objetivos principales eran organizar y controlar el tráfico marítimo y
recaudar los impuestos sobre el transporte de mercancías y viajeros. Se
importaba oro, plata, alimentos, especias, …
b. El Consejo de Indias (1517). Las competencias de este Consejo se
extendían por todas las facetas del gobierno de América realizando una
extraordinaria labor legislativa.
b) Instituciones americanas:
a. La Gobernación. Supone el máximo gobernador y autoridad
administrativa y judicial de una región.
b. La Audiencia. Se encargaban de implementar justicia, tareas
administrativas y políticas.
c. El Virrey. Representación del rey en ultramar, escogidos entre las
familias más importantes de la nobleza. En el siglo XVI existieron dos
virreinatos: Nueva España y Perú.
La consolidación de este sistema de gobierno y administración de América se realizó
fundamentalmente a partir del reinado de Carlos I (1516-1556), consolidándose en
tiempos de Felipe II (1556-1598). En esos años se configura el mayor Imperio de la
Edad Moderna.
2.6. IMPACTO DE AMÉRICA EN ESPAÑA Y EUROPA
El descubrimiento de América tuvo importantes consecuencias:
- Económicas. La llegada de oro y plata americanos provocó una subida de
precios denominada revolución de los precios. Ello originará una oleada
inflacionista que acabará por arruinar a la artesanía y agricultura castellana
y debilitará a los reinos de la Corona de Aragón. Sin embargo, la demanda
de vino y aceite de oliva desde América, supuso el incremento de la
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superficie de viñedos y olivos en algunas comarcas. Con todo, se inició un
periodo de expansión y crecimiento económico que revirtió en un
importante aumento demográfico. La actividad comercial fue frenética
debiendo establecer rutas y fechas para la llegada y salida de los barcos
con galeones defensivos evitando la piratería.
- Sociales. La emigración, junto con las guerras europeas ocasionó un
enorme impacto demográfico. Los indígenas americanos sufrieron una gran
mortandad tanto por la guerra como por las enfermedades. Asimismo se
produjo un mestizaje étnico y cultural entre los indígenas y colonizadores.
- Políticas. Creación de dos imperios coloniales: España y Portugal.
- Culturales: revolución de la ciencia geográfica, de las rutas comerciales y
de los conceptos de “hombre” y “mundo”. Intercambio cultural
España-América. El descubrimiento vendrá lleno de cambios de
pensamiento que romperán lo establecido en la ya pasada Edad Media.
3. EL SIGLO XVI
A. El Imperio de Carlos V
B. La Monarquía Hispánica de Felipe II
C. El modelo político de los Austrias
D. Economía, sociedad y cultura en la España del siglo XVI
INTRODUCCIÓN
El siglo XVI se caracteriza en la política interior por la consolidación del Estado
Moderno (con el perfeccionamiento de su sistema institucional); en el terreno de las
realidades socioeconómicas por los efectos de una coyuntura favorable que se dilata
hasta el final de la centuria; en la vía cultural por la extraordinaria creatividad de la
primera etapa del llamado Siglo de Oro; y en la política exterior por el despliegue
imperialista apoyado en la herencia territorial de Carlos I y financiado por la plata
procedente de América.
Si el conjunto de la centuria puede verse bajo el signo de la expansión (económica,
social, institucional, imperial, cultural), conocida por este motivo como la de los
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Austrias Mayores, se pueden reconocer dos periodos: el reinado de Carlos I
(1516-1556) y el reinado de Felipe II (1556-1598).
3.1. EL IMPERIO DE CARLOS V (1516-1556)
La causa inmediata de la formación del Imperio fue la acumulación de herencias
territoriales que se depositaron en la persona del joven Carlos. Hijo de Juana la Loca y
Felipe el Hermoso acumuló toda la herencia tanto de sus abuelos maternos (Reyes
Católicos) como paternos (Maximiliano de Austria y María de Borgoña):
● De su abuela Isabel I de Castilla recibió Castilla, las Islas Canarias, algunas
plazas africanas y los territorios españoles de América.
● De su abuelo Fernando II de Aragón recibió la Corona de Aragón, Cerdeña, el
Reino de Nápoles y Sicilia.
● De su abuela María de Borgoña recibió los Países Bajos, Luxemburgo y el
Franco-Condado.
● De su abuelo Maximiliano I recibió Austria, territorios alemanes y los derechos
a optar al título de Emperador, proclamándose en 1520.
La posesión de tan vasto territorio alentó la idea imperial de Carlos, con pretensión de
unir a todos los cristianos bajo la autoridad política del Emperador y la autoridad
religiosa del Papa y frenar el avance los infieles (musulmanes), representados por el
poderío turco
Política interior de Carlos I
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La política interior estuvo marcada por dos conflictos: las Comunidades en Castilla y
las Germanías en Aragón:
a) Las Comunidades. Muerto su abuelo Maximiliano (1519), Carlos necesitaba
grandes recursos para hacerse coronar Emperador, lo que le llevó a aumentar
los impuestos sobre las ciudades castellanas, de cara a comprar a los
electores, y eliminar las barreras proteccionistas, lo que perjudicaba al
comercio castellano. Los habitantes de éstas, dirigidos por la nobleza y
artesanos, se sublevaron contra las decisiones de Carlos lo que llevó al
enfrentamiento en Villalar (1521) con el triunfo de las tropas del monarca y la
decapitación de los líderes comuneros (Bravo, Padilla y Maldonado).
b) Las Germanías. Este suceso, simultáneo al de las Comunidades, tuvo lugar en
Valencia y Mallorca tratándose, a rasgos generales, de un enfrentamiento entre
las clases privilegiadas y los plebeyos de ambas ciudades. Las tropas de
Carlos apoyaron al grupo privilegiado derrotando al movimiento popular
agermanado, garantizando la soberanía de las clases altas.
Política exterior de Carlos I
La Corona Hispánica, y sobre todo Castilla, se convirtió en el centro del Imperio y
sobre ella recayó el esfuerzo de mantenerlo. La diplomacia del emperador Carlos tuvo
tres objetivos fundamentales:
a) El enfrentamiento con Francia por la hegemonía europea. El Sacco di Roma.
b) La defensa de la cristiandad y el Mediterráneo frente a los turcos
c) La defensa de la ortodoxia católica frente a los protestantes europeos.
La pugna mantenida con Francisco I, rey Francia, se debía a los derechos de
Carlos sobre Borgoña, los de Francisco sobre Navarra e Italia. El intento del rey
francés d anexionarse Navarra acabó en fracaso mientras Navarra permanecía bajo
control hispano. El Milanesado, puerta entre la península itálica y el centro de Europa,
fue una pieza codiciada por ambas coronas. El enfrentamiento se produjo en Pavía
(1525) saliendo victoriosas las tropas de Carlos I, firmando posteriormente la paz de
Cambrai (1529) que reconocía el dominio de Milán por el monarca español. Durante
este episodio, el apoyo del papa Clemente VII a Francia motivó el llamado Sacco di
Roma en 1527, lo que supuso la entrada y saqueo de Roma por parte de los
españoles.
El enfrentamiento con los turcos se dio en dos frentes:
● En Centroeuropa, los turcos otomanos dominaron los Balcanes y tras la
batalla de Mohács (1526) se consolidaron en Hungría desde donde intentaron
tomar Viena en 1529 siendo detenidos por las tropas imperiales.
● En el Mediterráneo, Barbarroja amenazaba los territorios italianos y el
comercio aragonés. Carlos I dirigió la conquista de Túnez, sufriendo después la
derrota de Argel lo que supuso la hegemonía turca en esta zona.
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La aparición del protestantismo en el centro de Europa produjo el enfrentamiento
con la ortodoxia católica defendida por Carlos I, el cual tuvo siempre como meta de su
reinado el mantenimiento de la unidad política y religiosa del Imperio. Los príncipes
alemanes, adheridos al nuevo credo protestante se organizaron en torno a la Liga
Smalkalda enfrentándose con el emperador, quien los derrotó en la batalla de
Mühlberg (1547). A pesar de ello, el cisma religioso era ya una realidad imposible de
reprimir, lo que llevó a la firma de la Paz de Augsburgo (1555) donde se reconocía la
libertad religiosa de los países que componían el Imperio.
Los enfrentamientos interiores y exteriores mostraban la debilidad, no solo ya de un
Estado fragmentado entre los distintos reinos, sino también el desgate de un
monarca que acabaría por abdicar en 1556, retirándose al Monasterio de Yuste.
3.2. LA MONARQUÍA HISPÁNICA DE FELIPE II (1556-1598)
Felipe II comenzará su reinado en 1556 con una idea clara: fortalecer el catolicismo y
engrandecer el poderío hispánico (Monarquía Hispánica). Heredó todos los territorios
de su padre excepto los alemanes y el título imperial que pasó a Fernando (hermano
de su padre Carlos). A ello añadió los territorios conquistados en América y Portugal.
Política interior de Felipe II
a) Sublevación morisca de las Alpujarras (1568-1571). El origen del este
conflicto social se debe, por un lado, al progresivo empeoramiento de las
condiciones de vida de los moriscos, y por otro, la permanente presión de la
Corona para anular sus diferencias culturales y religiosas. La revuelta de los
moriscos fue reprimida por las tropas monárquicas al mando de Don Juan de
Austria, decretando su expulsión del reino de Granada.
b) La revuelta de Aragón tuvo su origen en la acusación de Antonio Pérez,
antiguo secretario de Estado, acusado de traición y asesinato. Tras su
detención, logró escapar a Aragón donde intentó unir a la nobleza y rebelarse
contra Felipe II, lo cual no llegó a producirse tras la rápida toma de Zaragoza
en 1591.
Política exterior de Felipe II
a. Uno de los principales problemas fueron los turcos. Ante la amenaza del
expansionismo musulmán, Felipe II se alió con la Iglesia y Venecia (Liga
Santa). Ésta obtuvo un rotundo éxito en la batalla de Lepanto (1571), que
frenó la expansión otomana y supuso un duro golpe contra la piratería.
b. Desde 1566, el problema central de la política exterior fue el conflicto de los
Países Bajos, suma de las aspiraciones de autonomía política de la nobleza
flamenca, que a su vez había abrazado la doctrina protestante, encabezada
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por Guillermo de Nassau, príncipe de Orange. La intransigencia de Felipe II
ante la libertad de culto fue total enviando al Duque de Alba a sofocar la
rebelión. A pesar de los triunfos de los tercios españoles, los holandeses
recibieron apoyo de Inglaterra, los protestantes alemanes y los hugonotes
franceses. Finalmente la región quedó dividida en dos zonas: la Unión de
Utrecht al norte, de mayoría protestante, y la Unión de Arrás al sur, de
mayoría católica.
c. El apoyo por los ingleses a los
rebeldes holandeses supuso un
cambio en la relaciones con
Inglaterra. Si al principio Felipe II
había mantenido buenas relaciones
al estar casado por la reina inglesa
María Tudor, la muerte de ésta y la
subida al trono de Isabel I cambió
radicalmente el panorama. Abrazada
a la doctrina anglicana desde 1559
apoyó a los independentistas
holandeses además de animar a los
corsarios ingleses a actuar contra
los navíos españoles. Felipe II reunión una gran armada y se dispuso a invadir
Inglaterra. Sin embargo, las inclemencias meteorológicas y los desinfortunios
hicieron que la llamada Armada Invencible (irónicamente por los ingleses) ni
siquiera pudiera hacer frente a la escuadra inglesa asumiendo un rotundo
fracaso.
d. Las relaciones con Francia fueron algo menos conflictivas que en periodos
anteriores. Tras la victoria española de San Quintín (1559), enfrentamiento a
causa del apoyo francés a la causa holandesa, y el matrimonio de Felipe con
Isabel de Valois, España intervino en las llamadas guerras de religión de
Francia dada la entronización del protestante Enrique de Borbón como rey. La
contienda se resolvió con la firma de la Paz de Vervins (1598) y la conversión
al catolicismo de Enrique IV.
e. La unión con Portugal configuró la unidad territorial peninsular y la de todos
los dominios africanos y americanos de ambas potencias. La muerte del rey
Sebastián de Portugal en 1580, acabó con el ofrecimiento de la corona a Felipe
II. Las Cortes de Tomar reconocieron a Felipe como soberano, al tiempo que
se reconocía la independencia portuguesa como un reino más dentro del
Imperio Hispánico.
Finalmente, Felipe II moría en 1598, tras un reinado de luces y sombras, triunfos y
fracasos, siendo sucedido por su hijo Felipe III. Se ponía fin a la gloriosa época
imperial de los llamados Austrias Mayores, dando paso a un siglo XVII que supondrá
el declive de los Habsburgo.
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4. EL SIGLO XVII
INTRODUCCIÓN
En el siglo XVII, España era un estado complejo, formado por un conjunto de territorios
que poseían leyes, instituciones y lenguas diferentes, aunque tenían un mismo rey. La
Monarquía Hispánica continuaba siendo una potencia internacional que tenía
numerosas y estratégicas posesiones en Europa y extensos territorios en su vasto
imperio colonial. Durante el siglo XVII, época bajo los Austrias Menores (Felipe III,
Felipe IV y Carlos II) los reinos de la monarquía española experimentarán una gradual
decadencia en todos los ámbitos: política, economía, y sociedad.
4.1. EL REINADO DE FELIPE III
Felipe III (1598-1621) inauguró la práctica de los validos, persona de confianza del rey
que se encargaba de los principales asuntos de política, economía, militares,…
primero el Duque de Lerma y posteriormente el Duque de Uceda se hicieron cargo del
gobierno que tuvo que afrontar problemas interiores y exteriores. Los validos eran
verdaderos estadistas, conocedores de la política y de los asuntos militares y
económicos del Estado, en los cuales el rey delegaba totalmente su poder teniendo
una gran libertad decisoria sobre todos los ámbitos de la Monarquía Hispánica.
Política interior de Felipe III
a) Caos en la administración debido a la venta de cargos y dignidades y a la
colocación en los puestos clave de familiares y clientes (nepotismo).
b) Traslado de la capital a Valladolid, ciudad más próxima a Lerma, lo cual
acarreó una serie de gastos adicionales a la Corona.
c) Creación de Juntas de Desempeño, de cara a sanear la economía.
d) Decreto de expulsión de los moriscos en 1609, lo que tuvo consecuencias
graves en las zonas rurales de Aragón y Valencia.
Política exterior de Felipe III
a) Firma de la Tregua de los Doce años (1609-1621) con los Países Bajos,
reconociendo la independencia de siete provincias de la región norte, antigua
Unión de Utrecht.
b) Firma de la Paz de Londres en 1604, con Inglaterra.
4.2. EL REINADO DE FELIPE IV (1621-1665)
Es en este reinado cuando se produjo la definitiva caída del poderío español. A pesar
de contar con un valido de grandes cualidades como el Conde Duque de Olivares
(sucedido después por el Duque de Haro), los problemas económicos y hacendísticos
ahogaron la monarquía española. Al igual que sus antecesores, se debió hacer frente
tanto a problemas internos como exteriores:
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Política interior de Felipe IV
El Conde Duque de Olivares, ante la crisis económica, demográfica y hacendística,
trató de llevar a cabo reformas fiscales e institucionales, provocando un fuerte
descontento en Aragón y Portugal. Asimismo, se intentó distribuir los gastos del
Imperio entre todos los reinos, para lo cual Olivares proyectó la Unión de Armas
(1626). Se trataba de distribuir los costes del ejército entre los diversos reinos de
acuerdo con sus posibilidades dependiendo del número de hombres y riqueza, lo cual
chocaba institucionalmente con la independencia de los reinos. Todo ello se acompañó
de una importante reforma fiscal. Los problemas no tardaron en surgir:
a) Revolta Catalana. Estallada la guerra contra Francia, los militares fueron
trasladados a Cataluña, zona fronteriza del conflicto. Los abusos y tropelías
cometidos por los soldados en territorio catalán y la negativa de los catalanes a
combatir desató un conflicto civil en Cataluña en 1640, llegando a recibir el
apoyo francés. A pesar de que el territorio fue controlado, Felipe IV casó a su
hija Maria Teresa con Luis XIV, rey de Francia, lo que supondrá a la larga las
reivindicaciones francesas de la Corona española.
b) La independencia de Portugal. La Unión de Armas fue un hecho que no
gustó a los diferentes reinos que componían el Imperio, entre ellos Portugal, lo
cual desató una revuelta que poco a poco se acrecentó hasta los sectores
políticos. Tras el asesinato del virrey Vasconcelos, los portugueses se
apresuraron a nombrar a Juan IV como rey del país lo que suponía la
independencia del Imperio español en 1640.
c) Conspiraciones en Andalucía, Aragón y Nápoles y diferentes revueltas
populares. Revueltas urbanas frente a los impuestos, subida de precios,
llamamiento a filas, desigualdades sociales,…
Política exterior de Felipe IV
a) Intervención en la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), entre
protestantes y católicos. La entrada en la guerra se produjo tras la ruptura de la
Tregua de los Doce Años en 1621 con el fin de apoyar a los Austrias alemanes.
Tras la derrota de Rocroi (1643), se pierde la hegemonía militar en Europa,
firmándose la Paz de Westfalia (1648) con la independencia total de las
Provincias Unidas del norte (protestantes holandeses).
b) La guerra contra Francia, se prolongó hasta 1659 con la firma de la Paz de
los Pirineos que suponía la pérdida del Rosellón y la Cerdaña.
4.3. EL REINADO DE CARLOS II (1665-1700)
El reinado de Carlos II supone el declive
y debacle definitivo del Imperio español y
de la dinastía de los Austrias en España.
Ni el rey Carlos, incapacitado, enfermizo
y retrasado mental, ni ninguno de sus
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validos pudo dar solución a todos los problemas del Imperio. Su reinado fue una lucha
diplomática entre las potencias europeas para repartir o quedarse la Corona española.
Su política interior se orientó a intentar subsanar la economía, limitando la política
exterior a la mera supervivencia de algunos territorios y a aumentar los impuestos. La
política exterior se redujo a una serie de enfrentamientos con Francia y la firma de las
paces de Aquisgrán, Nimega, Ratisbona y Ryswick, donde España cedió territorios en
favor de Francia. A la muerte sin descendientes del rey Carlos, estallará la Guerra de
Sucesión española entre Austrias y Borbones por la Corona española.
5. ASPECTOS DEMOGRÁFICOS, SOCIOECONÓMICOS Y CULTURALES
Durante el siglo XVI, existió un importante crecimiento demográfico que decayó a partir
de 1580. Castilla engloba al 80% de la población española, unos 8 millones al finalizar
el siglo. La agricultura era la base de la economía, ocupaba a tres cuartas partes de la
población y estaba dominada por los estamentos privilegiados, nobleza y clero, que
controlaban la propiedad de la tierra. La agricultura del XVI se caracterizaba por el alza
de precios, el incremento de las rentas de la tierra, el bajo nivel técnico y la escasa
productividad. Los cultivos más extendidos eran los cereales en la Meseta y los
cultivos de exportación en el valle del Guadalquivir (vid y aceite).
En América, se extendieron las plantaciones de cultivos tropicales como el tabaco y
las haciendas dedicadas a cereales y ganado. El sistema de la Encomienda permitió el
uso de la mano de obra indígena por parte de los latifundistas españoles. La principal
fuente de riqueza procedente de América venía de las minas de plata como las de
Potosí o de Zacatecas. El comercio con las Indias era la gran fuente de riqueza del
Imperio. Se encauzaba a través de Sevilla, sede de la Casa de la Contratación,
organismo regulador de la importación de oro y plata indianos.
Durante el siglo XVI, la afluencia de metales preciosos generó un crecimiento rápido
pero especulativo. Además, influyó en la llamada Revolución de los Precios (aumento
generalizado de los precios en el siglo XVI), definida por una inflación altísima
producida tanto por las importaciones de metales preciosos como por la demanda
creada por la colonización de América y por el derroche de la aristocracia española en
productos de lujo. Las principales víctimas de la inflación fueron los estamentos
inferiores y los pobres.
La decadencia del Imperio Español durante el Siglo XVII fue un hecho evidente para
los propios testigos de la época y se caracteriza por la recesión económica y
demográfica y el comienzo de las derrotas militares que avisan de la futura pérdida de
la hegemonía política y militar en Europa. Los perfiles de la crisis son los siguientes:
● Crisis demográfica a partir de 1580 perdiéndose un millón y medio de
habitantes en el siguiente siglo. Se pasa de los 8 millones de habitantes en
1590 a 6,5 millones de habitantes en 1620, por culpa de las sucesivas crisis de
subsistencias.
● Disminución de la producción agrícola y endeudamiento de los pequeños
propietarios. También disminuyó el volumen de la lana exportada.
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● Declive de las ciudades castellanas por la caída de la producción artesanal y
del comercio.
● Descenso de los ingresos obtenidos por el comercio americano, agravado por
el predominio del capital extranjero sobre éste.
● Quiebra de la Hacienda Real por el descenso de la afluencia de metal
americano y la incapacidad del estado para disminuir los gastos militares y
aumentar los ingresos fiscales.
● La falta de recursos hizo aumentar la presión fiscal sobre los más débiles en
época de Felipe IV, a través del aumento de los impuestos indirectos sobre el
consumo. La alteración de la moneda, además, creó una duplicidad de
sistemas monetarios, de vellón y de plata.
En definitiva, España se caracteriza en el siglo XVII, por su dependencia económica
respecto a Europa ya que exporta materias primas procedentes de las colonias
americanas mientras importa capitales y productos manufacturados. La Agricultura,
principal sector productivo, sufre un considerable retroceso por la injusta distribución
de la propiedad, ya que los grupos privilegiados, Iglesia y aristocracia acumulan la
mayor parte de las tierras cultivables.
La sociedad era estamental. Los grupos privilegiados eran la Nobleza y el Clero. La
Nobleza ocupaba la cúspide de la pirámide social, siendo la diferencia entre hidalgos,
(10% de la población) de condición noble y, por tanto, exentos de pagar impuestos y
pecheros, la principal barrera de división social en España. Impuso el principio de
Limpieza de Sangre u obligación de demostrar que se descendía de cristianos viejos
para acceder a un cargo, que discriminaba a los descendientes de los grupos
religiosos minoritarios (los conversos, descendientes de los judíos y los moriscos). El
otro grupo privilegiado era el Clero, con un enorme peso demográfico y económico. La
Iglesia controlaba la vida intelectual y cultural del país y ejercía su poder a través de la
Inquisición. Además, contaba con un enorme patrimonio en obras de arte, edificios,
bienes raíces, fincas rústicas, etc. Las clases medias urbanas progresaron en el siglo
XVI gracias al comercio y al control de los cargos municipales. Su aspiración a
ennoblecerse conllevó que prefirieran invertir sus beneficios en la compra de tierras o
de cargos antes que en actividades industriales. La mayor parte de la población la
formaban las clases trabajadoras: artesanos, pequeños campesinos arrendatarios o
jornaleros, etc. La inflación del XVI y la crisis del XVII los empobrecieron. Fueron los
grandes perjudicados por la política imperial. El crecimiento del número de pobres y la
quiebra del sistema productivo aumentó las filas de los marginados sociales.
La expresión Siglo de Oro designa al auge cultural de España en los siglos XVI y
XVII, aglutinando elementos culturales tan diversos como el Humanismo o el
pensamiento teológico, ético y estético de la Contrarreforma. El Siglo de Oro coincide
con el mayor auge del Imperio. El triunfo de lengua castellana fue una de las
principales características del Siglo de Oro; el castellano se convirtió en el idioma de
España y se consagró como lengua culta y compañera del Imperio (Lebrija), siendo la
imprenta un vehículo esencial en la difusión de textos. El Renacimiento en España
trae consigo la revitalización de los estudios bíblicos y teológicos, destacando la
difusión del erasmismo, corriente de seguidores del humanista flamenco Erasmo de
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Rotterdam. La ciencia sobresale gracias al estímulo para el impulso de la geografía y
la cartografía y de la metalurgia. El arte del siglo XVI se inicia con el estilo plateresco
de los Reyes Católicos (fachada Universidad de Salamanca) para después formalizar
un estilo más purista (palacio de Carlos V en Granada). En tiempos de Felipe II se
distinguirá el estilo herreriano donde Juan de Herrera creará el monumental
Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Alonso de Berruguete y Juan de Juni son
los máximos exponentes de la escultura española, de fuerte componente religioso. Por
su parte, el Greco fue la personalidad más destacada dentro de la pintura.
En el Siglo XVII, asistimos al dominio del Barroco. Se trata de un sistema cultural
conservador impulsado por los monarcas absolutos europeos y las diversas Iglesias,
que en España se convierte en un instrumento de difusión de los valores de la
Contrarreforma emprendida por la Iglesia católica. Es, por último, en el arte y en la
literatura, dónde se produce el más rico y vigente legado del Siglo de Oro, a partir de
las influencias italianas y flamencas, superándolas. En la lista figurarían pintores como
Velázquez, Murillo, Ribera, Valdés Leal; escultores como Gregorio Fernández, Alonso
Cano; poetas como Garcilaso, San Juan de la Cruz, Góngora, Quevedo; novelistas
como Cervantes (Don Quijote de la Mancha), el autor anónimo del Lazarillo, Mateo
Alemán; dramaturgos como Calderón, Tirso de Molina, Lope de Vega, etc.
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