Átomo, partículas subatomicas y los modelos atómicos.
¿Qué es un átomo?
La palabra átomo proviene del griego antiguo (átomon, “sin división”) y fue acuñada por los primeros
filósofos en teorizar sobre la composición de las cosas, es decir, las partículas elementales del universo.
Los átomos tienen las propiedades del elemento químico que componen y, a su vez, los elementos están
organizados y clasificados según sus números atómicos, configuración electrónica y propiedades químicas
en la Tabla Periódica de los elementos.
¿Cómo se compone un átomo?
Los átomos están compuestos por un núcleo y uno o varios electrones (que tienen carga negativa)
alrededor de él. El núcleo está compuesto por partículas llamadas protones y neutrones. Los protones
tienen carga positiva y los neutrones son neutros. Al conjunto de protones y neutrones se les llama
nucleones.
¿Qué son las partículas subatómicas?
Se entiende por partículas subatómicas a las estructuras de la materia que son más pequeñas que el átomo
y que, por ende, forman parte de éste y determinan sus propiedades. Dichas partículas pueden ser de dos
tipos: compuestas (divisibles) o elementales (indivisibles).
Tipos de partículas subatómicas
Las partículas subatómicas se clasifican de acuerdo a diversos criterios. Por ejemplo, las partículas más
conocidas y estables son tres: electrones, protones y neutrones, diferentes entre sí por su carga eléctrica
(negativa, positiva y neutra respectivamente) y su masa, o por el hecho de que los electrones son
partículas elementales (indivisibles) y las últimas dos son compuestas. Además, los electrones orbitan el
núcleo, mientras los protones y neutrones lo componen.
¿Qué son los modelos atómicos?
Se conoce como modelos atómicos a las distintas representaciones gráficas de la estructura y
funcionamiento de los átomos. Los modelos atómicos han sido desarrollados a lo largo de la historia de la
humanidad a partir de las ideas que en cada época se manejaban respecto a la composición de la materia.
Modelo atómico de Demócrito (450 a.C.)
Demócrito propuso que el mundo estaba formado por partículas muy pequeñas e indivisibles, de existencia
eterna, homogéneas e incompresibles, cuyas únicas diferencias eran de forma y tamaño, nunca de
funcionamiento interno. Estas partículas se bautizaron como “átomos”, palabra que proviene del griego
atémnein y significa “indivisible”.
Según Demócrito, las propiedades de la materia estaban determinadas por el modo en que los átomos se
agrupaban. Filósofos posteriores como Epicuro añadieron a la teoría el movimiento aleatorio de los
átomos.
Modelo atómico de Dalton (1803 d.C.)
Dalton proponía que los átomos de un mismo elemento químico eran iguales entre sí y tenían la misma
masa e iguales propiedades. Por otro lado, propuso el concepto de peso atómico relativo (el peso de cada
elemento respecto al peso del hidrógeno), comparando las masas de cada elemento con la masa del
hidrógeno. También propuso que los átomos pueden combinarse entre sí para formar compuestos
químicos.
La teoría de Dalton tuvo algunos errores. Afirmaba que los compuestos químicos se formaban usando la
menor cantidad de átomos posible de sus elementos. Por ejemplo, la molécula de agua, según Dalton,
sería HO y no H2O, que es la fórmula correcta. Por otro lado, decía que los elementos en estado gaseoso
siempre eran monoatómicos (compuestos por un solo átomo), lo que sabemos no es real.
Modelo atómico de Lewis (1902 d.C.)
También llamado “Modelo del Átomo Cúbico”, en este modelo Lewis proponía la estructura de los átomos
distribuida en forma de cubo, en cuyos ocho vértices se hallaban los electrones. Esto permitió avanzar en
el estudio de las valencias atómicas y los enlaces químicos, sobre todo luego de su actualización por parte
de Irving Langmuir en 1919, donde planteó el “átomo del octeto cúbico”.
Estos estudios fueron la base de lo que se conoce hoy como el diagrama de Lewis, herramienta muy útil
para explicar el enlace covalente.
Modelo atómico de Thomson (1904 d.C.)
Propuesto por J. J. Thomson, descubridor del electrón en 1897, este modelo es previo al descubrimiento de
los protones y neutrones, por lo que asumía que los átomos estaban compuestos por una esfera de carga
positiva y los electrones de carga negativa estaban incrustados en ella, como las pasas en el pudín. Dicha
metáfora le otorgó al modelo el epíteto de “Modelo del Pudín de Pasas”.
Este modelo hacía una predicción incorrecta de la carga positiva en el átomo, pues afirmaba que esta
estaba distribuida por todo el átomo. Más tarde esto fue corregido en el modelo de Rutherford donde se
definió el núcleo atómico.
Modelo atómico de Rutherford (1911 d.C.)
Ernest Rutherford realizó una serie de experimentos en 1911 a partir de láminas de oro. En estos
experimentos determinó que el átomo está compuesto por un núcleo atómico de carga positiva (donde se
concentra la mayor parte de su masa) y los electrones, que giran libremente alrededor de este núcleo. En
este modelo se propone por primera la existencia del núcleo atómico.
Modelo atómico de Bohr (1913 d.C.)
Este modelo da inicio en el mundo de la física a los postulados cuánticos, por lo que se considera una
transición entre la mecánica clásica y la cuántica. El físico danés Niels Bohr propuso este modelo para
explicar cómo podían los electrones tener órbitas estables (o niveles energéticos estables) rodeando el
núcleo. Además explica por qué los átomos tienen espectros de emisión característicos.
En los espectros realizados para muchos átomos se observaba que los electrones de un mismo nivel
energético tenían energías diferentes. Esto demostró que había errores en el modelo y que debían existir
subniveles de energía en cada nivel energético.
El modelo de Bohr se resume en tres postulados:
Los electrones trazan órbitas circulares en torno al núcleo sin irradiar energía.
Las órbitas permitidas a los electrones son aquellas con cierto valor de momento angular (L) (cantidad
de rotación de un objeto) que sea un múltiplo entero del valor , siendo h=6.6260664×10-34 y n=1, 2,
3….
Los electrones emiten o absorben energía al saltar de una órbita a otra y al hacerlo emiten un fotón
que representa la diferencia de energía entre ambas órbitas.
Modelo atómico de Sommerfeld (1916 d.C.)
Este modelo fue propuesto por Arnold Sommerfield para intentar cubrir las deficiencias que presentaba el
modelo de Bohr.
Se basó en parte de los postulados relativistas de Albert Einstein. Entre sus modificaciones está la
afirmación de que las órbitas de los electrones fueran circulares o elípticas, que los electrones tuvieran
corrientes eléctricas minúsculas y que a partir del segundo nivel de energía existieran dos o más
subniveles.
Modelo atómico de Schrödinger (1926 d.C.)
Propuesto por Erwin Schrödinger a partir de los estudios de Bohr y Sommerfeld, concebía los electrones
como ondulaciones de la materia, lo cual permitió la formulación posterior de una interpretación
probabilística de la función de onda (magnitud que sirve para describir la probabilidad de encontrar a una
partícula en el espacio) por parte de Max Born.
Eso significa que se puede estudiar probabilísticamente la posición de un electrón o su cantidad de
movimiento pero no ambas cosas a la vez, debido al Principio de Incertidumbre de Heisenberg.
Este es el modelo atómico vigente a inicios del siglo XXI, con algunas posteriores adiciones. Se le conoce
como “Modelo Cuántico-Ondulatorio”