Desarrollar en que consiste la teoría de Grace que él denomina (El principio de
cooperación y las máximas); y las categorías de cantidad, calidad, relación y
modalidad
La teoría de H. P. Grace, conocida como el principio de cooperación y las máximas,
es un marco conceptual que busca explicar cómo se lleva a cabo la comunicación
efectiva entre individuos. En su enfoque, Grace postula que en una conversación,
los participantes tienden a cooperar entre sí para lograr un intercambio
comunicativo coherente y significativo. Este principio de cooperación implica que
los interlocutores tienen ciertas expectativas sobre cómo deben comportarse unos
con otros durante la interacción verbal.
Para guiar esta cooperación comunicativa, Grace propone cuatro máximas
principales que deben seguir los participantes en una conversación: la máxima de
cantidad, la máxima de calidad, la máxima de relación y la máxima de modalidad.
La máxima de cantidad establece que los interlocutores deben proporcionar la
cantidad justa de información necesaria para el propósito de la conversación,
evitando tanto la sobreinformación como la su información. Es decir, se espera que
cada participante proporcione suficiente información para mantener la relevancia
del diálogo, pero sin excederse en detalles innecesarios.
La máxima de calidad dicta que los interlocutores deben ser veraces en sus
comunicaciones, evitando decir cosas falsas o sin evidencia suficiente. En otras
palabras, se espera que cada participante diga lo que realmente cree que es
verdadero y que tenga pruebas adecuadas para respaldar sus afirmaciones.
La máxima de relación establece que las contribuciones en la conversación deben
ser relevantes al tema discutido. Los interlocutores deben mantenerse en el tema
principal y evitar desviaciones que puedan distraer o confundir a los demás
participantes.
Por último, la máxima de modalidad sugiere que los interlocutores deben
expresarse de manera clara, evitando la oscuridad de expresión, la ambigüedad, la
prolijidad innecesaria y el desorden en la comunicación.
Estas máximas no son reglas rígidas, sino más bien principios descriptivos que
reflejan las expectativas comunes en una conversación. Su incumplimiento no
conlleva necesariamente una sanción, pero puede resultar en malentendidos,
confusión o incluso en la ruptura de la comunicación. Además, Grice distingue
entre implicaturas convencionales y no convencionales, que se derivan
directamente del significado de las palabras y de otros factores contextuales,
respectivamente.
Desarrollar la distinción fundamental en la teoría de Grace: lo que se dice y se
comunica. Implicaturas convencionales y no convencionales
En la teoría de Grice, se destaca una distinción fundamental entre "lo que se dice"
y "lo que se comunica". Esta diferencia es crucial para comprender las implicaturas,
que son inferencias que van más allá de lo literalmente expresado en un enunciado.
Cuando hablamos de "lo que se dice", nos referimos al significado literal de las
palabras utilizadas en un enunciado. Es la información explícita y directa que se
transmite mediante el lenguaje. Por otro lado, "lo que se comunica" incluye no solo
lo que se dice, sino también las implicaciones adicionales, sutilezas y significados
inferidos que se derivan del contexto, las máximas conversacionales y el principio
de cooperación.
Dentro de esta distinción, Grice identifica dos tipos de implicaturas: las
convencionales y las no convencionales. Las implicaturas convencionales son
aquellas que se derivan del significado convencional de las palabras o estructuras
lingüísticas utilizadas en un enunciado. Estas implicaturas son predecibles y están
asociadas con el uso común del lenguaje. Por ejemplo, cuando decimos "Algunos
de los chicos fueron al partido", se implica convencionalmente que no todos los
chicos fueron al partido.
En contraste, las implicaturas no convencionales no se derivan del significado
convencional del lenguaje, sino que surgen del contexto particular de la
comunicación y la aplicación de las máximas conversacionales. Estas implicaturas
son más sutiles y pueden variar dependiendo del contexto y la interpretación del
hablante y del oyente. Por ejemplo, cuando decimos "Pepe es un demonio", el
significado literal puede ser simplemente que Pepe es malo, pero las implicaturas
no convencionales podrían incluir connotaciones adicionales sobre su
personalidad o comportamiento.
Desarrollar cuáles son los incumplimientos de las máximas y cómo se generan las
implicaturas convencionales
En la teoría pragmática de Grice, se destaca la noción de "máximas", que son
principios generales que guían la comunicación efectiva entre hablantes. Estas
máximas incluyen la máxima de cantidad (proporcionar la cantidad justa de
información), la máxima de calidad (decir la verdad), la máxima de relación (ser
relevante) y la máxima de manera (ser claro y evitar la ambigüedad). Cuando estas
máximas no se cumplen en un enunciado, se producen incumplimientos que
pueden generar implicaturas convencionales.
Los incumplimientos de las máximas pueden ocurrir de diversas maneras. Por
ejemplo, cuando alguien proporciona más información de la necesaria o cuando
ofrece información falsa, se incumple la máxima de cantidad y calidad,
respectivamente. Del mismo modo, si alguien se desvía del tema principal o
introduce información irrelevante, se viola la máxima de relación. Además, el uso
de expresiones ambiguas o poco claras puede contravenir la máxima de manera.
Estos incumplimientos de las máximas no solo pueden ser errores de
comunicación, sino que también pueden tener un propósito comunicativo
específico. Cuando se viola una máxima de manera deliberada, el hablante puede
estar sugiriendo algo más allá de lo que se dice explícitamente. Estas sugerencias
adicionales son lo que se conoce como implicaturas convencionales.
Las implicaturas convencionales se generan cuando se infiere un significado
adicional de un enunciado debido al incumplimiento de una máxima. Por ejemplo,
si alguien dice "Algunos de los chicos fueron al partido", la implicatura convencional
es que no todos los chicos fueron al partido, ya que de lo contrario se habría
proporcionado esa información de manera explícita para cumplir con la máxima de
cantidad.
Explica las Implicaturas particularizadas implicaturas generalizadas y su relación
con el contexto
Las implicaturas pueden clasificarse en dos categorías principales: implicaturas
particularizadas e implicaturas generalizadas. La diferencia entre ambas radica en
cómo se aplican y en la amplitud de su alcance contextual.
Las implicaturas particularizadas son aquellas que se derivan del contexto
específico en el que se realiza la comunicación. Estas implicaturas dependen de
detalles particulares del contexto, como el conocimiento compartido entre los
hablantes, las circunstancias específicas de la interacción y las expectativas
culturales. Por ejemplo, si alguien dice "Hace calor aquí", en un contexto en el que
están en una habitación cerrada, la implicatura particularizada podría ser que se
espera que alguien abra una ventana o encienda el aire acondicionado.
Por otro lado, las implicaturas generalizadas son aquellas que se aplican de manera
más amplia y no dependen tanto de detalles específicos del contexto inmediato.
Estas implicaturas se basan en patrones lingüísticos y culturales más amplios y
pueden ser inferidas de manera más generalizada. Por ejemplo, la implicatura
generalizada de la frase "Algunos de los chicos fueron al partido" es que no todos
los chicos fueron al partido, independientemente del contexto específico en el que
se utilice la frase.
La relación entre las implicaturas y el contexto es fundamental. Tanto las
implicaturas particularizadas como las generalizadas se derivan del contexto en el
que se realiza la comunicación, aunque en diferentes grados. El contexto
proporciona pistas importantes para inferir el significado adicional detrás de un
enunciado y ayuda a los hablantes a interpretar correctamente el mensaje
transmitido. Además, el contexto también influye en la generación y comprensión
de las implicaturas, ya que afecta a las expectativas y presuposiciones de los
interlocutores.
Cuáles son las propiedades características de las implicaciones convencionales
Las implicaturas convencionales, que son aquellas derivadas de convenciones
lingüísticas y culturales compartidas, poseen varias propiedades características
que las distinguen:
Convencionalidad: Las implicaturas convencionales se derivan de convenciones
lingüísticas y culturales establecidas en una comunidad de hablantes. Estas
convenciones determinan el significado adicional que se infiere de un enunciado
más allá de su significado literal.
No cancelabilidad: A diferencia de las implicaturas conversacionales, las
implicaturas convencionales generalmente no son cancelables. Esto significa que
no pueden ser anuladas agregando una cláusula que las invalide explícitamente al
enunciado en el que aparecen.
Deducibilidad lógica: Las implicaturas convencionales suelen ser lógicamente
deducibles a partir de las convenciones lingüísticas y culturales compartidas por
los hablantes. En otras palabras, se pueden inferir de manera lógica a partir del
significado convencional de las expresiones utilizadas.
Relación con el significado convencional: Las implicaturas convencionales están
estrechamente relacionadas con el significado convencional de las expresiones
lingüísticas utilizadas. Se derivan de la forma en que ciertas palabras o estructuras
lingüísticas se utilizan y se interpretan dentro de una comunidad lingüística
específica.
Sensibilidad al contexto: Aunque las implicaturas convencionales están basadas
en convenciones lingüísticas y culturales establecidas, su interpretación puede
estar influenciada por el contexto en el que se utiliza el enunciado. El contexto
puede afectar la activación o la relevancia de ciertas convenciones, lo que a su vez
puede modular la generación y la comprensión de las implicaturas convencionales.
Explica: “que es argumentar” y argumentación lógica argumentación discursiva.
Argumentar, en base a lo leído, se puede entender como el acto de presentar
razones o argumentos a favor de una conclusión específica. Desde una perspectiva
general, argumentar implica dar apoyo lógico o retórico a una afirmación o punto
de vista. Sin embargo, es importante diferenciar entre dos enfoques principales de
la argumentación: la argumentación lógica y la argumentación discursiva.
La argumentación lógica se refiere al razonamiento formal en el que se establece
una conclusión a partir de premisas mediante reglas y principios lógicos. En este
contexto, la validez de la conclusión está determinada por la estructura lógica del
argumento y la relación entre las premisas y la conclusión. La argumentación lógica
sigue un conjunto de reglas predefinidas y se enfoca en la coherencia y la validez
lógica de los argumentos.
Por otro lado, la argumentación discursiva se centra en la relación entre los
argumentos presentados en un discurso y una conclusión específica. A diferencia
de la argumentación lógica, en la argumentación discursiva, los argumentos no
necesariamente siguen las reglas estrictas de la lógica clásica. En lugar de buscar
la validez lógica absoluta, la argumentación discursiva se basa en persuadir al
interlocutor presentando argumentos que puedan ser considerados como buenas
razones para aceptar una conclusión determinada.
Explica los dos tipos de marcadores argumentativo fundamentales, según su
ámbito de acción.
La teoría de la argumentación se centra en los medios lingüísticos que los
hablantes utilizan para orientar sus enunciados de manera argumentativa, así
como en cómo estos mismos medios guían al destinatario para interpretar el
discurso. Dos tipos principales de marcadores argumentativos destacan en esta
teoría: los operadores argumentativos y los conectores argumentativos.
Los operadores argumentativos son morfemas que afectan a un solo enunciado,
alterando su capacidad para ser utilizado como argumento. Su función es modificar
el potencial argumentativo del contenido del enunciado, restringiendo las
posibilidades de encadenamiento con otros enunciados. Por ejemplo, la adición
del operador discontinuo "no... más que" a un enunciado neutro como "Son las
ocho" restringe sus posibles encadenamientos, cambiando su orientación
argumentativa.
Por otro lado, los conectores argumentativos enlazan dos o más enunciados en una
estrategia argumentativa conjunta. Se clasifican según su función, valencia y
orientación argumentativa. Los conectores pueden introducir tanto argumentos
como conclusiones, y su valencia indica la cantidad de elementos que necesitan
para su correcta utilización. Además, pueden ser coorientados, cuando los
argumentos van en la misma dirección, o anti-orientados, cuando favorecen
conclusiones opuestas.
Explica las escalas argumentativas y los topoi
Las escalas argumentativas y los topoi son conceptos fundamentales en la teoría
de la argumentación que ayudan a comprender cómo se organizan y se desarrollan
los argumentos en el discurso.
Las escalas argumentativas se refieren a la jerarquización de los argumentos según
su fuerza o relevancia para respaldar una conclusión. Imagina una serie de
argumentos que apuntan hacia una misma conclusión. Estos argumentos pueden
variar en su potencia persuasiva o en su capacidad para sustentar la conclusión.
Por ejemplo, si queremos afirmar que alguien es inteligente, podríamos argumentar
que tiene un doctorado, lo cual sería considerado un argumento más fuerte que
simplemente haber obtenido una licenciatura. Por lo tanto, el tener un doctorado
se ubicaría más arriba en la escala argumentativa que tener una licenciatura. Esta
organización de los argumentos en una escala nos ayuda a entender su peso
relativo y su contribución al desarrollo de la argumentación.
Por otro lado, los topoi, o tópicos retóricos, son reglas generales de razonamiento
aceptadas culturalmente que establecen conexiones entre diferentes escalas
argumentativas. Estos tópicos proporcionan principios básicos sobre los cuales se
fundamenta la argumentación. Por ejemplo, el tópico que relaciona más estudios
con mayor sabiduría justificaría la conclusión de que alguien que posee un
doctorado es más sabio que alguien que solo tiene una licenciatura. Los topoi
actúan como principios de razonamiento que guían la selección y la organización
de los argumentos en el discurso.
El modelo al que se refieren los autores, Sperber y Wilson, es el modelo de
relevancia en laación. Este modelo se centra en la idea de que todo acto de
comunicación comunica automáticamente una presunción de relevancia. Según
este modelo, la relev es una propiedad emergente que surge de la relación entre el
enunciado y el contexto de un individuo en una situación específica. El modelo de
relevancia también destaca la importancia de los efectos contextuales y el esfuerzo
necesario para obtenerlos en la comunicación.
La codificación se refiere al proceso por el cual el emisor selecciona y transmite un
estímulo que considera relevante para el interlocutor. Es decir, el emisor elige la
información que cree que será más significativa o útil para el receptor en un
determinado contexto de comunicación.
La decodificación se refiere al proceso por el cual el receptor interpreta y extrae el
significado de la información transmitida por el emisor. En este proceso, el receptor
intenta inferir la intención del emisor y atribuir relevancia a la información recibida
para comprender el mensaje de manera efectiva.
La ostensión se refiere al acto de señalar o presentar directamente un objeto o una
entidad en el mundo real para comunicar información de manera más efectiva. La
ostensión ayuda a destacar la relevancia de un objeto o evento al señalarlo
físicamente, lo que facilita la comunicación y la comprensión entre el emisor y el
receptor.
La inferencia se refiere al proceso mediante el cual el receptor extrae conclusiones
o información adicional a partir de la información proporcionada por el emisor. En
la comunicación, la inferencia es crucial para atribuir significado y relevancia a la
información transmitida, ya que el receptor debe interpretar y conectar la
información recibida con su conocimiento previo para comprender completamente
el mensaje.
*El proceso de interferencia:*
1. Definición de inferencia: Según el texto, la inferencia es el proceso que nos hace
aceptar como verdadero un supuesto sobre la base de la verdad de otro supuesto.
Esto implica que la inferencia es un proceso deductivo que enlaza dos supuestos,
creando una relación entre ellos.2.Importancia de los supuestos: Los supuestos
son representaciones que un individuo acepta como verdaderas, aunque no todos
son igualmente verdaderos. La fuerza de un supuesto depende de su historia, es
decir, de cómo se adquirió. Los supuestos adquiridos por experiencia directa tienen
mayor peso que aquellos transmitidos por otros.3.Generación de inferencias: El
mecanismo deductivo propuesto por Sperber y Wilson funciona como un autómata
con capacidades de memoria, almacenamiento, acceso a información deductiva y
comparación de propiedades formales. Este mecanismo deriva automáticamente
implicaciones contextuales a partir de nueva información en relación con los
supuestos existentes.4.Reglas deductivas: El proceso deductivo se basa en reglas
analíticas y sintéticas. Las reglas analíticas heredan el grado de certeza del
supuesto base, mientras que las sintéticas requieren dos supuestos y la conclusión
es verdadera solo si ambos supuestos lo son.5.Efectos contextuales: Las
implicaciones contextuales derivadas por el mecanismo deductivo pueden ser de
dos tipos: reforzamientos, donde la nueva información refuerza un supuesto previo,
y contradicciones, donde la nueva información entra en contradicción con los
supuestos previos y se resuelve a favor del supuesto más fuerte.
La relevancia, en el contexto de la teoría de la relevancia de Sperber y Wilson, es un
concepto fundamental que se refiere a la capacidad de una información para
producir efectos contextuales. Según el texto que has proporcionado, la relevancia
se define como la propiedad de una información que la hace capaz de generar
cambios en el contexto de conocimiento de un individuo. No toda la información
que recibimos es relevante; solo aquella que da lugar a efectos contextuales se
considera relevante.El texto señala que la relevancia es una cuestión de grado y no
una propiedad binaria de sí/no. Para determinar el grado de relevancia de un
supuesto, se deben sopesar tanto los costes como los beneficios de procesar esa
información. La relevancia surge de la relación entre un supuesto dado y el contexto
en el que se interpreta. Es importante considerar tanto la amplitud de los efectos
contextuales producidos por la información como el esfuerzo requerido para
obtenerlos.En cuanto al funcionamiento de la comunicación verbal en relación con
la relevancia, el texto destaca que todo acto de comunicación ostensiva comunica
la presunción de su propia relevancia óptima. Esto implica que al comunicar, se
selecciona el estímulo que se percibe como más relevante para el receptor, con la
intención de modificar su entorno cognitivo de la manera más efectiva posible.El
principio de relevancia en la comunicación no es una regla que se pueda violar, sino
una generalización sobre cómo funciona la comunicación ostensivo-inferencial.
Aunque no siempre se logre ser completamente relevante, el receptor tiende a
interpretar que el emisor ha intentado ser relevante en su comunicación.
La teoría de la relevancia propuesta por Sperber y Wilson ofrece una perspectiva
profunda sobre la comunicación humana y cómo se procesa el lenguaje. Dentro de
esta teoría, se destacan dos conceptos importantes: explicaturas e implicaturas.
Explicaturas: Las explicaturas son las inferencias contextuales que se derivan
directamente del significado literal de un enunciado. Es decir, son las
interpretaciones explícitas que se pueden extraer de lo que se dice de manera
directa. Por ejemplo, si alguien dice "Está lloviendo" y se encuentra en un lugar
abierto con nubes oscuras, la explicatura de ese enunciado sería que está lloviendo
en ese momento y lugar.
Implicaturas: Las implicaturas son inferencias adicionales que se derivan
indirectamente del significado literal de un enunciado. Estas implicaturas no se
expresan explícitamente en el texto, pero se infieren a través del contexto y el
conocimiento compartido entre el emisor y el receptor. Por ejemplo, si alguien dice
"Tengo hambre" en una situación social donde se espera que los amigos compartan
comida, la implicatura podría ser que esa persona espera que alguien le ofrezca
comida.
La existencia de implicaturas se debe a varios factores:
Economía cognitiva: Las implicaturas permiten transmitir información de manera
más eficiente y económica al evitar la redundancia en el discurso. Al inferir
información adicional a partir del contexto, se optimiza el uso de recursos
cognitivos.
Presunción de relevancia: En la teoría de la relevancia, se asume que todo acto de
comunicación ostensiva comunica la presunción de su propia relevancia óptima.
Esto significa que se espera que el emisor seleccione y presente la información más
relevante para el receptor en una situación dada. Las implicaturas surgen en este
contexto de relevancia, ya que el receptor infiere información adicional que
considera relevante para interpretar el mensaje correctamente.
Principios de cooperación: Según los principios de cooperación de Grice, los
hablantes tienen la tendencia a comunicarse de manera cooperativa, asumiendo
que los demás también lo harán. Las implicaturas ayudan a mantener esta
cooperación al permitir que los hablantes comuniquen de manera eficiente,
confiando en que los receptores comprenderán las inferencias implícitas en el
mensaje.