YVES-MARIE CONGAR (FRANCES)
1. Introducción sobre le saulchoir: una escuela teológica
Los dominicos eliminados de la revolución, restaurados por Lacordaire
(1802-1861)
(Sedan, 1904-París, 1996) Teólogo dominico francés. Ordenado en 1930,
fue internado entre 1940 y 1945 en campos de vigilancia. Fundador y
director de la colección Unam Sanctam, profesor de teología en la facultad de
Le Saulchoir, ha sido un sólido eclesiólogo, abierto al ecumenismo y a la
reforma de la Iglesia, precursor y consultor del Concilio Vaticano II.
Está considerado como uno de los grandes teólogos del siglo XX. Dominico,
profesor de teología, historiador de la Iglesia, perito en el concilio Vaticano II
en temas de Iglesia, impulsor del ecumenismo y de la participación de los
laicos en la vida eclesial, vivió comprometidamente su vocación intelectual,
siendo un referente para la mayoría de los teólogos del postconcilio. De 1968
a 1985 fue miembro de la Comisión Teológica Internacional. Juan Pablo II lo
creó cardenal en 1994.
2. Obras
Entre sus obras, cabe destacar Verdadera y falsa reforma de la Iglesia
(1950), Jalones para una teología del laicado (1954), Cristianos en diálogo
(1964), Tradición y tradiciones (1961-1963) y El Espíritu Santo (1980).
Proveniente de una familia católica pequeño burguesa, Yves Congar
ingresó en los dominicos en 1925 y se formó en Le Saulchoir, centro
dominico en el que recibió la influencia del también teólogo dominico M.-D.
Chenu y que despertó en Congar el interés por el estudio de las doctrinas y
los dogmas desde una perspectiva histórica.
Terminados los cuatro cursos de teología, se ordenó sacerdote en 1930; un
año después alcanzó el grado de lector e inició su trayectoria docente en el
mismo Le Saulchoir, como profesor de apologética y de teología.
Pronto, sin embargo, su vocación intelectual se orientó hacia el
ecumenismo, que no sería para él una simple especialización, sino un
ocuparse por completo en trabajar por la unidad de los cristianos.
Nacido en una región en que católicos y protestantes convivían desde
hacía siglos, la atracción del ecumenismo tenía en Congar hondas raíces. Ya
durante sus años de seminario asistía a los cursos de la facultad protestante
de teología y frecuentaba diversos círculos ortodoxos; luego visitaría a
personajes de las distintas iglesias y organizaría reuniones ecuménicas.
En 1937 fundó la colección Unam Sanctam, cuyo primer volumen fue su
obra Cristianos desunidos (1937), la cual marcaría un hito en la historia de la
reflexión teológica sobre el ecumenismo. En ella, aparte de estudios
históricos sobre las distintas confesiones, aparecen varios capítulos que son
un intento serio de fundar el ecumenismo en las notas de unidad y
catolicidad de la verdadera Iglesia de Jesucristo.
El interés por el ecumenismo le llevaría a advertir que profundizar en ese
tema requería una fundamentación en el estudio de la Iglesia; de ahí su
temprana especialización en eclesiología, disciplina teológica desde la que
puede ser juzgada la totalidad de su obra; asumiendo este programa
escribió Esquisses du Mystère de l'Église (1941).
Con el tiempo, su dedicación a la eclesiología se acentuó y le condujo a
ocuparse de las más diversas cuestiones de este ámbito, como sacerdocio y
laicado, tradición y reforma, servicio y pobreza, la parroquia y otras muchas,
sin preterir por ello su tema favorito, el ecumenismo. Algunos puntos de su
obra suscitaron dudas, y se vio afectado por las medidas que acompañaron y
siguieron a la encíclica Humani generis de Pío XII; Congar dejó Le Saulchoir y
partió a Tierra Santa. En 1956 regresó a Estrasburgo para enseñar en la
facultad de teología de esa ciudad.
Al ser convocado el Concilio Vaticano II, Yves Congar fue sorpresivamente
nombrado por Juan XXIII consultor de la comisión preparatoria y luego perito
oficial, colaborando en los trabajos de elaboración de varios documentos
junto a otros teólogos en aquel momento considerados avanzados (Joseph
Ratzinger, Henri de Lubac, Karl Rahner, Edward Schillebeeckx o Hans Küng).
En 1964 la orden dominica le confirió el título de Maestro en Teología. Desde
1968 residió en Le Saulchoir, dedicado casi exclusivamente a sus
publicaciones, algunos de cuyos aspectos continuarían originando críticas. En
1994, justo un año antes de su muerte, fue nombrado cardenal por Juan
Pablo II.
Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Yves Congar». En Biografías y Vidas. La enciclopedia
biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible
en [Link] [fecha de acceso: 15 de noviembre de 2024].