Las Plantas de Tratamiento Aguas Residuales Domésticas son sistemas necesarios para manejar de
manera adecuada los residuos líquidos urbanos (efluente o agua residual) antes de su disposición
final en el ambiente, manteniendo de esta manera la salud y condiciones de vida adecuadas de la
población. Punto número 1 y uno de los más importes, las Aguas lluvias deben estar separadas de
las Aguas Residuales. Este punto es de vital importancia para poder tratar las aguas residuales
domésticas. Debido a que no se puede tener un dato exacto y 100% confiable de la cantidad de
lluvia que va a caer en período de tiempo y en una zona determinada; la Planta de Tratamiento que
recoja las aguas servidas junto con las aguas lluvias se verá susceptible a desbordes constantes y
mal funcionamiento del Sistema de Tratamiento. Así también, no tiene mucho sentido tratar aguas
residuales que se encuentran diluidas con agua lluvia, ya que eso incrementa los volúmenes de
tratamiento y por ende los costos. Las aguas lluvias deben estar siempre separadas de las aguas
residuales para poder tener una Planta de Tratamiento que funcione adecuadamente.
El caudal influye en el tipo de Planta de Tratamiento a cotizar?
Las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales Domésticas Compactas pueden tratar hasta 120
m3/día que equivale a 120000 litros de agua/día y pueden colocarse para su funcionamiento en
línea. Para caudales más grandes se recomienda realizar Plantas de Tratamiento de Aguas
Residuales Construidas en hormigón o Lagunas de Oxidación para las que se tiene que considerar
contar con espacio suficiente.
De qué depende el caudal de tratamiento?
El caudal de la Planta de Tratamiento dependerá de la población a servir debido a que este se
calcula por el consumo promedio de agua potable por persona al día. Tal como se explica en el CPE
INEN 5 (Normas para Estudio y Diseño de Sistemas de Agua Potable y Disposición de Aguas
Residuales para Poblaciones Mayores a 1.000 habitantes),el consumo o dotación de agua potable
es de alrededor de 200 litros por persona por día. Cerca del 80% del agua potable empleada en el
uso cotidiano, se descarga finalmente como agua residual.
Se requieren análisis de agua?
No es de prioridad realizar análisis del agua a tratar para cotizar un Sistema de Tratamiento de
Aguas Residuales Domésticas, ya que el comportamiento de estos efluentes es conocido y de poca
variabilidad; pero si se dispone de esta información, será mejor ya que se podrá diseñar un sistema
mucho más específico.
Por qué implementar un sistema de tratamiento de aguas residuales?
Muchas veces dejamos de lado esta pregunta tan importante, y es que respondiendo con claridad
esto, podemos definir el alcance de nuestro sistema y la calidad de agua tratada que requerimos.
Las principales motivaciones que tienen los tomadores de decisiones al momento de optar la
implementación de un sistema de tratamiento son: Necesidad de adecuación a la normativa, y
reúso de agua en procesos seleccionados.
Las Plantas de tratamiento de Aguas Residuales ayudarán a cumplir con la calidad de agua tratada
según la normativa declarada en un instrumento de gestión ambiental (LMP, VMA, etc), o según los
parámetros necesarios para ser reusada en algún proceso.
Problemas típicos en los sistemas de tratamiento de aguas residuales?
1) Inadecuados parámetros de diseño:
Es importante definir bien los parámetros de diseño de un sistema de tarentino, ya que el caudal y
la carga contaminante de este definirán los procesos necesarios para lograrla calidad de agua
requerida. Siempre se recomienda realizar monitoreos compuestos que puedan representar de
formar fidedigna el comportamiento del efluente y sus variaciones.
2) Sobrecostos en mantenimiento y operación:
Si las PTAR no están bien diseñadas, los costos de operación durante el funcionamiento pueden
incrementarse para lograr las eficiencias requeridas de tratamiento, además que el mantenimiento
puede ser incrementar su frecuencia.
2) Incapacidad de gestionar lodos:
Todas las PTAR producen lodos, por el simple hecho de que los lodos son los que albergan toda la
carga contaminante removida del agua residual durante el tratamiento. Es importante definir la
cantidad de lodos y la forma de disponerlos antes del proyecto; ya que esto puede llegar a
representar hasta un 60% del costo de operación de una PTAR.
3) No se tiene espacio suficiente:
Sin el espacio suficiente, se puede condicionar al sistema a prescindir de equipos que pueden
hacer la diferencia entre una buena y mala calidad del agua. Es importante definir durante el
proyecto el área que ocupará la PTAR y dejarla libre para la instalación y montaje de esta.
4) No se considera pretratamiento adecuado:
El pretratamiento es un proceso sumamente relevante para asegurar la eficiencia de toda la PTAR.
Muchas veces los efluentes necesitan algo más que un desarenador y cámara de rejas; se puede
optar también por trampas de grasas, tamices estáticos o rotarios, e inclusive sistemas compactos
que ayuden a remover todos los componentes que no queremos en nuestro sistema.
5) Utilizar sistemas prediseñados:
Aunque es una opción que se está volviendo muy frecuente últimamente, es menester recalcar
que estos sistemas trabajan con base en un rango de valores en los parámetros de diseños.
Cualquier variación que escape de estos valores puede significar fallos en el sistema. Por eso
siempre se recomienda tener un sistema diseñado a medida.
6) Inadecuado tren de tratamiento:
Parte del trabajo de ingeniería y la experiencia de los proveedores es saber seleccionar los equipos
y unidas de tratamiento adecuados para remover; sin embargo, es también muy importante saber
el orden y los parámetros que estos remueven.
Partes de una planta de tratamiento?
Sistema de rejas
Cuando el agua está por ingresar a la planta de agua residual es común que traiga con ella una
serie de elementos pesados como arena, piedras, grasa, entre otros componentes. Para que estas
no pasen al desarenador se fijan una serie de rejillas en el canal de tal forma que los sólidos vayan
quedando atrapados en el camino. A esta parte del tratamiento se le conoce como desbaste.
Desarenados y desengrasador.
Luego de pasar por las diferentes rejillas, el agua a tratar pasa por el desarenador, se trata de un
tanque de flujo continuo que, como su nombre indica separa la arena del líquido. Esta parte del
proceso, si bien separa sólidos, no separa sólidos orgánicos. En ocasiones el desarenador también
puede ser usado como desengrasador, siempre y cuando el contenido de grasas del agua no sea
alto. Los desengrasadores se requieren cuando se necesite un mayor grado de pureza del agua.
Decantador.
Esta parte de una planta de aguas residuales se encarga de separar los diferentes componentes de
líquidos por densidad. Este funciona por la fuerza de gravedad haciendo que los componentes más
densos vayan al fondo del decantador.
Reactor biológico.
Existen diferentes sistemas, uno de los más usados es el aeróbico que emplea microorganismos
para la asimilación de la materia orgánica y los nutrientes disueltos en el agua residual. Los
reactores forman parte de lo que se conoce del tratamiento secundario de aguas residuales.
Tanque para el tratamiento físico químico.
En este tanque se hace uso de productos físicos o químicos que permitan alterar el estado físico de
sustancias presentes en el agua como: aluminio, hidróxido de hierro, entre otras de carga negativa.
Mediante el proceso que se lleva a cabo en este tanque, logran eliminarse entre el 80 y 90% de
materia suspendida. Las etapas del tratamiento físico químico son: coagulación, floculación y
decantación.
Sistema de deshidratación de lodos.
Este equipo permite eliminar el agua de sólidos logrando que estos últimos se sequen aún más. Los
procesos de deshidratación de lodos se pueden clasificar en: espesamiento, compresión,
calentamiento y filtración.
Secado de lodos.
Permite reducir el peso de los lodos y se puede realizar por contacto, convención o radiación. En
este último caso puede darse por radiación solar o por calentamiento mediante elementos
infrarrojos.
Tipos de tratamiento de aguas residuales.
a) Pretratamiento.
El pretratamiento de las aguas residuales tiene por objeto remover, reducir o modificar sólidos
gruesos, medios y finos, arenas, y en ocasiones grasas y aceites presentes en el agua residual.
El proceso de pretratamiento de aguas residuales es el primero a realizar en las instalaciones de la
planta de tratamiento. En esta etapa se eliminan restos sólidos de gran tamaño, arenas y grasas
presentes en las aguas servidas con ayuda de rejillas de distintos tamaños. La etapa preliminar a la
PTAR, es fundamental para acondicionar el agua residual hasta los parámetros de diseño
requeridos y/o recomendados al ingreso de la PTAR. Asimismo, los tratamientos preliminares de
aguas residuales se realizan en dos etapas: el cribado y la desarenación.
Objetivos del pretratamiento y tratamiento de lodos.
Acondicionar el agua residual para facilitar el tratamiento de aguas negras.
Retirar residuos que podrían afectar el funcionamiento de la instalación.
Etapas del pretratamiento de aguas residuales.
Cribado: En esta fase se retiran los elementos sólidos (botellas, retazos de telas, maderas, etc.) que
se encuentran en el líquido, con la ayuda de rejillas que impiden su camino, con el objetivo de
proteger el funcionamiento de las estructuras (canales, ductos) y equipos (válvulas, bombas) de las
instalaciones de la planta de tratamiento. De este modo, se encuentran en operación diferentes
tipos de rejillas que pueden clasificarse en rejas gruesas (4-10 cm de separación entre barrotes);
rejas medias(1-4 cm de separación entre barrotes) y rejas finas (1-2 cm de separación entre
barrotes).
Desarenación: Este paso consiste en pasar el agua por depósitos o equipos mecánicos que logran
separar elementos muy pequeños como la arena y las grasas que están presentes en el agua, con
el fin de evitar acumulación de fangos en las tuberías o conducciones hidráulicas.
b) Tratamiento fisicoquímico (Primario)
Los tratamientos fisicoquímicos de aguas residuales son aquellos que eliminan los sólidos en
suspensión presentes en el agua. En los procesos fisicoquímicos clásicos tenemos coagulación (con
sulfato de aluminio, cloruro férrico, policloruro de aluminio, etc.) y floculación (con polímeros),
sedimentación primaria, flotación por aire disuelto, entre otros. El objetivo de este tratamiento es
modificar las propiedades físicas de las partículas contaminantes mediante la adición de productos
químicos (coagulantes y floculantes) para facilitar la formación de flóculos y su posterior
separación o eliminación del agua.
Este proceso consta de 2 etapas:
Coagulación – floculación: mediante el uso de productos químicos que desestabilizan los
coloides y aumentan su tamaño. Posteriormente, tras un proceso de coadyuvación se
facilita la formación de coágulos gracias al ajuste del pH en la cámara de coagulación.
Separación física de los sólidos del agua mediante decantación, flotación o filtración.
c) Tratamiento biológico (Secundario)
El tratamiento biológico es utilizado para eliminar los contaminantes que, con el primario, no son
posibles de remover; generalmente, dentro de este tipo de contaminantes, se encuentran parte de
los coloides, y principalmente toda aquella materia disuelta. Existen diferentes tecnologías para
este fin, separadas según su requerimiento de oxígeno. Los tratamientos biológicos de las aguas
residuales se basan en la capacidad de un surtido conjunto de microorganismos que son capaces
de degradar la materia orgánica presente en el agua residual para su propio crecimiento. La
selección del tipo de proceso biológico más conveniente se debe analizar caso a caso en función de
las características del efluente a tratar.
Sistema aerobio.
Los tratamientos aeróbicos de aguas residuales se basan en la capacidad de degradación de la
materia orgánica por parte de los microorganismos utilizando el oxígeno como aceptor de
electrones. Esta circunstancia permite a las células conseguir unos rendimientos energéticos
elevados, lo que conlleva a la producción de una importante generación de fangos.
Existen diferentes tipos de tratamientos biológicos aerobios, siendo los más importantes los
siguientes:
Proceso convencional (lodos activados).
La biomasa crece libre, o en suspensión, en el interior del reactor biológico, produciendo la
formación de flóculos. Es un sistema ampliamente utilizado y de fácil control.
Reactores secuenciales (SBR).
La operación es en discontinuo y todos los procesos se llevan a cabo secuencialmente en el tiempo
en el mismo tanque. Es una buena alternativa para aquellas industrias que producen pequeños
efluentes, pero con una elevada variabilidad en cuanto a sus características.
Reactores de Biomembrana (MBR).
Es un tratamiento análogo al proceso convencional, pero con la particularidad de que dispone de
un módulo de membranas de ultrafiltración en su interior. Este módulo permite la separación del
fango del líquido mediante membranas, obteniendo importantes ventajas en relación a los
tradicionales decantadores secundarios. Es una alternativa para aquellos casos en los que se
dispone de poco espacio.
Biodiscos.
Se trata de un proceso en el que la biomasa está inmovilizada, concretamente crece adherida a un
conjunto de discos que giran en torno a un eje horizontal, situados dentro en el reactor. Sobre este
soporte se desarrolla gradualmente una película de biomasa bacteriana, que emplea como
sustrato para su metabolismo la materia orgánica soluble presente en el agua residual. Cuando la
superficie del disco se encuentra en contacto con el aire, la biomasa adherida al disco toma el
oxígeno necesario para que durante el período de inmersión se produzca la degradación de la
materia orgánica presente en el agua residual.
Filtros percoladores.
Se reparte el agua residual a tratar, ya decantada, sobre la parte superior de un filtro, relleno de un
soporte que puede ser arena, grava, etc. Al descender el agua por los espacios intersticiales del
filtro, la materia orgánica se degrada por la biomasa que crece adherida a las partículas de relleno
del filtro.
Filtros de lecho móvil (MBBR).
La biomasa que lleva a cabo la degradación de la materia orgánica se encuentra adherida en forma
de biopelícula a soportes de alta superficie específica (relleno filtrante). Estos soportes se
encuentran sumergidos en el interior del reactor en continuo movimiento.
Sistema anaerobio.
Los tratamientos anaeróbicos permiten la degradación de la materia orgánica en ausencia de
oxígeno. Este hecho conlleva a que la producción de lodos sea muy baja, en comparación con un
proceso aerobio, y a la producción de biogás, el cual puede ser valorizado. En contrapartida, no es
posible la eliminación de nutrientes únicamente mediante un proceso anaeróbico.
Reactor UASB: Proceso anaerobio, ideal para efluentes con altas cargas orgánicas. Costes
de explotación muy bajos.
Reactor RAFAC: Proceso anaerobio, optimizado para tratar cargas orgánicas elevadas.
d) Tratamientos complementarios (Terciarios)
Los tratamientos complementarios de aguas residuales son procesos adicionales para eliminar
contaminantes remanentes, en estado coloidal o suspendido, además de remantes de carga
oxidante y microbiana que hayan podido quedar posterior a los tratamientos.
Filtración: se encarga de hacer pasar el agua a través de un medio poroso, con el objetivo
de conservar la mayor cantidad posible de materia en suspensión.
Ozonización: La ozonización se incluye dentro de los Procesos de Oxidación Avanzada
(AOPs), que se definen como “procesos de oxidación que implican la generación de
radicales hidroxilo en cantidad suficiente para interaccionar con los compuestos orgánicos
del medio”.
Desinfección: Se agrega cloro al agua residual en cantidad suficiente para que reaccione
con todas las substancias reductoras, la materia orgánica y el amoníaco, formando
compuestos orgánicos de cloro y de cloraminas. Si a partir de aquí se sigue añadiendo
cloro, se irán destruyendo las cloraminas y compuestos orgánicos de cloro hasta que llegue
el punto de ruptura o “break point”, donde el cloro residual empieza a quedar libre o
disponible. El cloro libre es un agente desinfectante muy activo.
e) Tratamiento de lodos (Deshidratación)
La deshidratación consiste en la reducción del lodo en volumen (húmedo). Esto es necesario antes
del espesamiento de los mismos. El líquido de los lodos tiene que drenarse consiguiendo un lodo
seco y poroso. Existen diferentes tecnologías para la deshidratación, entre las cuales tenemos:
Tornillo prensa: La prensa de tornillo de deshidratación se utiliza para espesar y
deshidratar eficazmente el agua de los lodos. Los lodos son un término colectivo para el
agua que contiene un cierto porcentaje de sólidos o (y) materia disuelta, si la prensa de
deshidratación ya está incorporada en el diseño de un nueva planta de tratamiento, se
elimina el coste de la construcción de tanques de sedimentación, ya que esta maquinaria
también es aplicable para espesar lodos secundarios directamente desde la activación.
Filtro prensa: Un filtro prensa es un equipo utilizado en la separación de líquidos y sólidos.
En concreto, el filtro prensa separa los líquidos y los sólidos mediante la filtración a
presión, en la que se bombea un lodo al filtro prensa y se deshidrata bajo presión.
Básicamente, cada filtro prensa se diseña en función del volumen y el tipo de lodo que
debe deshidratarse.
Decantadora centrifuga: Un decantador se puede considerar un tanque de sedimentación
en torno a un eje. En el tanque de sendimentación, las partículas sólidas, que son más
pesadas que el líquido, caen por gravedad y forman un sedimento (fase sólida) en el
fondo. En el tambor giratorio de la centrífuga, las partículas sólidas, que tienen una
densidad más alta y por lo tanto son más pesadas que el líquido, se mueven hacia fuera
gracias a la fuerza centrífuga. Esto genera un sedimento en la pared interna del tambor de
la centrífuga.