Ley 31973
Esta ley fue promulgada el 11/01/2024, en esta se modifica los artículos 29 y 33 de la
ley 29763, ley forestal y de fauna silvestre.
Se establece que los bosques de producción permanente serán determinados mediante
resolución ministerial del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego y no del Ministerio
del Ambiente, sobre áreas clasificadas en las categorías I y II de la zonificación forestal.
También el estado fomenta la gestión integral de los bosques, para ello, la autoridad
regional forestal y de fauna silvestre, ya sea de manera directa o a través de terceros,
elabora y aprueba el Plan Maestro de Gestión, este plan debe incluir como mínimo la
identificación de áreas que necesiten un tratamiento especial para garantizar el uso
sostenible de los recursos, así como las rutas de acceso, vías comunes y puntos de
control. De igual manera, se suspende la obligatoriedad de contar con la zonificación
forestal como requisito para otorgar títulos habilitantes.
Para la implementación de esta disposición, el gobierno regional deberá acreditar ante
SERFOR los avances en la aplicación de la Guía Metodológica para la zonificación
forestal, conforme a los siguientes plazos:
a) Hasta dos años desde la publicación de la norma, siempre que el gobierno regional
haya formado el comité técnico.
b) Un año adicional al plazo anterior, si se cuenta con el expediente técnico de
zonificación forestal listo para ser socializado.
Cómo un análisis realizado a esta tan famosa ley conocida como la “Ley Antiforestal”
notamos que no solamente promueve la tala ilegal de nuestros bosques amázonicos,
sino, que la ley impacta también negativamente a las comunidades nativas en proceso de
titulación, al facilitar que invasores y traficantes de terrenos vinculados con actividades
ilegales como el narcotráfico, la tala y minería ilegal expandan sus operaciones; a su
vez, con tecnología e inversiones ya no interesa el tipo de suelo porque se puede
modificar, volviendo obsoleta la Clasificación de Tierras por su Capacidad de Uso
Mayor; otro punto que ha tomado relevancia en estas últimas semanas son los incendios
forestales, pero estos rara vez son ocasionados por factores naturales, sino, por actos
humanos buscando la expansión de las zonas de cultivo. Esta ley se considera
inconstitucional, ya que, al fomentar la deforestación, viola principios de conservación,
uso sostenible de recursos y desarrollo sostenible de la Amazonía establecidos en la
Constitución.