Electricidad con una papa
¿Alguna vez escuchaste hablar de generar electricidad con una papa? ¿Y
con un limón? Averigüemos cuánto de real hay en eso…
Electricidad con una papa
Tal vez recordemos de algún libro o incluso de haberlo experimentado en
el colegio: generar electricidad con una papa, llegando a encender un foco
como prueba de la efectividad. ¿Será así?
Para empezar ni la papa ni el limón
son generadores ni acumuladores eléctricos. En el caso del experimento, tan
solo serán un componente más dentro de un circuito.
La verdad es que tanto la papa como el limón, tienen ácido ascórbico.
Cuando éste se combina con un electrodo de cobre y otro de zinc, provoca
que los electrones usen el ácido de conductor para pasar de un lado a otro.
Este fenómeno se denomina “redox” (reducción-oxidación).
En otras palabras, la papa vendría a oficiar de electrólito, pero debido a la
lentitud con la que se produce toda esta reacción, los voltajes generados son
extremadamente bajos. No superan los 0,5 V (voltios) y los 0,2 mA
(miliamperios).
¿Alcanza esto para encender un foco? Difícilmente. De lograrlo, sería una
lámpara de 1,5 V como máximo y por muy pocos segundos. Lo que se puede
hacer, es una batería de papas. Es decir, colocar varias papas en serie y
luego varias series de papas en paralelo (para
aumentar voltaje y corriente respectivamente). Pero no imaginemos que con
esto vamos a reemplazar la corriente eléctrica fotovoltaica. A lo sumo y con
suerte, podremos activar un reloj.
Cómo generar electricidad con una papa, paso a
paso
Vamos a necesitar:
– 2 papas chicas o una grande cortada a la mitad.
– 2 varillas de cobre (o 2 monedas de cobre).
– 3 cables de cobre.
– 2 varillas de zinc (o clavos).
– Un foco de 1,5 v. O un reloj a pilas (que funcione con una pila chica, tipo
botón).
Procedimiento:
1. Enrollar un cable de cobre por cada varilla de cobre.
2. Clavar cada varilla en una papa diferente (o en una mitad de papa).
3. Enrollar el tercer cable en una varilla de zinc y clavarla en una de las dos
papas (o mitades de papa).
4. Enrollar la punta sobrante del cable que enrollamos en una de las
varillas de cobre, en la varilla de zinc que falta.
5. Clavar la última varilla de zinc en la papa contraria.
6. Tomar las dos puntas de cable que quedaron sueltas y hacerlas entrar
en contacto con la base del foco.
7. Es muy importante que las varillas de zinc no hagan contacto con las
varillas de cobre dentro de la papa.
En teoría, el foco habrá encendido.
Electricidad con una papa: ¿es posible a gran
escala?
El profesor Haim Rabinowitch, de
la Universidad Hebrea de
Jerusalén (Israel), afirmó que si se
hierve la papa durante 8 minutos y
se troza, el rendimiento de la
energía que esta canaliza se
multiplica. Aparentemente, un foco
podría llegar a permanecer
encendido durante 40 días.
Desde luego que habría que
perfeccionar el método y diseñar un dispositivo práctico y limpio que pueda
instalarse en los hogares. Es cuestión de seguir investigando y difundiendo.
Rabinowitch se muestra optimista en cuanto a la posibilidad de
producir baterías de bajo voltaje, que sirvan para cargar teléfonos celulares o
notebooks ante la ausencia de red eléctrica. De lograrse, el costo sería de 9
dólares estadounidenses por kilovatio/hora, en tanto que el de una pila alcalina
AA (de 1,5 voltios) llega a ser hasta 50 veces mayor.
El Prof. Rabinowitch, en Tecnópolis, durante su visita a Argentina.
Los detractores no tardaron en llegar, haciéndole a Rabinowitch las mismas
críticas que a los productores de biodiesel (energía a partir de materia
orgánica): no sería ético utilizar para generar energía, vegetales que podrían
servir de alimento. A esto el especialista respondió que la producción de papas
para fines eléctricos no necesariamente aumentaría el costo de las mismas,
sino que incluso podría beneficiar a personas que hasta hoy no pueden
acceder a la energía eléctrica, por un muy bajo costo.