UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
FACULTAD DE DERECHO Y CRIMINOLOGIA
Derecho Constitucional
TAREA 3
Nombre: Natalia Estefanía Reyna Molina
Matricula: 2155227
Aula: 0M2/LL13
ESTADO
Elementos División Formas de Formas de
del Estado de poderes Estado gobierno
Soberanía Estado Estado Dictadura Democracia Monarquía
Territorio Poder Poder Poder República
ejecutivo legislativo judicial Unitario Federal
Poder Ejercido
Ciudadanos Ejercido por
Población concentrado por un
Congreso Tribunales Poder en Poder se eligen sus representantes
Presidente en una
un solo divide entre representantes electos por el monarca
persona
gobierno gobierno pueblo
Gobierno
Cumplimiento central y
Ejecutar Crea y Ejemplo:
de leyes las Ejemplo:
leyes modifica Ejemplo: Reino Unido
entidades Corea del Ejemplo:
leyes Francia federativas Norte Estados
Unidos
Ejemplo:
México
La vida constitucional del Estado Mexicano
El Estado mexicano ha tenido una rica historia constitucional, caracterizada por la lucha entre distintas visiones del poder, los derechos
fundamentales y las formas de gobierno. Desde la independencia en 1810, el país ha experimentado varios cambios en su estructura
jurídica y política, con el objetivo de consolidar un sistema de gobierno estable y respetuoso de los derechos humanos. Este ensayo
explora la evolución de la teoría constitucional en México, los principios dogmáticos de la Constitución mexicana, y la diferencia entre
los poderes del Estado.
1. Evolución de la teoría constitucional en México
La vida constitucional de México ha pasado por diversas etapas desde sus primeros esfuerzos por institucionalizar el poder tras la
independencia. El primer documento constitucional fue la Constitución de Apatzingán de 1814, que adoptó ciertos principios del
liberalismo español, aunque nunca se aplicó plenamente. Sin embargo, el verdadero parteaguas constitucional ocurrió con la
promulgación de la Constitución de 1824, que estableció un sistema republicano y federal inspirado en la Constitución de Estados
Unidos. Esta constitución reconoció la soberanía de las entidades federativas y distribuyó el poder en tres ramas: ejecutiva, legislativa
y judicial.
La siguiente gran transformación fue la Constitución de 1857, que consolidó el ideario liberal y estableció importantes principios de
libertades individuales. No obstante, la constitución de 1857 no logró consolidarse del todo, pues fue objeto de la Guerra de Reforma,
una lucha interna entre liberales y conservadores. Finalmente, el conflicto culminó en la intervención extranjera y el Segundo Imperio
Mexicano.
Tras el triunfo de la República, los liberales consolidaron sus ideas en el texto constitucional, que fue complementado con reformas
importantes hasta que la Revolución Mexicana (1910-1917) exigió un nuevo pacto social. La Constitución de 1917, vigente hasta hoy,
introdujo un enfoque más social al reconocer derechos laborales, agrarios y educativos. Este documento es considerado la primera
constitución del siglo XX que incorporó derechos sociales, consolidando un modelo de Estado interventor que buscaba reducir las
desigualdades económicas y sociales.
2. Principios dogmáticos de la Constitución Mexicana
El Título Primero de la Constitución de 1917 consagra los derechos humanos y las garantías individuales, los cuales son considerados
principios dogmáticos. Estos principios, de naturaleza liberal y social, se dividen en varias categorías:
Libertades individuales: Como la libertad de expresión, la libertad de culto y el derecho al libre tránsito. Estos derechos están
orientados a proteger la autonomía personal frente a los posibles abusos del Estado.
Igualdad ante la ley: El principio de que todas las personas son iguales ante la ley, sin distinción de origen étnico, género o condición
económica. Este es uno de los pilares de la vida democrática, pues garantiza un trato igualitario en la administración de justicia.
Derechos sociales: Entre los más importantes se encuentran los derechos al trabajo, la educación y la propiedad agraria. La
Constitución de 1917 fue pionera en este sentido, al reconocer que el Estado no solo debe respetar los derechos individuales, sino
también garantizar un mínimo de bienestar para sus ciudadanos.
Garantías judiciales: Están previstas para asegurar que los derechos fundamentales sean respetados. Entre ellas, destaca el derecho al
debido proceso y a la defensa jurídica, esenciales en un Estado de derecho.
3. Diferencia entre poderes
La Constitución de 1917 consagra el principio de división de poderes, que es esencial para garantizar el equilibrio entre las distintas
funciones del Estado. Cada poder tiene una función específica que, en teoría, le impide interferir indebidamente en las otras esferas.
Poder Ejecutivo: Está encargado de la administración del Estado. En México, el Ejecutivo es unipersonal y está encabezado por el
Presidente de la República, quien tiene facultades amplias, como la promulgación y ejecución de las leyes, la dirección de la política
exterior y la conducción de la administración pública. Aunque la Constitución establece límites claros, históricamente, el poder
ejecutivo ha tendido a concentrar más poder que los otros poderes.
Poder Legislativo: Se encarga de la creación de las leyes y de supervisar las acciones del Ejecutivo. El Congreso de la Unión,
compuesto por la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores, es el cuerpo legislativo bicameral. La cámara baja tiene la facultad
de aprobar el presupuesto y de iniciar juicios políticos, mientras que la cámara alta ratifica tratados internacionales y aprueba
nombramientos clave.
Poder Judicial: Su función principal es impartir justicia y garantizar la constitucionalidad de las leyes y actos del gobierno. La
Suprema Corte de Justicia de la Nación es el máximo tribunal del país y tiene la facultad de interpretar la Constitución y de declarar la
invalidez de leyes que contradigan el texto constitucional. A través del juicio de amparo, los ciudadanos pueden defenderse de actos
que vulneren sus derechos constitucionales.
Conclusión
La vida constitucional del Estado mexicano ha sido una evolución constante en busca del equilibrio entre el poder estatal y los
derechos de sus ciudadanos. Desde la Constitución de 1824 hasta la vigente de 1917, el país ha transitado por distintos modelos,
pasando de un Estado más centralista a uno más federal y, eventualmente, uno con un enfoque más social. Los principios dogmáticos
consagrados en la Constitución de 1917 garantizan derechos fundamentales y sociales, que deben ser respetados y promovidos por un
Estado que se divide en tres poderes con funciones específicas, cuya correcta interacción es crucial para el buen funcionamiento del
sistema democrático.
Este recorrido muestra que el texto constitucional es tanto un reflejo de las luchas históricas como un compromiso con el futuro,
guiado por el respeto a los derechos humanos y las instituciones democráticas.