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La Creación Griega

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LA CREACIÓN GRIEGA

En un principio sólo existía el Caos como un espacio insondable en el que


surgiría la materia primigenia y el impulso que propiciaría la atracción entre sus
elementos.

En el Caos se originaron: Gea, la Tierra, como aposento de todos los entes.


Tártaro, el inframundo, situado debajo de Gea. Eros, el principio que fomentaría
la interacción entre los componentes de la materia. Del Caos nacieron Nix, la
noche y Érebo, las tinieblas, consistente en una región oscura donde habitaba la
muerte. Ambos se unieron y engendraron a Éter, la luz y Hemera, el día.

Gea concibió por sí sola a Urano, el Cielo, para que la cubriera totalmente y
fuera el refugio de los dioses. Más tarde originó a Ponto, el mar, y las altas
montañas, como morada de dioses y ninfas. Hesíodo narra el mito de la creación
según el cual Urano acudía cada noche a cubrir a Gea engendrando a seis
titanes, Océano, Ceo, Crío, Hiperón, Jápeto, Cronos, y seis titanes, Sebe,
Mnemotecnia, Rea, Tea, Semis, y Tites, así como a los Reconquistaros, gigantes
de cien brazos y cincuenta cabezas, y a los Cíclopes, gigantes de un solo ojo.

Uranono avergonzado por el aspecto de sus hijos menores, los encerró en el


Tártaro regocijándose de su perversa acción y provocando así el enfurecimiento
de Gea, quien solicitó la ayuda de los Titanes para liberar a sus hijos y vengarse
de Urano. Sólo Cronos, el más joven, accedió a su petición y recibió como arma
una hoz de pedernal tallada por su madre. El titán se enfrentó a su padre y lo
castró con la hoz arrojando los genitales y la herramienta al mar.

De la herida de Urano salpicó sangre que fue recogida por Gea y de ella
nacieron las Erinias, furias vengadoras, las Melias, ninfas de los fresnos, y los
Gigantes, que fueron exterminados más tarde por los dioses con la ayuda de
Hércules. La hoz, al caer al mar, dio origen a la isla de Corfú y los genitales, en su
choque contra el agua, produjeron una espuma de la que nació Afrodita. Tras
obtener la victoria, Cronos encerró en el Tártaro a Urano junto con los Cíclopes y
Hecatonquiros, a quienes también temía.

El Titán se unió a su hermana Rea y ocupó el puesto de regidor del universo.


Entonces, Gea y Urano vaticinaron que Cronos sería a su vez depuesto por uno de
sus propios hijos y, para evitar su destino, fue devorando a sus cinco primeros
descendientes según iban naciendo. Rea, al conocer los actos de Cronos, urdió un
engaño y cuando nació su sexto vástago, al que llamó Zeus, sustituyó el niño por
una piedra envuelta en pañales entregándosela a su esposo, quien, sin
percatarse de la suplantación, la deglutió. Zeus se crio en Creta y al llegar a la
edad adulta fue informado de lo sucedido y, ayudado por su madre, hizo tomar
un revulsivo a su padre quien regurgitó a sus hijos. A continuación, Zeus liberó a
los Hecatonquiros y a los Cíclopes de su encierro en el Tártaro y estalló la guerra
entre los Titanes y los seguidores de Zeus.

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