Franco Ortiz Enzo Alberto/Desarrollo Sustentable
2.1 El ecosistema.
El ecosistema es el conjunto de especies de un área determinada que interactúan entre
ellas y con su ambiente abiótico; mediante procesos como la depredación, el
parasitismo, la competencia y la simbiosis, y con su ambiente al desintegrarse y volver
a ser parte del ciclo de energía y de nutrientes. Las especies del ecosistema,
incluyendo bacterias, hongos, plantas y animales dependen unas de otras. Las
relaciones entre las especies y su medio resultan en el flujo de materia y energía del
ecosistema.
Los ecosistemas se caracterizan por:
Interacciones: Las especies que habitan en un ecosistema interactúan entre sí y
con el ambiente a través de procesos como la depredación, la competencia, el
parasitismo y la simbiosis.
Elementos: Los ecosistemas están compuestos por elementos bióticos
(organismos vivos) y abióticos (factores no vivos).
Hábitats: Cada especie tiene su propio hábitat, es decir, una zona cuyas
características permiten su ciclo vital.
Servicios: Los ecosistemas proveen de servicios de provisión, de equilibrio
ecológico y culturales.
Algunos ejemplos de ecosistemas son: Bosque templado, Arrecife de coral,
Pradera, Desierto, Tundra, Estuario.
Los ecosistemas pueden verse afectados por alteraciones causadas por los seres
humanos, como la contaminación, la deforestación, el desarrollo de la tierra o la
extracción de recursos.
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2.2 Flujo de energía.
Flujo de energía y nutrientes en un ecosistema es el nombre que recibe la totalidad de
la cadena trófica, así como el flujo de cualquier fuente aprovechable de energía. El flujo
de energía es el aprovechamiento de los productos primarios y secundarios
por organismos que a su vez utilizaron consumidores primarios herbívoros de los
cuales se alimentan los consumidores secundarios o carnívoros.
El flujo de energía en un ecosistema es el proceso por el cual la energía se transfiere
de unos organismos a otros a través de la cadena alimenticia o red trófica. Este flujo de
energía se da de manera unidireccional, desde los productores primarios hasta los
consumidores.
El flujo de energía en un ecosistema se puede explicar de la siguiente manera:
Los productores primarios, como las plantas, aprovechan la energía del sol para
sintetizar compuestos orgánicos.
Los consumidores primarios, o herbívoros, se alimentan de los productores
primarios.
Los consumidores secundarios, o carnívoros, se alimentan de los consumidores
primarios.
La energía pasa de un consumidor a otro cuando uno se come a otro.
En las redes tróficas, cada organismo ocupa un nivel determinado según su función y el
alimento que consume.
La energía no se puede crear ni destruir, solo puede cambiar de forma.
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2.3 Biósfera.
La biosfera o biósfera es la “envoltura viva” del planeta Tierra, es decir, el conjunto total
de formas de vida (animal, vegetal, microbiana, etc.) y el sistema que conforman con
sus respectivos entornos, ubicado en la porción superficial de la corteza terrestre. En
otras palabras, la biosfera es el ecosistema global, en el que se incluyen todos los
ecosistemas locales.
Por un lado, la biosfera está compuesta por las formas de vida en sí mismas, es
decir, por el total de los seres humanos, animales, plantas, hongos, microorganismos y
demás. Además, también la componen los distintos ciclos biogeoquímicos que
hacen posible el sostén de la vida, que tienen lugar en la superficie terrestre.
Esto se debe a que la biosfera no es un estrato pasivo en el que habitan los seres
vivos y ya. Por el contrario, es una vasta red de intercambio químico con el medio
ambiente, en distintos niveles de organización y complejidad.
La biosfera no posee capas, pues no se trata de algo que posea una estructura en sí
misma. Sin embargo, en ella convergen tres sistemas que podrían entenderse como
fundamentales para su mantenimiento, que son:
Geósfera. La capa física y sólida de la Tierra, en cuya superficie se produce la
vida.
Hidrósfera. El conjunto de todos los cuerpos de agua líquida y sólida que
existen en el planeta, y sin los cuales la vida no habría sido ni sería posible.
Atmósfera. La bola heterogénea de gases que recubre a la geósfera, y que
brinda los gases indispensables para la vida como la conocemos,
particularmente el dióxido de carbono (CO2) necesario para la fotosíntesis y el
oxígeno (O) necesario para la respiración.