INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL
ESCUELA SUPERIOR DE INGENIERÍA MECÁNICA
ELÉCTRICA
INGENIERÍA EN COMUNICACIONES Y ELECTRÓNICA
Señales y Vibraciones
Profesor Adrián Lelo De Larrea Polanco
Tarea No. 14: Acústica arquitectónica
Osornio López Enrique
6CM3
13 de noviembre de 2024
Acústica arquitectónica
La acústica arquitectónica es una rama de la acústica aplicada que estudia cómo el
sonido se comporta en los espacios arquitectónicos. Su objetivo es optimizar las
condiciones acústicas en función del uso previsto de cada espacio, ya sea mejorar la
experiencia sonora en teatros o salas de conciertos, reducir el ruido en hospitales o
garantizar el confort auditivo en oficinas y viviendas.
Principios básicos de la acústica arquitectónica
Reflexión del sonido: Cuando las ondas sonoras encuentran superficies, una
parte del sonido se refleja. Las superficies duras y lisas (como el mármol o el
vidrio) reflejan más sonido, mientras que las rugosas tienden a dispersarlo.
Absorción sonora: Es la capacidad de un material para reducir la energía del
sonido. Los materiales porosos (alfombras, paneles acústicos, cortinas gruesas)
absorben el sonido y disminuyen la reverberación.
Difusión sonora: Se refiere a la dispersión uniforme del sonido en un espacio.
Esto mejora la experiencia auditiva en teatros y auditorios, evitando "puntos
muertos" o concentraciones de sonido.
Reverberación: Es el tiempo que tarda el sonido en disminuir en un espacio
cerrado después de que la fuente sonora se apaga. Los tiempos de
reverberación óptimos dependen del uso del espacio:
o Para música: tiempos largos (2–3 segundos).
o Para conferencias o discurso: tiempos cortos (0.5–1.5 segundos).
Aislamiento acústico: Es la capacidad de las estructuras para evitar la
transmisión del sonido entre espacios, clave para privacidad y confort.
Elementos clave en el diseño acústico
Materiales acústicos
Los materiales juegan un papel crucial en el diseño acústico. Algunos ejemplos
incluyen:
Absorbentes: Paneles acústicos de fibra, espumas especiales, alfombras.
Reflectores: Madera, vidrio, mármol.
Difusores: Superficies irregulares o paneles diseñados específicamente para
distribuir el sonido.
Forma y geometría del espacio
La forma del espacio afecta significativamente cómo se propaga el sonido. Por ejemplo:
Espacios cóncavos pueden concentrar el sonido en un punto específico, creando
focos de eco no deseados.
Diseños asimétricos o difusores ayudan a evitar reflexiones problemáticas y
aseguran una distribución uniforme del sonido.
Tecnologías modernas
La acústica arquitectónica moderna incluye herramientas como:
Simulaciones digitales (modelado acústico en 3D).
Sistemas electroacústicos para amplificación y corrección del sonido.
Materiales avanzados, como paneles de membrana ajustable.
Aplicaciones principales
Auditorios y salas de concierto
Diseño para garantizar una reverberación óptima, claridad y uniformidad sonora.
Uso de reflectores para proyectar sonido hacia el público.
Espacios religiosos
Optimización de la reverberación para rituales o música coral.
Reducción de ecos no deseados.
Cines y teatros
Aislamiento acústico para evitar interferencias externas.
Absorción sonora para minimizar ecos y asegurar diálogos claros.
Edificios residenciales y oficinas
Control del ruido entre unidades.
Uso de cielorrasos acústicos y alfombras para mejorar el confort sonoro.
Hospitales
Reducción de ruidos que puedan afectar el descanso de los pacientes
(máquinas, tráfico, etc.).
Uso de materiales acústicos en áreas críticas.
Desafíos en la acústica arquitectónica
Algunos desafíos comunes son:
Lograr un equilibrio entre el diseño estético y las necesidades acústicas.
Cumplir con normativas y estándares internacionales.
Minimizar costos mientras se logra un rendimiento acústico efectivo.
Gestión del ruido en acústica arquitectónica
Fuentes de ruido
Ruido externo: Incluye tráfico vehicular, trenes, aviones, industrias cercanas, y
actividades urbanas.
Ruido interno: Proviene de equipos mecánicos (HVAC, ascensores),
electrodomésticos, conversaciones y actividades humanas dentro del edificio.
Métodos para controlar el ruido
1. Aislamiento acústico
o Uso de paredes dobles o sistemas multicapa.
o Ventanas con doble o triple acristalamiento.
o Puertas macizas con sellos acústicos.
2. Diseño de barreras
o Incorporar barreras físicas (muros, pantallas acústicas) para bloquear la
transmisión de ruido entre espacios.
o Uso de materiales de alta densidad, como concreto o ladrillo, que son
más efectivos para bloquear el sonido.
3. Tratamiento acústico interno
o Reducción del ruido reverberante mediante materiales absorbentes.
o Control de vibraciones con aislantes estructurales para maquinaria y
sistemas HVAC.
4. Zonificación acústica
o Diseñar el edificio para separar las áreas ruidosas de las silenciosas (por
ejemplo, colocar oficinas lejos de zonas mecánicas o calles ruidosas).
o Planificar la ubicación de pasillos y patios interiores como amortiguadores
acústicos.
3. Medidas específicas contra ruidos comunes
HVAC (Sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado):
o Uso de conductos recubiertos con materiales insonorizantes.
o Instalación de silenciadores en ventiladores y equipos.
Impacto de pasos (pisos superiores):
o Incorporar alfombras o paneles acústicos en pisos.
o Usar amortiguadores en las bases de las estructuras para reducir la
transmisión de vibraciones.
Conversaciones en oficinas abiertas:
o Paneles divisorios absorbentes entre estaciones de trabajo.
o Diseño de techos acústicos que minimicen la propagación del sonido.
4. Normativas y estándares acústicos
En muchos países, la gestión del ruido en edificios está regulada por normas
específicas, como:
ISO 140: Aislamiento acústico entre recintos.
ISO 3382: Medición del tiempo de reverberación en salas.
Normas LEED: Promueven el diseño sostenible con control del ruido como parte
del confort ambiental.
Impacto de la gestión del ruido en diferentes tipos de edificios
Escuelas: Una acústica controlada mejora la concentración y la comprensión en
aulas.
Hospitales: La reducción del ruido externo e interno contribuye a la
recuperación de los pacientes.
Espacios de trabajo: El control del ruido reduce el estrés y mejora la
productividad.
Edificios residenciales: Un buen aislamiento acústico mejora la calidad de
vida, garantizando privacidad y descanso.