ACLS
Por sus siglas en inglés) son un conjunto de pautas y procedimientos
médicos avanzados diseñados para manejar emergencias cardiovasculares,
como el paro cardíaco, arritmias graves y otros problemas relacionados con
la circulación sanguínea en adultos. Este protocolo está orientado a
profesionales de la salud, como médicos, enfermeros, paramédicos y otros
especialistas, que están entrenados para responder ante situaciones
críticas.
El objetivo principal del ACLS es mejorar la tasa de supervivencia y los
resultados funcionales de los pacientes que experimentan emergencias
cardíacas. A través de intervenciones rápidas y coordinadas, como la
reanimación cardiopulmonar avanzada (RCP), la administración de
fármacos específicos y la utilización de equipos como los desfibriladores, el
ACLS busca restablecer la circulación y la función cardíaca lo antes posible.
Las pautas del ACLS se actualizan periódicamente, basándose en la
evidencia científica más reciente, y su aplicación requiere tanto
conocimientos teóricos como habilidades prácticas para garantizar una
intervención eficaz en situaciones de urgencia.
Manejo de Vía Aérea
Avanzada
Manejo de la vía aérea es uno de los elementos fundamentales en el
cuidado de los pacientes. No solamente los especialistas deben conocerlo y
requiere de un entrenamiento continuo. En este artículo se revisarán los
elementos más importantes en relación con la anatomía de la vía aérea, su
evaluación, y las técnicas básicas y avanzadas utilizadas para su manejo
adecuado. Se propone la creación de algoritmos locales y disponer de un
carro de intubación difícil.
Una revisión de la base de datos de la Sociedad Americana de
Anestesiología (ASA), de Demandas Cerradas (Closed Claims database) (1),
encontró que entre los años 1985 y 1999, 179 de estas demandas fueron
por dificultad en el manejo de vía aérea. De éstas, 67% ocurrió durante la
inducción de la anestesia. Luego de la publicación del primer algoritmo de
intubación difícil en 1993 por la ASA (2), se observó una disminución de las
muertes o daño cerebral en esta etapa de la anestesia de un 62% entre los
años 1985 y 1992, a un 35% entre 1993 y 1999.
Si la vía aérea no está permeable, límpiela con succión o posicionándola de
la manera indicada. Si la vía aérea está abierta, continúe y evalúe la
respiración del paciente. Mantenga permeable la vía aérea en pacientes
inconscientes: para ello utilice la maniobra de extensión de la cabeza y
elevación del mentón, una cánula orofaríngea o una cánula nasofaríngea. Si
la ventilación con BVM es efectiva, la colocación de un dispositivo avanzado
para la vía aérea no será necesario, a menos que no se pueda mantener
permeable la vía aérea con el manejo básico, las ventilaciones no sean
efectivas, el paciente deje de responder a la RCP inicial y a la desfibrilación,
o haya RCE, en estos casos es recomendable la inserción de un dispositivo
avanzado para la vía aérea (p. ej., mascarilla laríngea, tubo King LT,
Combitube, tuvo endotraqueal). Si colocó una vía aérea avanzada tome en
cuenta lo siguiente:
Debe confirmar que haya sincronización entre
la RCP efectiva y las ventilaciones.
Vía área básica
Camino que recorre el aire desde el medio ambiente para llegar a los
pulmones habitualmente es: cavidad nasal ocasionalmente cavidad oral,
nasofaringe, orofaringe, laringe, pasando a través de las cuerdas vocales y
tráquea. Y Ventury