Final Filosofia
Final Filosofia
Considero que es útil para la reflexión, para aprender a escuchar al otro con respeto y
entendimiento, comprender la diversidad, aprender a dialogar, generar estímulo para que el
alumno adquiera practicas argumentativas, con razonamientos previos; Conocer que no todos
pensamos igual, porque cada uno tiene su razón y subjetividad de pensamiento; Entender que
todos en mayor o menor medida tenemos preguntas sin respuestas que nos generan dudas,
asombro, temor, angustia, pero que de esto nace el filosofar y el reencuentro con nosotros mismos
y con el mundo.
Rescato del video de Darío Sztajnszrajber su postura frente a la formación filosófica en la formación
docente. Su énfasis en estimular la búsqueda de argumentaciones o respuestas aun cuando exista
una firme convicción de una creencia o conocimiento previo.
Él dice en referencia a sus alumnos “me voy a dedicar a molestarlos, para que piensen, cuestionen
todo”, deduzco que busca el “no conformismo”, la búsqueda de la autonomía en el pensamiento
para que este nos dé sensación de libertad, mejore nuestra autoestima, seguridad, y adquiramos
una mirada amplia de la realidad. El docente debería hacer del aula, un espacio donde el alumno
sienta seguridad para “hacer filosofía”, debatir, plantear dudas, cuestionamientos, problemas,
PENSAR, y alcanzar por si mismos adquisición de conocimientos a partir de la reflexión.
La palabra filosofía es de origen griego, y tiene en el vocablo philos, que significa amor, amistad, y
sophía, que significa sabiduría. Etimológicamente, filosofía es amor o amistad por la sabiduría y, el
filósofo es el amante o amigo del saber.
Surge de la insaciable pasión de preguntárselo “todo” para responder a “algo”. Esa pasión se
transforma en un amor por el conocimiento. En Grecia, en el Siglo V, el filósofo aparece en
oposición al sabio. Mientras el sabio cree poseer la sabiduría, el filósofo la busca constantemente.
Para el filósofo son más importantes las preguntas que las respuestas, y ante cada intento de
respuesta definitiva, en lugar de cerrar la pregunta, la enriquece y potencia.
El pensamiento filosófico exige abandonar la actitud cotidiana que acepta lo dado sin revisarlo,
para asumir una actitud crítica que cuestione lo obvio.
Toda respuesta filosófica es discutible y analizable, porque no hay soluciones únicas y definitivas.
La búsqueda filosófica no queda limitada a cada uno. Se expresa en un diálogo respetuoso con
otros. En el diálogo nos reconocemos mutuamente y se da el intercambio de ideas.
Para el filósofo argentino Enrique Marí, la filosofía es un tipo de discurso social que ha servido en
cada época para legitimar las relaciones de poder. Cada momento histórico fue justificado
ideológicamente por un sistema filosófico determinado y preponderante.
Lo que mueve a filosofar es el desafío de tener que dar cuenta permanentemente de un vacío que
no se termina de colmar.
¿Cómo se podría enseñar esa intencionalidad, ese deseo por el saber que tienen las preguntas
filosóficas?
Cualquiera podría hacerse cierto tipo de preguntas filosóficas e intentar, responderlas.
Obviamente, el grado de profundidad va a ser diferente al de un especialista, pero no lo haría
menos filosófico.
El reto consiste en encontrar lo esencial de la filosofía de los filósofos que pueda ser actualizado en
los aprendices de filosofía.
Hay que generar en ese espacio en común entre filósofos y aprendices una actitud: la actitud de
sospecha, cuestionadora o crítica del filosofar. Esa mirada aguda que no quiere dejar nada sin
revisar, problematizar las afirmaciones o poner en duda aquello que se presenta como obvio,
natural o normal.
SITUACIONE Desarrollada por la corriente del existencialismo -Actualmente el conflicto, lejos de disparar una
S LIMITE -La idea de que el ser humano frente a momentos incertidumbre crítica y reflexiva, se cree que termina
extremos de existencia, como la muerte, la conduciendo a la desesperanza improductiva o a la
enfermedad, , la guerra, se vuelca a filosofar. pasividad escéptica (inacción).
-Estas situaciones que limitan la expansión del -Hoy en día, bajo la presión de la eficiencia, las ofertas
hombre y lo exponen al fracaso, son las que abren la de “sentirse bien”, libros de autoayuda, psicólogos, las
posibilidad de que el hombre se reencuentre consigo situaciones límites son abordadas para una solución
mismo y con el mundo, a través de filosofar. rápida y bienestar personal inmediato, por lo que no
requerimos de reflexión crítica y profunda.
UN PANORAMA ACTUAL
Y al hacer esto debemos saber que somos más que seres racionales, no solo está en nosotros lo
que opera con la conciencia, sino que esta se trabaja en paralelo con lo no pensado, los sentidos,
sentimientos y las condiciones de nuestra existencia.
La primera: en la antigüedad, Época donde los griegos subían a la acrópolis y hablaban con los
dioses, aparece la Aletehia, haciendo referencia a la caída de velos que permite que algo se
muestre en plenitud, que quede en evidencia, desoculto. Mientras que lo contrario de aletehia es
oculto y olvido. Esta palabra se tradujo primero a Veritas en latín y más tarde a verdad e n
castellano.
Desde Platón en adelante, se consideró que la verdad tenia valor por sí misma,
independientemente de quién la diga o en qué contexto, y se promovió la idea de que la verdad no
tiene relación con el poder, sino que tiene un valor independiente de los contextos u opiniones
humanas, lo cual fue una estrategia utilizada por los poderosos para imponer sus propias
conveniencias al presentar las verdades como neutras. Aparecen los sofistas, quienes fueron los
primeros en decir que esta relación entre verdad y poder si existía, y se enfrentaron a Sócrates y
Platón, defensores de una verdad única, universal y desvinculada del poder, pero finalmente
fueron derrotados. Platón y Sócrates al ganar se autoproclamaron como amantes de la sabiduría y
buscadores de la verdad. Y a quienes negaban la verdad universal como los sofistas, los
desplazaron a una categoría inferior: filósofos clase b.
Otra concepción es la planteada por Nietzche en el siglo XIX, que cuestiono la filosofía heredada, es
decir a todos los filósofos anteriores a él. Argumenta contra la verdad única, universal y necesaria.
Propone que la verdad es una construcción humana, influenciada por la perspectiva y el poder.
Actualmente los que defienden la verdad única conviven con quienes la cuestionan, y esto es
positivo para la filosofía, ya que nunca se piensa mejor que cuando se piensa en contra de otro,
siempre y cuando se sea fértil con otro. Que seria que haya aprendizaje reciproco en el
intercambio.
Por ultimo aparece la concepción de hoy en día es el perspectivismo, lo que significa pensar desde
esquemas de percepción personal que se creen verdaderos según la subjetividad del conocimiento,
pero no son absolutas. No quiere decir que cada persona es dueña de una verdad, sino que existen
puntos de vista humanos para concebir verdades no absolutas, ni universales, ni definitivas; sino
situadas, históricas y eventualmente modificables. En otras palabras, hay múltiples verdades que
dependen del punto de vista de cada uno.
Propone resistir a los dogmatismos para que todas las respuestas puedan convertirse en una nueva
pregunta y así promover un ciclo continuo de búsqueda de conocimiento.
FILOSOFIA Y DOLOR
Parte de que los seres humanos deberíamos considerar las contrariedades como un ejercicio vital
al igual que lo que proponían los filósofos estoicos (autocontrol y la aceptación serena de lo que
está fuera de nuestro control). Enfrentar los desafíos de la vida con serenidad y sabiduría, para
alcanzar la paz interior y la virtud, en lugar de dejarse llevar por emociones negativas, buscaban la
aceptación y la tranquilidad ante lo inevitable.
Es importante buscar pasiones alegres incluso en medio de las más amargas. Ante lo más profundo
de la desesperanza, ante el espectáculo de nuestro propio dolor o sufrimiento, características de
las situaciones límite desarrolladas por Jaspers, en las cuales el sujeto sufre momentos extremos de
la existencia, se expone al fracaso absoluto y se siente perdido en su conciencia. Debemos
amarrarnos a un mástil para no ser devorados por los tormentos. Pero este mástil nos pertenece,
está en nuestros intentos y en la mano que nos extienden los demás. Hay que intentar salir del
lugar de víctima, salirnos de la queja, la angustia, despojarnos de las cargas del pasado, el dolor, y
del resentimiento. Reforzar nuestra estima, sentirnos dignos de nuestras metas, y del placer.
Se creía que la medicina solucionaría los dolores, podía eliminar los del cuerpo, pero no los del
alma. Así entra en juego la medicina integral, la cual no solo intervenía en casos de enfermedad,
sino también en el modo de vivir y de relación con uno mismo. Aunque solo gozaban de esta los
señores, los libres, los ciudadanos; no el pueblo ni los esclavos.
Por su lado, la reflexión filosófica ofrece herramientas para sobrevivir dignamente habitando la
herida. Ante un conflicto o crisis de desgarro, los estoicos dicen que tenemos que modificar el
dolor de forma positiva. Si no hay manera de esto, debemos recurrir a la aceptación. Pero no a una
aceptación resignada, sino una reasignación, es decir otorgarle una nueva significación o buscarle
otro triste.
Los valores liberadores, que nos llevan a estar bien, surgen de nosotros mismos o de las palabras
de otros que nos pueden ayudar a darnos cuenta de que podemos solucionar alguna situación
desde nosotros, pero que hay que trabajar para lograr el cambio.
Por su parte, los existencialistas proponen sacarle el sentido a la existencia, ya que la vida no tiene
un sentido en si misma o un destino. Somos nosotros los que le damos sentido sobre lo que nos
toca vivir. Tenemos que tener fuerza suficiente para resistir, no desalentarnos, y volver
nuevamente a resistir, un ejemplo para ilustrar este concepto, es el mito de Sísifo, condenado por
los dioses a empujar una pesada piedra hasta la cima de una montaña, sabiendo que
ineluctablemente volverá a caer, y una y otra vez deberá comenzar su tarea y así eternamente. No
obstante, debiéramos imaginar a Sísifo con una sonrisa porque está resistiendo, no se deja vencer
por la desesperación, no se deprime ni se queja, sigue adelante demostrándose a sí mismo, y a
quienes quieran ver lo que asume su destino hasta las últimas consecuencias.
Como conclusión podemos decir que hay que expandirse, buscar nuevos soles, y ante todo
valorarse a sí mismo, ya que los ánimos desvalorizados son derrotistas, negadores de la vida y
predicadores de la falsa resignación.
Por último, se delimitan territorios entre tres áreas de la cultura que representan el eje sobre el
que se mueve el mundo contemporáneo: la filosofía, la ciencia y el arte.
FILOSOFIA
El filósofo es un especialista en ideas pero las idea filosóficas no son leyes universales, aunque
deben estar fortalecidas con argumentos que exijan poner de manifiesto una creación. Hoy los
conceptos de los fundadores filosóficos de nuestra cultura parecen olvidados, pero en realidad
están internalizados en el lenguaje, en las categorías, en las prácticas. Se han incorporado en
nuestro ideario colectivo y se renuevan al ritmo de los tiempos
La filosofía implica afecto. En sentido positivo, como amor a la sabiduría o amistad con la verdad; y
en sentido negativo, como rivalidad entre posturas o crítica. Se puede pensar “con” otros, así como
pensar “contra” otros. Pero se trata de una actividad principalmente racional.
Las ideas filosóficas no son aceptadas unánimemente, ni por la comunidad cultural ni por los
propios filósofos, no es una práctica empírica (experiencia). Es una actividad de pensamiento,
discurso, debate y diálogo.
Intenta interpretar la realidad. Y aunque puede producir modificaciones reales, no es el objetivo de
la filosofía intervenir la realidad, sino pensarla, comprenderla, interpretarla.
El pensamiento filosófico se arroja a lo abierto y a la interrogación perpetua, en la medida en que
cada respuesta puede ser convertida en una nueva pregunta.
CIENCIA
Requiere la prueba del experimento, exige ser verdadero, necesita acuerdo con la comunidad
científica para emitir, ya no especulaciones abstractas sobre la realidad, sino que enunciados que
buscan ser universales y corroborados por la experiencia empírica en disciplinas como la física, la
biología y la química, entre otras.
Las ciencias determinan funciones que describen hechos o estados de las cosas. Con el avance
tecnológico las afirmaciones científicas deben poder ser probadas y verificadas mediante métodos
experimentales o de observación. El giro tecnológico ha potenciado esta exigencia, ya que ha
permitido el desarrollo de herramientas y métodos más precisos para evaluar y verificar teorías.
ARTE
El arte es metáfora, no pretende enunciar verdades como la ciencia, ni crear conceptos como la
filosofía. Pues incluso el arte conceptual necesita materialidad para su realización, no sólo
pensamiento.
Nos permite mediatizar los acontecimientos para hacer soportable lo insoportable, disfrutar del
horror y sentirnos plenos a través de ficciones que nos producen placer como el juego se lo
produce al niño. Es un juego sin fronteras etarias, como el lenguaje, como el disfrute corporal,
como el amor.
La obra de arte es un conjunto de sensaciones, un compuesto de afectos y de percepciones. Éstos
ya no son percepciones, pues se han independizado de quienes interactúan con la obra (el creador,
el espectador), así como los afectos ya no son sentimientos, pues desbordan la fuerza de los
artistas.
FILOSOFIA Y CULTURA
Denominamos “cultura” a la compleja red de estados de cosas, relaciones, saberes, conocimientos,
artes, leyes, creencias, valores, costumbres, habilidades e interacciones personales, familiares y
políticas que conforman una sociedad, una comunidad, un país o un grupo humano. Por lo tanto,
abarca todos los aspectos de la vida. Se suele oponer a naturaleza ya que es una construcción
humana. pero cabe preguntarse también, si existe la naturaleza “en estado puro”, ya que esta
intervenida por el hombre.
Etimológicamente cultura significa cultivo en referencia al cultivo agrícola, que en sentido figurado
proviene de los patrones que rigen las conductas de las personas; sus modos y relaciones de
producción; y a los discursos y prácticas que determinan el modo de ser en el mundo de las
diferentes comunidades.
La cultura se divide en dos sentidos: en el sentido amplio la cultura se constituye desde las
costumbres y las relaciones simbólicas. Desde los más pragmático a lo más abstracto, desde el
refinamiento extremo a lo más elemental, desde lo privado a lo público. Algunos ejemplos de este
sentido pueden ser las fiestas que se organizan para los quince años de la mujer, el asado y el mate
en Argentina.
El sentido restringido se llama cultura a las actitudes, las costumbres y los productos provenientes
del estudio intensivo, la especialización, el desarrollo de las artes, las letras, la ciencia o el
pensamiento crítico. Por ejemplo, la música clásica, la filosofía, poetas, pintores, y un poco más
específico podrían ser los guitarristas, o grupo de músicos que toquen algún instrumento en
particular.
Pero no existe una cultura única, sino tantas como modos de relacionarse con uno mismo y con los
otros.
La cultura es una creación colectiva de seres que poseen conciencia y pueden dar cuenta de ello
mediante el lenguaje (que podemos expresar), aunque incluye también el entorno, la animalidad,
lo no dicho.
Comienzo de la filosofía:
El origen de la filosofía aparece con un cambio en la manera de pensar y percibir el mundo en las
sociedades griegas de la época arcaica y clásica. Una transición cultural, ya que a comienzos del
siglo VI a.c., los primeros filósofos comenzaron a alejarse de las explicaciones mitológicas y
adoptaron una mirada racional y laica hacia la realidad. Se tomó distancia de las divinidades y las
fuerzas sobrenaturales.
El otro extremo es el de Parménides que se centra en buscar la permanencia del ser. Para este
pensador únicamente con el pensamiento se puede alcanzar la verdad, que una cosa pueda ser
pensada demuestra que tal cosa exista. Además, el ente (ser) es único, inmutable, inmóvil,
intemporal.
A partir de estas dos filosofías sobre la naturaleza de la realidad, surgen dos conceptos: cultura
mediante el cambio y la permanencia; y bipolaridad cultural.
La bipolaridad cultural, es la coexistencia de fuerzas opuestas o contradictorias dentro de una
cultura. Se destaca la tensión entre polos. Ejemplos de esto son la contradicción entre el
machismo/feminismo. Y retomando a Paulo Freire y la pedagogía del oprimido, podemos
encontrarnos con humanización/deshumanización, opresor/oprimido, generosidad/falsa
generosidad.
La cultura del cambio y la permanencia, se refiere a constantes que atraviesan las culturas, es el
equilibrio entre la innovación y la conservación dentro de una sociedad. Refleja cómo una cultura
se adapta a nuevas circunstancias y desafíos mientras mantiene aspectos fundamentales de su
identidad y tradiciones.
Un ejemplo que podemos mencionar es el concepto de familia, que tradicionalmente mantiene su
función de brindar apoyo, cuidado y socialización, transmitiendo valores y tradiciones. Pero
actualmente tiene diversidad de estructuras, ya no es familia: madre, padre, hijos solamente.
Otro ejemplo la escuela y los docentes. Dni.
La cultura se divide en dos sentidos: en el sentido amplio: las costumbres y las relaciones
simbólicas. Desde los más pragmático a lo más abstracto, desde el refinamiento extremo a lo más
elemental, desde lo privado a lo público. Algunos ejemplos de este sentido pueden ser las fiestas
que se organizan para los quince años de la mujer, el asado y el mate en Argentina, las fiestas de fin
de año, navidad y año nuevo.
El sentido restringido se llama cultura a las actitudes, las costumbres y los productos provenientes
del estudio intensivo, la especialización, el desarrollo de las artes, las letras, la ciencia o el
pensamiento crítico. Por ejemplo, la música clásica, la filosofía, literatura, ciencia, poetas, pintores,
y un poco más específico podrían ser los guitarristas, o grupo de músicos que toquen algún
instrumento en particular.
Sócrates consideraba que el saber reside en el sujeto, y la destreza para ayudar a “dar a luz” las
verdades latentes en el maestro. Por eso decía que su método era la mayéutica “dar a luz”.
Para que el aprendizaje llegue a buen puerto ambos se necesitan mutuamente. Y la cultura se
construye enseñando y aprendiendo.
La cultura es un proceso sin sujeto que constituye subjetividades. La religión, el arte, la política y la
moral son invenciones culturales. Los valores se van internalizando mediante costumbres e
inculcaciones. De modo que lo que “actúa” en nosotros es el escenario de una historia interiorizada
del mundo de su cultura.
Si bien las culturas se configuran desde sus diferencias, existe un aspecto predominante: todas ellas
están estructuradas desde el machismo.
En las diferentes culturas, la supremacía masculina se fijó a golpe de maltrato y a golpe de maltrato
se mantiene. Sin embargo, la cultura genera también sus resistencias, y entre las fuerzas que
luchan por emanciparse y las tensiones que esto genera hacen que se transformen y redefinan los
roles, normas y valores sociales.
El profesor debe fomentar el hábito de la pregunta, transmitiendo que no existen preguntas tontas
o incorrectas. Es esencial enseñar a formular las preguntas adecuadas, incentivando la
profundización y el aprendizaje a través de ellas. Habilitar la pregunta significa abrir espacio a la
palabra, a la acción, ya la reflexión, en una práctica que incluye reflexionar sobre nuestras propias
prácticas. Sin embargo, si el docente se limita a formular preguntas de manera repetitiva y
mecánica, se convierte en una burocratización de normas que termina destruyendo la actitud
creativa del estudiante.
La sociedad actual le ofrece al profesor una parte del saber y del poder. El educador ya trae la
respuesta sin que le hayan preguntado nada. El saber queda limitado a ser absoluto, no da lugar a
la curiosidad ni propone elementos a descubrir.
Hoy la enseñanza, el saber, es respuesta y no pregunta. Es una “castración de la curiosidad”.
Todo conocimiento comienza por la pregunta, con la “curiosidad”. Solo a partir de preguntas se
buscan respuestas. La tarea de la filosofía no es resolver, sino preguntar, y hacerlo bien.
Faundez: “La única manera de enseñar es aprendiendo” ya que el profesor no puede enseñar sin
estar, también aprendiendo.
El educador que no castra la curiosidad del educando, debe ir creando en los estudiantes el habito
de preguntar. Debe saber que no existen preguntas tontas ni respuestas definitivas.
Jamás le falta el respeto a ninguna pregunta. Porque, aun cuando pueda parecerle ingenua, no
siempre lo es para quien la formula. En todo caso, el papel del educador es ayudarlo a reformular la
pregunta, no burlarse. De este modo el educando aprende formulando la mejor pregunta.
Platón: todo comienza con la curiosidad y la pregunta que esa curiosidad despierta.
Lo primero que deberían aprender los maestros es a saber preguntar, saber cuáles son las
preguntas que nos estimulan y estimulan a la sociedad. Si aprendiésemos a preguntarnos sobre
nuestra vida cotidiana se constituiría el camino del conocimiento, comenzando por esas preguntas
básicas de nuestra vida cotidiana, esos gestos, esas preguntas corporales que el propio cuerpo nos
hace.
-El primer lenguaje es del cuerpo, y cuando lo limitamos, y solo valoramos lo oral o escrito, estamos
dejando de lado una gran parte del lenguaje humano. Es fundamental que el profesor valore los
lenguajes en su totalidad, entendiendo que son preguntas más que respuestas.
En el acto de preguntar, es necesario que el educando, obtenga a través de la respuesta una
explicación del hecho, no una descripción pura de palabras relacionadas con él. Es preciso que vaya
descubriendo la relación dinámica, fuerte, viva entre palabra-acción-reflexión. Por lo que hablar,
obrar y conocer estarían unidos.
Preguntas sobre la pregunta, o pregunta sobre la respuesta, generan una cadena de preguntas y
respuestas.
No solamente hay que introducir en la curricula el momento de hacer preguntas. Sino que hay que
estimular la curiosidad, que el educando sea un preguntador de sí mismo. La existencia humana se
hizo preguntando. La existencia humana implica el asombro, pregunta y riesgo. Acción,
transformación. La burocratización en la escuela hace que se adapten con un mínimo de riesgo, con
cero asombros y sin preguntas. Negar el riesgo es negar la existencia humana.
El estudiante debe conocer de antemano la respuesta a la pregunta que se le hará.
Si le enseñásemos a preguntar, tendría la necesidad de preguntarse a sí mismo y de encontrar él
mismo las respuestas de una manera creativa; para estimular la capacidad humana de asombrarse,
de responder al asombro y resolver los verdaderos problemas esenciales, existenciales.
Equivocarse es lo que permite avanzar en el conocimiento. Por eso, una pedagogía que fomente la
libertad o la creatividad debe aceptar el riesgo y provocarlo como la única forma de avanzar en el
conocimiento. Esta pedagogía del riesgo se conecta con la pedagogía del error: Si negamos el error,
no aprovechamos su potencial para mostrar dónde y cómo podemos mejorar, nos permite
reflexionar, corregir y avanzar. Pasar del error al acierto es el proceso del conocimiento.
La relación entre saber y poder influye en la enseñanza y el aprendizaje porque establece quién
tiene la autoridad para decidir qué se enseña y cómo se evalúa el conocimiento. Esta relación
impone un modelo en el cual el docente, quien posee el poder del saber, dicta respuestas que los
estudiantes deben aceptar sin cuestionar. Esto se vincula con lo que Freire y Faundez llaman
"pedagogía de la respuesta", una práctica en la que se privilegia dar respuestas predefinidas,
limitando así la capacidad crítica y curiosa del estudiante. Esta pedagogía de la respuesta impone
una visión autoritaria del conocimiento y reprime la creatividad y la libertad de pensamiento, ya
que los estudiantes se acostumbran a recibir información sin participar activamente en su
construcción.
3. ¿Por qué creen que los docentes prevén, la mayoría de las veces, dar respuestas correctas y
únicas a los estudiantes? ¿Cuál debería ser el rol docente?
Los docentes tienden a dar respuestas correctas y únicas porque el sistema educativo a menudo
valora la precisión y la uniformidad sobre la exploración y el cuestionamiento. La búsqueda de
"respuestas correctas" responde a la estructura burocrática de la educación, donde el control y la
productividad son fundamentales. Sin embargo, el rol del docente debería enfocarse en ser un
facilitador del pensamiento crítico y la curiosidad, estimulando a los estudiantes a hacer preguntas
ya encontrar sus propias respuestas. En lugar de limitarse a impartir conocimientos cerrados, el
docente debe crear un ambiente de aprendizaje que invite a la reflexión, la indagación y el error
como parte del proceso creativo.
UNIDAD 2
Pedagogía del oprimido Freire:
Oprimido :
Los oprimidos representan una humanidad despojada , cuya ser ha sido distorsionada y
deshumanizada por el poder del opresor. Su vocación humana, la de ser más, se convierte en un
camino negado, reducido a "ser menos", un estado de existencia subordinada en el cual no se les
permite desarrollar plenamente su potencial humano. Al ser despojados de su realidad, los
oprimidos adoptan un estado de subordinación que incluye una adherencia al opresor,
interiorizando sus normas y valores como propios. La consecuencia de esta internalización es un
miedo a la libertad, ya que la idea de liberarse implica asumir una autonomía para la cual no han
sido preparados; Temen tener que acudir a otros y preferir conformarse en un estado de
adaptación.
Además, viven en una "cultura del silencio", una imposición que anula su voz y su capacidad de
cuestionar. En esta cultura de sumisión, los oprimidos desarrollan una autodesvalorización,
convencidos de que son incapaces, insuficientes y dependientes. Creen que no pueden saber, que
no tienen el poder de cambiar su situación, y esta falta de confianza en sí mismos es una barrera
importante que perpetúa su condición. Se sienten incapaces de decidir o de actuar de manera
autónoma, dejando que el opresor les prescriba su comportamiento, lo que a su vez consolida el
estado de dependencia y sometimiento.
Opresor :
Para los opresores, SER equivale a TENER . Esta concepción de la existencia se convierte en los
opresores en acumuladores y poseedores, quienes creen que su identidad se define por las cosas
que poseen y controlan. Ven a los demás como objetos de su dominio, y no como seres humanos.
En esta visión, los oprimidos no son personas; son cosas que los opresores pueden manipular para
satisfacer su anhelo de posesión y control. Sin embargo, esta relación de dominio deshumaniza
también a los opresores, ya que al despojar a los oprimidos de su humanidad, también ellos
pierden su capacidad de conectarse con su verdadera naturaleza humana.
Freire describe la "generosidad" del opresor como una falsa generosidad, alimentada por la
miseria, el desaliento y, en última instancia, la muerte de los oprimidos. Esta generosidad
superficial permite que el opresor mantenga su posición de poder mientras parece benevolente,
pero en realidad sirve solo para sostener la estructura de la opresión. La violencia es una
característica central de los opresores, ya que su deseo de posesión y su necesidad de control
absoluto sobre los demás se expresan a menudo en actos de agresión y dominación.
Los opresores también manifiestan una tendencia sádica, que busca transformar a los seres en
cosas. Este deseo de reducir a los oprimidos a cosas controlables expresa una visión necrófila, un
amor por el dominio absoluto que elimina la vitalidad y la libertad. Esta dinámica se convierte en
una relación de poder desigual, en la cual el opresor prescribe e impone comportamientos y
normas de conducta a los oprimidos, exigiendo que se adapten a las pautas ajenas, es decir, a
aquellas que han sido establecidas por los opresores. La prescripción se convierte así en un medio
de imposición, por el cual el opresor conforma la identidad del oprimido según sus propios
intereses, forzándolo a interiorizar su papel de subordinación y dependencia.
En esta dinámica de opresión, el opresor garantiza que el oprimido siga sintiéndose menos,
manteniéndolo en una posición de debilidad y dependencia, perpetuando así el ciclo de
explotación y deshumanización.
La restauración de la humanidad implica que los oprimidos se liberen a sí mismos y liberen a los
opresores de su mentalidad opresora. Requiere que la falsa generosidad del opresor sea
verdadera, que se convierta en solidaridad, lo que exige de quien se solidariza que asuma la
situación de aquel con quien se solidarizó. La verdadera solidaridad está en luchar con los
oprimidos para la transformación de la realidad.
La lucha por la liberación en términos prácticos requiere como primer paso la toma de conciencia
de los oprimidos de que están una realidad opresora, seguido del acto reflexivo que conduce a la
praxis (acción). Es la inserción lucida en la realidad la que los conduce a la critica de la misma y al
ímpetu por transformarla. Los oprimidos deben luchar como hombres que son y no como
“objetos”.
La lucha por la liberación tiene que ser colectiva para que sea real, si se realiza de manera
individual no es real, ya que se convierte en revolución privada porque no logra cambiar
“estructuras de opresión”.
Un ejemplo de esta lucha colectiva podría ser el movimiento feminista en Argentina, que busca
transformar las estructuras de poder y desigualdad que afectan a las mujeres y otras identidades
de género marginadas. Esta lucha se basa primeramente en la búsqueda de generar la toma de
conciencia en mujeres oprimidas, argumentando que los problemas que enfrentan las mujeres,
como la violencia de género, la desigualdad salarial, la discriminación, la falta de acceso a la salud y
los derechos reproductivos, son problemas sociales, o parte de un sistema patriarcal que los
perpetua.
La lucha implica Solidaridad y sororidad, promueve la unión entre mujeres, para apoyarse
mutuamente. Manifestaciones como el “Ni Una Menos” y las marchas del 8M son ejemplos de
luchas colectivas que han logrado cambios legislativos, visibilidad y conciencia social sobre la
violencia de género y otras problemáticas; y un avance en derechos podría ser la Ley de
Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en 2020, lucha en la que trabajaron juntas para incidir
en la política pública.
d) ¿Cómo vincula Freire la pedagogía del oprimido con un proyecto más amplio de transformación
social? ¿Puede influir en la construcción de una sociedad más justa y equitativa? ¿Qué papel juega
la educación en este proceso?
Freire vincula a la pedagogía del oprimido con un proyecto más amplio de transformación social, ya
que no solo busca liberar a los individuos, sino que busca cambiar las estructuras sociales que
perpetúan la desigualdad. Freire hace de la educación, una herramienta para que los oprimidos
tomen conciencia de su situación, de la violencia que ejercen los opresores, y lleguen a la praxis
(reflexión y acción) teniendo una inserción critica en la realidad, su realidad. Esto genera que
actúen simultáneamente sobre ella, convirtiéndose en sujetos activos en su vida y transformando
la sociedad en conjunto o colectivamente con otros, en lugar de aceptar pasivamente las
condiciones de opresión y autodesvalorizarse ante estas. Esta libertad requiere que el individuo sea
activo y responsable, de luchar como hombres y no como objetos.
Esto puede influir en la constitución de una sociedad más justa y equitativa, porque fomenta el
empoderamiento de los grupos marginados y desfavorecidos. Les da a los grupos oprimidos una
voz propia, rompen con la cultura del silencio y participan activamente en la creación de nuevas
estructuras sociales que respeten la dignidad y los derechos de todos, ya no silencio ante las
injusticias sociales.
La educación debe fomentar que haya capacidad crítica, promover el diálogo y dar lugar a que los
alumnos piensen sobre las estructuras de poder en esta. A través de la educación, los grupos o
individuos oprimidos pueden identificar su opresión y organizarse colectivamente para luchar
contra ellas. Por lo tanto, a través de la educación de Freire se puede dar la construcción de una
sociedad más equitativa y justa.
Freire sufrió dos golpes de estado y se exilió en Chile, donde trabajó en educación de adultos.
Publicó varios libros, incluyendo "Pedagogía del Oprimido", que destaca el papel de la educación
como una forma política cultural. Propuso una educación dialógica que busca establecer una
relación igualitaria entre educador y educando.
La escuela es un espacio que abre mundos y otorga herramientas para leer y pensar los universos
propios. La interculturalidad se refiere a ese “entre”, a una interrelación de diferentes formas de
producción cultural en términos equitativo y que debe desarrollarse en condiciones de igualdad
(Gabriela novaro)
El concepto de interculturalidad
¿Qué es la interculturalidad?
desde una perspectiva intercultural, no basta con reconocer las diferencias y plantear la
integración. El único modo posible para que los intercambios se produzcan entre las diferencias
prácticas culturales y los modos de ver, pensar y producir conocimiento es que se basen en
relaciones de igualdad.
Esta perspectiva asume que ningún grupo social se encuentra aislado de los demás y la interacción
conlleva intercambios, a veces atravesados por relaciones de poder. Estos sentidos a los que
llamamos cultura con construidos a lo largo de la historia y por eso no podemos pensarlos como
esencias inmutables que permanecen intactas en el tiempo.
Pensar la interculturalidad en clave de derechos humanos en américa latina implica reconocer una
identidad y diversidad. La diversidad étnica e interculturalidad de este continente fue negada y
silenciada por los estados y por gran parte de la población.
Algunos cambios renovadores en las constituciones retoman lo que Boaventura denomina
refundación del estado. Esto se vincula a las bases de un nuevo estado plurinacional, basado en la
democracia, la participación política, el pluralismo, el reconocimiento de la naturaleza como sujeto
de derecho, el reconocimiento de los indígenas como sujetos política y jurídicos, buscando el buen
vivir.
La perspectiva de derechos humanos debe leerse como el derecho de todas las personas a ser
iguales, pero también a ser diferentes cuando la igualdad ponga riesgo las identidades. Es decir,
igualdad en términos de derechos, pero también diversidad como parte de esta misma agenda de
derechos.
Hablar de convivencia entre practicas nos permite pensar en los modos de cómo se construyen las
identidades. Tenemos que reconocer las múltiple y cambiantes identidades culturales y lingüísticas.
La interculturalidad asume los múltiples intercambios y contempla las tensiones que pueda
producirse entre ellos, mientras pretende confrontar racismos y desigualdades.
Para la autora el reto más grande, es no ocultar las desigualdades, contradicciones, conflictos
personales en la sociedad. La tarea consiste en reconocer los modos culturales que existen, con sus
diferencias, pero también similitudes, para desde allí, impulsar procesos de intercambio que
permitan construir espacios de encuentro y dialogo entre las personas. Es construir la igualdad en
la diferencia.
Podemos encontrar algunas provincias o regiones con una presencia importante de instituciones
que desarrollan enfoques en torno a la educación intercultural y bilingüe, y en la producción de
material didáctico
A lo largo de la historia, los distintos sistemas escolares estuvieron ligados a proyectos de los
estados. La escuela argentina acompaño el proceso de construcción de identidad nacional definida
como homogénea y blanca. La escuela fue pensada como fuente de igualdad en tanto a acceso a
bienes y saberes. El sistema escolar funciono como formador de un sujeto común que encarnaba
en los principios de la argentinidad
La formalización del idioma y rituales escolares buscaron uniformar la diversidad cultural del país.
Todos los demás saberes que no coincidían, debían ser erradicados. La noción de igualdad funciono
en ese contexto como un argumento para legitimar proyectos educativos que suponían el
renunciamiento de los saberes lenguas y creencias que no correspondían con la norma establecida
Los docentes tenemos un rol central en las aulas y la comunidad para construir una escuela que se
piense desde la diversidad y garantice una educación en términos de igualdad, que despliegue una
diversidad de prácticas más justas e igualitarias que favorezcan la participación de las y los
estudiantes, que habilite todas las voces.
La interculturalidad como tema de enseñanza-tema institucional
Hay que repensar los contenidos que enseñamos como el modo en que lo hacemos incorporando
los saberes lingüísticos de los estudiantes, familias y sus comunidades.
En todos los casos es necesario que la escuela sea un espacio donde hablarlas y escribirlas, ya que,
como toda lengua, las lenguas indígenas definen la pertenencia y construyen a memoria de una
comunidad.
¿Qué otras acciones hay que llevar a cabo para adoptar una perspectiva intercultural en los
contenidos?
Hay que analizar las maneras en que son representados discursivamente los distintos grupos
sociales en los textos escolares. Ideas tradicionales como la extinción y la desaparición total de las
poblaciones indígenas y afrodescendientes junto a la subrepresentacion curricular y su
consecuente deslegitimación social, colaboran con la desvalorización y abandono de las propias
tradiciones y lenguas, así como restringen la comprensión de la historia y la cultura.
Tanto el contenido de los textos como los paratextos tiene un rol central en la construcción de las
representaciones sobre los distintos grupos sociales y su jerarquización. Por eso es importante
reflexionar las maneras de plantearlos. Hay que evitar que las presentaciones de los contenidos
reflejen una sociedad homogénea y “blanca”, expresar un equilibrio entre diferencias y semejanzas
en las culturas, evitar el relato acerca de las poblaciones indígenas y afrodescendientes como
únicamente temas del pasado.
Partiendo de un contexto en el que algunas identidades culturales han sido deslegitimadas, vistas
como inferiores, una parte del trabajo en el aula es fortalecer tales identidades, como base para un
intercambio con otras.
Hay que valorar la heterogeneidad como algo propio y positivo, pero contemplando también os
conflictos o tensiones que puedan existir en esas relaciones interculturales.
La construcción de la identidad siempre está relacionada con su contraposición con otros y otras, la
identidad de la nación argentina fue construida de la mano del mito de “nación blanca”, que coloco
en el lugar de la alteridad a la población indígena. El paradigma de la interculturalidad se propone
romper con esos estereotipos. La tarea presente en toda actividad docente es construir el
conocimiento partiendo de los saberes previos de los estudiantes e incorporando también las
experiencias de sus respectivas comunidades.
Hay que disponer de diversas practicas que contribuyan al respeto de una igualdad que admita las
diferencias, y no las conciba como un problema, sino como fuente de riqueza cultural e
intercambio.