AL JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA DE CÓRDOBA
XXXXX XXXXXXX, Procurador/a de los Tribunales, en nombre
y representación de DON PABLO GARCÍA HERRAINZ con
DNI 17478664K, representación que acreditaré mediante
apoderamiento “apud acta” cuando sea específicamente
requerido para ello, bajo la dirección jurídica de la Letrada
del Ilustre Colegio de Abogados de Córdoba Doña Cristina
María Acosta García, n º de colegiada 4670, ante el
Juzgado comparezco y, como mejor proceda en Derecho,
DIGO:
Que mediante el presente escrito, formulo DEMANDA
DE JUICIO XXXXXX contra la entidad KVIKU SPAIN S.L.
(NIF B09804295), con domicilio en Regus Rivas Square
Garden C/Marie Curie, 9-15, 4ª planta Edificio B – Bioma –
Oficina 412, CP 28521, Rivas Vaciamadrid, en ejercicio de la
ACCIÓN DE NULIDAD DEL CONTRATO DE MICROCRÉDITO,
por existencia de usura en la condición general que
establece el interés remuneratorio, y RECLAMACIÓN DE LA
CANTIDAD de XXXX euros, en base a los siguientes:
HECHOS.
PRIMERO. – Del contrato de crédito modalidad
microcrédito.
En fecha 12 de marzo de 2024 mi representado
suscribió con la entidad KVIKU SPAIN S.L. una línea de
crédito denominada préstamo rápido en línea su modalidad
de microcrédito, por la que la entidad demandada concedió
un crédito disponible máximo de TRESCIENTOS EUROS
(300,00€).
El contrato tenía por objeto la concesión de un crédito
de pequeña cuantía, y la finalidad era atender a
necesidades económicas puntuales y urgentes de mi
mandante. La operación crediticia se caracterizaba por su
inmediatez y accesibilidad.
La operación de crédito se instrumentalizó sin la
presencia física simultánea de las partes, utilizando
exclusivamente medios de comunicación a distancia. El
contrato fue aceptado por ambas partes, quedando
constancia del mismo.
Se aporta como DOCUMENTO N º copia del contrato
de microcrédito donde constan todas las cláusulas y
condiciones generales aplicadas al mismo
La cuenta bancaria en que se instrumentalizó la línea
de crédito quedó vinculada en la cuenta número
XXXXXXXXXXXXX, abierta en la entidad XXXXXXXXXXXXX,
de la que es titular mi representado.
Se aporta como DOCUMENTO N º copia de los
extractos de la cuenta bancaria.
SEGUNDO. – Actuaciones previas.
Tras detectar el carácter abusivo de las cláusulas
mencionadas, mi representado se dirigió a la entidad
demandada mediante correo electrónico con fecha 19 de
marzo de 2024, exponiendo el carácter abusivo de las
cláusulas contenidas en el contrato y manifestando su
voluntad de desistir del mismo, con la finalidad de resolver
este asunto de manera extrajudicial.
Ante la falta de respuesta de la entidad, no ha
quedado mas remedio que acudir a la vía judicial para la
tutela de los derechos de mi representado, formulando la
presente demanda de nulidad de cláusula abusiva.
Se aporta como DOCUMENTO N º copia del correo
electrónico enviado a la entidad demandada.
TERCERO. – De las condiciones del crédito.
Es preciso señalar que el contrato incluía clausulas
que, a juicio de esta parte, resultan abusivas y usurarias, en
particular aquella que establece un interés remuneratorio
notablemente superior al normal del dinero y
manifiestamente desproporcionado con las circunstancias
del caso.
Las condiciones relevantes del clausulado del contrato
de crédito son las siguientes:
1. Cláusula de Interés Remuneratorio. Se
establece un interés remuneratorio de X% mensual,
lo que supone una Tasa Equivalente Anual (TAE) del
4036,01%, porcentaje significativamente superior al
interés normal del dinero y desproporcionado en
relación con la circunstancias del caso, lo que
constituye un claro ejemplo de usura.
2. Cláusula de Penalización por Impago. Se
establece una penalización por impago consistente
en un porcentaje adicional sobre el capital
pendiente de pago, que excede de los limites
razonables y proporcionales y que no se
corresponde con el perjuicio real y efectivo sufrido
por la entidad.
El impago, a su vencimiento, de cualquier cantidad
dispuesta en virtud del Préstamo facultará al
prestamista para exigir al prestatario, mi
representado, además del importe impagado, una
penalización por mora por impago fija de
VEINTE EUROS (20€), a pagar una sola vez al
tercer día natural siguiente a la fecha del impago, y
sin perjuicio de las demás consecuencias que
pudieran derivarse de su incumplimiento.
Estas cláusulas por su carácter abusivo, no superan el
control de transparencia y no han sido negociadas
individualmente, por lo que deben ser consideradas no
puestas y, en consecuencia, deben ser declaradas nulas por
ser contrarias a la normativa de protección al consumidor y
usuario, en especial, al Texto Refundido de la Ley General
para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, así como
otras leyes complementarias.
CUARTO. – Del capital dispuesto e intereses soportados.
Desde la firma del contrato, mi mandante ha dispuesto
de un total de TRESCIENTOS EUROS (300,00€), importe
total pactado en el contrato, ascendiendo dicho importe a la
cantidad de OCHOCIENTOS VEINTE EUROS Y SESENTA
CÉNTIMOS (820,60€), cantidad que resulta de aplicar un
porcentaje de intereses derivados de la Tasa Anual
Equivalente. Intereses que son abusivos.
QUINTO. – De la condición de consumidor o usuario de mi
representado.
Mi representado se dedica a XXXXXXXXXX de XXXX
años de edad, sin experiencia en el sector bancario o
financiero. Además, el microcrédito solicitado lo fue para su
uso personal, actuando en un ámbito completamente ajeno
a cualquier actividad empresarial o profesional por lo que
tiene la consideración de consumidor o usuario.
A los anteriores hechos le son de aplicación los
siguientes
FUNDAMENTOS
I.- JURISDICCIÓN Y COMPETENCIA.
La competen objetiva y funcional corresponde al Juzgado de
Primera Instancia al que me dirijo, por aplicación de lo
dispuesto en los artículos 85. 1 º de la Ley Orgánica del
Poder Judicial; 45 y 51 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
II.- CAPACIDAD Y LEGITIMACIÓN.
Las partes tienen plena capacidad para actuar en el
presente procedimiento de acuerdo con los artículos 6.1. 1
º; 6.1. 3 º; 7.1 y 7.4 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Así mismo, ambas partes ostentan legitimación activa y
pasiva, respectivamente, en su condición de intervinientes
en el contrato objeto de este procedimiento
III.- CUANTÍA Y PROCEDIMIENTO.
IV.- ACCIONES QUE SE EJERCITAN.
Se ejercita la acción individual de nulidad de las condiciones
generales de contratación, con solicitud de nulidad de la
cláusula reguladora del interés remuneratorio por tratarse
de una cláusula abusiva.
Se ejercita, asimismo, la acción acumulada de reclamación
de cantidad por las sumas abonadas por aplicación del
interés usurario.
V.- COSTAS.
De acuerdo con el artículo 394 de la Ley de Enjuiciamiento
Civil, deberán imponerse las costas al demandado.
VI. FONDO DEL ASUNTO.
1) Del carácter usurario del contrato de
microcrédito: fijación de un interés
notablemente superior al normal del dinero.
Se ejercita la acción de nulidad prevista en el art. 1 de la
Ley de 23 de julio de 1908, de Represión de la Usura, (Ley
Azcárate), que considera nulos, entre otros, los contratos de
préstamo en los que «se estipule un interés notablemente
superior al normal del dinero y manifiestamente
desproporcionado con las circunstancias del caso o en
condiciones tales que resulte aquél leonino, habiendo
motivos para estimar que ha sido aceptado por el
prestatario a causa de su situación angustiosa, de su
inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales».
De conformidad con el art. 9 de la Ley de 1908, y de
acuerdo con la sentencia de la Sala Primera del Tribunal
Supremo 628/2015, constituida en Pleno, de 25 de
noviembre de 2015 «la Ley de Represión de la Usura se
configura como un límite a la autonomía negocial del Art.
1255 del Código Civil aplicable a los préstamos, y, en
general, a cualesquiera operaciones de crédito
«sustancialmente equivalente» al préstamo».
La presente demanda se fundamente en la aplicación de la
normativa y jurisprudencia que se citan en ella, que
amparan al consumidor frente a la inclusión de clausulas
abusivas y usura en los contratos de préstamo, y en la
necesidad de restablecer el equilibrio contractual y la
protección de los intereses económicos del demandante.
2) Posición de la jurisprudencia.
La Sentencia de la Audiencia Provincial de Orense, n.º
322/2023, de 19 de mayo de 2023. Esta sentencia, al
analizar un contrato de préstamo rápido o micropréstamo,
analiza la doctrina existente hasta ese momento
representada por las Sentencias n.º 628/2015 , de 25 de
noviembre, n.º 149/2020, de 4 de marzo, n.º 367/2022, de
4 de mayo y n.º 643/2022, de 4 de octubre, que
precisamente se refiere al interés pactado en un contrato
de «tarjeta revolving», conteniéndose la doctrina que se
establece en dicha resolución en la sentencia del TS de 4 de
marzo de 2020 en los siguientes términos:
«iii) Dado que conforme al art. 315, párrafo segundo,
del Código de Comercio , «se reputará interés toda
prestación pactada a favor del acreedor», el porcentaje que
ha de tomarse en consideración para determinar si el
interés es notablemente superior al normal del dinero no es
el nominal, sino la tasa anual equivalente (TAE), que se
calcula tomando en consideración cualesquiera pagos que
el prestatario ha de realizar al prestamista por razón del
préstamo, conforme a unos estándares legalmente
predeterminados.
iv) Para determinar si el préstamo, crédito u operación
similar es usurario, el interés con el que ha de realizarse la
comparación es el «normal del dinero». Para establecer lo
que se considera «interés normal» puede acudirse a las
estadísticas que publica el Banco de España, tomando
como base la información que mensualmente tienen que
facilitarle las entidades de crédito sobre los tipos de interés
que aplican a diversas modalidades de operaciones activas
y pasivas. No es correcto utilizar como término de
comparación el interés legal del dinero...»
Pero ninguna de estas sentencias establece en cuántos
puntos porcentuales o en qué porcentaje puede superar el
tipo TAE contractual para que no se considere un interés
notablemente superior al normal del dinero.
Hasta ahora el Tribunal Supremo no ha fijado un criterio
uniforme para cualquier contrato, sino que ha ido
precisándolo para cada caso controvertido. Así, en la
Sentencia 628/2015, de 25 de noviembre, la TAE del
contrato (24,6%) era superior al doble del tipo medio de
referencia. En la Sentencia 149/2020, de 4 de marzo, la TAE
del contrato era 26,82% y el tipo medio de referencia algo
superior al 20% anual, y sin llegar al doble del tipo de
referencia, declaró usurario en atención a la diferencia de
puntos porcentuales superior a seis.
Es de destacar la Sentencia del Tribunal Supremo
258/2023, cuya importancia radica en que, por primera vez,
fija el porcentaje que debe superar el tipo medio de
referencia para este tipo de contratos, para considerar que
es notablemente superior al interés normal del dinero, y lo
hace de la siguiente forma:
«En la medida en que el criterio que vamos a
establecer lo es sólo para un tipo de contratos, los de
tarjeta de crédito en la modalidad revolving, en los que
hasta ahora el interés medio se ha situado por encima del
15%, por lo argumentado en la citada Ssentencia 149/2020,
de 4 de marzo, consideramos más adecuado seguir el
criterio de que la diferencia entre el tipo medio de mercado
y el convenido sea superior a 6 puntos porcentuales.»
«Es decir, en los sucesivo, para las tarjetas revolving,
cuando el TAE pactado supere en 6 puntos porcentuales el
tipo medio de mercado especifico de las tarjetas revolving
en el momento de suscribir el contrato, podremos
considerar que concurre el primero de los presupuestos
para calificar de usurario el crédito revolving, esto es, «un
interés notablemente superior al interés normal del
dinero.»
Pero no olvidemos que el artículo 1º de la Ley de 23 de julio
de 1908 sobre nulidad de los contratos de préstamos
usurarios, exige que, además, el interés sea
«manifiestamente desproporcionado con las circunstancias
del caso o en condiciones tales que resulte aquél leonino.»
Las circunstancias excepcionales que justifiquen esta
desproporción deben ser probadas por la entidad financiera
que la quiera hacer valer.
En el presente caso, la TAE del …% del microcrédito ha de
compararse con el tipo medio de interés de las operaciones
de crédito rápido de las estadísticas del Banco de España.
De lo que se deduce que el interés aplicado por la entidad
demandada al microcrédito concedido a mi representante
ha de considerar usurario por ser superior.
Asimismo, es relevante mencionar la Sentencia del Tribunal
de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de 14 de marzo de
2013, asunto C415/11, que aborda la interpretación de la
Directiva 93/12/CEE sobre clausulas abusivas en contratos
celebrados con consumidores. Esta sentencia enfatiza que
los Estados miembros deben garantizar que no se vincule al
consumidor por clausulas abusivas, proporcionando un
marco de protección efectivo.
3) De los efectos de la nulidad.
Una vez declarada la nulidad del contrato, procede aplicar
lo establecido en el art. 3 de la Ley de Represión de la
Usura, que establece que «el prestatario estará obligado a
entregar tan sólo la suma recibida; y si hubiera satisfecho
parte de aquélla y los intereses vencidos, el prestamista
devolverá al prestatario lo que, tomando en cuenta el total
de lo percibido, exceda del capital prestado».
Conforme al art. 82.1 LGDCU son cláusulas abusivas «todas
aquellas estipulaciones no negociadas individualmente y
todas aquellas prácticas no consentidas expresamente que,
en contra de las exigencias de la buena fe causen, en
perjuicio del consumidor y usuario, un desequilibrio
importante de los derechos y obligaciones de las partes que
se deriven del contrato», y añade, en el apartado tercero
del mismo artículo que «el carácter abusivo de una cláusula
se apreciará teniendo en cuenta la naturaleza de los bienes
o servicios objeto del contrato y considerando todas las
circunstancias concurrentes en el momento de su
celebración, así como todas las demás cláusulas del
contrato o de otro del que éste dependa» y, a continuación,
en los arts. 85 a 90 LGDCU, se establece un catálogo de
condiciones que de estar alguna de ellas incluidas en un
contrato celebrado entre un empresario y un consumidor se
considerarán abusivas.
La Sentencia del Tribunal Supremo de 7 de noviembre de
2017, establece que «tanto la jurisprudencia comunitaria,
como la de esta sala, han resaltado la importancia que para
la transparencia en la contratación con los consumidores
tiene la información precontractual que se les facilita,
porque es en esa fase cuando se adopta la decisión de
contratar».
La Sentencia del TJUE de 21 de marzo de 2013, asunto C-
92/11, caso RWE Vertrieb, declara al referirse a control de
transparencia «En efecto, reviste una importancia
fundamental para el consumidor disponer, antes de la
celebración de un contrato, de información sobre las
condiciones contractuales y las consecuencias de dicha
celebración. El consumidor decide si desea quedar
vinculado por las condiciones redactadas de antemano por
el profesional basándose principalmente en esa
información».
En su virtud,
SOLICITO AL JUZGADO, que tenga por formulada
DEMANDA DE JUICIO XXXXX contra la entidad KVIKU
SPAIN S.L. junto con sus documento y copias, se sirva
admitirlo a trámite, y previos los trámites procesales, dicte
sentencia estimando íntegramente la demanda de acuerdo
con los siguientes pronunciamientos:
1. DECLARE que el contrato de microcrédito de fecha
XXXXX suscrito entre DON PABLO GARCÍA HERRAINZ y
la entidad KVIKU SPAIN S.L. es nulo por contener un
interés remuneratorio usurario, de acuerdo con la Ley
de 23 de julio de 1908, de represión de la usura.
2. Subsidiariamente, para el caso de no ser estimada
la acción principal, DECLARE el carácter abusivo y,
por lo tanto, nulo de la cláusula de intereses
remuneratorios, CONDENANDO a la entidad
demandada al pago de la cantidad de XXXX euros con
intereses legales desde cada uno de los pagos
3. CONDENE a la entidad KVIKU SPAIN S.L. como
consecuencia legal inherente a la declaración de
nulidad, a reintegrar a mi representada la cantidad
que exceda del total del capital prestado teniendo en
cuenta todas las cantidades ya abonadas por todos los
conceptos por mi mandante, más los intereses legales
de dicha cantidad, según se determine en ejecución de
sentencia
4. CONDENE a la demandada a pagar las costas
procesales causadas
Por ser de Justicia que pido en Córdoba, a dieciocho de
abril de dos mil veinticuatro.