DERECHOS SEXUALES PARA ADOLECENTES Y
JOVENES
Los derechos sexuales son una respuesta a las distintas necesidades humanas en torno a la sexualidad.
La sexualidad es parte fundamental en la vida de las personas en los diferentes aspectos: biológicos, psicológicos
y culturales. Mujeres y hombres decidimos como ejercemos nuestro cuerpo, nuestro erotismo y nuestro afecto
a partir de las diferentes construcciones que escuchamos y vivimos a lo largo de nuestra vida ya sea de manera
formal o informal.
Los derechos sexuales son una respuesta a las distintas necesidades humanas en torno a la sexualidad, son el
pilar de los diversos valores que nos enseñan en la infancia, adolescencia, juventud o en la vida adulta como es
el respeto, la libertad, la empatía, la igualdad, la autonomía, etcétera.
Por ello, en México como en otros países los derechos sexuales son derechos humanos, es decir cualquier
persona tiene derecho a ejercer de forma plena y responsable aspectos de su sexualidad debido a que éstos
están protegidos por tratados internacionales y nacionales.
El conocimiento de los derechos implica que las personas puedan exigir a su efectividad a las instituciones, por
ejemplo, en el caso de las y los adolescentes que les proporcione información con sustento científico, acceso a
los servicios de salud, entre otros.
En ese contexto, desde hace más de una década diferentes instituciones, organizaciones y las personas de la
academia se organizaron para reflexionar sobre la sexualidad, primero en 2001 y, en la actualidad el comité
promotor de la cartilla revisó y modificó los derechos con la finalidad de favorecer el reconocimiento y el ejercicio
de los Derecho Sexuales. En la edición del 2016, se observan que son 14 derechos que a continuación se
describen de manera breve con el objetivo de que se dirijan a la cartilla y reflexionen en grupos o de manera
individual.
• Decidir sobre mi cuerpo y mi sexualidad
• Ejercer y disfrutar mi sexualidad
• Manifestar mis afectos públicamente
• Decidir con quien o quienes me relaciono
• Respeto a mi privacidad e intimidad
• Vivir libre de violencia
• Decidir sobre mi vida reproductiva
• Igualdad
• Vivir libre de discriminación
• Información sobre sexualidad
• Educación integral en sexualidad
• Servicios de salud sexual y reproductiva
• Identidad sexual
• Participación en políticas públicas sobre sexualidad
• 1. Derecho a decidir de forma libre, autónoma e
informada sobre su cuerpo y su sexualidad
• En estos se encuentra el derecho a la vida, a la integridad personal y a la
libertad de ideas, religión y circulación; a la seguridad; al honor, a la
intimidad personal y familiar, y a la propia imagen; al matrimonio
consensuado y la inviolabilidad de domicilio y de las comunicaciones.
• Estos derechos son indispensables para el ejercicio de una sexualidad libre,
autónoma e informada, sin injerencias arbitrarias por parte de terceros; por
ello, el Estado debe propiciar ambientes que garanticen el respeto a la
autodeterminación de adolescentes y jóvenes para decidir en libertad.
• 2. Derecho a ejercer y disfrutar plenamente su
sexualidad
• Vivir cualquier experiencia, expresión sexual, erótica o de género que elijan,
siempre que sea con pleno respeto a los derechos de las personas
involucradas y acorde con sus facultades en evolución, como práctica de
una vida emocional y sexual plena, protegida y placentera.
• El Estado debe garantizar que el ejercicio de este derecho sea libre de
presiones, discriminación, inducción al remordimiento o castigo por ejercer
o no actividades relacionadas con el conocimiento, exploración y disfrute
de su cuerpo y su sexualidad.
• 3. Derecho a manifestar públicamente sus afectos
• Y a ejercer su libertad individual de expresión, manifestación, reunión,
identidad sexual, de género y cultural sin prejuicios, discriminación ni
violencia.
• Las expresiones públicas de afecto contribuyen a la promoción de una
cultura armónica, afectiva, libre de violencia y de respeto a la diversidad
sexual.
• El Estado debe garantizar que los y las adolescentes y jóvenes tengan la
posibilidad de expresar libremente sus ideas y afectos, con pleno respeto a
los derechos de las demás personas, sin que por ello se les discrimine, limite,
cuestione, extorsione, lastime, amenace y/o agreda verbal, física, sexual o
psicológicamente.
• 4. Derecho a decidir libremente con quién o quiénes
relacionarse afectiva, erótica y socialmente
• Así como a decidir y ejercer sus prácticas sexuales, elegir las diversas formas
de relacionarse, elegir con quién compartir su vida, sexualidad, emociones,
deseos, placeres y/o afectos, de manera libre y autónoma.
• El Estado debe preservar y garantizar este derecho y tomar medidas contra
toda forma de coacción como los matrimonios forzados o la trata de
adolescentes y jóvenes con fines de explotación, incluyendo la sexual.
• 5. Derecho a que se respete su privacidad e intimidad
y a que se resguarde confidencialmente su
información personal
• En todos los ámbitos de su vida, incluyendo el sexual, sin importar la edad,
con énfasis en adolescentes.
• El cuerpo, sexualidad, espacios, pertenencias y la forma de relacionarse con
las demás personas son parte de su identidad y privacidad, que deben
respetarse por igual en los espacios escolares, familiares, sociales, digitales,
laborales y los servicios de salud, entre otros.
• El Estado tiene la obligación de resguardar la información personal de
forma confidencial, por lo que, en el ámbito escolar, de salud, digital y
laboral debe estar protegida y cualquier persona que tenga acceso a ella
está obligada a no difundirla sin su autorización.
• 6. Derecho a la vida, a la integridad física, psicológica
y sexual, a vivir libres de violencia
• Y a que no se les someta a ningún tipo de tortura ni a tratos crueles,
inhumanos o degradantes.
• Ninguna persona o autoridad, en el ámbito familiar, laboral, escolar y de
salud, comunitario e institucional, puede ejercer ningún tipo de violencia,
incluyendo la sexual, física, psicológica, patrimonial, económica, ni ninguna
acción que tenga como finalidad lesionar o dañar su vida, dignidad,
integridad y/o libertad.
• Ante la violencia sexual, es obligación del Estado proveer asesoría legal e
información y atención médica y psicológica oportuna que incluya
tratamiento o profilaxis post exposición para VIH (Virus de
Inmunodeficiencia humana) y otras ITS (Infecciones de Transmisión
Sexual), anticoncepción de emergencia y aborto legal y seguro, así como
acceso a la justicia y reparación del daño.
• El Estado debe garantizar espacios y servicios públicos, incluyendo los
escolares y los de salud, libres de todos los tipos de violencia.
• 7. Derecho a decidir de manera libre e informada
sobre su vida reproductiva
• Si desean o no tener hijas(os), cuántas(os), cada cuándo y con quién, sin que
su orientación sexual, estado de salud, identidad de género, edad, estado
civil o cualquier otra condición o característica personal sea un
impedimento para ello, teniendo en cuenta la evolución de sus facultades,
así como sus necesidades.
• Las decisiones relacionadas con la reproducción son determinantes para la
vida presente y futura, por lo que se deben tomar de manera libre,
informada y con autonomía en un contexto de apoyo y seguridad jurídica y
de salud.
• El Estado debe garantizar y promover el acceso a la información y a los
servicios de salud con pertinencia cultural, garantizando su derecho a la
confidencialidad, incluyendo el acceso a todos los métodos
anticonceptivos, la atención de un embarazo saludable y los servicios de
aborto legal y seguro.
• 8. Derecho a la igualdad
• A vivir libres de prejuicios y estereotipos de género que limiten sus
capacidades, prácticas y ejercicio pleno de los derechos.
• El Estado debe garantizar que las políticas públicas respondan a estas
características y necesidades, y tomar las medidas apropiadas para
modificar los estereotipos de género que refuerzan y promueven
imaginarios, prácticas y comportamientos que afectan la salud, la justicia,
la igualdad y la equidad en todos los ámbitos de la vida.
• 9. Derecho a vivir libres de discriminación
• Tienen diferentes formas de expresar sus identidades sexuales y culturales,
y diferentes formas de vivir y ejercer la sexualidad, sin que se les discrimine
por su edad, el origen étnico o nacional, el color de piel, la cultura, el sexo,
el género, las discapacidades, la condición social, económica, de salud
(incluyendo embarazo, ITS o VIH) o jurídica, la religión, la apariencia física,
las características genéticas, la situación migratoria, la lengua, las
opiniones, las preferencias sexuales, la identidad o filiación política, el
estado civil, la situación familiar, las responsabilidades familiares, el idioma,
los antecedentes penales o cualquier otro motivo. Cualquier acto
discriminatorio atenta contra su dignidad humana.
• El Estado debe garantizar la protección contra cualquier forma de
discriminación y tomar las medidas adecuadas para prevenir, atender y
sancionar las conductas discriminatorias.
• 10. Derecho a la información actualizada, veraz,
completa, científica y laica sobre sexualidad
• Para tomar decisiones libres sobre su vida. Los temas relativos a la
sexualidad deben incluir todos los componentes de ésta: el género, el
erotismo, los vínculos afectivos, la reproducción, el placer y la diversidad.
Esta información deberá estar libre de estereotipos, prejuicios, mitos o
culpa, deberá ser laica y estar basada en evidencia científica.
• El Estado debe garantizar el acceso a la información de manera continua y
con pertinencia intercultural a través de los sectores e instituciones
competentes, especialmente en los servicios de salud y educativos. Tal
información debe impartirse de acuerdo con sus necesidades particulares
y atendiendo a la evolución de sus facultades.
• 11. Derecho a la educación integral en sexualidad
• Que fomente la toma de decisiones libre e informada, la cultura de respeto
a la dignidad humana, la igualdad de oportunidades y la equidad.
• La educación integral en sexualidad es necesaria para el bienestar físico,
mental y social, y para el desarrollo humano en general. Sus contenidos
deberán estar actualizados, ser laicos, estar basados en evidencia científica,
desde un marco de derechos humanos, con perspectiva de género,
pertinencia cultural y estar libres de estereotipos, prejuicios, estigmas,
mitos y culpa, teniendo en cuenta la evolución de sus facultades.
• El Estado debe implementar, fortalecer y actualizar los programas y
estrategias de Educación Integral en Sexualidad involucrando a distintas
instancias, sobre todo las educativas y de salud, incluyendo la formación de
personal de educación y salud en todos los niveles.
• 12. Derecho a los servicios de salud sexual y
reproductiva
• Que sean amigables para adolescentes y jóvenes, confidenciales, de
calidad, gratuitos, oportunos y con pertinencia cultural.
• Considerando la evolución de sus facultades, tienen derecho a recibir
atención y a que no se les niegue el acceso a los servicios por ausencia de
padre, madre o tutor(a) legal.
• Estos servicios deben incluir consejería con información, orientación y
apoyo educativo, provisión de métodos anticonceptivos, aborto legal y
seguro y atención durante el embarazo, parto y puerperio, detección
oportuna y atención de ITS incluyendo el VIH, detección y atención de la
violencia, entre otros. Los servicios de atención sexual y reproductiva deben
estar libres de todo tipo de violencia, estigma y discriminación.
• Es obligación del Estado garantizar el acceso universal a servicios de salud
sexual y reproductiva que promuevan la toma de decisiones de forma libre,
informada y autónoma, así como la capacitación y sensibilización
permanente del personal de los servicios de salud para atender a
adolescentes y jóvenes en toda nuestra diversidad.
• 13. Derecho a la identidad sexual
• A construir, decidir y expresar su identidad de género, orientación sexual e
identidad política.
• Contar con una identidad jurídica que corresponda con su identidad sexual,
les posibilita el pleno acceso a todos los Derechos Humanos, la
participación social y la inclusión en la vida económica, política y cultural
del país.
• El Estado debe garantizar que su identidad sea reconocida en los
documentos legales como elemento fundamental para contribuir
activamente a la comunidad y construir ciudadanía.
• 14. Derecho a la participación en las políticas
públicas sobre sexualidad y reproducción
• En su diseño, implementación, evaluación y seguimiento. Es su derecho
incidir en cualquier iniciativa de ley, plan o programa público que involucre
los Derechos Sexuales, así como en la asignación y ejecución del
presupuesto público.
• Tienen derecho a expresarse, manifestarse y asociarse con otras personas
adolescentes y/o jóvenes para dialogar, crear y proponer acciones positivas
que contribuyan a su salud y bienestar.
• El Estado tiene la obligación de garantizar espacios y mecanismos para la
participación juvenil, en condiciones de igualdad, así como para la
transparencia y la rendición de cuentas.
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DERECHOS SEXUALES DE LOS ADOLECENTES