El impacto de nuestras
acciones en el futuro
Unidad Educativa: San Jerónimo Maestro: Félix Tintilay
Área: Ciencias Gestión: 2024
Sociales
Curso: 6 to
secundaria Estudiante:
Esdenka
Adriana Ochoa TARIJA -
Mamani BOLIVIA
EL IMPACTO DE NUESTRAS ACCIONES EN EL FUTURO
Queridos compañeros:
Hoy, al estar aquí en nuestro último año de secundaria, es difícil no pensar en todo lo
que hemos vivido y en lo que nos espera. Estos años han sido llenos de aprendizajes, tanto
dentro como fuera del aula, y ahora, nos encontramos al borde de una nueva etapa de nuestras
vidas. Pero hay algo que cada día se vuelve más claro para mí: las acciones que tomamos hoy
tendrán un impacto directo en nuestro futuro.
No quiero que este discurso suene como una lección de los adultos que siempre nos
dicen qué hacer. Quiero hablar como una de ustedes, porque estamos en la misma situación,
mirando hacia adelante con una mezcla de emoción y miedo. Estamos en un punto donde cada
decisión que tomemos cuenta, desde lo que elegimos estudiar, hasta cómo tratamos a los
demás o qué tipo de personas queremos ser.
Es fácil pensar que somos jóvenes y que tenemos todo el tiempo del mundo para
corregir errores o empezar de nuevo, pero la realidad es que lo que hacemos ahora importa. Lo
que decidimos hacer con nuestro tiempo, nuestras energías y nuestras capacidades hoy,
moldeará las oportunidades que tendremos mañana. Puede que no lo veamos ahora, pero cada
pequeño esfuerzo cuenta, cada decisión cuenta. Y cada una de ellas nos está acercando o
alejando de la vida que queremos vivir.
RALPH WALDO EMERSON
El gran escritor Ralph Waldo Emerson lo dijo de manera sencilla, pero profunda:
“La vida es una sucesión de lecciones que deben vivirse para ser entendidas”. Esto me
recuerda que, aunque no siempre entendamos completamente hacia dónde nos llevan
nuestras acciones, cada paso que damos tiene un propósito. Incluso los errores que
cometemos son lecciones que nos preparan para el futuro.
A veces, podemos sentir que no tenemos el control sobre lo que nos depara el futuro,
que nuestras circunstancias actuales o las expectativas de los demás nos limitan. Pero eso no
es del todo cierto. Nosotros tenemos el poder de influir en nuestro propio destino. Cada uno de
nosotros tiene el control sobre sus decisiones y actitudes. Elegir trabajar duro, ser constantes,
tener una buena actitud y rodearnos de personas que nos impulsan a ser mejores son acciones
que tendrán un impacto enorme en quiénes seremos más adelante.
Quiero que pensemos por un momento en el mundo que nos rodea. Las decisiones que
tomemos no solo afectarán nuestras vidas personales, sino también el futuro de nuestra
comunidad, nuestro país y, en última instancia, el mundo. Las generaciones anteriores ya nos
dejaron una serie de desafíos que nosotros tendremos que enfrentar: el cambio climático, la
desigualdad, los avances tecnológicos, las crisis sociales. Y aunque parezca que todavía no
podemos hacer mucho para cambiar eso, en realidad, sí podemos . Podemos ser la generación
que haga la diferencia, que se comprometa con soluciones y que tome medidas concretas para
mejorar el mundo que heredaremos.
MAHATMA GANDHI
Como dijo Mahatma Gandhi: “Tú debes ser el cambio que deseas ver en el mundo”.
Si queremos un futuro mejor, un futuro lleno de oportunidades y justicia, debemos empezar
ahora, con nuestras acciones, con nuestras elecciones y con nuestro compromiso personal.
Porque lo que hagamos hoy afectará lo que veamos mañana.
Mis queridos compañeros, este es el momento de tomar en serio el poder que tenemos
en nuestras manos. No importa cuán pequeños o insignificantes puedan parecer nuestros actos
hoy, cada uno de ellos está construyendo nuestro futuro, ladrillo a ladrillo. Así que hagamos
que cuenten. Tomemos decisiones que nos acercamos a quienes queremos ser. Seamos
conscientes de que nuestro presente no es solo un momento pasajero, es el nacimiento de todo
lo que está por venir.
El futuro no está escrito, lo escribimos nosotros con cada acción que tomamos. Y estoy
segura de que, juntos, podemos construir un futuro que realmente valga la pena.