Apuntes Filosofía Temas 1 y 2
Apuntes Filosofía Temas 1 y 2
En el pasado, se pensaba que el mito y la razón (logos) eran dos formas de pensamiento
completamente diferentes. Hoy en día, la filosofía contemporánea valora más el
pensamiento mítico y lo ve no como algo absurdo, sino como una etapa inicial del
pensamiento racional.
Ideas principales:
Las primeras preguntas de la filosofía eran las mismas que las que se hacían en los mitos.
La diferencia está en cómo se responden esas preguntas. Los mitos responden de una
manera fantástica (con dioses y seres sobrenaturales), mientras que la razón busca
explicaciones más lógicas y basadas en la naturaleza.
- Mito: en los mitos, los fenómenos naturales (como tormentas o terremotos) se explican
como actos de dioses con formas humanas. Estos fenómenos son vistos como resultado de
la voluntad de los dioses.
- Mito: en los mitos, los fenómenos son impredecibles porque dependen de la voluntad de
los dioses, que actúan de manera caprichosa.
- Razón: la razón busca entender las leyes de la naturaleza para poder predecir lo que
sucederá, sin depender de lo sobrenatural.
· Visión de la realidad:
- Mito: el mito da una visión total de la realidad, donde todo lo que sucede es controlado
por los dioses.
- Razón: la razón también busca explicar todo lo que ocurre, pero lo hace a través de las
leyes de la naturaleza, sin recurrir a lo divino.
Los presocráticos son un grupo de filósofos griegos que vivieron antes de Sócrates. Este
término incluye también a algunos pensadores contemporáneos de Sócrates que siguieron
las ideas de los filósofos de los siglos VI y V a.C.
Los presocráticos fueron los primeros en alejarse del pensamiento mítico y a empezar a
desarrollar un pensamiento racional. Fueron los pioneros en el proceso conocido como el
paso del mito al logos, que fue posible gracias a un espíritu crítico y a las condiciones
sociales que permitieron pensar libremente, sin estar atados a dogmas religiosos ni textos
sagrados.
La Escuela de Mileto surge en el siglo VI a.C. en Jonia (actual Turquía), con filósofos como
Tales, Anaximandro, Anaxímenes y Heráclito. Sus ideas clave son:
· Arché material: Tales identifica el arché con el agua, Anaximandro con el ápeiron (infinito)
y Anaxímenes con el aire.
· Hilozoísmo: creen que la naturaleza está animada por una fuerza interna que explica su
cambio.
· Visión cíclica del tiempo: piensan que el tiempo es cíclico y todo se repite en un Eterno
Retorno (todo se repite en ciclos continuos).
En el ámbito ético, los pitagóricos consideran que la vida es un castigo debido al cuerpo. La
meta de la vida es purificar el cuerpo mediante la ascesis, el control de las pasiones y la
renuncia al placer corporal.
· Heráclito sostiene que todo está en continuo cambio, "todo fluye". Sin embargo, el Logos
proporciona estabilidad al equilibrar las contradicciones sin eliminar ninguna de ellas.
· Parménides, por otro lado, también ve el arché como el Ser, pero lo define como uno,
eterno e inmutable. Su teoría, conocida como monismo, sostiene que el Ser es único e
indivisible. Para él, la única forma válida de conocer la realidad es a través de la razón, ya
que los sentidos nos llevan a contradicciones.
Los Pluralistas sostienen que el arché es múltiple y presentan varias ideas sobre la
naturaleza:
· Empédocles: el arché son los cuatro elementos básicos (tierra, agua, fuego y aire).
· Anaxágoras: el arché son pequeñas semillas llamadas spérmata u homeomerías, que son
diferentes en cada cuerpo.
· Los atomistas (Demócrito y Leucipo): el arché son átomos, partículas cualitativamente
iguales pero cuantitativamente diferentes.
Además, los pluralistas buscan cambiar las ideas de Heráclito y Parménides, adoptando
una visión mecanicista de la naturaleza, donde todo se reduce a materia y fuerzas, y
admiten el azar, a diferencia de filósofos anteriores.
Los sofistas fueron un grupo heterogéneo de pensadores que marcaron el "Giro Ilustrado"
en la filosofía griega, centrando su atención en los problemas éticos y políticos del ser
humano. A diferencia de los filósofos anteriores que se enfocaban en la naturaleza, los
sofistas, como Protágoras, afirmaban que "el hombre es la medida de todas las cosas",
poniendo al ser humano en el centro de la reflexión filosófica.
· Relativistas: defendían que no existen valores o verdades universales, sino que todo
depende de la percepción individual.
2.1.2.2. Sócrates
Sócrates, tenía ideas completamente opuestas. Mientras que los sofistas defendían el
escepticismo y el relativismo, Sócrates afirmaba que la verdad existe y se puede conocer.
Según él, la verdad está dentro de cada persona y se alcanza mediante el método
socrático, que consta de tres pasos:
En términos morales, Sócrates introduce el intelectualismo moral, que sostiene que sólo el
sabio puede ser bueno. El mal, según Sócrates, es el resultado de la ignorancia, ya que la
voluntad humana siempre busca el bien, pero a veces se desvía por falta de sabiduría.
A MODO DE RESUMEN
La filosofía significa "amor a la sabiduría" y fue un término que usó Pitágoras. Para él, la
filosofía no es tener la verdad, sino desearla y buscarla constantemente.
Características de la filosofía:
· Busca respuestas lógicas: trata de entender las grandes preguntas sobre la vida, el ser
humano, el mundo, etc.
· Crítica: la filosofía cuestiona lo que sabemos y nos invita a pensar por nosotros mismos,
rechazando las respuestas fáciles.
· Interacción con otras ciencias: aunque es teórica, la filosofía ayuda a evaluar y cuestionar
otros conocimientos, como la ciencia o la religión.
Busca la felicidad: relaciona el conocimiento con cómo vivir bien, tanto a nivel personal
como social.
Ramas de la filosofía:
· Práctica: se enfoca en la ética (cómo debemos vivir), la política, y la estética (el arte y la
belleza).
La filosofía es una búsqueda continua que no da respuestas definitivas, sino que nos reta a
cuestionar y pensar siempre de nuevo.
TEMA 2: El ser humano como sujeto y objeto de la experiencia
filosófica
La Teoría de la Evolución no es única, sino que existen varias perspectivas que comparten
principios comunes:
Hasta el siglo XIX, la teoría dominante era el fijismo creacionista, que sostenía que las
especies eran fijas e inmutables, creadas por Dios. Hoy en día, ningún científico reconocido
apoya el fijismo. En su lugar, la perspectiva actual busca sintetizar las diversas teorías
evolutivas.
Hasta el siglo XIX, la teoría dominante fue el fijismo creacionista, que afirmaba que las
especies eran fijas e inmutables, creadas por Dios. Un caso específico de esta teoría fue el
de Cuvier, quien creía que las especies surgían en creaciones sucesivas, apoyándose en el
hallazgo de fósiles de animales desaparecidos, pero sin restos de especies actuales en los
registros geológicos.
Jean Baptiste de Lamarck (1744-1829), biólogo y zoólogo francés, fue uno de los primeros
en proponer una teoría de la evolución. Según Lamarck:
- La función hace al órgano: los órganos que se usan mucho se desarrollan, mientras que
los que no se usan se atrofian.
2.5. El Darwinismo
Charles Darwin (1809-1882) fue el científico británico que formuló la moderna teoría
evolutiva, planteando que todas las formas de vida se desarrollaron mediante un proceso
de selección natural. Este mecanismo se basa en dos factores:
· La lucha por la existencia: las especies tienden a sobrepoblar su entorno, lo que genera
competencia por los recursos.
· La supervivencia de los más aptos: sólo los individuos mejor adaptados sobreviven y
transmiten sus características a la siguiente generación.
Como Darwin no conocía las leyes de la herencia genética, no podía explicar cómo surgían
los individuos más aptos. Así que, propuso que las especies experimentaban una variación
continua que conducía a su diversificación.
Diferencias:
· Los organismos son pasivos en la evolución; la selección natural los moldea sin
intervención de su voluntad.
· Las actividades de los individuos durante su vida no modifican sus órganos ni las
características heredadas que transmiten a su descendencia.
Coincidencias:
La teoría sintética de la evolución, desarrollada en los años 1940 por biólogos como
Dobzhansky, Huxley, Mayr y Simpson, reformula la teoría darwiniana incorporando los
avances de la genética molecular. Esta versión más moderna de la evolución reemplaza la
idea de la herencia de los caracteres adquiridos (según Lamarck) y sustenta las siguientes
ideas clave:
Las mutaciones genéticas son aleatorias, pero la selección natural actúa como un filtro,
favoreciendo las mutaciones más beneficiosas para el individuo.
● San Agustín de Hipona, en la Edad Media, fue el primero en defender esta postura,
proponiendo que Dios no creó las especies tal como las conocemos hoy, sino que
creó "razones seminales", semillas de vida que se transformarían con el tiempo,
dando lugar a las especies actuales.
● En el siglo XX, el principal representante del Providencialismo fue Teilhard de
Chardin. Este autor intentó integrar los avances de la paleontología con la
revelación cristiana. Según él, Dios creó el mundo con condiciones adecuadas para
que surgiera la vida, la cual evolucionaría hacia el pensamiento, pasando de la
materia a la biosfera (vida) y luego a la noosfera (pensamiento). La evolución,
según Teilhard, aún no ha terminado, y su meta es la completa espiritualización de
la materia, a lo que él llama el "Punto Omega".
Este enfoque es teleológico porque considera que la historia tiene un fin predeterminado
por Dios: la espiritualización de la materia.
· La historia tiene un fin predeterminado: la evolución tiene una meta fija que se cumplirá
inevitablemente.
Aunque esta idea fue usada por regímenes como el nacionalsocialismo y en algunas
políticas de liberalismo económico, hoy en día es rechazada en el ámbito académico. El
liberalismo económico, sin embargo, sigue apoyando la idea de que las desigualdades
naturales deben ser respetadas y no corregidas por el estado, confiando en las leyes del
mercado para ordenar la sociedad.
Antropología
La antropología es la ciencia que estudia al ser humano en todas sus dimensiones. Los
primeros estudios sobre el ser humano datan de la Antigua Grecia, con figuras como
Hipócrates y Galeno.
División de la Antropología
El estudio del ser humano como parte de la ciencia natural se consolidó en el siglo XVIII,
cuando Linneo clasificó al ser humano como Homo sapiens. El siglo XIX, con las teorías de
Darwin y la exploración de culturas exóticas, marcó el nacimiento de la antropología como
disciplina científica moderna.
· Antropología física: estudia los aspectos biológicos del ser humano, como su evolución,
las diferencias físicas con otros homínidos y la variabilidad entre grupos étnicos. Incluye
disciplinas como anatomía, fisiología, paleontología y genética.
En resumen, la antropología examina al ser humano desde sus raíces biológicas hasta sus
complejas estructuras culturales, abarcando la evolución física y la diversidad de las
sociedades humanas.
Entre los factores clave que favorecieron la evolución psíquica y social del ser humano
destacan la caza, el descubrimiento del fuego, un largo proceso de aprendizaje, el
desarrollo del comportamiento social y la aparición del lenguaje. Todos estos aspectos
contribuyeron al desarrollo de una mayor capacidad de adaptación y supervivencia.
La naturaleza y la cultura están tan interrelacionadas en los seres humanos que se vuelven
inseparables. Sin embargo, a lo largo de la historia, han sido vistas como opuestas, lo que
ha generado debates sobre lo que es natural y lo que es artificial.
El término cultura proviene del latín colere, que originalmente se refería al cultivo de la
tierra. En 1871, el antropólogo E.B. Tylor definió la cultura como un "conjunto complejo"
que incluye conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres y hábitos adquiridos
dentro de una sociedad. Sin embargo, no todos los antropólogos aceptaron esta definición.
El filósofo Jesús Mosterín ofrece una definición diferente: considera que la cultura es
principalmente "información transmitida entre animales de la misma especie por
aprendizaje social". En esta visión, a la información genética que los genes transmiten, se le
añade la información memética, que es la que se transmite culturalmente a través de
memes, unidades de información cultural que se propagan de manera similar a los genes
en la naturaleza.
· Normas: reglas que organizan la vida social, como leyes, costumbres o mandamientos.
· Objetos: productos materiales creados por un grupo, como herramientas, ropa o arte.
Las culturas son particulares, aunque existen rasgos comunes (como el lenguaje o la
familia) que se interpretan de diferentes maneras según cada cultura. A lo largo de la
historia y en la actualidad, las culturas se mezclan y modifican, creando el fenómeno del
multiculturalismo.
· Etnocentrismo: juzgar otras culturas desde los valores propios, lo que puede llevar a
actitudes como el racismo (creencia en la superioridad racial) o xenofobia (rechazo al
extranjero).
· Relativismo cultural: la idea de que no se puede comparar ni evaluar otras culturas, ya
que cada una tiene su propia lógica interna. Aunque valoren la cultura propia, a veces esto
justifica la pasividad frente a injusticias.
La antropología filosófica busca identificar qué nos hace humanos. Diversos filósofos han
propuesto teorías para explicar nuestra singularidad:
· Cristianismo: el alma inmortal, creada por Dios, es lo que nos hace especiales.
· Filosofía vitalista: la conciencia de nuestra vida individual es lo que nos hace humanos.
Kant destacó la razón como un rasgo esencial de los seres humanos, distinguiendo dos
usos: la razón teórica (para conocer) y la razón práctica (para decidir cómo actuar). Para
Kant, esta doble dimensión de la racionalidad hace que los seres humanos sean únicos.
Solo los seres racionales son libres de elegir su comportamiento, lo que permite la vida
moral. Además, la razón es la base de la dignidad humana, ya que nos hace seres
conscientes, capaces de decidir y de tener un valor singular e irrepetible.
Los dualistas defienden que el ser humano está compuesto por dos elementos distintos: el
cuerpo (material) y el alma (espiritual). Para estos filósofos, el alma es la parte más valiosa,
ya que es la sede de la racionalidad.
Descartes ve al alma como la guía del cuerpo, comparando el cuerpo con un barco y el alma
con su capitán. Sin embargo, esta división plantea un problema: ¿cómo se comunican y
relacionan dos sustancias tan diferentes, una material y otra espiritual?
8.3.3. El monismo materialista
El dualismo fue la teoría dominante durante siglos, primero en la visión platónica y luego
en la cristiana. Sin embargo, a partir del siglo XVIII, durante la Ilustración, surgió una
reacción contra el dualismo con el materialismo o monismo antropológico. Los monistas
sostienen que el ser humano es únicamente cuerpo material, y que lo que llamamos alma
es solo un efecto del funcionamiento físico y biológico del cuerpo. Según esta visión, el
comportamiento humano se puede predecir científicamente mediante la física, la química y
la biología, y no existe vida después de la muerte.
Uno de los defensores más conocidos del monismo fue Julien Offray de La Mettrie, quien
comparaba al ser humano con un robot sofisticado. Para los monistas, todo en el ser
humano es materia, y nuestra existencia puede explicarse científicamente. Sin embargo,
esta visión plantea preguntas complejas, como la explicación de la conciencia, los
sentimientos y fenómenos como el amor o la emoción.
Desde el siglo XVIII, la antropología filosófica ha estado dividida entre los defensores del
dualismo (cuerpo y alma como entidades separadas) y los del monismo materialista (el ser
humano es solo cuerpo material). El debate sigue vigente, pero también han surgido teorías
que intentan armonizar ambas posturas, como el emergentismo.
El emergentismo sostiene que, aunque los seres humanos estamos formados por materia
(átomos), nuestra dimensión psicológica y espiritual no puede ser explicada solo en
términos materiales. Propone que el pensamiento, la conciencia y los sentimientos
emergen de la materia, pero con una cualidad distinta y superior. Filósofos como Mario
Bunge y Karl Popper defienden esta visión.
Los avances en neurociencias, como los trabajos de Antonio Damasio, respaldan esta
perspectiva, mostrando que cuerpo y mente están profundamente interrelacionados.
Damasio crítica a Descartes por separar radicalmente el alma del cuerpo, sugiriendo que
para comprender plenamente al ser humano, es necesario considerar ambos aspectos
juntos.
Algunos filósofos, como Spinoza y los defensores del determinismo, sostienen que la
libertad humana es solo una ilusión. Según esta visión, todo lo que hacemos está
predeterminado por causas inevitables, y la sensación de libertad surge de nuestra
ignorancia sobre esas causas.
Spinoza argumenta que nuestras acciones no dependen de la voluntad libre, sino de causas
que pueden ser investigadas, aunque desconocemos esas causas, lo que nos hace creer que
somos libres.
Jean-Paul Sartre explica esta idea a través de la distinción entre esencia y existencia.
Mientras que las cosas (como piedras, árboles, o animales) tienen una esencia prefijada que
determina lo que son, los seres humanos no tienen una esencia fija. En cambio, nuestra
existencia precede a nuestra esencia: a través de nuestras decisiones y elecciones, nos
vamos construyendo a lo largo de nuestra vida.
· Ser-en-sí: las cosas, que no pueden elegir y tienen una esencia fija.
· Ser-para-sí: los humanos, que son libres, conscientes y pueden definir quiénes son a
través de sus elecciones.
Para Sartre, existir significa construir nuestra propia esencia mediante decisiones libres, lo
que hace que los seres humanos sean los únicos que realmente "existen". Esta concepción
subraya la libertad como la característica más esencial de lo humano.
La filosofía de Marx, aunque crítica al idealismo de Hegel, está fuertemente influida por su
pensamiento, especialmente por la idea del cambio dialéctico. Marx desarrolló una filosofía
materialista, pero adoptó la noción hegeliana de que el desarrollo histórico ocurre de
manera dialéctica. Sin embargo, en lugar de centrarse en el Espíritu, como hacía Hegel,
Marx sostiene que para entender la historia debemos analizar las condiciones materiales de
vida en las que se desarrollan los individuos.
Marx propone que el punto de partida para analizar la historia es cómo las personas se
procuran lo necesario para vivir, lo que revela las desigualdades sociales. Según Marx, en
cada momento histórico existen grupos privilegiados que controlan los medios de
producción y oprimen a los demás. Estos grupos, o clases sociales, están en constante
lucha, y esta confrontación es el motor de la evolución histórica.
Marx concuerda con Hegel en que el desarrollo histórico es dialéctico, pero para él, este
proceso no involucra ideas o el Espíritu, sino enfrentamientos entre clases sociales. A lo
largo de la historia, esta lucha ha adoptado diferentes formas: la oposición entre amos y
esclavos en la Antigüedad, la lucha entre señores feudales y siervos en la Edad Media, y la
confrontación entre burgueses y obreros en la Modernidad.
Marx predice que este proceso llegará a su culminación con el triunfo de los obreros sobre
los burgueses, lo que dará lugar a una sociedad comunista. En esta sociedad, los medios de
producción serán colectivizados, eliminando así la explotación y la lucha de clases, y
alcanzando una etapa final de la historia caracterizada por una sociedad más justa y
equilibrada.
(La filosofía de Marx, aunque crítica al idealismo de Hegel, está influida por su idea de la
dialéctica. Marx propone una interpretación materialista de la historia, centrada en las
condiciones materiales de vida y no en el Espíritu. Según él, la historia avanza a través de la
lucha de clases: grupos privilegiados que controlan los medios de producción oprimen a los
demás. Esta lucha ha cambiado a lo largo del tiempo: amos vs. esclavos, señores feudales
vs. siervos, y burgueses vs. obreros. Marx prevé que, al final, los obreros derrotarán a los
burgueses, llevando a una sociedad comunista sin explotación y sin lucha de clases.)