Egipto antigut (Km.
t), ‘tierra negra’, por el color del limo fertilizante que cubría durante la
regular inundación anual el valle que se encuentra a orillas del río Nilo, en oposición a
Deshret (dsr.t, ‘tierra roja’), por la arena del desierto del Sahara, que cubre la mayor parte
del territorio egipcio.
El área del Antiguo Egipto ha variado a lo largo de los siglos, pero en general se acepta que
aaificado. En su período de mayor expansión controló los reinos amorreos de Palestina y el
norte de Siria, llegando hasta el Éufrates medio, y las jefaturas nubias del Sudán, hasta el
Jebel Barkal, en la cuarta catarata del Nilo. Ejerció una importante influencia cultural entre
los pueblos vecinos e incluso en regiones tan alejadas como Chipre, la costa de Anatolia y
la península hel practicar una forma de agricultura menos laboriosa que en otras zonas,
liberando a la población para dedicar más tiempo y recursos al desarrollo cultural,
tecnológico y artístico.
El territorio del Antiguo Egipto estaba constituido por el Delta y en la Luna fértil , una
estrecha y larga franja en el noreste de África; un territorio fértil de menos de 60 kilómetros
de ancho y 1200 kilómetros de largo, flanqueado en gran parte por el desierto del Sáhara. El
Nilo es uno de los mayores cursos fluviales del mundo. Nace en el África centrooriental (en
los lagos Victoria Nyanza, Alberto Nyanza y Tana) y desemboca en el mar Mediterráneo
conformando el delta del Nilo.
La geografía del Antiguo Egipto es muy significativa e influyó mucho en su cultura. Egipto
está situado en el noreste de África y está muy aislado de otros países por su situación
geográfica. Sus límites son: por el oeste el desierto de Libia; por el este del mar Rojo y el
desierto de Arabia; por el norte el mar Mediterráneo y por el sur el macizo de Etiopía y el
desierto de Nubia. Ese medio natural circundante limitaba los contactos con el exterior,
permitiendo que una cultura original se desarrollara con menos influencias que otras
civilizaciones.