UNIDAD 1
EDUCACION SOCIO-EMOCIONAL
Tema 1
1.1.- Educación y Emociones
Este vínculo se establece por múltiples razones, entre ellas, porque las emociones influyen en
la capacidad de razonamiento, la memoria, la toma de decisiones y la actitud para aprender.
Por ello, se considera que las emociones forman parte del proceso de aprendizaje.
Las emociones cumplen la función de adaptarnos a nuestro entorno, no son buenas ni malas,
son señales e información acerca de lo que nos rodea y de nosotros mismos. Sirven para
informarnos sobre lo que necesitamos, nuestras metas y valores prioritarios, preparándonos e
impulsándonos para actuar.
1.1.1.- Definición de Educación y emociones
Educación
Formación destinada a desarrollar la capacidad intelectual, moral y afectiva de las personas
de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenecen.
"la escuela se ocupa también de la educación en valores"
Transmisión de conocimientos a una persona para que esta adquiera una determinada
formación.
Emociones
Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a
ciertos estímulos del individuo cuando percibe un objeto, una persona, un lugar, un suceso o
un recuerdo importante. Es aquello que sentimos, cuando percibimos algo o a alguien. Son
universales y comunes a todas las culturas.
1.1.2.- Tipos de emociones
Las siete emociones básicas universales son
Sorpresa Ira
Tristeza Alegría
Desprecio Asco
Miedo
De ellas se derivan las emociones sociales o secundarias, en las que influyen factores
sociales y culturales
1.1.3.- Educar las emociones
La educación emocional es un proceso de crecimiento personal a través del desarrollo de
competencias emocionales como complemento al desarrollo cognitivo y académico. Su fin es
educar para la vida y aumentar el bienestar personal y social
Esta habilidad nos ayudará a superar obstáculos, a gestionar las diferentes situaciones de la
vida de manera adaptativa, resolutiva y positiva aumentando nuestro bienestar personal y
social. La inteligencia Emocional forma parte del desarrollo integral de la persona.
Tema 2
1.2.- Inteligencia emocional
Cuando hablamos de IE, nos referimos a la habilidad de entender, usar y administrar nuestras
propias emociones en formas que reduzcan el estrés, ayuden a comunicar efectivamente,
empatizar con otras personas, superar desafíos y aminorar conflictos.
¿Qué características tienen las personas con alto grado de inteligencia emocional?
Prestan atención a sus emociones: las personas que desarrollan este tipo de
inteligencia analizan sus emociones y las escuchan, no solo se limitan a sentirlas.
Conocen sus sentimientos y no los reprimen: estas personas son auténticas y sinceras,
ya que expresan sus sentimientos de forma clara.
Analizan sus proyectos y sueños: no viven en un sueño constante, sino que saben
razonar sobre lo que sienten y si alguna meta puede ser alcanzada o no.
Tienen un balance constante en sus acciones: saben que todo tiene su lado bueno o
malo, por lo que dirigen su atención a las cosas que pueden solucionar o que pueden
ser de utilidad para ellos mismos.
No toman nada personal: cuando una persona los altera o algo en su entorno no sale
como lo tenían planeado, analizan qué pudieron haber hecho mal y qué cosas mejorar
a futuro. No se concentran en algo que no pueden controlar.
Son autocríticos con sus acciones: las emociones no los controlan, ellos controlan lo
que deciden hacer con ciertas emociones y reconocen cuando algo se les fue de las
manos.
Se fijan en las emociones de otras personas: intentan ser siempre empáticos con sus
semejantes para saber cómo expresan sus emociones. Así, se relacionan mejor con
los demás.
Conocen siempre gente nueva pero se rodean de aquellos con los que tienen una
conexión: A través de otras personas, conocen diferentes puntos de vista y comparten
más con aquellos que son compatibles con la suya. No pierden tiempo en relaciones
tóxicas ahorrándose así una incomodidad innecesaria.
Se motivan a sí mismos constantemente: estas personas se emocionan cuando sucede
algo que les gusta o realizan una acción determinada. No se enfrascan en por qué ya
no les motivan cosas antiguas, sino que buscan siempre renovar su emoción con
nuevas experiencias.
1.2.1.- Autonomía
Facultad de la persona o la entidad que puede obrar según su criterio, con independencia de
la opinión o el deseo de otros.
"podremos trabajar con total autonomía, sin dar cuentas a nadie"
Facultad o poder de una entidad territorial, integrada en otra superior, para gobernarse de
acuerdo con sus propias leyes y organismos.
1.2.2.- Empatía
Es la capacidad de comprender y compartir los sentimientos de los demás, la empatía nos
permite ver las cosas desde la perspectiva del otro en vez de la nuestra.
LOS 3 TIPOS DE EMPATÍA
Empatía cognitiva: es la empatía limitada en la que únicamente adoptamos la perspectiva del
otro, implica que podemos ponernos en sus zapatos y que nace de una comprensión
intelectual.
Distrés personal: es cuando se sienten los sentimientos del otro, como cuando se ve a alguien
sufrir y sufrimos a su lado. Se cataloga como un contagio emocional, es decir, cuando la otra
persona, literalmente, nos contagia sus emociones. Muchos son tan propensos a manifestar
este tipo de empatía que suelen verse muy abrumados por sus sentimientos, lo cual los puede
llevar a sufrir un gran estrés. También se denomina como desgaste por empatía.
Preocupación empática: esta es la que encaja mejor con la definición de empatía que hemos
explicado y la cual vamos a seguir desarrollando, ya que se trata de conocer los estados
emocionales de los demás y conectarse afectivamente. Aunque se pueda mostrar cierto nivel
de distrés personal, se pueda manejar y gestionar ese malestar y así manifestar una
preocupación auténtica, que se pueda sentir, y que los sentimientos se movilicen, pero que no
hagan que la persona se paralice.
Características de las personas empáticas
¿Te consideras una persona empática? Aquí te presentamos algunas características que te
permitirán evaluarte y sacar una conclusión.
Capacidad de escucha activa: las personas empáticas son buenas para escuchar con
atención lo que los otros tienen para decir, además de que reflexionan sobre lo que el otro les
cuenta.
Miran al otro: suelen mantener contacto visual mientras hablan.
Prestan atención a los detalles: son buenas para detectar cómo se sienten las otras personas
mediante señales no verbales, como expresiones faciales, tono de voz, gestos, miradas, etc.
Son muy atentos: siempre tratan de ayudar a aquellos que los necesiten tanto como pueden.
Son tolerantes: son capaces de aceptar y respetar los sentimientos y emociones de los
demás, aunque no los compartan.
Son intuitivos: por lo general, estas personas pueden percibir que algo te pasa sin que se los
digas.
1.2.3.- Autoconocimiento
Consiste en conocernos profundamente a nosotros mismos, sabiendo entender nuestras
emociones, defectos, cualidades y problemas en cualquier contexto.
El autoconocimiento está compuesto de 4 elementos que, en conjunto, van a ir fortaleciendo
nuestra autoestima desde que somos pequeños:
1. Auto concepto: Lo que creemos de nosotros mismos
2. Autoimagen: Cómo nos percibimos
3. Auto aceptación: Reconocer lo que somos
4. Auto respeto: Atender y satisfacer nuestras propias necesidades y valores
1.2.4.- Habilidades sociales
Las habilidades sociales son las herramientas que el individuo utiliza para relacionarse con su
entorno. Se constituyen en un conjunto de conductas que presenta un individuo a la hora de
expresar emociones, sentimientos, opiniones o necesidades y que deben adecuarse al
contexto de la situación, ofreciendo soluciones a problemas y reduciendo la posibilidad de
aparición de otros nuevos.
En este punto es preciso distinguir entre habilidades sociales básicas, que se desarrollan en
los primeros años de vida de la persona (escuchar, presentarse, dar las gracias, iniciar una
conversación) y las habilidades sociales avanzadas, que se trabajan progresivamente en el
avance hacia la adultez.
Las habilidades sociales básicas se adquieren mediante la observación de las conductas de
otras personas y la copia de dichos comportamientos. Este tipo de comportamientos se
aprenden de forma involuntaria y, por tanto, no suponen un esfuerzo para el individuo.
Por su parte, las habilidades sociales avanzadas (asertividad, empatía, inteligencia emocional,
escucha activa, negociación) aunque también tienen un componente adquirido de manera
involuntaria, deben trabajarse de forma activa para conseguir mantener relaciones
interpersonales sanas y, por consiguiente, favorecer la felicidad del individuo.
1.2.5.- Motivación
La motivación se define como el “conjunto de factores internos o externos que determinan en
parte las acciones de una persona”. En otras palabras, se dice que cuando alguien está
motivado, sus acciones y energías están dirigidas a alcanzar una meta concreta.
Tres tipos de motivación: Intrínseca, Extrínseca, Trascendente. Según la “Pirámide de
Maslow” se dice que todos los humanos están motivados por algunas necesidades básicas.
1.2.6.- Autorregulación
Desde que suena nuestra alarma hasta que llega la hora de descansar, estamos en estado de
prisa constante. Vivimos en un mundo donde impera la inmediatez…si el celular tarda en
cargar o si la fila de coches no avanza, entre otras situaciones diarias, nos desesperamos.
Son esos pequeños brotes de estrés constante lo que ocasiona que tanto niños,
adolescentes, jóvenes y adultos nos desregulemos, nos frustremos, perdamos la paciencia y
nos enojemos, al no saber enfrentar los cambios y adaptarnos a los distintos retos diarios.
Entonces ¿qué hacer?, la respuesta y pieza clave se llama: autorregulación.
El concepto de autorregulación se refiere a la habilidad o capacidad de controlar nuestras
emociones y comportamiento de acuerdo con las demandas de la situación. Poseerla implica
una mejor calidad de vida emocional para todas las personas, sean niños, jóvenes o adultos.
5 consejos infalibles para desarrollar la autorregulación:
Conocer tus emociones - ¡Stop! Lo primero es conocer y validar tus emociones. Por ejemplo,
separar un momento del día para reflexionar y platicar, acerca de cómo te sentiste, recordar lo
bueno y no tan bueno del día, y preguntarte: ¿Qué puedes hacer para que mañana todo fluya
mejor?
Agradecer- Formar pensamientos con un enfoque positivo y asertivo, te permite hacer una
pausa y ver con otros ojos las dificultades.
Anticipar- Permite evitar desbordes emocionales ante situaciones de crisis.
Usar técnicas de relajación y respiración para manejar las emociones - Favorece la relajación
de la mente y el cuerpo. Incluirlas y convertirlas en hábito, mejora nuestra calidad de vida.
Tener atención plena- Permite mantener el foco de la atención en el momento presente. Para
poner en práctica la atención plena puedes comenzar con actividades como colorear
mandalas, observar un objeto o saborear alguna fruta favorita, desde la curiosidad, como si
fuese la primera vez que ves el objeto o comes la fruta.
Tema 3
1.3.- Manejo del Estrés
Prevenir y controlar el estrés crónico puede reducir tu riesgo de tener otros problemas
médicos, como enfermedades del corazón, obesidad, presión arterial alta y depresión.
1.3.1.- Definición de estrés
Se puede definir el estrés como un estado de preocupación o tensión mental generado por
una situación difícil. Todas las personas tenemos un cierto grado de estrés, ya que se trata de
una respuesta natural a las amenazas y a otros estímulos
No siempre puede evitar el estrés en su vida, pero puede aprender a manejarlo mejor.
Los Institutos Nacionales de la Salud recomiendan estas medidas:
Establezca prioridades. Decidir qué cosas se deben hacer y qué cosas pueden esperar
y aprender a decir no a tareas nuevas si usted está abrumado(a).
Manténgase en contacto con personas que pueden proporcionar apoyo emocional y de
otra índole. Pida ayuda a los amigos, la familia y la comunidad u organizaciones
religiosas para reducir el estrés debido a responsabilidades laborales o asuntos
familiares, tal como el cuidado de un ser querido.
Tómese tiempo para hacer actividades relajantes que disfruta como leer, hacer yoga o
jardinería.
Evite pensar obsesivamente en los problemas. Enfóquese en lo que ha logrado, no en
lo que no ha podido hacer.
Haga ejercicio con regularidad. Una caminata moderada de solo 30 minutos por día
puede ayudar a levantarle el ánimo y reducir el estrés.
Si siente que está consumiendo drogas o alcohol para sobrellevar el estrés o si está teniendo
pensamientos suicidas, acuda a un profesional de la salud emocional o llame a la Línea
Nacional de Prevención del Suicidio
1.3.2.- Tipos de estrés
El manejo del estrés puede resultar complicado y confuso porque existen diferentes tipos de
estrés:
estrés agudo,
estrés agudo episódico y
estrés crónico.
Cada uno cuenta con sus propias características, síntomas, duración y enfoques de
tratamiento. el estrés es una respuesta a situaciones de conflicto, de duelo, de accidentes
traumáticos, desengaños, pérdida de empleo y una larga lista de situaciones negativas.
En tales ocasiones se producen una serie de síntomas claros que determinan una situación
patológica que debe ser convenientemente tratada:
1. Emocionales: irascibilidad, frustración, ansiedad, pánico o miedo.
2. Físicos: dolor de cabeza, de espalda o cuello.
3. Intestinales: diarrea o estreñimiento, acidez, calambres estomacales, reflujo gástrico o
náuseas.
4. Fisiológicos: dolor en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones o aumento de la
frecuencia cardiaca y de la presión arterial.
5.
Establecidos los síntomas posibles de un cuadro de estrés, cabe diferenciar tres tipos:
Estrés agudo: es el tipo más frecuente de estrés y se produce fundamentalmente como
reacción a la exigencia o la presión puntual, por lo que es de corta duración y es fácilmente
manejable y tratable. Se manifiesta con cansancio y síntomas tensionales, sobreexcitación,
pies y manos fríos, sentimientos depresivos o una ligera ansiedad.
Estrés agudo episódico: se refiere a las personas que sufren situaciones de estrés agudo de
forma repetitiva y que parecen acabar atrapadas en una espiral de asunción excesiva de
responsabilidades, que las sumerge en una vida desordenada, regida por la presión
autoimpuesta e inmersa en una crisis continua. Son personas que suelen mostrarse con un
carácter agrio, irritables, muy nerviosas y que están en un continuo estado de ansiedad.
Además, a menudo culpan a otras personas de todos sus problemas.
Otra forma de este tipo de estrés es el pesimismo constante que se transforma en una
negatividad que se aplica a todo, esperando siempre que suceda lo peor. En cualquier caso,
los síntomas son más graves, caracterizándose por la presencia frecuente de migrañas y
dolores tensionales, hipertensión arteria, presión en el pecho y propensión a sufrir
enfermedades cardiacas. Su tratamiento pasa por una terapia psicológica que puede durar
meses, ya que son personas resistentes a los cambios.
Estrés crónico: es un estrés agotador que produce un desgaste físico y emocional continuo a
la persona que lo sufre. Las situaciones de pobreza, de familias disfuncionales, tener un
empleo que se desprecia son algunas de las situaciones que pueden generarlo. Nunca se ve
la salida y se deja de buscar soluciones. En ocasiones hay que buscar el origen en hechos
traumáticos que se han vivido durante la infancia y que marcan el desarrollo de la
personalidad y de las referencias para el comportamiento. En ocasiones este tipo de estrés
induce la idea de suicidio y puede estar en el origen de un infarto de miocardio o de otras
enfermedades sistémicas, como el ictus. Los síntomas más severos que en los casos
anteriores pueden requerir un tratamiento farmacológico, además de terapia psicológica.
El estrés crónico mata a través del suicidio, la violencia, el ataque al corazón, la apoplejía e
incluso el cáncer. Las personas se desgastan hasta llegar a una crisis nerviosa final y fatal.
Debido a que los recursos físicos y mentales se ven consumidos por el desgaste a largo
plazo, los síntomas de estrés crónico son difíciles de tratar y pueden requerir tratamiento
médico y de conducta y manejo del estrés.
1.3.3.- Manejo de estrés para el equilibrio personal
¿Cómo controlar el estrés para mejorar el equilibrio emocional?
Las situaciones que nos provocan estrés pueden estar relacionadas con los estudios, el
trabajo, la familia, las relaciones, el dinero, la salud y muchas otras fuentes.
Para combatir el estrés, lo más importante es reconocer cómo se manifiesta en nuestro caso:
enojo, irritabilidad, insomnio, dolores de cabeza o de estómago… ¿Cuáles serían tus
síntomas típicos cuando estás estresado?
Muchas veces, además, damos respuestas poco saludables para gestionar el estrés, entre las
que se cuentan comer de más, fumar, beber alcohol, tomar drogas o medicamentos sin
prescripción médica, dormir de menos o también de más.
Para recuperar el equilibrio emocional y rebajar el estrés es fundamental prestar atención a
nuestro cuidado personal. Por eso te proponemos una serie de maneras de gestionar el
estrés de forma saludable. Sabemos que algunas son difíciles de aplicar, pero te aseguramos
que vale la pena intentarlo: te sentirás mejor.
Como hemos visto, muchos son los factores externos que pueden ser fuente de estrés, por
eso una buena estrategia para combatirlo pasa por el autocuidado.
Por ejemplo, aprende a relajarte, las técnicas de relajación, la meditación o el yoga pueden
ayudar a que te sientas más relajado, ¿lo has probado alguna vez?
1. Practica ejercicio de forma regular: dar un paseo a pie o en bicicleta, salir a correr,
nadar en la piscina o en la playa, ir al gimnasio. Una vida activa relaja la mente.
2. Guarda un tiempo para ti y haz algo que te disfrutes, recupera una antigua afición.
¿Qué es lo que te hace desconectar?
3. Aliméntate de forma saludable. Sebastian Kneipp recomendaba: “Más de las plantas y
menos de los animales”. Una dieta rica en frutas, verduras, legumbres y cereales te
hará sentir mejor.
4. Duerme lo suficiente, entre 7 y 9 horas diarias según cada persona puede servirte de
guía.
1.3.3.1.- Diferencias individuales de afrontamiento al estrés
Los estilos de afrontamiento del estrés son los siguientes:
1. Focalizado en la solución del problema,
2. Auto focalización negativa,
3. Reevaluación positiva,
4. Expresión emocional abierta,
5. Evitación,
6. Búsqueda de apoyo social, y
7. Religión