La bolsa de valores es una sociedad o asociación que brinda las facilidades necesarias para que
sus miembros, atendiendo los mandatos de sus clientes, introduzcan órdenes y realicen
negociaciones de compra y venta de valores, tales como acciones de sociedades o compañías
anónimas, bonos públicos y privados, certificados, títulos de participación y una amplia
variedad de instrumentos de inversión.12
El mercado de capitales, que es uno de los mercados que pueden funcionar en la bolsa,
constituye un mecanismo de inversiones y ahorros que sirve de respaldo a las actividades
productivas y la Bolsa es una institución creada para lograr este objetivo.3
La negociación de los valores en los mercados bursátiles se hace tomando como base unos
precios conocidos y fijados en tiempo real, en un entorno seguro para la actividad de los
inversores y en el que el mecanismo de las transacciones está totalmente regulado, lo que
garantiza la legalidad, la seguridad y la transparencia.4
Las bolsas de valores favorecen al mercado de capitales e impulsan el
desarrollo económico y financiero en la mayoría de los países del mundo, donde existen en
algunos casos desde hace siglos, a partir de la creación de las primeras entidades de este tipo
creadas en los primeros años del siglo XVII.
La institución Bolsa de Valores, de manera complementaria en la economía de los países,
intenta satisfacer tres grandes intereses:
El de la empresa, porque al colocar sus acciones en el mercado y ser adquiridas por el
público, obtiene de este el financiamiento necesario para cumplir sus fines y
generar riqueza.
El de los ahorradores, porque estos se convierten en inversores y pueden obtener
beneficios (aunque también pueden no obtenerlos, ya que como toda inversión es un
riesgo) gracias a los dividendos que les reportan sus acciones.
El del Estado, porque ─también en la Bolsa─ el Estado dispone de un medio para
financiarse y hacer frente al gasto público, así como adelantar nuevas obras y
programas de alcance social.
Los participantes de la Bolsa son básicamente los demandantes de capital (empresas,
organismos públicos o privados y otras entidades), los oferentes de capital (ahorradores,
inversionistas) y los intermediarios.
La negociación de valores en las bolsas se efectúa a través de los miembros de la bolsa,
conocidos usualmente con el nombre de corredores, operadores autorizados de valores,
sociedades de corretaje de valores, casas de bolsa, agentes de bolsas o comisionistas, según la
denominación que reciben en cada país, quienes hacen su labor a cambio de una comisión. En
numerosos mercados, otros entes y personas también tienen acceso parcial al mercado
bursátil, como se llama al conjunto de actividades de mercado
primario y secundario de transacción y colocación de emisiones de valores de renta
variable y renta fija.
Hoy día, los sistemas de bolsas de valores funcionan con unos métodos de pronóstico (Análisis
técnico y fundamental) que permiten a las corporaciones y a los inversores tener un marco de
cómo se comportará el mercado en el futuro y por ende tomar buenas decisiones de cartera.
Estos sistemas funcionan a base de datos históricos y matemáticos.
Para cotizar sus valores en la Bolsa, las empresas primero deben hacer públicos sus estados
financieros, puesto que a través de ellos se pueden determinar los indicadores que permiten
saber la situación financiera de las compañías. Las bolsas de valores son reguladas,
supervisadas y controladas por los Estados nacionales, aunque la gran mayoría de ellas fueron
fundadas en fechas anteriores a la creación de los organismos supervisores oficiales.
Existen varios tipos de mercados: el mercado de divisas, el mercado de valores, el mercado de
opciones, futuros y derivados financieros, y los mercados de productos. Asimismo, pueden
clasificarse en mercados organizados y mercados de mostrador.