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Apuntes Filosofía Temas 1 y 2

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Apuntes temas 1 y 2

TEMA 1: La reflexión filosófica en torno a la propia filosofía

1.4.2. Diferencias entre mito y logos

En el pasado, se pensaba que el mito y la razón (logos) eran dos formas de pensamiento
completamente diferentes. Hoy en día, la filosofía contemporánea valora más el
pensamiento mítico y lo ve no como algo absurdo, sino como una etapa inicial del
pensamiento racional.

Ideas principales:

· El mito y la razón buscan lo mismo:

Las primeras preguntas de la filosofía eran las mismas que las que se hacían en los mitos.
La diferencia está en cómo se responden esas preguntas. Los mitos responden de una
manera fantástica (con dioses y seres sobrenaturales), mientras que la razón busca
explicaciones más lógicas y basadas en la naturaleza.

· Diferencias entre las explicaciones míticas y racionales:

- Mito: en los mitos, los fenómenos naturales (como tormentas o terremotos) se explican
como actos de dioses con formas humanas. Estos fenómenos son vistos como resultado de
la voluntad de los dioses.

- Razón: en la explicación racional, los fenómenos naturales no dependen de los dioses,


sino que se explican con leyes naturales y procesos científicos.

· ¿Son predecibles los fenómenos?

- Mito: en los mitos, los fenómenos son impredecibles porque dependen de la voluntad de
los dioses, que actúan de manera caprichosa.

- Razón: la razón busca entender las leyes de la naturaleza para poder predecir lo que
sucederá, sin depender de lo sobrenatural.

· Visión de la realidad:

- Mito: el mito da una visión total de la realidad, donde todo lo que sucede es controlado
por los dioses.
- Razón: la razón también busca explicar todo lo que ocurre, pero lo hace a través de las
leyes de la naturaleza, sin recurrir a lo divino.

CONCLUSIÓN: aunque el mito y la razón son diferentes, ambos intentan explicar la


realidad de manera total. El mito personifica los fenómenos naturales en dioses, mientras
que la razón busca leyes naturales para entender la naturaleza. La filosofía moderna
reconoce que el mito no es irracional, sino una forma de pensamiento que precede a la
razón.

1.4.3. La pregunta por el Principio del Todo: el arché


La filosofía, se plantea la pregunta sobre el cambio: si todo en la naturaleza está en
constante transformación, ¿qué es lo que permanece igual y qué permite el conocimiento de
todo eso? La respuesta a estas preguntas es el concepto de arché.
Podemos definir arché de cinco formas distintas:
· El arché es el origen de todas las cosas.
· El arché es lo que tienen en común todas las cosas.
· El arché es lo que perdura bajo los cambios aparentes.
· El arché es la racionalidad que rige las modificaciones, y hace posible el
conocimiento.
· El arché es el fin al que todas las cosas tienden.

2.1.1. Los Presocráticos

Los presocráticos son un grupo de filósofos griegos que vivieron antes de Sócrates. Este
término incluye también a algunos pensadores contemporáneos de Sócrates que siguieron
las ideas de los filósofos de los siglos VI y V a.C.

Los presocráticos fueron los primeros en alejarse del pensamiento mítico y a empezar a
desarrollar un pensamiento racional. Fueron los pioneros en el proceso conocido como el
paso del mito al logos, que fue posible gracias a un espíritu crítico y a las condiciones
sociales que permitieron pensar libremente, sin estar atados a dogmas religiosos ni textos
sagrados.

2.1.1.1. Los Jonios o Milesios

La Escuela de Mileto surge en el siglo VI a.C. en Jonia (actual Turquía), con filósofos como
Tales, Anaximandro, Anaxímenes y Heráclito. Sus ideas clave son:

· Arché material: Tales identifica el arché con el agua, Anaximandro con el ápeiron (infinito)
y Anaxímenes con el aire.
· Hilozoísmo: creen que la naturaleza está animada por una fuerza interna que explica su
cambio.

· Visión cíclica del tiempo: piensan que el tiempo es cíclico y todo se repite en un Eterno
Retorno (todo se repite en ciclos continuos).

2.1.1.2. Los Pitagóricos

El pitagorismo es un movimiento filosófico-religioso fundado por Pitágoras en el siglo VI


a.C. y continuado por el neopitagorismo. Los pitagóricos sostienen que el arché es el
número, es decir, todo en el universo está basado en proporciones matemáticas. Esta idea
se asemeja a la visión moderna de la física, que ve la naturaleza como un "libro" escrito en
lenguaje matemático.

En cuanto a la antropología, los pitagóricos defienden un dualismo: el ser humano está


compuesto por cuerpo (Soma) y alma (Psique), una teoría que influiría en Platón y, más
tarde, en el cristianismo.

En el ámbito ético, los pitagóricos consideran que la vida es un castigo debido al cuerpo. La
meta de la vida es purificar el cuerpo mediante la ascesis, el control de las pasiones y la
renuncia al placer corporal.

2.1.1.3. Los Metafísicos: Heráclito y Parménides

En el siglo V a.C., filósofos como Heráclito y Parménides cambiaron la concepción del


arché, que ya no es algo material, sino una abstracción: el ser.

· Heráclito sostiene que todo está en continuo cambio, "todo fluye". Sin embargo, el Logos
proporciona estabilidad al equilibrar las contradicciones sin eliminar ninguna de ellas.

· Parménides, por otro lado, también ve el arché como el Ser, pero lo define como uno,
eterno e inmutable. Su teoría, conocida como monismo, sostiene que el Ser es único e
indivisible. Para él, la única forma válida de conocer la realidad es a través de la razón, ya
que los sentidos nos llevan a contradicciones.

2.1.1.4. Los Pluralistas

Los Pluralistas sostienen que el arché es múltiple y presentan varias ideas sobre la
naturaleza:

· Empédocles: el arché son los cuatro elementos básicos (tierra, agua, fuego y aire).

· Anaxágoras: el arché son pequeñas semillas llamadas spérmata u homeomerías, que son
diferentes en cada cuerpo.
· Los atomistas (Demócrito y Leucipo): el arché son átomos, partículas cualitativamente
iguales pero cuantitativamente diferentes.

Además, los pluralistas buscan cambiar las ideas de Heráclito y Parménides, adoptando
una visión mecanicista de la naturaleza, donde todo se reduce a materia y fuerzas, y
admiten el azar, a diferencia de filósofos anteriores.

Finalmente, inauguran en la filosofía el escepticismo, que sostiene que no podemos


conocer la verdad sobre ciertos temas, por lo que no podemos definirnos ni a favor ni en
contra de ellos.

2.1.2. La filosofía en la Grecia clásica, siglo V a. C.: los Sofistas y


Sócrates

En el siglo V a.C., la filosofía deja de centrarse en la naturaleza y comienza a explorar


nuevos campos como la ética y la política, enfocándose más en los problemas del ser
humano. Los Sofistas son los principales iniciadores de este cambio, poniendo al hombre y
su comportamiento en el centro de la reflexión filosófica.

2.1.2.1. Los Sofistas

Los sofistas fueron un grupo heterogéneo de pensadores que marcaron el "Giro Ilustrado"
en la filosofía griega, centrando su atención en los problemas éticos y políticos del ser
humano. A diferencia de los filósofos anteriores que se enfocaban en la naturaleza, los
sofistas, como Protágoras, afirmaban que "el hombre es la medida de todas las cosas",
poniendo al ser humano en el centro de la reflexión filosófica.

Las principales características de los sofistas son:

· Extranjeros: procedían de fuera de Atenas.

· Educadores de la juventud: enseñaban a los hijos de los comerciantes emergentes y


cobraban por sus lecciones, lo que les dio mala fama.

· Escépticos: dudaban de la posibilidad de conocer la verdad absoluta.

· Maestros de la retórica: enseñaban lenguaje, gramática y oratoria, buscando que sus


alumnos triunfaran en la vida pública.

· Relativistas: defendían que no existen valores o verdades universales, sino que todo
depende de la percepción individual.

· Oportunistas políticos: enfocándose en la persuasión más que en principios


· Prácticos en lugar de moralistas: su objetivo no era formar buenos ciudadanos, sino
especialistas exitosos en política y derecho.

2.1.2.2. Sócrates

Sócrates, tenía ideas completamente opuestas. Mientras que los sofistas defendían el
escepticismo y el relativismo, Sócrates afirmaba que la verdad existe y se puede conocer.
Según él, la verdad está dentro de cada persona y se alcanza mediante el método
socrático, que consta de tres pasos:

· Ironía: Sócrates hacía preguntas para llevar al interlocutor a contradicciones, demostrando


su ignorancia.

· Mayéutica: mediante nuevas preguntas, ayudaba al interlocutor a descubrir la verdad por


sí mismo.

· La verdad se identifica con su definición: para Sócrates, la esencia de las cosas es su


concepto y definición.

En términos morales, Sócrates introduce el intelectualismo moral, que sostiene que sólo el
sabio puede ser bueno. El mal, según Sócrates, es el resultado de la ignorancia, ya que la
voluntad humana siempre busca el bien, pero a veces se desvía por falta de sabiduría.

A MODO DE RESUMEN

La filosofía significa "amor a la sabiduría" y fue un término que usó Pitágoras. Para él, la
filosofía no es tener la verdad, sino desearla y buscarla constantemente.

Características de la filosofía:

· Busca respuestas lógicas: trata de entender las grandes preguntas sobre la vida, el ser
humano, el mundo, etc.

· Razonamiento abstracto: nos enseña a pensar de manera profunda y a ir más allá de lo


concreto.

· Respuestas universales: quiere dar respuestas a problemas importantes que afectan a


todos los seres humanos, como el sentido de la vida, la libertad y la muerte.

· Crítica: la filosofía cuestiona lo que sabemos y nos invita a pensar por nosotros mismos,
rechazando las respuestas fáciles.

· Interacción con otras ciencias: aunque es teórica, la filosofía ayuda a evaluar y cuestionar
otros conocimientos, como la ciencia o la religión.
Busca la felicidad: relaciona el conocimiento con cómo vivir bien, tanto a nivel personal
como social.

Ramas de la filosofía:

· Teórica: se ocupa de temas como la lógica, la realidad, el conocimiento, y la historia.

· Práctica: se enfoca en la ética (cómo debemos vivir), la política, y la estética (el arte y la
belleza).

Diferencia con otras disciplinas:

· Religión: basada en la fe y la revelación divina.

· Arte: busca expresar la vida a través de la creatividad y la estética.

· Ciencia: se basa en la experimentación y el estudio del mundo físico.

La filosofía es una búsqueda continua que no da respuestas definitivas, sino que nos reta a
cuestionar y pensar siempre de nuevo.
TEMA 2: El ser humano como sujeto y objeto de la experiencia
filosófica

1.1. Principios básicos del Evolucionismo

La Teoría de la Evolución no es única, sino que existen varias perspectivas que comparten
principios comunes:

- Todos los seres vivos provienen de la materia inorgánica.

- Las especies actuales descienden de otras especies anteriores.

- Las especies siguen evolucionando y cambiando de forma continua.

- La biología molecular sugiere un origen común para todas las especies.

2. Teorías Evolucionistas y Fijistas

Hasta el siglo XIX, la teoría dominante era el fijismo creacionista, que sostenía que las
especies eran fijas e inmutables, creadas por Dios. Hoy en día, ningún científico reconocido
apoya el fijismo. En su lugar, la perspectiva actual busca sintetizar las diversas teorías
evolutivas.

2.1. El Fijismo de Cuvier y el Transformismo de Buffon

Hasta el siglo XIX, la teoría dominante fue el fijismo creacionista, que afirmaba que las
especies eran fijas e inmutables, creadas por Dios. Un caso específico de esta teoría fue el
de Cuvier, quien creía que las especies surgían en creaciones sucesivas, apoyándose en el
hallazgo de fósiles de animales desaparecidos, pero sin restos de especies actuales en los
registros geológicos.

Buffon (1707-1788) fue precursor del evolucionismo. Propuso el transformismo, que


afirmaba que las especies no eran invariables, sino que surgían de la transformación de
especies anteriores, cambiando con el tiempo.

Hoy en día, el fijismo ya no es aceptado por científicos, y la perspectiva actual busca


sintetizar las distintas teorías evolucionistas.
2.2. El Lamarckismo

Jean Baptiste de Lamarck (1744-1829), biólogo y zoólogo francés, fue uno de los primeros
en proponer una teoría de la evolución. Según Lamarck:

- La función hace al órgano: los órganos que se usan mucho se desarrollan, mientras que
los que no se usan se atrofian.

- Los caracteres adquiridos se transmiten: las modificaciones que un organismo adquiere


durante su vida son heredadas por sus descendientes.

Hoy en día, la teoría de Lamarck no es aceptada. Aunque influyó en Darwin y en teorías


evolucionistas posteriores, los avances en genética han demostrado que los caracteres
adquiridos no se transmiten a las siguientes generaciones. Además, conceptos como la
voluntad y la dificultad para aplicar la teoría a las plantas son considerados poco
científicos.

2.5. El Darwinismo

La teoría de la evolución de Darwin fue una revolución científica comparable a la teoría


heliocéntrica de Copérnico, ya que completó la revolución copernicana al incluir a los seres
vivos dentro del ámbito científico. Darwin y Copérnico transformaron la visión del hombre
en el universo, quitándole su posición central.

Charles Darwin (1809-1882) fue el científico británico que formuló la moderna teoría
evolutiva, planteando que todas las formas de vida se desarrollaron mediante un proceso
de selección natural. Este mecanismo se basa en dos factores:

· La lucha por la existencia: las especies tienden a sobrepoblar su entorno, lo que genera
competencia por los recursos.

· La supervivencia de los más aptos: sólo los individuos mejor adaptados sobreviven y
transmiten sus características a la siguiente generación.

Como Darwin no conocía las leyes de la herencia genética, no podía explicar cómo surgían
los individuos más aptos. Así que, propuso que las especies experimentaban una variación
continua que conducía a su diversificación.

2.5.1. Diferencias y coincidencias de Darwin con Lamarck

Diferencias:

· Los organismos son pasivos en la evolución; la selección natural los moldea sin
intervención de su voluntad.
· Las actividades de los individuos durante su vida no modifican sus órganos ni las
características heredadas que transmiten a su descendencia.

Coincidencias:

· Las especies se modifican de manera gradual.

En su obra “La variación de animales y plantas en domesticidad” (1868), Darwin propuso


una teoría de la herencia biológica que parecía contradecir su propia teoría de la selección
natural, sugiriendo que los caracteres adquiridos durante la vida de los padres podrían ser
transmitidos a la descendencia, lo que se asemeja a la teoría de Lamarck. Estas dudas
surgieron por los problemas sobre la comprensión de la herencia en el siglo XIX.

2.9. La recepción del darwinismo en el siglo XIX y la Teoría sintética de


la evolución

La teoría sintética de la evolución, desarrollada en los años 1940 por biólogos como
Dobzhansky, Huxley, Mayr y Simpson, reformula la teoría darwiniana incorporando los
avances de la genética molecular. Esta versión más moderna de la evolución reemplaza la
idea de la herencia de los caracteres adquiridos (según Lamarck) y sustenta las siguientes
ideas clave:

· El gen es la unidad de transmisión de información genética y mutación.

· La unidad de selección es el individuo, pero la unidad de evolución es la población, ya


que comparte un genoma común.

· La selección natural depende de las interacciones entre los organismos y su ambiente, y


su objetivo no es la supervivencia del individuo, sino su capacidad de dejar descendencia.

· El concepto de variabilidad genética se amplía con la genética y las mutaciones.

Las mutaciones genéticas son aleatorias, pero la selección natural actúa como un filtro,
favoreciendo las mutaciones más beneficiosas para el individuo.

En resumen, la teoría sintética combina mutación genética aleatoria, recombinación


genética y selección natural. Esta teoría muestra que la variabilidad genética dentro de una
población aumenta las probabilidades de supervivencia frente a cambios en el ambiente, ya
que las mutaciones favorables se propagan en la población.
2.10. El Providencialismo de Teilhard de Chardin

El Providencialismo es una teoría que intenta reconciliar el creacionismo clásico con la


teoría de la evolución.

● San Agustín de Hipona, en la Edad Media, fue el primero en defender esta postura,
proponiendo que Dios no creó las especies tal como las conocemos hoy, sino que
creó "razones seminales", semillas de vida que se transformarían con el tiempo,
dando lugar a las especies actuales.
● En el siglo XX, el principal representante del Providencialismo fue Teilhard de
Chardin. Este autor intentó integrar los avances de la paleontología con la
revelación cristiana. Según él, Dios creó el mundo con condiciones adecuadas para
que surgiera la vida, la cual evolucionaría hacia el pensamiento, pasando de la
materia a la biosfera (vida) y luego a la noosfera (pensamiento). La evolución,
según Teilhard, aún no ha terminado, y su meta es la completa espiritualización de
la materia, a lo que él llama el "Punto Omega".

Este enfoque es teleológico porque considera que la historia tiene un fin predeterminado
por Dios: la espiritualización de la materia.

En resumen, el Providencialismo ve la evolución como parte de un plan divino que se lleva


a cabo a lo largo de la historia.

Resumen de teorías evolutivas:

· Lamarck: adaptación al medio.

· Darwin: selección natural.

· Mutacionismo: mutaciones aleatorias.

· Posición actual: mutaciones no hereditarias.

· Providencialismo (Teilhard de Chardin): evolución dirigida por un plan divino hacia el


"Punto Omega".

4.1. El providencialismo y el azar

El Providencialismo es una teoría que busca conciliar el creacionismo y la teoría de la


evolución. Propone que Dios creó la materia e insertó en ella leyes naturales que conducen
inevitablemente a la vida y, finalmente, al ser humano como la meta de la evolución. Esta
teoría tiene dos ideas clave:
· Un plan divino para el mundo: Dios establece reglas en la materia que aseguran que su
proyecto se cumpla, lo que se conoce como Providencialismo, el cuidado amoroso de Dios
sobre el mundo.

· La historia tiene un fin predeterminado: la evolución tiene una meta fija que se cumplirá
inevitablemente.

Sin embargo, la ciencia no ha descartado ninguna de estas ideas, aunque es importante


matizar que Darwin sugirió que la evolución no sigue un plan fijo que lleve necesariamente
al ser humano, sino que es un proceso adaptativo. En la evolución, no siempre se avanza
hacia especies más perfectas, sino más bien hacia especies más adaptadas al entorno,
buscando una mayor competitividad, no perfección.

4.2. El darwinismo social

El Darwinismo Social, propuesto por Herbert Spencer, aplica la teoría de la evolución a la


sociedad, sugiriendo que la Selección Natural debería operar también en el ámbito social.
Según esta teoría, sólo los individuos más adaptados y competitivos deberían reproducirse,
y los mecanismos sociales (como el mercado) deberían seleccionar a los más aptos.

Aunque esta idea fue usada por regímenes como el nacionalsocialismo y en algunas
políticas de liberalismo económico, hoy en día es rechazada en el ámbito académico. El
liberalismo económico, sin embargo, sigue apoyando la idea de que las desigualdades
naturales deben ser respetadas y no corregidas por el estado, confiando en las leyes del
mercado para ordenar la sociedad.

5. La reflexión filosófica sobre el ser humano

El ser humano se ha planteado preguntas sobre su origen, naturaleza y desarrollo desde la


Antigüedad. Además de compartir características biológicas con los animales, los humanos
tienen una dimensión psicológica (capacidad de sentir, pensar y recordar), social
(necesidad de relacionarnos con otros para sobrevivir) y personal (conciencia reflexiva que
nos hace únicos).

Antropología

La antropología es la ciencia que estudia al ser humano en todas sus dimensiones. Los
primeros estudios sobre el ser humano datan de la Antigua Grecia, con figuras como
Hipócrates y Galeno.
División de la Antropología

El estudio del ser humano como parte de la ciencia natural se consolidó en el siglo XVIII,
cuando Linneo clasificó al ser humano como Homo sapiens. El siglo XIX, con las teorías de
Darwin y la exploración de culturas exóticas, marcó el nacimiento de la antropología como
disciplina científica moderna.

· Antropología física: estudia los aspectos biológicos del ser humano, como su evolución,
las diferencias físicas con otros homínidos y la variabilidad entre grupos étnicos. Incluye
disciplinas como anatomía, fisiología, paleontología y genética.

· Antropología cultural: analiza el origen y desarrollo de la cultura humana, tanto en


sociedades pasadas como actuales. Estudia comportamientos aprendidos, estructuras
sociales, económicas y políticas, así como mitos, rituales y producciones artísticas.

En resumen, la antropología examina al ser humano desde sus raíces biológicas hasta sus
complejas estructuras culturales, abarcando la evolución física y la diversidad de las
sociedades humanas.

6. La cultura y el proceso de humanización

El proceso de hominización se refiere a cómo la selección natural modificó las


características físicas de nuestros antepasados, llevando a la aparición de especies más
adaptadas al entorno.

El proceso de humanización, va más allá de lo biológico e involucra una evolución cultural.


En este proceso, la conducta humana dejó de ser instintiva e imitativa para centrarse en el
aprendizaje y la transmisión de información. Este cambio permitió el desarrollo de la
cultura, que convierte a los seres humanos en los animales con mayor capacidad de
adaptación y menor dependencia de un entorno específico.

Entre los factores clave que favorecieron la evolución psíquica y social del ser humano
destacan la caza, el descubrimiento del fuego, un largo proceso de aprendizaje, el
desarrollo del comportamiento social y la aparición del lenguaje. Todos estos aspectos
contribuyeron al desarrollo de una mayor capacidad de adaptación y supervivencia.

7. Contenidos de la cultura humana

La naturaleza y la cultura están tan interrelacionadas en los seres humanos que se vuelven
inseparables. Sin embargo, a lo largo de la historia, han sido vistas como opuestas, lo que
ha generado debates sobre lo que es natural y lo que es artificial.
El término cultura proviene del latín colere, que originalmente se refería al cultivo de la
tierra. En 1871, el antropólogo E.B. Tylor definió la cultura como un "conjunto complejo"
que incluye conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres y hábitos adquiridos
dentro de una sociedad. Sin embargo, no todos los antropólogos aceptaron esta definición.

El filósofo Jesús Mosterín ofrece una definición diferente: considera que la cultura es
principalmente "información transmitida entre animales de la misma especie por
aprendizaje social". En esta visión, a la información genética que los genes transmiten, se le
añade la información memética, que es la que se transmite culturalmente a través de
memes, unidades de información cultural que se propagan de manera similar a los genes
en la naturaleza.

7.2. Los elementos de la cultura

La cultura de una sociedad está formada por varios elementos:

· Ideas: conocimientos y visiones del mundo compartidos, como creencias agrícolas,


religiosas o médicas.

· Normas: reglas que organizan la vida social, como leyes, costumbres o mandamientos.

· Instituciones: prácticas sociales establecidas, como la escuela, el matrimonio o el duelo,


que siguen reglas propias.

· Objetos: productos materiales creados por un grupo, como herramientas, ropa o arte.

· Técnicas: procedimientos usados para satisfacer necesidades, como métodos de cocina o


construcción.

7.3. La diversidad cultural

Las culturas son particulares, aunque existen rasgos comunes (como el lenguaje o la
familia) que se interpretan de diferentes maneras según cada cultura. A lo largo de la
historia y en la actualidad, las culturas se mezclan y modifican, creando el fenómeno del
multiculturalismo.

La diversidad cultural es consecuencia de la libertad e inteligencia humana, que permite


responder de manera flexible a los estímulos. Ante la diversidad cultural, las personas
pueden adoptar diversas posturas:

· Etnocentrismo: juzgar otras culturas desde los valores propios, lo que puede llevar a
actitudes como el racismo (creencia en la superioridad racial) o xenofobia (rechazo al
extranjero).
· Relativismo cultural: la idea de que no se puede comparar ni evaluar otras culturas, ya
que cada una tiene su propia lógica interna. Aunque valoren la cultura propia, a veces esto
justifica la pasividad frente a injusticias.

· Universalismo: rechazo del etnocentrismo, defendiendo un diálogo cultural que permita


adoptar los aspectos más eficaces de diversas culturas como universales.

· Interculturalismo y diálogo: valora la pluralidad cultural como algo enriquecedor y


apuesta por la tolerancia y el diálogo entre culturas.

8.1. La singularidad de lo humano

La antropología filosófica busca identificar qué nos hace humanos. Diversos filósofos han
propuesto teorías para explicar nuestra singularidad:

· Filosofía griega: la racionalidad y el lenguaje son lo que nos distingue.

· Cristianismo: el alma inmortal, creada por Dios, es lo que nos hace especiales.

· Existencialismo: la libertad para crear nuestro propio ser es lo esencial.

· Marxismo: el trabajo y la capacidad de transformar el mundo de manera creativa nos


define.

· Filosofía vitalista: la conciencia de nuestra vida individual es lo que nos hace humanos.

· Psicoanálisis (Freud): nuestros impulsos inconscientes influyen en nuestro


comportamiento.

8.2.1. La racionalidad humana en el pensamiento aristotélico

En su Política, Aristóteles describe al ser humano como un animal racional. La capacidad


de hablar y pensar, según él, tiene un propósito: permitirnos distinguir el bien del mal y
vivir en sociedad. Esta idea se basa en su visión teleológica, donde todo en la naturaleza
tiene un fin o propósito. Para Aristóteles, el dominio del logos (razón y lenguaje) no es
casual, sino que está destinado a ayudarnos a ser seres morales y sociales, lo que nos
permite alcanzar la felicidad de manera natural.
8.2.2. La dimensión racional del ser humano en Kant

Kant destacó la razón como un rasgo esencial de los seres humanos, distinguiendo dos
usos: la razón teórica (para conocer) y la razón práctica (para decidir cómo actuar). Para
Kant, esta doble dimensión de la racionalidad hace que los seres humanos sean únicos.
Solo los seres racionales son libres de elegir su comportamiento, lo que permite la vida
moral. Además, la razón es la base de la dignidad humana, ya que nos hace seres
conscientes, capaces de decidir y de tener un valor singular e irrepetible.

8.3.2.1. La visión platónica sobre el ser humano

Los dualistas defienden que el ser humano está compuesto por dos elementos distintos: el
cuerpo (material) y el alma (espiritual). Para estos filósofos, el alma es la parte más valiosa,
ya que es la sede de la racionalidad.

En la visión de Platón, el cuerpo es material, imperfecto, finito y mortal, mientras que el


alma es inmortal y espiritual. Platón creía que el alma está "prisionera" del cuerpo y que,
antes de nacer, estuvo en contacto con el mundo de las Ideas. La reminiscencia es el
proceso mediante el cual recordamos esas Ideas, aunque solo los que estudian filosofía
pueden acceder a este conocimiento.

8.3.2.2. El alma humana en el cristianismo

La antropología cristiana sigue el dualismo platónico, pero rechaza la reencarnación.


Según el cristianismo, el alma es creada por Dios para cada persona y no existe antes del
cuerpo. El alma tiene una dimensión trascendente, ya que aspira a la salvación después de
la muerte. El destino del alma depende de las decisiones del individuo, ya que el ser
humano es libre de seguir o desobedecer los mandamientos de Dios, lo que determina su
comportamiento moral y su posible pecado.

8.3.2.3. El ser humano en la filosofía de Descartes

La antropología dualista de Descartes sostiene que el cuerpo y el alma son dos


realidades completamente distintas. El cuerpo es material (sustancia extensa) y sigue las
leyes de la física, funcionando como una máquina predecible. El alma, en cambio, es
espiritual (sustancia pensante) y se caracteriza por el pensamiento, lo que la hace libre e
inmortal, fuera del determinismo científico.

Descartes ve al alma como la guía del cuerpo, comparando el cuerpo con un barco y el alma
con su capitán. Sin embargo, esta división plantea un problema: ¿cómo se comunican y
relacionan dos sustancias tan diferentes, una material y otra espiritual?
8.3.3. El monismo materialista

El dualismo fue la teoría dominante durante siglos, primero en la visión platónica y luego
en la cristiana. Sin embargo, a partir del siglo XVIII, durante la Ilustración, surgió una
reacción contra el dualismo con el materialismo o monismo antropológico. Los monistas
sostienen que el ser humano es únicamente cuerpo material, y que lo que llamamos alma
es solo un efecto del funcionamiento físico y biológico del cuerpo. Según esta visión, el
comportamiento humano se puede predecir científicamente mediante la física, la química y
la biología, y no existe vida después de la muerte.

Uno de los defensores más conocidos del monismo fue Julien Offray de La Mettrie, quien
comparaba al ser humano con un robot sofisticado. Para los monistas, todo en el ser
humano es materia, y nuestra existencia puede explicarse científicamente. Sin embargo,
esta visión plantea preguntas complejas, como la explicación de la conciencia, los
sentimientos y fenómenos como el amor o la emoción.

8.3.4. Una unión inseparable

Desde el siglo XVIII, la antropología filosófica ha estado dividida entre los defensores del
dualismo (cuerpo y alma como entidades separadas) y los del monismo materialista (el ser
humano es solo cuerpo material). El debate sigue vigente, pero también han surgido teorías
que intentan armonizar ambas posturas, como el emergentismo.

El emergentismo sostiene que, aunque los seres humanos estamos formados por materia
(átomos), nuestra dimensión psicológica y espiritual no puede ser explicada solo en
términos materiales. Propone que el pensamiento, la conciencia y los sentimientos
emergen de la materia, pero con una cualidad distinta y superior. Filósofos como Mario
Bunge y Karl Popper defienden esta visión.

Los avances en neurociencias, como los trabajos de Antonio Damasio, respaldan esta
perspectiva, mostrando que cuerpo y mente están profundamente interrelacionados.
Damasio crítica a Descartes por separar radicalmente el alma del cuerpo, sugiriendo que
para comprender plenamente al ser humano, es necesario considerar ambos aspectos
juntos.

8.4.2. La libertad como ilusión

Algunos filósofos, como Spinoza y los defensores del determinismo, sostienen que la
libertad humana es solo una ilusión. Según esta visión, todo lo que hacemos está
predeterminado por causas inevitables, y la sensación de libertad surge de nuestra
ignorancia sobre esas causas.
Spinoza argumenta que nuestras acciones no dependen de la voluntad libre, sino de causas
que pueden ser investigadas, aunque desconocemos esas causas, lo que nos hace creer que
somos libres.

El conductismo de Skinner también apoya el determinismo, afirmando que el


comportamiento humano puede ser completamente modelado a través de premios y
castigos. Skinner creía que, con un entrenamiento adecuado, podríamos predecir y controlar
toda la conducta humana, sin espacio para la libertad individual. Según él, esto podría
transformar la sociedad, eliminando el crimen y promoviendo comportamientos positivos
como la amabilidad y el respeto.

8.4.3. La libertad como esencia de lo humano

Frente al determinismo, los existencialistas defienden la existencia real de la libertad


humana. Según este enfoque, la libertad es un rasgo único y fundamental de los seres
humanos.

Jean-Paul Sartre explica esta idea a través de la distinción entre esencia y existencia.
Mientras que las cosas (como piedras, árboles, o animales) tienen una esencia prefijada que
determina lo que son, los seres humanos no tienen una esencia fija. En cambio, nuestra
existencia precede a nuestra esencia: a través de nuestras decisiones y elecciones, nos
vamos construyendo a lo largo de nuestra vida.

Sartre diferencia entre dos tipos de ser:

· Ser-en-sí: las cosas, que no pueden elegir y tienen una esencia fija.

· Ser-para-sí: los humanos, que son libres, conscientes y pueden definir quiénes son a
través de sus elecciones.

Para Sartre, existir significa construir nuestra propia esencia mediante decisiones libres, lo
que hace que los seres humanos sean los únicos que realmente "existen". Esta concepción
subraya la libertad como la característica más esencial de lo humano.

9.1. ¿Tiene la historia algún sentido?

El problema del sentido ha sido central en la filosofía, especialmente desde que el


cristianismo introdujo la idea de un tiempo lineal. A diferencia de la visión cíclica del
tiempo en la antigua Grecia, el cristianismo sostiene que el tiempo tiene un comienzo
(cuando Dios creó el universo) y un final (con el fin del mundo y el Juicio Final).
9.2. El sentido escatológico de la historia de Agustín de Hipona

Agustín de Hipona, al elaborar su filosofía de la historia, se basó en la concepción lineal


del tiempo propia del cristianismo. Aunque la historia humana puede parecer una serie
caótica de guerras y conquistas, Agustín sostiene que en realidad sigue un plan divino. En
su visión, la historia es una lucha entre dos grupos: la "Ciudad Celeste" (los que siguen a
Dios) y la "Ciudad Terrenal" (los que anteponen sus intereses materiales). Aunque la
ciudad terrenal a veces parece prevalecer, al final de los tiempos, la Ciudad Celeste
triunfará, proclamando la salvación definitiva de los fieles. Esta interpretación escatológica
ofrece esperanza, pues ve el futuro como un triunfo final de la justicia divina.

9.3. La filosofía de la historia en Hegel

El pensamiento de Hegel se basa en una interpretación particular de la historia humana,


que está profundamente relacionada con los planteamientos idealistas de su filosofía.
Según Hegel, la verdadera realidad no es material, sino que está constituida por el Espíritu.
Todo lo que existe procede del Espíritu, pero este no se manifiesta de manera directa, sino
a través de un proceso de desarrollo histórico, el cual no es lineal, sino dialéctico. Es decir,
el avance de la historia ocurre mediante la lucha y reconciliación de elementos opuestos, lo
que Hegel denomina dialéctica.

Este proceso dialéctico del Espíritu se refleja en la historia de la humanidad, y es a través de


él que se revela el sentido profundo de los acontecimientos históricos. Según Hegel, el
Espíritu se objetiviza en realizaciones concretas como el arte, el derecho y la filosofía.
Aunque estas creaciones son obra de los seres humanos, en última instancia, el verdadero
autor es el Espíritu, que se sirve de los individuos (artistas, juristas, filósofos) para
materializar su manifestación en el mundo.

El proceso de despliegue dialéctico se encamina hacia la autorrealización máxima del


Espíritu, que ocurrirá cuando la realidad se armonice completamente con la racionalidad.
Hegel considera que esta fase final ya puede atisbarse en ciertas grandes manifestaciones
del Espíritu, como el Estado y la filosofía misma, que, en su opinión, ha logrado desvelar la
verdadera naturaleza de la realidad.

9.4. El sentido de la historia según Marx

La filosofía de Marx, aunque crítica al idealismo de Hegel, está fuertemente influida por su
pensamiento, especialmente por la idea del cambio dialéctico. Marx desarrolló una filosofía
materialista, pero adoptó la noción hegeliana de que el desarrollo histórico ocurre de
manera dialéctica. Sin embargo, en lugar de centrarse en el Espíritu, como hacía Hegel,
Marx sostiene que para entender la historia debemos analizar las condiciones materiales de
vida en las que se desarrollan los individuos.
Marx propone que el punto de partida para analizar la historia es cómo las personas se
procuran lo necesario para vivir, lo que revela las desigualdades sociales. Según Marx, en
cada momento histórico existen grupos privilegiados que controlan los medios de
producción y oprimen a los demás. Estos grupos, o clases sociales, están en constante
lucha, y esta confrontación es el motor de la evolución histórica.

Marx concuerda con Hegel en que el desarrollo histórico es dialéctico, pero para él, este
proceso no involucra ideas o el Espíritu, sino enfrentamientos entre clases sociales. A lo
largo de la historia, esta lucha ha adoptado diferentes formas: la oposición entre amos y
esclavos en la Antigüedad, la lucha entre señores feudales y siervos en la Edad Media, y la
confrontación entre burgueses y obreros en la Modernidad.

Marx predice que este proceso llegará a su culminación con el triunfo de los obreros sobre
los burgueses, lo que dará lugar a una sociedad comunista. En esta sociedad, los medios de
producción serán colectivizados, eliminando así la explotación y la lucha de clases, y
alcanzando una etapa final de la historia caracterizada por una sociedad más justa y
equilibrada.

(La filosofía de Marx, aunque crítica al idealismo de Hegel, está influida por su idea de la
dialéctica. Marx propone una interpretación materialista de la historia, centrada en las
condiciones materiales de vida y no en el Espíritu. Según él, la historia avanza a través de la
lucha de clases: grupos privilegiados que controlan los medios de producción oprimen a los
demás. Esta lucha ha cambiado a lo largo del tiempo: amos vs. esclavos, señores feudales
vs. siervos, y burgueses vs. obreros. Marx prevé que, al final, los obreros derrotarán a los
burgueses, llevando a una sociedad comunista sin explotación y sin lucha de clases.)

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