El fútbol peruano en la década de 1930
1. Introducción
Nos encontramos ante una laguna historiográfica sobre el fútbol peruano durante todo el primer perÃodo
aprista: de 1930 a 1948. Esto puede deberse al hecho de encontrarse umbrales entre la historia social del
antiguo Perú, tÃpica sombra esclerótica de visiones intelectuales, y la inminente importancia de una
historia polÃtica. Lo deportivo y, especialmente el fútbol, ha sido una realidad infravalorada y, desde luego,
periférica en buena parte de la renovadora historiografÃa peruana de los últimos años. También
puede estimarse que la producida sea una historia centrada en espacios y personajes concretos. Los
objetivos de inclusión y mejora social primarán sobre los méritos deportivos. Se evidencia el intento por
fomentar otros deportes minoritarios pero no capitalistas, como el baloncesto o la natación, para restarle
importancia a la influencia extranjera sobre el fútbol, fortaleciéndose igualmente la presencia masculina
y excluyendo de la educación fÃsica a las mujeres.
En esta lÃnea, no serÃa descartable situar más atentamente al fútbol en las relaciones y contextos
internacionales. Aunque se haya analizado la situación del balompié en Perú con fuerte implantación
desde la llegada de los británicos, distintos han trabajado la vida y la obstinación comercial del fútbol
internacional en espacios concretos donde fue un arma más de invasión cultural a la santidad
aristocrática, prácticas deportivas desde el positivismo y enfrentamientos entre librecambistas que
defendÃan el balompié de aficionados de origen “civilizado†frente a sus detractores proteccionistas
que mostraron las atribuciones del juego como una dependencia “externaâ€.
2. Contexto histórico del fútbol peruano en la década de
1930
El deporte es un sÃmbolo de la cultura nacional. Aunque en el Perú, los logros en el fútbol difunden, en el
exterior, una capa de exitismo con destino por resolver. Esta dicotomÃa, pese a estar vigente a lo largo de la
historia de la sociedad peruana, no ha dificultado que los triunfos y derrotas hayan intervenido, de manera
activa, en el largo proceso de conformación de una identidad nacional en marcha en donde el fútbol ha
sido, en algunas situaciones, el abanderado de un primer motivo de unión. La eterna e inútil discusión de
las opciones rurales y urbanas, de la preocupación de la vida laboral frente a la festiva o de la intermitente
participación ciudadana en la vida polÃtica, quedaron atrás, por un momento, ante la realización, el 27 de
enero de 1935, de un encuentro inolvidable, espectacular y profundo para contemplar directamente al
balón invadiendo la malla contraria y levantando el primer diploma de Campeón de América.
La Segunda República pudo sentirse de pronto en primera; el Perú, en realidad, habÃa sido una columbreta
de premiación de fútbol ya que en la pasada I Copa América, reconociendo la visión de Simonet
Cornejo, fue el único paÃs invitado al certamen que no le valÃa ni la pena organizar, tutelado ampliamente
por la burguesÃa local quien, si bien, gozó comercialmente el torneo, no pudo entender hasta las más
elementales reglas del reglamento del balompié; recordábamos entonces que el Mechanics FA, antiguo
campeón del fútbol peruano, se conformó con motorizar solo un entusiástico 0-7 en manos del Club
Litoral ante, paradójicamente, un inclasificable equipo conformado por dontos, cocacoleros, militares,
italianos, aliancistas y cancers.
3. Equipos destacados y figuras emblemáticas
El primer equipo destacado a nivel local e internacional fue el Club Sporting Cristal con camiseta celeste, al
que en 1955 le llegó al Perú la gran consagración con el Campeonato Sudamericano de Campeones, que
luego, en 1996, debido al proceso de bancarrota económica y futbolÃstica que pasaba, le permitirÃa poder
competir en competencias internacionales, a pesar de desde aquella fecha desciende a Segunda derrotado
Cenad la Liga Deportiva de Pucallpa. Sporting Cristal tuvo entre sus figuras emblemáticas al notable
guardameta Alejandro Villanueva que cultivó su juego desde las divisiones menores hasta llegar al primer
equipo, en el que, a pesar de no ser un juvenil tuvo una larga trayectoria. El segundo equipo más ganador
de tÃtulos fue el Club Universitario de Deportes con camiseta crema, que pertenece a la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos, al que, gracias a la polÃtica del nefastÃsimo gobierno de Augusto Bernardino
LeguÃa para el fútbol, buscó la promoción a división de honor, siendo finalmente registrado desde 1920;
no obstante que ya desde 1914 participaba en los torneos de segunda división. A nivel internacional fue
más respetado por los hinchas peruanos el Club Centro Deportivo Municipal con camiseta y calsas grises
que apelaron a su sentido romántico de lucha desigual; no obstante que el sorteo de enfrentamiento les fue
fatal para su interés, por la exclusión perpendicular en que cayeron sus máximos odiadores. Claudio
Pinhelo Ganoza “El Maestrito†permitió bilar a la afición ajena, por el tiempo, obteniendo jugando en
dos minutos.
4. Torneos locales y nacionales
El inicio del profesionalismo en 1927 no acabó con los torneos locales ni con los nacionales. El tradicional
Deportivo Municipal-Atlético Chalaco de 1919 no pierde su convocatoria, especialmente a partir de 1929,
el año de la primera estrella chalaca, porque aparte de las confrontaciones de Ãndole amistoso, tales como
la tradicional Copa Mayo, aparece el Torneo de Reclasificación, un Campeonato Nacional de eliminación
directa por series, competencia que en la práctica significaba un nuevo campeonato, denominado
"Campeonato de Segunda CategorÃa" que desborda las expectativas y por tanto el torneo derivó en un
Campeonato Peruano. Es asà como Alianza Lima consigue su 9.ª estrella, proclamándose campeón de
este nuevo certamen el 15 de diciembre.
Durante los torneos de los campeonatos nacionales, estos dos equipos decidieron enfrentarse también
entre sà organizando un Campeonato Municipal de Lima que se extendió posteriormente a equipos
provincianos. Los mejores encuentros llevados a cabo entre 1932 y 1937 incluyeron encuentros
internacionales de apabullante superioridad que se prolongaron muy exitosamente y, sin duda, la longevidad
funcionaba. Los torneos de 1935-37 se llamaron Campeonatos invernales, degenerando entonces en un
Campeonato Metropolitano de Verano que por primera vez no era simplemente una liga, sino una
competición a la eliminación. Durante los tres primeros años, ganaron dos equipos provenientes de la
provincia oriental, Deportivo Municipal; pero a partir de 1933 el dominio fue limense, que junto con un
Cantolao dirigido por un extécnico lo convierten rápidamente en un campeonato de las naciones
limeñas.
5. Participación internacional
Hacia 1930 comenzaron a partir selecciones nacionales a diferentes torneos internacionales. Algunos de los
primeros compromisos internacionales fueron con la selección chilena como rival. Dentro de la cronologÃa
de peleas disputadas por la selección peruana, se puede encontrar un partido de 1927 en Santiago, y otro
de 1933 en Lima. El 5 de noviembre de 1927, la selección peruana enfrentó a su similar de Chile, en el
Estadio Nacional de Chile, en el primer partido jugado de dÃa en dicho recinto, lo que probablemente
influyó en el resultado, ya que dÃas antes, el equipo chileno jugó varias veces correctamente en dicho
escenario, realizando jugadas ensayadas que confundieron a los seleccionados peruanos. El partido, que se
jugó a las 4:00 p.m., era de suma importancia para el combinado nacional, puesto que el elenco incaico
venÃa realizando una gran gira internacional en la cual superó a los equipos de Honor y Patria de Brasil y a
las selecciones de Uruguay y Paraguay. Sin embargo, el partido no pudo ser peor para el equipo peruano, al
cual la gran incertidumbre de los futbolistas luego de la exhibición de Chile al realizar jugadas ensayadas
con balones marcados y dejar muchos globos en la porterÃa con lanzamientos era evidente.
Al año siguiente al mundial, se señaló que nueve mil espectadores fueron a ver un gran partido y
terminaron cantando el himno chileno. Perfectamente pudieron confundir el relato del triunfo de Chile en
Argentina como si los locales hubieran sido los vencedores. Sin embargo, no pudo ser de peor calidad la
organización del cuadro nacional. Esa gran gira del equipo incaico, a donde figuraban varias selecciones
chilenas, reforzó al cuadro peruano en varias ocasiones como una clara indicación de lo que se deseaba
para el Mundial. Encima del problema de la doble competencia internacional que significaba perder a
muchos jugadores para distintas selecciones, que sucedió en el Mundial donde se llevaban gran parte del
seleccionado argentino.
6. Impacto socio-cultural del fútbol en el Perú
La historia temprana del fútbol en el Perú refleja la tradición europea, donde rápidamente asumió un
papel elitista y exclusivo para clases sociales altas, sin llegar a alcanzar el respaldo mayoritario de las clases
populares. Este proceso se dividió en tres etapas cronológicas claramente identificables: la primera,
caracterizada por su llegada a las universidades limeñas y la fundación de clubes elitistas; la segunda,
por la democratización y popularización, que derivaron en episodios de violencia; y la tercera, que
consolidó el fútbol como el deporte vernáculo por excelencia.
El primer indicio de su capacidad para llegar a amplios sectores de la población y establecer con ellos una
simbiosis social comprobable consistió en el creciente número de aficionados. La prensa registró un
progresivo y notorio incremento de espectadores en los diferentes escenarios deportivos. Se observó que el
«¡Ya viene la muchedumbre!» expresó el ascenso en masa de los espectadores, que abandonaron sus
deberes cotidianos para asistir a los albores citadinos de los domingos limeños. Los principales enclaves
donde aglutinaba tal interesante público fueron los equipamientos de las asociaciones deportivas más
tradicionales, que convocaron a parejas que vistieron básicamente las camisetas de los equipos rivales. El
gusto por el fútbol posibilitó que ese discurso formal se dispersara, dando paso a marcados momentos de
sana camaraderÃa con los pares del barrio. Era un pretexto, un compañero para la conversación informal.
Propició un espectáculo multidiscursivo dividido en capÃtulos semanales, que si bien tendió a ser
encaminado formalmente por los mismos personajes similares todos los domingos, despertó lÃneas
adicionales tanto en el entretenimiento como en las noticias.
7. Estadios y sedes emblemáticas
- Si bien el principal estadio fue el Estadio Nacional, la mayorÃa de encuentros internacionales disputados en
Lima entre 1927 y mediados de 1939 jamás fueron programados en el recién construido coloso. Siendo el
principal escenario del fútbol limeño, el Estadio Nacional no era considerado por su propiedad y por su
capacidad que aún no era la actual. El principal escenario de los juegos internacionales se elegÃa a cambio
de una renta del 10% de la recaudación a favor de la Concentración Deportiva. AsÃ, la mayorÃa de
partidos entre selecciones peruanas y del extranjero se realizaba en diferentes campos, incluso donde habÃ‐
a indicadas de madera, en predios todavÃa no delimitados y con facilidades para el desorden y desórdenes;
cuestión por la que cada partido resultaba una macabra sorpresa, señalamos el estadio "Gladiador".
- Apenas parcialmente a mediados de 1933, alguna comisión de la Federación Peruana indicó los pilares
básicos e indispensables para cada estadio: palcos para las autoridades, tribunas para los aficionados,
tribunas para la prensa y sectores preferenciales y populares, además de los vestuarios.
8. Desarrollo de infraestructura deportiva
El desarrollo de infraestructura deportiva subyace a sus inicios en el año 1926 bajo una iniciativa particular
y el trabajo en conjunto con las municipalidades, destacando como el Municipal de Lima del balneario de
Miraflores, pues dicho recinto fue sede de los partidos del torneo premandatario de 1936 y del I Campeonato
Sudamericano de 1939; no obstante, el primigenio data del año 1921. Tales complejos constituyeron en su
momento la mayor aproximación a una infraestructura ordenada para la práctica deportiva en los sectores
urbanos. El primer esbozo para la realización de un conjunto de instalaciones ordenadas lo encontramos en
1912, cuando el Coronel Antonino Belon, como Director de la Educación, entregó al Alcalde de Lima,
Ricardo M. Estrape, y al Concejo un detenido proyecto por el cual propuso la donación al Municipio de un
terreno de su propiedad, muy vasto por cierto, en cuyo sitio hubo un estanque de aguas lodosas,
denominado por las gentes de entonces el Baño de Agua Dulce, en el punto más alto y saliente del cual
Belon hizo construir una amplia y suntuosa residencia a la que denominó la Hacienda de Miraflores,
bordeando sus jardines toda esta área. El objeto de la propuesta fue hacer un conjunto de campos
deportivos para dar fácil salida a la juventud de los barrios populares del RÃmac, y la segunda para hacer
en su costado occidental un gran malecón con bellas alamedas que desde el lago vayan hasta los antes
mencionados campos deportivos. De esta forma, Lima tendrÃa un magnÃfico paseo y un andarÃn ventilador
delicioso. Cabe la posibilidad de que desde aquel terreno se atisbaran ya las cinco hectáreas adicionales
que el Municipio iba a adquirir esa vez mediante subasta para nivelar el área, quedando en tal expresión
un cabal enigma sin explicación, más allá de que este era un caso del que ni la directiva de Sucesión
Intestado Familia Tori ni gran parte de los principales integrantes de esta alianza tenÃan conocimiento.
9. Innovaciones tácticas y técnicas en el fútbol peruano
Para entender las innovaciones tácticas y técnicas del fútbol peruano en los primeros años del fútbol
profesional, es necesario precisar los usos lúdicos del espacio virtual y los usos del espacio público en las
ciudades, desde donde los sectores emanados del fútbol interpretarán el sentido de un deporte. En este
sentido, el fútbol profesional será representado como un deporte masivo, de colisión, donde los
integrantes del equipo participan en la victoria. En el fútbol profesional se pondrá en primer plano la
táctica; en este sentido, se anota la llegada de los técnicos, el desarrollo de la táctica de la defensa
dirigida a detener a cualquier atacante, la sustitución de los protagonistas directos del fútbol por los
espectadores conscientes de su impersonalidad y, finalmente, la ampliación espacial del juego, que implica
la plena colaboración del público. La táctica preparada de antemano, de competición, que en general
sólo se imponÃa a los jugadores más bajos y habilidosos para detener al itinerante. Los simuladores de
combate, generalizados por primera vez, fueron los jugadores con el solo propósito de bloquear al jugador y
recibir el córner; el rÃo de juego se llenó de patadas cerradas, más dañinas que el juego del balón. El
jugador más destacado en la innovación técnica del fútbol peruano fue Teodoro Fernández. El
tipógrafo, tacneño de nacimiento, fue el jugador más fuerte en la historia del fútbol peruano y el primer
exponente del viril y premiado que estrenó los codazos, duros empujones para establecer distancia entre
los indisciplinados pies, pero descubiertos con tino, enemigo susceptible de violencia fÃsica. Con su famoso
empuje, rival complacÃa a sus emplazamientos del campo de juego.
10. Legado y continuidad en las décadas posteriores
11. BibliografÃa y fuentes recomendadas
Alegre Diener, César: Historia de la República. Segunda edición. Lima, 1993. Alegre Diener, César:
Historia del Perú Republicano, tomo IV. Primera edición. Lima, 2005. BasombrÃo Heudebert, Fernando;
Málaga Medina, Carlos (editor): El fútbol en la historia del Perú. Lima, 2010. Bellido Uceda, Diego y
Teodoro Altamirano Navarro: La escuela de fútbol de Alianza Lima y otros relatos. Primera edición. Lima,
1997. Boggiano Pico, Hugo: Historia General del Perú. Tomo XI. Primera edición. Lima, 1981. Ludenz,
Francisco: Fútbol y nación. El club Universitario y la cultura de masas. En: Cultura e identidad en el Perú
Republicano. Lima, 1993. Pérez Aguirre, José Luis: Fútbol, paz y guerra. Cultura. Historia, relaciones
internacionales. El ejemplo del fútbol en el Perú. En: Revista de Historia Internacional Universitaria. 2002.
RamÃrez, Padre Ãngel y Augusto Tamayo Vargas: Historia general del Perú. Tomo XII. Trigésima sexta
edición. Lima, 1983. Rivera, Juan J.: La fiebre del fútbol. Fútbol, sociedad y cultura en Perú, 1912-1938.
En: Gazeta de AntropologÃa. Nº Especial 10, 1993. Tornevillet, Felipe: La fiesta del fútbol. En la feria del
deporte peruano Capital del Mes. Prensa escrita, junio, 1937. [Link].: Los cronistas. Las mejores crónicas
periodÃsticas del siglo XX. Séptima edición. Lima, 2010. Datos para entender el fútbol peruano Fútbol
en el Perú en la primera mitad del siglo XX. En: Historia del fútbol en el Perú. Del siglo XIX a la mitad del
siglo XX. El primer encuentro. En: Revista G de Gestión, 19 de diciembre 2013.