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En el ámbito educativo, la programación en el segundo ciclo de educación infantil

desempeña un papel crucial en el desarrollo integral de los niños y niñas, sentando las
bases para su crecimiento académico, social y emocional. Durante esta etapa, que
comprende los niños de 3 a 6 años aproximadamente, se busca proporcionar un
ambiente estimulante y enriquecedor que fomente la curiosidad natural de los pequeños,
favoreciendo así su aprendizaje significativo.

El presente tema tiene como objetivo explorar la importancia de la programación en el


segundo ciclo de educación infantil, así como analizar los objetivos, contenidos y
propuestas metodológicas más adecuadas para esta etapa crucial en el desarrollo de los
niños y niñas. La programación en este ciclo debe estar diseñada de manera cuidadosa y
adaptada a las necesidades e intereses de los pequeños, promoviendo su participación
activa y autónoma en el proceso de aprendizaje.

En este sentido, nos adentraremos en las distintas unidades de programación que pueden
implementarse en el segundo ciclo de educación infantil, explorando cómo cada una de
ellas contribuye al desarrollo de habilidades y competencias clave en los niños y niñas.
Asimismo, abordaremos la continuidad entre la educación infantil y primaria,
destacando la importancia de establecer vínculos coherentes y progresivos para
garantizar una transición exitosa hacia el siguiente nivel educativo.

Además, consideraremos las medidas curriculares y las vías de coordinación que pueden
establecerse entre los docentes y profesionales de la educación, asegurando así una
planificación integral y cohesionada que potencie el desarrollo de los niños y niñas en
todas sus dimensiones.

2. La programación en el segundo ciclo de educación infantil

2.1. La programación didáctica

La programación es el proceso sistemático de planificar, organizar y diseñar el proceso


de enseñanza y aprendizaje, con el objetivo de alcanzar metas educativas específicas.
Consiste en la elaboración de un conjunto de actividades, estrategias y recursos
didácticos que se desarrollarán a lo largo de un período determinado, con el fin de
facilitar la adquisición de conocimientos, habilidades y competencias por parte de los
estudiantes.

Características de la programación didáctica

1. Intencionalidad: La programación en educación se basa en una planificación


deliberada y cuidadosa. Se identifican objetivos claros y específicos, se
seleccionan los contenidos y se diseñan actividades y recursos que mejor se
adapten a las necesidades y características de los estudiantes.

2. Secuenciación: La programación implica establecer una secuencia lógica y


progresiva de las actividades de enseñanza y aprendizaje. Los contenidos y
habilidades se presentan de forma gradual, partiendo de lo más simple a lo más
complejo, de modo que los estudiantes puedan construir conocimientos de
manera coherente y significativa.

3. Flexibilidad: La programación en educación debe ser flexible y adaptable a las


necesidades y ritmos de aprendizaje de los estudiantes. Se deben tener en cuenta
las diferencias individuales y brindar oportunidades para la personalización y la
diversificación de las estrategias y actividades, con el fin de garantizar la
participación y el éxito de todos los estudiantes.

Funciones de la programación didáctica

1. Orientación: La programación proporciona una guía clara y precisa para los


docentes, estableciendo los objetivos a alcanzar, los contenidos a desarrollar y
las actividades a implementar. Ayuda a los educadores a enfocar y dirigir sus
esfuerzos hacia el logro de los resultados deseados.

2. Organización: Permite organizar de manera efectiva los recursos y el tiempo


disponible en el proceso educativo. Define el cronograma de actividades,
distribuye los contenidos en unidades o sesiones, y establece los recursos y
materiales necesarios para cada etapa del proceso de enseñanza y aprendizaje.

3. Evaluación: La programación en educación facilita la evaluación del progreso y


el logro de los estudiantes. Permite establecer criterios de evaluación claros y
diseñar instrumentos de evaluación coherentes con los objetivos y contenidos
programados. Así, se pueden identificar fortalezas y áreas de mejora, ajustando
la programación en función de los resultados obtenidos.

a programación didáctica es un proceso que implica la planificación y organización de


las actividades de enseñanza y aprendizaje a lo largo de un período determinado. A
continuación, se presentan las fases principales de la programación didáctica:

1. Análisis de contexto: En esta fase, se realiza un análisis del contexto educativo


en el que se llevará a cabo la programación didáctica. Esto implica considerar
factores como el nivel educativo, las características del grupo de estudiantes, los
recursos disponibles, el currículo y los objetivos establecidos por las autoridades
educativas.

2. Establecimiento de objetivos: En esta etapa, se definen los objetivos de


aprendizaje que se pretenden alcanzar durante el período de programación. Los
objetivos deben ser claros, específicos, medibles y estar alineados con el
currículo y las necesidades de los estudiantes. Estos objetivos guiarán el diseño
y desarrollo de las actividades de enseñanza y aprendizaje.

3. Selección de contenidos o saberes básicos: En esta fase, se seleccionan los


contenidos y temas que se abordarán durante el período de programación. Los
contenidos deben ser relevantes, significativos y adecuados para los estudiantes,
teniendo en cuenta sus intereses, necesidades y el currículo establecido. También
se determina la secuencia y organización de los contenidos a lo largo del
período.

4. Diseño de situaciones de aprendizaje y recursos: En esta etapa, se diseñan las


actividades, tareas y/o situaciones de aprendizaje que permitirán a los
estudiantes alcanzar los objetivos propuestos. Se seleccionan y desarrollan
estrategias y recursos didácticos apropiados, como materiales educativos,
tecnología, juegos, proyectos, etc. Las actividades deben ser variadas,
estimulantes y adaptadas a las características y estilos de aprendizaje de los
estudiantes.

5. Evaluación y seguimiento: Esta fase implica el diseño de estrategias de


evaluación para medir el progreso y el logro de los estudiantes. Se establecen
criterios de evaluación claros y se definen instrumentos y técnicas de evaluación
adecuadas. Asimismo se debe evaluar la metodología, los recursos, el papel del
docente,… Y establecer un plan de seguimiento y retroalimentación para ajustar
y mejorar la programación a medida que se desarrolla.

6. Reflexión y mejora: Después de implementar la programación, se lleva a cabo


una fase de reflexión y evaluación sobre su efectividad. Se analiza cómo se
desarrollaron las actividades, se revisan los resultados obtenidos y se identifican
áreas de mejora. Esta reflexión permite realizar ajustes y mejoras para futuras
programaciones.

2.2. El segundo ciclo de educación infantil

La Educación Infantil constituye la etapa educativa con identidad propia que atiende a
niños y niñas desde el nacimiento hasta los seis años de edad. Esta etapa se ordena en
dos ciclos. El primero comprende hasta los tres años y el segundo, desde los tres a los
seis años de edad. La finalidad de la Educación Infantil es contribuir al desarrollo
integral y armónico del alumnado en todas sus dimensiones: física, emocional, sexual,
afectiva, social, cognitiva y artística, potenciando la autonomía personal y la creación
progresiva de una imagen positiva y equilibrada de sí mismos, así como a la educación
en valores cívicos para la convivencia.

Características de los niños de 3 a 6 años

Los niños y niñas en el rango de edad de 3 a 6 años experimentan un período de rápido


crecimiento y desarrollo en múltiples áreas. Durante esta etapa, se manifiestan diversas
características que son fundamentales para comprender su comportamiento, necesidades
y la forma en que aprenden. Algunas de las principales características de los niños de 3
a 6 años son las siguientes:
1. Curiosidad e imaginación: Los niños en esta edad muestran una curiosidad
insaciable por el mundo que los rodea. Se sienten atraídos por nuevas
experiencias, preguntas y exploraciones. Además, su imaginación es muy activa,
lo que les permite crear situaciones y escenarios ficticios mientras juegan.

2. Desarrollo del lenguaje: Durante estos años, el desarrollo del lenguaje


experimenta un notable avance. Los niños aumentan su vocabulario y son
capaces de expresar sus ideas y emociones de manera más clara y coherente.
También inician la adquisición de habilidades de lectura y escritura.

3. Socialización: Los niños de esta edad buscan interactuar y jugar con sus pares.
Aprenden a compartir, a trabajar en equipo y a comprender las emociones y
necesidades de los demás. La socialización es un aspecto crucial para su
desarrollo emocional y habilidades sociales.

4. Desarrollo motor: La coordinación motora sigue mejorando durante estos años.


Los niños desarrollan habilidades físicas como correr, saltar, lanzar y atrapar
objetos, lo que les permite participar en juegos y actividades más complejas.

5. Autonomía: A medida que crecen, los niños buscan ser más independientes y
autónomos. Quieren realizar tareas por sí mismos, como vestirse, comer o cuidar
de sus pertenencias, lo que les ayuda a desarrollar un sentido de logro y
autoconfianza.

6. Juego simbólico: El juego simbólico se vuelve más elaborado en esta etapa. Los
niños utilizan objetos y situaciones imaginarias para representar roles y
escenarios, lo que les ayuda a comprender el mundo y desarrollar habilidades
cognitivas y emocionales.

7. Atención y concentración: Aunque su capacidad de atención sigue siendo


limitada, los niños de 3 a 6 años mejoran su capacidad para concentrarse en
tareas específicas y actividades por períodos más largos.

8. Desarrollo emocional: Los niños de esta edad experimentan una amplia gama
de emociones y aprenden a manejarlas. Desarrollan la empatía y comienzan a
comprender y expresar sus propios sentimientos y los de los demás.

9. Creatividad: La imaginación y la creatividad son características destacadas en


esta etapa. Los niños disfrutan de actividades artísticas y disfrutan de la
expresión a través del dibujo, la pintura y la creación de cosas nuevas.

10. Aprendizaje a través del juego: El juego es la principal forma en que los niños
de 3 a 6 años aprenden. A través de actividades lúdicas y experiencias prácticas,
adquieren habilidades cognitivas, sociales y emocionales fundamentales para su
desarrollo integral.
Es fundamental que los educadores, padres y cuidadores comprendan estas
características para proporcionar un entorno adecuado y estimulante que promueva el
crecimiento y aprendizaje óptimo durante esta importante etapa de la infancia.

3. Objetivos, contenidos y propuestas metodológicas más adecuadas para este ciclo

3.1. Objetivos

En el RD 95/2022 se indica que los objetivos son “logros que se espera que el alumnado
haya alcanzado al finalizar la etapa y cuya consecución está vinculada a la adquisición
de las competencias clave”. La legislación educativa actual diferencia entre
competencias clave y específicas. De acuerdo a este decreto las competencias clave son
“desempeños que se consideran imprescindibles para que el alumnado pueda progresar
con garantías de éxito en su itinerario formativo, y afrontar los principales retos y
desafíos globales y locales. Son la adaptación al sistema educativo español de las
competencias clave establecidas en la Recomendación del Consejo de la Unión Europea
de 22 de mayo de 2018 relativa a las competencias clave para el aprendizaje
permanente” . Las competencias clave son:

 Competencia en comunicación lingüística.

 Competencia plurilingüe.

 Competencia matemática y competencia en ciencia, tecnología e ingeniería.

 Competencia digital.

 Competencia personal, social y de aprender a aprender.

 Competencia ciudadana.

 Competencia emprendedora.

 Competencia en conciencia y expresión culturales.

Las competencias específicas se definen como “desempeños que el alumnado debe


poder desplegar en actividades o en situaciones cuyo abordaje requiere de los saberes
básicos de cada área. Las competencias específicas constituyen un elemento de
conexión entre, por una parte, las competencias clave y, por otra, los saberes básicos de
las áreas y los criterios de evaluación.” Cada una de estas competencias específicas se
relaciona con diferentes criterios de evaluación. Los criterios de evaluación permiten
evaluar al alumno y conocer si cumple con el perfil de salida.

Los objetivos indicados en este decreto para la etapa de Infantil son:


 a) Conocer su propio cuerpo y el de los otros, así como sus posibilidades de
acción y aprender a respetar las diferencias.

 b) Observar y explorar su entorno familiar, natural y social.

 c) Adquirir progresivamente autonomía en sus actividades habituales.

 d) Desarrollar sus capacidades emocionales y afectivas.

 e) Relacionarse con los demás en igualdad y adquirir progresivamente pautas


elementales de convivencia y relación social, así como ejercitarse en el uso de la
empatía y la resolución pacífica de conflictos, evitando cualquier tipo de
violencia.

 f) Desarrollar habilidades comunicativas en diferentes lenguajes y formas de


expresión.

 g) Iniciarse en las habilidades lógico-matemáticas, en la lectura y la escritura, y


en el movimiento, el gesto y el ritmo.

 h) Promover, aplicar y desarrollar las normas sociales que fomentan la igualdad


entre hombres y mujeres.

3.2. Contenidos

En la LOMLOE, el término contenidos ha sido sustituido por saberes básicos. En el RD


95/2022, los saberes básicos se definen como conocimientos, destrezas y actitudes que
constituyen los contenidos propios de un área y cuyo aprendizaje es necesario para la
adquisición de las competencias específicas. Se organizan en áreas correspondientes a
ámbitos propios de la experiencia y del desarrollo infantil y se abordarán por medio de
propuestas globalizadas de aprendizaje que tengan interés y significado para los niños y
las niñas. Las áreas de la Educación Infantil son las siguientes:

Crecimiento en Armonía

Este área se centra en las dimensiones personal y social del niño o la niña, entendidas
como inseparables y complementarias, que se desarrollan y regulan de manera
progresiva, conjunta y armónica, aunque solo adquiere sentido desde la
complementariedad con las otras dos, ya que se produce en un entorno físico y natural
determinado y precisa de la utilización de distintos lenguajes y representaciones de la
realidad.

Las competencias específicas del área identifican las actuaciones que se espera que
niños y niñas sean capaces de desplegar en relación con su propio desarrollo personal y
social a lo largo de la etapa, como consecuencia de la intervención educativa. Las tres
primeras competencias específicas se refieren a aspectos relacionados con su propio
desarrollo personal: el progresivo control de sí mismos que van adquiriendo a medida
que construyen su propia identidad, comienzan a establecer relaciones afectivas con los
demás y utilizan los recursos personales para desenvolverse en el medio de una forma
cada vez más ajustada e independiente, valorando y confiando en sus posibilidades y
cualidades, y respetando las de los demás. La última competencia específica atiende a la
necesaria correlación entre la construcción de la propia identidad y las interacciones en
el entorno sociocultural donde aquella se produce, resaltando la importancia de
propiciar y favorecer interacciones sanas, sostenibles, eficaces, igualitarias y
respetuosas.

Los saberes básicos del área se presentan en cuatro grandes bloques:

 El cuerpo y el control progresivo del mismo.

 Desarrollo y equilibrio afectivos

 Hábitos de vida saludable para el autocuidado y el cuidado del entorno

 Interacción socioemocional en el entorno. La vida junto a los demás.

Descubrimiento y Exploración del Entorno

Con esta área se pretende favorecer el proceso de descubrimiento, observación y


exploración de los elementos físicos y naturales del entorno, concibiendo este como un
elemento provocador de emociones y sorpresas, y tratando de que, junto con su
progresivo conocimiento, niños y niñas vayan adoptando y desarrollando actitudes de
respeto y valoración sobre la necesidad de cuidarlo y protegerlo.

El área se organiza en torno a tres competencias específicas. La primera se orienta al


desarrollo de las destrezas que ayudan a identificar y establecer relaciones lógicas entre
los distintos elementos que forman parte del entorno; la segunda se centra en el fomento
de una actitud crítica y creativa para identificar los retos y proponer posibles soluciones;
y la tercera supone el acercamiento respetuoso hacia el mundo natural para despertar la
conciencia de la necesidad de hacer un uso sostenible de él, que garantice su cuidado y
conservación.

Los saberes básicos de este área se organizan en:

 Diálogo corporal con el entorno. Exploración creativa de objetos, materiales y


espacios

 Experimentación en el entorno. Curiosidad, pensamiento científico,


razonamiento lógico y creatividad
 Indagación en el medio físico y natural: cuidado, valoración y respeto.

Comunicación y Representación de la Realidad

Los diferentes lenguajes y formas de expresión que se recogen en esta área contribuyen
al desarrollo integral y armónico de niños y niñas, y deben abordarse de manera global e
integrada con las otras dos áreas, mediante el diseño de situaciones de aprendizaje en las
que puedan utilizar diferentes formas de comunicación y representación en contextos
significativos y funcionales. Se pretende desarrollar en niños y niñas las capacidades
que les permitan comunicarse a través de diferentes lenguajes y formas de expresión
como medio para construir su identidad, representar la realidad y relacionarse con las
demás personas.

Las competencias específicas del área se relacionan con la capacidad de comunicarse


eficazmente con otras personas de manera respetuosa, ética, adecuada y creativa. Por un
lado, se aborda una perspectiva comunicativa y, por el otro, se persigue un enfoque
interactivo en un contexto plurilingüe e intercultural.

Las competencias específicas en torno a las que se organizan los aprendizajes del área
están orientadas hacia tres aspectos fundamentales de la comunicación: la expresión, la
comprensión y la interacción para visibilizar las posibilidades comunicativas de los
diferentes lenguajes y formas de expresión, aunque se concede un carácter prioritario al
proceso de adquisición del lenguaje verbal. Por otra parte, la comunicación permite
interpretar y representar el mundo en el que vivimos. Por ello, se incluye también una
competencia específica relacionada con el acercamiento a las manifestaciones culturales
asociadas a los diferentes lenguajes que se integran en el área, como un primer paso
hacia el reconocimiento y la valoración de la realidad multicultural y plurilingüe desde
la infancia. En el área se espera desarrollar las destrezas comunicativas, que irán
evolucionando desde las primeras interacciones a través de la expresión corporal y
gestual, ligadas básicamente a la satisfacción de sus necesidades primarias, hasta la
adquisición de los códigos de diferentes lenguas y lenguajes, para producir, interpretar y
comprender mensajes de creciente complejidad, de manera eficaz, personal y creativa.

La oralidad es el instrumento por excelencia para la comunicación, la expresión de


vivencias, sentimientos, ideas y emociones, así como el aprendizaje y la regulación de la
conducta. Por ello, su adquisición y desarrollo ocupa un lugar de especial relevancia en
esta etapa. La lengua oral se irá estimulando a través de la mediación con la persona
adulta, quien proporcionará modelos y dará sentido a las diversas interacciones,
favoreciendo el acceso progresivo a formas y usos cada vez más complejos, incluidos
algunos elementos de la comunicación no verbal.

Será preciso crear un ambiente multialfabetizador rico que comprenda todos los
lenguajes posibles y que establezca relaciones entre ellos. Un contexto de interacción
con iguales y personas adultas, que ejercen como modelos lectores y escritores,
despertará la curiosidad, el interés y las ganas de explorar y descubrir el significado
social y cultural del lenguaje escrito. Ese interés se incrementará si se dejan a su alcance
libros y otros textos de uso social adecuados a su edad e intereses. Esta primera
aproximación se debe producir en el quehacer cotidiano del aula, enmarcado en
situaciones funcionales y significativas para los niños y niñas, teniendo claro que la
adquisición del código escrito no es un objetivo que se deba alcanzar en esta etapa.

En esta etapa educativa se inicia también el acercamiento a la literatura infantil como


fuente de disfrute y se empieza a tejer, desde la escucha en el contexto cotidiano de las
primeras nanas, canciones de arrullo y cuentos, un vínculo emocional y lúdico con los
textos literarios. Es la etapa de la literatura oral por excelencia: rimas, retahílas,
folclore… La creación en el aula de un espacio cálido y acogedor donde ubicar la
biblioteca favorecerá también el acercamiento natural a la literatura infantil, para
construir significados, despertar su imaginación y fantasía, acercarlos a realidades
culturales propias y ajenas, y presentarles otros mundos.

Asimismo, debe prestarse especial atención al desarrollo de actitudes positivas y de


respeto tanto hacia el repertorio lingüístico personal, como al de los demás, despertando
su sensibilidad y curiosidad por conocer otras lenguas e invitándolos a explorar otros
lenguajes y formas de expresión.

Los niños y las niñas se encuentran inmersos en una sociedad en la que lo digital afecta
a nuestra forma de comunicarnos, obtener información, aprender y relacionarnos. Es,
por tanto, responsabilidad del centro educativo establecer pautas para el desarrollo de
hábitos de uso saludables de las herramientas y tecnologías digitales, iniciándose así un
proceso de alfabetización digital desde las primeras etapas.

Los lenguajes artísticos, en tanto que sistemas simbólicos, adquieren particular


relevancia en esta etapa. Proporcionan un cauce diferente, variado y flexible para
expresarse y relacionarse con el mundo exterior con mayor libertad. La primera infancia
se asombra constantemente, porque nada se da por supuesto. La creatividad, tan
presente en la etapa, tiene que ver con la curiosidad vital. La práctica educativa debe
consistir en acompañarla y proporcionar las herramientas para consolidarla.

El lenguaje musical es un medio que permite la comunicación con los demás y posibilita
el desarrollo de aspectos como la escucha atenta y activa, la sensibilidad, la
improvisación y el disfrute a través de la voz, el propio cuerpo o los juegos motores y
sonoros. De la misma manera, también se aproximarán al conocimiento de distintas
manifestaciones musicales, lo que irá despertando su conciencia cultural y favorecerá su
desarrollo artístico.

Con respecto al lenguaje plástico, en esta etapa se irán adquiriendo y desarrollando de


forma progresiva diferentes destrezas, al tiempo que se experimentará con distintas
técnicas y materiales para expresar ideas, emociones y sentimientos. A su vez, se pondrá
a los niños y las niñas en contacto con diferentes modelos relacionados con diversas
expresiones artísticas, para iniciar así el desarrollo del sentido estético y artístico.
Por último, el lenguaje corporal permite el descubrimiento de nuevas posibilidades
expresivas, que pueden utilizarse con una intención comunicativa, representativa o
estética.

La etapa se concibe como un continuo aprendizaje. Desde su nacimiento y a lo largo de


toda la etapa, las experiencias vitales de niños y niñas se van ampliando y
diversificando de manera progresiva. Paralelamente, se despertarán el interés y la
curiosidad por descubrir y explorar las posibilidades expresivas de los diferentes
lenguajes y formas de expresión para comunicarse de manera cada vez más eficaz,
personal y creativa en los distintos contextos cotidianos.

Los saberes básicos de este área se organizan en:

 Intención y elementos de la interacción comunicativa

 Las lenguas y sus hablantes

 Comunicación verbal oral: expresión, comprensión, diálogo.

 Aproximación al lenguaje escrito

 Aproximación a la educación literaria.

 El lenguaje y la expresión musicales

 El lenguaje y la expresión plásticos y visuales.

 El lenguaje y la expresión corporales

Estas áreas deben entenderse como ámbitos de experiencia intrínsecamente relacionados


entre sí, por lo que se requerirá un planteamiento educativo que promueva la
configuración de situaciones de aprendizaje globales, significativas y estimulantes que
ayuden a establecer relaciones entre todos los elementos que las conforman.

3.3. Propuestas metodológicas

Principios pedagógicos

En el RD 95/2022 y en relación con este tema se indican los principios pedagógicos que
deben seguirse en la etapa de infantil:

1. La práctica educativa en esta etapa buscará desarrollar y asentar


progresivamente las bases que faciliten el máximo desarrollo de cada niño y de
cada niña.
2. Dicha práctica se basará en experiencias de aprendizaje significativas y
emocionalmente positivas y en la experimentación y el juego. Además, deberá
llevarse a cabo en un ambiente de afecto y confianza para potenciar su
autoestima e integración social y el establecimiento de un apego seguro. Así
mismo, se velará por garantizar desde el primer contacto una transición positiva
desde el entorno familiar al escolar, así como la continuidad entre ciclos y entre
etapas.

3. En los dos ciclos de esta etapa, se atenderá progresivamente al desarrollo


afectivo, a la gestión emocional, al movimiento y los hábitos de control corporal,
a las manifestaciones de la comunicación y del lenguaje, y a las pautas
elementales de convivencia y relación social, así como al descubrimiento del
entorno, de los seres vivos que en él conviven y de las características físicas y
sociales del medio en el que viven. También se incluirá la educación en valores.

4. Asimismo, se incluirán la educación para el consumo responsable y sostenible y


la promoción y educación para la salud.

5. Además, se favorecerá que niños y niñas adquieran autonomía personal y


elaboren una imagen de sí mismos positiva, equilibrada e igualitaria y libre de
estereotipos discriminatorios.

6. Las administraciones educativas fomentarán el desarrollo de todos los lenguajes


y modos de percepción específicos de estas edades para desarrollar el conjunto
de sus potencialidades, respetando la específica cultura de la infancia que
definen la Convención sobre los Derechos del Niño y las Observaciones
Generales de su Comité.

7. De igual modo, sin que resulte exigible para afrontar la Educación Primaria, se
podrá favorecer una primera aproximación a la lectura y a la escritura, así como
experiencias de iniciación temprana en habilidades numéricas básicas, en las
tecnologías de la información y la comunicación, en la expresión visual y
musical y en cualesquiera otras que las administraciones educativas determinen.

Es importante mencionar que en el RD 95/2022 se indica que” las medidas


organizativas, metodológicas y curriculares que se adopten se regirán por los principios
del Diseño Universal para el Aprendizaje”

Diseño Universal del Aprendizaje

El Diseño Universal del Aprendizaje (DUA) es un enfoque educativo que busca


proporcionar a todos los estudiantes, incluidos los niños de la primera etapa de
educación infantil, igualdad de oportunidades para aprender y participar activamente en
el proceso educativo. El DUA se basa en la idea de que la diversidad de los estudiantes
es la norma y no la excepción, y que el currículo y las estrategias de enseñanza deben
ser diseñados de manera flexible y adaptable para satisfacer las necesidades de todos los
estudiantes.

En la primera etapa de educación infantil, que abarca desde el nacimiento hasta los tres
años de edad, el DUA se puede aplicar de diversas formas para promover el aprendizaje
y el desarrollo integral de los niños. Algunas consideraciones del DUA en esta etapa
incluyen:

1. Acceso a la información: Proporcionar a los niños múltiples formas de acceder


a la información y los materiales. Esto puede incluir el uso de imágenes,
sonidos, objetos manipulables y experiencias táctiles para que los niños puedan
explorar y comprender el mundo que les rodea.

2. Flexibilidad en las actividades: Ofrecer actividades y experiencias variadas


que permitan a los niños explorar y aprender de diferentes maneras. Esto implica
ofrecer opciones y adaptaciones según las habilidades, intereses y necesidades
individuales de los niños.

3. Apoyo a la autonomía: Fomentar la independencia y la autodirección de los


niños, permitiéndoles tomar decisiones y participar activamente en su propio
aprendizaje. Esto se puede lograr ofreciendo opciones y oportunidades para que
los niños elijan y tomen decisiones dentro de los límites establecidos.

4. Evaluación formativa: Utilizar estrategias de evaluación formativa que brinden


retroalimentación continua y significativa a los niños, los padres y los
educadores. Esto ayuda a comprender el progreso de los niños, identificar áreas
de fortaleza y necesidades de apoyo, y ajustar las estrategias de enseñanza en
consecuencia.

5. Colaboración y comunicación: Fomentar la colaboración y la comunicación


entre los padres, los educadores y otros profesionales que trabajan con los niños.
Esto permite compartir información, ideas y recursos para apoyar el aprendizaje
y el desarrollo de los niños de manera integral

4. Las distintas unidades de programación

Situaciones de aprendizaje

En el RD 95 /2022 se menciona que “la adquisición efectiva de las competencias clave


se verá favorecida por el desarrollo de una metodología que reconozca a los niños y las
niñas como agentes de su propio aprendizaje. Para ello se propone diseñar situaciones
de aprendizaje estimulantes, significativas e integradoras, bien contextualizadas y
respetuosas con el proceso de desarrollo integral del alumnado en todas sus
dimensiones, que tengan en cuenta sus potencialidades, intereses y necesidades, así
como las diferentes formas de comprender la realidad en cada momento de la etapa.
Las situaciones de aprendizaje deben plantear un reto o problema de cierta complejidad
en función de la edad y el desarrollo del niño o la niña, cuya resolución creativa
implique la movilización de manera integrada de lo aprendido en las tres áreas en las
que se organiza la etapa, a partir de la realización de distintas tareas y actividades.
Asimismo, deben partir del planteamiento claro y preciso de los objetivos que se
esperan conseguir y cuyo logro suponga la integración de un conjunto de saberes
básicos. Además, deben proporcionarse escenarios en los que se favorezcan distintos
tipos de agrupamiento, desde el individual al trabajo en grupos, para que el alumnado
pueda asumir responsabilidades individuales, así como trabajar de manera cooperativa
para afrontar la resolución del reto planteado.

Estas situaciones favorecerán la transferencia de los aprendizajes adquiridos a la


resolución de un problema de la realidad cotidiana del niño o la niña, en función de su
progreso madurativo. En su diseño, se debe favorecer el desarrollo progresivo de un
enfoque crítico y reflexivo, así como el abordaje de aspectos relacionados con el interés
común, la sostenibilidad, el respeto a la diferencia o la convivencia, iniciándose en la
gestión de las posibles situaciones de conflicto mediante el diálogo y el consenso. De
igual modo, se deben tener en cuenta las condiciones personales, sociales o culturales de
niños y niñas, para detectar y dar respuesta a los elementos que pudieran generar
exclusión.”

En otras palabras, podemos definir situación de aprendizaje como un escenario o


contexto diseñado intencionalmente por el educador para promover el aprendizaje
significativo y la adquisición de conocimientos, habilidades y competencias por parte de
los estudiantes. Se trata de una experiencia planificada que busca generar un ambiente
propicio para la exploración, la reflexión y la construcción activa del conocimiento. Una
situación de aprendizaje involucra la participación activa de los estudiantes, quienes son
retados a resolver problemas, investigar, experimentar y aplicar lo aprendido en
situaciones reales o simuladas. Estas situaciones están diseñadas para ser desafiantes,
relevantes y contextualizadas, lo que motiva a los estudiantes a comprometerse y
desarrollar habilidades de pensamiento crítico, colaboración, creatividad y resolución de
problemas. Tres ejemplos de situaciones de aprendizaje para la segunda etapa de
educación infantil son:

1. Tema: Explorando la naturaleza – “El jardín botánico en nuestra escuela”


Descripción: Los niños y niñas participarán en una experiencia de aprendizaje en
la que se habilitará un pequeño jardín botánico dentro de la escuela. Se les
presentarán diferentes tipos de plantas y flores, y se les enseñará a identificarlas
y cuidarlas. Los niños realizarán actividades prácticas como plantar semillas,
regar las plantas y observar su crecimiento. También aprenderán sobre la
importancia de las plantas en la naturaleza y cómo contribuyen a nuestro
entorno.

Objetivos:

 Fomentar el interés por la naturaleza y el cuidado del medio ambiente.


 Desarrollar habilidades de observación y exploración.

 Potenciar la responsabilidad y el respeto hacia las plantas y seres vivos.

2. Tema: Descubriendo las formas y colores – “El mundo artístico de los pintores
famosos” Descripción: Los niños se sumergirán en el mundo del arte y
conocerán a algunos pintores famosos y sus obras. Se presentarán diferentes
pinturas que destacan por su uso de formas y colores llamativos. Luego, los
niños crearán sus propias obras de arte inspiradas en el estilo de los artistas
presentados. Utilizarán técnicas de pintura con colores vivos y explorarán
diferentes formas y figuras geométricas para expresar su creatividad.

Objetivos:

 Estimular la creatividad y expresión artística.

 Reconocer y apreciar el trabajo de artistas famosos.

 Desarrollar habilidades motrices finas mediante la manipulación de materiales


artísticos.

3. Tema: Nuestra comunidad – “Pequeños científicos urbanos” Descripción: Los


niños se embarcarán en un proyecto de investigación sobre su comunidad y su
entorno cercano. Saldrán a explorar los alrededores de la escuela, observando los
diferentes edificios, parques y espacios públicos. Utilizarán cuadernos de campo
para registrar sus hallazgos y realizarán preguntas sobre cómo funcionan algunos
elementos de la ciudad, como semáforos, fuentes y edificios altos. También
entrevistarán a personas locales, como bomberos o policías, para aprender sobre
su trabajo y su papel en la comunidad.

Objetivos:

 Desarrollar habilidades de observación y pensamiento crítico.

 Fomentar la curiosidad y el espíritu investigador.

 Conocer y valorar su entorno cercano y las personas que contribuyen a la


comunidad.

Aprendizaje por rincones

El aprendizaje por rincones, también conocido como “rincones de juego”, es una


estrategia pedagógica que se utiliza en el contexto de la educación infantil y primeros
años de la educación primaria. Consiste en organizar el espacio del aula en distintos
rincones temáticos o áreas de juego, cada uno enfocado en diferentes actividades y
experiencias de aprendizaje. Cada rincón ofrece oportunidades para que los niños
exploren, descubran y participen activamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje de
manera lúdica y significativa. Algunos ejemplos de rincones son rincón de lectura, de
juego simbólico, de arte, de ciencias y experimentos, de matemáticas…

Centros de interés

Los centros de interés son una estrategia educativa que se utiliza para organizar y
planificar las actividades de aprendizaje en el aula. Consiste en seleccionar temas o
conceptos que despierten el interés y la motivación de los estudiantes, y luego
desarrollar actividades y experiencias de aprendizaje en torno a esos temas. El objetivo
principal de los centros de interés es fomentar la participación activa de los estudiantes,
hacer que el aprendizaje sea significativo y conectarlo con sus intereses y experiencias
personales.

Aprendizaje por proyectos

El aprendizaje por proyectos es una metodología educativa que se basa en la realización


de proyectos o actividades de investigación y creación que abordan un tema o problema
concreto. En este enfoque, los estudiantes se convierten en protagonistas activos de su
propio aprendizaje, ya que participan en la planificación, diseño, desarrollo y evaluación
del proyecto. El aprendizaje por proyectos promueve la adquisición de conocimientos y
habilidades de manera significativa y contextualizada, al tiempo que desarrolla
competencias como la colaboración, la comunicación y el pensamiento crítico.

5. La continuidad entre la educación infantil y primaria

La continuidad entre la educación infantil y primaria se refiere a la coordinación y


articulación efectiva entre estas dos etapas educativas con el fin de asegurar una
transición exitosa y sin rupturas en el proceso de aprendizaje de los niños y niñas. La
colaboración y el trabajo conjunto entre educadores y profesionales de ambas etapas son
fundamentales para garantizar que los estudiantes puedan seguir desarrollando sus
habilidades y competencias de manera progresiva y coherente.

Algunos aspectos clave para lograr la continuidad entre la educación infantil y primaria
son:

1. Coordinación pedagógica: Los docentes de educación infantil y primaria deben


comunicarse y coordinar sus prácticas pedagógicas. Es esencial compartir
información sobre los logros y necesidades de cada estudiante para que el
proceso de aprendizaje pueda adaptarse de manera adecuada.

2. Continuidad en contenidos y metodologías: Es importante que los contenidos


y las metodologías utilizadas en ambas etapas estén alineados y sean coherentes.
Los temas trabajados en educación infantil deben continuar desarrollándose en
primaria para evitar interrupciones en el aprendizaje.
3. Evaluación y seguimiento: La evaluación de los logros y avances de los
estudiantes debe ser un proceso continuo y compartido entre educadores de
ambas etapas. El seguimiento de su progreso permitirá identificar áreas de
mejora y diseñar estrategias de apoyo si es necesario.

4. Transición gradual: Es fundamental que la transición entre educación infantil y


primaria sea gradual y acompañada. Se pueden realizar visitas a la futura
escuela, actividades conjuntas entre grupos de ambas etapas y actividades de
familiarización con el nuevo entorno.

5. Adaptaciones curriculares: Para los estudiantes que requieran adaptaciones


curriculares o necesidades educativas especiales, es fundamental que se realicen
los ajustes necesarios de forma coordinada y planificada entre los docentes de
ambas etapas.

6. Participación de las familias: La colaboración y participación activa de las


familias en el proceso de transición y continuidad educativa es esencial. Los
padres y madres pueden brindar información valiosa sobre las características y
necesidades de sus hijos, lo que facilitará la planificación y adaptación del
proceso educativo.

La continuidad entre la educación infantil y primaria contribuye a que los niños y niñas
se sientan seguros y confiados en su proceso educativo, facilitando su adaptación a la
nueva etapa escolar y asegurando un desarrollo integral y armonioso a lo largo de su
trayectoria educativa.

6. Medidas curriculares y vías de coordinación

6.1. Medidas curriculares

Las medidas curriculares son acciones y decisiones que se toman a nivel educativo para
mejorar o adaptar el currículo con el objetivo de lograr una educación de calidad y
acorde a las necesidades y contextos específicos de los estudiantes. En otras palabras,
las medidas curriculares están relacionadas con la atención a la diversidad del
alumnado.

En el RD 95/2022, en el artículo 13 sobre diferencias individuales encontramos la


siguiente información:

1. La atención individualizada constituirá la pauta ordinaria de la acción educativa


del profesorado y demás profesionales de la educación.

2. La intervención educativa contemplará la diversidad del alumnado adaptando la


práctica educativa a las características personales, necesidades, intereses y estilo
cognitivo de los niños y las niñas e identificando aquellas características que
puedan tener incidencia en su evolución escolar con el objetivo de asegurar la
plena inclusión de todo el alumnado.

3. Las administraciones educativas establecerán procedimientos que permitan la


detección temprana de las dificultades que pueden darse en los procesos de
enseñanza y aprendizaje y la prevención de las mismas a través de planes y
programas que faciliten una intervención precoz. Asimismo, facilitarán la
coordinación de cuantos sectores intervengan en la atención de este alumnado.

4. Los centros adoptarán las medidas adecuadas dirigidas al alumnado que presente
necesidad específica de apoyo educativo.

5. Asimismo, adoptarán la respuesta educativa que mejor se adapte a las


características y necesidades personales de los niños y niñas que presenten
necesidades educativas especiales.

6. Las administraciones educativas podrán incorporar a su oferta educativa las


lenguas de signos españolas

Estas medidas pueden incluir:

1. Diseño y actualización curricular: Revisar, adaptar y actualizar los planes de


estudio y programas educativos para garantizar que sean relevantes, pertinentes
y se ajusten a las necesidades actuales de los estudiantes y de la sociedad.

2. Adopción criterios de evaluación adecuados: Establecer criterios de


evaluación que evalúen lo que los estudiantes deben saber y ser capaces de hacer
en cada etapa educativa

3. Flexibilidad y diversificación: Proporcionar opciones, recursos y vías


educativas que permitan adaptar el currículo a las características y necesidades
individuales de los estudiantes, brindando oportunidades de aprendizaje más
personalizadas.

4. Atención a la diversidad: Implementar medidas para atender a la diversidad de


los estudiantes, incluyendo adaptaciones curriculares, recursos y estrategias
pedagógicas que respondan a las distintas capacidades, intereses y estilos de
aprendizaje.

5. Interdisciplinariedad: Fomentar la integración de contenidos y disciplinas para


abordar temas de manera más amplia y contextualizada, promoviendo una visión
más holística del conocimiento.
6. Inclusión de nuevas tecnologías: Integrar las tecnologías de la información y la
comunicación en el currículo para enriquecer las experiencias de aprendizaje,
promover la alfabetización digital y facilitar el acceso a información actualizada.

7. Evaluación formativa: Promover una evaluación continua y formativa que


permita obtener información constante sobre el progreso de los estudiantes y
ajustar la enseñanza en función de sus necesidades.

8. Evaluación por competencias: Desarrollar estrategias de evaluación que


permitan medir el desarrollo de las competencias y habilidades de los
estudiantes de manera más integral.

9. Desarrollo de proyectos y actividades prácticas: Fomentar el aprendizaje


activo y significativo a través de la realización de proyectos, investigaciones,
situaciones de aprendizaje y actividades prácticas que relacionen el
conocimiento con la realidad.

10. Promoción de la educación emocional y valores: Incluir en el currículo


actividades y contenidos que fomenten el desarrollo de habilidades sociales,
emocionales y valores éticos que contribuyan a una formación integral de los
estudiantes.

6.2. Vías de coordinación

Las vías de coordinación en el ámbito educativo se refieren a los canales y mecanismos


establecidos para facilitar la colaboración y el trabajo conjunto entre diferentes actores
involucrados en el proceso educativo. La coordinación es fundamental para asegurar
una planificación coherente, la transmisión de información relevante y la
implementación efectiva de políticas y medidas educativas. Algunas de las vías de
coordinación más importantes son las siguientes:

1. Coordinación entre niveles educativos: La colaboración y comunicación entre


las diferentes etapas educativas (educación infantil, primaria, secundaria, etc.) es
esencial para garantizar una transición fluida y una continuidad en el proceso de
aprendizaje de los estudiantes. Esto incluye la articulación de contenidos,
objetivos y metodologías entre los distintos niveles educativos.

2. Coordinación entre docentes: Los profesores de un mismo nivel educativo o


de diferentes áreas deben coordinar sus prácticas pedagógicas y compartir
información sobre los avances, dificultades y necesidades de los estudiantes.
Esto favorece una visión integral del proceso de aprendizaje y permite
implementar estrategias de apoyo adecuadas.

3. Coordinación entre docentes y familias: La comunicación y colaboración


entre los docentes y las familias son fundamentales para el desarrollo integral de
los estudiantes. Mantener una comunicación abierta y constante permite
compartir información relevante sobre el progreso académico y el bienestar de
los niños, lo que favorece un trabajo conjunto en beneficio del estudiante.

4. Coordinación con equipos de apoyo: Los equipos de orientación, pedagogos,


psicólogos u otros profesionales de apoyo juegan un papel importante en la
detección y atención de necesidades educativas especiales. La coordinación con
estos equipos es clave para proporcionar el apoyo adecuado a los estudiantes que
lo necesiten.

5. Coordinación entre instituciones educativas y la comunidad: Las escuelas


deben mantener una coordinación efectiva con las instituciones y organizaciones
de la comunidad, como centros de salud, bibliotecas, museos, empresas y
entidades culturales. Esto permite enriquecer el currículo y proporcionar a los
estudiantes experiencias educativas más amplias y conectadas con el mundo
real.

6. Coordinación a nivel institucional: La dirección y el equipo directivo de la


institución educativa deben promover una coordinación eficiente entre todos los
miembros del personal docente y no docente. Esto incluye reuniones periódicas,
planificación conjunta, compartir buenas prácticas y trabajar hacia objetivos
comunes.

7. Coordinación con autoridades educativas: Los centros educativos deben


mantener una comunicación fluida con las autoridades educativas a nivel local,
regional o nacional. Esto permite estar informado sobre las políticas y medidas
educativas y facilita la implementación adecuada de las mismas.

7. Conclusiones

El segundo ciclo de educación infantil es una etapa fundamental en el desarrollo de los


niños, ya que sienta las bases para su futura educación y aprendizaje. Es en esta etapa
donde se consolidan habilidades cognitivas, emocionales, sociales y físicas que son
fundamentales para su crecimiento integral. Respecto a la programación en el segundo
ciclo de educación infantil debe estar enfocada en el desarrollo de competencias,
habilidades y valores que sean acordes a la edad de los niños y se ajusten a sus
necesidades y características individuales. Los objetivos deben abarcar diferentes áreas,
como la comunicación, el razonamiento lógico, la creatividad y la convivencia.

Los contenidos deben ser variados, significativos y contextualizados para que los niños
puedan relacionarlos con su vida cotidiana. Es esencial que se promueva el juego, la
experimentación y la manipulación de materiales como metodologías adecuadas para el
aprendizaje en esta etapa. La programación debe organizarse en unidades didácticas y/o
situaciones de aprendizaje que permitan abordar diferentes áreas del conocimiento de
manera integrada y coherente, sin olvidar el Diseño Universal del Aprendizaje . Cada
unidad debe estar diseñada para promover el desarrollo de habilidades específicas y
fomentar la curiosidad y la exploración de los niños. Para ello, podemos utilizar
distintas técnicas metodológicas como aprendizaje por rincones, centros de interés,…

La coordinación y la continuidad entre la educación infantil y primaria son esenciales


para facilitar la transición de los estudiantes y asegurar un aprendizaje progresivo y
coherente. La colaboración entre docentes y la articulación de contenidos y
metodologías son fundamentales para lograr esta continuidad. Es importante
implementar medidas curriculares que atiendan a la diversidad de los estudiantes y que
se ajusten a sus necesidades particulares. La inclusión de recursos y estrategias
adaptadas para estudiantes con necesidades educativas especiales es fundamental para
garantizar una educación inclusiva y equitativa. Finalmente, la coordinación efectiva
entre docentes, equipos de apoyo, familias y autoridades educativas es esencial para el
buen funcionamiento del proceso educativo. La comunicación y el trabajo conjunto
entre estos actores garantizan una educación integral y coherente para los niños.

Al reflexionar sobre el tema de la planificación educativa, me gustaría concluir


destacando que, en la educación infantil, el verdadero reto no es solo enseñar
conocimientos, sino acompañar a los niños en su desarrollo integral. La planificación
actúa como una brújula que orienta el camino, pero siempre adaptándose a las
necesidades de cada niño, respetando su ritmo, y asegurando que cada paso que den sea
significativo. La educación infantil no se limita a un proceso académico, sino que debe
ser una experiencia de crecimiento personal, donde cada niño y niña pueda descubrir sus
fortalezas y superar dificultades. Esto implica crear entornos ricos en posibilidades, que
favorezcan la cooperación, el respeto y la empatía, y que, como educadores, trabajemos
en estrecha colaboración con las familias para garantizar el desarrollo de cada niño y
niña.

Debemos ser conscientes de que estamos formando a los futuros ciudadanos del mundo,
quienes tomarán las riendas de la sociedad. Por ello, nuestra responsabilidad como
maestros es mucho más que enseñar: es inspirar, motivar y ayudar a cada niño a
encontrar su propio camino. No se trata solo de que lleguen a un destino, sino de cómo
viven el viaje, cómo se sienten durante el proceso, y cómo, al final, son capaces de
tomar las riendas de su propio aprendizaje y su futuro.

Como bien nos recuerda Alvin Toffler: “Los analfabetos del siglo XXI no serán
aquellos que no sepan leer y escribir, sino los que no sepan aprender, desaprender y
volver a aprender.” Esta frase resalta la importancia de la flexibilidad y la capacidad de
adaptación en el mundo actual, cualidades que debemos fomentar en nuestras aulas.
Debemos enseñar a los niños a cuestionar, a explorar, a ser curiosos y, sobre todo, a
creer en su potencial.
La misión de los maestros es, por tanto, mucho más profunda que la de simplemente
transmitir conocimientos. Es guiar a los niños en su desarrollo humano y emocional,
para que, al final de su camino educativo, sean personas capaces de vivir con confianza,
felicidad y, sobre todo, con las herramientas necesarias para adaptarse a un mundo en
constante cambio.

Concluyo con las palabras de Teresa de Calcuta: “Enseñarás a volar, pero no volarán tu
vuelo. Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño. Enseñarás a vivir, pero no vivirán
tu vida. Sin embargo, en cada vuelo, en cada sueño y en cada vida perdurará siempre
la huella del camino enseñado.” En esa huella perdurará nuestro verdadero legado
como maestros y maestras: haber preparado a los niños y niñas para que encuentren su
propio vuelo y vivan sus propios sueños.

A lo largo de este tema, hemos reflexionado sobre la importancia de la planificación en


la educación infantil. Este proceso es fundamental, ya que no solo organiza el camino a
seguir, sino que también permite que los niños y niñas crezcan de manera integral,
enfrentándose a los retos con herramientas adecuadas para superarlos. La
planificación, por lo tanto, se convierte en un mapa que orienta el desarrollo de cada
estudiante, ayudándoles a avanzar paso a paso y garantizando que sus aprendizajes
sean significativos y ajustados a sus necesidades.
En el contexto educativo, no debemos ver el proceso como un simple destino, sino
como un viaje lleno de aprendizajes y descubrimientos que favorecen el desarrollo de
competencias clave para el futuro. Cada situación de aprendizaje, cada proyecto o
actividad, se convierte en una oportunidad para que los niños investiguen, exploren y
resuelvan problemas reales, como parte de un enfoque globalizador e integrador que
estimula su crecimiento personal. Es aquí donde la planificación cobra aún más
relevancia, ya que establece las bases para que estos aprendizajes sean lo más
enriquecedores posible.
Al igual que en un viaje, los niños necesitan la guía de los educadores para avanzar.
Estos, como facilitadores del proceso, tienen la responsabilidad de crear un entorno
seguro, estimulante y lleno de confianza, en el que puedan desarrollarse con
autonomía, pero siempre con el acompañamiento necesario. La planificación,
entonces, se convierte en el puente entre los objetivos educativos y el logro real de
esos aprendizajes, favoreciendo que no solo adquieran conocimiento, sino que
también desarrollen habilidades y valores esenciales para su vida futura.
En este sentido, el trabajo en colaboración con las familias es imprescindible. Juntos,
educadores y familias, formamos un equipo que acompaña al niño o niña en cada paso
de su proceso educativo, asegurando que se sienta respaldado y motivado en todo
momento. Solo a través de esta alianza es posible crear un itinerario educativo que
realmente impulse a los estudiantes hacia su desarrollo integral y que, sobre todo, los
prepare para enfrentar los desafíos del futuro.

Por último, me gustaría concluir con estas palabras de Teresa de Calcuta que reflejan que
reflejan el propósito de nuestra labor educativa “Enseñarás a volar, pero no volarán tu
vuelo. Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño. Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu
vida. Sin embargo, en cada vuelo, en cada sueño y en cada vida perdurará siempre la
huella del camino enseñado.” En esa huella perdurará nuestro verdadero legado como
maestros y maestras: haber preparado a nuestros alumnos para que encuentren su propio
vuelo y vivan sus propios sueños.

En los últimos años, ha existido una creciente preocupación por dotar al primer ciclo
de educación infantil (0-3 años) de un carácter educativo, frente a lo que en tiempos
pasados se consideraba una función meramente asistencial. Este cambio de
perspectiva se refleja en las políticas educativas que buscan hacer de la educación
infantil una etapa clave para el desarrollo de los niños y niñas, donde se favorezca el
desarrollo de competencias, habilidades y conocimientos desde los primeros años de
vida.
Un ejemplo claro de este impulso educativo es la reciente iniciativa del Principado de
Asturias, que ha dado un paso decisivo con la creación de una red pionera de
escuelas infantiles de 0 a 3 años con matrícula gratuita. Este avance, calificado
como un hito educativo, se destaca en España y subraya el compromiso del gobierno
asturiano con el acceso equitativo a la educación infantil. Según el Periódico El País,
30 de agosto de 2024, el nuevo modelo pone énfasis no solo en la ampliación de
plazas, sino en ofrecer una educación infantil de calidad, contribuyendo a la
compensación de desigualdades sociales, culturales y económicas desde los primeros
años de vida.
El marco normativo que sustenta este cambio es la nueva LOMLOE (Ley Orgánica
de Modificación de la LOE) aprobada en 2020, que potencia el carácter educativo y
compensatorio de la educación infantil. Esta ley, junto con el Real Decreto 95/2022 y
su concreción en el Decreto 56/2022, establece un currículo común y coherente para
la etapa, que ofrece a los niños y niñas un desarrollo integral en términos cognitivos,
sociales, emocionales y físicos. De esta manera, la educación infantil no solo se ve
como una etapa de preparación, sino como un proceso educativo esencial para reducir
las desigualdades de origen y garantizar el bienestar y la igualdad de oportunidades
para todos los niños y niñas.
Con el apoyo de los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia
(MRR), se da un fuerte impulso a la creación de nuevas plazas y recursos, lo que
permite no solo satisfacer una demanda social de acceso a la educación infantil, sino
también proporcionar un apoyo crucial a las familias más vulnerables, en línea con los
principios de conciliación familiar y laboral.
En este contexto, la educación infantil en Asturias está experimentando una
transformación significativa, con una nueva estructura de programación, que se
recoge en el Decreto 56/2022. A través de esta ley, se establece una propuesta
pedagógica clara, basada en situaciones de aprendizaje que promueven un enfoque
globalizador y competencial. Además, la nueva arquitectura curricular se centra en el
desarrollo de competencias específicas, los saberes básicos y la implementación
de criterios de evaluación, todos ellos claves para garantizar una educación integral
que responda a los retos del futuro.
Con esta base, es necesario entender cómo se organiza esta nueva estructura curricular
y cómo influye en la planificación educativa de la etapa 0-3 años, que sigue siendo un
pilar fundamental en el desarrollo de los primeros aprendizajes de los niños. A lo largo
de este tema, se analizarán los elementos clave de esta planificación, y se abordará
cómo la nueva normativa responde a la necesidad de ofrecer una educación de calidad
desde los primeros años, favoreciendo un entorno inclusivo, dinámico y lleno de
oportunidades de aprendizaje.

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