IDENTIDADES BOLIVIANAS
1. La diversidad y la pluralidad en Bolivia: Pueblos y Naciones Indígena
Originario Campesinos y Comunidades Interculturales y Afrobolivianas
Según la Constitución Política del Estado el pueblo boliviano es de “composición plural,
desde la profundidad de la historia, inspirado en las luchas del pasado, en la sublevación
indígena anticolonial, en la independencia, en las luchas populares de liberación, en las
marchas indígenas, sociales y sindicales, en las guerras del agua y de
octubre, en las luchas por la tierra y territorio, y con la memoria de nuestros mártires,
construimos un nuevo Estado.”
(Preámbulo) Así mismo la CPE deja constancia de la importancia de los Pueblos y Naciones
Indígena Originario Campesinos, reconociendo 36 naciones, sus derechos y el respeto por
sus saberes, conocimientos y lenguas.
La geografía nacional ha hecho que desde hace miles de años se desarrollen varias culturas,
los recursos, el clima y el acceso a la fertilidad de la tierra brindó a los pobladores nativos
grandes oportunidades de crecimiento. Históricamente estas naciones y pueblos, han
mantenido una constante actitud de resistencia ante el despojo sistemático de sus formas
de organización, costumbres e idiomas, sobre todo desde la llegada española y la posterior
República, pues estas costumbres eran consideradas “poco civilizadas” o incluso “salvajes”.
Lamentablemente, mucho de este patrimonio cultural se fue perdiendo. Ante la falta de
representación y la poca visualización del Estado, fueron creciendo demandas de construir
una sociedad menos excluyente, fue así que nació el Estado Plurinacional.
La diversidad boliviana, nos brinda una variedad de culturas, tradiciones, costumbres,
valores, creencias, idiomas y formas de vida en una sociedad o comunidad determinada.
Esta diversidad es valiosa porque enriquece la vida cultural, promueve la comprensión
intercultural y puede fomentar la tolerancia y el respeto mutuo. Sin embargo, también
puede plantear desafíos, como la necesidad de gestionar la convivencia de diferentes
culturas de manera armoniosa y abordar problemas como la discriminación y el racismo.
2. La construcción de la identidad en el ámbito urbano,
rural y de la vida en la comunidad
Al hablar de la construcción de la identidad de una persona, se deben
tomar en cuenta múltiples factores: culturales, sociales, económicos,
políticos, etc. Esta construcción muchas veces es impuesta por el
medio o el entorno, otras veces nace del rechazo al mismo; implica
el contacto, reflexión y acción con lo que nos rodea, el resultado
es el sentido de pertenencia, reconocimiento dentro de un grupo
social, así como la diferenciación con otros grupos sociales. Otro
factor importante, además de los señalados, es la coyuntura en la
que se forma esta identidad, si bien muchos de los factores pueden
ser similares, la actualidad y el mundo globalizado plantea un modo
distinto de enfrentarse al entorno.
3. Cultura, la identidad y la vida en comunidad
Ahora bien, se debe evitar también enfrentar a lo rural como representación de todo lo
bueno y a lo urbano como todo lo malo, entonces ¿cómo podemos recuperar el sentido de
comunidad, ya sea en el entorno urbano o rural? Los valores de la comunidad, ya no deben
ser exclusivos del mundo rural, estos valores deben ser recuperados por las sociedades
modernas, no sólo para la preservación de los saberes y conocimientos comunitarios, sino
en un sentido
urgente, aún más con la crisis climática, sobre la forma que nos relacionamos con la
naturaleza y el medio ambiente, sobre las acciones individuales que tomamos que afectan a
nuestros iguales. De esa forma, muchos autores han señalado la vuelta hacia los valores
comunitarios, hacia acciones que nos permitan reconocernos los unos a los otros como
miembros de una comunidad, retomar nuestros vínculos, a fin de generar lazos solidarios y
reconocer
en los demás sus necesidades e inquietudes, para lograr una sociedad más justa.
En ese aspecto la cultura juega un papel vital, ya que es la fuente de identidad que provee
conocimientos, creencias, hábitos y costumbres propias de un pueblo, la vida en comunidad
implica compartir esos valores culturales adquiridos, al mismo tiempo enriquecerse de la
comunicación de otras culturas, para comprender la diversidad y la riqueza de las distintas
formas de ser y vivir de los seres humanos.
En ese aspecto la cultura juega un papel vital, ya que es la fuente de identidad que provee
conocimientos, creencias, hábitos y costumbres propias de un pueblo, la vida en comunidad
implica compartir esos valores culturales adquiridos, al mismo tiempo enriquecerse de la
comunicación de otras culturas, para comprender la diversidad
4. La cultura como el conjunto de conocimientos y rasgos distintivos de las
sociedades
La cultura es el distintivo de cada pueblo. Como estamos viendo, manifiestan la forma de
vida y de relación de los miembros de una comunidad, no sólo en las expresiones artísticas,
sino también en las distintas ceremonias y festividades, reflejando su forma de ver el
mundo, la vida y también la muerte.
De esa manera la cultura preserva la memoria, los valores y la identidad de los pueblos;
permite conocer su pasado,
entender el presente y planificar el futuro, así mismo transformar la realidad. Por eso, es
importante valorar, respetar
y proteger la cultura como un patrimonio común de la humanidad.
Un sujeto natural, son personas humanas, que tienen derechos y que pueden cumplir sus
deberes por sí mismos
o por un representante. Un sujeto jurídico por su parte, es una entidad creada por las leyes
que también tienen
derechos y obligaciones, para comprenden mejor; pueden ser personas jurídicas públicas,
como por ejemplo el
estado, las gobernaciones, los municipios, etc.; también pueden ser personas jurídicas
privadas como por ejemplo
las sociedades anónimas, fundaciones, organizaciones no gubernamentales (ONG), etc.
5. La identidad cultural, sujetos de derechos: sujeto natural y sujeto
jurídico
Primero debemos diferenciar a los sujetos de derecho:
Un sujeto natural, son personas humanas, que tienen derechos y que pueden cumplir sus
deberes por sí mismos
o por un representante. Un sujeto jurídico por su parte, es una entidad creada por las leyes
que también tienen
derechos y obligaciones, para comprenden mejor, pueden ser personas jurídicas públicas,
como por ejemplo el
estado las gobernaciones, los municipios, etc.; también pueden ser personas jurídicas
privadas como por ejemplo
las sociedades anónimas, fundaciones, organizaciones no gubernamentales (ONG), etc.
Los sujetos naturales, tiene una identidad cultural que consta de varios factores:
conocimientos, lengua, costumbres,
etc. Esta identidad cultural fundamentalmente implica el respeto y reconocimiento de los
mismos, reivindicándolos
ante el Estado y la sociedad.
Los sujetos jurídicos también tienen una identidad cultural que se expresa en
valores, principios, fines y objetivos, que orientan el actuar de estas entidades.
Los valores culturales de ambos sujetos no pueden contradecirse entre sí o
los valores de la sociedad, es más, éstos deben reforzarse entre sí y procurar
siempre el respeto a la diversidad y pluralidad.
6. La intraculturalidad e interculturalidad
La intraculturalidad se refiere al estudio y la promoción de la cultura y las
identidades culturales dentro de un grupo o comunidad específica. En otras
palabras, se centra en cómo las personas de una misma cultura se relacionan,
se comprenden y valoran sus propias tradiciones, valores y creencias. La
intraculturalidad se enfoca en la preservación y promoción de la cultura
propia, fomentando un sentido de identidad cultural sólida entre los
miembros de un grupo. Busca fortalecer la cultura propia y particular.
La interculturalidad, por otro lado, se enfoca en las interacciones y
el diálogo entre diferentes culturas dentro de una sociedad diversa.
Se trata de promover la comunicación y el entendimiento mutuo
entre personas de diferentes culturas, respetando y valorando las
diferencias culturales. La interculturalidad busca construir puentes
de comunicación plural entre culturas, en lugar de sólo preservar la
cultura propia o el no compartir la misma por temor de una perdida
sustancial.
Ambos conceptos son importantes para promover una convivencia
Pacífica