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Sociologia 2

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BLOQUE I: La ciencia de la Sociología

Tema 1: Concepción y alcance de la Sociología.


Objeto y método de la Sociología.
Tema 1: Objeto y métodos de la Sociología
“La Sociología es el estudio de la vida social humana, de los grupos y sociedades. Es una
empresa cautivadora y atrayente, al tener como objeto nuestro propio comportamiento
como seres humanos. El ámbito de la sociología es extremadamente amplio y va desde el
análisis de los encuentros efímeros entre individuos en la calle hasta la investigación de
los procesos sociales globales.”
Anthony Giddens, 1998.
La Sociología es una ciencia que estudia las relaciones que desarrollamos con otras
personas, de las situaciones que surgen a diario a partir de estas y las consecuencias de
estas relaciones que se convierten en referencias para otros a nivel local y global de la
sociedad.
Centran su atención en cómo funciona la sociedad, la Sociología interpreta estas
cuestiones a partir de las categorías específicas, creadas por los sociólogos.

De ahí los principales sistemas o unidades de interacción que interesan a los sociólogos
no son individuos específicos sino las constelaciones que crean en forma de los grupos
sociales, tales como familia, escuela, grupos de iguales, etc. Lo que une a las personas no
son las relaciones en general, sino los roles o papeles sociales, relaciones de poder, de
solidaridad, etc. Tampoco habla de personas en general, sino fijándose en su capacidad
de interactuar con otros e influir su realidad, habla de actores, sujetos o agentes sociales.
En definitiva, la Sociología investiga los hechos sociales (Durkheim), es decir,
comportamientos, formas de ver, pensar, actuar y sentir que son interiorizados en la
conciencia de uno a través de las presiones del grupo social que este comparte. Desde
otras perspectivas analiza estos hechos como acción y actividad del sujeto (Weber) o
centra su atención en las diferencias entre las clases sociales y conflictos generados a
partir de la diferenciación (Marx).
la Sociología se ocupa también de los agregados de todos grupos y en este caso habla de
los agregados sociales o poblaciones, en su organización institucional.

Origen de la Sociología
La Sociología es una ciencia muy joven. Su definición surgió en el siglo XVIII junto con
el desarrollo de nuevos marcos interpretativos acerca la realidad que nos rodea y que a su
vez surgieron a raíz de profundos cambios sociales. El cambio en la forma de pensar, la
apertura de las mentes a la posibilidad de definir nuevas concepciones sobre el hombre y
su naturaleza surgieron ya en el Renacimiento y la Ilustración que rechazó cosmovisiones
de tipo religioso. Esta apertura hacia ideas nuevas fue acompañada de importantes
cambios políticos, como el surgimiento del estado moderno o la política y aparición de
Códigos Civiles que han sustituido a la biblia y al derecho eclesiástico.
Todo esto más la Revolución Francesa hicieron posible que el siglo XIX se iniciara bajo
el signo de una nueva época: la era de la razón, de los derechos humanos y del
pensamiento científico y secular.
Los sociólogos, abrumados por todos estos cambios, centraron su atención en la
transformación radical del orden social a raíz de la industrialización y las grandes
migraciones.
A través de la mirada crítica, vieron como el proceso de industrialización y crecimiento
de las ciudades cambiaba el sentido de la vida y la organización de los seres humanos.
Observaron que las jornadas de trabajo de 10 y de 12 horas diarias, en las condiciones de
falta de higiene y seguridad, se convertían en una cruel forma de explotación de mujeres
y niños y de marginalización. De esta forma surge la cuestión social y se reconoce la
crisis de la sociedad.

Método sociológico
El carácter específico de la sociología como ciencia se condensa en el método que ha
desarrollado para conocer la sociedad. En general se trata de una serie métodos
sistemáticos de acercarse a la realidad social que usan enfoques teóricos específicos,
técnicas de recogida y de análisis de los datos. La principal complicación que encuentra
y esclarece el método sociológico deriva del objeto de su estudio, - pues investigar a las
personas, a diferencia de estudiar a los objetos, significa tener en cuenta que toda la
realidad social existe porque hemos sido nosotros quienes hemos ideado nuestra forma
de ser e inventado maneras para conseguirlo (Giddens y Sutton, 2014).
Tradicionalmente los métodos de investigación usados por la sociología se dividían
entre los cuantitativos y los cualitativos.
Los Cuantitativos intentaban abordar los fenómenos sociales desde un punto de vista
cuantitativo, es decir usando técnicas como la encuesta estadística que aborda la realidad
social a partir de sus características muy bien definidas y acotadas (variables) y usa
procedimientos estadísticos que permiten medir estas características. Ejemplo de los
resultados de este tipo de investigación son informes que describen fenómenos sociales
como porcentajes, promedio, moda y mediana.
Las investigaciones cualitativas se acercan a la realidad social a través de las técnicas
como: observación, entrevistas, documentos personales o grupos de discusión.
Sociología de la educación.
La sociología de la educación es una de las ramas y especializaciones de la sociología. Se
dedica a analizar el fenómeno social de la educación, usando para este fin los conceptos
y perspectivas analíticas propias de la Sociología. Es decir, usa los principales enfoques
teóricos y técnicas para acercarse a la realidad educativa y a la complejidad que encierra
la relación entre el sistema educativo y la sociedad, su papel en los procesos de
socialización y legitimación y su conexión con la estructura social, las dinámicas culturas
y el mercado de trabajo.
Las primeras teorías sociológicas de la educación
En esta introducción nos centraremos en el primer de los paradigmas: enfoque
funcionalista (que arrancarían de Durkheim), ya que el resto de las teorías explicaremos
en los siguientes temas.
Los funcionalistas sugieren que la sociedad es un aparato con múltiples funciones que
hemos desarrollado para solventar nuestros problemas como sociedad. Según esta teoría
los mecanismos sociales que sustentan nuestra existencia son las instituciones ya que
estas ofrecen soluciones a los problemas comunes. Por ejemplo, la familia existe para
asegurar la supervivencia del suministro de nuevos miembros; las instituciones
económicas canalizan resolución de los problemas de supervivencia y aprovechamiento
de los recursos; las instituciones políticas dirigen y coordinan las actividades de los
diferentes sectores de la sociedad; las instituciones religiosas contribuyen al
mantenimiento de los valores básicos. La escuela y la educación, desde este punto de
vista, ayuda a resolver el problema de la formación de la juventud en los valores comunes
y conocimientos útiles para el funcionamiento de la sociedad.
Otro de los representantes del funcionalismo ha sido Parsons para el cual la principal
función del sistema educativo consiste en legitimar el orden social y por tanto también
las desigualdades. Ha sido uno de los primeros que ha analizado cómo funciona la
ideología de la igualdad de oportunidades y del logro en la escuela.
Según este autor el sistema escolar desempeña cuatro funciones:
- ofrece un tipo de socialización diferente al de tipo puramente emocional ofrecido por la
familia
- inculca al niño una serie de valores que no puede adquirir en la familia
- diferencia y jerarquiza al alumnado según su rendimiento
- selecciona y distribuye los recursos humanos a partir de la estructura funcional de la
sociedad adulta.

Tema 2: Naturaleza y formación de un hecho


social.
¿Qué es un hecho social?
ÉMILE DURKHEIM
• (Épinal, 1858 - París, 1917) Sociólogo, pedagogo y antropólogo francés, uno de los pioneros en
el desarrollo de la moderna sociología.
• Es considerado el padre de la Sociología, junto con otros sociólogos.
Antes de averiguar cual es el método que conviene al estudio de los hechos sociales, es importante
saber cuales son los hechos.
HECHOS. Es una obra que se concreta o un acontecimiento que sucede.
SOCIAL. Es aquello vinculado a la sociedad
La comunidad formada por individuos que conviven bajo reglas en común.
PARA ENTENDER QUE ES UN HECHO SOCIAL, ES IMPORTANTE COMPRENDER EL
CONCEPTO DE GRUPO SOCIAL.
GRUPO SOCIAL
Conjunto de seres humanos que interactúan entre ellos y que comparten un mismo objetivo. Son
duraderos y estructurados. Los miembros se guían por valores y se respetan normas.
HECHO SOCIAL
El hecho social es un concepto básico en la sociología y la antropología. Fue creado por el francés
Émile Durkheim en su libro Las reglas del método sociológico (1895).
Consiste en modos de actuar, sentir y pensar, exteriores al individuo, y que están dotados de un
poder de coacción.
La cultura se encarga de moldear al ser humano y lo predispone a pensar y a actuar de un cierto
modo. Según aquellos elementos culturales que el sujeto interiorizó en su proceso de
socialización, actuará de una forma u otra.
Son impuestos por la sociedad para lograr que sus miembros estén unidos por una similar forma
de pensar y de actuar.
Cada hecho social es explicado por otro hecho social que se constituye en su causa

Morfológicos: Aquellos que estructuran la sociedad y ordenan la participación de los individuos


en sus diversos ambientes.
Instituciones: Hechos sociales contenidos ya en la sociedad y que resultan parte reconocible de
la vida de ella.
Corriente de opinión: Obedecen a modas y tendencias mas o menos efímeras, o que cobran mas
o menos fuerza de acuerdo al momento de la colectividad, y empujan a la sociedad hacia una
forma de subjetividad respecto a algo.
CARACTERISTICAS DEL HECHO SOCIAL
Para Durkheim, los hechos sociales tienen una serie de características enunciadas a lo largo del
primero capitulo de su obra “Reglas del método sociológico”
1. Exterios: El hecho social viene desde fuera del individuo. Actúa por tradición, repetición,
costumbre. Se da en sociedad o en grupo, no individualmente.
2. Coercitivos: El hecho social ejerce cierta coerción, es decir, tiene peso sobre el individuo.
3. Colectivos: El hecho social es parte de la cultura de la sociedad. Se diferencia de toda
forma individual. Porque son compartidos por el grupo social.

BLOQUE II: Paradigmas y teorías de la Sociología.

Tema 3: Paradigmas Sociológicos: Funcionalismo;


Marxismo; Interaccionismo Simbólico;
Estructuralismo y Teoría de los Sistemas.
Nociones Básicas.
Paradigmas y Teorías de las Sociología.

1.Concepto y objeto

2.Características de la Sociología

3.Principales teorías en Sociología

1.1 Concepto y objeto


✓ “Creo que, si uno investiga e las un tode forma real mente precisa, resulta que se
trata de comprender qué es lo que mantiene unida a esta sociedad tan peculiar,
a pesar de su peculiaridad; de comprender la ley que domina anónimamente sobre
nosotros. Esta necesidad es la que está detrás” (T.W.Adorno)
✓ “Aprender Sociología significa distanciarse de nuestras interpretaciones
personales del mundo para mirar las influencias sociales que conforman nuestras
vidas. La Sociología no niega ni disminuye la realidad de la experiencia común
acerca de nosotros mismos y de otros” (A.Giddens).

¿Cuándo aparece la Sociología?

En 1838 A. Comte acuña el concepto de sociología para referirse a una nueva forma de
reflexionar sobre el mundo. El objetivo de éste fue explicar cómo es y cómo funciona la
sociedad
La sociología fue fruto de las inmensas transformaciones sociales que tuvieron lugar en
los dos últimos siglos. La Revolución Francesa de 1789 y la Revolución Industrial que
se originó en Inglaterra en el siglo XVIII, consiguieron disolver las formas de
organización social bajo las que vivían los hombres durante varios milenios; las enormes
transformaciones sociales que tuvieron lugar en Europa durante los siglos XVIII y XIX,
explican el nacimiento de esta ciencia.

En definitiva ¿cuál es el objeto de estudio de la sociología?


La sociedad, entendida como colectividad de seres humanos que viven y actúan en un
sistema de relaciones interdependientes.

La dimensión social de lo humano, asociaciones, grupos e instituciones sociales que


forman los individuos.

En suma, los fenómenos sociales.

¿Qué implica la perspectiva sociológica?


Consiste en “ver lo general en lo particular” (P. Berger), o lo que es lo mismo, sin
renunciar a ver la singularidad del individuo y sus acciones, éstas se determinan en el
grupo categoría, en la sociedad a la que se pertenece.
Estas categorías con que la sociedad nos “clasifica” determina nuestras experiencias
vitales. Si se acepta esta premisa, empezamos a pensar en términos sociológicos.
Implica ver las cosas de un modo diferente a como nos es familiar o damos por
supuesto. Al tiempo que se desarrolla la curiosidad científica sobre dichas “diferencias”.
Implica cuestionar que los hechos y las decisiones ocurren o son tomadas “sin más”,
sino que están condicionadas por la sociedad en que vivimos (Durkheim, El suicidio).
El trabajo del sociólogo es demostrar como las pautas y los procesos sociales terminan
afectando nuestras acciones y decisiones.

1.2 Características de la sociología


Alto nivel de generalidad. Otras ciencias sociales estudian aspectos de la sociedad
(economía, derecho); este aspecto debe interpretarse como una necesidad de
complementariedad, de interdisciplinariedad porque la realidad social así lo exige. La
labor del sociólogo consiste en determinar qué factores–de la multiplicidad que actúan en
cada realidad estudiada son los dominantes en cada situación. Ello conecta con la idea de
incorporar la perspectiva global.
Es una ciencia empírica: todos sus conocimientos provienen de la observación de
una realidad concreta.
Es una disciplina teórica, ya que no se limita a la observación de los hechos, ni a una
exposición cuantitativa de datos, sino que basándose en esos datos establecerá unas
generalizaciones. La teoría sociológica universaliza e integra conclusiones parciales que
aporta la investigación empírica. En este sentido, una teoría es un enunciado que expresa
cómo y porqué unos determinados hechos están relacionados.
Es una disciplina abierta, esto es, no caben dogmatismos, las proposiciones deben
ser examinadas y comprobadas.
Es una ciencia cuya metodología es objetiva, que busca la verdad a través de la
investigación racional de los datos que nos proporciona la realidad.
Ha de ser crítica social. El sistema ha de reivindicar su independencia por encima de
los intereses creados que puedan comprometer su objetividad. Esta característica
proporciona al sociólogo el carácter de miembro “activo de la sociedad”, ya que su
conocimiento hace que sea más difícil aceptar “las cosas como son”, permite, a través de
su mejor y mayor conocimiento, su transformación.
El sociólogo debe, al mismo tiempo, aspirar al distanciamiento del objeto de estudio
y, en consecuencia, al etnocentrismo, esto es, evaluar otras realidades sociales desde la
perspectiva propia.
El conocimiento sociológico termina siendo parte de la sociedad. Tiene, por tanto, un
impacto sobre la sociedad, sobre el objeto de estudio.

Lo social, lo justo e injusto. Pensemos desde una propuesta sociológica…


1) Injusticia como mala distribución de los bienes y beneficios provenientes de la
cooperación social. La injusticia se produce a partir de que los criterios para distribuir
la riqueza —de ser hechos públicos—no podrían ser aceptados por todos, especialmente
por aquellos que reciben menos; ahora bien: a) estos criterios pueden ser o no
institucionales; b) los bienes no se limitan a lo material sino a todo tipo de recursos en
beneficio de las personas.

2) La injusticia como exclusión implica acciones o políticas públicas que excluyen a


quienes, en principio, son legítimos receptores de la distribución de bienes y beneficios.
Las víctimas de la exclusión pueden ser personas o grupos.

3) La injusticia como desempoderamiento consiste en explotar la vulnerabilidad de las


personas; las víctimas de esta forma de injusticia no son tomadas en cuenta como sujetos
de derechos.

1.3 Principales teorías en Sociología


Los principales paradigmas en sociología:

• Funcionalismo
• Teoría del conflicto
• Teoría de la acción

FUNCIONALISMO

El funcionalismo es un paradigma teórico según el cual la sociedad es un sistema


complejo cuyas partes encajan entre sí, produciendo equilibrio y estabilidad social.
Entiende las estructuras sociales en términos defunciones sociales que cumplen. Según el
funcionalismo, toda estructura social (la familia, por ejemplo) contribuye al
funcionamiento de la sociedad. Buscan identificar las estructuras de las que se compone
la sociedad y las funciones que cumplen cada una de ellas.

Desarrollo del paradigma funcionalista: está ligado al desarrollo de la sociología


americana, fundamentalmente después de la Segunda Guerra Mundial, y en concreto la
figura que realmente llevó al funcionalismo a su máxima difusión fue Talcott Parsons
(1902-1979).

CRITICAS AL PARADIGMA FUNCIONALISTA:


Excesivo hincapié en el orden natural de la sociedad, el desorden es visto como una
patología a resolver. Es un presupuesto difícil de mantener cuando se ven variaciones tan
sustanciales entre las distintas sociedades y en las mismas sociedades a lo largo del
tiempo.

Además, al cargar tanto las tintas en el equilibrio y la estabilidad se corre el peligro de


olvidar la otra cara de la moneda: la desigualdad y los conflictos sociales.

Teoría del conflicto


Bajo este rótulo se agrupan las teorías sociológicas que analizan la sociedad desde el
punto de vista de la desigualdad, el conflicto y el cambio social.
Para los partidarios de esta corriente las estructuras sociales lo que hacen es perpetuar
la distribución desigual de los recursos económicos y políticos entre la población. Se
resaltan las relaciones de dominación tanto entre diferentes países como dentro de ellos,
y que los enfrentan entre sí. Y se analizan las estrategias de los grupos o países que
dominan para mantener esa posición de poder, y de los dominados para intentar mejorar
su posición. Esta misma reflexión se extrapola a la relación entre clases sociales.
Por último, decir que los que se sitúan en esta línea no sólo se conforman con describir
y explicar cómo funciona la sociedad, sino que también tienen como objetivo influir en
ellas con la finalidad de reducir las desigualdades. Tienen un compromiso social en ese
sentido. Esta idea viene desde el mismo Karl Marx, principal inspirador de esta corriente.

CRITICAS AL PARADIGMA DEL CONFLICTO:


Se ha dicho que al destacar tanto las desigualdades y los conflictos deja de lado aquellos
otros mecanismos (valores compartidos, interdependencia entre las personas, etc.) que
favorecen el equilibrio y la paz social.
También se les censura a los que trabajan en esta línea que en la medida en que tienen
objetivos políticos, no pueden decir que están haciendo investigación científica.

EL PARADIGMA DE LA ACCIÓN
El análisis de que se parte son las interacciones entre las personas en los distintos
contextos sociales. Se trata, por tanto, de un conjunto de teorías a nivel micro desde las
que se analiza cómo los actores dotan de significado el mundo que les rodea.

El origen de este paradigma es M. Weber (1864-1920), para el que: las acciones de


las personas y el significado que ellas mismas dan a estas acciones van configurando la
sociedad.

Se trata de entender el contexto social desde la óptica de los individuos que participan
en él.

Al orientar las acciones en un sentido u otro, las ideas y especialmente los valores y
las creencias, terminan haciendo que la sociedad se desarrolle en direcciones distintas

CRÍTICAS AL PARADIGMA DE LA ACCIÓN

Al centrarse en una perspectiva micro, tiende a perder de vista la influencia de las


variables estructurales (clase, raza, religión...)
Teoría del conflicto social (PRINCIPALES TEORÍAS SOBRE EL CONFLICTO
SOOCIAL)
• No es autónoma
• Forma parte de una concepción global de la realidad social y su funcionamiento.
Teorías concensualistas
• La organización de cualquier sistema social tiende a la autocompensación entre
los actores y las fuerzas que articulan su estructura y su funcionamiento.
• Los conflictos sociales son considerados situaciones anómalas, producto de una
alteración en el discurso normal de la vida social.
• Debe explicarse de manera contundente.
Teorías conflictivistas
• La sociedad encierra dentro de si una serie de contradicciones y objetivos
colectivos contrapuestos que generan confrontaciones de interés.
• El conflicto es inherente a cualquier dinámica social.
• Es un imperativo estructural y un motor de cambio social.
MARXISMO
• Es la corriente intelectual que más a contribuido a explicar el conflicto social.
• Aportaciones teóricas y prácticas que han sido utilizadas en otros ámbitos
ideológicos y metodológicos.
• Utiliza el conflicto social como valoraciones de factores de cambio social
creativo.
• La consideración de la rebeldía popular como algo más que protestas contra las
injusticias o respuestas desesperadas ante situaciones extraordinarias.
Causas del conflicto social
• …“La historia de todas las sociedades habidas hasta hoy ha sido la historia de
la lucha de clases”…
• El conflicto es inherente a todo sistema social, es un imperativo mientras la
sociedad siga articulándose de manera clasista.
Las tensiones sociales tienen dos orígenes que se complementan:
• De orden social: las actitudes de las clases antagónicas en cada sociedad.
La clase que ejerce como grupo dirigente en términos políticos y económicos y la clase
sometida pero con aspiraciones a dejar de serlo.
La actitud de la clase dirigente es esencialmente conservadora manteniendo una actitud
hostil hacia la innovación y su autoreproducción como clase dominante.
• De tipo socioeconómico: la interacción entre las fuerzas productivas y las
relaciones de producción.
Existen contradicciones tanto por las diferencias de clases como la dicotomía que puede
producirse entre la división social del trabajo y la riqueza.
Clase social
• Sector en el que queda dividida la sociedad según el estadío en que se encuentren
las relaciones de producción existentes.
• Existe, generalmente, un antagonismo, es decir, una clase dominante y otra
sometida.
• El marxismo entiende que las clases sociales son engendradas según el modelo de
producción
Actualmente
• Se tiene una concepción dinámica de las clases sociales dado que estas se
constituyen a partir de determinadas condiciones socioeconómicas, a través de
experiencias históricas.
Aporte importante del Marxismo
• Los movimientos sociales no son simples reacciones contra la injusticia sino que
también surgen a partir de los intereses de clases
La Movilización
Forma en que el proletariado se organiza y diseña estratégicamente su acción política y
social.
FUNCIONALISMO
• La sociedad es una estructura integrada en la que toda institución que existe
satisface una necesidad social.
• El sistema social nace para cumplir ciertas funciones:
a) Adaptabilidad al entorno.
b) Logro de metas
c) Conservación de sus pautas de operación interna.
d) Mantenerse integrado.
Cada una de estas funciones genera una serie de instituciones
Los conceptos básicos del Funcionalismo son:
1. SISTEMA SOCIAL
Una pluralidad de actores individuales que interactúan entre sí en busca de una
gratificación en términos utilitarios.
2. ESTRUCTURA
Dimensión estática del sistema social. Se conforma en torno a las pautas organizativas
que dan coherencia al sistema: valores, normas, el Estado como máximo representante
3. FUNCIÓN
Aspecto dinámico del sistema, relacionado con el ámbito de acción social.
• Paradigma funcional principal: Las funciones latentes de una institución o
conducta explican la existencia de esa institución y conducta.
• Paradigma funcional fuerte: Todas las funciones o modelos de conducta tienen
una función que explica su presencia.
• Paradigma funcional débil: Una institución o conducta tienen consecuencias
que: a) son beneficiosas para la estructura del sistema social dominante, b) no son
buscadas por sus actores, c) no son reconocidas por los beneficiarios como
debidas a esas conductas.
Funcionamiento de la Sociedad en 3 grandes principios teóricos
1. Unidad funcional: La armonía en el funcionamiento del sistema social, la
ausencia de conflictos y una tendencia favorable al consenso.
2. Indispensabilidad: toda costumbre, objeto material, idea o creencia desempeñan
algún papel indispensable para el conjunto de la sociedad y para el funcionamiento
del sistema.
3. Sistema normativo: la organización social sobrevive porque los actores
comparten orientaciones cognitivas y un conjunto articulado de fines y valores.
Conflicto social
• Es considerado una traición a los intereses colectivos o un serio peligro para ellos.
• Se hablaba de malos entendidos con respecto a los planes de acción de los actores
sociales o desviaciones con respecto al sistema normativo, produciéndose
interpretaciones egoístas del mismo.
A partir de los años 50
• El conflicto social se empieza a ver como un proceso de acción social que
contribuye a la estabilidad y perdurabilidad de los sistemas sociales. Pasa a
hablarse entonces de las funciones del conflicto social.
TEORÍAS VOLCÁNICAS
• La lucha surge en un momento en que los actores alcanzan un nivel insostenible
de crispación.
• Existe un umbral indefinido a partir del cual el grupo social considera que su
situación es una injusticia intolerable y, es a partir de allí que estalla el conflicto.
El proceso se puede sintetizar en dos fases
1. Acumulación de ansiedad y frustraciones, producidas por una drástica restricción
de las aspiraciones que albergaba el actor social.
2. Arranque espontáneo de ira popular.
El proceso generador del conflicto se concretaría en 4 grandes fases:
1. Desequilibrio sistemático en la sociedad.
2. Intransigencias de las elites a la hora de admitir reformas.
3. Perdida de legitimidad de las elites gobernantes.
4. Un acontecimiento fortuito desencadena la revuelta
NUEVAS TEORÍAS DEL CONFLICTO SOCIAL
• Nace como un intento de dar respuesta científica a nuevos movimientos sociales.
• Dos grandes pensadores fueron Olson y Tilly
OLSON
• Partía del individuo para desarrollar su teoría y llegaba a el también para
concluirla: un individuo se suma a un movimiento por una elección racional
basada en criterios coste/beneficios. Es decir, porque tiene expectativas fundadas
en ello le va a aportar beneficios objetivos.
• Los grandes movimientos sociales tienden a mostrarse incapaces de evitar que los
beneficios obtenidos por el movimiento se repartan entre amplios colectivos
sociales no movilizados en igual medida que entre los militantes comprometidos.
TILLY
• Incorpora el concepto de OPORTUNIDADES POLÍTICAS, es decir, el
surgimiento de un movimiento se encuentra condicionado por los signos de
debilidad que muestren la clase dirigente.
• Es el conflicto social el que induce una determinada forma de percibir los
problemas de la realidad en clave de crispación y crítica: radicaliza posturas
políticas o éticas, señala culpables, pone de manifiesto los problemas o incluso
los agrava.
Todo movimiento social es una acción racional basada en planteamientos
estratégicos interpretados en clave política
• Se pone el acento en 3 fundamentos:
1. Recursos disponibles.
2. Expectativas de éxito.
3. Dinámica de desarrollo del conflicto
Recursos Disponibles
• Precondición para cualquier lucha social. Sólo se revela aquel que dispone de
instrumentos de oposición que le garanticen cierto grado de seguridad personal y
que le aporten confianza racional en el éxito.
Expectativas racionales de éxito
• Hay un cálculo de costos/beneficios previsibles. Sin esto la movilización no sería
posible.
• Generalmente los cálculos se hacen en relación a cuestiones políticas o utilitarias.

Tema 4: Teorías sociológicas clásicas y


contemporáneas. Nociones Básicas.
Los clásicos de la teoría sociológica en los debates contemporáneos: Weber,
Durkheim y Simmel
Introducción
Después de la década de 1980, la teoría sociológica clásica sufrió un embate desde el seno
de la misma disciplina que, de acuerdo con Gane1, fue motivado por las transformaciones
sociales de la época, es decir, por la emergencia, a nivel global, de nuevas estructuras
económicas, sociales, políticas y culturales. Sociólogos como Anthony Giddens, Pierre
Bourdieu y Jürgen Habermas encaminaron gran parte de su obra a desarrollar andamiajes
teóricos que partieron de los postulados de los clásicos de la disciplina.
La revisión de los clásicos de la teoría sociológica como una de las tareas centrales
en la disciplina
El grado de institucionalización que hasta el momento ha logrado la sociología no puede
entenderse sin considerar los desarrollos teóricos construidos por sus padres fundadores.
Camic y Gross sostienen que en la disciplina es posible identificar, al menos, ocho
líneas o agendas de investigación:
1) la generación de herramientas para el análisis empírico -por ejemplo, la preocupación
de Bourdieu, Chamboredon y Passeron en torno a la construcción del objeto en la
sociología-;
2) la síntesis de múltiples enfoques teóricos -el proyecto de Giddens y Bourdieu para
conjuntar analíticamente la acción y la estructura, así como la inquietud de Jeffrey
Alexander por vincular los niveles de análisis micro - macro -;
3) el perfeccionamiento de programas de investigación existentes -por ejemplo, la
incorporación de las estructuras sociales en los modelos explicativos de la escuela de la
elección racional-,
4) el diálogo entre distintas perspectivas teóricas -los trabajos encaminados a comparar
los aportes de los clásicos de la teoría sociológica-;
5) el surgimiento de propuestas orientadas a ampliar conceptual, social y políticamente
enfoques teóricos existentes, como es el caso de la teoría crítica contemporánea;
6) la importancia de recuperar postulados de clásicos de la sociología como Durkheim,
Simmel, Marx y Weber en las agendas contemporáneas;
7) el diagnóstico de las condiciones sociales contemporáneas -el desarrollo de in-
vestigaciones en torno a la sociedad del riesgo, las consecuencias no deseadas de la
modernidad y la contingencia-; y
8) la discusión sobre el futuro de la sociología. En este sentido, la recuperación de las
teorías y postulados de los clásicos de la disciplina es una tarea pertinente y necesaria en
los debates contemporáneos.
La sociología clásica surge en el marco de las sociedades europeas en el siglo XIX; en
particular, de los cambios producidos por la revolución industrial.
el periodo que va de 1890 a 1920 es central en la formación de la sociología como una
disciplina autónoma -como un sistema autopoiético, es decir, es el que produce sus
propios componentes. Es necesario, por lo tanto, reconocer los elementos que forman los
sistemas sociales y que son creados por estos mismos sistemas.
La sociología tiene como antecedente los trabajos de Saint-Simon y August Comte.
Precisamente, fue éste quien en el volumen cuatro de su obra Filosofía Positiva hizo
referencia al término sociología. No obstante, fue hasta Émile Durkheim que se
establecieron las bases para la construcción de una disciplina con un objeto de estudio
propio: lo social
Sin lugar a dudas, los teóricos clásicos construyeron un lenguaje e ideas que nos son
comunes entre quienes nos adscribimos a la disciplina. Categorías como clase, conflicto
social, racionalidad, división del trabajo, rol social, interacción y socialización siguen
siendo centrales para comprender a las sociedades contemporáneas. Las razones para
defender la relevancia de los clásicos de la sociología son diversas. Además del
vocabulario común, los clásicos brindan la posibilidad de identificar temas y procesos
que, aunque con otras características, continúan presentándose. Nos referimos a la
anomia, la explotación, la alienación, el capitalismo, las desigualdades, por destacar algu-
nos ejemplos
Durkheim: suicidio y los cambios en las sociedades contemporáneas
La sociedad moderna se caracterizó por el proceso de secularización que implicó el
surgimiento de sistemas autoreferenciados y autopoiéticos. La sociología es un ejemplo
de ello, siendo central la contribución de Durkheim en su configuración como disciplina
autónoma con un objeto de estudio propio.
De acuerdo con Maleševi1, junto con Marx y Weber, Durkheim fue parte de lo que puede
etiquetarse como “la Santísima Trinidad”
Si bien la sociología de Durkheim se nutre de manera importante de la propuesta
positivista de Comte, se distanció de la misma al ir más allá de lo que él consideraba
nociones vulgares o prenociones. Durkheim estaba comprometido con otorgarle un
carácter objetivo y metódico a la sociología con el objetivo de no condenarla “a seguir
siendo una rama de la filosofía general”;
Para Durkheim, la pretensión de construir una disciplina científica implica considerar
como objeto de conocimiento a los hechos sociales.
Los hechos sociales por tanto, son “acontecimientos que están fuera de toda subjetividad”.
A Durkheim le preocupó el proceso de secularización de las sociedades modernas que,
gradualmente, fue dejando de lado a la religión como la fuente principal de la cohesión
social.
En sus obras puso énfasis en el proceso de individualización y en la transformación de
los lazos sociales, dando lugar a categorías como la anomia.
De igual forma, en El suicidio, Durkheim contribuye al método en la sociología, pues
construye al suicidio como una categoría social cuya manifestación responde a
determinadas formas sociales -que se constituyen como factores causales-. En adición,
identifica una nueva manifestación del suicidio (el suicidio anómico) cuyas causas no
dependen del tipo de vínculos en la sociedad, “sino del modo como ella los reglamenta”
Weber: la relevancia del sentido, la comprensión y los tipos ideales en las
investigaciones actuales
Al igual que Durkheim, la contribución de la obra de Max Weber no se circunscribe
únicamente al campo de la sociología. El sociólogo alemán ha influido en otras disciplinas
como la ciencia política, la economía y la historia.
Weber tuvo como preocupación central el cambio social y los efectos que éste supone.
Una parte importante de sus esfuerzos se dirigieron al análisis de la religión en países
como China, India y el Medio Oriente, lo que le permitió sostener que los sistemas de
creencias influyen en el cambio social. En este sentido, la obra de Max Weber partió de
la crítica al materialismo para ubicar a las ideas como factores causales.
Weber, al igual que Simmel, puso atención en el cómo “las cosas ocurren”, más allá de lo
que podría ser deseable. Este debate ha sido central en la sociología. Weber de ninguna
manera rechaza la existencia de valores, pues éstos influyen en las problemáticas que
consideramos pertinentes abordar, no obstante, lo anterior no significa que la ciencia debe
cumplir un fin determinado.
En este sentido, los valores –mismos que pueden ser definidos como ideas o concepciones
son importantes en la sociología weberiana.
Weber sostiene que ésta es “una ciencia que pretende entender, interpretándola, la acción
social”. Dicha forma de acceder al objeto de conocimiento dio pie a debates en torno a la
capacidad analítica que ofrece la acción social. Para Max Weber, la acción social —
conducta referida de otros— y, particularmente, el sentido que la orienta, es una de sus
preocupaciones centrales.
Tal disputa fue resuelta por Weber a partir del tipo ideal, cuya pretensión es comprender
el sentido y explicar sus efectos. Al respecto, Weber desarrolló un conjunto de categorías
como acción social, Estado legal-racional, racionalidad, burocratización, carisma y
dominación a partir de la construcción de tipos ideales, definidos como abstracciones
generadas a partir de elementos manifiestos en la realidad.
En específico, los tipos ideales de la acción social —racional con arreglo a fines, racional
con arreglo a valores, afectiva y tradicional— suponen comprender el sentido para,
posteriormente, identificar sus efectos.
La importancia de la propuesta weberiana influyó en el desarrollo de trabajos como la
teoría de sistemas de Parsons y en la propuesta de Michels sobre la oligarquización de los
partidos. Por su parte, Habermas parte de la categoría acción instrumental con arreglo a
fines para proponer otro tipo de racionalidad: la comunicativa –es decir, la acción
orientada al entendimiento-.
La religión ocupó parte de la atención de Weber, influyendo de manera contundente en la
agenda de investigación en torno a los fenómenos religiosos.
Simmel: la interacción social y la moda en las investigaciones sociológicas
contemporáneas
Si bien la preocupación de Simmel se concentró en los procesos de socialización y en la
interacción, esto no significa que su andamiaje teórico no tenga la envergadura de las
grandes teorías de pensadores como Marx, Weber y Durkheim. Precisamente, él también
construyó un diagnóstico de la modernidad al que dio el nombre de la tragedia de la
cultura. Al igual que sus contemporáneos, Simmel tuvo como preocupación medular la
definición del objeto de conocimiento en la sociología. De acuerdo con Zabludovsky47,
para Simmel, el objetivo de esta disciplina es dar cuenta de los procesos de socialización.
Más allá de las estructuras sociales, las sociedades tienen lugar cuando los individuos
establecen interacciones
El vínculo social estará influido por la cantidad, es decir, por el número de individuos que
participan en la interacción. Así, su perspectiva microsociológica desentraña la dinámica
de la socialización. Simmel, además, puso énfasis en la construcción de tipos o formas
sociales que permitan ubicar determinadas formas de interacción social. En estos tipos
sociales, el término distancia social
En este sentido, la cultura objetiva se constituye por todo lo que es creado por la cultura
subjetiva, entendida como la capacidad de creación que tienen los individuos. Sin
embargo, la cultura objetiva toma vida propia más allá de la voluntad de quienes les dieron
origen. Precisamente, la música, la moda, la religión, la economía, el dinero, la política,
por mencionar algunos ejemplos, forman parte de la cultura objetiva al desprenderse de
sus entes creadores y tomar vida propia.

BLOQUE III: Sociología y Enfermería.

Tema 5: Persona y Sociedad. Acción e interacción


social.
Introducción
Comencemos en primer lugar por la pregunta ¿quién era Ismael Quiles?
Ismael Quiles fue un filósofo y sacerdote jesuita. Nacido en la localidad valenciana de
Pedralba el 4 de julio de 1906.
Ingresó a los dieciséis años en la Compañía de Jesús y en 1930 obtuvo el Doctorado en
Filosofía en el Colegio Máximo San Ignacio de Sarriá en Barcelona. A raíz de la
expulsión de la Compañía de Jesús de España durante la Segunda República que afectó a
3001 jesuitas y a 621 estudiantes salió del puerto de Barcelona en enero de 1932 en
dirección a Buenos Aires llegando el día 4 de marzo del mismo año.
Es ordenado sacerdote en1933 y funda en Argentina junto a otros jesuitas en el año 1956
la Universidad del Salvador en Buenos Aires, de la que fue Rector y a la que estuvo
vinculado toda su vida.
Autor de una extensa e importante obra con más de treinta títulos, entre los que
destacamos: La persona Humana (1942); Escritos Espirituales (1942); Aristóteles: vida,
escritos, doctrina (1944); Filosofía del cristianismo (1944); San Isidoro de Sevilla (1945);
Libertad de enseñanza y libertad religiosa (1946); Persona y Sociedad (1947); La esencia
de la filosofía tomista (1947); Heidegger y el existencialismo de la angustia (1948); etc.

Fue profesor de la Universidad del Salvador, de la que fue Decano de la Facultad de


Filosofía.
Fue designado delegado por el gobierno argentino ante la XII Conferencia General de la
UNESCO en París.
Perfil filosófico
Ismael Quiles ha dedicado su vida a la investigación filosófica del tema de la persona,
recogiendo el pensamiento de Occidente y de Oriente.
Quiles es pues un filósofo personalista. Su pensamiento tiene influencia tomista pero con
nuevos elementos. Es también un racionalista moderado y dialogante. Recibe influencias
de Maurice Blondel, Gabriel Marcel, Karl Jaspers y sobre todo de Martin Heidegger.
El punto de partida de su filosofía es el análisis de la existencia humana poniendo el
acento en la existencia singular y concreta. Señala que lo más importante y característico
de la persona es su interioridad, su “in-sistencia”. La filosofía que defiende es una vuelta
de la persona hacia su interior, que le posibilita conocerse a sí mismo y ser él mismo. A
esta filosofía la llamará in-sistencialismo que opone al existencialismo.
Piensa que el problema del existencialismo es que ha centrado demasiado sus análisis en
la vida exterior de la persona, en las cosas exteriores, olvidando que lo mejor de la persona
es su interioridad, su “in-sistencia”.
Cree que el hombre actual se siente demasiado atraído por las cosas exteriores, se pierde
en ellas lo que le incapacita para conocerse. La vida puramente exterior dirá es como “si
fuéramos corriendo detrás de las mariposas que revolotean alrededor nuestro”, también
ha escrito sobre la situación del hombre actual y constata la situación del hombre en
nuestros días para afirmar: “El hombre perturbado de nuestro tiempo”.
La filosofía in-sistencial
El concepto de in-sistencia que defiende I. Quiles etimológicamente viene de la palabra
latina “in-sistere” que significa “estar sentado en sí mismo”. La in-sistencia es la vuelta
al interior de sí mismo, es la realidad más profunda y auténtica de la persona. Todas las
otras características de la persona como son su racionalidad, su libertad, su deseo de
transcendencia tienen su fundamento y raíz en la “in-sistencia”.
El concepto de persona
Para nuestro autor la persona es un ser contingente, racional y libre. Ha señalado que lo
que constituye esencialmente a la persona es: ser un sujeto, es decir, ser un centro de
actos; tener conciencia de sí misma; ser autónoma por tener libertad y responsabilidad;
tener un cuerpo material; un ser contingente, es decir tiene insuficiencia ontológica y por
tanto depende del ser Absoluto; tiene capacidad para establecerse un fin propio; pertenece
al orden espiritual del ser.
La persona afirmará “es una naturaleza que, por estar sumergida en la materia, debe
afrontar especiales responsabilidades y cumplir una misión, encargada por Dios sólo a la
persona humana”.
En cuanto a la sociedad señala que está integrada por personas. La persona humana
aparece dentro de la sociedad, en su propia estructura y sólo en la sociedad se realiza la
persona en toda su perfección.

La persona está instalada dentro de un orden jurídico del cual no puede evadirse.
La persona conserva su propio valor y autonomía, tiene autoconciencia, autocontrol y
autodecisión frente a la sociedad.
Existe una armonía plena entre lo social y lo individual en la persona humana.
Quiles señala que la persona humana acentúa su autonomía frente al Estado. El Estado es
un puro medio para que la persona pueda realizar su finalidad social.
Defiende que es posible un orden social jurídico lleno de armonía, en el cual todas las
personas se encuentren y se reconozcan solidarias de un fin común, de su proyecto común,
proyecto que converge a la perfección con el proyecto individual de cada persona, con su
desarrollo individual.
La persona moral
La persona humana es una obra de Ismael Quiles publicada en 1942. La persona humana
lleva de subtítulo Fundamentos psicológicos y metafísicos. Aplicaciones sociales. Está
dividida así pues en tres partes. Es en esta tercera parte aplicaciones sociales donde hemos
centrado nuestro trabajo.

Para nuestro pensador la persona humana está capacitada para proponerse un fin propio.
Es capaz también de trazarse su programa de vida y de acción.
La persona tiene unidad y autonomía. La autonomía de la persona no es absoluta sino
relativa, necesariamente relativa. Relativa o referida a algo que debe tener en cuenta. La
razón es porque la persona humana no es autosuficiente sino menesterosa, necesitada,
indigente, deficiente, no lo puede todo.
La persona es capaz de trazarse cualquier programa de vida pero no está en su mano eludir
o evitar sus consecuencias. La persona se encuentra toda su vida en una perpetua
encrucijada, teniendo necesariamente que elegir.
Tiene una naturaleza, un cuerpo, una inteligencia y siente o aspira con todo su ser y todas
sus tendencias a un ideal supremo de felicidad y de perfección que adquiere en el mismo
momento de nacer.
La persona elige su programa de vida y tiene que realizarlo pues lo considera su fin
último, su última perfección.
La persona. Sujeto de obligaciones y derechos
Existe en derecho una noción clásica que es la de sujeto jurídico. Esta noción sólo
reconoce a la persona como sujeto jurídico porque sólo la persona es sujeto de
obligaciones y derechos debido a que la persona es un ser racional responsable de sus
actos.
Hay que distinguir entre individuo y persona. El individuo es parte individual de la
especie puede ser no racional. La persona es racional y tiene derechos y obligaciones. El
individuo puede o no puede ser persona, pero la persona es por definición individuo.
La persona tiene relaciones con la sociedad. La sociedad no es un ser físico, sino un ser
que pertenece al orden moral.
La sociedad es real pero no es un sujeto sino un conjunto de sujetos unidos por relaciones
en las que interviene la voluntad humana.
La persona incluye en su esencia una doble función: individual y social
La esencia de la persona humana tiene dos características fundamentales de las que no
puede despojarse. La persona en sociedad es una totalidad metafísica autónoma.
Señala Quiles con insistencia que la persona ha de formarse un plan propio e individual,
que debe cumplir y del que debe responder personalmente ante Dios.
Este plan de vida constituye para la persona una obligación absoluta a la que no puede en
forma alguna renunciar.
La persona queda mutilada, sin desarrollo, truncada cuando permanece aislada, encerrada,
limitada en la esfera de su pura individualidad o subjetividad.

Ante la esencial deficiencia de la persona sólo se satisface y complementa en la sociedad,


en la intersubjetividad.
Por tanto, la persona incluye en todo su ser y su obrar una doble función: la individual y
social.
Relaciones entre persona y sociedad

En el hombre diferencia Quiles el individuo y la persona. El individuo es un fragmento


individual de la especie, no racional, no tiene derechos ni obligaciones. La persona es
racional, tiene derechos y obligaciones. El individuo puede o no puede ser persona pero
la persona es necesariamente individuo.
Quiles afirma la distinción en todo ciudadano entre individuo y persona y piensa que esta
distinción es la clave de todos los grandes problemas sociales. Es la teoría que opone en
el hombre el individuo a la persona.
La sociedad es conjunto de personas que integran la nación y también el organismo
director que se llama Estado que garantiza los derechos de la colectividad.
El individuo para la sociedad, la sociedad para la persona

El individuo es para la sociedad, y la sociedad es para la persona. La explicación que hace


Ismael Quiles de esta afirmación es diferenciar los conceptos de individuo, de persona y
sociedad.
Así el individuo lo concibe como parte de la sociedad y lo asocia a lo material y lo
temporal en el ser humano. Quiles afirmará que: “Las relaciones entre el individuo y la
sociedad suelen fundarse en la consideración de que el individuo es parte de la sociedad;
y como parte está subordinada al todo, así el individuo está subordinado a la sociedad. Si
suponemos que al individuo pertenece lo material y lo temporal en el hombre, estos
bienes, propios del individuo, están subordinados al bien del todo (la sociedad) pues ésta,
como tal, es superior a aquel”.
Dos importantes citas han destacado del capítulo II referente a La comunidad humana que
dice: “Porque el principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones sociales es y debe
ser la persona humana, la cual, por su misma naturaleza, tiene absoluta necesidad de la
vida social”,
El otro texto es el siguiente: “El orden social, pues, y su progresivo desarrollo deben en
todo momento subordinarse al bien de la persona, ya que el orden real debe someterse al
orden personal, y no al contrario.
El concepto de persona moral
Para precisar el concepto de persona moral Ismael Quiles elabora cuatro propiedades: 1.
La persona es un continuo hacerse; 2. La persona está en un continuo peligro; 3. La
persona tiene grados; 4. La persona tiene su acabamiento.
La persona es un continuo hacerse (Acción)
La primera propiedad de la persona moral radica en que está continuamente haciéndose,
realizándose.

La persona realiza, lleva a cabo su programa de vida mediante una serie continua de actos
que siguen su plan o proyecto preconcebido.
La serie de actos tiene que continuarse a cada momento con un acto nuevo.
La persona moral tiene como fundamento sus actos y es básicamente sus actos.
La persona es (está) en un continuo peligro

Por causa de que la persona está continuamente realizándose, haciéndose pues no está ya
hecha de una vez y para siempre, por esta razón está en peligro. La persona no es estática
sino dinámica, está siempre en continua realización o autorrealización. Esto es así porque
la persona tiene libertad, tiene la posibilidad de elegir necesariamente entre los dos
programas de vida (bueno y malo), por lo cual la persona resulta estar en continuo peligro.

La persona en virtud de su libertad puede sucumbir o claudicar ante su verdadero


programa de vida o ideal que la llevaría a su perfección.
En efecto son muchas las ocasiones o tentaciones que invitan a la persona a dejarse llevar
por lo fácil, por lo que todos hacen, eligiendo un programa de vida equivocado,
moralmente desordenado dice Quiles. Así la persona está en permanente peligro de
perderse.
Y será necesaria la lucha para qué la persona pueda mantenerse en el programa de vida
buena, de su ideal.
La persona tiene sus grados
La persona moral tiene su crecimiento y cada persona alcanza un grado determinado.
El crecimiento de la persona consiste en aproximarse lo más posible a su ideal supremo.
Así como la persona va adquiriendo más clara conciencia de su propio ideal, así se va
conformando su vida y su ideal.
La persona tiene su acabamiento
La persona siempre puede progresar. Siempre se puede ser mejor o peor. La persona
llegará a su última perfección cuando llegue a poseer de manera definitiva el bien
supremo a que aspira, o sea a Dios para nuestro pensador.
Persona, cuidado, enfermería.
Conocer significa entender las necesidades del otro y ser capaz de cuidar
adecuadamente, saber las capacidades y fortalezas propias para responder como la
persona espera; este conocimiento puede ser explícito o implícito.
Alternar ritmos, establecer movimientos de ida y vuelta entre los momentos del
cuidado, centrarse en los detalles a veces y en otras ocasiones en el panorama más amplio
de la persona, realizar acciones o no hacer nada y observar permanentemente las acciones
y omisiones para retroalimentarlas.
Paciencia, permitir que el otro crezca en su propio tiempo, en su propio camino y a su
propio ritmo.
Honestidad, estar abierto a uno mismo, para los demás, y verlos como realmente son y
como soy yo mismo, se tiene que ser auténtico en el cuidado.
Confianza, permitir que el otro crezca en su propio tiempo a su manera para ser mejor,
lo que implica un riesgo y un salto a lo desconocido, representa creer en el otro en donde
ambos crecen.
Humildad, siempre hay algo más que aprender, incluyendo el aprendizaje de la persona
y de los propios errores; la humildad también significa superar pretenciosas actitudes.
Valor, esta fortaleza es fundamental, ya que el cuidado es un viaje a lo desconocido en
cualquier relación humana.

SOCIOLOGÍA Y SALUD. REFLEXIONES PARA LA


ACCIÓN
Abordar la esfera de la salud, independientemente de la esfera social, sería asumir modelo
abstracto y unilateral que nos daría una visión distorsionada de la realidad puesto que el
hombre al que se quiere brindar salud es un ser vivo que piensa, siente, actúa y se
desarrolla en sociedad.
Abordar la esfera de la salud, independientemente de la esfera social, sería asumir un
modelo abstracto y unilateral que nos daría una visión distorsionada de la realidad puesto
que el hombre al que se quiere brindar salud es un ser vivo que piensa, siente, actúa y se
desarrolla en sociedad.
La sociología y la salud pública a partir de sus definiciones conceptuales
La sociología es la ciencia que estudia las regularidades del desarrollo y funcionamiento
de los sistemas sociales, tanto globales como particulares. Estudia la concatenación de
los distintos fenómenos sociales y las regularidades de la conducta social del hombre.
Una definición más pragmática señala que se ocupa de la vida social humana, de los
grupos y sociedades.
En el concepto original de salud pública, su autor, el sanitarista norteamericano Winslow,
la define como el arte y la ciencia de prevenir las dolencias y discapacidades, prolongar
la vida y fomentar la salud y la eficiencia física y mental, por medio del esfuerzo
organizado de la comunidad para el saneamiento del ambiente, el control de las
enfermedades, la educación de los individuos, la organización de los servicios médicos
para el diagnóstico temprano y el tratamiento preventivo de las enfermedades, y del
desarrollo de un mecanismo social que asegure a cada uno un nivel de vida adecuado para
la conservación de la salud, organizando estos beneficios de tal modo que cada ciudadano
se encuentre en condiciones de gozar de su derecho natural a la salud y a la longevidad.
Como disciplinas particulares, la sociología de la salud y la salud pública tienen en común
que ambas son resultado de una profunda revolución filosófica y social, cuya esencia
consiste en abordar los fenómenos y procesos en el marco de sus relaciones más
generales. Ambas requieren de un pensamiento integrador y de una visión holística de la
realidad. Su nivel de análisis es la población, así como los distintos grupos y estratos
sociales que conforman la sociedad.
La salud pública como ciencia, como campo de acción y como doctrina, constituye la
orientación básica en lo conceptual y en lo práctico de la relación e interacción de las
Ciencias Sociales y la Salud, mientras el conocimiento sociológico ha sido determinante
para reconocer y explicar los problemas de salud colectiva, a punto de partida de las
características estructurales de las distintas sociedades.
Interacción de ambas ciencias en su devenir histórico
Si bien en las distintas etapas del desarrollo de las sociedades han existido formas
colectivas de enfrentar la salud y la enfermedad, lo que hoy se entiende por Salud Pública
se consolidó con el surgimiento del capitalismo como modo universal de producción.
Tres procesos fueron determinantes para ello:
• El nacimiento de la salubridad en Francia.
• El establecimiento de la Asistencia Social en Inglaterra, en 1848, con
la promulgación del Acta de Salud Pública.
• El establecimiento de la Seguridad Social para los trabajadores, en
1860, en Alemania.
En el desarrollo del pensamiento sanitario se han observado avances y retrocesos en los
que han tenido gran influencia la concepción de la clase dominante sobre la salud y la
atención médica así como el desarrollo científico-técnico.
Vista desde esta perspectiva, la salud deviene como un fenómeno estrechamente ligado a
las condiciones de vida de la población, que sólo puede ser explicado por medio de un
enfoque integral y sistémico.
Es un proceso inmerso en la dinámica social donde se pueden identificar seis grandes
dimensiones: biológica, ecológica, sociológica, psicológica, económica y de los servicios
de salud.
Aplicación práctica de la sociología a la esfera de la salud
En la esfera de la salud, al igual que en el resto de las esferas de acción del hombre hay
que destacar la existencia de 3 importantes instancias: la práctica, la producción de
conocimientos y la formación de recursos humanos, predominando la primera sobre las
dos restantes, puesto que la práctica es la que orienta hacia dónde hay que dirigir los
esfuerzos para la producción de nuevos conocimientos y determina cuáles aspectos deben
ser incluidos en la formación de los recursos humanos.
El abordaje sociológico resulta muy útil en la práctica de las acciones de salud para
determinar el problema en su carácter multifactorial. Junto a la epidemiología, ayuda a
medir su impacto; pero, además, facilita el establecimiento de las relaciones existentes
entre las condiciones de vida, determinadas conductas y factores de riesgo que pueden
desarrollar enfermedades. Al afrontar esta relación entre los factores sociales, la salud y
la enfermedad, el profesional de salud se adentra en relaciones de mayor complejidad,
tales como la influencia de la enfermedad o la salud sobre las conductas y viceversa;
dependencia recíproca que a su vez es influida por la relación del hombre con su entorno
social, por la posición socioeconómica que ocupa en este entorno y por su conducta social
propiamente dicha.
De todo lo anterior se desprende que el desarrollo de la salud no es un problema
individual, sino una condición y consecuencia de la acción social, pero que, a su vez, tiene
una respuesta individual que depende del tipo de afección, la personalidad y el
funcionamiento de las mediaciones sociales ante la enfermedad.
Y aquí se introduce otro factor que interactúa en el problema y que por su trascendencia
fue incluido en la definición aceptada por la Organización Mundial de la Salud, mediante
el vocablo bienestar: el aspecto subjetivo de la salud, que no solo es consecuencia de los
factores antes mencionados, sino que también influye en ellos.
la aplicación práctica de la sociología a la esfera de la salud: la producción de
conocimientos mediante la incorporación de los métodos y técnicas de la investigación
social que abordan al hombre en su integridad y ayudan a identificar problemas y
alternativas de solución desde la perspectiva de las audiencias-metas involucradas en
dichos problemas.
Evidentemente, cada uno de estos aspectos -desde la discusión teórica hasta los métodos
y técnicas particulares de investigación- constituyen, per se, materia de un tema de
desarrollo y requerirían de un curriculum desde el pregrado, con el fin de que los
proveedores de salud incorporen a su desempeño profesional los principios básicos de un
enfoque y práctica interdisciplinarios, planteamiento que nos acerca a la última instancia
que debemos abordar: la formación de recursos humanos.
En este sentido el método científico social no será auxiliar del científico natural, ni un
recurso para explorar aspectos complementarios; tampoco se trata de hiperbolizar el
enfoque sociológico, obviando la esencia biológica del proceso vital humano.
Ambos métodos han de formar un binomio integrador de las polaridades salud-
enfermedad, resaltando el carácter dinámico y multifactorial de dicho proceso con un
enfoque generalizador del problema de salud a partir de sus demandas intrínsecas.

Tema 6: La construcción social de la realidad, de


la salud y de la enfermedad.
A lo largo de los siglos, las representaciones sociales sobre salud y enfermedad han
cambiado dependiendo del momento histórico, las condiciones sociales, económicas,
políticas y culturales que caracterizan la época. Esto ha hecho que las comunidades se
muevan bajo diferentes paradigmas que marcan sus estados de salud y enfermedad.

Estos dos conceptos pueden ser abordados de diversas formas según el punto de vista.
Para Vergara:
1. La primera, relacionada con el punto de vista de los profesionales del área de
la salud (médicos, enfermeras, odontólogos, psicólogos, etc.), que le imprimen al
fenómeno
una mirada externa o ética, donde no se tiene en cuenta a la persona inmersa en la
experiencia, sino que se medicaliza la situación limitándola a un acontecimiento físico.
2. La segunda, es una mirada émica, que está ligada a la persona y a sus prácticas de vivir
con salud o enfermedad.

Según Harris (2), “los enunciados émicos describen los sistemas sociales de pensamiento
y comportamiento, cuyas distinciones, entidades o hechos fenoménicos están constituidos
por contrastes y discriminaciones percibidas por los propios participantes” (la comunidad
y a sus imaginarios de realidad, teniendo en cuenta su manera particular de vivir, pensar,
comprender y organizar el mundo).

Para Berger y Luckmann “La expresividad humana es capaz de objetivarse, o sea, se


manifiesta en productos de la actividad humana, que están al alcance tanto de sus
productores como de los otros hombres, por ser elementos de un mundo común”. Las
representaciones sociales son construcciones objetivas con sentido de realidad frente a un
mundo concreto y a unas formas de transitar por él, según un determinado conjunto de
personas que comparte una existencia común y situada.

Hay muchos tipos de grupos humanos que se crean ya sea por su cercanía geográfica, por
su religión, por su sexo, por su raza, por su idioma, etc., y se identifican entre sí por poseer
conocimientos objetivos homogéneos sobre temas concretos de su vida diaria. En este
sentido, el término “objetivo” se refiere a que en un contexto determinado existe un
sistema de signos con sus correspondientes significados y significantes que son usados y
aceptados de forma universal por todos los miembros de la comunidad.

Salud con enfoque social


La Organización Mundial de la Salud (OMS), como máximo líder en temas de gestión,
promoción y prevención, define la salud como “Un estado de completo bienestar físico,
mental y social, y no solamente como la ausencia de enfermedad o dolencia” (4). Es así
como, desde este tipo de definición hecha por una entidad oficialmente avalada por
gobiernos y población civil, se consolida una idea amplia de salud planteándola como un
recurso individual que influye en la vida personal y social, un derecho al que todos los
seres humanos deben tener acceso.
Este enunciado tiene sus antecedentes en otros documentos publicados también por la
OMS.
En 1978, durante la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud en
Alma-Ata, “un reflejo y una consecuencia de las condiciones económicas y de las
características socioculturales y políticas de un país y de sus comunidades, y se basa en
la aplicación de los resultados pertinentes de las investigaciones sociales, biomédicas”

Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud, cuyo tema central es Salud para Todos
en
el Año 2000. Este documento aboga por que la salud sea consecuencia de los cuidados
que
cada individuo se dé a sí mismo y a los demás, de la capacidad de tomar decisiones,
vigilancia de la vida propia y de asegurar que la sociedad en la que se desarrolla la vida
dé la opción de disfrutar de ella.
Se han desarrollado otras siete Conferencias de Promoción de la Salud. Estos principios
liderados por la OMS, le imprimen a los temas de salud un enfoque social, donde el sujeto
tiene la oportunidad de tomar la palabra y convertirse en un actor activo, dejar de ser él
únicamente el objeto de estudio para convertirse en un vigilante diligente y cuidadoso de
sus estados de salud y enfermedad.
Las sensaciones de salud o enfermedad únicamente pueden ser sentidas por el afectado,
nadie más que él puede llegar a determinar lo que es normal o anormal en el interior de
su
cotidianidad.
Gadamer (7): “la salud no reside justamente en un sentirse-a-sí-mismo; es un ser-ahí,
estar-en-el mundo, un estar-con-la-gente un sentirse satisfecho con los problemas que le
plantea a uno la vida”.
La forma en que cada persona guía su vida es una construcción social que elabora a través
del tiempo y la experiencia, pues solo al haber sentido, haber estado y haber
experimentado la vida misma con sus idas y vueltas, es consciente de sus estados de salud
o enfermedad. Cada persona debe ser capaz de llevar las riendas de su vida para gozarla
o padecerla.
La salud depende de las acciones y cuidados que las personas se prestan a sí mismas y al
entorno en el que viven. En sociedades equilibradas con situaciones amigables y
propositivas para el desarrollo humano, las condiciones de bienestar impactan de forma
positiva en los estados de salud de los sujetos.

Construcciones culturales de la enfermedad


Las sociedades actuales se edifican desde el intercambio de información por diferentes
vías para construir sus representaciones sociales.
Las representaciones sociales son dispositivos culturales hechos por los seres humanos
alrededor de situaciones que se les presentan u objetos que les rodean. Las
representaciones sociales están influenciadas por los contextos, las situaciones
particulares de vida o los usos que se le dan a alguna cosa, y su función básica es la de
intermediar entre el sujeto y la realidad, la cual es perfilada por la representación.
el lenguaje, los actos de habla, de comunicación son la vía en que las
sociedades actuales se reflejan, se reproducen, se transforman y, sobre todo, es la manera
en que los sujetos lo exteriorizan.
El contexto social, la ubicación geográfica, la situación económica, la raza o ideología
que
caracteriza a cada persona, juegan un papel muy importante y determinante a la hora de
analizar las representaciones sociales, porque son elementos que le imprimen una carga
simbólica a partir de la cual se construye la representación.
Las representaciones sociales también se pueden denominar como conocimiento práctico,
del sentido común, elaborado a partir de la realidad, porque es la que le da sentido al
incesante devenir de sucesos en el que vive el ser humano.
Las representaciones sociales son dispositivos culturales que influyen de forma directa en
las acciones que las personas llevan a cabo en cualquier ámbito de sus vidas. Para Jodelet
(9), “en el campo de la salud y la enfermedad orientan la decisión de consultar a un
médico, la representación del cuerpo determina la higiene corporal y las reglas que se
observan para mantenerse en buena forma física”.

Entre el control técnico de la enfermedad y la pérdida de la individualidad


Las comunidades han olvidado las prácticas de agencia para la gestión de sus problemas,
han dejado que el Estado y la industria de los servicios se ocupen de sus necesidades
y deseos, a tal punto que ellas mismas han creado arquetipos sociales, a los cuales les han
designado roles con autoridad y poder suficiente para guiar sus vidas, acciones
individuales y colectivas. Se han institucionalizado roles bajo los cuales las personas se
relacionan y actúan siguiendo pautas programadas para presentarse, para existir en la vida
real y obtener experiencias con las que van sedimentando su conocimiento del mundo.
La asistencia médica se ha transformado en una institución moral productora de
contenidos que clasifica los síntomas de las personas en dolencias verdaderas (enfermo),
dolencias sugestivas (sano), y hasta tiene el poder social para declarar como enfermo a
alguien sin síntomas. Posee la capacidad de producir situaciones de vida al clasificar a las
personas como capaces o incapaces, normales o subnormales, además tiene la osadía de
catalogar la muerte como autoinfligida, accidental o natural.
Un aspecto importante a tener en cuenta en la relación salud-cuerpo-enfermedad es el
concepto de biopoder, que según Foucault, está compuesto por dos elementos. El primero
se centra en el cuerpo humano como máquina e involucra: el incremento de sus
aptitudes y de su utilidad, su educación y su integración al sistema económico. El
segundo, hace énfasis en el cuerpo como elemento vivo, y se enfoca en sus
características biológicas, mortales y las condiciones que pueden hacer variar sus estados
de salud y enfermedad.
La libertad como capacidad del ser humano para desarrollarse y desplegar sus
potencialidades, hacerse cargo de sí mismo, se ve limitada por estos sistemas
institucionales que estandarizan los roles, comportamientos, sentimientos, afecciones y
necesidades de las personas. Esto produce hombres y mujeres desconocedores
de sus cuerpos, lejanos de sus emociones e incapaces de vivir en libertad bajo parámetros
de autorregulación social que les permitan una vida plena en comunidad.
El valor de uso que las personas le dan a su libertad está devaluado. Se han olvidado de
que pueden aprender viendo y haciendo, pueden desplazarse con los pies, curarse
cuidando de su cuerpo y comiendo alimentos sanos.

Realidad mágica
En el área de la salud-enfermedad hay muchos relatos mágicos o imaginarios arraigados
en las comunidades.
La enfermedad, como proceso natural de todos los seres vivos, es una situación temida,
de
mal augurio y misteriosa; las representaciones sociales que se han construido con el paso
del tiempo alrededor de muchas de ellas, no son positivas, tergiversando su naturaleza o
verdad. Por ejemplo, Es interesante encontrar que hay algunas representaciones que le
han otorgado al cáncer la categoría de castigo divino por haber pecado.
Al asumir posturas críticas, los individuos recobran su capacidad de agencia para
transformar su vida en comunidad, se vuelven sujetos políticos con subjetividades propias
y situadas, y emergen de forma autónoma actitudes para el cuidado de sí.

Los procesos de salud y enfermedad están inmersos en las prácticas sociales, no son
creaciones autónomas labradas naturalmente por los individuos, son adaptaciones que
ellos hacen para crecer, madurar, envejecer, curarse de afecciones, resistir y aguardar con
calma la muerte.
La salud y la enfermedad no son los únicos aspectos del ser humano alrededor de los
cuales se crean adaptaciones para sobrellevar el ciclo de la vida, también están: el trabajo,
el ocio, las celebraciones, los sueños, las relaciones interpersonales, la educación y
muchas otras acciones que realizan las personas en su cotidianidad.

Comunicación y salud
El ser humano ha usado el lenguaje como instrumento de mediación entre la realidad y
las compresiones que desarrollan de esta.
Los mitos, la religión, la literatura, la música, la danza, la poesía, la magia, la ciencia o el
teatro son formas de expresión con lenguajes propios, a través de los cuales los seres
humanos establecen relaciones entre sí y el mundo.
Esta construcción de realidad inicia en un encuentro dialógico entre lo personal y lo
colectivo (acto comunicativo).
Entendiendo la comunicación como un proceso social, nos encontramos con modelos
relacionales, participativos y de cambio que potencian el desarrollo de las comunidades
para resolver problemas de forma activa y participativa, como lo propone Del Valle, en
el concepto de comunicación para el cambio social.
Entablar relaciones comunicativas entre sujetos, organizaciones (sociales o
gubernamentales) o comunidades implica que deben existir
al interior de cada uno de ellos intereses o necesidades comunes, porque es en esos nodos
de tensión donde se comienzan a establecer las interacciones.
El conocimiento o saberes que tienen las comunidades o las posibilidades que poseen
por adquirirlo, tienen un valor significativo, ya que es un potencializar de la comunicación
y del cambio social.

La comunicación como forma de relación intersubjetiva es uno de los nodos primordiales


para la construcción de sentido, el cual se configura y muta con el paso del tiempo, los
descubrimientos científicos y las experiencias; es una forma de ilustrar a la sociedad y se
hace desde diferentes ámbitos y escenarios.

Tema 7: Sociología de las profesiones de la salud.


Importancia de la Sociología de la Salud

La Sociología de la Salud es fundamental en la comprensión de cómo los factores sociales


afectan el bienestar humano. Esta rama del conocimiento es clave para una atención
integral y holística de la salud.

La relación entre Sociología de la Salud y Salud Pública


Enfoque Integral. Tanto la Sociología de la Salud como la Salud Pública coinciden en la
necesidad de un enfoque integral y holístico para entender y mejorar la salud de la
población.
Población. Ambas disciplinas se enfocan en la población y los diferentes grupos sociales
que conforman la sociedad.
Transformación. La Sociología de la Salud busca transformar la realidad en su campo
de competencia, mientras que la Salud Pública busca mejorar las condiciones de salud de
la población.
Historia de la Salud Pública
Revolución Francesa
Surge la Salud Pública en Francia con la intervención estatal en la organización y control
de servicios médicos, enseñanza de profesiones de la salud y vigilancia sanitaria en casos
de epidemias y desastres.
Inglaterra
Se establece la Asistencia Social en 1848 y la Seguridad Social para trabajadores en
Alemania en 1860. Estos avances consolidaron la concepción de la salud pública como
un sector político-técnico del Estado.
Enfoque Social
La filosofía de Marx y Engels permitió socializar las causas de la enfermedad y destacar
la importancia de actuar sobre las causas primarias, como la distribución de la riqueza y
el acceso a servicios básicos.
Dimensiones de la Salud
• Biológica. La dimensión biológica se refiere a los aspectos fisiológicos del cuerpo
humano y cómo influyen en la salud.
• Sociológica. La dimensión sociológica se enfoca en cómo factores sociales y
culturales afectan la salud.
• Psicológica. La dimensión psicológica se enfoca en cómo el bienestar mental y
emocional afecta la salud.
• Económica. La dimensión económica se enfoca en cómo factores económicos
como la pobreza afectan la salud.
• Servicios de Salud. La dimensión de servicios de salud se enfoca en la
accesibilidad, calidad y efectividad de los servicios médicos.
Sociólogos destacados y su aporte a la Salud
Durkheim. Destacado sociólogo que abordó la problemática de salud mental y
enfermedad desde una perspectiva sociológica.
Parsons. Sociólogo que enfocó su estudio en los aspectos estructurales de la relación
entre la enfermedad y el sistema social.
Sociología de la Salud en Latinoamérica
La corriente sociológica actual destaca que la salud no puede reducirse solo a la
enfermedad, sino que es un fenómeno social complejo que afecta a todos los aspectos de
la vida de las personas.
Importancia del Estudio Sociológico de los Problemas de Salud
Comprender el carácter multifactorial
El análisis sociológico de enfermedades como las crónico-degenerativas, las de
transmisión sexual y los accidentes es fundamental para comprender su complejidad y
abordarlas de manera efectiva.
Percepción de la población sobre salud y atención médica
Es importante analizar las creencias y percepciones de la población sobre la salud y la
atención médica para diseñar políticas acordes a sus necesidades.
Satisfacción con los servicios de salud. Analizar la satisfacción de la población con los
servicios de salud es crucial para mejorar su calidad y eficacia.
La importancia de incorporar principios sociológicos en la atención médica
Abordaje multifactorial. La incorporación de principios, métodos y técnicas de la
Sociología en la atención médica permite un abordaje integral y satisfactorio de los
problemas de salud de la población.
Enfoque interdisciplinario. La inclusión de profesionales de la Sociología en el equipo
de salud permite un enfoque interdisciplinario en la atención médica.
Transformación de la realidad. La incorporación de principios sociológicos en la
atención médica implica una actuación más efectiva en la transformación de la realidad
en aras del bienestar de la humanidad.

SOCIOLOGIA DE LAS PROFESIONES: UNA TEORIA DE LA COMPLEJIDAD.


Eguzki Urteaga
Las teorías funcionalistas, interaccionistas y, en menor medida, neo-weberianas proponen
una representación parcial de la profesión. (Privilegian el profesional o la profesión).
La parcialidad de estas teorías contrasta con la complejidad creciente de la profesión, lo
que nos lleva a elaborar una sociología de la complejidad que sintetiza los paradigmas,
considerando, por una parte, que cada uno propone conceptos, métodos y problemáticas
pertinentes y, por otra parte, que los paradigmas son complementarios. La integración del
profesional y de la profesión significa que la acción profesional es plural, reflexiva,
intersubjetiva, situada y que existen varias lógicas de acción: integración, competición,
subjetivación y dominación.
Conceptos fundamentales
El paradigma funcionalista ha desarrollado cuatro conceptos fundamentales para la
sociología de las profesiones. Durkheim fue el primero en teorizar la socialización
profesional. En las sociedades modernas, con la división del trabajo y la
individualización, .la libertad individual es el producto de la densidad moral de la
sociedad. y la solidaridad orgánica implica la cooperación voluntaria. El paso de una
solidaridad mecánica a una solidaridad orgánica supone una socialización y una
reglamentación adecuada que asegure a los individuos la interiorización de unas creencias
y sentimientos comunes.
Otro concepto esencial del paradigma funcionalista es la profesionalización.
Su uso se generalizo con la difusión en las sociedades modernas de grupos profesionales
cada vez más numerosos que aspiran a ser reconocidos como professions.
Para ello, estos autores han formalizado la manera según la cual las profesiones más
antiguas y prestigiosas han sido reconocidas como tales.
Merton llevara a cabo une investigación colectiva sobre los estudiantes de medicina.
Afirma que sí, la medicina constituye una de las instituciones mayores de nuestra
sociedad es porque forma la organización llave que transmite la cultura. En este sentido,
la constitución de una carrera especifica y su afiliación la universidad son decisivas para
la formación de una profession. Este reconocimiento crea una medicina socializada.
porque los estudiantes adquieren valores y normas que servirán de base a su modo de vida
profesional, pero también porque cambia la naturaleza de los conocimientos médicos
mismos que deviene científica.
Los conceptos de función y de rol son también esenciales en el funcionalismo.
En su artículo titulado, Estructura social y proceso dinámico: el caso de la practica
medical moderna; Parsons defiende la hipótesis siguiente: la relación médico-paciente
es típica de la actividad profesional porque revela la estructura de la actividad, fundada
sobre la institucionalización de los roles, y su función esencial consiste en asegurar el
control social y contribuir a la reproducción de esta estructura. Revelando las
características de la relación terapéutica del punto de vista del médico como del paciente,
Parsons pone en manifiesto las funciones de esta interacción y puede generalizarlas a la
estructura y a las funciones de la actividad profesional.
Parsons define claramente el rol del médico: reconocer el estado de enfermo al paciente;
ayudarlo a curarse; poner todo en marcha para conseguirlo y cooperar con su paciente
para favorecer su curación. El rol del paciente es correspondiente puesto que tiene la
obligación de no trabajar y de quedarse en la cama; de aceptar una ayuda, de reconocer
que no puede curarse solo; de querer curarse, reconociendo que la enfermedad es un
estado no deseable; de buscar un médico, de serle leal y de cooperar con él.
En resumen, la función de la institución médica consiste en restablecer el orden social y
simbólico a través de la restauración de la salud individual.
Merton introduce la distinción entre función latente y función manifiesta que aplica a
los estudiantes de medicina demostrando que la carrera universitaria tiene como función
latente producir un entorno social distinto para cada estudiante., es decir orientar cada
uno hacia una especialidad y un modo de ejercicio particular para suscitar decisiones de
carreras diferentes.
El interaccionismo
El interaccionismo es la perspectiva dominante en la Escuela de Chicago durante los años
50-60 y es representado por Hugues, por sus alumnos y posteriormente sus colaboradores
así como por los sociólogos que les han inspirado: Simmel y Park. Aunque los objetos
estudiados y los conceptos utilizados sean diversos y estos autores se hayan mostrado
escépticos ante los sistemas de pensamiento, podemos revelar su concepción común de
los grupos profesionales, los principales estudios como los conceptos esenciales.
Los grupos profesionales
La teoría interaccionista de los grupos profesionales se articula alrededor de dos
principios: la interacción y la biografía. Implica que todo trabajo sea analizado a la vez
como proceso subjetivamente significante y como relación dinámica con los otros. Lo
que significa que rechaza la distinción funcionalista entre occupation y profession,
puesto que toda actividad laboral tiene una dignidad y un interés sociológico similar.
Podemos definir la concepción interaccionista de las profesiones de la siguiente forma:
los grupos profesionales son procesos de interacciones que conducen a los miembros de
una misma actividad laboral a auto-organizarse, a defender su autonomía, su territorio y
a protegerse de la competencia; la vida profesional es un proceso biográfico que construye
las identidades durante todo el ciclo de vida, desde la entrada en la actividad hasta el
retiro; los procesos biográficos y los mecanismos de interacción tienen una relación de
interdependencia; la dinámica de un grupo profesional depende de las trayectorias
biográficas de sus miembros, ellas mismas influenciadas por las interacciones existentes
entre ellos y su entorno.
Los grupos profesionales quieren ser reconocidos por sus compañeros desarrollando
retoricas profesionales y buscando protecciones legales.
Algunos llegan fácilmente gracias a su posición en la división moral del trabajo y a su
capacidad de aliarse.
Monografías
Entre las investigaciones interaccionistas más significativas y representativas sobre los
grupos profesionales
Analicemos más en detalle la monografía de Sutherland. En Professional Thief, el autor
se refiere al testimonio de un ladrón llamado Chick Conwell.
• Primero, debe tener el sentido del trabajo bien hecho.
• Segundo, Conwell tiene que ser soberano sobre su territorio. profesional porque
ha sabido gestionar su territorio, es decir establecer un monopolio de su actividad
clandestina ante todos los actores importantes de su zona.
• Tercero, el profesional debe vender su mercancía. Para ello ha tenido que localizar
las redes de liquidación, comprender su funcionamiento, apreciar las distintas vías
posibles, elegir los relevos privilegiados.
Principales nociones
Mas allá de las diferencias existentes entre los sociólogos de la Escuela de Chicago,
podemos distinguir seis conceptos claves que constituyen el fundamento de la teoría
interaccionista de las profesiones. Los dos primeros son los de licence (autorización de
ejercer) y mandate (obligación de misión).
Según Hugues, todo empleo conlleva una reivindicación de ser autorizado a ejercer
algunas actividades que otros no podrán ejercer, a asegurar cierta seguridad del empleo
limitando la competencia. Una vez obtenida esta autorización, cada grupo profesional
reivindica un mandate para fijar lo que debe ser la actitud especifica de los demás hacia
los dominios (matters) ligados a su trabajo.
En este sentido, licence y mandate son objeto de conflictos, de luchas políticas entre
grupos profesionales en competencia para la protección y la valorización de los empleos.
En función de los resultados de estas luchas y de las evoluciones de la división social del
trabajo, los criterios de autorización de ejercer o de obligación de misión evolucionan, lo
que modifica permanentemente la configuración de las profesiones.
Es la relación entre la estructuración de las organizaciones de trabajo y las trayectorias de
los trabajadores que constituye para los interaccionistas la base del análisis de las carreras.
El concepto de carrera, es sinónimo de trayectoria de una persona durante su ciclo de
vida.
Es la relación entre la estructuración de las organizaciones de trabajo y las trayectorias de
los trabajadores que constituye para los interaccionistas la base del análisis de las carreras.
El concepto de segmentación, ha sido desarrollado por Bucher y Strauss con el fin de
demostrar que la profesión es una comunidad atravesada por conflictos de intereses y
cambios. Definen la profesión como un conglomerado de segmentos en competencia y en
reestructuración continua.
El concepto el de mundo social, fue desarrollado por Becker al final de los años 70 y
explicitado por Strauss en su artículo, Por un enfoque en termino de mundos sociales.
Según Becker, los mundos sociales son a la vez esquemas convencionales (sistemas de
creencias compartidas) y redes de cadenas de cooperación (un conjunto de individuos
coordinados) necesarios para la acción. Los cuatro mundos del arte que distingue
inductivamente de su investigación son a la vez segmentos profesionales y redes sociales,
relaciones personales y culturas profesionales.
Strauss define un mundo social a partir de cuatro dimensiones.
• Primero, es una serie de rutinas, de costumbres, de evidencias.
• Segundo, es un espacio, una arena donde existe una cierta organización.
• Tercero, es un conjunto de códigos culturales que permiten una comunicación
eficaz.
• Cuarto, es un potencial de creatividad, porque permite a sus habitantes inventar
soluciones a los problemas que encuentran y a los conflictos que afrontan.
En este sentido, el elemento esencial del estudio del hospital es menos la estructura oficial
sino las relaciones que mantienen los diferentes segmentos profesionales y sociales que
ejercen su actividad, así como los enfermos y sus familiares
La dinámica de estas relaciones produce, ordenes negociados, que son contingentes y
atados a configuraciones de actores y a la organización del trabajo.
El neo-weberianismo
A partir de los años 60, la controversia entre funcionalismo e interaccionismo deja lugar
a nuevas teorías que se inspiran del marxismo y sobre todo del weberianismo. Conceden
una importancia mayor a los mecanismos económicos de control de los mercados y
denuncian las profesiones monopolistas y privilegiadas.
Ponen en cuestión las justificaciones morales y los motivos vocacionales de las
profesiones y las consideran como actores colectivos que llegan a cerrar su mercado
laboral y a establecer un monopolio del control de sus propias actividades.
Consideran igualmente las profesiones como grupos específicos de trabajadores, de las
clases medias, que comparten creencias comunes y que emprenden acciones colectivas
para reforzar su estatus.
Weber
Para Weber, el protestantismo ha introducido una ruptura transformando el trabajo
profesional en Beruf, es decir un oficio y una vocación, una nueva vía de saludo y un
modo de realizar en el mundo la vocación de cristiano.
Friedson
En Profesional Powers, Friedson quiere aclarar las relaciones entre el saber y el poder
basándose sobre unos análisis de las instituciones del profesionalismo en los Estados
Unidos.
Estas instituciones son sistemas de coacción, de regulación y de prestigio que aseguran la
institucionalización del saber formal, es decir su reconocimiento social y su
transformación en poder difuso sobre sus actividades.
Detrás de la institucionalización del saber formal se esconde el control de la demanda, la
captación del público para convencerlo que solo los profesionales son capaces de
responder a necesidades que contribuyen a definir.
Abbott
Abbott consagra sus estudios a las profesiones de servicio y a su manera de hacer
reconocer el monopolio de una competencia, es decir la legitimidad exclusiva de ejercer
en un campo especifico de actividad. Constata que no existe ninguna estabilidad sobre un
largo periodo como lo demuestra la ausencia de definición universal de la profesión.
Abbott saca varias conclusiones teóricas. Quiere comprender como un grupo llega, para
un tiempo determinado, a triunfar de sus adversarios en una competición interprofesional
por el reconocimiento jurídico de su competencia. Para ello, es necesario reducir el trabajo
de un rival a una versión incompleta de la suya. Lo que supone un análisis del trabajo
mismo y una comprensión de tres operaciones de base de la práctica profesional:
diagnostico, inferencia y tratamiento.
Como podemos observar, las teorías clásicas ofrecen una visión parcial de las
profesiones reduciéndolas a una de sus dimensiones.
Primero, las presentan como objetivas o subjetivas. El funcionalismo da una definición
objetiva de la profession a partir de seis criterios: ser ejercida a jornada completa,
comportar reglas de actividad, comprender una formación y escuelas especializadas, tener
organizaciones profesionales, comportar una protección legal del monopolio y establecer
un código deontológico. Se empeña en demostrar como los grupos profesionales pasan, a
lo largo de un proceso histórico, de ser occupations a ser professions. Por el contrario, el
interaccionismo privilegia una definición ante todo subjetiva de los grupos profesionales
y rechaza el concepto de profesión.
Segundo, las teorías clásicas insisten sobre la unidad o la diversidad de las profesiones.
Para el funcionalismo, las profesiones son instituciones reconocidas jurídicamente. Los
profesionales forman una comunidad que comparte valores comunes que se concretizan
en normas y funciones que aseguran el funcionamiento armonioso de la profesión. Al
contrario, el interaccionismo insiste sobre la segmentación, la diferenciación y la
fragmentación inherente a todo grupo profesional, pues pone en relieve las divergencias
y los conflictos resultantes entre la dirección y la base, las mujeres y los hombres, los
jóvenes y los ancianos. Nos da una imagen atomizada de las profesiones y la sensación
que los puntos comunes son el puro resultado de la construcción sociológica.
Tercero, las teorías clásicas privilegian el cambio o la permanencia. El interaccionismo
presenta los grupos profesionales como atravesados por procesos que provocan cambio e
incertidumbre. El concepto de orden negociado, Revela dicha fragilidad e inestabilidad.
Al contrario, el funcionalismo y en menor medida el weberianismo presentan las
profesiones como entidades que gozan de estabilidad como lo demuestra su continuidad
histórica. Las professions se han construido a lo largo de un proceso histórico de varios
decenios incluso siglos durante los cuales han obtenido un reconocimiento del estado,
formaciones específicas, organizaciones profesionales. En este sentido, el cambio solo
aparece como una mutación histórica, es decir un cambio estructural, pero no como un
componente de la vida cotidiana de las profesiones.
Lo que exige una teoría compleja de las profesiones.
La teoría de la complejidad
Entre el profesional y la profesión
La acción profesional
La profesión produce los profesionales que la producen simultáneamente. Es una visión
circular e integrada de la acción profesional donde sus dimensiones estructurantes son
situadas antes de la acción, como sus condiciones, y después, como sus productos. En
este sentido, no se trata de elegir entre el profesional y la profesión ni de deducir el
primero de la segunda, como lo hace el funcionalismo, o de deducir la profesión de las
interacciones interindividuales, como postula el interaccionismo. Por el contrario, la
sociología de la complejidad trata de asociarlos pues demuestra que la integración como
la dominación de la profesión no son totales y dejan cierta autonomía. En consecuencia,
la acción profesional es plural, reflexiva, intersubjetiva y situada.
Efectivamente, la profesión no es totalmente objetiva puesto que los profesionales no son
reductibles a la versión subjetiva de la profesión, es decir que no existe una adecuación
absoluta entre la subjetividad del actor y la objetividad del sistema. Las personas no son
completamente socializadas, no se comprometen plenamente en sus roles y construyen
un “quant a soi” que les permite mantener cierta distancia y autonomía. Asimismo, los
profesionales no están completamente sometidos ni a la ley del mercado laboral ni a la
dominación empresarial y utilizan, mediante la lucha y la estrategia, las zonas de
incertidumbre.
Así, los profesionales pertenecen a sindicatos y asociaciones que tratan de integrarlos y
de hacerles interiorizar ideologías. Sin embargo, dichos actores no se identifican
enteramente con ellas, en la medida en que, públicamente o en privado, manifiestan cierta
distancia y expresan sus críticas. Mas aun, cada profesional construye su propia ideología
escogiendo en la “ideología oficial” lo que le interesa y dejando de lado lo demás. Su
pensamiento aparece como el resultado de una construcción personal permanente.
En primer lugar, la acción profesional es plural porque los profesionales se definen
simultáneamente por su sexo, su edad, sus aficiones, su estado civil. Para decirlo de otra
forma, son hombres o mujeres, solteros o casados, jóvenes o ancianos. En este sentido,
su identidad es múltiple y es irreductible a una de estas dimensiones. Sin embargo, no es
necesariamente sinónimo de tensión puesto que el actor pasa de un rol al otro sin que la
unidad de su experiencia sea obligatoriamente amenazada, sin que esta coacción aparezca
como un problema.
Solo, en algunas situaciones particulares, como las incongruencias estatutarias, la
pluralidad de los roles afecta la continuidad de la identidad. No obstante, ocasionalmente,
provocan malestares que los profesionales tienen que gestionar para mantener un
equilibrio psicológico.
En segundo lugar, la acción profesional es reflexiva porque los profesionales gozan de
una reflexividad, más o menos grande, que les permite ponerse o poner su acción a
distancia para someterlos a un análisis crítico.
El caso de los periodistas es paradigmático puesto que mantienen una actitud reflexiva
sobre su práctica profesional. Mas allá, los periodistas se interrogan sobre su tendencia a
no contrastar sistemáticamente las informaciones publicadas, a confundir la información
y la opinión, a recurrir al sensacionalismo.
En tercer lugar, la acción profesional es intersubjetiva, es decir que es explicable a partir
del sentido apuntado subjetivamente, porque el sentido apuntado subjetivamente y las
relaciones de sentido son negociados con los demás. En resumen: la acción profesional
(1) es intersubjetiva porque está atada al comportamiento del prójimo por el sentido que
el profesional apunta subjetivamente; (2) es codeterminada en su desarrollo en esta
relación es llevadera de sentido; (3) es explicable a partir del sentido apuntado
subjetivamente.
En cuarto lugar, los profesionales se inscriben en contextos y en situaciones que
determinan ampliamente su comportamiento. Por una parte, cada individuo pertenece a
una época con sus valores y sus maneras de pensar, de ser, de escribir, de hablar, de comer,
de vestirse. Por otra parte, cada persona es miembro de una profesión y la socialización,
de la que es autor, en los grupos profesional estructura su pensamiento y orienta su acción.
Las lógicas de acción profesional
Como la acción profesional no tiene unidad, los individuos actúan simultáneamente según
varias lógicas de acción: de la integración a la competición pasando por la subjetivación
y la dominación. Las lógicas coexisten sin centralidad ni jerarquización, lo que provoca
tensiones que los profesionales tratan de gestionar para mantener cierto equilibrio.
Mas precisamente, en la lógica de integración, el profesional se define como la vertiente
subjetiva de la integración de la profesión por la cual la persona interioriza los valores
institucionalizados en los roles. El profesional se presenta a los demás por su pertenencia,
por lo que vive como un ser incluso como una herencia. Hace suyas las expectativas de
los demás identificadas durante la socialización transformando esta identidad en una
naturaleza. El concepto de “personalidad de base” se inscribe en esta lógica puesto que
los profesionales han interiorizado los códigos sociales elementales cuya destrucción es
vivida como una profunda amenaza.
En dicha lógica, la cultura es definida por los valores y los profesionales se representan
la profesión como un grupo que adhiere a valores comunes compartidos por la gran
mayoría de sus miembros. Ante las amenazas, la identidad de las personas está
directamente comprometida de forma que los golpes contra los valores provocan heridas
personales. En este sentido, la integración puede ser problemática como lo demuestra la
sociología clásica que ha realizado estudios sobre la anomia y la desorganización. Las
desviaciones resultan de una socialización insuficiente o inadecuada como consecuencia
de la falta de integración de la profesión.
Con la lógica de competición, en cambio, la identidad profesional aparece como un
recurso en una profesión representada tal un sistema competencial cuya figura central es
el mercado que se extiende a todas las esferas de actividad. El profesional se define por
su estatus, es decir por su posición relativa que determina su posibilidad de influenciar
los demás gracias a los recursos vinculados a esta posición. La acción competitiva es
llevada por una racionalidad limitada. La estrategia implica una racionalidad
instrumental, un utilitarismo de la acción misma que aspira conciliar los medios a las
finalidades perseguidas en las oportunidades abiertas por la situación.
En esta lógica, las relaciones profesionales son definidas en términos de competición, de
rivalidad según los intereses individuales o colectivos. Los actores elaboran estrategias,
aprovechan las oportunidades, juegan con los demás, concluyen alianzas con adversarios.
Cuando actúan según una lógica competitiva, los profesionales persiguen objetivos
definidos por su interés que les ponen en competencia con otros seres o segmentos. Dicho
interés varia en función de los subsistemas en los que se desarrolla la acción.
La lógica de subjetivación aparece, por su parte, en la actividad critica, en la
distanciación y en el compromiso. En otros términos, los profesionales se refieren a las
representaciones de la libertad, de la igualdad, de la razón, de la modernidad, de la
identidad para distanciarse de la realidad y ejercer una actividad critica que puede
conducir al compromiso en asociaciones profesionales o en sindicatos.
La lógica de subjetivación se manifiesta, en primer lugar, por el compromiso de los
profesionales para ser sujetos, sabiendo que las imágenes son socialmente construidas
porque se inscriben en la cultura.
En segundo lugar, la subjetivación es perceptible en el despejo, porque la definición
cultural del sujeto es incompatible con la identificación total consigo- mismo, al grupo,
al interés, al poder. Provoca un “quant-a-soi” en el que la subjetividad se manifiesta por
la distanciación que se refiere a principios generales que superan los roles, los intereses,
los poderes. Se puede decir que la simple gestión de su multiplicidad implica dicha
distanciación.
En tercer lugar, la subjetivación se concretiza en la crítica en la que el profesional se
desprende de si-mismo para convertirse en un intelectual.
Por último, la lógica de dominación se manifiesta en una profesión dividida entre
dominantes y dominados que tratan de mantener el status quo o de modificar el orden
establecido, sabiendo que la distribución de los recursos es diferencial, de forma que los
dominantes disponen de medios superiores
La dominación toma diversas formas, como la estigmatización que consiste en imponer
unas representaciones negativas y degradantes a un profesional por su carácter, su origen
social, su sexo o su nacionalidad. Las miradas, los gestos, las actitudes cotidianas son
tantas ocasiones de ejercer dicha dominación. La dominación conduce al conflicto como
a la alienación. La alienación se produce por la incapacidad de ser dueño de su propia
vida. Así, la alienación es sinónimo de sufrimiento, de sensación de destrucción personal,
de privación de identidad y de lenguaje propio por la dominación profesional.
Entre la unidad y la pluralidad
La profesión es simultáneamente un sistema unido y diverso formado por un grupo, un
mercado, una cultura y un político animados por lógicas de integración, de competición,
de subjetivación y de dominación. Asimismo, la profesión es autónoma e
interdependiente, abierta y cerrada. Lo que plantea el problema de la unidad.
Los sub-sistemas profesionales
Así, la profesión está constituida por un grupo o un sistema de integración. que se
caracteriza por una adhesión y una identificación de sus miembros a valores y patterns
que aseguran su cohesión.
La profesión es igualmente un mercado o un sistema de interdependencia. En este caso,
los profesionales son individuos autónomos y racionales que realizan elecciones en
función de las oportunidades presentes. Se inscriben en un mercado donde se encuentran
la oferta y la demanda y que conduce a un acuerdo para el cual los actores elaboran
estrategias a partir de las informaciones o recursos disponibles y limitados.
La profesión es también una cultura o un sistema de representación. Las imágenes del
individuo, de la razón, de la modernidad contribuyen a una definición del sujeto gracias
a la cual los profesionales ejercen una crítica de la profesión y mantienen una distancia
hacia ella. Basándose en estas representaciones, los actores aspiran a una realización
personal, a una afirmación de su subjetividad.
Lo que les lleva a identificar los obstáculos y a comprometerse contra ellos.
La profesión está compuesta en fin por un político o por un sistema de relación
profesional. Los actores, más o menos organizados en sindicatos, asociaciones o
movimientos sociales se enfrentan para imponer sus orientaciones.
Esta lucha es generalmente pacifica, pero puede ser violenta.
El sistema y los sub-sistemas profesionales
A su vez, los sub-sistemas de integración, de interdependencia, de representación y de
relación profesional asocian unidad y pluralidad, autonomía e interdependencia, apertura
y cierre. En este sentido, no se puede reducir la profesión a uno de sus aspectos sino que
la contradicción y la variedad son sus componentes esenciales.
Mas en detalle, la profesión es un sistema unido y plural.
Como lo demuestran Dubar y Tripier, no existen profesiones (totalmente) unificadas sino
segmentos profesionales más o menos identificables, más o menos organizados, más o
menos competitivos.
Como lo habían notado Bucher y Strauss, cada vez que los sociólogos van a ver más de
cerca, descubren sobre el terreno segmentaciones, diferenciaciones, procesos de estallido.
La profesión esta también formada por sub-sistemas autónomos e
interdependientes.
Son interdependientes porque el cambio que sobreviene en un sub-sistema afecta los
demás sub-sistemas y el sistema en su conjunto. Simultáneamente, cada lógica de acción
corresponde a un elemento autónomo de la profesión que aparece como una disposición
particular de las lógicas de integración, de competición, de subjetivación y de
dominación.
La profesión está compuesta por sub-sistemas abiertos y cerrados. Por una parte, los
mercados o las culturas se cierran para asegurar su cohesión y su estabilidad.
Por ejemplo, algunas profesiones crean labeles de calidad o reglamentos sobre la calidad
para proteger sus ventas ante los productos extranjeros. Por otra parte, cada sub-sistema
se abre a influencias exteriores.
Entre el cambio y la permanencia
La profesión es también sinónimo de cambio y de permanencia. Ciertamente, no es solo
un sistema de reproducción que utiliza los mecanismos para hacer que se interioricen
modelos de comportamiento en función de los cuales actúan los profesionales y que
contribuyen a la regulación de la profesión.
Tampoco se trata únicamente de un sistema de producción en cambio constante
atravesado por flujos incontrolables que lo sumergen en una incertidumbre total. El
cambio es inherente a la profesión atravesada por conflictos, aunque sepa adaptarse al
cambio creando reguladores para encontrar nuevos equilibrios.
La estabilidad en construcción
Cada profesión es a la vez orden y desorden. En efecto, si la profesión cambia cada vez
más con la desregulación de la economía y la mundialización de la cultura, el cambio es
parcialmente gestionado por la profesión que dispone de una capacidad de adaptación.
El cambio relativo
Si la profesión dispone de cierta capacidad de ajuste y de integración del cambio, este
último es inherente a la realidad profesional porque es multi-direccional, discontinuo,
endógeno, múltiple y difícilmente previsible. En otros términos, si la profesión se
reproduce, se produce a su vez en un proceso permanente.
Precisando todavía más, podemos decir que, en primer lugar, el cambio es multi-
direccional.
Giddens se muestra igualmente crítico con la tendencia a asociar la temporalidad a una
secuencia lineal y a pensar la historia de esta manera como si fuese animada por un
movimiento cuya dirección es perceptible. El riesgo de la comprensión unilineal consiste
en limitar a una única línea de evolución general los movimientos propios a los grupos
humanos. Esta dirección es la generalización de un aspecto especifico que confunde la
evolución general con una evolución particular.
El cambio es consubstancial a la profesión. Marx fue el primero en demostrar la
permanencia de la dinámica como consecuencia de los conflictos que oponen dos grupos
sociales. En este sentido, los conflictos son uno de los principales motores de la
transformación lo que permite llevar a cabo investigaciones sobre los aspectos
estructurales del cambio profesional. Interesándose a factores endógenos demuestra que
cada grupo produce elementos de su propia transformación. Así, el análisis de la lucha de
clases explica el cambio por las contradicciones del capitalismo y no por la intervención
de un deus ex machina.
El cambio profesional es múltiple en sus causas entre las cuales se encuentran los
factores ideológicos, técnicos, demográficos o culturales.
Así, Weber se pregunta sobre el papel desempeñado por la ética protestante en el
nacimiento del capitalismo. Pero, los factores no operan unos independientemente de
otros, sino que interactúan de forma que el cambio profesional aparezca como la
resultante de una serie de factores más o menos divergentes. En este sentido, el cambio
es el producto de conflictos múltiples y imbricados que no son solamente de naturaleza
diferente, sino que oponen grupos distintos. Mas aun, una jerarquización de los factores
de cambio es posible.
El cambio es difícilmente previsible. Cierto, existen determinaciones económicas,
sociológicas y otras en el curso de la historia, pero estas últimas están en relación inestable
e incierta con los accidentes y los riesgos innombrables que hacen bifurcar y desviar su
curso.
Conclusión
La sociología de la complejidad se presenta como un esfuerzo de síntesis entre los
distintos paradigmas, considerando, por una parte, que cada teoría ofrece conceptos,
métodos y problemáticas pertinentes y, por otra parte, que las teorías tienen más puntos
comunes que se cree y que son complementarias e integrables. Se trata de un esbozo que
necesita ser perfeccionado, completado y profundizado por una reflexión teórica y unas
investigaciones empíricas. En este sentido, la sociología de la complejidad es un
programa de investigación que se quiere abierto a las criticas rigurosas.

Tema 8: Sociología del poder: el poder en Salud.


Sociología del Poder: El Poder en Salud en el Contexto de la Enfermería
Es esencial hablar del poder en la enfermería y la salud porque influye en la calidad de la
atención médica, la equidad y justicia en la salud, y las decisiones en el proceso de
atención. La sociología del poder en salud se enfoca en analizar cómo se distribuye, ejerce
y se relaciona el poder en el sistema de atención médica. Examina las interacciones entre
los actores involucrados, como instituciones de salud, profesionales y pacientes, y cómo
estas dinámicas afectan a la salud y la atención.
¿Por qué es importante hablar de poder en el contexto de la enfermería y la salud?
Hablar de poder en el contexto de la enfermería y la salud es crucial porque el poder
desempeña un papel significativo en la toma de decisiones, la equidad en el acceso a la
atención médica y la calidad de la atención que los pacientes reciben. Comprender las
dinámicas de poder permite a las enfermeras abogar por las mejores prácticas y por los
derechos de los pacientes.
Definición de la Sociología del Poder en Salud
La sociología del poder en salud es una rama de la sociología que se enfoca en el estudio
de cómo se distribuye, ejerce y se relaciona el poder en el sistema de atención médica.
Examina las interacciones entre los actores involucrados, incluyendo instituciones de
salud, profesionales de la salud y pacientes, y cómo estas dinámicas impactan en la salud
y la atención.
Enfoque en cómo esta rama de la sociología analiza las dinámicas de poder en la atención
médica y su impacto en las decisiones de enfermería.
La sociología del poder en salud se enfoca en identificar las manifestaciones de poder en
la atención médica, cómo influyen en las decisiones de enfermería y cómo estas
decisiones impactan en la calidad de la atención brindada a los pacientes.
Dinámicas de Poder en el Sistema de Salud
El poder se manifiesta en la asignación de recursos, la formulación de políticas de salud,
la toma de decisiones clínicas y la influencia en la investigación médica. Las
desigualdades en el acceso a la atención médica pueden ser causadas por factores
socioeconómicos, geográficos o de discriminación, y están relacionados con el poder. Las
instituciones de salud, los médicos, las enfermeras y los pacientes juegan roles clave en
la dinámica de poder.
El Poder en la Práctica de Enfermería
Las enfermeras pueden ejercer poder al tomar decisiones clínicas, gestionar recursos y
abogar por los pacientes. La comunicación y la colaboración son esenciales para ejercer
el poder de manera ética y beneficiosa para los pacientes. Esto incluye la promoción de
prácticas basadas en evidencia, la defensa de los derechos del paciente y la gestión de
casos complejos.
Implicaciones y Desafíos
El poder puede influir en las decisiones de enfermería, lo que afecta directamente la
calidad de la atención y los resultados de salud. Las enfermeras pueden enfrentar dilemas
éticos al equilibrar las necesidades del paciente, las políticas institucionales y las
limitaciones de recursos.
Conclusiones
La comprensión del poder en la práctica de enfermería y la atención médica es esencial
para promover cambios positivos en el sistema de salud, garantizar una atención
equitativa y mejorar la calidad de la atención que se brinda a los pacientes. Esta reflexión
crítica sobre el poder en la salud es fundamental para empoderar a los profesionales de
enfermería y abogar por el bienestar de la sociedad en su conjunto. La sociología del
poder en salud ofrece herramientas para analizar y abordar estas dinámicas, lo que, a su
vez, mejora la práctica de enfermería y el bienestar de los pacientes.

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