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TEMA 5: LA PRESIÓN ATMOSFÉRICA Y EL VIENTO

1. CONCEPTOS DE PRESIÓN Y VIENTO Y SU INTERRELACIÓN

La presión atmosférica es el peso que ejerce la columna de aire sobre la superficie terrestre.
Se mide en hectopascales, pascales o milibares, aunque se ejercen los hectopascales o milibares.

1 Hpa = 100 pascales = 1 mb

En el barómetro equivaldrían a unos determinados milímetros de altura, y así se nos determina


los hectopascales que hay en un momento concreto.

La presión normal es la que tenemos a nivel del mar y la tenemos a 1.013,2 HPa. Eso significa
que a 0 metros de altitud tenemos esa presión exacta, es decir, no tenemos ninguna borrasca ni
anticiclón, sino que la presión está normal. Conforme vamos subiendo la presión disminuye
porque la columna de aire sobre nosotros es menor. Se pierde mucha presión en los primeros
metros que subimos por el hecho de que hay más densidad en el aire bajo (en el primer km que
subo, el aire es mucho más denso; mientras que, si seguimos subiendo, la densidad es menor,
por lo que la presión es también menor).

 Cuando hablamos o comparamos presiones lo hacemos a la


misma altura o en el mismo plano altimétrico. Si A
observamos el dibujo, al subir 5 km, dejamos la mitad de la
atmósfera por debajo. En todos los puntos de la superficie
B
tendríamos 1.013 HPa si la atmosfera estuviera en reposo;
B
pero esto no ocurre casi nunca, lo que implica que hay
zonas que tienen más o menos presión de las que les
correspondería, dando así lugar a que las isobaras se
curven:

El viento es el movimiento horizontal o parahorizontal del aire a diferentes capas de la


atmósfera de la tierra. Se genera para paliar diferencias de presión. Va siempre desde las altas
presiones a las bajas, porque en las bajas hay una despresurización y en las altas el aire “sobra”
porque está ejerciendo una presión.

El viento se mide según su dirección en función de los puntos cardinales o los grados. Siempre
se hace referencia al viento según de dónde venga, es decir, si decimos que un viento es del SE,
es que viene de ahí y va hacia el NO.

1
También se mide en velocidad y esta es proporcional al desequilibrio que nos vamos a
encontrar. Es decir, si el desequilibrio de presión es muy alto el viento irá más rápido. El viento
viaja tan rápido como la diferencia de presión le permite (cuanto más juntas aparezcan las
isobaras, la presión es más fuerte y, por tanto, la velocidad del viento es mayor. Mientras, en las
zonas en las que apenas hay presión, denominadas, pantanos barométricos, la velocidad del
viento es mucho menor). Su velocidad la medimos normalmente en m/seg o km/h, pero también
la podemos medir en nudos. (1 nudo=1 milla marina/hora; 1 milla marina=1,85km). El viento se
pone en marcha para paliar un desequilibrio de presión y, como hemos visto, siempre va de
presiones altas a presiones bajas. l

2. LEYES QUE REGULAN EL MOVIMIENTO HORIZONTAL DEL AIRE

2.1. FUERZA DEL GRADIENTE DE PRESIÓN

Es la que orienta al aire desde las altas a las bajas presiones. No es más que la diferencia de
presiones que se dan en un espacio pequeño. El principal motor del viento es el que mueve el
aire desde las altas presiones a las bajas. Es tanto mayor cuanto mayor sea la diferencia de
presión entre ambos puntos.

 Gradiente de presión. Es la diferencia de presión entre dos puntos en relación con la


distancia que los separa. Dependiendo de este gradiente, la intensidad del viento será
mayor o menor.

Por ejemplo, si tenemos una alta presión al sur del mapa, y una baja presión al norte del mapa,
el viento tendrá una dirección SN. El gradiente de presión sería la diferencia de presión entre
ambos puntos. Si la diferencia es pequeña, el aire no presentará mucha fuerza y velocidad;
mientras que, si la diferencia de presión es más grande, el aire tendrá una mayor velocidad:

Esta es la fuerza que inicialmente pone en marcha el movimiento horizontal del aire. En las altas
presiones fuerza al aire al exterior, pero en las bajas presiones lo empuja al centro.

2.2. FUERZA APARENTE DE CORILOIS

También se le llama el efecto de Coriolis, y es la fuerza desviadora de la trayectoria del viento


debido a la rotación de la tierra.

El viento intenta ir de la alta a la baja presión, pero se ve desplazado por Coriolis. Según esta
fuerza, cada porción de la superficie terrestre (salvo las situadas en el ecuador) giran alrededor
de su propio vertical en sentido contrario a las agujas del reloj en el HN y en sentido de las
agujas del reloj en el HS. Cuanto más cerca del polo estemos más evidente será esta rotación,
pero en el ecuador es nula.

2
Si es un viento SN, Coriolis lo desplazada hacia la derecha, siendo finalmente un viento SO-NE.
Si es un viento NS, Coriolis lo desplaza hacia la derecha de su trayectoria (nuestra izquierda)
siendo finalmente NE-SO.

Cualquier viento o aire que se desplace horizontalmente en el HN será desviado hacia la


derecha de su trayectoria, independientemente de cuál sea ésta. En el HS se produce una
desviación similar, pero hacia la izquierda.

Un viento más fuerte, es desviado más por Coriolis; mientras que un viento más flojo, será
levemente desviad. Por lo que Coriolis, además de depender de la latitud (en el ecuador no
afecta Coriolis prácticamente; mientras que los puntos que están en los polos giran bruscamente
por Coriolis) depende de la velocidad del viento.

VIENTOS GEOSTRÓFICOS
Son aquellos que se producen en altura porque no están sujetos a rozamiento. Siempre son el
resultado de las dos fuerzas anteriores, la del gradiente y la de Coriolis. No estaría presente, por
tanto, la fuerza de rozamiento que luego veremos.

Acaban fluyendo paralelos a las isobaras, dejando las altas presiones a la derecha y a las bajas
a la izquierda en el HN (a la inversa en el HS).

En un principio cuando el aire de la zona de altas presiones se empieza a


desplazar a la zona de bajas presiones toma una trayectoria recta, pero debido
a la fuerza de Coriolis no es posible, ya que en el caso del HN el aire inicial se
ve desviado hacia la derecha. Lo que finalmente ocurre es que el aire se ve
totalmente desviado hacia la derecha, no llegando así a su destino inicial: la
zona de bajas presiones. Llega un punto en el que el viento fluye en dirección
de la flecha verde porque es el equilibrio de la fuerza del gradiente y la de
Coriolis. Lo que inicialmente empezó como un viento N-S, acaba siendo uno O-
E debido a la fuerza de Coriolis y la ausencia de rozamiento terrestre.

2.3. FUERZA CENTRÍFUGA (EN LAS TRAYECTORAS CURVAS DEL VIENTO)

Las isobaras casi siempre forman curvas y están cerradas en círculos, como el caso de las altas
y bajas presiones. Aquí es cuando y donde el viento tomará unas direcciones que implicarán
unos determinados giros.

3
El hecho de que los vientos en ocasiones tengan que girar implica el que se vean sometidos a la
fuerza centrífuga. Esta tiende a alejar al aire de su centro de giro, es decir, tira hacia fuera de la
curva. Es directamente proporcional a la velocidad del viento (un viento muy fuerte y rápido
giratorio, tendrá mucha fuerza centrífuga) e inversamente proporcional al radio de giro. Es
decir, cuanto más amplia sea la curva, menos fuerza centrífuga notaremos. En las curvas de
isobaras que formen círculos más grandes tendremos una menor fuerza centrífuga, y en los
círculos más pequeños será mayor.

Alrededor de las bajas presiones el viento está levemente desacelerado por la fuerza centrífuga,
mientras que alrededor de las altas presiones el viento está levemente acelerado por la misma
razón, ya que la fuerza del gradiente en las altas presiones es hacia fuera y en las bajas hacia
dentro (en las bajas, el viento es más lento de lo que correspondería porque la fuerza centrífuga
va en dirección contraria al gradiente, es decir, el gradiente va hacia dentro y la centrífuga
intenta tirar del aire hacia afuera; mientras que en las altas, el aire se acelera porque ambas
fuerzas van en la misma dirección). Determina así la diferente circulación del aire en
anticiclones, en los que el aire va más rápido y en el sentido de las agujas del reloj; y en
depresiones, donde el aire va más lento y en el sentido contrario a las agujas del reloj.

2.4. FUERZA DE ROZAMIENTO

Solo se da en las capas bajas de la atmósfera y está derivada de la adherencia que ejerce la
superficie terrestre con el aire que circula por encima. La fuerza de rozamiento nos ralentiza el
viento siempre, y en algunas ocasiones debilita (rozamiento parcial) o anula (rozamiento total)
la fuerza de Coriolis.

Si tenemos una situación de una alta y baja presión con unas isobaras rectilíneas, y no se produce
rozamiento alguno, el viento acabaría fluyendo paralelo a las isobaras, porque la fuerza del
gradiente nos estaría “tirando” hacia las bajas presiones y Coriolis hacia las altas (porque
estamos en el HN). Así, el viento nos estaría fluyendo de OE a E, dejando la alta presión a la
derecha y la baja a la izquierda. Esto pasa en altura.

Imaginando que estamos en superficie y que tenemos un máximo rozamiento, el viento


acabaría viajando directamente desde la alta presión a la baja presión porque no le afecta para
nada Coriolis. Solo seguiría su fuerza de gradiente. Esto pasaría por ejemplo en una superficie
montañosa con mucho bosque.

Lo más normal es que encontremos un cierto rozamiento, que el viento circule de manera
oblicua con respecto a las isobaras. El viento llega desde las altas presiones a las bajas, pero con
una cierta desviación por Coriolis. La fuerza es la justa para desviar su trayectoria, pero no para
hacerla fluir paralela a las isobaras.

4
 Los vientos del HN siempre se ven desviados un poco por Coriolis, pero es una desviación leve y
nunca máxima. Se da el tercer caso (vientos NE-SO o SO-NE).

De esta manera, nos queda claro que en las altas presiones (anticiclones) sin condiciones de
rozamiento (en altura) el viento circula en sentido de las agujas del reloj, porque la fuerza del
gradiente empuja al aire hacia fuera para que vaya a las bajas presiones; pero la fuerza de
Coriolis tira hacia el centro de las altas presiones. En las bajas presiones (borrascas) ocurre lo
contrario: el viento toma una dirección contraria al sentido de las agujas del reloj porque el
viento procede de altas presiones (fuerza del gradiente hacia dentro, hacia la baja presión), por
lo que la fuerza de Coriolis le hará tomar una dirección hacia el OE (derecha). [HN]. Caso A.

En situaciones con rozamiento (en superficie) en las altas presiones la fuerza de Coriolis es
levemente anulada por el rozamiento, por lo que el viento acabaría fluyendo hacia fuera y
consigue atravesar la isobara (se dirige de la alta a la baja presión, pero algo oblicuo). Si Coriolis
está debilitado, no consigue que la trayectoria del viento sea totalmente curva y que por ello no
gire alrededor del centro de las altas presiones y que escape para llegar a las bajas presiones. En
las bajas presiones están influyendo la fuerza del gradiente (le llega el viento de las altas
presiones) y un poco la de Coriolis, porque están influyendo la de rozamiento y la centrífuga.
Afectan las 4 fuerzas aquí. Caso B.

En las altas presiones y en superficie el viento sigue teniendo una dirección en sentido de las
agujas del reloj, y en las bajas un sentido contrario.

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3. INTERACCIÓN ENTRE PRESIÓN, VIENTO Y MOVIMIENTO VERTICAL DEL AIRE

3.1. CONVERGENCIA Y DIVERGENCIA DEL AIRE

DIVERGENCIAS DEL AIRE


Las divergencias son salidas de aire en un punto que superan las entradas de aire, lo que
supone que el aire se está escapando por ese punto. También se puede considerar como
divergencia que el aire se acelere mucho y surja un espacio y el aire que suple su falta no sea
suficiente para rellenar el espacio al completo. Recordemos que en las altas presiones en
superficie el aire se escapa para ir a las zonas de baja presión.

Si se crea un vacío en superficie porque el aire se haya escapado o


porque se haya acelerado mucho, se produce un descenso vertical
del aire (subsidencia). De esta manera, en altura se está
produciendo una convergencia para suplir el aire que ha
descendido. En el punto inicial de la superficie se producirá una
aglomeración del aire que viene de arriba, es decir, el aumento de
la presión en superficie. Lo que se nos produce debido a la
divergencia en superficie, subsidencia y convergencia en altura del
aire es un anticiclón. Se produce una subida de la presión porque
hay más aire sobre nosotros.

CONVERGENCIAS DEL AIRE


Las convergencias suponen que las entradas de aire de un punto
superan a las salidas, es decir, que el aire se está agolpando en
un punto concreto de la superficie, y por ello se vea obligado a
subir. Cuando llega un momento determinado el aire termina
saliendo del “embudo” y se produce una divergencia.

Lo que ocurre en superficie es inverso a lo que nos encontramos


en altura: una borrasca en el punto inicial de la superficie. Se
produce una borrasca porque el aire al subir provoca una
disminución de la presión, una despresurización. Tenemos
sensación de un menor peso de la capa de aire que tenemos sobre
nosotros.

Sea lo que sea lo que ocurra en superficie, una divergencia o convergencia, se compensa con un
movimiento vertical del aire y finalmente se completa con una situación en altura
completamente inversa a la que tenemos en superficie. Si un anticiclón y una borrasca
estuvieran cerca se crearía una célula de circulación del aire, porque al final el aire que asciende
en la borrasca llegaría al anticiclón y bajaría en su punto en superficie, pudiendo llegar este al
punto de la borrasca para volver a ascender.

Estas figuras de presión pueden tener mayor o menor espesor, por lo que las áreas de
convergencia y divergencia en altura pueden estar someras o, por el contrario, en la tropopausa
(alturas variables).

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3.2. ANTICICLONES Y DEPRESIONES Y SUS TIPOS

Las borrascas y anticiclones son columnas de aire que pesan más o menos, normalmente
porque esté en ascenso o descenso el aire. Si está en descenso será un anticiclón que nos deja
un excedente de presión sobre la superficie, y si está en ascenso será una borrasca que nos deja
unas bajas presiones.

• Los anticiclones son zonas de altas presión. Sus isobaras se cierran en círculos pequeños
dejando una alta presión en su centro. La presión aumenta de la periferia al centro y el
aire gira a su alrededor en sentido de las agujas del reloj en el HN y en sentido contrario
en el HS. Son zonas de divergencia del aire en superficie y de bajada de aire.
• Las borrascas son zonas de baja presión y sus isobaras se cierran en círculos también,
pero la menor presión está en el centro y va aumentando conforme se va saliendo del
centro y acercando a la periferia. El aire gira a su alrededor en sentido contrario a las
agujas del reloj en el HN y en el sentido de las agujas del reloj en el HS. Son zonas de
convergencia del aire en superficie y de ascenso de aire.

Los mapas en superficie nos muestran los milibares a 0 metros sobre el nivel del mar; y los
mapas en altura nos muestran la altitud a la que se alcanzan unos determinados milibares.
Donde veamos valores superiores en cuanto metros, es donde encontramos las altas presiones;
mientras que donde haya valores más bajos en cuanto a metros (altura), encontraremos bajas
presiones.

A. SUPERFICIES ISOBÁRICAS EN UN ANTICICLÓN

Forma de ver tridimensionalmente cómo se puede analizar un


centro de presión, en este caso una alta presión. Como bien
podemos apreciar, en torno a la A cada vez hay menos presión
cuando ascendemos. Las líneas de menor presión ya no tocan
la superficie, no cortan el límite de la Tierra. Por tanto, vemos
cómo estas representaciones nos sirven para saber los valores
de presión en superficie y para analizar la forma del anticiclón
en tres dimensiones.

B. SUPERFICIES ISOBÁRICAS EN UNA BORRASCA

Forma de ver tridimensionalmente cómo se puede analizar un


centro de presión, en este caso una baja presión. Como bien
puede observarse, las isobaras disminuyen con la altitud y
están curvadas al revés. Por su parte, las líneas de menor
presión ya no tocan la superficie, no cortan el límite de la Tierra.
Por tanto, solo corta la superficie en el punto central de la
borrasca.

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3.3. CENTROS DE PRESIÓN TÉRMICOS

Se producen por contracciones o expansiones del aire, que son consecuencia del enfriamiento
o calentamiento del aire. Uno de los mecanismos por los que se crean los anticiclones y
borrascas es la creación de centros de presión por temperatura, es decir, por compresiones
debidas al frío o por distensiones por el calor. Estos centros de presión que se originan así se
denominan centros de presión térmicos.

Imaginamos que tenemos dos columnas de aire exactamente en el mismo estado: A y B.

En A y B tenemos la misma presión porque las moléculas de aire son exactamente las mismas.
Poniendo que la columna de aire A está sobre Huelva y la B sobre Sevilla, A se somete a un
enfriamiento, mientras que B se calienta. El aire es el mismo, no ha cambiado en ninguno de los
casos, pero en un punto se contrae y en otro se expande. Por ello, la presión en superficie de
ambos puntos sigue siendo la misma.

Si subimos una determinada altura, la presión en las dos columnas de aire no es la misma. Si
subimos 200 metros la presión en A no es la misma que en B porque en esta última hay una
mayor cantidad de aire por encima, ya que se ha expandido mucho, mientras que en la A hay
muy poco aire ya por encima porque se comprimió.

Por ello, las compresiones en altura generan disminuciones de presión. En un aire frío
conforme vamos subiendo las diferencias de presión son mayores, pero en un aire caliente las
diferencias de presión no son muchas.

Estas son las formas por las que un calentamiento o enfriamiento puede generar situaciones de
presiones diferentes a distintos niveles de altitud, aunque en superficie la presión sigue siendo
normal en ambos casos (1013 mb). Lo que acabará pasando es que, como a 200m de altitud hay
mayor presión en B que en A, habrá un aire en altura que compense esa depresión. De esta
manera, el aire irá desde B’ a A’ a esa altitud y se irá concentrando el aire en A y se creará una
alta presión en superficie porque está supliendo la falta de un aire en ese mismo punto, pero en
altura.

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Otro ejemplo sería el siguiente: tenemos dos
columnas de aire exactamente en el mismo
estado. La columna de la derecha se expande
porque recibe calor. En las capas altas de la
atmósfera (H), queda más aire por encima en la
columna caliente B’, por lo que hay más presión
en altura, cediendo aire a A’, que tiene más
presión en superficie (1004 mb frente a 996).

En resumen, cuando se comprime un aire, en altura se genera un vacío de presión, pero en


superficie se genera una presión alta. Mientras que, un aire expandido genera una presión
alta en altura, y una depresión en superficie (porque el aire de la superficie sube para
compensar el aire que se está perdiendo al pasarle aire a la otra columna).

Volviendo al gráfico de depresiones y anticiclones vistos de forma tridimensional, cuando el


fenómeno es térmico, las campanas o embudos solo cubren los primeros km de superficie. En
el caso del anticiclón térmico, solo vemos el abombamiento al principio, mientras que a poco
que subimos la campana se diluye. En las depresiones térmicas por expansión, el embudo solo
lo vemos en los primeros km de la superficie, e inmediatamente por encima vemos cualquier
otra cosa, incluso un anticiclón. Si vemos en un mapa de superficie una baja o alta presión y la
vemos también en el mapa de altura, significa que no es térmica. Las térmicas solo se ven en los
mapas de superficie. Si se ven en ambos mapas, hablamos de centros de presión dinámicos.

3.4. CENTROS DE PRESIÓN DINÁMICOS

Son figuras de presión que ocupan todo el espesor de la atmósfera, es decir, desde la superficie
hasta la tropopausa, y que se corresponde con las convergencias y divergencias de los campos
de viento o con los ascensos y descensos de los cinturones de presión. Estos ocupan toda la
atmósfera.

Están alimentados por este movimiento general del aire (y a su vez lo mantienen), no tanto por
cambios de temperatura en la columna de aire. Afectan a toda la columna de aire hasta la
tropopausa y forman parte de las células de circulación. Cuando el aire llega al suelo, está muy
recalentado y es muy estable, en las zonas anticiclónicas son de tipo cálido subiendo desde lo
alto de la tropopausa que empieza a caer en los trópicos. Las borrascas están asociadas a una
ascendencia del aire.

Las depresiones o las bajas presiones en dichos centros dinámicos están generadas por
convergencia en superficie, como la que se da en la ZCIT o por frentes, en el caso del frente
polar, o también ascensos orográficos que hacen que en ese punto el aire se vea forzado a subir
(estos últimos no se ven en todo el espesor de la atmósfera, con lo cual es una depresión de
carácter dinámica, porque al final es forzar al aire a subir, pero no se verían en los mapas de
altitud y superficie, por lo que no sería tan sencillo catalogarlos como centros dinámicos. Los
anticiclones o altas presiones se generan por una divergencia en superficie, que se da porque
el aire está bajando en ese punto en toda la columna de la atmosfera y se rellena por las
convergencias del aire en altura, es decir, son las convergencias de los bordes del final de los
cinturones de presión dinámicos.

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• Entonces, por abreviar, los centros térmicos serían los anticiclones fríos por compresión
o las depresiones cálidas por expansión. Estos se invierten en altura, son finos y por
ellos se llaman peliculares, porque ocupan solo una película de la atmósfera. Son poco
potentes, duran poco, porque responden a cambios de temperatura más o menos
efímeros de manera local.
• Por su parte, los centros dinámicos serían los anticiclones cálidos por expansión o las
depresiones frías por compresión. Estos se refuerzan en altura hasta la tropopausa, son
potentes, estables, estacionarios (porque se mueven con la ZCIT, que a su vez es movida
por la zona en la que está coincidiendo con más perpendicularidad los rayos), espesos.

Estos círculos de presión son los centros de presión dinámicos y siempre se ven en mapas de
superficie y de altura alimentados por los vientos y, al contrario, una continua
retroalimentación. No se invierten en altura, ya que responden a mecanismos de convergencia
y divergencia.

Existen varias células de funcionamiento: los alisios, curvados por Coriolis. Estos vienen por la
superficie hasta el Ecuador y se desplazan, vuelven desde el anticiclón a la baja y lo mismo desde
el anticiclón trata de escapar hacia el norte. No puede hacerlo y se curvan a la derecha y a la vez
chocan con vientos del polo, que son más dinámicos, al ser tan potentes manda viento desde el
polo hasta latitudes más bajas chocando con los de latitudes intertropicales. Chocando ambos
en el frente polar, chocan los aires de los dos anticiclones.

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