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Mendoza Fuentes Judith

El artículo analiza el impacto de la crisis económica en España, destacando la caída del PIB y el aumento del desempleo, especialmente entre los jóvenes. Se sugiere que la crisis actual, aunque severa, difiere de la Gran Depresión de 1929 y que el aumento del ahorro será crucial para la recuperación económica. A pesar de las dificultades, se plantea la posibilidad de que surjan oportunidades y cambios positivos tras la crisis.
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El artículo analiza el impacto de la crisis económica en España, destacando la caída del PIB y el aumento del desempleo, especialmente entre los jóvenes. Se sugiere que la crisis actual, aunque severa, difiere de la Gran Depresión de 1929 y que el aumento del ahorro será crucial para la recuperación económica. A pesar de las dificultades, se plantea la posibilidad de que surjan oportunidades y cambios positivos tras la crisis.
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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE

MÉXICO

FACULTAD DE CONTADURÍA Y ADMINISTRACIÓN

“FINANZAS I”

“ARTICULO: ¿CÓMO SOBREVIVIR A LA CRISIS? ”

ALUMNA:
MENDOZA FUENTES JUDITH

GRUPO 1555

12 DE NOVIEMBRE DE 2008
CÓMO SOBREVIVIR A LA CRISIS
13/11/08 - Beatriz Amigot

Los taxistas ya no hablan del tiempo. Ahora, comentan las últimas cotizaciones del Dow Jones o
cómo ven la situación económica. No es broma. La crisis ha calado más hondo en los ciudadanos
que los primeros fríos traídos por el temporal. De una u otra forma, todo el mundo –como
trabajador, consumidor, empresario o inversor, por ejemplo– ha recibido su impacto, un choque
muy fuerte. Actualidad Económica explica cómo esta crisis va a cambiar la vida de muchos
españoles y sugiere recetas para hacerle frente.
Resulta indispensable comenzar por el diagnóstico. Entre julio y septiembre, el PIB cayó un
0,2% respecto al trimestre anterior, según el Banco de España, que abre la puerta a la recesión.
Pero, ¿qué significa este dato? ¿Cómo afectará a los españoles? ¿Es la hora de otra Gran
Depresión?

En las últimas semanas se ha comparado, de forma recurrente, la actual recesión con lo vivido
en 1929. Sin embargo, los expertos coinciden en que tiene poco que ver y destacan como único
elemento común el hundimiento de las bolsas. La naturaleza de los problemas económicos es
muy diferente.

“En 1929, la crisis fue de demanda, no había sangre. Ahora falta liquidez, ya que no bombea el
corazón. Además, su repercusión en la ciudadanía es muy distinta. Entre 1929 y 1933, los
estadounidenses perdieron un tercio de su renta, mientras que, en estos momentos, sólo serán
décimas. Además, en Europa el sistema de protección social, sobre todo las prestaciones por
desempleo y los subsidios, van a amortiguar aún más el golpe a la ciudadanía”, explica Antonio
Carmona, profesor de Macroeconomía de la Universidad San Pablo CEU.

Aunque en España al colapso financiero internacional se suma una crisis de la economía real, con
el paro como exponente máximo, hay que dejar a un lado la histeria. No hay que temer que las
dramáticas escenas vividas en el 29 (miles de vagabundos deambulando por las calles o la gente
amontonándose ante los bancos para sacar su dinero) viajen al futuro. Hoy, la crisis tiene otras
consecuencias.
Los decoradores, los fabricantes de revestimientos metálicos, los productores de azulejos, de
muebles, de electrodomésticos o de coches, por ejemplo, deberían preocuparse. Según los
expertos, este tipo de profesiones tienen más papeletas de engrosar las listas del Inem. Unos
por su vinculación con la construcción, y otros porque se dedican a vender bienes duraderos,
generalmente financiados con crédito.

Otras víctimas del parón económico son quienes trabajan en el ámbito comercial, en el sector
financiero y en la industria manufacturera. Para completar el perfil del parado español hay que
destacar que es joven (según la EPA, de un total de 2.598.800 parados, 1.196.400 tienen entre
16 y 34 años) y, por lo tanto, resulta bastante probable que esté pagando una hipoteca. De
todas formas, a juicio de Alfonso Novales, catedrático de Fundamentos de Análisis Económico de
la Universidad Complutense, “es difícil tipificar a los parados, porque los recortes van a afectar a
todas la plantillas. Cualquiera puede ser susceptible de acabar en la calle”.

La posibilidad del desempleo se ha colado en la vida y en los planes de los españoles y, dado
que la principal fuente de ingresos de un ciudadano de a pie es su salario, su comportamiento
como consumidor va a cambiar radicalmente. Se va a pasar de vivir a crédito, un recurso que se
utilizaba desde para comprar un automóvil hasta para irse de vacaciones, a reducir costes y
ahorrar. Además, esta tendencia se verá reforzada por el recorte de préstamos por parte de las
entidades financieras ante la crisis de liquidez.

En el último informe de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), su director de Coyuntura,


Ángel Laborda, defiende que “aumentar el ahorro es obligado y una condición ineludible para
poder iniciar la recuperación, ya que ésta difícilmente iría muy lejos a partir de unas posiciones
económico-financieras de las familias y las empresas excesivamente desequilibradas”.
La historia reciente de España enseña que ha llegado la época de cambiar la cigarra por la
hormiguita. Este patrón ya se produjo en la década de los ochenta y se repitió en los noventa,
cuando tras la crisis de 1993 la tasa de ahorro se elevó hasta el 16%, para después caer al
10,2% en 2007. Ahora las previsiones de Funcas apuntan una tasa de ahorro familiar en
aumento, que irá del 11% en 2008 a rozar el 14% en 2010. Una tendencia que se espera que
alivie el nivel de endeudamiento de los hogares, que en el ejercicio pasado alcanzó el 131% de
su renta disponible bruta (una cifra lejana al 69% que suponía a principios de esta década).
Como es obvio, las empresas son las que sufrirán principalmente este freno en el consumo. Ya
hay indicios que apuntan a que una de las principales cadenas de distribución, El Corte Inglés,
podría cerrar el ejercicio con una caída de sus ingresos. Una situación que la compañía sólo ha
conocido en una ocasión, en 1993, cuando las ventas cayeron un 1%. Pero éste no es ni de lejos
el peor de los casos.

En un entorno económico hostil, con una caída de las ventas y dificultades para financiar las
inversiones, la selección natural darwiniana está siguiendo su curso. Las empresas más débiles
lo tienen más difícil para sobrevivir. En el tercer trimestre de 2008, 645 empresas entraron en
concurso de acreedores (el equivalente a la antigua suspensión de pagos), mientras que en ese
mismo periodo de 2007 sólo siguieron este proceso 190 compañías. “Este año se superarán los
2.000 concursos y de éstos el 90% acabarán con la liquidación de la empresa”, explica Raimon
Casanellas, presidente del Registro de Economistas Forenses.
Pero no hay que desesperar. Como decía Escarlata O’Hara, en Lo que el viento se llevo
(1939): “Mañana será otro día”. Y si de los años más negros de Estados Unidos surgió la época
dorada del cine, con estrellas rutilantes como Ingrid Bergman o Rita Hayworth, ¿qué brotará tras
esta crisis?

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