La rodilla
Se llama articulación de la rodilla a la articulación central de los miembros
inferiores. La rodilla está formada por la unión de dos importantes huesos, el
fémur en su porción distal, y la tibia en la porción proximal. Dispone asimismo de
un pequeño hueso, llamado rótula, que se articula con la porción anterior e
inferior del fémur. Puede realizar principalmente movimientos de flexión y
extensión. Está rodeada por una cápsula articular y varios ligamentos que le
dan estabilidad. En sus proximidades se insertan potentes músculos que hacen
posible el movimiento de la extremidad.
Componentes óseos de la anatomía de la rodilla
La articulación de la rodilla está integrada por la epífisis distal del fémur, la
epífisis proximal de la tibia y la rótula.
Epífisis distal del fémur: Es la parte inferior del fémur. Constituida por los
dos cóndilos femorales, con forma redondeada. Entre ambos cóndilos
existe la escotadura intercondílea que los separa por la parte de atrás. En
los lados de ambos cóndilos hay unos relieves óseos llamados epicóndilos.
Epífisis proximal de la tibia: Se articula con el fémur y soporta el peso del
cuerpo, el cual se transmite también hacia el pie. En la parte superior, tiene
dos cavidades llamadas glenoidas, las cuales resiben los cóndilos del
fémur. Dentro de estas, también se hallan las espinas tibiales; allí se
insertan los ligamentos cruzados. En la parte anterior de la tibia, se inserta
el tendón rotuliano.
Rótula: Se sitúa en la parte anterior de la rodilla, por delante de la tróclea
femoral. En la rótula inserta el tendón del cuádriceps. Desde la rótula a la
tuberosidad anterior de la tibia va el tendón rotuliano.
MEDIOS DE UNION
Cápsula articular: Es un recubrimiento fibroso que envuelve a la
articulación de la rodilla y forma un espacio cerrado. En su interior, se une
con los meniscos; también se conecta a la tibia por los ligamentos
coronarios.
Membrana sinovial: Es una capa fina que recubre a la cápsula articular
desde el fémur hasta la unión con los meniscos.
Bursas: Las bursas son sacos llenos de líquido. Actúan como si fueran un
colchón entre el tendón y el hueso. Son cuatro: superficial, profunda,
prepatelar y tibiofemoral.
Retináculos: Son estructuras que permiten conectar a la rótula con los
meniscos, la tibia y el fémur. Son dos: el medial y el lateral.
Meniscos: Los cóndilos femorales tienen forma redondeada, aunque no
son perfectamente redondos. Además, la meseta tibial es plana, con lo que
las superficies articulares entre fémur y tibia son muy diferentes entre sí, no
pueden articular al tener formas muy incompatibles. Los meniscos
favorecen la congruencia entre estas superficies articulares tan diferentes.
Son anillos de fibrocartílago con forma de cuña. El menisco externo es un
anillo casi cerrado, mientras que el interno no es tan cerrado.
Ligamentos: Son estructuras que le dan estabilidad a la rodilla y evitan los
movimientos extremos. Hay ligamentos intraarticulares y extraarticulares.
Dentro de los primeros están el ligamento cruzado anterior y el ligamento
cruzado posterior; en los segundos se incluyen el ligamento lateral interno y
el ligamento lateral externo.
Músculos: El cuadriceps es el músculo principal. Es el más voluminoso,
formado por cuatro vientres musculares. Realiza el movimiento de
extensión de rodilla. Los isquiotibiales, situados en la parte posterior del
muslo (también denominados músculos femorales o isquiosurales) se
encargan del movimiento de flexión (doblar la rodilla). Principalmente son el
bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso.
Problemas y lesiones de rodilla
La rodilla es una de las articulaciones que presentan mayor número de
lesiones en algún momento u otro. En la mayoría de los casos, los movimientos
de nuestro cuerpo no causan problemas, pero es común que los síntomas se
presenten como consecuencia del desgaste cotidiano, del uso excesivo o de
las lesiones. La mayoría de las veces, los problemas y las lesiones en las rodillas
ocurren al realizar deportes, actividades recreativas, envejecimiento, tareas en el
trabajo o el hogar, y algunas enfermedades como la osteoporosis o
la artritis, aumentan sus probabilidades de tener problemas en las rodillas.
Lesiones repentinas
La principal causa de los problemas de rodilla son las lesiones. Las lesiones
imprevistas que ocurren repentinamente pueden ser causadas por un golpe
directo en la rodilla, un giro anormal, una flexión de la rodilla o
una caída sobre la rodilla. En un corto periodo de tiempo, después de la lesión, es
muy común sentir el dolor, ver moratones o la hinchazón. Es posible que
debido a la lesión los nervios o vasos sanguíneos se hayan comprimido o dañado,
por lo que la rodilla o la parte inferior de la pierna se sentirán entumecidas,
débiles, frías, con hormigueo, o incluso pueda tener una apariencia pálida o azul.
Entre las lesiones agudas se encuentran:
Esguinces de rodilla, distensiones u otras lesiones en los ligamentos
y en los tendones que conectan y sostienen la rótula.
Un desgarro en los amortiguadores de consistencia gomosa de la
articulación de la rodilla (menisco).
Desgarros de ligamentos, como del ligamento cruzado anterior (ACL). El
ligamento lateral interno (MCL) siendo el más proclive a las lesiones.
Fracturas de la rótula, la parte inferior del fémur o la parte superior de
la tibia o del peroné.
Luxación de la rótula. Este tipo de dislocación es más frecuente en niñas
de 13 a 18 años.
Trozos de hueso o de tejido de una fractura o una dislocación que
pueden quedar atrapados en la articulación e interferir en el movimiento.
Dislocación de la articulación de la rodilla. Esta es una lesión poco
frecuente para la que se debe ejercer una gran fuerza. Es una lesión grave
y requiere atención médica inmediata.
Lesiones por desgaste y uso excesivo
Este grupo de lesiones ocurren por actividades repetitivas o por presión
reiterada o prolongada sobre la rodilla. Realizar acciones repetitivas como subir
escaleras, montar en bicicleta, trotar o saltar ejercen presión en las articulaciones
y en otros tejidos, y pueden provocar irritación e inflamación. Algunas de las
lesiones que más ocurren por uso excesivo son;
Síndrome del pliegue sinovial: Engrosamiento o pliegue de los ligamentos
de la rodilla.
Bursitis: Inflamación de los pequeños sacos de líquido que amortiguan y
lubrican la rodilla.
Tendinitis: Inflamación de los tendones o tendinosis (pequeños desgarros
en los tendones).
Síndrome de dolor femororrotuliano: Dolor en la parte frontal de la rodilla
debido al uso excesivo, una lesión, el exceso de peso o problemas en la
rótula.
Síndrome de la cintilla iliotibial: Irritación e inflamación de la banda de
tejido fibroso ubicada en la parte externa del muslo.
Patologías de rodillas
Existen otro grupo de problemas que no se encuentran asociados a lesiones
repentinas o de uso excesivo. Entre las patologías de rodilla más comunes
podemos incluir:
La osteoartritis (enfermedad articular degenerativa) puede causar dolor
articular que empeora por la mañana y mejora durante el día.
La enfermedad de Osgood-Schlatter causa dolor, hinchazón y
sensibilidad en la parte frontal de la rodilla, debajo de la rótula. Es
especialmente común en niños varones de 11 a 15 años.
Un quiste poplíteo (o de Baker) causa hinchazón en la parte posterior de
la rodilla.
Las infecciones en la piel (celulitis), las articulaciones (artritis infecciosa),
los huesos (osteomielitis) o las bursas (bursitis séptica) pueden causar
dolor y reducción en el movimiento de la rodilla.
En otras ocasiones, un problema en otra parte del cuerpo, como un nervio
comprimido o un problema en la cadera, pueden causar dolor de rodilla.
La osteocondritis disecante causa dolor y reducción en el movimiento
cuando una porción de hueso o de cartílago pierden el riego sanguíneo y
mueren.
Elementos óseos[editar]
Representación de los cóndilos del fémur.
El extremo inferior del fémur presenta dos protuberancias redondeados
llamadas cóndilos que están separadas por un espacio intermedio que se
denomina espacio intercondileo.
Por su parte el extremo superior de la tibia posee dos cavidades, las cavidades
glenoideas, que sirven para albergar a los cóndilos del fémur. Entre las dos
cavidades glenoideas se encuentran unas prominencias, las espinas tibiales, en
las que se insertan los ligamentos cruzados. En la parte anterior de la tibia existe
otro saliente, la tuberosidad anterior que sirve de inserción al tendón rotuliano.
Por otra parte la rótula se articula en su porción posterior con una parte del fémur
que se llama tróclea femoral. Entre ambas superficies se interpone un cartílago, el
cartílago prerrotuliano que amortigua la presión entre los dos huesos.7
Meniscos[editar]
Artículo principal: Menisco (anatomía)
Imagen de la tibia vista desde arriba en la que
pueden verse ambos meniscos
Son dos fibrocartílagos que no poseen vasos sanguíneos ni terminaciones
nerviosas, por lo que al lesionarse no se siente dolor agudo pero si molestia en la
zona. Están dispuestos entre la tibia y el fémur y hacen de nexo entre estos, pues
las cavidades glenoidales de la tibia son poco cóncavas mientras los cóndilos
femorales presentan una convexidad más acentuada. Desempeñan un papel
importante como medios de unión elásticos y transmisores de las fuerzas de
compresión entre la tibia y el fémur. Los meniscos disminuyen su grosor de fuera a
dentro, el exterior tiene forma de "O" y el interno de "C" o "media luna". La cara
superior de estos es cóncava y la inferior plana. Se adhieren a la cápsula articular
por su circunferencia externa mientras la interna queda libre. Ambos meniscos
quedan unidos entre sí por el ligamento yugal
Cápsula articular[editar]
La articulación está envuelta por una cápsula fibrosa que forma un espacio
cerrado en el que se alberga la extremidad inferior del fémur, la rótula y la porción
superior de la tibia. La cubierta interna de esta cápsula es la membrana sinovial
que produce el líquido sinovial.
El líquido sinovial baña la articulación, reduce la fricción entre las superficies en
contacto durante los movimientos y cumple funciones de nutrición y defensa.2
Ligamentos[editar]
Ligamentos de la rodilla.
La rodilla esta sustentada por varios ligamentos que le dan estabilidad y evitan
movimientos excesivos. Los ligamentos que están en el interior de la cápsula
articular se llaman intraarticulares o intracapsulares, entre los que se encuentra el
ligamento cruzado anterior y el ligamento cruzado posterior. Por otra parte los
ligamentos que están por fuera de la cápsula articular se llaman extrarticulares o
extracapsulares como el ligamento lateral interno y el ligamento lateral externo. 89
Intraarticulares[editar]
Ligamento cruzado anterior (LCA).
Ligamento cruzado posterior (LCP).
Ligamento yugal o ligamento transverso. Une los meniscos por su lado
anterior.
Ligamento meniscofemoral anterior o Ligamento de Humphrey. Del menisco
externo al cóndilo interno del fémur.10
Ligamento meniscofemoral posterior o Ligamento de Wrisberg. Del menisco
externo al cóndilo interno del fémur, por detrás del meniscofemoral anterior.11
Extrarticulares[editar]
Cara anterior
Ligamento rotuliano que une la rótula a la tibia.
Cara posterior.
Ligamento poplíteo oblicuo o tendón recurrente. Une el tendón del músculo
semimembranoso al cóndilo externo del fémur.912
Ligamento poplíteo arqueado. Une el cóndilo externo del fémur con la
cabeza del peroné en la rodilla.9
Cara interna
Ligamento alar rotuliano interno. Une el borde de la rótula al cóndilo interno
del fémur.
Ligamento menisco rotuliano interno. Une la rótula al menisco interno.
Ligamento lateral interno o ligamento colateral tibial.
Cara externa
Ligamento alar rotuliano externo. Une el borde de la rótula al cóndilo
externo del fémur.
Ligamento menisco rotuliano externo. Une la rótula al menisco externo.
Ligamento lateral externo o ligamento colateral peroneo.
Bolsas serosas[editar]
La articulación de la rodilla dispone de más de 12 bolsas serosas que amortiguan
las fricciones entre las diferentes estructuras móviles. Las principales son:
Bolsa serosa prerrotuliana.
Bolsa serosa de la pata de ganso.
Bolsa serosa poplítea.
Vasos sanguíneos[editar]
Arterias de la rodilla.
El riego sanguíneo de la rodilla proviene fundamentalmente de 3 arterias, la arteria
femoral, la arteria poplítea y la arteria tibial anterior. De estos troncos principales
surgen otros más pequeños que forman un círculo alrededor de la articulación
llamado círculo anastomótico de la rodilla, del cual surgen a su vez otras ramas
secundarias que proporcionan sangre a las diferentes estructuras.
Las ramas más importantes son:
Arteria genicular superior medial. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular superior lateral. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular inferior medial. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular inferior lateral. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular descendente. Procede de la arteria femoral.
Arteria recurrente tibial anterior. Procede de la arteria tibial anterior.
El retorno venoso tiene lugar fundamentalmente a través de la vena poplítea que
pasa por el hueco poplíteo paralela a la arteria del mismo nombre y desemboca en
la vena femoral.
Musculatura[editar]
Vista anterior de los músculos del muslo
A continuación se expone la lista de los músculos que actúan sobre la rodilla. Hay
que tener en cuenta que algunos de ellos intervienen en varios movimientos por lo
que se reseñan dos veces, por ejemplo el músculo sartorio que puede contribuir al
movimiento de flexión y al de rotación interna.
Músculos flexores. Se sitúan en la parte posterior del muslo.
Isquiotibiales
Bíceps femoral.
Músculo semimembranoso.
Músculo semitendinoso.
Accesorios
Músculo poplíteo. Está situado en la porción posterior de la rodilla,
debajo de los gemelos.
Músculo sartorio. Se encuentra en la parte anterior del muslo y lo cruza
en diagonal.
Músculos extensores. Están situados en la parte anterior del muslo.
Cuadriceps. Está compuesto por cuatro músculos:
Recto femoral
Vasto medial
Vasto lateral
Vasto intermedio
Músculos que producen rotación externa
Tensor de la fascia lata
Bíceps femoral
Músculos que producen rotación interna
Sartorio
Semitendinoso
Semimembranoso
Recto interno
Poplíteo13
Movimientos[editar]
La articulación tibiofemoral permite dos tipos de movimientos: flexión-extensión y
rotación. El movimiento principal es el de flexión y extensión que sobrepasa los
130°, mientras que el de rotación es muy limitado y únicamente puede realizarse
en posición de flexión.14
Partiendo de la posición de reposo, cuando el muslo y la pierna se prolongan entre
sí en línea recta que correspondería a 0º, la flexión activa de la pierna alcanza por
término medio 130°; pero el límite máximo de la amplitud de ese movimiento
puede aumentarse tomando el pie con una mano.
La articulación posee una gran estabilidad en extensión completa, posición en la
que la rodilla soporta todo el peso del cuerpo.15
Patología[editar]
Contusión simple[editar]
Se entiende por contusión simple de rodilla una lesión de partes blandas por
traumatismo sin que exista ningún tipo de daño específico de las principales
estructuras que forman la articulación como el menisco, el hueso o los ligamentos.
Se considera un proceso benigno que generalmente no provoca complicaciones y
se resuelve en un plazo de tiempo variable con medidas conservadoras como
medicamentos antiinflamatorios, reposo relativo y aplicación de frío local. La
contusión simple es la lesión más frecuente de rodilla y puede provocar entre otros
síntomas dolor, aumento de tamaño moderado en la articulación y equimosis.1617
Lesiones de los ligamentos y meniscos[editar]
Son muy frecuentes en deportes
como lucha, baloncesto, natación, rugby, fútbol, fútbol
americano, esquí, voleibol, hockey, tenis y otros que implican gran tensión de la
articulación. Las estructuras que más frecuentemente se afectan son los
meniscos, ligamentos laterales y ligamentos cruzados. En ocasiones se producen
lesiones combinadas, como en la llamada tríada de OʼDonoghue o tríada
desgraciada que está constituida por la rotura o desgarro del ligamento cruzado
anterior, el ligamento lateral interno y el menisco medial.18
Antes de la llegada de la artroscopia, la cirugía artroscópica y la resonancia
magnética nuclear, el diagnóstico era más difícil y las intervenciones quirúrgicas
que se realizaban para el tratamiento de estas lesiones tenían una recuperación
más lenta. Con las técnicas actuales estos pacientes se recuperan con más
rapidez, y pueden practicar determinados deportes en unos pocos meses si no
surgen complicaciones.
Además del desarrollo de nuevos procedimientos quirúrgicos, la investigación
actual está buscando determinar cuáles son los factores subyacentes que pueden
aumentar la probabilidad de que un atleta sufra una lesión grave de la rodilla. En el
futuro eso podría permitir encontrar medidas preventivas efectivas.19
Rotura de meniscos[editar]
El menisco se lesiona generalmente por un mecanismo de rotación, cuando la
rodilla se encuentra en situación de semiflexión y con el pie apoyado. En estas
circunstancias, al producirse la rotación, el cóndilo del fémur presiona
directamente al menisco y este se rompe o fisura. Esta lesión afecta con mayor
frecuencia al menisco interno o medial que al externo. Las roturas pueden llegar a
ser de una gravedad significativa. Se dividen en horizontales, verticales,
transversales, oblicuas o mixtas. El diagnóstico se basa en la presencia de
síntomas y signos clínicos característicos, en los hallazgos reportados por la
resonancia magnética y artroscopia. Esta última puede ser al mismo tiempo
diagnóstica y terapéutica.20
Rotura del ligamento lateral interno[editar]
El ligamento lateral interno proporciona estabilidad a la región interna de la rodilla.
Suele lesionarse por una tensión excesiva en posición de valgo, es decir por
desviación de la pierna hacia fuera. Con frecuencia su rotura se asocia a lesión del
menisco interno.
Pueden existir diferentes grados de afectación que van desde distensión leve a
rotura completa. Frecuentemente la rotura completa causa poco dolor. Sin
embargo, durante la exploración el médico detecta hiperlaxitud de la articulación.21
Rotura del ligamento lateral externo[editar]
Las lesiones del ligamento lateral externo pueden consistir en distensión o rotura.
Suelen producirse por una combinación de hiperextensión de la rodilla y una
presión que obliga a una desviación en varo de la articulación. Se producen por un
traumatismo sobre la parte interna de la rodilla que a veces se asocia a un
mecanismo de rotación.
Esta lesión es mucho menos frecuente que la del ligamento lateral interno, pero
produce mayor grado de incapacidad. Las fuerzas necesarias para romper este
ligamento son superiores a las necesarias para la ruptura del ligamento lateral
interno.22
Rotura de los ligamentos cruzados[editar]
La rotura del ligamento cruzado anterior es una lesión frecuente. Puede producirse
durante la actividad deportiva por giros enérgicos de la rodilla en los que el pie
permanece en fuerte contacto con el suelo. El mecanismo lesional suele asociarse
a semiflexión, valgo y rotación externa de la articulación de la rodilla. En el
momento en que se sufre esta lesión suele sentirse un dolor intenso y una
sensación de chasquido. En condiciones normales el ligamento cruzado anterior
sirve de freno para evitar un movimiento anterior excesivo de la tibia con respecto
al fémur. El médico puede realizar pruebas exploratorias como la Prueba del
cajón y la Prueba de Lachman que si son positivas hacen más probable este
diagnóstico. Su confirmación se obtiene mediante la resonancia magnética o
artroscopia.23 En la lesión combinada, conocida como triada de O'Donoghue o
rodilla desgraciada, se suman la rotura del ligamento cruzado anterior, del
ligamento lateral interno y del menisco interno.24
El ligamento cruzado posterior impide que la tibia se desplace hacia atrás en
relación con el fémur. Se lesiona con menor frecuencia que el ligamento cruzado
anterior. El mecanismo de rotura suele consistir en un impacto directo sobre la
parte anterior de la rodilla cuando esta se encuentra en situación de flexión. Es
frecuente que esta lesión se asocie a la rotura de un menisco.25
Lesiones tendinosas[editar]
Los tendones que se afectan con más frecuencia son:
Tendón del cuadriceps. Puede romperse total o parcialmente durante la
actividad deportiva, generalmente cuando la rodilla está en flexión y sometida
a fuerte sobrecarga. Esta lesión produce dolor agudo en la cara anterior de la
articulación e incapacidad para los movimientos de extensión.
Tendón rotuliano o ligamento rotuliano que es la continuación del anterior. Las
rupturas del tendón rotuliano ocurren generalmente en personas menores de
cuarenta años y si no se reparan con cirugía ocasionan retracción y atrofia del
músculo cuadriceps.26 También puede afectarse por tendinitis, proceso que se
conoce como Rodilla del saltador, por ser frecuente en esta actividad atlética.
tendón de la pata de ganso. Está formado por la unión de los tendones del
músculo semitendinoso, sartorio y recto interno del muslo, también llamado
músculo grácil. Se inserta en la cara interna y superior de la tibia. La tendinitis
de la pata de ganso o anserina produce dolor en la región interna de la rodilla,
principalmente al realizar movimientos de extensión.
Tendón del músculo poplíteo. La tendinitis poplítea causa dolor en la parte
posterior y externa de la rodilla, el cual aumenta cuando se corre cuesta
abajo.272829
Fracturas[editar]
Radiografía de una fractura tratada mediante
osteosíntesis
Las fracturas de la región de la rodilla pueden afectar a la porción inferior del
fémur, la superior de la tibia o la rótula. Con frecuencia son fracturas complejas
que afectan a varios huesos y a los meniscos o ligamentos. Generalmente están
causadas por un gran impacto, como ocurre en los accidentes de tráfico. En la
mayoría de los casos deben ser tratados quirúrgicamente por osteosíntesis, por lo
general con el uso de piezas de acero o de placas y tornillos de titanio. A menudo
también se requiere reconstruir la superficie articular con materiales óseos o de
cerámica. Las fracturas puras pueden ser fijada solo con tornillos.
Las fracturas de la extremidad inferior del fémur pueden ser supracondíleas, si se
producen por encima de los cóndilos o bien afectar al cóndilo externo, al interno o
a ambos. Las de la extremidad superior de la tibia pueden afectar a la meseta
tibial externa, a la interna o a ambas.
Las fracturas de rótula son infrecuentes y suelen ocurrir por caídas con impacto
directo sobre este hueso. Pueden ser longitudinales, transversales o compuestas.
Tienden a dejar fragmentos que pueden causar limitación en la movilidad de la
articulación.30
Luxaciones[editar]
Una luxación es toda lesión que causa pérdida permanente del contacto de las
superficies articulares. Puede ser total (luxación) o parcial (subluxación). En la
rodilla, las luxaciones pueden afectar a la rótula o a la articulación femorotibial.
Luxación de rótula[editar]
La luxación de la rótula es una lesión que suele estar causada por un traumatismo
directo sobre la cara anterior de la rodilla. Generalmente se producen
desplazamientos laterales de la rótula que cambia su posición habitual sin
romperse, lo que ocasionan un cuadro doloroso con dificultad para el transporte de
cargas y disminución de la capacidad de movimiento de la articulación. Es una
lesión recidivante que puede repetirse periódicamente.31
Luxación tibiofemoral[editar]
La luxación de la articulación tibiofemoral de la rodilla es una grave complicación
que ocurre tras traumatismos severos como atropellos o accidentes de tráfico. Se
asocia a lesiones de los músculos, cápsula articular, tendones, arteria poplítea y
vena poplítea, por lo que constituyen una situación de emergencia que puede
poner en peligro la viabilidad del miembro afectado.3132
Derrame articular[editar]
Presencia de derrame articular en la rodilla derecha
En condiciones normales existe una pequeña cantidad de líquido en el espacio
articular que es producido por la membrana sinovial y sirve para nutrir el cartílago
y actuar como lubricante con el objeto de disminuir el roce en la articulación y su
desgaste. Cuando la acumulación de líquido es excesiva se produce derrame
articular que provoca dolor y limitación de la movilidad. Este debe diferenciarse de
la hinchazón o edema originado fuera de la articulación que suele ser más
localizado, es de menos gravedad y puede estar causado por pequeños traumas,
bursitis u otras causas.
La presencia de derrame puede obligar, dependiendo de la cantidad existente, a
realizar una punción para evacuarlo que se llama paracentesis y tiene la doble
finalidad de aliviar la tensión y obtener una muestra del líquido para analizarla en
el laboratorio.
La existencia de derrame no es una enfermedad en sí misma sino un síntoma que
puede tener muchos orígenes. Las causas se dividen en dos grupos, traumáticas y
no traumáticas.33 Los derrames de origen traumático pueden estar asociados a
lesión de alguno de los ligamentos que estabilizan la articulación, fracturas
intraarticulares, luxación de rótula o rotura de menisco, aunque puede existir
derrame como única manifestación tras un trauma sobre la rodilla. Los no
traumáticos pueden ser la consecuencia de artrosis, artritis reumatoide,
enfermedades infecciosas que afecten a la rodilla, gota y tumores óseos benignos
o malignos.33
Gonartrosis[editar]
La gonartrosis es la artrosis de rodilla. Puede afectar a la articulación femorotibial
y a la femororrotuliana. Es más frecuente en mujeres que en varones y suele
aparecer a partir de los 50 años. Produce dolor que aumenta al caminar,
incapacidad funcional y deformidad en genu varo o genu valgo que se agrava
progresivamente con el paso de los años.
Para el diagnóstico es muy útil la radiología, en la que aparecen signos
característicos, como estrechamiento del espacio articular, esclerosis subcondral y
presencia de osteofitos.
Los factores principales que influyen en la aparición de artrosis de rodilla son la
edad, la predisposición genética, la obesidad, la existencia de traumatismos
previos y la sobrecarga de la articulación. El tratamiento es conservador en las
primeras etapas de la enfermedad y se basa en realizar ejercicios de rehabilitación
y medicamentos antiinflamatorios en los periodos de dolor agudo. Cuando la
artrosis está muy avanzada y produce graves repercusiones funcionales, existe
indicación para la sustitución quirúrgica de la articulación de la rodilla por una
prótesis.34
Artritis[editar]
Radiografía de la rodilla de un paciente al que se le
ha colocado una prótesis total de la articulación
La inflamación aguda de la rodilla o artritis puede ser el resultado de varias
enfermedades como la artritis reumatoide, la gota o procesos infecciosos.
Los procesos infecciosos que afectan a la articulación son poco frecuentes, pero
pueden tener consecuencias graves. Requieren tratamiento inmediato con
un antibiótico. En las personas a las que se les ha colocado una prótesis de
rodilla, puede producirse infección de la prótesis, esta eventualidad supone una
grave complicación de la intervención.35
Enfermedad de Osgood-Schlatter[editar]
Artículo principal: Enfermedad de Osgood-Schlatter
Es la causa más frecuente de dolor en la porción anterior de la rodilla en niños y
jóvenes de entre 10 y 15 años. Está producida por la afectación del cartílago
situado en la tuberosidad anterior de la tibia. Causa dolor durante la actividad
física que mejora con el reposo. La enfermedad es de carácter leve y los síntomas
desaparecen cuando se completa el crecimiento óseo.36
Condromalacia rotuliana[editar]
Artículo principal: Condromalacia rotuliana
Afección frecuente en personas jóvenes y deportistas que está causada por la
degeneración del cartílago situado entre la rótula y el fémur. Produce dolor en la
parte anterior de la articulación. A veces se le da la denominación de Síndrome
patelo femoral.28
Enfermedad de Hoffa[editar]
Artículo principal: Enfermedad de Hoffa
Consiste en la inflamación crónica de la zona de grasa situada por detrás
del tendón rotuliano y debajo de la rótula, esta zona se llama almohadilla grasa de
Hoffa. Es una causa poco frecuente de dolor en la rodilla.37
Quiste de Baker[editar]
Artículo principal: Quiste de Baker
El quiste de Baker es una protuberancia que se produce en la parte posterior de la
rodilla, en el hueco poplíteo. Surge en el contexto de procesos inflamatorios
crónicos, debido a la mayor producción de líquido sinovial, el cual se comunica
con el quiste a través de una fístula desde la cápsula articular. El aumento de
volumen puede dar lugar a molestias, dolor y restricción de la capacidad de
movimiento.
Bursitis[editar]
La articulación de la rodilla posee varias bolsas serosas o bursas, especialmente
en la parte delantera de la rótula. Son fácilmente vulnerables, como consecuencia
de abrasiones, laceraciones o traumatismos repetidos. Los micro traumatismos,
incluyendo las sobrecargas por la actividad laboral o deportiva, pueden causar
inflamación crónica, que en la mayoría de los casos mejoran con
tratamiento antiinflamatorio, reposo, vendajes compresivos o aplicación de frío
local.38
Ostecondrosis disecante[editar]
Artículo principal: Osteocondrosis disecante
Se caracteriza por la separación de un fragmento de hueso recubierto por
cartílago que se desprende generalmente del cóndilo del fémur y puede causar
dolor en la rodilla, limitación de la movilidad y bloqueo de la articulación. Este
proceso aparece frecuentemente en atletas y puede obedecer a diferentes causas
como microtraumatismos repetidos por la práctica deportiva y predisposición
genética a su aparición. Por la naturaleza migratoria del fragmento óseo y su
apariencia en la radiografía, se suele llamar ratón articular.37
Deformidades[editar]
Genu laxum[editar]
Genu valgum o piernas en X
El genu laxum es una inestabilidad lateral de la rodilla por insuficiente sujeción de
los ligamentos. Puede ser un fenómeno congénito o adquirido en la vida adulta
causado por trastornos del tejido conjuntivo, accidentes, inflamación muscular o
parálisis.
Genu recurvatum[editar]
El genu recurvatum consiste en una hiperextensión de la articulación de la rodilla
superior a los 10 grados. Puede ser de origen congénito, secundario a una
parálisis muscular secuela de una poliomielitis o consecuencia de un raquitismo o
una rotura de los ligamentos cruzados. Produce inestabilidad durante la marcha y
tendencia a la artrosis precoz. Se trata mediante ejercicios de fisioterapia, medidas
de rehabilitación, correcciones ortopédicas y tratamiento quirúrgico en los casos
graves.39
Genu flexum[editar]
El Genu flexum es una deformidad de la rodilla en la cual la articulación no puede
realizar una extensión completa y por lo tanto se encuentra de forma permanente
en una posición de flexión. Es por lo tanto la deformidad inversa al genu
recurvatum. Puede ser de origen congénito o adquirido en la vida adulta como
consecuencia de artrosis, parálisis muscular o una in-movilización prolongada. Se
trata mediante ejercicios de rehabilitación, fisioterapia y cirugía en los casos más
graves.
Genu valgum[editar]
Artículo principal: Genu valgo
El eje formado por el fémur y la pierna es más abierto de lo normal, adoptando el
miembro inferior un aspecto en X con las rodillas muy juntas y los talones
separados. Puede estar presente desde la infancia o aparecer en la vida adulta,
muy frecuentemente causado por sobrepeso u obesidad.
Genu varum[editar]
Artículo principal: Genu varo
En esta deformidad los miembros inferiores tienen una convexidad externa y los
cóndilos femorales internos están separados por una distancia superior a los 6 cm.
Es por lo tanto una desviación inversa a la que se produce en el genu valgum. Se
describe a veces como miembros inferiores en paréntesis, pues los pies están
muy próximos y las rodillas separadas en situación de bipedestación (de pie).